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jueves, 5 de abril de 2018

Ready Player One (2018)


Steven Spielberg ha vuelto al cine de ciencia-ficción, después de muchos años alejado del mismo, un proyecto anunciado hace 3 años que muchos pensaban que el director podía abandonarlo, pero lo ha acabado y se ha estrenado afortunadamente. Podríamos decir que esta es la cara más alegre, lúdica y a la vez ligera y atractiva para el espectador, ya que sus últimas películas no siendo malas, daban una sensación de cierto agotamiento creativo.
Esta es la adaptación de la novela de ficción de Ernest Cline, y en la que Spielberg ha montado un festival de referencias de los ochenta, sobre todo, y noventa también tanto en música (excelente banda sonora) como en cine (referencias constantes a películas míticas), incluso juegos (para los más frikies). En definitiva un compendio pop, al que el mítico director ha sabido dotar de mucha calidad, sin caer en banalidades.


La película, es ante todo un entretenimiento brutal, pero hay un detalle muy importante en el desarrollo de la misma que la engrandece, y es que el director con los medios que hay en la actualidad a su alcance, podría haber incurrido en el exceso digital, y sin embargo a pesar de coquetear con ese error sale de lo más airoso, consigue que la narrativa no sufra y el aspecto visual no se coma al resto, algo que resulta ser de los puntos fuertes del film y eso a pesar de que la propia historia del film es, en si, un gran videojuego en cuya historia te metes de lleno desde el principio y ya no puedes despegarte de ella en toda la duración de la cinta, manteniendo siempre un alto nivel de interés.


Todo se desarrolla en 2045, donde Wade Watts, al que da vida Tye Sheridan, es un adolescente al que le gusta evadirse del triste y sombrío mundo real que le ha tocado vivir, a través de una utopía en realidad virtual, otro mundo llamado "Oasis" que fue creado por un excéntrico y multimillonario, el señor Halliday, interpretado por Mark Rylance, que muere, pero antes ofrece su fortuna y el timón de su empresa al ganador de una especie de juego, que se convierte en la búsqueda de un tesoro (un huevo de pascua) a través de los rincones más inhóspitos de lo que fue su creación, para lo que será importante conocer bien la historia de personaje y como fue el desarrollo de la empresa, sus socios y colaboradores, etc...


Así Wade se enfrenta a jugadores, y con otros hará equipo, lo que él llama Clan, pero también tendrá enfrente a enemigos corporativos y otros competidores despiadados, todos ellos dispuestos a hacer lo que sea, tanto dentro de Oasis, como en el mundo real, para hacerse con el goloso premio. Wade es Perzival en el juego, y conectará de lujo con Samantha, cuyo nombre es Art3mis en el juego, que serán el núcleo duro de su clan.
En el lado de los villanos Sorrento, interpretado por el siempre magnífico Ben Mendelsohn, que utilizará todo lo que hay a su alcance para que Wade y su tropa no alcancen su objetivo, incluso matar a su familia. 


Pero lo que más me ha gustado de este film es que ha regresado el Spielberg con ganas de aventura, que ya daba casi por perdido, y ha vuelto a insuflar esa chispa que parecía adormecida en su caso. En éste film ha sido capaz, a la vez de que estás jugando en el juego con los protagonistas, repasar a Depeche Mode, Buggles, A-HA, Van Halen, Blondie, Star wars, Street Fighter, Parque Jurásico, Tomb Rider, Mad Max, Tron, Regreso al Futuro, Los Gremlins, Terminator, Mazinger Z, Star Trek, Chucky, Freddy Krueger, King Kong, etc., hilándolos de una manera consecutiva y casi perfecta, incrustando todo ello en un conjunto armónico donde nada chirría. Por si fuera poco, los gags de humor son continuos, lo que hace ya de un entretenimiento brutal, la diversión absoluta.


Ha vuelto el gran Spielberg, el que consigue que te emociones, el que te mete el espíritu de la aventura. En cierta forma y con el paso de los años, me ha recordado (y salvando las distancias en todo) a cuando vi E.T., me ha parecido algo muy nuevo... y eso que he crecido...

Os dejo con el tráiler.

sábado, 22 de julio de 2017

Dunkirk (2017)


Christopher Nolan dirige Dunkerque, basada en los hechos que ocurrieron entre mayo y junio de 1940, en esa localidad francesa, dentro de La Segunda Guerra Mundial. La Alemania Nazi había invadido Francia y antes Holanda y Bélgica, echando al ejército británico y francés hasta Dunkerque. Allí tuvo lugar uno de los episodios más difíciles de la historia de la Guerra, al tratar de evacuar a esa gran cantidad de soldados, que se encontraban allí acorralados y en una ratonera. Pero claro, ésto podría ser una película bélica sin más si no tuviera de director a Nolan, que además de hacerlo a su manera, por tierra, mar y aire (en tres historias paralelas), lo hace manteniendo el suspense y sin dejar de mostrar el horror, acompañado además por una acertadísima, como casi siempre, banda sonora de Hans Zimmer.


Mucha gente para embarcar y pocos barcos, mientras los alemanes siguen atacando, hundiendo barcos, y matando soldados, de todas las formas posibles, o bien atacando con la aviación, y con artillería o lanzando torpedos que hunden los barcos. Toda esa odisea está retratada de manera sublime por Christopher Nolan, que consigue tenerte enganchado los 106 minutos de proyección, y que sientas el terror de aquella gente que está continuamente con el aviso de la muerte a las puertas. Hay muchos héroes en todo el proceso, y esa transmisión de la humanidad de muchos de esos soldados británicos y franceses está perfectamente conseguida. Al final no hablamos de una batalla solo, sino de una evacuación dentro de una batalla, lo que se llamó la Operación Dinamo.


Pero disociar la narración en bloques, es algo intrínseco a la manera de hacer cine de Nolan, que además hace que pienses, siempre que veo una película de este este director me hace pensar y eso es algo por lo que siempre le estaré agradecido. Aquí esos tres bloques los marcan los tres frentes de ataque, tierra, mar y aire, y desde luego que el aire tiene un peso muy importante, ya que los aviones ingleses, los míticos spitfire, se las tienen que ver con los stukas alemanes, y desde luego que no pueden ser más realistas las imágenes de las batallas aéreas, y el mérito de aquellos pilotos era descomunal. Luego estuvo la ayuda de embarcaciones civiles, algo que el mismo Wiston Churchill calificó de milagro. Es importante recordar, que Estados Unidos aún no había entrado en conflicto.


La sensación de opresión y encerrona domina el film, todos los soldados sin salida más que el mar, y los alemanes hundiendo sus barcos y rematándolos en la playa. Y allí abajo, todos los soldados intentan resguardarse y esperar, pero en medio de todo eso funciona la solidaridad, y como no, el sálvese quien pueda, se ven rostros abatidos, bajos de moral, gente cuya cordura emocional está ya rota para siempre por lo vivido.
En ese aspecto, uno de los protagonistas del film, un joven oficial británico, sufre desde el inicio la persecución de la muerte, desde la primera escena, y todos sus intentos de huída, los irá salvando con el resultado de regresar a Dunkerque, salva la vida una y otra vez, pero vuelve atrás.


La tirada de actores es larga y una mezcla de curtidos y veteranos, con nuevas figuras británicas que están despuntando. Así a Kenneth Branagh o Mark Rylance, a los que un Tom Hardy o Cillian Murphy dan la transición por edad a los jóvenes Harry Styles, Fionn Whitehead o Jack Lowden, todos en magníficas interpretaciones en tono coral ya que la película trata el tema como un todo, del que se desprenden historias particulares.
Incluso la heroicidad de algunos como Farrier (Tom Hardy), piloto aéreo, tiene como final ser apresado por el bando enemigo.


En resumen un film antológico, que disfruté mucho en mi butaca, y que consigue tenerte en vilo todo el metraje a base de buen cine.
Desde el punto de vista técnico, la utilización de cámaras IMAX y de barcos y aviones reales, es de agradecer, porque el producto final es brutal, ese sonido real de los aviones es impagable. El jaleo de los soldados a las pequeñas embarcaciones que acudieron en su ayuda, los que se quedaron varados en la playa, todo un cuadro dantesco, dibujado de manera soberbia por este magnífico director.


Os dejo con el tráiler de esta maravilla de película que desprende mucha verdad.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Bridge of Spies (2015)

Cartel del film

El nuevo film de Steven Spielberg, con un guión de los hermanos Cohen (siempre jugetones), un thriller que se mueve con libertad por las pantanosas y peligrosas tierras del mundo del espionaje, siempre situada en el territorio algo difuso de la sospecha continua y la mentira. Aquí estamos ante una historia que se ambienta en la guerra fría, a finales de los años 50 y principios de los 60, un film nada moderno, pero muy del siglo XXI por otro lado.
Basada en hechos reales, se trata de una película que resulta seria y apasionante a la vez, y que bajo un aparente covencionalismo discurre una peripecia moral algo compleja.



Tom Hanks interpreta a James B. Donovan que es un abogado de Brooklyn, New York, que al recibir el encargo de defender a Rudolf Abel (interpretado magníficamente por Mark Rylance), un espía soviético convicto Coronel Vilyam Fisher (nombre verdadero), agente de la KGB nacido en Gran Bretaña que había escapado de milagro de las purgas de Stalin, durante su tiempo con la NKVD, sobre el que pesa una condena de posible pena de muerte. Aparentemente los rusos lo quieren de regreso, pero Estados Unidos también desea que un piloto de U-2 suyo que cayó en manos soviéticas, Francis Gary Powers, regrese sano y salvo.
Así Donovan, se verá incolucrado en la Guerra Fría entre EEUU y la URRS, cuando la mismísima CIA le encarga la misión de negociar el canje de uno por otro en territorio de la RDA.


Para negociar el trato, en su capacidad no oficial, Donovan navega en las turbias aguas de la política de Berlín, durante los días finales de la construcción del muro que separó a las dos Alemanias y partió Berlín en dos también. Donovan es de esa clase de abogados rigurosos, detallista y muy sabedor de la ley, con el que nunca deseas discutir. Fue miembro de la fiscalía del juicio de Nuremberg, y hace su labor con más dedicación de la que se le requería, consiguiendo que la sentencia a Abel pase sólo a condenado, salvando su sentencia a muerte, lo que le genera bastantes enemigos en su propio país.
Todo se complica en el trato de Abel por Powers, con el arresto del estudiante de economía Frederick Pryor por falsos cargos de espionaje.


De repente aparece en escena Wolgang Vogel (Sebastian Koch), representante de la República Democrática Alemana, que desea intercambiar Pryor por Abel, mientras el jefe de la estación de la KGB en Berlín está en voluntad de negociar a Powers por Abel.
En medio de la negociación, que casi le cuesta la salud a Donovan, se describe de manera tremenda la opresiva desolación de Berlín del Este, donde la gente que intentaba cruzar al otro lado del muro era acribillada a balazos. Extraordinaria la recreación de las calles llenas de escombros, los restos de los bombardeos no reconstruidos y el terrible muro de Berlín. 


 

El tema actoral está muy bien, con un Hanks en un tipo de papel que viene exhibiendo ya como una especialidad, siendo muy creíble y sin crear sorpresas, se siente muy confortable con el personaje, además de ser solvente siempre. Mark Rylance está brutal, con su calma en cualquier situación, tanto cuando le arrestan, en el juicio, cuando le increpan o en el intercambio, es bastante hipnótico. Sebastian Koch tiene un papel fundalmental, pero le falta tiempo y queda bastante ninguneado. Quizás me sobra Amy Ryan, que interpreta a Mary, la mujer del abogado, cuya única función es fastidiar a su esposo con el reclamo de la mermelada de su "supuesto viaje a Inglaterra" con el que él la convence y engaña para hacer el viaje a Berlín. Tierna la aparición de Alan Alda, como el jefe del bufete de abogados donde trabaja Donovan, un actor mítico y ya algo mayor.




En definitiva, una película de Spielberg que resulta muy convincente, que con caracterísitcas bastante convencionales, consigue atraparte con la historia que cuenta perfectamente y ambientado de manera sombría con la música de Thomas Newman.

Os dejo con el tráiler del film.


jueves, 31 de julio de 2014

The Other Boleyn Girl (2008)

Cartel del film
 
 
Película que tiene su escenario en el siglo XVI en Inglaterra, durante el reinado de Enrique VIII, papel que protagoniza con gran nivel Eric Bana. El film se centra en la historia de las hermanas Ana y María Bolena (Natalie Portman & Scarlett Johansson), cuyo padre y tío de ambas (sobre todo este último) movidos por una ambición sin límites de mejorar su nivel social y poder de la familia convencen a ambas para que conquisten el amor del Rey de Inglaterra cuyo matrimonio con Catalina de Aragón (interpretada por Ana Torrent) está ya acabado porque ella es incapaz de darle un hijo varón. Ana y María abandonan su vida en el campo para trasladarse al peligroso y apasionante mundo de la corte donde el Rey tendrá su jardín perfecto para tenerlas a su disposición.
 

  Scarlett Johansson & Natalie Portman


 
Las hermanas que se llevaban bien y eran muy amigas, se convertirán en feroces enemigas por el amor del Rey, al principio, el Rey escoge como amante a María (que ya estaba casada) y tiene con ella un bastardo. Pero Ana, que es muy inteligente y astuta, consigue eclipsar a su hermana e incluso, que el Rey repudie a Catalina de Aragón, su legítima esposa, lo que provocará encima su enfrentamiento con el máximo mandatario de la Iglesia católica en Roma, osea el Papa, y la escisión de dicha Iglesia, formando la Iglesia Anglicana del que él será la máxima cabeza visible (de las mejores cosas que hizo).



Eric Bana
 
 
Extraordinaria actuación de las dos protagonistas, tanto Natalie como Scarlett están inmensas en dos papeles soberbios y muy bien repartidos por el director Justin Chadwick. En el caso de Natalie que tiene que hacer de Ana, mantiene un duelo interpretativo con su hermana y el propio Rey absolutamente espectacular, pero lo de hacer de arpía sinceramente lo borda. La Portman ofrece todo un recital de interpretación, haciendo muy creíble lo que por momentos se asemeja a una caricatura de personaje. A su lado Scarlett interpreta a una inocente María, tonta como ella sóla, y lo que es peor... de las que no aprenden. Ayudan una impresionante fotografía, obra de Kieran McGuigan, también procedente del campo televisivo, como el director, y que realiza un curioso trabajo de iluminación nada recargado y muy realista, algo a veces excesivamente recargado en este tipo de films de esa época.





Una película de época que es poco creíble en algunas de sus cosas, como por ejemplo la utilización del lenguaje o las idas y venidas de los personajes, preocupados la mayor parte del tiempo por la vida sexual de un Rey con mucho poder, pero en el fondo un pelele de mucho cuidado, eso si, un pelele con tanto poder que a poco que alguien le cayera mal o hiciese algo que no le gustaba lo mandaba ejecutar de inmediato. A pesar de todo, la película no es aburrida ni cae en la sosez, cosa bastante loable.
 
Os dejo con el tráiler del film.