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lunes, 22 de junio de 2026

Escenas míticas del cine (CDXCVI)

Como decía el otro día, Roland Emmerich dirige en el año 2000 El Patriota, una buena película ambientada en 1776, en plena Guerra de Independencia entre los colonos de Nueva Inglaterra y las tropas del rey británico Jorge III. En Carolina del Sur, el viudo Benjamin Martin (Mel Gibson) es un heroico soldado en Francia y en la India, que renuncia a combatir para cuidar de sus siete hijos. La pacífica vida de la familia Martin se ve alterada cuando Gabriel (al que da vida Heath Ledger), el hijo mayor, se alista en el ejército, mientras el padre intenta sacar a la prole adelante. Pero, los británicos, al mando del cruel coronel Tavington (Jason Isaacs), llegarán hasta las puertas de su casa poniendo en peligro a toda la familia. Es entonces cuando Benjamin y su hijo encabezan una milicia rebelde contra el poderoso ejército inglés.
En otra gran escena padre e hijo conversan y Gabriel pregunta a Benjamin qué paso en la guerra de los colonos contra los franceses, y le confiesa su responsabilidad en la matanza de franceses y de indios cherokees en Fort Wilderness, porque su hijo le dice que ve como le invitan a beber por lo que allí ocurrió.


Os dejo con la escena.

sábado, 20 de junio de 2026

Escenas míticas del cine (CDXCV)

Roland Emmerich dirige en el año 2000 El Patriota, una buena película ambientada en 1776, en plena Guerra de Independencia entre los colonos de Nueva Inglaterra y las tropas del rey británico Jorge III. En Carolina del Sur, el viudo Benjamin Martin (Mel Gibson) es un heroico soldado en Francia y en la India, que renuncia a combatir para cuidar de sus siete hijos. La pacífica vida de la familia Martin se ve alterada cuando Gabriel (al que da vida Heath Ledger), el hijo mayor, se alista en el ejército, mientras el padre intenta sacar a la prole adelante. Pero, los británicos, al mando del cruel coronel Tavington (Jason Isaacs), llegarán hasta las puertas de su casa poniendo en peligro a toda la familia. Es entonces cuando Benjamin y su hijo encabezan una milicia rebelde contra el poderoso ejército inglés.
En una escena mítica, en la batalla de Camden, donde los colonos cometen un error estratégico al mando de Gates por atacar a los casacas rojas a campo abierto, siendo inferiores en número, Benjamin y su hijo ven desde una ventana como se pierde la batalla, algo que era bastante evidente. Una vez acabada la batalla, Tavington va al cuartel general inglés donde recibe la reprimenda del General Lord Charles Cornwallis (Tom Wilkinson) que le acusa de no seguir sus órdenes e ir por libre.


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 29 de enero de 2025

Escenas míticas del cine (CCCXCIII)


Tras su prometedor debut en la dirección con la modesta y de buenas intenciones "El hombre sin rostro" de 1993, Mel Gibson, se arriesga con una superproducción poco frecuente en los 90.
Dirige en 1995 un drama histórico y épico de 3 horas, dónde la fuerza, el ritmo y el romanticismo son su bandera acerca de un héroe independiente escocés de principios del siglo XIV, William Wallace. Su relato de gloria y libertad, sus grandes escenas de acción, y la gran actuación de los actores elegidos, le hicieron llevarse varios Óscars (mejor película, director, fotografía, sonido y maquillaje) y arrasar en taquilla. La cinta se preocupó más de la ambientación que del rigor histórico, cometiendo bastantes idas de licencia histórica.
Hoy quiero destacar la escena del comienzo de la batalla de Stirling, en la que al principio William Wallace llega a lomos de su caballo, se baja y recibe junto a los suyos la oración que les dan varios sacerdotes antes de la lucha. Los escoceses provocan enseñando sus atributos ya que no llevan nada debajo de sus faldas, los ingleses ansiosos empiezan a lanzar flechas con sus arqueros ante los que llaman insolencia de Wallace, ellos se protegen con sus escudos, pero no todos se salvan, algunos son heridos, la respuesta es enseñar los culos... y vuelven a llover flechas, que dan de lleno a más de uno.


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 21 de julio de 2024

Escenas míticas del cine (CCCLV)


Tras su prometedor debut en la dirección con la modesta y de buenas intenciones "El hombre sin rostro" de 1993, Mel Gibson, se arriesga con una superproducción poco frecuente en los 90.
Dirige en 1995 un drama histórico y épico de 3 horas, dónde la fuerza, el ritmo y el romanticismo son su bandera acerca de un héroe independiente escocés de principios del siglo XIV, William Wallace. Su relato de gloria y libertad, sus grandes escenas de acción, y la gran actuación de los actores elegidos, le hicieron llevarse varios Óscars (mejor película, director, fotografía, sonido y maquillaje) y arrasar en taquilla. La cinta se preocupó más de la ambientación que del rigor histórico, cometiendo bastantes idas de licencia histórica.
Hoy quiero destacar la escena de la traición, que proviene cuando Wallace en una batalla va en busca del rey inglés, y es entonces cuando un escolta del monarca le dice a un caballero que defienda al Rey del ataque de Wallace, ambos luchan y el escocés le quita el yelmo de la cabeza y resulta ser Robert Bruce (Angus MacFadyen), que había conseguido tener la fidelidad de William, pero ahí todo salta por los aires, ante la incredulidad de dicha traición. Ahí es donde se da cuenta de que todo por lo que lucha, sus ideales, se va al traste si en su propia tierra los suyos le traicionan.


Os dejo con la mítica escena.

viernes, 31 de mayo de 2024

Escenas míticas del cine (CCCXLVII)


Como decía ayer, en 1985 se estrenó la tercera parte de la saga de Mad Max, Más allá de la Cúpula del Trueno, y sinceramente sólo recordaba la parte de la batalla en la jaula entre Max Rockatansky (Mel Gibson) y el Maestro-Golpeador (Angelo Rossitto-Paul Larsson), hasta que la revisé recientemente. Esta tercera parte la dirigen a pachas George Miller y George Ogilvie.
La historia de Max continúa en ambientes desérticos, sin restos de la antigua civilización, y recorre el vasto páramo por medio de una carroza arrastrada por camellos, la cual es robada por un aviador loco llamado Jedediah (Bruce Spence) que vuela con su hijo. Sigue su pista hasta un emporio comercial llamado Negociudad, pero antes, el mono de la carroza le habrá arrojado sus botas, armas y un silbato, pertenencias que le ayudarán.
En Negociudad los ladrones entran a hacer negocio, para en teoría, construir un nuevo mundo, donde ingresa a sus puertas Max, mientras es estrictamente observada por los guardias de su fundadora, Tía Ama (Aunty Entity) interpretada por una muy digna Tina Turner. 
En el camino hay comerciantes, que antes fueron ladrones, y Max ingresa en la cola de nuevos ciudadanos de Negociudad, e inicialmente no es admitido, por no tener bienes con los que comerciar, pero sorprende al encargado llamado El Colector (Frank Thring) apuntándole con un arma. Entonces se produce una negociación, en la que Max termina comerciando o intercambiando sus habilidades para la lucha, y se le lleva desarmado ante Tía Ama. Allí en su salón es puesto a prueba al sobrevivir a los ataques de sus guardias. Negocian, y ella le muestra el funcionamiento de la ciudad y al dúo que le maneja la planta, El Maestro Golpeador (Master-Blaster). La energía de Negociudad y sus aparatos consumen energía del metano, que proviene de las heces de cerdo (no me quiero ni imaginar como olía aquello en el rodaje porque hay cerdos de verdad). Esta escena es la que quiero recordar hoy.
La clave es tumbar a Golpeador en el Thunderdome (donde existe la ley de que dos hombres entran y uno sale) para dominar el cerebro del Maestro, para ello Max llega a un acuerdo con Tía Ama, que rompe al no querer dar muerte al Golpeador cuando lo tiene rendido. Esto supone su expulsión de Negociudad, va a la ruleta de la fortuna y allí entre las varias opciones sale Gulag, por lo que es desterrado hacia el desierto.


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 29 de noviembre de 2023

Escenas míticas del cine (CCCXVIII)

En 1982 Peter Weir dirige el año que vivimos peligrosamente, una intriga romántica-periodística de ambientación histórica. El director australiano (conocido por Único testigo tres años posterior, el Club de los poetas muertos siete después o el Show de Truman), escogió a su compatriota y actor fetiche Mel Gibson que venía de hacer Gallipoli y a la siempre espléndida Sigourney Weaver, convertida en estrella tres años antes gracias a Alien, además de una sorprendente Linda Hunt, que se alzó con el Óscar a mejor actriz de reparto por su papel en este film. 
La historia se desarrolla en Yakarta en 1965, donde al inexperto reportero Guy Hamilton al que da vida Mel Gibson se le presenta la oportunidad de su vida, cuando lo mandan como enviado especial a Indonesia, allí hay un turbulento escenario con la insurrección comunista que protesta contra el presidente Sukarno. Conoce a Billy Kwan (Linda Hunt) un enigmático fotógrafo de pequeña estatura y a una atractiva mujer Jill Bryant (Sigourney Weaver) que trabaja en la embajada inglesa.


En una muy interesante escena, Guy y Billy hablan de la miseria que ven en el país, y partiendo de una referencia bíblica de San Lucas en la que se preguntaba ¿qué debemos hacer?, Billy expone la postura de Tolstoi, que escribió incluso un libro con ese título, y no solo eso, si no que se fue indignado por la pobreza que veía en Moscú, y repartió por la calle su dinero a los necesitados, e invita a Guy a que de 5 dólares a las personas pobres que tienen alrededor, a lo que Guy contesta que solo arreglaría muy poco, sería como una gota en el desierto...

Os dejo con la escena.

lunes, 24 de julio de 2023

Escenas míticas del cine (CCXCIII)

Richard Donner volvió a dirigir la segunda parte de Arma Letal en 1989, donde la pareja de policías formada por Martin Riggs (Mel Gibson) y su compañero Roger Murtaugh (Danny Glover) se enfrentan a una poderosa organización surafricana de traficantes de droga que opera en Estados Unidos, bajo el amparo de la Embajada de ese país y que utilizan su estatus de diplomáticos como tapadera. Por si fuera poco, les asignan la misión principal que es proteger a un testigo protegido Leo Getz (Joe Pesci), un alocado y curioso contable que ha blanqueado dinero para la banda y en unos días tiene que testificar contra ellos en un juicio.
Son varias las amenazas que sufren los policías, pero la más grave es cuando le colocan una bomba en el retrete de su casa, Murtaugh se queda horas inmóvil hasta que viene Riggs y este llama a los artificieros. Se monta un espectáculo (en contra de la idea de Murtaugh) y al final consiguen salvar la situación, una escena mítica, sin duda, entre risas y caras de temor.


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 23 de julio de 2023

Escenas míticas del cine (CCXCII)

Richard Donner, que años antes había dirigido Superman lo hizo en 1987 con Arma Letal, un film que fue un taquillazo en su momento, pero que se ha convertido con el paso del tiempo en un clásico del cine de acción mezclado con bastante humor, lo que mucha gente denominó comedia policíaca. Los protagonistas son dos detectives muy diferentes, a los que daban vida Mel Gibson (Martin Riggs) y Danny Glover (El sargento Murtaugh), Riggs tiene tendencias suicidas y está un poco loco, mientras que Murtaugh es un veterano y responsable policía que además es padre de familia numerosa. Entre ellos fraguarán una entrañable amistad entre disparos, bromas y persecuciones alucinantes, teniendo momentos de lo más entretenidos.
Al principio del film Riggs está negociando con unos traficantes, hasta que les gasta una broma con el dinero, entonces, todo se descontrola, y Martin mata a tres de ellos, el cuarto le encañona, pero consigue robarle el arma, entrando en trance de locura. 


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 30 de enero de 2023

Bandas sonoras míticas de películas (CXXXIV)


Mel Gibson dirige Apocalypto en 2006, su cuarta película como director. Se trata de un film impresionante de principio a fin, en una historia ambientada en la época del Imperio Maya. En unos años en los que los efectos especiales dentro del celuloide eran dominantes ya, el australiano hace una película extraordinaria y de una calidad soberbia, de esas que te hacen vibrar en el patio de butacas y te estremecen, hasta tal punto de identificarte con el protagonista, interpretado de manera tremenda por un hasta entonces desconocido Rudy Youngblood, y su angustiosa escapada de la muerte constante. Pero contando una historia, que no necesita de los adelantos técnicos de última generación para despuntar.
Otro detalle muy importante, es que el dialecto original de los mayas es el que se escucha en la película, cosa que también hizo dos años atrás con el arameo en La Pasión de Cristo la estrella australiana.
Estamos hablando de una época, donde se trataba de sobrevivir y el director nos recuerda que este mundo era muy distinto al nuestro, y los conceptos de crueldad y vivir al límite aquí no tienen el mismo significado que ahora. La violencia es implícita a la vida, y no se concibe la una sin la otra.
La banda sonora corrió a cargo de su ya conocido James Horner, que como siempre cuidó la música hasta el máximo detalle.


Os dejo con el tema Words through the sky.

martes, 28 de enero de 2020

Escenas míticas del cine (CXVII)


Mel Gibson dirige Apocalypto en 2006, su cuarta película como director. Se trata de un film impresionante de principio a fin, en una historia ambientada en la época del Imperio Maya. En unos años en los que los efectos especiales dentro del celuloide eran dominantes ya, el australiano hace una película extraordinaria y de una calidad soberbia, de esas que te hacen vibrar en el patio de butacas y te estremecen, hasta tal punto de identificarte con el protagonista, interpretado de manera tremenda por un hasta entonces desconocido Rudy Youngblood, y su angustiosa escapada de la muerte constante. Pero contando una historia, que no necesita de los adelantos técnicos de última generación para despuntar.
Otro detalle muy importante, es que el dialecto original de los mayas es el que se escucha en la película, cosa que también hizo dos años atrás con el arameo en La Pasión de Cristo la estrella australiana.
Estamos hablando de una época, donde se trataba de sobrevivir y el director nos recuerda que este mundo era muy distinto al nuestro, y los conceptos de crueldad y vivir al límite aquí no tienen el mismo significado que ahora. La violencia es implícita a la vida, y no se concibe la una sin la otra.
Después de escapar de sus captores, este joven de una tribu a la que han arrasado sigue huyendo, en una impresionante escena, en su escapada se encuentra con una cascada, y decide tirarse ante la inminente llegada de sus perseguidores. Ellos no serán menos y se tirarán detrás de él para seguir la persecución, alguno se queda en la cascada...


Os dejo con la mítica escena.

jueves, 31 de octubre de 2019

Escenas míticas del cine (CIX)


Mel Gibson dirige Apocalypto en 2006, su cuarta película como director. Se trata de un film impresionante de principio a fin, en una historia ambientada en la época del Imperio Maya. En unos años en los que los efectos especiales dentro del celuloide eran dominantes ya, el australiano hace una película extraordinaria y de una calidad soberbia, de esas que te hacen vibrar en el patio de butacas y te estremecen, hasta tal punto de identificarte con el protagonista, interpretado de manera tremenda por un hasta entonces desconocido Rudy Youngblood, y su angustiosa escapada de la muerte constante. Pero contando una historia, que no necesita de los adelantos técnicos de última generación para despuntar.
Otro detalle muy importante, es que el dialecto original de los mayas es el que se escucha en la película, cosa que también hizo dos años atrás con el arameo en La Pasión de Cristo la estrella australiana.


Estamos hablando de una época, donde se trataba de sobrevivir y el director nos recuerda que este mundo era muy distinto al nuestro, y los conceptos de crueldad y vivir al límite aquí no tienen el mismo significado que ahora. La violencia es implícita a la vida, y no se concibe la una sin la otra.
Tras un inicio en el que conocemos al protagonista y su entorno, una primitiva y humilde aldea en medio de la selva, pronto llega el conflicto, cuando una salvaje tribu rival y violenta asalta el poblado diezmando a sus habitantes y capturando al resto, salvo a los niños que quedan abandonados a su propia suerte. Los cautivos son vendidos como esclavos o directamente ofrecidos a sacrificios humanos al dios Kukulkan. Pero a unos les dan la "oportunidad" de escapar mientras corren y les lanzan flechas, piedras o lanzas. Todos van cayendo y los que quedan heridos son rematados. El protagonista, más inteligente, va en zig zag y consigue esquivar la muerte, aunque es herido, cuando le quieren rematar se revuelve y mata. Empieza su huída, que será su vida hasta el final del film. Esta escena me parece brutal.


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 27 de octubre de 2019

Bandas sonoras míticas de películas (XXV)



Como decía ayer, tras su prometedor debut en la dirección con la modesta y de buenas intenciones "El hombre sin rostro" de 1993, Mel Gibson, se arriesga con una superproducción poco frecuente en los 90. Dirige en 1995 un drama histórico y épico de 3 horas, dónde la fuerza, el ritmo y el romanticismo son su bandera acerca de un héroe independiente escocés de principios del siglo XIV, William Wallace. Su relato de gloria y libertad, sus grandes escenas de acción, y la gran actuación de los actores elegidos, le hicieron llevarse varios Óscars (mejor película, director, fotografía, sonido y maquillaje) y arrasar en taquilla.
Por si fuera poco, a esta gran película contribuye también una enorme banda sonora de James Horner, donde recrea los pueblos celtas y la vida escocesa de finales del S.XIII y principios del S.XV con un encanto y realismo fabulosos.


Os dejo con la canción A gift of a Thistle, con gaitas y demás.

sábado, 26 de octubre de 2019

Escenas míticas del cine (CVII)


Tras su prometedor debut en la dirección con la modesta y de buenas intenciones "El hombre sin rostro" de 1993, Mel Gibson, se arriesga con una superproducción poco frecuente en los 90.
Dirige en 1995 un drama histórico y épico de 3 horas, dónde la fuerza, el ritmo y el romanticismo son su bandera acerca de un héroe independiente escocés de principios del siglo XIV, William Wallace. Su relato de gloria y libertad, sus grandes escenas de acción, y la gran actuación de los actores elegidos, le hicieron llevarse varios Óscars (mejor película, director, fotografía, sonido y maquillaje) y arrasar en taquilla.
Hoy quiero destacar la escena de la venganza, que proviene cuando Wallace se enamora de Murron (una estupenda y algo desaprovechada Catherine McCormack) y ambos viven una historia de amor casi mística, con cruel asesinato de ella incluido. El inglés que regenta la zona al matarla, no intuye lo que se le viene encima, ya que a partir de ahí este escocés se comprometerá en la lucha contra esa opresión inglesa en favor de un estado escocés libre. Y lo empieza con esa venganza, barriendo el destacamento de su zona y practicando lo mismo a su jefe, que le hizo a su novia, ojo por ojo.


Os dejo con esa escena mítica.

viernes, 24 de marzo de 2017

Escenas míticas del cine (L)


Tras su prometedor debut en la dirección con la modesta y de buenas intenciones "El hombre sin rostro" de 1993, Mel Gibson, se arriesga con una superproducción poco frecuente en los 90.
Dirige en 1995 un drama de 3 horas, dónde la fuerza, el ritmo y el romanticismo son su bandera acerca de un héroe independiente escocés de principios del siglo XIV, William Wallace. Su relato de gloria y libertad, sus grandes escenas de acción, y la gran actuación de los actores elegidos, le hicieron llevarse varios Óscars (mejor película, director, fotografía, sonido y maquillaje) y arrasar en taquilla.
En una escena impagable, Longshanks, el Rey Eduardo I de Inglaterra, viene de regreso de Francia donde viene de luchar para ampliar sus posesiones, y se encuentra con que la rebelión que viene desde el Norte, encabezada por William Walace (Mel Gibson), ha llegado a York y la han saqueado, primer gran bastión de la zona. El rey inglés, interpretado por un soberbio Patrick McGoohan pregunta a su hijo, que ha ocupado su lugar en su ausencia, El Príncipe Eduardo (Peter Hanly) cuales han sido sus medidas ante tales acontecimientos, a lo que dice de forma asustada y temerosa que "he ordenado hacer levas, señor...", justo en ese momento viene un correo urgente de York con una cesta donde viene la cabeza cortada del sobrino del rey, que estaba al mando de aquella ciudad. Entonces se produce una situación, en la que Phillip (Stephen Billington), el recién nombrado consejero supremo del príncipe, dice al Rey que detendrán a Wallace, a lo que el rey responde "¿quién es esta persona que me habla como si yo necesitase de su consejo?" a lo que inmediatamente se pone a hablar con él, hasta que le tira por la ventana al vacío. Así se las gastaban en la Edad Media para mantener un reino.


Os dejo con esta mítica escena.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Las mejores películas de 2016 (1-5) Parte 1


Bueno pues llegamos a las cinco películas que por una u otra razón más me han gustado, impactado o con las que he disfrutado enormemente desde mi butaca. Aquí hay desde el regreso a la dirección de un actor, que cuenta por obras maestras todas las películas que ha dirigido, tres películas de superhéroes a cual más buena, siendo las tres variadas y desde luego divertidísimas y la película española revelación, con un actor que ha dirigido su ópera prima de forma y manera brillante.



*1)HACKSAW RIDGE de Mel Gibson

Diez años llevaba Mel Gibson sin ponerse detrás de la cámara desde Apocalypto, y aunque aquí coge las riendas de un proyecto de encargo, lo hace suyo, sin dudarlo. Si se repasa la filmografía como director del actor australiano, no tiene ningún paso en falso, y sus films no bajan del 9'5, y en este caso sigue la misma senda. 
En este nuevo trabajo, traducido aquí como "Hasta el último hombre", nos narra la toma de Hacksaw Ridge en Okinawa, Japón, II Guerra Mundial, pero desde el punto de vista y la personalidad de Desmond Doss, interpretado excepcionalmente por Andrew Garfield, además de mostrarnos la biografía del personaje con un enorme respeto.
No vamos a ocultar que, Mel Gibson en su trayectoria ha ensalzado la figura del héroe, William Wallace, Jesús, etc., pero en este caso éste héroe no tiene, por así decirlo, un camino de rosas precisamente hasta conseguir su propósito (tampoco los otros lo tuvieron). Desmond Doss era originario de Virginia, hijo de un cabo que luchó en la I Guerra Mundial, y que quedó bastante tocado mentalmente, lo que le convierte en un borracho que pega a su mujer y dos hijos. Pero Desmond es un chico sencillo, muy religioso y cuyas convicciones, nada habituales, le llevan a alistarse en el ejército sin pretender tocar un arma, lo que evidentemente le granjea no pocas dificultades, tanto en la base militar donde se entrena, como con los mandos superiores. Pero la fe en sus convicciones, le harán pasarlo realmente mal, y le harán incorruptible en su decisión, algo que le llevará al éxito personal.
La historia del primer Objetor de conciencia del ejército americano, sin duda, para mi, la mejor película del año.

Os dejo con el tráiler.







*2)DEADPOOL de Tim Miller


Muchas eran las ganas en su día, que un servidor había acumulado de ver Deadpool, no sólo por su éxito, sino porque ya desde que vi su tráiler, me atrajo su humor ácido y me dio la impresión de que visualmente me iba a gustar, y leches que si me gustó, salí encantado.
Conocer la génesis y evolución de este personaje se me antoja esencial, ya que Deadpool representa una conjunción o mezcla de varios temas clásicos en la era moderna del cómic, por un lado el humor negro, la sexualidad por otro, el "anti heroísmo" (el menos convencional de Marvel sin duda) además de la reflexión y la crítica.
Incluso y por si fuera poco, hay una similitud curiosa con otro antihéroe de la literatura universal, el Quijote de Cervantes, con el que comparte el delirio y el humor.
Deadpool es un mercenario bocazas al que interpreta Ryan Reynolds como Wade Wilson, un ex-operativo de las fuerzas especiales, reconvertido a mercenario y que tras ser sometido a un cruel experimento por Francis, alias Ajax, el villano interpretado por Ed Skrein, adquiere poderes de curación rápida, pero volviendo su rostro y su cuerpo agrietado, adoptando entonces el alter ego de Deadpool, con un disfraz rojo y negro que le cubre el cuerpo. Armado con esas nuevas habilidades que le dio el experimento y que por contra le eliminó el cáncer que padecía, además de su oscuro, ácido y retorcido sentido del humor, intentará dar caza al hombre que casi destruye su vida.
Lo pasé en grande y salí dando botes por lo bien que me lo pasé, muy divertida.

Os dejo con el tráiler.








*3)DOCTOR STRANGE de Scott Derrikson


La lucha entre Marvel y DC Comics sigue siendo de alto nivel, y para que no se agoten todos los cauces, una de las soluciones ha sido juntar franquicias, como este año en Capitán América: Civil War o bien Batman Vs Superman: El amanecer de la justicia. Por otro lado, en Marvel exclusivamente de pequeños personajes se sacaron incluso una película entera, como Ant-Man y Deadpool con resultados realmente buenos y de mucha calidad, regenerando el cartel de superhéroes, incluso con alguno que es antihéroe, es decir, ampliando la paleta.
Pero aún se puede rascar de la saca, y de un cómic complicado ha nacido Doctor Strange, y el resultado para mi ha sido excelente. Nunca fue un cómic referente, estaba en la lista de espera, pero a la hora de pasar a la pantalla, triunfa con Scott Derrickson como director.
Stephen Strange, interpretado por el siempre brillante Benedict Cumberbatch, es un doctor de éxito que vive a todo trapo, y cuya vida cambiará después de un accidente automovilístico que le deja con sus manos destrozadas y nerviosas, impidiéndole volver a ejercer su profesión igual. Busca soluciones en la medicina tradicional y le falla, por lo que se ve obligado a buscar una cura y esperanzas en una comunidad aislada y remota llamada Kamar-Taj. Enseguida se dará cuenta de que el sitio no es sólo un centro de recuperación, sino una cuna de lo que es un pequeño comando que lucha contra las fuerzas oscuras y ocultas empeñadas en destruir nuestra realidad. Allí será tutelado por la Abuela (Tilda Swinton), que posee un poder fuera de lo común. 
Excelente film, desarrollado con gran empaque y brillantez en todo su metraje.

Os dejo con el tráiler.









*4)CAPTAIN AMERICA: CIVIL WAR de Anthony Russo y Joe Russo



La nueva película de Marvel, Capitán América: Civil War, que tiene como directores a Anthony Russo y Joe Russo, los mismos de la anterior y exitosa entrega, me resultó muy disfrutable. Esta cinta bien podría haber llamado Los Vengadores 3 y realmente se trata de un disfrute de alto nivel. El punto de partida, patente en el título, es la serie de cómics que enfrentó a algunos de los superhéroes más importantes del universo de Marvel hace ya unos cuantos años, y con una premisa muy similar, ya que está muy bien enfundarse un traje de neopreno y repartir galletas a diestro y siniestro, pero esos actos de valentía tienen daños colaterales en víctimas inocentes, que pasaban por el lugar en ese momento.
Ya en Vengadores: La Era de Ultrón, pudimos ver las primeras grietas de la relación entre Iron Man y Capitán América, pero ahí se trataba de una fricción necesaria por la propia trama del film, pero aquí pasa a ser el tema central, liderando cada uno de ellos facciones distintas de Los Vengadores ante una disyuntiva que no puede solucionarse a leñazo limpio. Eso es lo que les lleva a un callejón sin salida.
La fuerza de este film, reside en el planteamiento de Marvel, que ya se veía en Iron Man 3 y en Los Vengadores: La Era de Ultrón, es decir un Tony Stark más consciente que nunca de sus actos se pone del lado del Gobierno, para pedir a sus compañeros de aventuras que hay que bajar el pistón, someterse a las órdenes de Naciones Unidas, y dejar de tomarse la justicia por su mano.
La escena del aeropuerto es de lo mejor que he visto en todo el año.

Os dejo con el tráiler.







*5)TARDE PARA LA IRA de Raúl Arévalo


Ópera prima del actor Raúl Arévalo, esta Tarde para la ira, y está claro que lo de dirigir ya lo llevaba dentro hace tiempo. Arévalo tiene 36 años, y tiene un nombre muy importante como actor dentro del cine español, con películas como "Azul oscuro casi negro", "El Camino de los Ingleses", "Gordos", "Primos", "La Gran Familia Española" o la magnífica "La Isla Mínima". Aquí, con un guión perpetrado por él mismo y David Pulido, es bueno meterte en la trama sin saber casi nada (así fui yo a verla), porque de esa forma los dos o tres giros brillantes que tiene, hace que te sorprendan y enriquecen de manera impresionante su propuesta.
El film comienza con un potente prólogo, la clave del mismo, rodado con un breve pero muy enérgico plano secuencia, casi sin diálogos, exponiendo un drama urbano que se desarrolla en barrios de zonas humildes de Madrid. En este aspecto, ver escenas rodadas en mi barrio de toda la vida, me resultó realmente impactante. Pero también destaca, y mucho, la puesta en escena, con un seguimiento muy asfixiante de los personajes, de espaldas a muchos de ellos, donde la música brilla por su ausencia y se fomenta ese "estar tan encima de los personajes" (que casi les da con la cámara) para mezclarlo con los sentimientos de los personajes, donde el trasfondo es sucio. 

Los dos o tres giros cruciales en la trama que hacen que el film que comienza como drama urbano, pase a ser un thriller rural de consecuencias insospechadas. Esta mixtura de textos, tonalidades e influencias del film (La Caza de Carlos Saura me viene a la mente por ejemplo) hace que el guión no tenga fisuras, sea sólido y que presente grandes credenciales de cara al futuro. En cuanto a los protagonistas, tanto Antonio de la Torre como Luis Callejo y el descubrimiento de Ruth Díaz como gran actriz, están geniales.

Os dejo con el tráiler.

viernes, 9 de diciembre de 2016

Hacksaw Ridge (2016)

Cartel del film

Diez años llevaba Mel Gibson sin ponerse detrás de la cámara desde Apocalypto, y aunque aquí coge las riendas de un proyecto de encargo, lo hace suyo, sin dudarlo. Si se repasa la filmografía como director del actor australiano, no tiene ningún paso en falso, y sus films no bajan del 9'5, y en este caso sigue la misma senda.
En este nuevo trabajo, traducido aquí como "Hasta el último hombre", nos narra la toma de Hacksaw Ridge en Okinawa, Japón, II Guerra Mundial, pero desde el punto de vista y la personalidad de Desmond Doss, interpretado excepcionalmente por Andrew Garfield, además de mostrarnos la biografía del personaje con un enorme respeto.


No vamos a ocultar que, Mel Gibson en su trayectoria ha ensalzado la figura del héroe, William Wallace, Jesús, etc., pero en este caso éste héroe no tiene, por así decirlo, un camino de rosas precisamente hasta conseguir su propósito (tampoco los otros lo tuvieron). Desmond Doss era originario de Virginia, hijo de un cabo que luchó en la I Guerra Mundial, y que quedó bastante tocado mentalmente, lo que le convierte en un borracho que pega a su mujer y dos hijos. Pero Desmond es un chico sencillo, muy religioso y cuyas convicciones, nada habituales, le llevan a alistarse en el ejército sin pretender tocar un arma, lo que evidentemente le granjea no pocas dificultades, tanto en la base militar donde se entrena, como con los mandos superiores. Pero la fe en sus convicciones, le harán pasarlo realmente mal, y le harán incorruptible en su decisión, algo que le llevará al éxito personal.


Como es lógico estamos hablando del primer Objetor de Conciencia de la historia de EEUU, pero sus convicciones son tan fuertes como su fe cristiana. Gibson nos muestra como en determinadas cuestiones, para nuestro protagonista, no sólo está claro que no utilizará un arma, sino que su amor, respeto a la vida y al ser humano, incluso al enemigo, son temas que no admiten discusión para él. Esos temas le ocasionan la incomprensión de compañeros, que incluso le pegan, le llaman cobarde, etc...
Por otro lado su relación con una enfermera, Dorothy (Teresa Palmer), ocupa la primera parte de la película, lo que influirá de manera decisiva en su fijación por ser médico de guerra y ayudar a los demás.


Pero llega, como no podía ser menos en un film dirigido por Mel Gibson, la parte de la Guerra y la cruenta, muy cruenta batalla de Okinawa. Y aquí por un lado me vienen a la memoria dos películas, primero La Chaqueta Metálica, de Stanley Kubrick (1987) por la división en dos partes, primero la preparación y luego la guerra, pero por otro lado se me asemeja en su crudeza a Cartas desde Iwo Jima de Clint Eastwood (2006) y como nos muestra al lado japonés.
Aunque parezca increíble, es una película antibelicista, pero la descripción y la puesta en escena de la batalla, donde nuestro protagonista se convierte en un héroe absoluto al salvar la vida de unos 75 hombres, es absolutamente asombrosa, a la altura de Salvar al soldado Ryan en aquella primera media hora de película.


Todos los actores están a un enorme nivel, e incluso Mel se permite la licencia de meter a uno de sus 8 vástagos en el film, Milo Gisbon, viva estampa de su padre.
En definitiva, Mel Gibson ha vuelto por la puerta grande en la dirección, con un relato estremecedor, brillante y emocionante a la vez. Brutal, como en el final del film, sale el protagonista auténtico, que recibió La Medalla de Honor del Congreso, y como sus compañeros le recuerdan ya mayores, muchos de los que le criticaban, y acabó salvándoles la vida.

Os dejo con el tráiler del film.

martes, 10 de mayo de 2016

Mad Max Beyond Thunderdome (1985)

Cartel del film

Hace muchos años que vi la tercera parte de la saga de Mad Max, Más allá de la Cúpula del Trueno, y sinceramente sólo recordaba la parte de la batalla en la jaula entre Max Rockatansky (Mel Gibson) y el Maestro-Golpeador (Angelo Rossitto-Paul Larsson). Esta tercera parte la dirigen a pachas George Miller y George Ogilvie.
La historia de Max continúa en ambientes desérticos, sin restos de la antigua civilización, y recorre el vasto páramo por medio de una carroza arrastrada por camellos, la cual es robada por un aviador loco llamado Jedediah (Bruce Spence) que vuela con su hijo. Sigue su pista hasta un emporio comercial llamado Negociudad, pero antes, el mono de la carroza le habrá arrojado sus botas, armas y un silbato, pertenencias que le ayudarán.
En Negociudad los ladrones entran a hacer negocio, para en teoría, construir un nuevo mundo, donde ingresa a sus puertas Max, mientras es estrictamente observada por los guardias de su fundadora, Tía Ama (Aunty Entity) interpretada por una muy digna Tina Turner. 


En el camino hay comerciantes, que antes fueron ladrones, y Max ingresa en la cola de nuevos ciudadanos de Negociudad, e inicialmente no es admitido, por no tener bienes con los que comerciar, pero sorprende al encargado llamado El Colector (Frank Thring) apuntándole con un arma. Entonces se produce una negociación, en la que Max termina comerciando o intercambiando sus habilidades para la lucha, y se le lleva desarmado ante Tía Ama. Allí en su salón es puesto a prueba al sobrevivir a los ataques de sus guardias. Negocian, y ella le muestra el funcionamiento de la ciudad y al dúo que le maneja la planta, El Maestro Golpeador (Master-Blaster). La energía de Negociudad y sus aparatos consumen energía del metano, que proviene de las heces de cerdo (no me quiero ni imaginar como olía aquello en el rodaje porque hay cerdos de verdad).
La clave es tumbar a Golpeador en el Thunderdome (donde existe la ley de que dos hombres entran y uno sale) para dominar el cerebro del Maestro, para ello Max llega a un acuerdo con Tía Ama, que rompe al no querer dar muerte al Golpeador cuando lo tiene rendido. Esto supone su expulsión de Negociudad, va a la ruleta de la fortuna y allí entre las varias opciones sale Gulag, por lo que es desterrado hacia el desierto.


Este film evita seguir ahondando en la definición de su personaje central, aumenta la cuota de diálogos del resto de personajes e incide con más intensidad en la descripción de los mismos y de la sociedad futura que habita tan desolado mundo. Esa sociedad, que a pesar de la inclusión de niños perdidos que encuentran a Max en la segunda mitad del film, queda expuesta en dos formas muy distintas, la de la herencia directa del pasado y ha evolucionado hacia la violencia extrema y lo dictatorial de la Tía Ama.
El choque de ambos mundos y el papel que juega Max entre uno y otro acerca y mucho, los postulados de esta tercera parte a los de la segunda, conociendo aquí el enemigo de primera mano.


Pero, y ahí viene el bajón en esta entrega, las escenas de acción son mucho menores, y a pesar de su gran final, la parte del desierto y la tribu que rescata al protagonista es algo aburrida y con poco peso. La inclusión de los niños perdidos es forzada y hace que el conjunto cojee, y no de la impresión de un todo cohesionado.
El plano actoral está muy bien, con un Gibson perfecto, una más que digna Tina Turner y unos secundarios que rodean que cumplen a la perfección, pero la película se queda sólo en un buen intento. Es bueno recordar su escaso presupuesto.


Os dejo con el tráiler de Mad Máx, más allá de la cúpula del trueno.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Mad Max 2: The Road Warrior (1981)

Cartel del film
 
Filmada en 1981, dos años tras la primera parte (de la que ya di mi opinión), Mad Max 2, conocida también como “El Guerrero de la Carretera” (The Road Warrior en inglés), nos trae una vez más a ese gran héroe de un mundo caótico, Max Rockatansky (Mel Gibson) un policía encargado de la vigilancia de una autopista, que en ese futuro postnuclear y apocalíptico se las vuelve a ver con gente muy salvaje, que en esta ocasión están encabezados por Humungus, un tipo cachas y fornido, con la cara cubierta por una careta-casco debido a quemaduras en su rostro y que es capaz de infundir el miedo de modo implacable.


 
 
Mad Max luchará para proteger a un grupo de seres humanos, con un particular bien (petróleo), de unos psicópatas guiados por el imponente Lord Humungus.
La historia atrapa desde el primer momento, y la trama está llena de acción, adrenalina y muchas escenas de lo más llamativas. Es evidente que el director, George Miller, tenía mayor presupuesto que en la primera entrega, lo que hace que muchas cosas técnicas mejoren con respecto a la primera entrega.
 
 
 
 
Aquí, en esta segunda parte, uno de los mejores puntos a favor del director es adaptar sus influencias definidas por los grande artesanos del western estadounidense y aplicarlas a esta historia de entorno futurista en el que se desarrolla la acción. Hablo de John Houston o del propio John Wayne, que sirven para moldear aún más el personaje de Mel Gibson. Se trata de un duro héroe, que va uniéndose en su camino a colonos con los que llega a un acuerdo, para defenderse de sus hostigadores.



 
Una vertiginosa persecución nos pone la base del antagonismo entre el personaje de Mad Max y el de Wez, uno de sus feroces enemigos. Max ya es el guerrero de la carretera, un hombre cuya historia contada en la primera película le ha convertido en un personaje solitario.
Establecido el esqueleto que va a sustentar el resto de los 96 minutos de metraje (una duración que en principio iba a ser mayor y que sufrió no pocos recortes dada la violencia extrema de lo inicialmente filmado por Miller), una de las mayores virtudes de Mad Max 2 es lo sucinto de los diálogos que definen a los personajes.



 
La escena final es pura adrenalina, y deja claro que esta probablemente sea la mejor película de la trilogía inicial. Una franquicia atípica cuyos filmes no siguen un hilo conductor estricto, ni son continuación el uno del otro como las sagas que estamos acostumbrados a ver en la actualidad.
 
Os dejo con el inicio del film.