En el año 2001 David Lynch dirige Mulholland drive donde Betty a la que da vida Naomi Watts, es una joven aspirante a actriz, que llega a la ciudad de los Ángeles con la ilusión de convertirse en una estrella. Al alojarse en la casa que le ha dejado su tía, se encuentra en la ducha con la presencia de Rita (Laura Harring), una chica amnésica que ha sufrido un accidente de tráfico en Mulholland Drive (nombre de la famosa carretera que lleva al cartel de Hollywood) y a la que intenta ayudar a descubrir su identidad. Ambas se hacen amigas y hallan en el bolso de Rita una gran suma de dinero y una mistriosa llave azul, dándonos a entender que ese bolso era de los sicarios que intentaron asesinarla y que luego murieron en el accidente.
Este film fue concebido en 1999 como un episodio piloto de una serie de televisión por lo que mucha parte de las escenas fueron grabadas en ese año, ante el rechazo de los ejecutivos de televisión el director decidió dejar un final abierto por si la serie salía adelante y otro para el largometraje. Este thriller psicológico fue muy elogiado por la crítica obteniendo el premio al mejor director en Cannes en 2001, así como su nominación al Óscar a mejor director.
En una escena mítica el director de cine Adam Kesher, al que da vida Justin Theroux, tiene problemas económicos graves y es presionado por mafiosos para que contrate a una actriz rubia desconocida, Camila Rhodes, él es arrogante y renuncia a continuar con la producción por lo que sus cuentas son congeladas. Es entonces cuando es obligado a encontrarse con un personaje llamado El Cowboy (Monty Montgomery), un personaje que me lleva inevitablemente al hombre misterioso de Lost Highway, quien lo insta a elegir a Camila Rhodes por su propio bien.
Os dejo con la mítica escena.













































