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martes, 28 de abril de 2026

Mejores escenas cómicas del cine (CXXII)

En 1983 Terry Jones y Terry Gilliam dirigen a los Monty Python en El sentido de la vida, que se trata de un conjunto de episodios que muestran de forma disparatada los momentos más importantes del ciclo de la vida, desde el nacimiento a la muerte, pasando por asuntos como la filosofía, la historia o la medicina, todo tratado con el inconfundible y especial humor de el popular grupo de cómicos ingleses. El prólogo es un corto independiente rodado por Terry Gilliam titulado "Seguros permanentes Crimson".
Precisamente ese corto de introducción era de cinco minutos y se fue a media hora, ya que no había límites, aunque lo redujo a dieciséis minutos.
Estamos en Londres en 1983 y los contables de una empresa de seguros sienten como que son esclavos remando en galeras de un buque y por ello deciden rebelarse y encierran en una caja fuerte a los que mandan, para luego izar el ancla y partir con su edificio como piratas. El plástico que cubre el edificio, al principio, es de la empresa "ACME-Stone clean".
Hay que tener mucha imaginación para conseguir crear un auténtico barco pirata usando objetos de una oficina, así las alas del ventilador del techo se convierten en espadas, los clips son pendientes, los archivadores son cañones, las perchas son ganchos, etc...


Os dejo con la cómica escena.

domingo, 30 de diciembre de 2018

Las mejores películas de 2018 (11-15) Parte 3




Aquí ya vamos con un tramo de películas que aunque no acaban de ser redondas para el que escribe, si que tienen momentos o partes en sus películas que me atraen especialmente, y situaciones, actuaciones o simplemente pasajes de cierta envergadura. Aquí están una película que nos habla de lo que sucedía hace 20.000 años, y como superaban situaciones adversas en una bonita historia, un simbionte de Marvel que ya iba mereciendo un film, una segunda parte de un spinoff de Marvel que está realmente entretenida, una divertida película en la que se mezcla la historia de Don Quijote con la de un director de cine algo curioso, y por último la segunda parte de otro spinoff de Marvel, ese antihéroe tan divertido.


11. Alpha de Albert Hughes


Alpha, es un film dirigido por Albert Hughes, que además es el productor y guionista junto a Daniele Sebastian Wiedenhaupt. En esta historia nos llevan al Paleolítico Superior europeo, hace unos 20.000 años, y nos cuentan como un joven cazador de una tribu, que ha recibido el visto bueno para iniciar el viaje que hacen cíclicamente para cazar, tendrá un dura prueba de vida. Allí sufrirá un aparatoso accidente por un búfalo y caerá por una pared quedando malherido e incosciente. La tribu le dará por muerto, este chico llamado Keda, se sobrepondrá a unas nevadas glaciares que le pisan los talones, a los peligros de la fauna de la zona que le acechan, etc...
Hay, como no, antecedentes de este tipo de films, tanto en el aspecto histórico "En busca del fuego" (Jean-Jacques Annaud, 1981) o en el de la relación con los lobos "Colmillo blanco" (Randal Kleiser, 1991), incluso con aspectos de "El Renacido" (Alejandro González Iñarritu, 2015) obvios.
Pero Alpha sigue las directrices del subgénero, y se acerca de manera original al drama hombre-animal y su unión para sobrevivir a la propia naturaleza. El resultado es sobradamente entretenido (a mi se me hizo corta), consigue que durante la hora y media de proyección no apartes la mirada de la pantalla. A ello contribuye mucho también los sobrecogedores paisajes con una gran fotografía, y el ignoto idioma en el que se han rodado los diálogos (que indudablemente pierde en el doblaje).
La única pega es que la historia del chaval podría tener más profundidad, pero por poner una, que en ningún modo desmerece.

Os dejo con el tráiler del film.





12. Venom de Ruben Fleischer

El Universo Marvel tenía una deuda pendiente con Venom, el simbionte que nunca había sido llevado a la gran pantalla, después de muchos e inacabados intentos. Pero ahora mismo en la franquicia todo es posible, y esta versión ha salido con Ruben Fleischer como director, que prometió un film adulto y parece que la cosa ha quedado bastante suavizada y más enfocada a un público adolescente, además de los 40 minutos recortados. La película se convierte pues en un divertimento sin más, con un guión que no acaba de explotar, y un protagonista como Eddie Brock, encarnado por Tom Hardy, continuamente desquiciado.
Es a partir de cuando el simbionte posee a Eddie, donde todo se vuelve patas arriba e incluso Tom Hardy acabará bastante perdido desde entonces. Lo único que salva la película es la continua sucesión de momentos chanantes, que hacen que no te aburras.
Venom toma elementos que interesan de las aventuras originales de Marvel Comics, pero no el origen ni el propio comportamiento de los protagonistas de David Michelinie y Todd McFarlane.
Por cierto, maravillosa la escena post-créditos, que como casi siempre, abre la puerta a una segunda parte.

Os dejo con el tráiler.




13. Ant-Man and The Wasp de Peyton Reed


Marvel y su universo cinematográfico se ha agrandado tanto, que ya los spin-off de personajes secundarios tienen hasta segundas partes, y en el caso de Ant-Man, que ya en 2015 me pareció muy interesante, vuelve a estar dirigida por Peyton Reed y mejora aún más aquella propuesta inicial. Si bien aquella primera era lógicamente la explicación y el génesis de este pequeño superhéroe que se agiganta y empequeñece, en esta segunda y repitiendo con los mismos actores tiene un ritmo mucho más alto y toques de comedia que la hacen divertidísima.
Un auténtico acierto de film, que además consigue que disfrutes como un crío en la butaca. Hay que destacar como es lógico, que toda segunda parte suele contar con mayor presupuesto, si la primera tuvo éxito, por tanto era de esperar que la factura técnica y visual mejorara y vaya si lo ha hecho. También se han cuidado más los detalles y se han currado una cantidad de guiños, que dan mucho que pensar para los frikies de las anécdotas. Estos claros avances también afectan al director, que se muestra más solvente y resolutivo, con lo que consigue una agilidad espectacular, que quizás la anterior cinta no tenía.

Os dejo con el tráiler.




14. The Man who killed Don Quixote de Terry Gilliam

Terry Gilliam, el ex Monty Python, dirige este film después de llevar detrás de rodarlo 25 años, y haber podido por fin sacar adelante el proyecto. A finales de los años 90 comenzó el rodaje con Johnny Deep como Sancho Panza y Jean Rochefort como Don Quijote, pero aquel rodaje se suspendió por problemas económicos, inundaciones, un accidente del protagonista, etc., algo que obligó a su cancelación y que quedó reflejado en el documental "Perdidos en la Mancha" (con vocación de making of). Después de infinitos problemas, incluso un antiguo productor que quiso impedir su estreno en Cannes, la cinta clausuró el festival y todo salió adelante. Se ha rodado en España casi toda, Navarra, Madrid y Toledo, pero también Portugal. 
Dicho esto, mi concepto global de la película es mejor de lo que esperaba, teniendo en cuenta que la lectura del Quijote y su traslado a la pantalla es algo que ya sucedió en otros trabajos digamos más fieles, y que no resulta fácil, además de que en este caso concreto hay una subpelícula que yace por debajo del propio film. Estaba claro por donde iría el concepto de Gilliam, y de su guionista Tony Grisoni que adaptan a su manera la novela de Miguel de Cervantes, es decir, tiene la exageración, incluso lo grotesco como signos identificativos, y se permite ciertas licencias acorde a su propia historia. Algo que queda claro ya en el inicio, ya que el director de esa nueva versión (niño mimado del jefe) descubre de forma muy sorprendente, una copia de la adaptación que libremente hizo cuando era estudiante, y por tanto era una persona diferente.

Os dejo con el tráiler del film.




15. Deadpool 2 de David Leitch


La segunda parte de Deadpool tiene novedades con respecto a la exitosa primera, por un lado el cambio de director, ya que Tim Miller, por desavenencias creativas con el propio Ryan Reynolds, que aquí es uno de los guionistas, ha sido sustituido por David Leitch, al que recuerdo por Atomic Blonde y la primera parte de John Wick. El resultado es un film muy divertido, que no acaba de llegar al nivel de la primera, pero que asegura entretenimiento.
Conocer la génesis y evolución de este personaje se me antoja esencial, ya que Deadpool representa una conjunción o mezcla de varios temas clásicos en la era moderna del cómic, por un lado el humor negro, la sexualidad por otro, el "anti heroísmo" (el menos convencional de Marvel sin duda) además de la reflexión y la crítica. Incluso y por si fuera poco, hay una similitud curiosa con otro antihéroe de la literatura universal, el Quijote de Cervantes, con el que comparte el delirio y el humor.
Pero el problema que le veo a esta secuela es que mete referencias y parodias a mucha velocidad sin pisar el freno, disfrazándolo de ficción superheroica, aunque por encima de la calidad de esos chistes o gags. Aquí el protagonista, Wade Wilson (Deadpool) es otra vez irrespetuoso, sanguinario, mal hablado e irreverente, de hecho en muchos momentos no cumple en absoluto con las reglas que debe cumplir un superhéroe, se las salta a la torera. Y es ahí, donde parece precisamente que la película resbala, porque se acaba convirtiendo en una historia de redención personal para quizás acoger a otro tipo de público, todo ello mezclado con el personaje que vimos en la primera entrega, y su naturaleza ya conocida.

Os dejo con el tráiler.

viernes, 8 de junio de 2018

The Man Who Killed Don Quixote (2018)


Terry Gilliam, el ex Monty Python, dirige este film después de llevar detrás de rodarlo 25 años, y haber podido por fin sacar adelante el proyecto. A finales de los años 90 comenzó el rodaje con Johnny Deep como Sancho Panza y Jean Rochefort como Don Quijote, pero aquel rodaje se suspendió por problemas económicos, inundaciones, un accidente del protagonista, etc., algo que obligó a su cancelación y que quedó reflejado en el documental "Perdidos en la Mancha" (con vocación de making of). Después de infinitos problemas, incluso un antiguo productor que quiso impedir su estreno en Cannes, la cinta clausuró el festival y todo salió adelante. Se ha rodado en España casi toda, Navarra, Madrid y Toledo, pero también Portugal. 



Dicho esto, mi concepto global de la película es mejor de lo que esperaba, teniendo en cuenta que la lectura del Quijote y su traslado a la pantalla es algo que ya sucedió en otros trabajos digamos más fieles, y que no resulta fácil, además de que en este caso concreto hay una subpelícula que yace por debajo del propio film. Estaba claro por donde iría el concepto de Gilliam, y de su guionista Tony Grisoni que adaptan a su manera la novela de Miguel de Cervantes, es decir, tiene la exageración, incluso lo grotesco como signos identificativos, y se permite ciertas licencias acorde a su propia historia. Algo que queda claro ya en el inicio, ya que el director de esa nueva versión (niño mimado del jefe) descubre de forma muy sorprendente, una copia de la adaptación que libremente hizo cuando era estudiante, y por tanto era una persona diferente.


Ese personaje, el director de esa nueva visión del film, Toby, es interpretado por Adam Driver, que se le entiende bien gracias a esos excesos del inicio. Toby es ahora un director de anuncios muy cínico, que se verá envuelto en los delirios estrafalarios de un viejo zapatero español, al que él cuando era estudiante y realizó su corto, convirtió en Don Quijote (interpretado por Jonathan Price). El problema radica en que se vuelven a cruzar sus caminos más de diez años después, y aquel zapatero se cree que es el ingenioso hidalgo de verdad. Todo ello conducirá a una serie de aventuras cómicas (muchas muy bien adaptadas de la mítica novela) y cada vez más surrealistas, lo que hará que Toby (casi obligado a ser Sancho Panza) se vea abocado a enfrentarse a las repercusiones de lo que él rodó cuando era un joven idealista, pero que cambió la vida de un pequeño pueblo español y la de sus habitantes para siempre.


Pero si que es cierto, que mientras vas viendo el trabajo te quedan dos partes distintas en la cabeza y que no están anexionadas ni engrasadas como deberían, y es ahí donde el film no acaba de funcionar. Por un lado esa revisión de la novela, con pasajes llevados de manera magistral, y ante todo esa figura del hombre que ha acabado creyéndose que es El Caballero de la Triste Figura con un más que convincente Price, y la máxima por extensión de que "todos llevamos un Quijote dentro", pero por otro un guión al que le cuesta discernir de manera segura entre los saltos que hay de realidad y ficción, algo que induce a despistar y confundir. 
Lo que si que es realmente chocante, es que a veces la propia película es engullida por sus propios excesos, ya que hay escenas muy influenciadas por lo visto antes.


Y en cuanto al elenco de actores españoles que aparecen en la cinta, Oscar Jaenada como gitano raro, pero puntualmente importante, está bien, Jordi Mollá como mafioso ruso no desentona, pero Sergi López y Rossy de Palma haciendo de moros... ups, me costaron. Stellan Skarsgard es el productor de despacho que busca mecenas, y Olga Kurylenko su esposa despechada e insatisfecha. Joana Ribero como Dulcinea dominada está bastante creíble.
Juntos Price y Driver hacen que el espectador ría y se lo pase bien, hacen un buen tandem, aunque esa mezcla de ironía y surrealismo a paladas no a todos le siente bien.


En definitiva Gilliam ha conseguido hacer realidad un proyecto que parecía ya condenado al ostracismo, pero en líneas generales la narrativa tiene cierta confusión, con algunos momentos brillantes sin duda, pero si que adolece de una continuidad y firmeza, asaltando dudas que quizás vengan provocadas por todo lo difícil que fue llevar a cabo la película.

Os dejo con el tráiler del film.

martes, 25 de noviembre de 2014

Monty Python and the Holy Grail (1974)

 
 
Los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores es una película británica dirigida en 1974 por Terry Gilliam y Terry Jones (ambos pertenecientes al grupo Monty Phtyon).
El Rey Arturo y sus caballeros reciben un encargo divino, partir en búsqueda del Santo Grial, para lo cual deberán luchar contra enemigos muy diversos, entre ellos malignos caballeros rivales, bestias sanguinarias (que solo son visibles como dibujo animado), groseros soldados francesess fortificando un castillo en Inglaterra, brujas, adivinos mefistofélicos, Scotland Yard, y hasta un conejo asesino y carnívoro...


 
Una extraordinaria parodia de este enorme grupo humorístico sobre la Inglaterra Medieval, que se convierte realmente es una excusa de los Monty Phyton para ejecutar su ácida crítica de los estereotipos de la vida moderna, utilizando una historia de la Edad Media, y elementos de ella como base de su gran sátira.
Para la historia, ese caballo que monta el rey y sus acompañantes, que ni son caballos ni son nada... que marchan a pie pero cuentan con escuderos que chocan dos cocos (simulando que son un ejército al trote), y demás gags.



Os dejo con la desternillante película.
 

lunes, 6 de enero de 2014

Fear and loathing in Las Vegas (1998)

  Cartel del film

 
 
En 1998, Terry Gilliam dirige la que para mi es posiblemente una de las películas más bizarras que haya visto jamás, basada en la novela de Hunter S.Thompson. Todos sabemos el éxito que tuvo Resacón en Las Vegas, pero para mi la película de la que parte toda esa idea de drogas y desfase en la ciudad del juego, tiene su origen, sin duda, en esta cinta. Gilliam ha demostrado un sentido del humor que, curiosamente, no se basa en el concepto tradicional de "humor", sino en conciliar lo bizarro con lo cotidiano.
Anoche, en un garito al que hacía tiempo no iba, la estaban poniendo, y entre copa y copa, las risas iban en aumento.






 
Evidentemente, en su momento fue un film que causó un desconcierto total, ya que su intención más bien es esa, la de despistar o repeler al espectador.
La "historia", si así la queremos llamar, nos cuenta el viaje (literal y figuradamente) de un reportero Raoul Duke (Johnny Deep) y su abogado Dr.Gonzo (Benicio del Toro) que visitan Las Vegas para llevar la crónica de una carrera motociclística a través del desierto, viajando en un descapotable rojo cuyo maletero es una auténtica farmacia: dos bolsas de marihuana, 75 pastillas de mescalina, 5 hojas de ácidos y muchas otras drogas. Posteriormente, Duke se quedará en Las Vegas para cubrir una convención de "Sheriffs" luchando contra el tráfico y consumo de drogas en sus respectivos pueblos. 
 





 
Estos eventos, sin embargo, a pesar de estar presentes pasan a un segundo plano, ya que ambos personajes están metidos en un frenesí de abuso de drogas y alcohol tan violento que hace que su "viaje" sea el auténtico tema central de la película, ya que esos acontecimientos que les rodean son vistos difusamente por su alterada conciencia y la mayor parte del diálogo de la película se da en forma de narración, por medio de la cual "oímos" los pensamientos del reportero en su intoxicante recorrido.






El resultado del film, es que antes que seguir una historia coherente, se descompone en una variedad de viñetas, donde vemos y oímos la torcida percepción que los personajes tienen de las historias que hay a su alrededor. Una visita a un casino (ya bastante surrealista estando sobrio) se convierte casi en una pasaje sacado del mismo infierno de Dante. Los períodos de relativa sobriedad, están plagados de alucinaciones y fantasías paranoicas.
Es, en definitiva, una película que no tiene medias tintas, o la amas y aceptas esa idea de que la percepción que tengamos de las cosas sea totalmente subjetiva y por tanto válida para todos, o de repulsión absoluta ante el aparente rechazo por toda moralidad convencional.
A destacar la, para mi, las sublimes actuaciones de Deep y Del Toro ya que tienen la casi imposible tarea de actuar en escenas que no obdecen a lógica algúna, dónde gracias a su clase salen más que airosos y encima les transforma de héroes a villanos varias veces y sin avisar.

 
Os dejo con la escena inicial del film, dónde recogen a un joven que hace autostop, Hitchhiker (Tobey Maguire).
 
               




 
Y con la escena mítica del ascensor con el cameo de Cameron Díaz...



sábado, 5 de octubre de 2013

Life of Brian (1979)



La vida de Brian es el tercer largometraje del grupo de comedia inglés Monty Phyton. Trata la historia de un niño que nace el mismo día que Jesucristo y es varias veces confundido con Él.
Mucha historia tuvo la película detrás, cuando gracias a la amistad entre Eric Idle y George Harrison, el beatle fue el auténtico mecenas para poner el dinero que faltaba en la producción, ya que EMI se echó atrás en el último momento.
Además, en el terreno musical, los Python incluyeron temas como "Always look on the bright side of life" (Mira siempre el lado positivo de la vida), cantanda por un coro de crucificados, hace de éste film quizás el más importante de la carrera del grupo, lo que se reflejó en taquilla en su momento. Considerada la mejor comedia de todos los tiempos.


Muy bien, pero además de la Sanidad, la medicina, la educación, el vino, el orden público, las cañerías, las carreteras, los acueductos y la salud pública, ¡¿qué más han hecho los romanos por nosotros?!
Como se indica en el título, la película gira en torno a Brian Cohen, nacido el mismo día y prácticamente en el mismo sitio (la casa de al lado) que Jesús de Nazaret. Treinta y tres años después, Brian se une a una organización contraria a la ocupación romana de Judea y tras una serie de acontecimientos llega a ser tomado por equivocación como el salvador del pueblo judío, lo que le ocasiona, digamos, un pequeño problema con las autoridades.


Según cuentan, la primera idea de los Python era narrar a su manera la historia del propio Jesús, presentándolo como un magnífico carpintero cuya mayor desgracia es ser castigado en una cruz mal construida. En su lugar, optaron por desviar el foco de atención a un tipo cualquiera, totalmente mediocre e irrelevante, algo que no impidió las típicas polémicas provocadas por el fanatismo, pero que sin duda fue todo un acierto.


Sátira de las creencias religiosas, los movimientos políticos revolucionarios e independentistas y las grandes películas bíblicas, La vida de Brian es quizás la película más graciosa para echar unas risas y olvidarte de todo en más de hora y media.

Os dejo con esta desternillante película.