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lunes, 8 de julio de 2019

Yesterday (2019)


Muchas son las expectativas que ha generado Yesterday, la nueva película dirigida por Danny Boyle (Trainspotting, Slumdog Millonaire, Trance, etc...) y con guión de Richard Curtis. Y muchas han sido las reacciones sobre ella, antes (sólo visto el tráiler) y después de verla (que es cuando hay que juzgar). Pero todo este revuelo, viene dado porque en la historia y en la música que se escucha en el film están The Beatles por medio, y claro ahí es cuando todo se dispara. Y tengo que decir que no es fácil, nada fácil, hilar una película de marcado acento romanticón con la música de los Beatles y que no sea empalagoso ni demasiado dulzón, y creo que este film lo consigue, de hecho sale bastante victorioso. Por otro lado, los muy fanáticos de la banda de Liverpool, pueden sufrir alguna sorpresa ya que no se trata de volver a oír sus canciones, es otro punto de vista distinto el que se muestra aquí, y esa es una de sus virtudes.


La trama de la película nos habla de Jack Malik, interpretado por Himesh Patel, un tipo que trabaja en un supermercado y canta canciones más bien mediocres y cuya mánager, Ellie Appleton, a la que da vida Lily James, es la única que confía en sus posibilidades y anima a seguir persistentemente hasta conseguir el éxito. Pero es cuando él tiene un accidente con su bicicleta en medio de un extraño apagón, y este es el cambio en el guión más curioso, cuando se da cuenta de que las canciones de The Beatles no las conoce nadie y que si él las interpreta (porque las recuerda) se puede hacer de oro. Y esa es la quimera que hace tan especial la película y que la sostiene hasta el final, si nadie excepto tú, conoce esas canciones y las puedes interpretar, serás famoso en breve, ya que el material es de primer orden.


Y es en esta parte donde creo que hay un respeto enorme por la música de los Beatles, la parte musical del film, que es muy importante, deja muy bien claro que el legado de la banda de Liverpool es tan sublime y que sobre todo puede hacer tan feliz a la gente, que enseguida se siente identificada con esas canciones. Aunque, por otro lado, durante mucha parte de la película el tono melancólico domina y está en cierta forma relacionado con la nostalgia de ya no tener entre nosotros al grupo más grande de la historia juntos, ya que dos de sus componentes no están vivos. Y en este sentido, la inclusión de un músico actual como Ed Sheeran en el film, creo que está hecho como homenaje al nivel tan grande de aquellas canciones, a las que una estrella de ahora admite no poder ni igualar.


En otro orden, he de decir que las interpretaciones de las canciones de los Beatles en la película, es algo que me ha encantado por parte del protagonista, ya que son versiones que aportan cosas, tanto las acústicas, como las eléctricas y aquí si que hay dos canciones que escuchadas de esa forma me hicieron levitar, Back in the U.S.S.R. y Help!. En ese sentido, y aunque la mayoría de canciones que suenan a lo largo del minutaje son de las más conocidas, por lo menos se han currado mucho variarlas para darles un toque distinto, y eso me gustó mucho, ya que lo fácil hubiera sido o bien poner las originales o interpretarlas igual. 


Evidentemente para las personas que como fans de los Beatles vayan a ver la película, probablemente muchos pasarán de la historia de amor de los protagonistas, en la que el guionista es experto, y otros se meterán de lleno porque ven reflejada parte de su vida, pero de lo que estoy seguro, es de que hay un momento en la cinta donde se les saldrán los ojos de las órbitas e incluso se encogerá más de un corazón.
Por otro lado, me gusta ese enfoque de esa visión de buitres carroñeros que anidan en la industria musical y que en cuanto ven un diamante en bruto van a explotarlo para su propio beneficio, que aunque sea un tema muy manido, nunca está de más recordarlo.


En fin, que yo pasé un rato muy divertido en la butaca y que incluso puede que la vuelva a ver, para inspeccionar más detalles.

Os dejo con el tráiler.

jueves, 18 de enero de 2018

Darkest Hour (2017)


Se van acercando las fechas próximas a los premios Óscar, que este año serán un poco más tarde de lo habitual, a primeros de marzo, y van saliendo películas a la cartelera que se postulan para dichos premios, y una de ellas es El Instante más oscuro, film dirigido por Joe Wright, que se centra en los acontecimientos que suceden en mayo de 1940, cuando Winston Churchill se convierte en primer ministro británico. Neville Chamberlain (interpretado por Ronald Pickup) pierde el apoyo de la cámara incluso dentro de su partido, el conservador y es reemplazado por Churchill, no sin oposiciones, ya que nadie de su propio partido quería que fuera elegido. A Winston Churchill lo interpreta un espléndido Gary Oldman, en una actuación que o mucho me equivoco o le lanza a la carrera para una estatuilla.


En mi lista de mejores películas del año pasado alcanzó el número 1 Dunkerke, de Christopher Nolan, pues bien, éste film podría ser perfectamente la Cara B o el otro punto de vista de aquella, casi como lo que hizo Clint Eastwood con Banderas de Nuestros Padres y Cartas desde Iwo Jima. Eso pasa, porque lo que aquí se cuenta es todo lo que sucede en Gran Bretaña, en los momentos durísimos que vive Europa por el ataque alemán en la Segunda Guerra Mundial que va conquistando hacia el sur a velocidad de vértigo, cayendo Polonia, Bélgica, Holanda, Francia y amenazando con invadir Inglaterra, pero haciendo referencias constantes a la situación de más de 300.000 soldados atrapados en las playas de Dunkerke, a la que se veían empujados por el avance nazi. Son momentos muy difíciles, duros y cruciales, en los que se tomarían decisiones decisivas para el futuro de Europa, en un momento en el que recordemos, Estados Unidos y Japón todavía no han entrado en Guerra. 


El director nos muestra en la primera parte del film a un personaje sin duda distinto, un tipo que bebe a todas horas del día, fuma puros y no es precisamente un ejemplo de vida sana, que trata con bastante dureza a la secretaria Elisabeth Layton (interpretada muy bien por Lily James) que le escribe los textos, y demás matices que Oldman se encarga de ensalzar en su interpretación, que no busca el aplauso fácil desde luego, pero será el propio film el que vaya moldeando eso, centrándose en la relación que tiene con su secretaria antes mencionada y con su mujer Clemmie (Kristin Scott Thomas) quien le apoya constantemente a pesar de sus vaivenes emocionales en tan complicados momentos.


A Churchill se le pondrá en una encrucijada, explorar la posibilidad de un tratado de paz con Alemania o ser fiel a sus ideales y luchar por la liberación de Europa sin rendirse. Pero hay varios momentos clave, en su primer discurso a la nación dibuja un escenario de esperanza cuando es completamente distinto a la realidad, a lo que el Rey Jorge VI (interpretado por un magnífico Ben Mendelsohn) le espetó que dijese la verdad al pueblo, que no mintiese por lo que a partir de ahí él decide para tomar decisiones, escuchar al pueblo llano y por ejemplo se mete en el metro, cosa que no solía hacer, y le apoyarán en su idea de luchar y no rendirse jamás ante el tirano Hitler.


Lo importante del retrato de este gran personaje histórico, es que se detallan tanto sus virtudes como sus defectos, su lado más tosco y quizás antipático y también su valentía para hacer discursos en la Cámara de los Comunes, tener conversaciones con el Rey e incluso convencer a todo su gabinete, de que luchar y apelar al coraje eran la mejor solución, hasta conseguir el apoyo unánime.
En cuanto al desarrollo de los hechos históricos, aquí se ve el reverso de la moneda, mientras en Dunkerke se vio todo lo que iba pasando en las playas de aquella ciudad y se esperaba ayuda de fuera, aquí Winston Churchill será el encargado de tomar una decisión que ayudaría de manera increíble a los soldados allí oprimidos, el envío de embarcaciones civiles que llegaron no sin dificultades para ayudar en todo lo que pudieron, que fue mucho, ya que su petición de ayuda a los americanos no había surtido ningún efecto, fue una idea y decisión suya.


En definitiva una película necesaria que se mueve entre el drama y en momentos tira hacia el thriller, pero que también refleja la angustia de aquellos tiempos, y la agonía de un cargo que sufre el protagonista, en momentos tan llenos de inquietud.

Os dejo con el tráiler.

miércoles, 12 de julio de 2017

Baby Driver (2017)


Edgar Wright dirige este cinta, que tiene varias cualidades muy buenas, aunque parte de una historia algo ya conocida desde tiempos lejanos, desde luego tiene una innegable cualidad y es que divierte mucho, con momentos espectaculares, escenas de acción rodadas a la perfección y con un montaje realmente bueno, es digamos una de esas películas en las que el envoltorio es maravilloso, pero cuando te adentras en el regalo, no todo es de color de rosa, y tiene sus dimes y diretes, con un guión que cojea a veces. Es un film con guiños a varias películas, a Bonnie and Clyde, Le llaman Bodhi, Heat, incluso Pulp Fiction, pero claro, también Drive.


Un chico joven, Baby, encarnado por un gran Ansel Elgort, es un chico algo perdido que de pequeño vio como sus padres morían en un accidente, y que posee un problema auditivo que le lleva a obsesionarse con la música, hasta tal punto que vive recluido en ella y con su padre adoptivo mudo y en silla de ruedas al que cuida. Pero él tiene un don, ese es el de conducir de manera fastuosa, cosa que le lleva a trabajar para un excéntrico mafioso, Doc (Kevin Spacey brutal como siempre) que construye equipos de actuación para robar, con la singularidad de que en cada atraco cambian los elegidos. Es Baby, el encargado de librar al equipo de la persecución policial tras cometer el robo. 


La primera parte de la película es realmente buena, y mezcla de una manera bastante acertada, aunque con matices, un thriller de atracos con música, claro que ésto es algo que va intrínseco en el personaje del protagonista, que tiene la peculiaridad de que para cada trabajo pone un tema, para cada situación tiene un ipad diferente, graba las conversaciones y compone música con esas grabaciones, pero que a veces resulta cargante. Es cierto que toma riesgos, pero calculados, y la relación entre Baby y Debora (guapísima Lily James) hace que todo tenga su lado tierno bien medido.


Pero a mitad del film hay cosas que descolocan un poco, el guión se empieza a tambalear, a pesar de que la actuación de los actores raya la perfección, con un Jon Bernthal excepcional, un Jamie Foxx brutal (cada vez se me parece más a Denzel Washington), en dos papeles casi idénticos, un Jon Hamm (Buddy) que se come la pantalla junto a una sexy y potente Eiza González (Darling). Pero hay una atmósfera en el film, que es el que me genera dudas, parece como si el director ha visto muchas películas y refleja sus ideas en la suya, pero sin saber de como se desarrollan estos temas en la realidad, de ahí las salidas de tono o por peteneras de Baby cuando actúa bajo presión.


Hablamos de un guión sencillo, que no destaca, algo muy habitual en los films de hoy día, pero que muy bien embadurnado y lleno de escenas efectistas, además de una espectacular banda sonora, te puede hacer creer que estás ante una película de ensueño, pero le faltan cosas, hay una pata que cojea, y cuando eso pasa el resultado no es del todo completo.
Eso si, el o la que quiera pasar un rato divertido en el cine lo va a conseguir, con sus toques de humor justos (pero muy buenos) y una ironía latente, que dan empaque al conjunto.


Os dejo con el tráiler de Baby Driver.