Mostrando entradas con la etiqueta John Ford. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta John Ford. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de agosto de 2023

Escenas míticas del cine (CCC)

En 1953 John Ford dirige Mogambo en cuyo reparto actoral estaba una parte muy importante del film, con tres figuras del momento como el galán Clark Gable, y las bellas Ava Gardner y Grace Kelly. El film nos cuenta la historia que se desarrolla durante un safari en África, donde un cazador profesional Victor Marswell, al que da vida Gable, se encuentra dividido entre una recién casada rubia, de apariencia ingenua y algo fría, llamada Linda Nordley (Grace Kelly), y una volcánica morena (menudo carácter) de turbio pasado llamada Eloise Y. Kelly (Ava Gardner). La actividad de Victor es la caza de animales salvajes para después venderlos a zoológicos de todo el mundo. Los Nordley, pareja de recién casados, llegan al campamento para buscar la ayuda de Marswell, ya que quieren filmar un documental sobre gorilas, Donald Nordley es el marido de Linda, al que da vida Donald Sinden.
Si bien la historia no es para tirar cohetes, el director utiliza todo el potencial paisajístico que le ofrecía rodar una película en un lugar pintoresco y variado visualmente, un marco excelente que sirve de exótico y atractivo escenario donde se desarrolla toda la acción.
Como era de esperar hay un interesante duelo femenino entre la Gardner y la Kelly, ambas disputándose al guaperas de Gable, un tosco y viril cazador que conquista a ambas mujeres diametralmente opuestas en personalidad, que se verán atrapadas en un triángulo amoroso salvaje dentro de un entorno salvaje también. 
En una mítica escena, Eloise va a buscar a Linda y le suelta frases directas como "los hombres le crean a una muchos problemas... ¿verdad?" o "...es un hombre especial el Sr. Marswell, su marido debería examinarle la cabeza a ver que tiene..." hay disparos con bala menos hirientes...


Os dejo con la mítica escena que supone la entrada 300 de esta sección.

lunes, 31 de julio de 2023

Bandas sonoras míticas de películas (CL)

La conquista del oeste (How the west was won) es un film de 1962 que congregó a grandes directores y actores. La película consta de cuatro episodios sobre la colonización del Oeste que tienen lugar entre 1830 y 1890, los dos primeros y el último dirigidos por Henry Hathaway y el tercero por George Marshall, pero incluye también un interludio dirigido por John Ford, ambientado en la guerra de Secesión (1861-1865), con un diálogo entre los generales nordistas Sherman (John Wayne) y Grant (Harry Morgan). Esta fue la primera película rodada en Cinerama y el narrador era Spencer Tracy.
La expansión hacia el Oeste protagonizada por los colonos, la anexión de Texas (1845) y la incorporación de Arizona, Nuevo México y California, tras una guerra con México que se salda con victoria de Estados Unidos (Tratado de Guadalupe-Hidalgo de 1848) suponen un avance espectacular de la frontera norteamericana hacia el Pacífico.
Este film puede que no se encuentre entre los títulos cumbre del género del Far west, pero lo que no cabe la menor duda, es que es el título más representativo, espectacular e icónico de toda la historia de él. La Metro decidió apostar fuerte en un proyecto faraónico, con una película que incluyera todo lo relativo al género Far West, es decir, grandes praderas, los indios, el ferrocarril, los cowboys, el sheriff, los primeros colonos, los salones, etc., y con un reparto espectacular, juntando prácticamente a lo mejor de ese momento, Carrol Baker, James Stewart, Debbie Reynolds, Gregory Peck, George Peppard, John Wayne, Henry Fonda, Richard Widmark, Eli Wallach, Karl Malden, Walter Brennan, etc...
Por si fuera poco la música de Alfred Newman tuvo un gran nivel dirigiendo una orquesta fastuosa, inolvidable acompañamiento.


Os dejo con el Main title de la banda sonora.

domingo, 25 de octubre de 2015

Ayer se nos fue Maureen O'Hara.


El cine clásico va perdiendo a los pocos actores que le quedan vivos. Ayer fue el turno de la mítica Maureen O'Hara, actriz nacida en Dublín, Irlanda, el 17 de agosto de 1920.
En su juventud fue cantante de ópera irlandesa y al finalizar sus estudios le fue ofrecido el cargo de cantante de ópera principal en el Abbey Theater, pero ella decidió ir a Londres a intentar una carrera como actriz, su verdadera vocación, asistiendo a un casting para una productora de cine inglesa, que fue decepcionante ya que la producción no se llevó a cabo. Pero ese casting cautivó a Charles Laughton (impresionado con los ojos de la O'Hara) quien la llamó y la convenció de que ese era su futuro.
Su primer film fue Jamaica Inn (La posada de Jamaica) dirigida por un incipiente Alfred Hitchcock en 1939. A partir de ahí títulos, entre otros, como El cisne negro (1942), Río Grande (1950) o El hombre tranquilo (1952) ambas con John Ford, La pelirroja de Wyoming (1953), Lady Godiva (1955) Tu a Boston y yo a California (1961) o El gran Jack (1971) donde paró su producción. Sólo una aparición más en 1991 dejó huella en Yo, tu y mamá.


Guerrera e indómita siempre tuvo su cruz en el poco reconocimiento de la Academia de Hollywood, que en este 2015 la recompensó con un Óscar honorífico por toda su carrera que recibió de manos de Liam Neeson y Clint Eastwood, a lo que ella espetó "Espero que sea de plata o de oro y no algo sacado de la cocina".

En su memoria os dejo con una mítica escena de la película Un hombre tranquilo de John Ford, donde comparte papel protagonista con John Wayne. Inolvidable para siempre esa mítica frase que dice:
"Entre nosotros no habrá puertas ni cerrojos, Mary Kate. Excepto los que tu pongas en tu mezquino corazón".


miércoles, 24 de diciembre de 2014

7 Women (1966)

Cartel del film
 
 
El gran John Ford cerró su carrera como director con una película que algunos juzgan como menor, y no digo que no lo sea en cuanto a formato y quizás puesta en escena, pero desde luego no en cuanto a trasfondo, en interpretaciones ni lecturas. Mucho se ha dicho de que si Ford era un cineasta ultraconservador que rayaba el fascismo, hombre no sé si llegaba a tanto, pero desde luego al ver este film no diría yo eso.
La historia se centra en el verano de 1935, en la frontera entre China y Mongolia, dominada por señores feudales y bandidos, dónde los miembros de una misión americana se encuentran desamparados tras la invasión del país por Tunga Khan (Mike Mazurki, uno de los borrachines y esbirros más característicos del western en general y del de Ford en particular, detalle importante como se verá). Ante la urgente petición de un médico por parte de la misión, llegará como respuesta la doctora Cartwright (Anne Bancroft, que está brutal), una persona con ideas modernas e independiente, descreída y mundana, con un carácter fuerte y una sinceridad que chocan demasiado frontalmente con el ambiente tradicional y conservador que se respira en la misión.
En la misión, dirigida por Agatha Andrews (Margaret Leighton, que está fenomenal), se combina el trabajo material con la educación religiosa. En ella convive con algunos criados chinos y con sus colaboradores, Jane (Mildred Dunnock), la señorita Russell (Anna Lee, una de las fijas de Ford a lo largo de su carrera, y amiga personal), Charles Pather (Eddie Albert), el profesor de religión, su esposa Florrie (Betty Field, espléndidamente insoportable), que vive un embarazo tardío y muy peligroso, tanto por ese hecho mismo en sí como por la situación que rodea a la misión, y, sobre todo, con la joven Emma Clark (Sue Lyon, algo alejada, aunque no del todo, de sus carnales exhibiciones para Kubrick), atractiva muchacha por la que enseguida adivinamos que la señorita Andrews siente una inclinación “especial”.

  
Ford no acaba de concretar el planteamiento del film, pero no por relajación o pereza, sino que es, diría que aposta para que provoque, de manera imperfecta, una atmósfera opresiva y muy amenazante, ese tipo de peligro difuso, difícil de definir pero que hace que la vida de un grupo de misioneras laicas norteamericanas penda de un fino hilo.
La película transita a lo largo de sus apenas 83 minutos en un equilibrio de contrarios en lucha permanente, simbólicamente encarnados en los personajes.
 
Os dejo con este film no tan menor.
 

miércoles, 14 de agosto de 2013

Stagecoach (La Diligencia) (1939)

Cartel del film



 
 
La Diligencia es un clásico del cine, y el primer western que sentó cátedra dentro del género, dirigido por John Ford y protagonizado por John Wayne. Ganó 2 Óscars. La película en blanco y negro fue el auténtico espaldarazo a la carrera, aún incipiente, de un jóven actor John Wayne.
La película, con localizaciones espectaculares del Monument Valley, está rodada de forma magistral, destacando la filmación del ataque indio y, en la globalidad de la película, algún plano de tipo subjetivo desde encima del carruaje, travellings, la profundidad de campo, las sombras y contrastes de luz de Ford y Bert Glennon, habitual colaborador del maestro.







John Ford



 
En un pueblo de Arizona, la liga por las buenas costumbres y la decencia deciden expulsar del pueblo a Dallas, una prostituta, y al doctor Boone, un médico borracho. Éstos son obligados a subir a la diligencia, que iba a salir de la ciudad de Tonto con destino a Lordsburg, Nuevo México.  A esta diligencia se unen la señora Lucy Malory, mujer de un capitán de caballería, embarazada y deseando reunirse con su marido, un banquero que debía cerrar un negocio y Hartfield, un antíguo soldado confederado que se hallaba en una época de jugador y pistolero, que se pone a servicio de la señora Malory debido a una vieja amistad.
El último de los tripulantes, es un comerciante de alcohol, que no tarda en tener al doctor Boone entre uno de sus mejores amigos.






John Wayne

 
 
 
Éste film lo tiene todo, un catálogo de personajes antimaniqueos perfectamente retratados e interpretados que equilibran con sus diferentes tipologías una interesante historia dónde se mezclan el romance, el humor, el drama, la acción, la aventura, etc.,
En el mismo también tenemos una crítica social, se habla de alcoholismo, prostitución, choque de clases... todo ello dentro de una narrativa que sabe atrapar cada detalle, emoción, mirada o frase, con mucho componente emocional y gran trabajo artístico.






     Gerónimo y los Indios
 
 
 
 
John Wayne está en plan estelar, como antihéroe y gracias a su personaje de Ringo Kid, forajido de valores consistentes y nobles sentimientos presentado con un zoom de leyenda, se convirtió en una estrella, para luego ser un mito.
 
Os dejo con ésta inolvidable película.