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domingo, 18 de septiembre de 2022

Escenas míticas del cine (CCXLVI)

En 1985 Mark L. Lester dirige Comando, donde el protagonista es el coronel John Matrix al que da vida Arnol Schwarzenegger, un viejo soldado ex-boina verde que trabajaba en el apasionante mundo de las operaciones especiales, y que está retirado al empezar el film, realmente se le retira para protegerle de todos aquellos que quieren vengarse de él. Está de feliz retiro con su hija Jenny (Alyssa Milano) en un bonito parador de montaña, hasta que su amigo y superior, el general Franklin Kirby (James Olson), llega en helicóptero para informarle de que los miembros de su antiguo comando están siendo asesinados. Comunistas, terroristas, narcotraficantes, nada se sabe a ciencia cierta, el caso es que a partir de ahí se blinda la casa de Matrix, pero un grupo de hombres armados asalta la propiedad, asesinando a los soldados que la custodiaban y secuestrando a Alyssa. En concreto es un dictador sudamericano despiadado y vengativo llamado Arius, pero Matrix hará de esto una nueva misión para recuperar a su hija. 
Una de las mejores películas de acción, por su colección de frases lapidarias, de tiros, golpes y sobre todo por sus curiosidades.
En una escena mítica alcanza a Sully (David Patrick Kelly) y le hace volcar con su coche, y le pregunta que donde está Jenny, pero ha pillado las llaves de un sitio donde sabe que está. Matrix lleva a Sully a un precipicio, y allí lo sujeta boca abajo y le dice: "¿te acuerdas que prometí matarte el último?... (es verdad lo prometiste... dice Sully)... te engañé".


Os dejo con la mítica escena.

martes, 22 de noviembre de 2016

The Crow (1994)

Cartel del film

Alex Proyas dirigió la película El cuervo en 1994, marcada por siempre por el fallecimiento de Brandon Lee durante el rodaje en 1993. El film, es una adaptación del cómic homónimo de James O'Barr. Brandon era el hijo de Bruce Lee, conocido actor y artista marcial, que murió durante el rodaje de Game of death (1978). Brandon no quería aprovecharse de la fama de su padre y seguir su propio camino, para lo que tampoco quería ser un actor marcial, en su cabeza rugía dedicarse a la interpretación dramática. Una bala de verdad encasquillada en una de las armas, cuando debía ser de fogeo, provocó la muerte de Lee, en una de las escenas centrales cuando le rodean y disparan contra Eric Draven.


Eric Draven (Brandon Lee) y Shelly Webster (Sofia Shinas) están a punto de casarse, pero la noche antes del enlace son brutalmente asesinados y ella violada. Un año después, el alma de Eric vuelve a la Tierra en forma de cuervo para vengarse de aquellos villanos. Esta es la historia, que es una historia de venganza pura y dura, de ojo por ojo y diente por diente, donde Lee se recrea más en los momentos calmados que en los de furia, estaba en proceso de maduración. Su alma no descansará tranquila hasta que la venganza se lleve a cabo, y su amor eterno y verdadero, será el causante de su resurrección.
El film visualmente es una delicia, con ese aire gótico llevado fenomenalmente, pero en el argumento los malos me fallan, son demasiado tontos y fáciles de pillar por el protagonista, y ya se sabe que cuanto más bueno es el villano, más favorece a la película.


Curiosamente el film se convirtió en referencia de culto gracias a que resiste bien el paso del tiempo, tanto con sus cosas buenas como con sus malas. Recuerdo en su día como la peña iba a ver el film por el morbo que suponía la muerte de Lee, no porque se sintieran atraídos por el argumento o el género. 
Como es lógico, el film, que estaba sin acabar cuando muere Lee, tuvo que resolverse ingeniando técnicas de recreación, utilizando escenas ya filmadas y superponiendo con las realizadas por un doble, ya que las técnicas de la época eran limitadas al respecto y hubo que darle al tarro para poder acabar la cinta.


La ciudad siempre oscura, el tono ennegrecido a posta con gran fotografía, sus calles llenas de peligro y sordidez, proponen un un mundo sin esperanza, que contrasta con la inocencia de la solitaria niña que camina por ellas, incluso con un patinete, necesitada de amor eterno y que echa de menos a la pareja. 
Una banda sonora excepcional con The Cure, Rage Against the Machine, Nine Inch Nails o Pantera, entre otros, completan el conjunto.
El film fue un éxito, su muerte llamó la curiosidad de muchos, y su personaje fue iconizado inmediatamente. Más adelante saldrían fims de baja calidad y con afán carroñero, que intentaban aprovechar el tirón para hacer dinero que llenara bolsillos de productores con pocos escrúpulos.


Os dejo con dos escenas, una la de la venganza con el villano.







Y la otra la escena final, y su frase lapidaria: "Los edificios arden, la gente muere, pero el amor verdadero es para siempre".