domingo, 15 de marzo de 2026

Torrente presidente (2026)

Santiago Segura ha dirigido, escrito el guión y protagonizado Torrente presidente, la sexta entrega de su film más laureado, por lo menos en cuanto a taquilla se refiere. Parecía que el propio creador del personaje había ido dejando caer que no haría más partes de la saga, además no le iba nada mal con Padre no hay más que uno, que han sido todas las partes grandes éxitos cambiando completamente el registro.
Esta saga que tiene como personaje central a José Luis Torrente, empezó siendo una clara parodia satírica de cierto sector de la sociedad española y en su segunda parte siguió a gran nivel lo expuesto en la primera, esa digamos caspa del nuevo rico estaba muy bien planteada dentro de su aventura que siempre tenía algo de locura, pero seguía siendo atractivo. El problema vino con las entregas tercera y cuarta, plagadas de cameos y bajando mucho el nivel de la historia, además a Santiago le costaba mucho escribir en esa época admitido por él mismo. La quinta parte era una mezcla de todo, pero volvió a subir el nivel, estaba resultona, y ahora en esta sexta el cambio del enfoque y el centrarlo en el tema político creo que ha sido un acierto, aunque vuelve a abusar mucho de cameos, sinceramente.


A estas alturas no nos vamos a engañar, superar los gags de la primera, y algunos de la segunda es una operación casi imposible, pero aquí Santiago consigue reinventarse en muchos momentos y a pesar de que hay guiños constantes a todas las partes anteriores, el resultado creo que es bastante satisfactorio, de hecho yo pasé un buen rato. La recuperación de Gabino Diego en el papel de Cuco es un absoluto acierto, un tipo que es ideal para la comedia. Pero a partir de determinado momento del film hay como una concatenación de cameos, que parecen tener que entrar uno tras otro, lo que le quita agilidad, aunque muchos cumplen bien. Sinceramente lo de meter al Pequeño Nicolás no lo vi, sus labores como actor dejan bastante que desear.
Eso si, en su crítica que la tiene, tira dardos a todos por igual y no se deja a nadie, otra cosa es como lo ordena, a veces es un poco deslabazado.


La película se ve con facilidad, aunque la historia por momentos no esté demasiado trabajada, y cuando quiere dar giros, recurre con extrema facilidad al cameo de turno para solucionarlo. Pero al final una película de este tipo, lo que importa es que te haga reír, esta lo consigue con holgura, y es que creo que este personaje ha calado tanto en la sociedad, que a mucha gente le cae bien, e incluso se le aplauden sus salidas de tono y sus frases políticamente incorrectas, que de eso en este film hay unas cuantas.
Para mí Torrente presidente que está arrasando en taquilla, tiene todo lo que esperas de la saga, y con un nuevo enfoque hacia la política bastante acertado.

Os dejo con el tráiler del film.

martes, 3 de marzo de 2026

Los Premios Goya 2026


La 40 edición de la gala de los Premios Goya 2025 celebrada en el Auditorio Forum CCIB, regresando a la Ciudad Condal 25 años después y que tuvo como presentadores a la cantante Rigoberta Bandini y el actor Luis Tosar. Con récord de audiencia (26%) se conmemoró los cuarenta años de la Academia y de estos premios Goya, una efeméride especial a la que se refirió obviamente el presidente de la institución, Fernando Méndez-Leite que destacó que dicha entidad tiene "un proyecto consolidado y prestigioso, que sigue adelante con paso firme y seguro y un cine español que goza de buenísima salud".
Los Domingos fue la triunfadora de la gala, ese drama dirigido por Alauda Ruiz de Azúa sobre el conflicto familiar provocado por el anuncio de una menor de convertirse en monja de clausura, logrando cinco de los trece premios a los que optaba, entre ellos mejor película, dirección y guión original y también mejor actriz protagonista para Patricia López Arnaiz y mejor actriz de reparto para Nagore Aranburu. Esta directora en su discurso dijo que "había podido escribir su guión sin miedo", e hizo un llamamiento a "no cultivar la indiferencia ante las injusticias". Alauda es la cuarta mujer que recibe el Goya a mejor dirección después de Isabel Coixet, Pilar Miró e Icíar Bollain. Por su parte Sirât, el otro film con más nominaciones y seleccionada por la Academia para representar a España en los Óscars y que compite en las categorías de Mejor película internacional y Mejor sonido se llevó seis de los once premios a los que optaba, todos ellos técnicos como Música original, Dirección de producción, Fotografía, Montaje, Dirección de Arte y Sonido. Sorda de Eva Libertad que aspiraba a siete cabezones se llevó tres.


Por otro lado el propio Fernando Méndez-Leite fue el encargado de hacer entrega a Susan Sarandon del Goya Internacional de esta edición, con el que dijo: "Reconocemos hoy su extraordinario talento como actriz y su compromiso como mujer y ciudadana en muchas de las causas que nos apenan y avergüenzan".
Gonzalo Suárez recibió el Goya de Honor a sus 91 años, el director, guionista, productor, escritor y periodista deportivo lo hizo de manos de María de Medeiros. En su breve discurso dedicó el premio a su mujer Hèlené y destacó que lo recibía en Barcelona "la ciudad donde escribí mis primeros libros, realicé mis primeras películas y tuvimos nuestros cuatro hijos".


Aquí está la lista de ganadores:


*Mejor película: Los Domingos


*Mejor dirección: Alauda Ruiz de Azúa por Los Domingos


*Mejor interpretación femenina protagonista: Patricia López Arnaiz por Los Domingos


*Mejor interpretación masculina protagonista: José Ramón Saraiz por Maspalomas


*Mejor interpretación femenina de reparto:  Nagore Aranburu por Los Domingos


*Mejor interpretación masculina de reparto: Álvaro Cervantes por Sorda


*Mejor actriz revelación: Miriam Garlo por Sorda


*Mejor actor revelación: Antonio "Toni" Fernández Gabarro por Ciudad sin sueño


*Mejor guión original: Alauda Ruiz de Alzúa por Los Domingos


*Mejor guión adaptado: Joaquín Oristrell, Manuel Gómez Pereira y Yolanda García Serrano por La cena

*Mejor dirección novel: Eva Libertad por Sorda


*Mejor película Iberoamericana: Belén de Dolores Fonzi (Argentina)


*Mejor película europea: Valor sentimental (Noruega) de Joachim Trier


*Mejor película de animación: Decorado de Alberto Vázquez


*Mejor música original: Kangding Ray por Sirât


*Mejor canción original: Flores para Antonio de Alba Flores y Silvia Pérez Cruz por film del mismo nombre

*Mejor dirección de producción: Oriol Maymó por Sirât

*Mejor montaje: Cristóbal Fernández por Sirât


*Mejor dirección de fotografía: Mauro Herce por Sirât


*Mejor dirección de arte: Laia Ateca por Sirât


*Mejor diseño de vestuario: Helena Sanchís por La cena


*Mejor maquillaje y peluquería: Ana López-Puigcerver, Belén López-Puigcerver y Nacho Díaz por El cautivo


*Mejor sonido: Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas por Sirât


*Mejores efectos especiales: Paula Gallifa Rubia y Ana Rubio por Los Tigres


*Mejor película documental: Tardes de soledad de Albert Serra


*Mejor cortometraje de ficción: Ángulo muerto de Cristian Beteta


*Mejor cortometraje de animación español: Gilbert de Jordi Jiménez, Arturo Lacal y Alex Salu


*Mejor cortometraje documental español: El Santo de Carlo D'Ursi Fortunato


*Goya Internacional:
 Susan Sarandon


*Goya de Honor: Gonzalo Suárez



Os dejo con un resumen de la gala y sus mejores momentos.

sábado, 28 de febrero de 2026

EPiC: Elvis Presley in Concert (2025)

Bienvenidos a un espectáculo impresionante de El Rey del Rock, podría ser un buen resumen del trabajo que ha hecho Baz Luhrmann en EPiC: Elvis Presley in Concert, un corolario perfecto a su biopic de Elvis del año 2022, que francamente le quedó muy bien. El director australiano encontró el tesoro para este film casi por accidente, ya que cuando estaba buscando material para Elvis, el film ya citado, su equipo dio con ingentes cajas de filmaciones guardadas en una bóveda de estudio bajo tierra, en una mina de sal en Kansas. Allí había horas de conciertos, ensayos en distintos formatos, e incluso extras procedentes de archivos vinculados a Graceland. Lo que ha quedado finalmente no es un documental al uso, si no una película de conciertos con un montaje muy cuidado con una restauración de imágenes con precisión digital, en lo que al parecer Peter Jackson ha tenido mucho que ver, de hecho está citado en los créditos.
Pero ¿qué hay en esta joya exactamente? Pues un mosaico de lo que fue Elvis desde sus inicios, con imágenes de los años 50, hasta que va a Alemania a hacer el servicio militar durante dos años, su vuelta a Estados Unidos, sus películas durante los 60, y casi acabando esa década y comenzando la otra, los 70, que es cuando acude al Hotel Internacional de Las Vegas, a dar una serie de conciertos que tienen sus ensayos previos, y todo eso ocupará gran parte del minutaje del film, salpicado con declaraciones del propio Elvis, tanto en entrevistas como en ruedas de prensa, en el que habla de sus influencias, de su música y de todo.


Al igual que Peter Jackson parece haberse convertido en un restaurador bestial y cronista tardío de The Beatles, Baz Luhrmann está haciendo lo propio con Elvis Presley, pero siempre desde la devoción y admiración hacia el artista como primera premisa. Pero en este caso concreto del que hablamos, el verdadero trabajo del director para mí radica en el montaje de un material, que si sólo se hubiera dedicado a exponerlo tal cual, ya hubiera sido alucinante, pero esas traslaciones de los ensayos a los conciertos, esas imágenes en las que se ve al artista departiendo y teniendo guiños con los músicos, esa humanización de Elvis (que nunca viene mal, para los que piensan negativamente de Elvis), etc., lo convierten en arte y en una película que cuando la ves por primera vez, la impresión que te queda es exuberancia y además de todos es sabido que este director tiende al estilo excesivo, que en este caso está muy bien canalizado, haciendo que el auténtico protagonista sea el propio artista y que sea él mismo quien se defina y nos enseñe su arte que es descomunal.

Por si fuera poco, esa época de los conciertos en Las Vegas nos enseña a un Elvis en plenitud, mucho antes de su caída a los infiernos, que en algunas imágenes que llegan a 1973-74 se empiezan a notar, sobre todo en el rostro. Pero ante todo, se aprecia en muchos momentos, y el propio músico lo dice, que si él se está divirtiendo con lo que hace y le gusta, hace que el público también se lo pase bien y claro sus shows eran un auténtico espectáculo, un despliegue de muchos estilos, con versiones de sus propios temas, de otros, y como siempre con sus impecables interpretaciones que, dicho sea de paso, nunca tuvo un mal tono o un gallo, Elvis era absolutamente perfecto cuando ejecutaba un tema, otra cuestión es el estilo con el que abordaba cada tema en cada instante, que podía gustar más a un público que a otro, a mí particularmente me encanta. Sus shows son atemporales y no son para nada desfasados, son actuales y están muy vigentes. Por otro lado estaba la imagen y la estrella absoluta que era Presley, que se nota en todos los besos que daba a las mujeres que se lo pedían, autógrafos que firmaba, etc., él lo daba todo por su público.

En definitiva una hora y media de disfrute total que creo que El Rey merecía y que todos los fans agradecemos y mucho. Hay momentos de disfrute y también algunos de pena por lo que perdimos, y la dolorosa declaración de Elvis diciendo que nunca pudo tocar en Europa o Japón. Conclusión: "Elvis está más vivo que nunca".

Os dejo con el tráiler del film.

viernes, 27 de febrero de 2026

Mejores escenas cómicas del cine (CXXI)


Como decía días atrás, en 1979 Mariano Ozores dirige Los Bingueros, quizás y sin temor a equivocarme una de las mejores comedias del cine español de siempre. Nos cuenta la historia de Amadeo Saboya (Andrés Pajares) y Fermín Cejuela (Fernando Esteso), dos personas incapaces de conseguir una estabilidad económica pese a sus empleos y que se ven atraídos por las posibilidades que ofrece el Bingo (muy de moda en nuestro país a finales de los 70 y los 80, diría que hasta finales de esa otra década), quedando atrapados en el juego mutuamente con los efectos negativos que eso conlleva.
Amadeo es un mediocre empleado de banca que nunca tiene visos de alcanzar ese tranquilo nivel económico con el que todo el mundo sueña, Fermín tampoco tiene un gran futuro, en su caso cobra el paro, hace chapuzas vendiendo libros y haciendo contratos de entierros pagados a plazos. Ambos personajes se conocen en la cola de entradas a un local del bingo, les une lo mismo, y deciden probar suerte juntos, incluso al principio se llaman de usted. El vicio les llega pronto y no pueden dejar de acudir, se vuelve un enganche muy fuerte.
En otra gran escena Amadeo y Fermín juegan y se lían con los cartones, mientras Don Ramón (Antonio Ozores), un experto jugador acaba cantando línea. Ellos dos alucinan con Don Ramón y les explica su método que es pura estadística.


Os dejo con la graciosa escena.

jueves, 26 de febrero de 2026

Escenas míticas del cine (CDLXXV)

Como decía ayer, Christopher McQuarrie dirige Jack Reacher en 2012 protagonizada en su papel principal por Tom Cruise, que hace de un antiguo policía militar que vive casi como un vagabundo y trabaja por su cuenta. Aquí el actor arriesgó y su fichaje no estuvo exento de polémica ya que este personaje tiene orígenes literarios, en cuya descripción se asemejaba a una descomunal mole mezcla de Dolph Lundgren y Chris Hemsworth que el pequeño Cruise, de manera complicada, no podía emular. Hablamos de un elemento que es un portento físico capaz de aniquilar a varias personas en una pelea casi sin despeinarse o intimidar a cualquiera sólo con su presencia. Esto podría parecer que no cuadra nada con Cruise, pero sorprendentemente el actor consigue que pase completamente desapercibido y crear su propio personaje, para que no te acuerdes del original.
El propio autor de las novelas, el inglés Jim Grant bajo el pseudónimo de Lee Child defendió a Cruise como el actor idóneo para retratar lo que él buscaba de Jack Reacher. Así la interpretación está llena de carisma, saber estar y cierta actitud chulesca sobre todo en el lenguaje, que no es cargante y queda ideal. 
En otra escena mítica Jack llega a la casa y es golpeado en la entrada del baño con un bate de beisbol en la cabeza, cayendo casi inconsciente a la bañera, mientras los dos tipos intentan rematarlo pero son tan torpes que se dan entre ellos, eso provoca que en ese tiempo Reacher se recupere y acabe doblegando a ambos dejándolos hechos papilla en la pasillo, pero faltaba otro que le apunta por detrás con un arma, al que también reduce y le quita las llaves del coche.


Os dejo con la escena.

miércoles, 25 de febrero de 2026

Escenas míticas del cine (CDLXXIV)

Christopher McQuarrie dirige Jack Reacher en 2012 protagonizada en su papel principal por Tom Cruise, que hace de un antiguo policía militar que vive casi como un vagabundo y trabaja por su cuenta. Aquí el actor arriesgó y su fichaje no estuvo exento de polémica ya que este personaje tiene orígenes literarios, en cuya descripción se asemejaba a una descomunal mole mezcla de Dolph Lundgren y Chris Hemsworth que el pequeño Cruise, de manera complicada, no podía emular. Hablamos de un elemento que es un portento físico capaz de aniquilar a varias personas en una pelea casi sin despeinarse o intimidar a cualquiera sólo con su presencia. Esto podría parecer que no cuadra nada con Cruise, pero sorprendentemente el actor consigue que pase completamente desapercibido y crear su propio personaje, para que no te acuerdes del original.
El propio autor de las novelas, el inglés Jim Grant bajo el pseudónimo de Lee Child defendió a Cruise como el actor idóneo para retratar lo que él buscaba de Jack Reacher. Así la interpretación está llena de carisma, saber estar y cierta actitud chulesca sobre todo en el lenguaje, que no es cargante y queda ideal. 
Eso se nota por ejemplo en la escena del garito, donde una chica llamada Sandy (Alexia Fast) intenta ligar con Jack, que la desprecia insinuando que es una fulana, ella se siente insultada y llama a sus compinches, la pelea será en la calle, y los cinco individuos le duran un suspiro a Jack, además de haberles advertido antes.


Os dejo con la mítica escena de la pelea.

martes, 24 de febrero de 2026

Escenas míticas del cine (CDLXXIII)


En 2025 salió la segunda parte de Nadie, dirigida esta vez por Timo Tjahjanto. Cuatro años después de enfrentarse involuntariamente a la mafia rusa, Hutch (Bob Odenkirk) sigue manteniendo con la organización criminal una deuda de 30 millones de dólares que trata de saldar poco a poco con una serie interminable de golpes contra matones internacionales. Este asunto sigue alterando su aparente vida apacible con su mujer y sus dos hijos, él sigue disfrutando de la faceta más trepidante y física de su trabajo pero nota que su esposa Becca (Connie Nielsen) y él están agotados y distanciados, y para intentar remediarlo deciden tomarse unas "vacaciones" y tener una escapada con sus hijos al sitio donde Hutch iba de pequeño con su hermano Harry de vacaciones. Nuestro protagonista está estresado y le duelen los nudillos de tanto repartir.
El asunto es que allí todo ha cambiado bastante, y hay instalada una tiranía que tiene corrompida a la policía y que ejecuta con mano de hierro Lendina, un personaje interpretado por ohhh si... Sharon Stone, haciendo de una mafiosa despiadada y muy malvada, que hará que Hutch tenga que sacar lo mejor de sí mismo. Aquí hay comedia, sangre, explosiones, muertes salvajes, pero todo de manera mucho más familiar... ja, ja, ja.
En una alucinante escena, Hutch tendrá que repartir mamporros en una barca turística a cuatro individuos que no le quieren por la zona.


Os dejo con la trepidante escena.

lunes, 23 de febrero de 2026

Los Tigres (2025)

Alberto Rodríguez dirige su última película Los Tigres, estrenada el 31 de octubre del año pasado, un thriller en el que algo me falla. Conozco bastante la filmografía de este director con buenas o muy buenas películas como Grupo 7 (2012), La isla mínima (2014), El hombre de las mil caras (2016) o Modelo 77 (2022), pero aquí teniendo el material y los actores adecuados el resultado se queda algo a medio camino, algo se ha perdido quizás después de tanta inmersión.
Se nos cuenta la historia de Antonio (al que da vida Antonio de la Torre) y Estrella (a la que encarna Bárbara Lennie) que son hermanos y buceadores. Antonio trabaja como buzo en el puerto, cerca de una petroquímica en Huelva, ella estudia la vida submarina y lo acompaña en cada inmersión vigilando su seguridad. Antonio está separado y tiene dos hijas, pero la precariedad económica le acecha y no le da para ni siquiera pasarle la pensión a su ex-mujer que le denuncia. Pero surge una solución, eso sí con su complicación, ya que al hacer las inmersiones de un petrolero, Antonio descubre un alijo de cocaína que lleva en una escotilla por abajo del casco. Aparentemente es una solución a sus problemas, pero se vuelve una amenaza y seria.


Desde pequeños y por influencia del padre de ambos, los hermanos llevan conectados toda la vida al mar, al submarinismo y es su día a día, siendo conocidos como "Los Tigres" entre el gremio del puerto. Hacen de todo, incluso ayudar a la Guardia Civil en accidentes complicados y rescates. Pero Antonio tiene un problema de salud, que cada vez le provoca más dificultad para realizar las inmersiones. El problema de la película radica por un lado en que muchos diálogos no se entienden, para mi el sonido en el film es deficiente y la vocalización (a pesar del buen intento con el acento) escasea, y por otro lado en que los dos personajes están trazados de manera deslavazada con el personaje de Antonio en el que no se profundiza y en el de Estrella que se le acaba dejando en un segundo plano aunque se le intenta rescatar y darle importancia al final (quitando los toques machistas del jefe de la empresa). Eso provoca que la historia al final no tenga el empaque que podía merecer, y se queda a medias.


Os dejo con el tráiler del film.

domingo, 22 de febrero de 2026

Mejores escenas cómicas del cine (CXX)

Como decía días atrás, en 1979 Mariano Ozores dirige Los Bingueros, quizás y sin temor a equivocarme una de las mejores comedias del cine español de siempre. Nos cuenta la historia de Amadeo Saboya (Andrés Pajares) y Fermín Cejuela (Fernando Esteso), dos personas incapaces de conseguir una estabilidad económica pese a sus empleos y que se ven atraídos por las posibilidades que ofrece el Bingo (muy de moda en nuestro país a finales de los 70 y los 80, diría que hasta finales de esa otra década), quedando atrapados en el juego mutuamente con los efectos negativos que eso conlleva.
Amadeo es un mediocre empleado de banca que nunca tiene visos de alcanzar ese tranquilo nivel económico con el que todo el mundo sueña, Fermín tampoco tiene un gran futuro, en su caso cobra el paro, hace chapuzas vendiendo libros y haciendo contratos de entierros pagados a plazos. Ambos personajes se conocen en la cola de entradas a un local del bingo, les une lo mismo, y deciden probar suerte juntos, incluso al principio se llaman de usted. El vicio les llega pronto y no pueden dejar de acudir, se vuelve un enganche muy fuerte.
Ya absolutamente enganchados compran la figura de un santo "San Nepomuceno" para que les de suerte, y tocan los cartones con la bolsa donde lo llevan. Cuando empieza el juego cantan líneas y bingos, ante el estupor y cabreo del resto de jugadores...


Os dejo con la graciosa escena.

sábado, 21 de febrero de 2026

La cena (2025)

Manuel Gómez Pereira dirige esta tragicomedia que resulta un pasatiempo de lo más divertido y que a mí personalmente se me ha pasado volando, buena señal dicen. A este director le recuerdo por películas antiguas suyas como Todos los hombres sois iguales o Boca a Boca. Aquí se vale de un escenario ya conocido y mil veces tratado, el de la Guerra Civil (y basado en aquella obra teatral de 2008 titulada La cena de los generales de José Luis Alonso de Santos), que recién terminada unas dos semanas después, tiene por sorpresa una cena de celebración que tendrá como invitado estelar al General Franco en el Hotel Palace de Madrid y a toda su plana mayor. Se le encarga dicha operación, para que todo esté a gusto del Generalísimo, al joven Teniente Medina (Mario Casas, al que en este film aguanto porque no está mal). Medina llega al Palace y habla con el maitre Genaro, al que da vida un extraordinario Alberto San Juan, que para empezar le dirá que todo el personal de cocina, están detenidos por ser republicanos, pero pide su llegada por un día, para poder preparar la cena ya que son los mejores de Madrid. Medina les salva de ser fusilados con el consentimiento de Alonso (Asier Exteandia). Por si fuera poco, el antiguo comedor del Hotel está convertido en un hospital y los manjares escasean.


Pero las cosas no son tan fáciles y cuando los cocineros llegan a el Hotel, se les dice para lo que se les ha requerido, pero Antón (Antonio Resines) se niega, por lo que es ejecutado por Alonso. Visto que las cosas van muy en serio, el resto de cocineros se pone manos a la obra, hasta que llegan los camareros, que son afines al movimiento, despertándose rencillas viejas entre ellos. Por el medio habrá peticiones constantes como una orquesta, que será la femenina del propio Hotel con su cantante María (Nora Hernández), flores que se "donarán" por parte de la iglesia y por supuesto un menú al gusto del importante invitado y su mujer. Es aquí donde el humor estilo Berlanga sale  bastante, mucho humor negro dentro de un desarrollo coral, donde los secundarios son muy importantes junto a los protagonistas.


El dúo protagonista que forman a la fuerza Genaro Palazón y el Teniente Medina guiará todo el film limando sus asperezas iniciales, ya que de su unión y conjunción saldrá el resultado de todo para bien o para mal. El asunto en principio va todo sobre ruedas, pero en la cocina se traman asuntos que van más allá del menú y que provocarán un desvío del plan previsto. Aún así prima el ingenio y el talante benevolente de los protagonistas, habiendo unas agradecidas notas gastronómicas. Además destapa los secretos, tribulaciones y carencias de unos trabajadores humildes, pero vocacionalmente comprometidos, que se resisten a ser víctimas de la opresión.


Os dejo con el tráiler del film.

martes, 17 de febrero de 2026

Escenas míticas del cine (CDLXXII)

En 1983 Bruce Beresford dirige Gracias y favores (Tender mercies) donde se narra la historia de un maduro cantante de country llamado Mac Sledge, al que da vida Robert Duvall, que está divorciado y le pega a la bebida, de hecho está medio vagabundo, hasta que conoce a una mujer viuda que tiene un hijo y ambos viven en la árida llanura de Texas. Un día Mac se despierta en un remoto motel de Texas y sin dinero para pagar el alojamiento, se ofrece para trabajar a las órdenes de la dueña del establecimiento Rosa Lee (Tess Harper), una joven viuda, que solo le pone una condición al forastero, que abandone el alcohol mientras no haya pagado su cuenta. Con el tiempo Sledge dejará la dependencia de la bebida y logra recuperar el timón de su vida desde la sobriedad, aunque su doloroso pasado le persigue.
El film es una apología del puritanismo (recordemos que es la época de Ronald Reagan que pregonaba un retorno a los valores tradicionales en lo moral) y eso que el director era australiano y que hacía su primer film en EEUU, pero en verdad es una obra sobre la redención, la de una antigua estrella del country venida a menos y que ha sido vencida por el alcoholismo, un tipo de historia que gusta mucho en Hollywood y sobre todo en la Academia, que premió a Robert Duvall con el Óscar por su actuación, al igual que lo haría en 2009 con Jeff Bridges por un papel muy parecido en Crazy Heart, donde curiosamente Robert Duvall interpretaba otro papel también.
En una escena mítica Mac canta en una fiesta un tema country mientras Rosa Lee y su hijo disfrutan de la actuación.
Sirva esta entrada en homenaje a Robert Duvall, distinguido y gran actor que murió este pasado 15 de febrero a los 95 años y que participó en films tan notables como El Padrino I y II (haciendo de Tom Hagen el abogado de los Corleone), Joe Kidd (haciendo de Frank Harland con Clint Eastwood), Apocalypse Now (haciendo del Coronel Kilgore), Días de trueno (como Harry Hogge), Un día de furia (haciendo del oficial de policía Pendergast), Open Range (como Jefe Spearman), etc.,


Os dejo con la mítica escena de Gracias y favores donde el propio Robert canta.

lunes, 16 de febrero de 2026

Mejores escenas cómicas del cine (CXIX)

En 1979 Mariano Ozores dirige Los Bingueros, quizás y sin temor a equivocarme una de las mejores comedias del cine español de siempre. Nos cuenta la historia de Amadeo Saboya (Andrés Pajares) y Fermín Cejuela (Fernando Esteso), dos personas incapaces de conseguir una estabilidad económica pese a sus empleos y que se ven atraídos por las posibilidades que ofrece el Bingo (muy de moda en nuestro país a finales de los 70 y los 80, diría que hasta finales de esa otra década), quedando atrapados en el juego mutuamente con los efectos negativos que eso conlleva.
Amadeo es un mediocre empleado de banca que nunca tiene visos de alcanzar ese tranquilo nivel económico con el que todo el mundo sueña, Fermín tampoco tiene un gran futuro, en su caso cobra el paro, hace chapuzas vendiendo libros y haciendo contratos de entierros pagados a plazos. Ambos personajes se conocen en la cola de entradas a un local del bingo, les une lo mismo, y deciden probar suerte juntos, incluso al principio se llaman de usted. El vicio les llega pronto y no pueden dejar de acudir, se vuelve un enganche muy fuerte.
Como en todo en la vida al principio, la suerte les sonríe, "el enganche", y hacen su primera línea... que Fermín de los nervios canta como "Hilera", absolutamente chanante.
Fernando Esteso, zaragozano de nacimiento, se nos fue el 1 de febrero, sirva de homenaje esta entrada a este gran cómico.


Os dejo con la escena cómica.

sábado, 31 de enero de 2026

Escenas míticas del cine (CDLXXI)

Como decía ayer, Sylvester Stallone es un caso casi único en el mundo del cine. Su primer guión fue llevado a la pantalla en 1976, Rocky, dirigido por John G. Avildsen, una crítica al sueño americano, ese "American way of life" vestido de alabanza. A lo largo de la historia, ya se habían hecho películas sobre boxeo en el cine, donde el denominador común son historias de lucha y superación personal, con personajes de vidas inestables que han hecho de este deporte, un vehículo ideal para reorientar sus vidas hacia algo más próspero.
Rocky Balboa es un boxeador de origen italiano, demasiado mayor para lograr ya nada y medio retirado, ya que es un fracasado, y se le tiene por un sonado que malvive con combates esporádicos que le da para vivir a duras penas, además de trabajar cobrando deudas para un prestamista llamado Gazzo (Joe Spinell), mientras los chicos del barrio se ríen de él y sus ridículos discursos. Su mejor amigo es Paulie (Burt Young), un borracho que vive pegado a una botella de four roses y trabaja en unos almacenes de carne, cuya hermana Adrian (Talia Shire) es el amor platónico de Rocky. Pero América da oportunidades hasta al mayor tarugo, o al mayor defenestrado, y es por un capricho del destino que a Rocky se le presenta la oportunidad de pelear con el campeón mundial de los pesos pesados, Apollo Creed (Carl Weathers) y optar al título. Al principio Rocky piensa en que sólo le reclaman para ser sparring del campeón, pero le dejan claro que no, que va a pelear y es la oportunidad de su vida, ese tren que sólo pasa una vez en la vida. Es por esto, que Rocky cambiará su vida y se entrenará hasta la extenuación para aprovechar dicha oportunidad.
En otra escena mítica a Rocky le proponen una entrevista y el sitio elegido es la empresa de carnes donde trabaja su cuñado Paulie (Burt Young). La entrevistadora de TV (Diana Lewis) ignora a Paulie y se centra en Rocky que después de contestar a la pregunta de como se entrena en un frigorífico, empieza a golpear a los enormes trozos de carne...


Os dejo con la mítica escena.

viernes, 30 de enero de 2026

Escenas míticas del cine (CDLXX)


Sylvester Stallone es un caso casi único en el mundo del cine. Su primer guión fue llevado a la pantalla en 1976, Rocky, dirigido por John G. Avildsen, una crítica al sueño americano, ese "American way of life" vestido de alabanza. A lo largo de la historia, ya se habían hecho películas sobre boxeo en el cine, donde el denominador común son historias de lucha y superación personal, con personajes de vidas inestables que han hecho de este deporte, un vehículo ideal para reorientar sus vidas hacia algo más próspero.
Rocky Balboa es un boxeador de origen italiano, demasiado mayor para lograr ya nada y medio retirado, ya que es un fracasado, y se le tiene por un sonado que malvive con combates esporádicos que le da para vivir a duras penas, además de trabajar cobrando deudas para un prestamista llamado Gazzo (Joe Spinell), mientras los chicos del barrio se ríen de él y sus ridículos discursos. Su mejor amigo es Paulie (Burt Young), un borracho que vive pegado a una botella de four roses y trabaja en unos almacenes de carne, cuya hermana Adrian (Talia Shire) es el amor platónico de Rocky. Pero América da oportunidades hasta al mayor tarugo, o al mayor defenestrado, y es por un capricho del destino que a Rocky se le presenta la oportunidad de pelear con el campeón mundial de los pesos pesados, Apollo Creed (Carl Weathers) y optar al título. Al principio Rocky piensa en que sólo le reclaman para ser sparring del campeón, pero le dejan claro que no, que va a pelear y es la oportunidad de su vida, ese tren que sólo pasa una vez en la vida. Es por esto, que Rocky cambiará su vida y se entrenará hasta la extenuación para aprovechar dicha oportunidad.
En una escena mítica Rocky visita el lugar de la pelea y se da cuenta que el dibujo suyo, tiene el pantalón equivocado a como él vestirá en el combate, estaba al revés, y se lo dice al promotor del combate George "Miles" Jergens (Thayer David) que le contesta que eso no tiene importancia, para luego marcharse el púgil mientras suena la música de piano melancólica.


Os dejo con la mítica escena.

jueves, 29 de enero de 2026

Escenas míticas del cine (CDLXIX)

Como decía ayer, los hermanos Joel y Ethan Coen dirigieron en 2007 el film No es país para viejos y que estaba basado en la novela de Cormac McCarthy. La historia se desarrolla en 1980, en la frontera de Texas y Nuevo Mexico, en un lugar indeterminado, donde Llewelyn Moss, al que da vida Josh Brolin, es un cazador de antílopes que no tiene lo que se dice un buen día de caza, no atina con un antílope. Sigue caminando y descubre a unos hombres acribillados a balazos, un cargamento de heroína y dos millones de dólares en efectivo. Es el comienzo de un thriller o western moderno o incluso renovado ejemplo de novela negra.
Esa primera escena define el film, y es realmente mítica ya que a partir de ahí y sin pensárselo dos veces Moss decide coger el dinero y construir un futuro mejor para él y su mujer. Se inicia entonces una huida a contrarreloj en la que Moss es la presa tras la que van varios cazadores. Carson Wells (Woody Harrelson) es un ex-agente de las Fuerzas Especiales contratado por un cártel, Anton Chigurh (Javier Bardem) es un asesino a sueldo cuya misión (que es recuperar el dinero robado y devolvérselo a sus jefes) es sólo una excusa para matar de forma fría, implacable e indiscriminada, y Ed Tom Bell (Tommy Lee Jones) es un veterano sheriff al que a pesar de estar de vuelta de todo, la situación a la que se enfrenta parece que se le escapa de las manos.
En otra escena mítica Chigurh echa gasolina en una estación de servicio, va a pagar al propietario de la estación, pero en la conversación con él, le pregunta si ha pillado lluvia por el camino porque ha visto que el coche tiene matrícula de Dallas, algo que molesta o irrita a Chigurh, y a partir de ahí todo deriva por donde él quiere hasta el punto de que obliga al hombre a elegir cara o cruz de una moneda antigua, para decidir si lo mata o no, al final elige cara y se salva...


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 28 de enero de 2026

Escenas míticas del cine (CDLXVIII)

Los hermanos Joel y Ethan Coen dirigieron en 2007 el film No es país para viejos y que estaba basado en la novela de Cormac McCarthy. La historia se desarrolla en 1980, en la frontera de Texas y Nuevo Mexico, en un lugar indeterminado, donde Llewelyn Moss, al que da vida Josh Brolin, es un cazador de antílopes que no tiene lo que se dice un buen día de caza, no atina con un antílope. Sigue caminando y descubre a unos hombres acribillados a balazos, un cargamento de heroína y dos millones de dólares en efectivo. Es el comienzo de un thriller o western moderno o incluso renovado ejemplo de novela negra.
Esa primera escena define el film, y es realmente mítica ya que a partir de ahí y sin pensárselo dos veces Moss decide coger el dinero y construir un futuro mejor para él y su mujer. Se inicia entonces una huida a contrarreloj en la que Moss es la presa tras la que van varios cazadores. Carson Wells (Woody Harrelson) es un ex-agente de las Fuerzas Especiales contratado por un cártel, Anton Chigurh (Javier Bardem) es un asesino a sueldo cuya misión (que es recuperar el dinero robado y devolvérselo a sus jefes) es sólo una excusa para matar de forma fría, implacable e indiscriminada, y Ed Tom Bell (Tommy Lee Jones) es un veterano sheriff al que a pesar de estar de vuelta de todo, la situación a la que se enfrenta parece que se le escapa de las manos.


Os dejo con esa primera y mítica escena del film.