domingo, 27 de octubre de 2019

Bandas sonoras míticas de películas (XXV)



Como decía ayer, tras su prometedor debut en la dirección con la modesta y de buenas intenciones "El hombre sin rostro" de 1993, Mel Gibson, se arriesga con una superproducción poco frecuente en los 90. Dirige en 1995 un drama histórico y épico de 3 horas, dónde la fuerza, el ritmo y el romanticismo son su bandera acerca de un héroe independiente escocés de principios del siglo XIV, William Wallace. Su relato de gloria y libertad, sus grandes escenas de acción, y la gran actuación de los actores elegidos, le hicieron llevarse varios Óscars (mejor película, director, fotografía, sonido y maquillaje) y arrasar en taquilla.
Por si fuera poco, a esta gran película contribuye también una enorme banda sonora de James Horner, donde recrea los pueblos celtas y la vida escocesa de finales del S.XIII y principios del S.XV con un encanto y realismo fabulosos.


Os dejo con la canción A gift of a Thistle, con gaitas y demás.

sábado, 26 de octubre de 2019

Escenas míticas del cine (CVII)


Tras su prometedor debut en la dirección con la modesta y de buenas intenciones "El hombre sin rostro" de 1993, Mel Gibson, se arriesga con una superproducción poco frecuente en los 90.
Dirige en 1995 un drama histórico y épico de 3 horas, dónde la fuerza, el ritmo y el romanticismo son su bandera acerca de un héroe independiente escocés de principios del siglo XIV, William Wallace. Su relato de gloria y libertad, sus grandes escenas de acción, y la gran actuación de los actores elegidos, le hicieron llevarse varios Óscars (mejor película, director, fotografía, sonido y maquillaje) y arrasar en taquilla.
Hoy quiero destacar la escena de la venganza, que proviene cuando Wallace se enamora de Murron (una estupenda y algo desaprovechada Catherine McCormack) y ambos viven una historia de amor casi mística, con cruel asesinato de ella incluido. El inglés que regenta la zona al matarla, no intuye lo que se le viene encima, ya que a partir de ahí este escocés se comprometerá en la lucha contra esa opresión inglesa en favor de un estado escocés libre. Y lo empieza con esa venganza, barriendo el destacamento de su zona y practicando lo mismo a su jefe, que le hizo a su novia, ojo por ojo.


Os dejo con esa escena mítica.

viernes, 25 de octubre de 2019

Escenas míticas del cine (CVI)


En 1995 Michael Caton-Jones dirige Rob Roy, la pasión de un rebelde, protagonizada en los principales papeles por Liam Neeson, que encarna a Robert McGregor (Rob Roy) y Mary su mujer a la que da vida Jessica Lange. Rob fue un héroe escocés del Siglo XVIII y sus problemas económicos, le obligan a pedir dinero prestado al Marqués de Montrose (John Hurt), a la vez que le suceden un cúmulo de adversidades provocadas por Cunningham (Tim Roth) un tipo sin escrúpulos que trabaja para Montrose.
Realmente haciendo un resumen, después del éxito de Braveheart, este film trata de una Escocia con gente muy enojada pero cuatro siglos después a lo sucedido con William Wallace. Hablamos de una Escocia paupérrima y acaudillada por Inglaterra, en un contexto marcado por el fin del antiguo sistema de clanes y los cambios que ello provocaba en la sociedad, que parece sacrificar el honor y los viejos ideales, en favor de una nobleza intrigante, decadente, ladrona e inmoral.
En una escena brutal, Cunningham se reúne con Montrose, con Killearn (Brian Cox) de testigo, donde este acusa a McGregor de haberle robado dinero, cuando salen de la reunión Betty, una mujer con la que Cunningham tuvo relaciones, le pide ayuda ya que ha sido despedida del servicio por estar en cinta, a lo que él le contesta: "El amor es estiercol, y yo soy un gallo que trepa a él para cacarear".


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 14 de octubre de 2019

Séptimo Aniversario de My Kingdom for a film


Hace ya 7 años, tal día como hoy, inauguré este blog en el que hablo sobre cine, películas, cortos, series, escenas míticas, escenas cómicas, estrenos de cine, bandas sonoras, noticias, etc...
Es cierto que cuando inicié esta aventura, con expectativas muy modestas, la cosa era complicada, pero con el paso del tiempo, el trabajo, los posts realizados y demás, la respuesta es bastante sentida.
Quiero dar las gracias a todos, a blogeros que son seguidores, comentaristas y lectores, a los no blogeros que también comentan y leen, a los blogeros que sólo leen, a los que sin ser blogeros se hicieron seguidores, a los que no son ni blogeros ni seguidores, pero se pasan a leer o comentar, a aquellos que sólo leen aunque no digan nada, e incluso a aquellos que sólo se pasan a criticar.


Benny Hill siempre es un seguidor constante de My Kingdom for a film, y la devoción es mutua, a sus órdenes jefe. Otro año  más y parece increíble, hablando de estrenos fulgurantes, noticias, películas, cortos, manteniendo mis viejas secciones de escenas cómicas y escenas míticas, y alguna seminueva como las bandas sonoras míticas, en definitiva un trabajo constante del que estoy muy orgulloso y quería compartir con todos. Además sigue vivo mi viejo blog de música, aún más veterano.
Aún recuerdo el primer post hablando de la película Drive, que me impulsó de manera definitiva a hablar de cine a día de hoy, una de tantas películas que me dejó huella.



Como celebración voy a recordar una escena cómica de la película El hotel de los líos de los Hermanos Marx (ya reducidos a trío) de 1938, dirigida por William A. Seiter. Gordon Miller (Groucho Marx) es un productor de teatro de tres al cuarto, que quiere estrenar la obra de un joven actor novel, pero necesita dinero y un capitalista que la financie, antes de hacer los preparativos de la función. En ese impás, se instala con 22 personas de su compañía, en el hotel que regenta su cuñado. Cuando se descubre que debe una alta suma al hotel, lo amenazan con desalojarlo, pero Miller junto a sus fieles Harry Binelli (Chico) y Faker Englund (Harpo) se las ingenia para evitarlo e incluso estrenar la obra.
No es que sea mi film favorito de ellos, pero sigue teniendo momentos deliciosos de humor delirante, como esta escena donde Harpo se hace el muerto ante Gregory Wagner (Donald McBride).


Os dejo con la escena cómica.

domingo, 13 de octubre de 2019

Blue Jasmine (2013)


Woody Allen dirige en 2013 Blue Jasmine, una cinta que no pude ver en su momento y que ahora he recuperado, y desde luego he de decir que es una de las mejores películas de sus últimos años. Aquí hace una cosa sorprendente, en cierto modo, ya que Allen siempre nos ha hablado de los pijos de New York y de que los ricos molan, pero en este caso, parece haberse pasado al otro lado, o por decirlo de otra manera, los ve desde otra perspectiva, quizás del bando de los pobres, y disfruta con el sufrimiento de la protagonista, una maravillosa e impresionante Cate Blanchett. Junto a ella una tirada de actores que lo bordan, Alec Baldwin, Sally Hawkins o Peter Sarsgaard.


Aquí nos cuenta la historia de Jasmine French a la que da vida Cate Blanchett, una mujer que siempre ha disfrutado de la buena vida y de los lujos de la clase alta neoyorkina. Pero su vida dará un vuelco, cuando empieza a descubrir las infidelidades de su marido Hal (como siempre es la última en enterarse) que interpreta Alec Baldwin, y en una rabieta llama al FBI y cuenta todas las estafas que tenía en su trabajo aparentemente maravilloso. Ahí lo pierde todo, él es encarcelado por estafa, y ella pasa a tener graves problemas económicos, al borde de la bancarrota. Jasmine en una situación tan difícil, recurre a su hermana, Ginger, que interpreta otra estupenda Sally Hawkins, con la que no tiene una relación muy estrecha, y a la que su marido también estafó, cuando estaba con su anterior pareja. Trata así de salir adelante a base de antidepresivos y trabajando de secretaria. Su incapacidad para adaptarse a esta nueva situación, complicará mucho a todos los que están a su lado.


Que el dinero es lo que mueve el mundo, es una frase lapidaria que aquí queda muy patente, porque cuando has disfrutado de él a lo grande y de repente no lo tienes, has de ser humilde y poner zapatos a quien antes invitabas a tus fiestas, y eso puede ser algo desesperante, deprimente y autodestructivo. Y es ahí donde Allen lo borda, creando situaciones de lo más cómicas, con mucho humor negro y algo de mala leche. 
El director nos muestra dos mundos completamente diferentes, el de las dos hermanas, mientras una sólo concibe el mundo con dinero, que te da belleza, elegancia y buenos modales, en el otro lado está Ginger, una joven humilde, algo choni e inculta, que vive en un barrio modesto de San Francisco y que sale con un tipo que lleva camisas hawaianas y camisetas de tirantes, un personaje de lo más chanante y con el que Jasmine no conecta en ningún momento.


Las situaciones que se van creando y los giros de guión extraordinarios, hacen de este film una joya, y que pases todo el metraje disfrutando y riendo. Pero es el personaje de Jasmine una obra maestra en si misma, donde Cate Blanchett consigue mostrar de manera brutal todas las personalidades que tiene, como si de una montaña rusa se tratara, la depresiva, la que habla sola en un banco, la que se vuelve a enamorar cuando conoce a un rico atractivo, la que sigue mirando por encima del hombro a la gente pobre, la desesperada, la de la maldición, etc... Esa manera de zarandearla por parte del director, me parece sublime y la actriz lo da todo, para redondear una actuación soberbia.


Os dejo con el tráiler del film.

lunes, 7 de octubre de 2019

Joker (2019)


Una de las películas más esperadas del año era, sin duda, Joker, el spin-off dirigido por Todd Phillips, y protagonizado por Joaquin Phoenix. Antes de nada, decir que el actor se ha dedicado en cuerpo y alma al personaje, adelgazando y cambiando su fisonomía de manera bestial. Debía interpretar a un villano trastornado y loco, de risa enfermiza, y todo eso lo hace de manera sublime, pero además y por si fuera poco, aquí se explica la génesis de este personaje, y le ha dado una personalidad tan brutal, que en el recuerdo quedan Jack Nicholson, Heath Ledger o Jared Leto, a los que ha superado, cosa que no era nada sencilla, sobre todo en el caso de los dos primeros. La mimetización de Phoenix con el personaje es tal, que no se te ocurre en ningún momento separarlos.


La historia nos narra la vida de Arthur Fleck, que vive en Gotham (muy neoyorkina por cierto) y cuya única motivación, según dice, es hacer reír a la gente. Trabaja haciendo de payaso en varios trabajos, pero sus problemas mentales y sus actitudes raras hacen que la gente le vea como un bicho raro, así acaba despedido y repudiado por la sociedad, e incluso se le niega la ayuda social por recortes del ayuntamiento, y por tanto su tratamiento médico. Pero su gran sueño es actuar como cómico ante el público, aunque todo se va complicando con una serie de trágicos acontecimientos, lo que hará que su violencia interior y su ira salga y aflore contra la sociedad que le repudia.


Una de las cualidades más impresionantes del film es que es clásico y moderno a la vez, por un lado nos aporta cosas del cine antiguo, detalles clásicos como el cine donde proyectan a Chaplin, la viola que suena en la banda sonora, muy barroco, o las letras de los títulos, clásicas. Pero por otro lado, las modernidades de una ciudad despiadada y fría como Gotham, que intenta ser más humana, están perfectamente reflejadas. En otro orden, el director sabe utilizar los recursos del flasback o los sueños mentales del protagonista para inventar escenas realmente impactantes. Pero lo mejor de todo, es la libertad que la cinta posee, en la que acaba reinando la anarquía que el propio protagonista propugna. Pero no quiero llevar a engaños, Joker es una película difícil, no resulta cómoda, por así decirlo, y esa es otra de sus grandes virtudes.


Ni que decir tiene que Joaquin Phoenix está de Oscar y en su mejor momento profesional, dando rienda suelta a su genial improvisación, dejando imágenes y fotogramas de difícil olvido. Otra cuestión es que esta película dista bastante de la factoría Hollywood, no prima el espectáculo, y eso es algo que hoy en día se agradece por los que amamos el cine. La cuestión está en si Joker es tan atrayente, que puede provocar, y de hecho hace que mucha gente le siga y lo considere un revolucionario antisistema y un líder que lucha contra todo tipo de injusticias, sin olvidarnos de que está muy tocado mentalmente y es un peligro constante. En ese sentido la manera de tratar la violencia en el film, me parece muy importante, teniendo escenas salvajes.
Por supuesto hay actores de reparto de un nivel extraordinario, está un tremendo Robert de Niro, que da vida a un presentador cómico de televisión, Frances Conroy que es Penny Fleck, la madre de Arthur o Brett Cullen haciendo de Thomas Wayne, padre del futuro Batman.


Un film que hacía falta, llevamos mucho tiempo admirando a superhéroes perfectos y sus aventuras adecentadas de lujo, ya era hora de un puñetazo cinéfilo de este calibre.

Os dejo con el tráiler.

lunes, 30 de septiembre de 2019

Mejores escenas cómicas del cine (LXXIV)


Mi película favorita cómica, sin duda es El Jovencito Frankestein, dirigida por Mel Brooks en 1974. Una de las comedias más disparatadas, delirantes, ingeniosas y divertidas de la historia del cine. Se trata de una de esas conjunciones donde todo funciona, y no sólo eso, sino que lo hace con un encanto especial, algo tocado con una varita mágica e irrepetible. Además y por si fuera poco, tiene la capacidad curativa de hacer olvidar problemas de la vida cotidiana, y te sientes completamente absorbido por la pantalla, en su hora y tres cuartos de duración.
Rodada en blanco y negro aposta, en ella, el joven doctor Frederick Frankestein (Gene Wilder), un neurocirujano norteamericano, ha huído siempre del estigma legado por su abuelo, quien creó años más tarde un monstruo. Ahí, es donde el guión perpetrado por Brooks y Wilder hace un desprejuiciado homenaje, que a la vez es parodia, y como no revisión del mito cinematográfico, cuya creación era de Mary Shelley.
En una escena magnífica, el Doctor se da cuenta de que el monstruo hace cosas muy raras dirigidas por un raro cerebro, es entonces cuando pregunta a Igor (Marty Feldman) sobre el cerebro que él le mando coger, y Igor responde que era de un A... Normal...



Os dejo con la graciosísima escena.

domingo, 29 de septiembre de 2019

Ad Astra (2019)


James Gray dirige esta odisea espacial llamada Ad Astra y que tiene a Brad Pitt como absoluto protagonista principal. Pitt da vida a Roy McBride, un astronauta que recibe una misión muy difícil y particular, la de localizar a su padre en los confines remotos del sistema solar, allá por Neptuno, quien lleva varias décadas desaparecido, pero del que tienen sospechas de que está detrás de una amenaza que podría acabar con la destrucción de la Tierra. Su padre, Clifford McBride, al que interpreta Tommy Lee Jones, es un héroe para todos los astronautas, un descubridor del espacio, un auténtico referente, pero cuya vida personal no cuidó o no se interesó de cuidar. Hay muchas escenas del espacio cuidadas especialmente y eso se agradece, pero siendo esa la temática, a día de hoy, ya se da por hecho.


Pero ese viaje que Roy hace, en un principio tiene a Thomas Pruitt (Donald Sutherland), un compañero de juventud de su padre, como compañero de viaje y asesor, aunque también con la labor de la empresa (la Nasa no se cita, tiene otro nombre) de vigilar a Roy, cuyas cualidades son extraordinarias. El viaje va primero a la Luna, donde hay una ciudad montada literalmente (se supone que estamos hablando dentro de muchos años), y donde sufren un ataque sobre ruedas que elimina a todos sus acompañantes, de ahí a Marte, donde será obligado por la empresa a mandar mensajes a su padre, sin recibir respuesta.
Pero es a partir de ahí, cuando Roy decide ir por libre, y se montará en una nave que le lleva al Proyecto Lima ubicado cerca de Neptuno, última posición referida de Clifford.


Pero Roy sufre un trauma interno, y es que la desaparición de su padre le ha dejado una huella mucho más profunda de lo que en un principio pudiera parecer. Esto es algo que al principio se lleva con soltura y naturalidad, primero con la idea clara de que su padre ya no está vivo, pero según va transcurriendo la cinta y los indicios de que su progenitor sigue vivo se acrecentan, y no tarda en quedarse varado en el plano emocional.
Todo esto está empaquetado de maravilla visualmente, es indudable, pero la cinta no busca la aventura exterior, sino la odisea interior del protagonista y es ahí donde el film se acaba resintiendo, teniendo un final, que de tanto esperarlo te decepciona porque está mal acabado y se vuelve una y otra vez sobre el mismo trauma sin resolver ni aportar nada nuevo. Brad Pitt está excelente, pero el director no le ha sabido sacar más partido a su personaje.


Os dejo con el tráiler del film.

sábado, 28 de septiembre de 2019

Escenas míticas del cine (CV)


La primera película de Steven Spielberg fue El diablo sobre ruedas (Duel) en el año 1971, cuya idea original era una producción originalmente concebida para televisión. Una ópera prima donde estaban las bases de un director que cuatro años más tarde, puso patas arriba el mundo del cine a través de un gigantesco escualo blanco.
La historia narra como David Mann, al que da vida Dennis Weaver, conduce su Plymouth rojo y decide adelantar a un camión cisterna, sin ser consciente de que eso será como una ofensa al conductor, que a partir de ese instante perseguirá dando bocinazos y golpes en la parte trasera a David sin descanso. Podría parecer que el guión fuera aburrido, pero para nada, ahí está la grandeza de un Spielberg que no repite encuadres ni posiciones de la cámara y que mantiene la tensión en la hora y media de la cinta. Un film de pocos diálogos, muy pocos, pero tampoco los necesita.


Os dejo con la mítica escena de la persecución, que provoca que David se salga de la carretera.


viernes, 27 de septiembre de 2019

Amazing Grace (2018)


En enero de 1972 la gran Aretha Franklin actuó durante dos días dando un concierto de gospel en la Iglesia Bautista Misionera New Temple en Watss, Los Ángeles, grabando así el álbum más vendido de su carrera, el Amazing Grace. Las sesiones fueron filmadas por un equipo liderado por el director Sydney Pollack, pero el material de archivo sufrió problemas técnicos, quedando en una bóveda durante 40 años, un tesoro cinematográfico perdido, que antes de su muerte en 2008, Pollack dijo que quería que esa película se completara, y ha sido el productor Alan Elliot quien lo ha hecho, acompañado con una serie de gente apasionada con el proyecto. 
El Reverendo James Cleveland es el que hace de presentador del evento, músico, cuidador de Aretha, etc., y también apoyada por el Southern California Community Choir.


Aretha empezó de pequeña cantando en la iglesia temas gospel, y es más que evidente que la influencia de su padre, también reverendo (y que sale en este documental hablando) fue indudable. Con esa música creció, pero el diamante que era ella se extendió a más estilos, y en el soul se encontraba como pez en el agua, aunque soul y gospel navegan muy cercanos siempre. Pero aquí se juntan por un lado la tremenda voz de Aretha en un momento cúspide de su carrera, y por otro el oficio religioso expresado a través de la música. Casi todos los allí congregados eran de la comunidad negra, y celebran ese oficio como una fiesta, bailan, se vuelven locos de felicidad y exaltan la figura de Jesús, a través de la música angelical de una voz como la de reina del soul. Entre el público, algo infiltrados estaban Mick Jagger y Charlie Watts de los Rolling Stones.


Suenan el espiritual Mary, don't you weep, el medley precious Lord/take my hand/You've got a friend, Old Landmark, Give yourself to Jesus, How I got over, What a friend we have in Jesus, Amazing Grace, Wholy Holy de Marvin Gaye (una pieza colosal en su voz), You'll never walk alone, Precious memories, Climbing higher mountains, God will take care of you, etc... Todas ellas con un sentimiento sublime y con una diva que incluso se emociona y llora. En algún momento del documental podemos ver como se mezclan imágenes del ensayo, con lo que fue la actuación, estando perfectamente enlazadas.


Os dejo con el tráiler de esta joya de documental.

jueves, 26 de septiembre de 2019

Escenas míticas del cine (CIV)


EL Cid, dirigida por Anthony Mann en 1961, es una de las grandes superproducciones que se rodó en España en varias localizaciones. Es un film que se toma bastantes licencias en cuanto a la historia real del personaje histórico español, pero es innegable que Charlton Heston (El Cid) y Sophia Loren (Jimena) que estaban en la cúspide de su carrera están soberbios.
En una escena rodada en Torrelobatón (Valladolid), El Cid decide dar libertad a presos, que venían a ser reclamados por el Rey Alfonso VI mediante su enviado el Conde García Ordoñez (Raf Vallone), situación que le llevaría al destierro de Castilla, por parte del Rey al que defendía y por el que luchaba en la Reconquista contra los musulmanes. Ordoñez le acusa de traición. Esa misericordia que mostraba con los rivales, siempre le engrandeció pero al noble le sentó fatal.  Esta escena está rodada con una calidad soberbia.


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Escenas míticas del cine (CIII)


En el año 2002 Steven Spielberg rodó Atrápame si puedes, el biopic sobre Frank Abagnale Jr., un estafador de los más grandes de la historia, un tipo que admitió haber asumido al menos ocho personalidades distintas en los años en que cometió dichos fraudes. Es sin duda, una de las películas más distintas y variadas de la filmografía de Spielberg, y donde hay aventura, drama, intringa y cómo no comedia y romance también.
El personaje de Abagnale es interpretado por Leonardo Dicaprio, un joven y escurridizo delincuente de los años 60 que pasó por copiloto de la Panam, médico, abogado, etc., mientras Carl Hanratty (al que da vida Tom Hanks) es el agente del FBI, algo torpón todo hay que decirlo, el que le persigue sin descanso siguiendo su pista para detenerlo y llevarlo ante la justicia, aunque siempre Frank se las ingenia para ir delante de Carl.
En una escena memorable, Carl llega a la habitación de hotel donde está Frank, pero no le conoce aún y consigue eludirle haciéndose pasar por un agente del servicio secreto.


Os dejo con la mítica escena.

martes, 24 de septiembre de 2019

Escenas míticas del cine (CII)


Steven Spielberg dirigió en 1975 Tiburón (Jaws) una auténtica obra maestra del cine de suspense, terror, etc., que te mantiene en tensión todo el metraje, aunque al parecer es el film de Spielber que más errores tiene (casi trescientos). Esta película provocó que la gente se alejara de las playas durante años. Basada en la novela de Peter Benchley, Tiburón fue un éxito absoluto de taquilla en su época. Allí estaban el Jefe de Policía Brody, al que interpretaba Roy Scheider, el rudo cazatiburones Quint (enorme Robert Shaw) o el oceanógrafo Matt Hooper al que daba vida Richard Dreyfuss. Por si fuera poco la música la ponía John Williams, acertadísima. La tensión, la claustrofobia y el temor y miedo que genera esta cinta, han servido para influenciar a miles de cineastas que a día de hoy siguen haciendo remakes de esta joya, que no le llegan ni a la suela de los talones.
En una escena tremenda Quint y Matt, tienen una conversación cuando el oceanógrafo ha ideado una jaula para ver al tiburón protegido por la misma, Quint al verla y preguntarle que iba él a hacer con eso, si era una ducha portátil o una jaula para monos, le contesta que se va a meter dentro de ella para ver al animal, a lo que el cazatiburones se pone a canturrear "yo me voy de aquí...."


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 23 de septiembre de 2019

El hombre cono (2019)


Rubén Seca dirige este corto documental, que narra Sergi García Lorente, acerca de los peculiar que es un país como Japón. Con mucha más población por metro cuadrado, tiene un porcentaje de paro muy pequeño, comparado con nosotros, y eso se debe, entre otras cosas, a trabajos de lo más diversos, como cuidar conos, esos materiales que avisan de que se está realizando una obra, y que protegen a los trabajadores. Es entonces cuando entonces el director empieza a sacar ramificaciones de ese tipo de trabajador, y sus semejanzas o parecidos con personajes de películas y demás.


Os dejo con este interesante corto documental.

domingo, 15 de septiembre de 2019

It. Chapter Two (2019)


Andy Muschietti, el director argentino, dirige también esta segunda parte de It, la novela de Stephen King, con este punto final, su capítulo 2, una tarea gigante, que se ha dividido en dos partes, una novela titánica llevada a la gran pantalla con un trabajo encomiable. La It de hace dos años, como ya dije aquí, centraba la trama en seguir las andanzas de un grupo de adolescentes a finales de los años 80 (1989 para ser concretos) en un pueblo llamado Derry, en el estado de Maine, Estados Unidos, que empezaban con la desaparición de Georgie, hermano de uno de los protagonistas, Bill. Todo venía por Pennywise, un monstruoso y diabólico ser que adopta forma de payaso y que habitaba en el alcantarillado de la ciudad, alimentándose de niños que iban desapareciendo de manera misteriosa. A partir de ahí, también salían más temáticas como traumas infantiles, el ahora tan famoso bullying (pero que siempre ha existido), miedos interiores y la maduración de los personajes que plantan cara con valentía al mal encarnado en ese payaso.


Una de las frases que quedaron de aquella primera parte, de ese grupo de adolescentes era la que decía "Somos perdedores y siempre lo seremos". En esta segunda parte han pasado 27 años de aquello, desde que ese Club de los Perdedores formado por Bill (James McAvoy), Beverly (Jessica Chastain), Richie (Bill Hader), Ben (Jay Ryan), Eddie (James Ransone), Mike (Isaiah Mustafa) y Stanley (Andy Bean) se enfrentaron al macabro y despiadado Pennywise (Bill Skarsgärd). Abandonaron Derry, el pueblo que tantos problemas les ocasionó, pero ahora ya siendo adultos, siguen sin poder escapar de su pasado. Es Mike el que les llama, porque vuelven a pasar cosas extrañas en el pueblo, decide reunirlos de nuevo para poder superar sus traumas de la infancia, no sin cierto miedo y resistencia inicial por parte de muchos de ellos.


Desde luego en esta segunda parte han tirado la casa por la ventana, hay un diseño de producción enorme, además de un desfile de todo tipo de criaturas horribles, que en muchos momentos es algo desproporcionada en detrimento de la historia. Si que es cierto, que en el plano del terror, esta segunda parte da mucho más miedo que su predecesora, pero juega en una delgada línea, en donde cualquier paso en falso es definitivo. Lo que quiero decir, es que se ha priorizado en muchos momentos ampliar el espectro de público, con lo que la historia se resiente, aparte de ser un film muy largo de casi tres horas donde la tijera se podría haber utilizado, es una prueba del aguante del espectador, me parece un exceso 169 minutos.


Lo que si que diferencia esta cinta de la anterior es la colección de actores de primer nivel como Jessica Chastain o James McAvoy, entre los que ha emergido de manera brutal el eterno secundario Bill Hader, que está sensacional, con unos momentos de humor y comicidad de alto copete. Entre los cameos destacar el del propio Stephen King, como encargado de la tienda donde Bill recupera su antigua bicicleta, Peter Bogdanovic, etc... 
A todo esto se le unen los flashbacks donde aparecen ellos de adolescentes y los actores que les encarnaban en la cinta predecesora.


Sea como fuere, digamos que esta segunda parte explota a lo grande y con mayores alharacas lo que ya había en la primera, así que si te gustó aquella disfrutarás con esta, y si no te hizo tilín...

Os dejo con el tráiler.

sábado, 7 de septiembre de 2019

Quien a hierro mata (2019)


Paco Plaza dirige este thriller vengativo, que ya en el inicio nos muestra una escena que dejará claro de que va la historia, cuando un mejillón es aplastado de un manotazo. Nos encontramos en esta cinta con un cóctel explosivo donde hay violencia, ira, venganza, ambigüedad moral, etc., con un regusto bastante amargo a lo largo del metraje. Aquí se mezcla el sello de autor del valenciano con un aire de película surcoreana (influencia de un cine que le encanta a este director) dominando el drama en casi toda la historia.
Una joya de película que te mantiene en suspense y en vilo hasta el final, con unos giros últimos que te dejan pegado a la butaca.


Todo se ambienta en un pequeño pueblo gallego donde vive Mario (Luis Tosar), un hombre ejemplar y en la residencia de ancianos donde trabaja como jefe de enfermeros, todos le aprecian. Pero cuando el narcotraficante más conocido de la zona, Antonio Padín (Xoán Cejudo), recién salido de la cárcel, ingresa en la residencia, Mario hará todo lo posible para que se sienta como en casa. Curiosamente el auténtico Antonio Padín fue un narco arrepentido, de los que el juez Garzón protegió de la mítica operación nécora, pero aquí los guionistas lo cambian por un narco ya en su vejez y que nunca se arrepintió.
Los dos hijos de Padín, Kike y Toño, están al mando del negocio familiar de droga, pero un fallo en una operación lleva a Kike (un extraordianario Enric Auquer) a la cárcel y les generará una gran deuda con un proveedor colombiano, una operación de la que el patriarca se había desentendido. Toño (otro gran Ismael Martínez) recurre al enfermero para que intente convencer a su padre de que asuma la deuda, pero Mario tiene planes distintos.


A su vez Mario, en su vida privada, tiene a su mujer embarazada, Julia (María Vázquez) y está en la etapa final del mismo. Ambos esperan a un niño, y según va avanzando la película intuyes claramente que el nacimiento del niño tendrá que ver, de una u otra forma con el desenlace de la historia. Todas las vendettas que ocurren en la trama, llegan a explotar juntas en muchos momentos y que hacen que se sientan muy a flor de piel, ya que tu como espectador has tomado partido por alguien. Ahí es donde emerge de manera impresionante, la figura de un valor seguro, la del actor Luis Tosar, superlativo en toda la película.


Pero todo se va retorciendo, y cuando piensas que todo acabará bien, habrá un final de pesadilla que te deja marcado. Esta película busca dejarte con la boca abierta, y desde luego lo consigue. Toda la parte de la enfermedad que va a peor de Antonio Padín y como se va notando su deterioro está hecho de maravilla, Xoán Cejudo estuvo extraordinario (murió poco después de rodar el film).
Suele suceder que en un pueblo como Cambados, no muy grande, todo el mundo se conoce, y a los narcos también se les reconoce rápido, porque sin duda dejaron huella en mucha gente de la zona. Un caldo de cultivo muy peligroso, que es la base de toda la trama.


Os dejo con el tráiler de esta gran película.