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viernes, 24 de enero de 2025

The Substance (2024)

Coralie Fargeat dirige La Sustancia que se debe incluir dentro del cine de terror, y que ha conseguido colarse en los Oscars con un total de cinco nominaciones, muy merecidas. Desde que tuve referencias del film, deseaba verlo ya que todas las personas que me hablaron de este trabajo me lo recomendaban. Primero decir que no es un film apto para todo el mundo, ya que hay escenas duras, pero parte de una premisa que es realmente interesante, si te ves mayor, puedes desdoblarte y tener otro yo más joven, a partir de un producto revolucionario basado en la división celular, que crea ese alter ego más joven, más bello y más perfecto.
Demi Moore da vida a Elisabeth Sparkle, una estrella televisiva que lleva años liderando audiencias haciendo mover el esqueleto (tipo Eva Nasarre aquí en España) a todos los que quieren hacer algo de ejercicio saludable.


Elisabeth ha llegado a los 50 y para alguien que trabaja en televisión su imagen es crucial. En un momento dentro de las instalaciones de la televisión, va al baño de hombres y escucha como su jefe en la televisión, Harvey (Dennis Quaid) mientras micciona y con una cámara fija en la parte alta del tiesto habla por el móvil y deja claro que Elisabeth está mayor y que la va a despedir. Al salir, ella se mira al espejo y se da cuenta de que se le acaba el chollo. Entonces sale del edificio, va en su coche y ve como en un cartel gigante se quita su imagen, lo que le provoca un disgusto, deja de atender la conducción y es embestida por un vehículo (espectacular escena esta), dando vueltas de campana. En el hospital le atienden y milagrosamente no tiene nada según le dicen el doctor y el enfermero que le atienden. El doctor se retira y el enfermero ausculta a Elisabeth y da su visto bueno, dejando en el bolsillo del abrigo de ella un pen drive llamado The Substance y el papel que lo envuelve dice "me cambió la vida". Cuando llega a casa lo pone en el televisor y sigue las instrucciones, hace el pedido y va a buscar el material a una zona desangelada y en un sitio recóndito y escondido. Cuando regresa a su enorme casa pone en práctica el material recibido, y a partir de ahí todo cambiará.
Moore hace una compleja interpretación (y por ella está nominada y ya ha ganado el Globo de Oro) de una estrella envejecida que toma ese misterioso suero para recuperar la juventud perdida, un experimento que al inicio parece ir bien, pero que se acabará convirtiendo en una pesadilla surrealista. Demi hace una exhibición, una clase magistral de transformación física y emocional que tiene algunas escenas ya míticas e icónicas como, por ejemplo, cuando se aplica y se quita el pintalabios, mezcla de confianza y fragilidad.


Hay momentos grotescos, excesivos, que se alternan con otros de más poso, pero si es cierto que siempre está vivo el espíritu de explotación, con un monstruo repugnante y deforme, partos por la espalda y masas de carne que se arrastran por el suelo. La segunda parte de la cinta se convierte en una muestra de como el ser humano se puede volver muy egoísta y codicioso, pero entre la matriz y su copia más joven hay un enlace, de hecho cuando se le proporciona el material se le deja muy claro que ambas son la misma, y entre ambas se deben repartir las semanas de vida y deben ser equilibradas, en cuanto ese equilibrio se rompe, todo salta por los aires.
Obviamente la copia joven Sue (Magaret Qualley), consigue sin problemas ser la sustituta de Elisabeth y encandilar desde el primer día a Harvey, que está en el trono del éxito. También he de destacar a este personaje, histriónico en sus formas, pero verdaderamente zafio, otra gran actuación la de Dennis Quaid. Ella empieza a copar los carteles y a ser la estrella, a costa de su matriz Elisabeth que sufre su triunfo.


El final gore y con esa explosión de sangre es realmente apabullante y excesivo, pero quizás es como el final estruendoso de todo lo que se va generando a lo largo de la película.
En definitiva un film que no te deja indiferente, que hace pensar mucho sobre el tema de la vejez y la eterna juventud que afecta a la vida de muchas personas y que aquí se le da una solución con trampa por así decirlo.

Os dejo con el tráiler del film.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Midway (2019)


Roland Emmerich es el director de Midway, un cineasta alemán al que le han llovido palos de toda clase y condición por muchas de sus cintas anteriores. Hablamos del director de Soldado Universal, Godzilla, Independence Day o 2012, en tono grandilocuente o catastrofista, o más serias como El Patriota. Pero es precisamente, en la onda seria de esta última, en la que ha enfocado Midway. Y no nos olvidemos de que tiene una gran calidad y sabe dar forma a historias como gusta en Hollywood.
Y aquí se mete en una historia de la que ya hay muchos antecedentes, pero que él convierte en puro espectáculo y con un sabor vintage que le queda realmente fastuoso, una mezcla de antiguo y moderno que alcanza momentos de excelencia.


Es importante reflejar una cosa que se dice al inicio, que está basada en hechos reales, pero claro siempre te queda la duda, los hechos reales para los ganadores son unos y para los perdedores son otros. Pero si he de mojarme, diré que el relato aquí es bastante fidedigno y se explican claves fundamentales de todo lo que sucedió tanto en el ataque japonés a Pearl Harbor, que recordemos está en Hawai, como las posteriores reacciones de todo tipo de Estados Unidos, y un amplio desarrollo de la decisiva Batalla de Midway. Pero la primera escena se desarrolla en Japón en 1937, y da muchas pistas del porqué del conflicto.
Sólo ya la escena del ataque a Pearl Harbor es una gozada visual, pero eso irá a más hasta explotar de manera grandilocuente en la mítica batalla del pacífico.
Por si fuera poco el reparto es brutal, Ed Skrien, Patrick Wilson, Luke Evans, Dennis Quaid (¡cómo está de mayor!), Woody Harrelson (excelso), Aaron Eckhart, etc., cuya labor es muy buena, aunque la construcción de los personajes les lleva a explotar los tópicos y no aportar mucho.


Pero el Señor Emmerich, y esta es la gran virtud del film, ha hecho un tratamiento de la acción realmente brillante con unas batallas aéreas de lo mejor que se ha visto, que tienen una precisión, un ritmo y una devoción a su vez, absolutamente brutales. Evidentemente la tecnología del siglo XXI ayuda y la sabe aprovechar al máximo. Eso provoca que la narrativa quede algo coja, y no por su rigor histórico que diría es del 100%, sino porque la diferencia de intensidad y clímax entre las escenas bélicas y el resto de escenas es importante, aunque he de decir que incluso eso se lo perdono, porque con las batallas aéreas disfruta uno como un niño con zapatos nuevos.


En última instancia me parece un gran acierto el homenaje (que ya se lo merecían) que tienen en este film los criptógrafos, que ayudaron de manera decisiva y clave a la victoria en la batalla de Midway descifrando los mensajes en clave de el ejército nipón, lo que fue fundamental para saber cuando y donde atacarían, y poder así preparar una respuesta con trampa incluida, teniendo una flota marina de menos portaaviones que la japonesa y estando en clara inferioridad a priori. Los detalles de aviones, acorazados, submarinos, portaaviones, cazas, etc., están cuidados al máximo, y también el desarrollo exacto de la batalla, que en muchos momentos hacía que te sintieras dentro de ella, con lo que eso supone.


Os dejo con el tráiler del film.