Mostrando entradas con la etiqueta Ryan Reynolds. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ryan Reynolds. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de marzo de 2025

Mejores escenas cómicas del cine (CX)


La segunda parte de Deadpool tenía novedades con respecto a la exitosa primera, por un lado el cambio de director, ya que Tim Miller, por desavenencias creativas con el propio Ryan Reynolds, que aquí es uno de los guionistas, fue sustituido por David Leitch, al que recuerdo por Atomic Blonde y la primera parte de John Wick. El resultado era un film muy divertido, que no acaba de llegar al nivel de la primera, pero que asegura entretenimiento.
Conocer la génesis y evolución de este personaje se me antoja esencial, ya que Deadpool representa una conjunción o mezcla de varios temas clásicos en la era moderna del cómic, por un lado el humor negro, la sexualidad por otro, el "anti heroísmo" (el menos convencional de Marvel sin duda) además de la reflexión y la crítica. Incluso y por si fuera poco, hay una similitud curiosa con otro antihéroe de la literatura universal, el Quijote de Cervantes, con el que comparte el delirio y el humor.
Pero el problema que le vi a esta secuela es que metía referencias y parodias a mucha velocidad sin pisar el freno, disfrazándolo de ficción superheróica, aunque por encima de la calidad de esos chistes o gags. Aquí el protagonista, Wade Wilson (Deadpool) es otra vez irrespetuoso, sanguinario, mal hablado e irreverente, de hecho en muchos momentos no cumple en absoluto con las reglas que debe cumplir un superhéroe, se las salta a la torera. Y es ahí, donde parece precisamente que la película resbala, porque se acaba convirtiendo en una historia de redención personal para quizás acoger a otro tipo de público, todo ello mezclado con el personaje que vimos en la primera entrega, y su naturaleza ya conocida.
Una cosa he de dejar clara, hay violencia, mucha, hay extremidades que vuelan, cabezas cortadas y demás, pero digamos que ya desde el principio y provocado por la escena inicial, Deadpool va a contracorriente durante toda la historia, lo que hace que el tono del film cambie debido a su nueva situación. La calidad de los gags sigue siendo buena y en cierta forma eso hace que muchos momentos del film rebajen la intensidad violenta o dramática de ciertos pasajes, pero mientras en la primera parte era la sorpresa, ese factor ya no es una novedad y se esperaba, formaba parte de lo que vamos a ver. Evidentemente la película seguía dirigida a un público adulto, en eso no ha cambiado nada.
Aquí la misión será salvar a un chico llamado Russell (Julian Dennison) que es FireFist un niño mutante de considerables poderes, al que Cable (Josh Brolin) quiere aniquilar, para ello Wilson reclutará a un grupo llamados los X-Force. Antes ha tenido unos desmanes con los X-Men muy graciosos y la descripción de algún personaje secundario es bestial.
En una de las escenas cómicas Deadpool hace un casting para elegir a gente con superpoderes, para formar su grupo con el nombre de X-Force, secuela de la exitosa película de 2016, parodia de los superhéroes mutantes.


Os dejo con la chanante escena.

sábado, 21 de diciembre de 2024

Deadpool & Wolverine (2024)

Marvel hace tiempo que está en horas bajas, personalmente lo último bueno desde mi punto de vista fue Vengadores: Endgame y el cierre de Lobezno (Logan). Es por esto que Kevin Feige y su gente tenían que replantearse el futuro y lo hicieron con un as en la manga, un éxito seguro, que era la unión del mercenario bocazas junto al regreso de Hugh Jackman. Y así fue, no solo ha sido un éxito si no que es un grandioso entretenimiento de 127 minutos. Es cierto que Deadpool suele ser irritante, pues aquí sube la apuesta, y eso si has visto las dos primeras partes y las has tolerado bien, hace que este sea el siguiente paso y todo sea coherente. La única diferencia con las dos primeras partes de Deadpool es el cambio de productora. Shawn Levy fue el encargado de dirigir esta película que está simplemente correcto.


Obviamente este es un film que hay que tomarse en clave de humor y sinceramente así es como se disfruta del tirón. Aquí hay una generosa mezcla de palabrotas y sangre con dosis de alta violencia y gags de un nivel superlativo, a los que se le añaden rupturas de la cuarta pared, que desde el primer momento empiezan por todo lo alto. Eso sí, desde el primer momento hay dardos lanzados tanto a Disney como a Fox, dentro de la broma gigante que es el film. Lo que si me dejó sorprendido fue alguna de las apariciones especiales, que sinceramente no esperaba, de hecho hay una que te deja alucinado, pero hablamos de un total de 19 cameos, que no está nada mal.


Pero si de algo adolece el film es que los momentos de tensión no acaban de despegar, el guión hace aguas en cuanto a la continuidad de Logan, y además todo esto patina cuando ves el trabajo de la villana Cassandra Nova, a la que da vida Emma Corrin que está brutal en su actuación, pero lo que tiene entre manos es tan pobre que no le luce, sinceramente, y es una pena. Pero volvamos a los puntos buenos, y es que el contrapunto que supone dos figuras como la Deadpool y Lobezno, funciona a la perfección ayudados por la continua sucesión de cameos que les vienen bien. Por otro lado la implicación de Ryan Reynolds en el guión se nota en un sentido positivo.
En cuanto a la historia que se narra Wade Wilson empieza en la vida civil después de sus días como Deadpool, pero cuando su mundo natal se enfrenta a una amenaza existencial, Wade debe volver a vestirse a regañadientes y unirse a un Lobezno aún más reacio a ayudar.


La duda queda en si esto será solo un paréntesis o realmente lo próximo de Marvel cambiará el rumbo.

Os dejo con el tráiler del film.

jueves, 24 de mayo de 2018

Deadpool 2 (2018)


La segunda parte de Deadpool tiene novedades con respecto a la exitosa primera, por un lado el cambio de director, ya que Tim Miller, por desavenencias creativas con el propio Ryan Reynolds, que aquí es uno de los guionistas, ha sido sustituido por David Leitch, al que recuerdo por Atomic Blonde y la primera parte de John Wick. El resultado es un film muy divertido, que no acaba de llegar al nivel de la primera, pero que asegura entretenimiento.
Conocer la génesis y evolución de este personaje se me antoja esencial, ya que Deadpool representa una conjunción o mezcla de varios temas clásicos en la era moderna del cómic, por un lado el humor negro, la sexualidad por otro, el "anti heroísmo" (el menos convencional de Marvel sin duda) además de la reflexión y la crítica. Incluso y por si fuera poco, hay una similitud curiosa con otro antihéroe de la literatura universal, el Quijote de Cervantes, con el que comparte el delirio y el humor.


Pero el problema que le veo a esta secuela es que mete referencias y parodias a mucha velocidad sin pisar el freno, disfrazándolo de ficción superheroica, aunque por encima de la calidad de esos chistes o gags. Aquí el protagonista, Wade Wilson (Deadpool) es otra vez irrespetuoso, sanguinario, mal hablado e irreverente, de hecho en muchos momentos no cumple en absoluto con las reglas que debe cumplir un superhéroe, se las salta a la torera. Y es ahí, donde parece precisamente que la película resbala, porque se acaba convirtiendo en una historia de redención personal para quizás acoger a otro tipo de público, todo ello mezclado con el personaje que vimos en la primera entrega, y su naturaleza ya conocida.


Una cosa he de dejar clara, hay violencia, mucha, hay extremidades que vuelan, cabezas cortadas y demás, pero digamos que ya desde el principio y provocado por la escena inicial, Deadpool va a contracorriente durante toda la historia, lo que hace que el tono del film cambie debido a su nueva situación. La calidad de los gags sigue siendo buena y en cierta forma eso hace que muchos momentos del film rebajen la intensidad violenta o dramática de ciertos pasajes, pero mientras en la primera parte era la sorpresa, ese factor ya no es una novedad y se esperaba, formaba parte de lo que vamos a ver. Evidentemente la película sigue dirigida a un público adulto, en eso no ha cambiado nada.
Aquí la misión será salvar a un chico llamado Russell (Julian Dennison) que es FireFist un niño mutante de considerables poderes, al que Cable quiere aniquilar, para ello Wilson reclutará a un grupo llamados los X-Force. Antes ha tenido unos desmanes con los X-Men muy graciosos y la descripción de algún personaje secundario es bestial.


Luego están los nuevos personajes que entran aquí, por un lado un Josh Brolin haciendo de Cable, cuya entrada en escena es bastante espectacular y Domino, interpretada por Zazie Beetz, que cumplen perfectamente, aunque en mi opinión les falta algo para ser recordados y hacerte fan de ellos, no sé, una cualidad que les haga llegar a ser míticos y recordables.
Pero el personaje de Ryan Reynolds sigue siendo la estrella indiscutible, primero porque se ríe de si mismo y a partir de ahí todo es posible, es algo que está hecho para él, y su moldeado le ha quedado de lujo, le sienta como anillo al dedo. Pero en conjunto esta segunda parte adolece de cierta frescura, hay momentos en que ya sabes por donde van a ir los tiros (nunca mejor dicho).
Atención al cameo de Brad Pitt, es para estar atentos porque se le ve en un momento concreto...


En resumen Deadpool 2 sigue siendo hilarante en muchos momentos y sin llegar a las cotas de novedad y sorpresa de la primera por razones obvias, mantiene un muy aceptable nivel de diversión asegurada. Pero he de decir, que sigue teniendo unos detalles tontos que me ganan, como la moto en la que va Deadpool persiguiendo al camión de alta seguridad, o la manera en que se cargan a un enorme personaje, el casting de los miembros de X-Force, son cosas que solo verás aquí... Por supuesto decir que la escena post-créditos es indispensable en cualquier título de Marvel, pero aquí es imprescindible por su calidad y momentos brutales, además de acumular mala baba que a veces echo en falta en el propio film.


Os dejo con el tráiler de Deadpool 2.

sábado, 15 de abril de 2017

Life (2017)

Cartel del film

Daniel Espinosa dirige Calvin, digo... perdón Life. Innovar o crear algo nuevo en el cine a día de hoy es casi imposible, y en este film las referencias a Alien, El Octavo pasajero (1979, Ridley Scott) son muy obvias, pero ha tenido la gran habilidad de crear una nueva vertiente, sin desplegar nada del otro mundo a tenor de su presupuesto, tirando de algún que otro tópico, y teniendo como base la típica expedición de astronautas, en la que algo va mal y se descontrola. La propuesta es entretenida, pero no acaba de arriesgar como a veces la historia pide, va a lo seguro. Y me refiero a algo salvaje, el guión lo pide a gritos.


Seis miembros de la tripulación de la Estación Espacial Internacional están a punto de lograr uno de los descubrimientos más importantes en la historia de la humanidad, la primera evidencia de vida extraterrestre en Marte. Una célula es tratada en el laboratorio de la nave, bajo la supervisión del químico Hugh Derry, interpretado por Ariyon Bakare. Su evolución es increíble, y a medida que avanza la investigación, sus métodos tendrán consecuencias inesperadas y la forma viviente, a la que unos niños de un colegio vía satélite, llamaron Calvin, empieza a demostrar que tiene una inteligencia que va mucho más allá de lo esperado.


Sorprende al principio de la cinta, que un actor como Jake Gyllenhaal, que interpreta a David Jordan, sea poco menos que un adorno, y casi el miembro de la tripulación menos importante. Rory Adams (Ryan Reynolds) es el cachondo del grupo, y sin duda un valiente, aunque a veces la valentía no vaya acompañada de algo de cerebro. Miranda North (Rebecca Ferguson) es la comandante, Olga Dihovichnaya es Ekaterina Golovkina, la astronauta rusa, mientras que Sho Murakami interpretado por Hiroyuki Sanada es el astronauta japonés. Los actores están todos bien, pero otra tema es los vínculos entre ellos, bastante débiles en muchos casos.


Es más que evidente que la fuerza que demuestra la criatura es descomunal, pero a pesar de que se ve bastante sangre, está algo atenuada, es decir, no sé si por la calificación que querían obtener han hecho que rebajaran la digamos, potencia bruta del bicho, pero es más que evidente que sus cualidades son inmensas, y se han dejado simplemente entrever en qué podría ser, y no lo que realmente es. Eso si, su labor de entretenimiento la cumple sin problemas, aunque a veces se eche en falta entre un ataque y otro de la bestia, un poco más de chicha, hay algunos vacíos. Predomina más la sensación de claustrofobia.


El problema del film es que siendo una historia que se desarrolla en una nave en el espacio no es del todo ciencia ficción, más bien es un thriller, está estupendamente dirigida, bien interpretada, tiene medios, tensión, buenos efectos visuales, pero tiene peros, y no acaba de explotar, aunque ojo, deja abierta una puerta tremenda a una segunda parte en su final, que no desvelaré para no hacer spoilers, pero es más que evidente que está la intención ahí. 


Os dejo con el tráiler de este muy interesante film.

jueves, 25 de febrero de 2016

Deadpool (2016)

Cartel del film

Muchas eran las ganas que un servidor había acumulado de ver Deadpool, no sólo por su éxito, sino porque ya desde que vi su tráiler, me atrajo su humor ácido y me dio la impresión de que visualmente me iba a gustar, y leches que si me ha gustado, me ha encantado.
Conocer la génesis y evolución de este personaje se me antoja esencial, ya que Deadpool representa una conjunción o mezcla de varios temas clásicos en la era moderna del cómic, por un lado el humor negro, la sexualidad por otro, el "anti heroísmo" (el menos convencional de Marvel sin duda) además de la reflexión y la crítica.
Incluso y por si fuera poco, hay una similitud curiosa con otro antihéroe de la literatura universal, el Quijote de Cervantes, con el que comparte el delirio y el humor.



Deadpool es un mercenario bocazas al que interpreta Ryan Reynolds como Wade Wilson, un ex-operativo de las fuerzas especiales, reconvertido a mercenario y que tras ser sometido a un cruel experimento por Francis, alias Ajax, el villano interpretado por Ed Skrein, adquiere poderes de curación rápida, pero volviendo su rostro y su cuerpo agrietado, adoptando entonces el alter ego de Deadpool, con un disfraz rojo y negro que le cubre el cuerpo. Armado con esas nuevas habilidades que le dio el experimento y que por contra le eliminó el cáncer que padecía, además de su oscuro, ácido y retorcido sentido del humor, intentará dar caza al hombre que casi destruye su vida.


No olvidemos que todo parte de un cómic de Marvel, y que Fabian Nicieza y Rob Liefeld han creado el personaje al que Paul Wernick y Rhett Reese han guionizado. Pero se trata de un personaje en cierto modo ninguneado durante mucho tiempo por Marvel, no teniendo confianza en él, pero Joe Kelly es el escritor que mejor lo supo entender. Pero el producto final, que es lo que interesa realmente, por un lado es atípico, poco común, pero consigue que el espectador no pierda detalle de lo que sucede en pantalla ya desde los créditos iniciales (chanantes a más no poder), los cientos de chistes, guiños, la irreverencia continua, etc...



Por otro lado el film empieza con una escena de acción trepidante y perfectamente rodada, que se rompe y vuelve con constantes flash-backs que pudiendo parecer mal encajados, consiguen justo el efecto contrario, ya que te explica de donde viene todo, y sirve de rampa de lanzamiento de presentación de todos los personajes, que fueron camuflados a posta en la humorística presentación de créditos, es decir, el villano Ajax al que da vida Ed Skrein, la guapísima Vanessa interpretada por Morna Baccarin, y los dos mutantes que son los únicos habitantes de la mansión de los X-Men, Colossus y la jóven Negasonic Warhead (Brianna Hildebrand), otro punto fuerte dentro de la originalidad que envuelve a toda la cinta. Todos los personajes están perfectamente desarrollados.


En el plano actoral, Deadpool en manos de Ryan Reynolds es una gozada, ya que aporta al personaje lo mejor de si, y hace que le admiremos. Ed Skrein como el malo lo clava, hacer de villano demuestra la calidad de un actor y sin duda este la tiene. Morena Baccari, a parte de desplegar belleza por todos sus poros, está colosal como la chica del protagonista, de hecho me he enamorado de ella. Por otro lado, los secundarios funcionan a la perfección como Lesli Uggans, en el papel de la ciega compañera de piso del protagonista, llamada Blind Al o Karan Soni en el papel de Dopinder, el taxista hindú que siempre lleva a Deadpool y en los cameos destaca el de Stan Lee como Dj del club de streptease.


Los chistes sexuales, el poco descanso que se da al espectador y el trepidante ritmo, hace que el film se te haga cortísimo. Un disfrute absoluto, no exenta de mucha violencia, con la duración correcta, altas dosis de humor, gran dirección de un Tim Miller novel, que quien lo diría... hace su primera película.

Os dejo con el tráiler.