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miércoles, 31 de diciembre de 2025

Las mejores películas de 2025 (1-5) (Parte 1)


Bien, el grueso de películas que dominan esta lista las vi en esos últimos cinco o seis meses del año, salvo alguna que otra excepción, pero también digo que alguna de las que están en los puestos más altos se estrenaron a principios o mediados del año. Aquí tenemos un film que para mí es indiscutiblemente la mejor película del año, un biopic sobre un mito musical vivo de los mejores que se han hecho, luego una película con la que me divertí muchísimo y con la que lo pasé muy bien, además de interesarme mucho la temática, otro biopic muy bueno ocupa la tercera plaza sobre otro mito muscial vivo, un film tremendo sobre la elección de un nuevo papa ocupa el cuarto lugar y un film que me dejó descolocado en su día y que optó fuerte en los últimos Óscars con muchas nominaciones.


1. A COMPLETE UNKNOWN de James Mangold


James Mangold dirige este biopic titulado A complete unknown, centrado en una época concreta de Bob Dylan la que va desde 1961 hasta 1965, con su cambio del folk al formato eléctrico, y que está basado en un libro de Elijah Wald titulado Dylan goes electric!, al que es bastante fiel. Mangold que es un director norteamericano cuyos registros son bastante variados, lo mismo te hace la última de Indiana Jones "Indiana Jones y el dial del destino" (2023), que te hace una de Marvel como "Logan" (2017), dramas policíacos como "Copland" (1997), una de terror y thriller psicológico como Identity (2003), es tan versátil, que en el terreno de los biopics ya había dejado un magnífico retrato de Johnny Cash con "Walk the line" (2005), traducida aquí como "En la cuerda floja" dónde curiosamente le dieron el Oscar a Reese Whiterspoon por su papel de June Carter y no a Joaquin Phoenix por el del propio Cash. Es por tanto un género este, que no le era nada hostil al buen director, aunque aquí la diferencia con aquel es que se centra en una época concreta del artista, lo que en cierta forma es más cómodo para el director, ya que no tiene que narrar varias épocas con auges y caídas, que quizás suelen complicarlo todo, y empieza a ser la moda.
Timothée Chalamet es el actor francés que da vida al joven Bob Dylan y su trabajo es realmente extraordinario, en estos casos es importante estudiarse los movimientos, gestos e incluso poses del artista, y francamente esos detalles están pulidos al máximo por parte del actor. James Mangold explicaba en unas declaraciones que había contado con la ayuda directa de Bob Dylan, que se mostró colaborador e incluso dejó entender que es un gran cinéfilo. Añadía que la aproximación al cantante no se ha hecho desde la óptica de un fan, porque de hacerlo así su figura hubiera quedado distorsionada, por contra ha buscado mostrar a Bob Dylan a partir de las reacciones que provoca en los demás. Y sinceramente, el resultado es bueno, bastante bueno.
Una de las mejores características del film es la ambientación, la de esa influyente escena musical de Nueva York de principios de los 60, como Dylan llega allí con 19 años, y empieza visitando a un artista enfermo como Woody Guthrie (al que da vida Scoot McNairy) pero reconocida gran influencia, conociendo a la vez a Pete Seeger (Edward Norton), a los que deja ya impresionados con algunos temas. El ascenso meteórico del músico procedente de Minnesota, aunque en su primer disco le "obligan" a hacer versiones y adaptaciones de temas tradicionales, está muy bien contado, y como también sus relaciones amorosas se mezclan, la de Sylvie, su primera novia a la que da vida Ell Fanning, o su turbulento romance con Joan Baez (Monica Barbaro) con la que compartió muchas veces escenario, dentro del mundo del folk.

Os dejo con el tráiler del film.





2. F1: THE MOVIE de Joseph Kosinski


Joseph Kosinski dirige esta superproducción después de su espectacular Top Gun: Maverick que tanto impactó tres años atrás. Esta película cuenta con la presencia como productor del piloto Lewis Hamilton, y la participación de todos los pilotos del campeonato del mundo en el momento en el que se grabó, allá por 2023. Con una figura indiscutible como Brad Pitt como gancho e interpretando al veterano piloto Sonny Hayes, consigue atrapar por su buen ritmo y salir triunfante no sólo por la experiencia de un piloto con muchas tablas en la trama, si no también en el aspecto cinéfilo dando una tremenda consistencia a la cinta.
Obviamente esta película que está basada en la Fórmula 1 y en el campeonato del mundo de la especialidad, es fácil de entender, me refiero a su lenguaje, para aquellos que amamos y seguimos el gran circo, pero ante todo es puro espectáculo, no es una cinta profunda ni que te vaya a sorprender ni mucho menos, aunque de hecho el guionista Ehren Kruger elige caminos tradicionales y hay ciertos matices o situaciones que se ven venir y ya sabes lo que va a pasar.
En el film se nos cuenta la historia de Sonny Hayes que fue un fenómeno prometedor de la Fórmula 1 en la década de los 90, donde se codeaba con gente como Prost, Senna o Mansell, hasta que un accidente muy grave en pista acabó casi con su carrera y le quitó todo lo que tenía. Treinta años después corre aquí y allá, un nómada del volante en las 24 horas de Daytona, Le Mans, o donde le convenza, pero disfrutando siempre. Su antiguo compañero de equipo Rubén Cervantes (Javier Bardem) le contacta y le ofrece una oportunidad única, correr en su equipo de Fórmula 1 muy en riesgo de desaparecer o quebrar, si no empiezan a obtener resultados. Rubén le convence y vuelve a la categoría reina, una última oportunidad para él también como piloto. Su compañero es el novato Joshua Pearce (Damson Idris), piloto estrella que quiere imponer su estilo y ritmo.
La rivalidad entre ambos es extrema y saltan chispas en las primeras carreras, Hayes parece que no juega en equipo, pero es todo lo contrario, de hecho el primer punto del equipo de Pearce es gracias a su trabajo sucio. Es cierto que el carisma de Brad Pitt es enorme y llena la pantalla, y sobre todo en la primera parte sale triunfador absoluto, sin embargo todo lo que rodea al piloto ya no está tan trabajado exceptuando a una gran Kerry Condon, que hace de Kate McKenna, la directora técnica del equipo y encargada de hacer mejoras en el coche, y que curiosamente es la que aporta humanidad, dentro de un mundo de muchos tecnicismos. Es Idris el que no me acaba de redondear, me parece que le falta algo para que su conflicto con Hayes sea más creíble.

Os dejo con el tráiler del film.





3. SPRINGSTEEN: DELIVER ME FROM NOWHERE de Scott Cooper


El 24 de octubre se estrenó en todo el mundo el biopic de Bruce Springsteen dirigido por Scott Cooper (que dirigió Crazy Heart e hizo ganar el Oscar a Jeff Bridges) titulado Deliver me from nowhere y que está basado en el libro de Warren Zanes. Desde luego si echamos la mirada atrás y revisamos los últimos films hechos sobre estrellas de la música, Elvis, Bob Dylan, Elton John, etc., digamos que este evita desde el primer momento los tópicos en los que si caían los anteriores, ya que se trata de un film bastante intimista y centrado en una época concreta en la que el artista no pasaba por su mejor momento personal. El propio Springsteen ha estado involucrado en el desarrollo del proyecto, aunque prefirió mantenerse al margen del rodaje en las escenas más íntimas. Según declaraciones del propio Bruce: "Involucra, en cierto modo, algunos de los días más dolorosos de mi vida, sabía que si estaba allí, Jeremy no sería capaz de sentirse completamente libre".
Y es que Jeremy Allen White, actor elegido para interpretar a Bruce, no tiene un físico muy parecido a él, pero en lo que el actor ha trabajado es en los movimientos y gestos del músico, donde ahí se se aprecia un trabajo arduo.
Aquí desde el primer momento, se deja claro que no se va a hablar del Springsteen de estadios ni de sus shows en grandes recintos, si no que la película arranca cuando acaba la exitosa gira de The river, y el músico se pide a si mismo hacer otro tipo de canciones que el cuerpo le pide. Se hacen flashbacks continuos a su infancia en New Jersey, y a la relación con su madre y su padre, ésta última realmente difícil por los excesos de su progenitor con el alcohol.
Esa mirada contenida, oscura y que se adentra en las partes más vulnerables de la persona son las que dominan el trabajo.
Un papel muy importante en el film es el que desarrolla Jeremy Strong que hace de Jon Landau, el mánager de Bruce y que era siempre la primera persona en la que el artista se apoyaba tanto para entregarle los avances de sus composiciones, como para ser la persona que le prestara apoyo en los momentos duros.
La película está centrada en la concepción del disco Nebraska de 1982, que se grabó en su casa en cinta, con un cuatro pistas algo rudimentario, repleto de errores técnicos, pero con una pureza que al propio Bruce le encantaba y que quería que se reflejara en la edición final del disco, como así acabó siendo. El film se centra en ese proceso creativo, en el que vuelve a tener influencia de ese film de 1973, Badlands, de Terrence Malick, y en el que Bruce inicia una relación con una hermana de un antiguo compañero de instituto, Faye Romano (Odessa Young) que se verá afectada por el momento personal sombrío que domina su vida.
Pero será la relación con su padre Douglas (Stephen Graham) la que marque gran parte del film, una relación que le marcó de pequeño y le seguía afectando de mayor, hasta el punto de querer estar cerca de ellos cuando se mudan a California.
Ese contexto en el que trata de reconciliar las presiones del éxito con los fantasmas de su pasado, atormentan a la persona constantemente.

Os dejo con el tráiler del film.




4. CÓNCLAVE de Edward Berger


El pasado 2024 Edward Berger, a quién conocí por su extraordinario trabajo en Sin novedad en el frente de 2022, dirigió Cónclave donde deja atrás el sobrecogedor espectáculo militar y la desgarradora manera de contarlo de su anterior film en espacios grandes y abiertos, para cerrarse entre las cuatro paredes de la Capilla Sixtina realizando un ejercicio de suspense de altos vuelos en clave obviamente eclesiástica, que tiene una lucidez innegable, que resulta hasta cómico y divertido en algunos momentos y que contiene un discurso más agudo y afilado de lo que se podría imaginar.
Pero aquí el Vaticano busca elegir un nuevo Papa, tras la inesperada muerte del Sumo Pontífice, es entonces cuando el cardenal Lawrence (Ralph Fiennes) es designado como responsable de organizar y liderar el Cónclave, uno de los rituales más secretos y antiguos del mundo para la elección de un nuevo Papa. Pero es ahí, donde el director mete una traslación de los thrillers políticos setenteros donde hay paranoias, conspiraciones y luchas intestinas.
El film tiene ritmo, varios giros imprevistos, quiebros, sorpresas y para nada se hace tedioso, ese fue mi gran aplauso, ya que en un tema como este es fácil caer en un ritmo pausado y que el film se te haga largo y pesado. A ello también contribuye una elección de actores de primer nivel con el citado Ralph Fiennes a la cabeza, Stanley Tucci, el veterano John Lithgow, Sergio Castellitto, Isabella Rosellini o Carlos Diehz, entre otros.
Cuando los líderes más poderosos de la Iglesia Católica se reúnen en los salones del Vaticano, el cardenal Lawrence se ve atrapado dentro de una compleja conspiración, en la que muchos candidatos van siendo descartados por diferentes cuestiones y detalles, a la vez que descubre un secreto que puede hacer sacudir los cimientos de la propia Iglesia. Eso produce muchas votaciones y varias fumatas negras, ya que el acuerdo se va enredando, hasta que la fumata blanca destapa a un candidato que no estaba ni mucho menos en las quinielas previas.
Con una dirección de fotografía sublime y una acertadísima banda sonora de Volker Beltermann esa sensación de encierro y asfixia está perfectamente reflejada, con unos recursos de cámara brillantes y una puesta en escena excelente. A destacar varias escenas de la película y un momento cumbre entre Ralph Fiennes e Isabella Rossellini cuyo diálogo tiene puyas bestiales, y momentos de risas incontenibles.

Os dejo con el tráiler del film.





5. LA SUSTANCIA de Coralie Fargeat


Coralie Fargeat dirige La Sustancia que se debe incluir dentro del cine de terror, y que consiguió colarse en los Óscars con un total de cinco nominaciones, muy merecidas. Desde que tuve referencias del film, deseaba verlo ya que todas las personas que me hablaron de este trabajo me lo recomendaban. Primero decir que no es un film apto para todo el mundo, ya que hay escenas duras, pero parte de una premisa que es realmente interesante, si te ves mayor, puedes desdoblarte y tener otro yo más joven, a partir de un producto revolucionario basado en la división celular, que crea ese alter ego más joven, más bello y más perfecto.
Demi Moore da vida a Elisabeth Sparkle, una estrella televisiva que lleva años liderando audiencias haciendo mover el esqueleto (tipo Eva Nasarre aquí en España) a todos los que quieren hacer algo de ejercicio saludable.
Elisabeth ha llegado a los 50 y para alguien que trabaja en televisión su imagen es crucial. En un momento dentro de las instalaciones de la televisión, va al baño de hombres y escucha como su jefe en la televisión, Harvey (Dennis Quaid) mientras micciona y con una cámara fija en la parte alta del tiesto habla por el móvil y deja claro que Elisabeth está mayor y que la va a despedir. Al salir, ella se mira al espejo y se da cuenta de que se le acaba el chollo. Entonces sale del edificio, va en su coche y ve como en un cartel gigante se quita su imagen, lo que le provoca un disgusto, deja de atender la conducción y es embestida por un vehículo (espectacular escena esta), dando vueltas de campana. En el hospital le atienden y milagrosamente no tiene nada según le dicen el doctor y el enfermero que le atienden. El doctor se retira y el enfermero ausculta a Elisabeth y da su visto bueno, dejando en el bolsillo del abrigo de ella un pen drive llamado The Substance y el papel que lo envuelve dice "me cambió la vida". Cuando llega a casa lo pone en el televisor y sigue las instrucciones, hace el pedido y va a buscar el material a una zona desangelada y en un sitio recóndito y escondido. Cuando regresa a su enorme casa pone en práctica el material recibido, y a partir de ahí todo cambiará.
Moore hace una compleja interpretación (y por ella estaba nominada y ya había ganado el Globo de Oro) de una estrella envejecida que toma ese misterioso suero para recuperar la juventud perdida, un experimento que al inicio parece ir bien, pero que se acabará convirtiendo en una pesadilla surrealista. Demi hace una exhibición, una clase magistral de transformación física y emocional que tiene algunas escenas ya míticas e icónicas como, por ejemplo, cuando se aplica y se quita el pintalabios, mezcla de confianza y fragilidad.

Os dejo con el tráiler del film.

sábado, 28 de junio de 2025

Bandas sonoras míticas del cine (CCI)

Como decía ayer, el pasado 2024 Edward Berger, a quién conocí por su extraordinario trabajo en Sin novedad en el frente de 2022, dirigió Cónclave donde deja atrás el sobrecogedor espectáculo militar y la desgarradora manera de contarlo de su anterior film en espacios grandes y abiertos, para cerrarse entre las cuatro paredes de la Capilla Sixtina realizando un ejercicio de suspense de altos vuelos en clave obviamente eclesiástica, que tiene una lucidez innegable, que resulta hasta cómico y divertido en algunos momentos y que contiene un discurso más agudo y afilado de lo que se podría imaginar.
Pero aquí el Vaticano busca elegir un nuevo Papa, tras la inesperada muerte del Sumo Pontífice, es entonces cuando el cardenal Lawrence (Ralph Fiennes) es designado como responsable de organizar y liderar el Cónclave, uno de los rituales más secretos y antiguos del mundo para la elección de un nuevo Papa. Pero es ahí, donde el director mete una traslación de los thrillers políticos setenteros donde hay paranoias, conspiraciones y luchas intestinas.
El film tiene ritmo, varios giros imprevistos, quiebros, sorpresas y para nada se hace tedioso, ese fue mi gran aplauso, ya que en un tema como este es fácil caer en un ritmo pausado y que el film se te haga largo y pesado. A ello también contribuye una elección de actores de primer nivel con el citado Ralph Fiennes a la cabeza, Stanley Tucci, el veterano John Lithgow, Sergio Castellitto, Isabella Rosellini o Carlos Diehz, entre otros.
La unión de Berger y Volver Beltermann de nuevo para musicar el film es una maravilla, una banda sonora inquietante, que te pone en tensión y plasma a la perfección ese encierro del Cónclave y las intrigas que allí suceden, esos violines...


Os dejo con el tema Seal the room.

viernes, 27 de junio de 2025

Conclave (2024)

El pasado 2024 Edward Berger, a quién conocí por su extraordinario trabajo en Sin novedad en el frente de 2022, dirigió Cónclave donde deja atrás el sobrecogedor espectáculo militar y la desgarradora manera de contarlo de su anterior film en espacios grandes y abiertos, para cerrarse entre las cuatro paredes de la Capilla Sixtina realizando un ejercicio de suspense de altos vuelos en clave obviamente eclesiástica, que tiene una lucidez innegable, que resulta hasta cómico y divertido en algunos momentos y que contiene un discurso más agudo y afilado de lo que se podría imaginar.
Pero aquí el Vaticano busca elegir un nuevo Papa, tras la inesperada muerte del Sumo Pontífice, es entonces cuando el cardenal Lawrence (Ralph Fiennes) es designado como responsable de organizar y liderar el Cónclave, uno de los rituales más secretos y antiguos del mundo para la elección de un nuevo Papa. Pero es ahí, donde el director mete una traslación de los thrillers políticos setenteros donde hay paranoias, conspiraciones y luchas intestinas.


El film tiene ritmo, varios giros imprevistos, quiebros, sorpresas y para nada se hace tedioso, ese fue mi gran aplauso, ya que en un tema como este es fácil caer en un ritmo pausado y que el film se te haga largo y pesado. A ello también contribuye una elección de actores de primer nivel con el citado Ralph Fiennes a la cabeza, Stanley Tucci, el veterano John Lithgow, Sergio Castellitto, Isabella Rosellini o Carlos Diehz, entre otros.
Cuando los líderes más poderosos de la Iglesia Católica se reúnen en los salones del Vaticano, el cardenal Lawrence se ve atrapado dentro de una compleja conspiración, en la que muchos candidatos van siendo descartados por diferentes cuestiones y detalles, a la vez que descubre un secreto que puede hacer sacudir los cimientos de la propia Iglesia. Eso produce muchas votaciones y varias fumatas negras, ya que el acuerdo se va enredando, hasta que la fumata blanca destapa a un candidato que no estaba ni mucho menos en las quinielas previas.


Con una dirección de fotografía sublime y una acertadísima banda sonora de Volker Beltermann esa sensación de encierro y asfixia está perfectamente reflejada, con unos recursos de cámara brillantes y una puesta en escena excelente. A destacar varias escenas de la película y un momento cumbre entre Ralph Fiennes e Isabella Rossellini cuyo diálogo tiene puyas bestiales, y momentos de risas incontenibles.
En definitiva el film, resumiendo, deja claro que hay más necesidad de renovación que voluntad de ejercer esa renovación, priman las puñaladas traperas entre cardenales y los que parecían ser líderes de pensamientos opuestos al principio de las votaciones acaban viendo como un desconocido les arrebata el puesto.
Que la última escena... ¿te deja con ganas de saber más...? No lo duden.


Os dejo con el tráiler de este gran film.

domingo, 31 de diciembre de 2023

Las mejores películas de 2023 (1-5) (Parte 1)


Bien, el grueso de películas que dominan esta lista las vi en esos últimos seis o siete meses del año, salvo alguna que otra excepción, pero también digo que alguna de las que están en los puestos más altos se estrenaron a mediados del año. Aquí tenemos un film que para mí es indiscutiblemente la mejor película del año, lo tiene todo, luego una cinta que me resultó muy impactante viendo la guerra desde el lado perdedor, la triunfadora de los Oscars que es una película muy divertida, un film que desde mi punto de vista pudo ser mejor de lo que fue sobre una figura importantísima de la historia y por último la película española que más me gustó de un director siempre interesante.

1. OPPENHEIMER de Christopher Nolan


Christopher Nolan estrenó su última película titulada Oppenheimer allá por el mes de julio, un biopic acerca del brillante físico estadounidense que lideró los ensayos nucleares para construir la bomba atómica, que luego sería utilizada por el ejército norteamericano en el final de la II Guerra Mundial, cuando las lanzó sobre Hiroshima y Nagasaki. Nolan hace este film basándose en American Prometheus, la biografía escrita por Kai Bird y Martin J. Sherwin en torno a la figura de Julius Robert Oppenheimer. El director británico ha realizado una obra realmente potente, en la que además ha contado con un elenco extenso y de primer nivel de actores de varias generaciones.
Pero Nolan ha conseguido algo increíble con este film, ya que se reafirma su estatus autoral, que con una ya dilatada trayectoria que abarca casi 25 años, poco le queda por demostrar. Ha hecho thrillers enrevesados, se ha metido con aventuras cuánticas, escenificó un duelo de magos de manera genial, ha explorado como nadie a un gran superhéroe y se ha acercado al cine bélico de manera sublime. Aquí hace una exploración de la figura del padre de la bomba atómica que le consagra definitivamente en un estilo propio y genuino (enseguida te das cuenta de su sello personal) que es amado y odiado a partes iguales por el consumidor (yo soy de los primeros), y que ha conseguido convertir un biopic con una premisa algo sosa, en uno de los espectáculos más intensos, transcendentales y arrolladores de los últimos tiempos, que pienso, creará unanimidad.
Se trata de una cinta de tres horas, que a priori podría parecer un ladrillo, y nada más lejos de la realidad, se te hacen muy llevaderos esos 180 minutos, ya que la historia te engancha de una manera arrebatadora y una de las claves es que con un elenco de hombres salpicado con dos o tres mujeres se inventa una suerte de thriller de acción que tiene un evidente trasfondo bélico pero en el que no se dispara una sola bala. Pero una de las claves de esta obra es el ritmo (algo en lo que me gusta hacer hincapié), y aquí está muy logrado y es implacable, con un montaje excelente en el que se incluyen los juegos temporales que tanto gustan al director, los flashbacks y unos diálogos empleados de tal forma que consiguen moldear un relato tenso y a la vez afilado.
La banda sonora corre a cargo de Ludwig Göransson, que es de una gran calidad e interesante con cosas parecidas de Tenet o Interstellar.

Os dejo con el tráiler del film.




2. IM WESTEN NICHTS NEUES de Edward Berger


Edward Berger dirigió el año pasado Sin novedad en el frente (aunque yo la vi ya este año), una película alemana que relata desde ese lado lo cruenta que fue la Primera Guerra Mundial, pero desde el lado perdedor, aunque en realidad, perdedores fueron todos. Un film que ha tardado muchos años en hacerse en aquel país, en concreto se hace 90 años después de que la novela de 1929 de Erich Maria Remarque, en la que se basa, impactara en una Alemania nacionalista al describir con detalle como de brutal fue el envío masivo de jóvenes para que fueran masacrados en las trincheras de una guerra que fue una absoluta carnicería y en la que murieron 17 de millones de personas, que se dice pronto, por lo que fue vetada en su día.
De hecho la primera parte del film demuestra la aparente alegría de jóvenes de 17, 18 o 19 años por ir al frente, sin saber lo que se iban a encontrar y sobre todo las calamidades de todo tipo que iban a tener que sufrir, quizás diría que es la única parte no dramática de la cinta.
Para mí fue inevitable hacer una comparativa con la maravillosa 1917 de Sam Mendes, tres años anterior y que justamente estaba enfocada a la misión de dos chavales jóvenes británicos de llevar misivas a un general para detener una ofensiva, y francamente son dos caras de la misma moneda, ya que en ambas reina la desolación, la muerte y las miserias del ser humano, algo así como el reverso sombrío.
Esta adaptación se zambulle de manera directa en los horrores de lo que fue esa guerra, a través de los ojos del protagonista Paul Bäumer al que da vida un extraordinario Felix Kammerer, y además se atreve a añadir un contexto político que hoy en día tiene un reflejo en el paisaje europeo actual, y esa forma de adentrarnos y de mirar desde el otro lado (aquí me recuerda a como Clint Eastwood en Cartas desde Iwo Jima miraba desde el lado japonés, siendo la antagonista de Banderas de nuestros padres) es novedosa con respecto a la perspectiva contraria y más habitual, que se nos muestra desde el lado ganador.
La película trata de manera desgarradora como ese grupo de jóvenes que comienzan ilusionados, van paso a paso, batalla a batalla, perdiendo la vida, sufriendo avatares terribles y situaciones realmente brutales que tienen como único objetivo sobrevivir a esa masacre que, por otro lado, consentían y alentaban desde los altos mandos (y ahí si que me recuerda a la mítica Senderos de Gloria de Stanley Kubrick). 
Por si fuera poco, desde el inicio de la película, escuchamos una banda sonora realmente notoria y apabullante, con un sonido de órgano machacón que define lo siniestro que vamos a ir viendo a lo largo de todo el metraje, una música compuesta por Volker Beltermann y que me ha resultado especialmente impactante.

Os dejo con el tráiler del film.




3. EVERYTHING EVERYWHERE ALL AT ONCE de Daniel Kwan y Daniel Scheinert


Todo a la vez en todas partes es una película de 2022 (hace ya casi dos años del estreno) que fue la auténtica ganadora de la gala de los Oscars, como contamos aquí en su momento, con siete estatuillas, entre ellos mejor película, mejor dirección (Daniel Kwan y Daniel Scheinert), mejor actriz para Michelle Yeoh, que es la segunda actriz no blanca en ganar ese premio tras Halle Berry, y los galardones al montaje, guión original e intérpretes de reparto Ke Huy Quan y Jamie Lee Curtis. Muchas veces se acusa al cine actual de falta de creatividad, pero de lo que realmente adolece es de riesgo, y de vez en cuando sale alguna joyita en la que ese riesgo tiene su recompensa, y aquí hay riesgo, originalidad y mucho divertimento. Sobra decir que había escuchado algo sobre el film, pero su abrumador éxito en los Oscars te lleva inevitablemente a verla y entender su éxito. 
El punto de partida de la historia es que Evelyn (Michelle Yeoh) que regenta una lavandería, es una inmigrante china en Estados Unidos, que se verá envuelta en una aventura salvaje, cuando su única intención es pagar sus impuestos en la oficina destinada a tal efecto, y cuya persona encargada de recibir y tramitar su papeleo es Deirdre Beaubeirdre, a la que da vida una maravillosa Jamie Lee Curtis. Esa aventura salvaje de la que hablaba antes surge en dicha oficina, en la que solo Evelyn podrá salvar el mundo, por lo que se encuentra perdida en los mundos infinitos del multiverso, convirtiéndose es una heroína inesperada que debe canalizar sus nuevos poderes para luchar contra los extraños y desconcertantes peligros que hay en ese multiverso. Ahí es donde los directores, comúnmente conocidos como Los Daniels muestran una muy envidiable libertad artística, se quitan cualquier complejo y dan rienda suelta a su genialidad, que sinceramente no dejó de sorprenderme en toda la cinta.

Os dejo con el tráiler del film.




4. NAPOLEON de Ridley Scott


Napoleón es un personaje histórico indudable que merecía un biopic dirigido por un director contrastado. Ya tuvo la idea Stlanley Kubrick en su día pero no tuvo éxito o no llegó a conseguir rematar el trabajo, y desde entonces se había convertido de manera extraña en un asunto tabú dentro del mundo del cine. Ridley Scott fue el elegido para su dirección, y desde que trascendió que su montaje original era de cuatro horas y diez minutos, lo que supone que ha tenido un recorte hasta las dos horas y media, ha terminado de confirmar mis sospechas sobre la solidez de la cinta, a la que me temo se le han recortado partes de cohesión del film, por lo que ha quedado en cuanto a narrativa algo cojo, y se queda lejos de la ambición del título y del talento de su máximo responsable, aunque vestuario, fotografía y puesta en escena con unas batallas rodadas de manera extraordinaria salvan en parte a la película. Ni que decir tiene, que cuando se hacen esa clase de recortes, mucho cuidado hay que tener para no afectar al tronco de la historia, ni a subtramas enteras, y creo que algo de eso hay en este caso.
El film narra los orígenes del líder militar francés y su rápido e imparable ascenso de oficial del ejército a emperador de Francia. Aquí me detengo, primero se nos muestra la toma de Tolón, pillando a los ingleses desprevenidos por la noche, de ahí se le sube de cargo y ya tiene tropas de gran calado a su mando, para ganar ya batallas importantes. Se hace referencia a su expedición a Egipto a finales del siglo XVIII, por la cual pierde Italia a manos de los austríacos, que recupera a su vuelta ganando varias batallas. Por entonces ya era primer cónsul y en 1804 se autoproclamaría Emperador de Francia, cosa que ansiaba desde el inicio, pero todo esto va a una velocidad de vértigo, no hubiera estado mal detallarlo algo más. Austerlitz sería su primera gran victoria como Emperador, excelente recreación de la batalla en la película. Todo esto va mezclado con su historia de amor con Josefina (a la que se nos presenta como bastante promiscua y poco fiel), pero que fue su gran amor, a pesar de que le puso cuernos en varias ocasiones y nunca le dio un heredero, algo que atormentaba a Bonaparte. En este asunto, hay una de esas licencias que como dice Ridley Scott tienes que hacer, porque el rigor histórico te encorseta, y es que se ve en el film como Napoleón guiado por su madre tiene un hijo con otra mujer, para probar que quien tenía el problema era Josefina, a pesar de que ella tenía hijos con su primer marido, algo que no es cierto, ya que el único heredero que tuvo fue con su segunda mujer María Luisa de Austria, Napoleón II, que solo vivió 21 años y no pudo reinar, pero de esto no se dice nada en la cinta (no sabemos si también fue recortado). Para mi gusto la historia con Josefina ocupa demasiado metraje y ralentiza el ritmo del film.

Os dejo con el tráiler del film.




5. MANTÍCORA de Carlos Vermut


Carlos Vermut es un director al que tengo en un gran lugar desde que viese allá por 2015, su película de 2014 Magical girl, un film que me dejó de lo más descolocado, pensativo y a la vez con un gran regusto, cine diferente y de calidad. Si es cierto, que en todo lo que ha hecho este director, se caracteriza por sacar lo más decadente de la sociedad y abrir como si fuera una operación, con su cámara, para mostrarnos su visión del tema en cuestión. Aquí, ante un tema bastante feo, se arma de sutileza para contarnos la vida de Julián, al que da vida Nacho Sánchez, un exitoso diseñador o modelador de bestias de videojuegos, cuya vida está atormentada por un oscuro secreto que esconde.
La definición de Mantícora es: "criatura mitológica, un tipo de quimera con cabeza humana, el cuerpo de un león, y la cola de un dragón o escorpión, capaz de disparar espinas venenosas para incapacitar o matar a sus presas". En la Edad Media la mantícora era la personificación del mal, por ejemplo. Este film se pudo ver en el Festival de Sitges, ese extraordinario festival de cine de terror, pero aquí el terror no está en lo que se muestra, si no en lo que todos pensamos cuando vemos como transcurre la historia. Hablamos de monstruos interiores, los exteriores que dibuja el protagonista son la fachada para esconder su horrible interior, por lo que no hay nada de efectos especiales, ni falta que hace.
La primera escena de la película, muestra a Julián creando un monstruo desde cero, con las herramientas de las que le provee la empresa. Es una metáfora, ese monstruo interior que él tiene, irá creciendo a lo largo del metraje. A partir de ahí se viven situaciones incómodas, pero que el director sabe llevar de manera perfecta, como si de un sabio anciano se tratase. La historia de como se conocen Julián y Diana (una gran Zoe Stein), es la apropiada en principio para que él intente dejar atrás todo lo que lleva dentro y poder ser feliz. Hasta la mitad del film, todo se lleva de manera consecuente, pero hay una nube negra que sobrevuela constantemente, que hace que la tensión vaya creciendo, e intuyes que hay algo en la relación que la va a acabar matando.
Quizás la primera parte es algo monótona (en general el film tiene poco ritmo), donde permite que conozcamos a los personajes, sus vidas, etc., toda una gran cortina de humo, para que en el último tercio, ese nubarrón descargue y nos suelte una tormenta virulenta.

Os dejo con el tráiler del film.

miércoles, 22 de febrero de 2023

Bandas sonoras míticas de películas (CXXXVI)

Como decía ayer, Edward Berger dirigió el año pasado Sin novedad en el frente, una película alemana que relata desde ese lado lo cruenta que fue la Primera Guerra Mundial, pero desde el lado perdedor, aunque en realidad, perdedores fueron todos. Un film que ha tardado muchos años en hacerse en aquel país, en concreto se hace 90 años después de que la novela de 1929 de Erich Maria Remarque, en la que se basa, impactara en una Alemania nacionalista al describir con detalle como de brutal fue el envío masivo de jóvenes para que fueran masacrados en las trincheras de una guerra que fue una absoluta carnicería y en la que murieron 17 de millones de personas, que se dice pronto, por lo que fue vetada en su día.
De hecho la primera parte del film demuestra la aparente alegría de jóvenes de 17, 18 o 19 años por ir al frente, sin saber lo que se iban a encontrar y sobre todo las calamidades de todo tipo que iban a tener que sufrir, quizás diría que es la única parte no dramática de la cinta.
Para mí fue inevitable hacer una comparativa con la maravillosa 1917 de Sam Mendes, tres años anterior y que justamente estaba enfocada a la misión de dos chavales jóvenes británicos de llevar misivas a un general para detener una ofensiva, y francamente son dos caras de la misma moneda, ya que en ambas reina la desolación, la muerte y las miserias del ser humano, algo así como el reverso sombrío.
Esta adaptación se zambulle de manera directa en los horrores de lo que fue esa guerra, a través de los ojos del protagonista Paul Bäumer al que da vida un extraordinario Felix Kammerer, y además se atreve a añadir un contexto político que hoy en día tiene un reflejo en el paisaje europeo actual, y esa forma de adentrarnos y de mirar desde el otro lado (aquí me recuerda a como Clint Eastwood en Cartas desde Iwo Jima miraba desde el lado japonés, siendo la antagonista de Banderas de nuestros padres) es novedosa con respecto a la perspectiva contraria y más habitual, que se nos muestra desde el lado ganador.
La película trata de manera desgarradora como ese grupo de jóvenes que comienzan ilusionados, van paso a paso, batalla a batalla, perdiendo la vida, sufriendo avatares terribles y situaciones realmente brutales que tienen como único objetivo sobrevivir a esa masacre que, por otro lado, consentían y alentaban desde los altos mandos (y ahí si que me recuerda a la mítica Senderos de Gloria de Stanley Kubrick). 
Por si fuera poco, desde el inicio de la película, escuchamos una banda sonora realmente notoria y apabullante, con un sonido de órgano machacón que define lo siniestro que vamos a ir viendo a lo largo de todo el metraje, una música compuesta por Volker Beltermann y que me ha resultado especialmente impactante. Hay un tema en concreto donde sale esa parte del órgano que se repite en varias partes del film, llamado Remains.


Os dejo con Remains.

martes, 21 de febrero de 2023

Im Westen nichts Neues (2022)

Edward Berger dirigió el año pasado Sin novedad en el frente, una película alemana que relata desde ese lado lo cruenta que fue la Primera Guerra Mundial, pero desde el lado perdedor, aunque en realidad, perdedores fueron todos. Un film que ha tardado muchos años en hacerse en aquel país, en concreto se hace 90 años después de que la novela de 1929 de Erich Maria Remarque, en la que se basa, impactara en una Alemania nacionalista al describir con detalle como de brutal fue el envío masivo de jóvenes para que fueran masacrados en las trincheras de una guerra que fue una absoluta carnicería y en la que murieron 17 de millones de personas, que se dice pronto, por lo que fue vetada en su día.
De hecho la primera parte del film demuestra la aparente alegría de jóvenes de 17, 18 o 19 años por ir al frente, sin saber lo que se iban a encontrar y sobre todo las calamidades de todo tipo que iban a tener que sufrir, quizás diría que es la única parte no dramática de la cinta.
Para mí fue inevitable hacer una comparativa con la maravillosa 1917 de Sam Mendes, tres años anterior y que justamente estaba enfocada a la misión de dos chavales jóvenes británicos de llevar misivas a un general para detener una ofensiva, y francamente son dos caras de la misma moneda, ya que en ambas reina la desolación, la muerte y las miserias del ser humano, algo así como el reverso sombrío.


Esta adaptación se zambulle de manera directa en los horrores de lo que fue esa guerra, a través de los ojos del protagonista Paul Bäumer al que da vida un extraordinario Felix Kammerer, y además se atreve a añadir un contexto político que hoy en día tiene un reflejo en el paisaje europeo actual, y esa forma de adentrarnos y de mirar desde el otro lado (aquí me recuerda a como Clint Eastwood en Cartas desde Iwo Jima miraba desde el lado japonés, siendo la antagonista de Banderas de nuestros padres) es novedosa con respecto a la perspectiva contraria y más habitual, que se nos muestra desde el lado ganador.
La película trata de manera desgarradora como ese grupo de jóvenes que comienzan ilusionados, van paso a paso, batalla a batalla, perdiendo la vida, sufriendo avatares terribles y situaciones realmente brutales que tienen como único objetivo sobrevivir a esa masacre que, por otro lado, consentían y alentaban desde los altos mandos (y ahí si que me recuerda a la mítica Senderos de Gloria de Stanley Kubrick). 


Por si fuera poco, desde el inicio de la película, escuchamos una banda sonora realmente notoria y apabullante, con un sonido de órgano machacón que define lo siniestro que vamos a ir viendo a lo largo de todo el metraje, una música compuesta por Volker Beltermann y que me ha resultado especialmente impactante. No había nada militarista o partidista en la novela de Remarque, una de las razones clave por la que los nazis la prohibieron y la quemaron cuando llegaron al poder, ya que consideraban que avivaba el resentimiento de lo que se consideró una derrota humillante en esa Primera Guerra Mundial.
Lo que sí es cierto es que el film con el poder tremendo de sus escenas e imágenes intenta eliminar las razones por las que se generó la contienda y convertir el campo de batalla en el infierno real donde no hay colores y se discute sobre la humanidad.


Pero en este retrato hay actores alemanes que hablan en alemán, así se rodó, y se relatan todas las penurias que sufrieron los soldados (también se ve a los franceses), la forma en que pierden la guerra, las duras condiciones que se ven obligados a firmar en el Armisticio como bando perdedor, y que todo esto provocará en un futuro no muy lejano el ascenso de los nazis y otra guerra aún peor y con horrores inimaginables por aquel entonces.
Stanislaus Katczinsky como Albrecht Schuch está soberbio como el solado que combate junto a Paul de educación más básica, Daniel Brül hace de Matthias Erzberger, encargado de liderar las conversaciones de paz en representación del gobierno alemán y el resto del reparto tienen un gran nivel.


Duro y removedor trabajo que opta al Oscar como mejor film de habla no inglesa o mejor película internacional, y que desde luego tiene muchos números a su favor.

Os dejo con el tráiler del film.