Bien, el grueso de películas que dominan esta lista las vi en esos últimos cinco o seis meses del año, salvo alguna que otra excepción, pero también digo que alguna de las que están en los puestos más altos se estrenaron a principios o mediados del año. Aquí tenemos un film que para mí es indiscutiblemente la mejor película del año, un biopic sobre un mito musical vivo de los mejores que se han hecho, luego una película con la que me divertí muchísimo y con la que lo pasé muy bien, además de interesarme mucho la temática, otro biopic muy bueno ocupa la tercera plaza sobre otro mito muscial vivo, un film tremendo sobre la elección de un nuevo papa ocupa el cuarto lugar y un film que me dejó descolocado en su día y que optó fuerte en los últimos Óscars con muchas nominaciones.
1. A COMPLETE UNKNOWN de James Mangold
James Mangold dirige este biopic titulado A complete unknown, centrado en una época concreta de Bob Dylan la que va desde 1961 hasta 1965, con su cambio del folk al formato eléctrico, y que está basado en un libro de Elijah Wald titulado Dylan goes electric!, al que es bastante fiel. Mangold que es un director norteamericano cuyos registros son bastante variados, lo mismo te hace la última de Indiana Jones "Indiana Jones y el dial del destino" (2023), que te hace una de Marvel como "Logan" (2017), dramas policíacos como "Copland" (1997), una de terror y thriller psicológico como Identity (2003), es tan versátil, que en el terreno de los biopics ya había dejado un magnífico retrato de Johnny Cash con "Walk the line" (2005), traducida aquí como "En la cuerda floja" dónde curiosamente le dieron el Oscar a Reese Whiterspoon por su papel de June Carter y no a Joaquin Phoenix por el del propio Cash. Es por tanto un género este, que no le era nada hostil al buen director, aunque aquí la diferencia con aquel es que se centra en una época concreta del artista, lo que en cierta forma es más cómodo para el director, ya que no tiene que narrar varias épocas con auges y caídas, que quizás suelen complicarlo todo, y empieza a ser la moda.
Timothée Chalamet es el actor francés que da vida al joven Bob Dylan y su trabajo es realmente extraordinario, en estos casos es importante estudiarse los movimientos, gestos e incluso poses del artista, y francamente esos detalles están pulidos al máximo por parte del actor. James Mangold explicaba en unas declaraciones que había contado con la ayuda directa de Bob Dylan, que se mostró colaborador e incluso dejó entender que es un gran cinéfilo. Añadía que la aproximación al cantante no se ha hecho desde la óptica de un fan, porque de hacerlo así su figura hubiera quedado distorsionada, por contra ha buscado mostrar a Bob Dylan a partir de las reacciones que provoca en los demás. Y sinceramente, el resultado es bueno, bastante bueno.
Una de las mejores características del film es la ambientación, la de esa influyente escena musical de Nueva York de principios de los 60, como Dylan llega allí con 19 años, y empieza visitando a un artista enfermo como Woody Guthrie (al que da vida Scoot McNairy) pero reconocida gran influencia, conociendo a la vez a Pete Seeger (Edward Norton), a los que deja ya impresionados con algunos temas. El ascenso meteórico del músico procedente de Minnesota, aunque en su primer disco le "obligan" a hacer versiones y adaptaciones de temas tradicionales, está muy bien contado, y como también sus relaciones amorosas se mezclan, la de Sylvie, su primera novia a la que da vida Ell Fanning, o su turbulento romance con Joan Baez (Monica Barbaro) con la que compartió muchas veces escenario, dentro del mundo del folk.
Os dejo con el tráiler del film.
2. F1: THE MOVIE de Joseph Kosinski
Joseph Kosinski dirige esta superproducción después de su espectacular Top Gun: Maverick que tanto impactó tres años atrás. Esta película cuenta con la presencia como productor del piloto Lewis Hamilton, y la participación de todos los pilotos del campeonato del mundo en el momento en el que se grabó, allá por 2023. Con una figura indiscutible como Brad Pitt como gancho e interpretando al veterano piloto Sonny Hayes, consigue atrapar por su buen ritmo y salir triunfante no sólo por la experiencia de un piloto con muchas tablas en la trama, si no también en el aspecto cinéfilo dando una tremenda consistencia a la cinta.
Obviamente esta película que está basada en la Fórmula 1 y en el campeonato del mundo de la especialidad, es fácil de entender, me refiero a su lenguaje, para aquellos que amamos y seguimos el gran circo, pero ante todo es puro espectáculo, no es una cinta profunda ni que te vaya a sorprender ni mucho menos, aunque de hecho el guionista Ehren Kruger elige caminos tradicionales y hay ciertos matices o situaciones que se ven venir y ya sabes lo que va a pasar.
En el film se nos cuenta la historia de Sonny Hayes que fue un fenómeno prometedor de la Fórmula 1 en la década de los 90, donde se codeaba con gente como Prost, Senna o Mansell, hasta que un accidente muy grave en pista acabó casi con su carrera y le quitó todo lo que tenía. Treinta años después corre aquí y allá, un nómada del volante en las 24 horas de Daytona, Le Mans, o donde le convenza, pero disfrutando siempre. Su antiguo compañero de equipo Rubén Cervantes (Javier Bardem) le contacta y le ofrece una oportunidad única, correr en su equipo de Fórmula 1 muy en riesgo de desaparecer o quebrar, si no empiezan a obtener resultados. Rubén le convence y vuelve a la categoría reina, una última oportunidad para él también como piloto. Su compañero es el novato Joshua Pearce (Damson Idris), piloto estrella que quiere imponer su estilo y ritmo.
La rivalidad entre ambos es extrema y saltan chispas en las primeras carreras, Hayes parece que no juega en equipo, pero es todo lo contrario, de hecho el primer punto del equipo de Pearce es gracias a su trabajo sucio. Es cierto que el carisma de Brad Pitt es enorme y llena la pantalla, y sobre todo en la primera parte sale triunfador absoluto, sin embargo todo lo que rodea al piloto ya no está tan trabajado exceptuando a una gran Kerry Condon, que hace de Kate McKenna, la directora técnica del equipo y encargada de hacer mejoras en el coche, y que curiosamente es la que aporta humanidad, dentro de un mundo de muchos tecnicismos. Es Idris el que no me acaba de redondear, me parece que le falta algo para que su conflicto con Hayes sea más creíble.
Os dejo con el tráiler del film.
3. SPRINGSTEEN: DELIVER ME FROM NOWHERE de Scott Cooper
El 24 de octubre se estrenó en todo el mundo el biopic de Bruce Springsteen dirigido por Scott Cooper (que dirigió Crazy Heart e hizo ganar el Oscar a Jeff Bridges) titulado Deliver me from nowhere y que está basado en el libro de Warren Zanes. Desde luego si echamos la mirada atrás y revisamos los últimos films hechos sobre estrellas de la música, Elvis, Bob Dylan, Elton John, etc., digamos que este evita desde el primer momento los tópicos en los que si caían los anteriores, ya que se trata de un film bastante intimista y centrado en una época concreta en la que el artista no pasaba por su mejor momento personal. El propio Springsteen ha estado involucrado en el desarrollo del proyecto, aunque prefirió mantenerse al margen del rodaje en las escenas más íntimas. Según declaraciones del propio Bruce: "Involucra, en cierto modo, algunos de los días más dolorosos de mi vida, sabía que si estaba allí, Jeremy no sería capaz de sentirse completamente libre".
Y es que Jeremy Allen White, actor elegido para interpretar a Bruce, no tiene un físico muy parecido a él, pero en lo que el actor ha trabajado es en los movimientos y gestos del músico, donde ahí se se aprecia un trabajo arduo.
Aquí desde el primer momento, se deja claro que no se va a hablar del Springsteen de estadios ni de sus shows en grandes recintos, si no que la película arranca cuando acaba la exitosa gira de The river, y el músico se pide a si mismo hacer otro tipo de canciones que el cuerpo le pide. Se hacen flashbacks continuos a su infancia en New Jersey, y a la relación con su madre y su padre, ésta última realmente difícil por los excesos de su progenitor con el alcohol.
Esa mirada contenida, oscura y que se adentra en las partes más vulnerables de la persona son las que dominan el trabajo.
Un papel muy importante en el film es el que desarrolla Jeremy Strong que hace de Jon Landau, el mánager de Bruce y que era siempre la primera persona en la que el artista se apoyaba tanto para entregarle los avances de sus composiciones, como para ser la persona que le prestara apoyo en los momentos duros.
La película está centrada en la concepción del disco Nebraska de 1982, que se grabó en su casa en cinta, con un cuatro pistas algo rudimentario, repleto de errores técnicos, pero con una pureza que al propio Bruce le encantaba y que quería que se reflejara en la edición final del disco, como así acabó siendo. El film se centra en ese proceso creativo, en el que vuelve a tener influencia de ese film de 1973, Badlands, de Terrence Malick, y en el que Bruce inicia una relación con una hermana de un antiguo compañero de instituto, Faye Romano (Odessa Young) que se verá afectada por el momento personal sombrío que domina su vida.
Pero será la relación con su padre Douglas (Stephen Graham) la que marque gran parte del film, una relación que le marcó de pequeño y le seguía afectando de mayor, hasta el punto de querer estar cerca de ellos cuando se mudan a California.
Ese contexto en el que trata de reconciliar las presiones del éxito con los fantasmas de su pasado, atormentan a la persona constantemente.
Os dejo con el tráiler del film.
4. CÓNCLAVE de Edward Berger
El pasado 2024 Edward Berger, a quién conocí por su extraordinario trabajo en Sin novedad en el frente de 2022, dirigió Cónclave donde deja atrás el sobrecogedor espectáculo militar y la desgarradora manera de contarlo de su anterior film en espacios grandes y abiertos, para cerrarse entre las cuatro paredes de la Capilla Sixtina realizando un ejercicio de suspense de altos vuelos en clave obviamente eclesiástica, que tiene una lucidez innegable, que resulta hasta cómico y divertido en algunos momentos y que contiene un discurso más agudo y afilado de lo que se podría imaginar.
Pero aquí el Vaticano busca elegir un nuevo Papa, tras la inesperada muerte del Sumo Pontífice, es entonces cuando el cardenal Lawrence (Ralph Fiennes) es designado como responsable de organizar y liderar el Cónclave, uno de los rituales más secretos y antiguos del mundo para la elección de un nuevo Papa. Pero es ahí, donde el director mete una traslación de los thrillers políticos setenteros donde hay paranoias, conspiraciones y luchas intestinas.
El film tiene ritmo, varios giros imprevistos, quiebros, sorpresas y para nada se hace tedioso, ese fue mi gran aplauso, ya que en un tema como este es fácil caer en un ritmo pausado y que el film se te haga largo y pesado. A ello también contribuye una elección de actores de primer nivel con el citado Ralph Fiennes a la cabeza, Stanley Tucci, el veterano John Lithgow, Sergio Castellitto, Isabella Rosellini o Carlos Diehz, entre otros.
Cuando los líderes más poderosos de la Iglesia Católica se reúnen en los salones del Vaticano, el cardenal Lawrence se ve atrapado dentro de una compleja conspiración, en la que muchos candidatos van siendo descartados por diferentes cuestiones y detalles, a la vez que descubre un secreto que puede hacer sacudir los cimientos de la propia Iglesia. Eso produce muchas votaciones y varias fumatas negras, ya que el acuerdo se va enredando, hasta que la fumata blanca destapa a un candidato que no estaba ni mucho menos en las quinielas previas.
Con una dirección de fotografía sublime y una acertadísima banda sonora de Volker Beltermann esa sensación de encierro y asfixia está perfectamente reflejada, con unos recursos de cámara brillantes y una puesta en escena excelente. A destacar varias escenas de la película y un momento cumbre entre Ralph Fiennes e Isabella Rossellini cuyo diálogo tiene puyas bestiales, y momentos de risas incontenibles.
Os dejo con el tráiler del film.
5. LA SUSTANCIA de Coralie Fargeat
Coralie Fargeat dirige La Sustancia que se debe incluir dentro del cine de terror, y que consiguió colarse en los Óscars con un total de cinco nominaciones, muy merecidas. Desde que tuve referencias del film, deseaba verlo ya que todas las personas que me hablaron de este trabajo me lo recomendaban. Primero decir que no es un film apto para todo el mundo, ya que hay escenas duras, pero parte de una premisa que es realmente interesante, si te ves mayor, puedes desdoblarte y tener otro yo más joven, a partir de un producto revolucionario basado en la división celular, que crea ese alter ego más joven, más bello y más perfecto.
Demi Moore da vida a Elisabeth Sparkle, una estrella televisiva que lleva años liderando audiencias haciendo mover el esqueleto (tipo Eva Nasarre aquí en España) a todos los que quieren hacer algo de ejercicio saludable.
Elisabeth ha llegado a los 50 y para alguien que trabaja en televisión su imagen es crucial. En un momento dentro de las instalaciones de la televisión, va al baño de hombres y escucha como su jefe en la televisión, Harvey (Dennis Quaid) mientras micciona y con una cámara fija en la parte alta del tiesto habla por el móvil y deja claro que Elisabeth está mayor y que la va a despedir. Al salir, ella se mira al espejo y se da cuenta de que se le acaba el chollo. Entonces sale del edificio, va en su coche y ve como en un cartel gigante se quita su imagen, lo que le provoca un disgusto, deja de atender la conducción y es embestida por un vehículo (espectacular escena esta), dando vueltas de campana. En el hospital le atienden y milagrosamente no tiene nada según le dicen el doctor y el enfermero que le atienden. El doctor se retira y el enfermero ausculta a Elisabeth y da su visto bueno, dejando en el bolsillo del abrigo de ella un pen drive llamado The Substance y el papel que lo envuelve dice "me cambió la vida". Cuando llega a casa lo pone en el televisor y sigue las instrucciones, hace el pedido y va a buscar el material a una zona desangelada y en un sitio recóndito y escondido. Cuando regresa a su enorme casa pone en práctica el material recibido, y a partir de ahí todo cambiará.
Moore hace una compleja interpretación (y por ella estaba nominada y ya había ganado el Globo de Oro) de una estrella envejecida que toma ese misterioso suero para recuperar la juventud perdida, un experimento que al inicio parece ir bien, pero que se acabará convirtiendo en una pesadilla surrealista. Demi hace una exhibición, una clase magistral de transformación física y emocional que tiene algunas escenas ya míticas e icónicas como, por ejemplo, cuando se aplica y se quita el pintalabios, mezcla de confianza y fragilidad.
Os dejo con el tráiler del film.






De la lista solo vi "Cónclave" y "La sustancia", a la que me parece que le sobran más de 40 minutos, cosa que no suele ser la opinión de la mayoría...
ResponderEliminarSaludos,
J.
José A. García: Me parecen muy buenas, cada una en su estilo. La sustancia yo la aplaudo, porque es una película arriesgada y quizás en su atrevimiento cometa algún exceso, pero fue impactante.
EliminarUn saludo y feliz año.