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viernes, 29 de agosto de 2025

Mejores escenas cómicas del cine (CXVI)


Mi película favorita cómica, sin duda es El Jovencito Frankestein, dirigida por Mel Brooks en 1974. Una de las comedias más disparatadas, delirantes, ingeniosas y divertidas de la historia del cine. Se trata de una de esas conjunciones donde todo funciona, y no sólo eso, sino que lo hace con un encanto especial, algo tocado con una varita mágica e irrepetible. Además y por si fuera poco, tiene la capacidad curativa de hacer olvidar problemas de la vida cotidiana, y te sientes completamente absorbido por la pantalla, en su hora y tres cuartos de duración.
Rodada en blanco y negro aposta, en ella, el joven doctor Frederick Frankestein (Gene Wilder), un neurocirujano norteamericano, ha huido siempre del estigma legado por su abuelo, quien creó años más tarde un monstruo. Ahí, es donde el guión perpetrado por Brooks y Wilder hace un desprejuiciado homenaje, que a la vez es parodia, y cómo no, revisión del mito cinematográfico, cuya creación era de Mary Shelley.
En una escena cómica bestial el monstruo al que da vida (nunca mejor dicho) Peter Boyle, llega a una casa donde vive una familia con su hija, los padres están protegiendo la casa por si el monstruo apareciese por allí, en ese momento se dan cuenta de que no han mirado donde estaba la niña (a la que da vida Anne Beesley), que curiosamente ha tenido un encuentro con Frankestein, que apareció por el jardín, la niña le ofrece una flor y luego le ordena jugar con ella y le dice que se siente en un columpio, al pesar mucho, la niña sale despedida hacia la cama de su habitación, justo cuando los padres revisaban si estaba ahí.


Os dejo con la graciosa escena.

domingo, 20 de julio de 2025

Mejores escenas cómicas del cine (CXV)

Mel Brooks dirigió a principios de 1974 Sillas de montar calientes, una parodia sobre los films del oeste, en la línea de las propuestas por Burt Kennedy o Bud Yorkin de aquella época, pero con su propio estilo, un desmadrado relato, tras los logros de las notales Los Productores (1967) convertida en un exitoso musical y El misterio de las doce sillas (1970).
Aquí se cuenta la historia del avaricioso gobernador Lepetomane, al que da vida el propio Mel Brooks, y su malvado ayudante Hedley Lamarr (Harvey Korman) que quieren que los habitantes de Rock Ridge abandonen la ciudad, para vender los terrenos a una compañía de ferrocarril. Para facilitar sus maquiavélicos planes, nombran sheriff a Bart (Cleavon Little), un negro condenado a la horca, para que fomente el desorden y la anarquía en la ciudad.
En el pueblo organizan una bienvenida, orquesta, coronas de laurel para recibirle, etc., hasta que entra en el pueblo y todos se quedan con la boca abierta por el color de su piel.


Os dejo con la graciosa escena.

sábado, 19 de julio de 2025

Mejores escenas cómicas del cine (CXIV)


Mi película favorita cómica, sin duda es El Jovencito Frankestein, dirigida por Mel Brooks en 1974. Una de las comedias más disparatadas, delirantes, ingeniosas y divertidas de la historia del cine. Se trata de una de esas conjunciones donde todo funciona, y no sólo eso, sino que lo hace con un encanto especial, algo tocado con una varita mágica e irrepetible. Además y por si fuera poco, tiene la capacidad curativa de hacer olvidar problemas de la vida cotidiana, y te sientes completamente absorbido por la pantalla, en su hora y tres cuartos de duración.
Rodada en blanco y negro aposta, en ella, el joven doctor Frederick Frankestein (Gene Wilder), un neurocirujano norteamericano, ha huido siempre del estigma legado por su abuelo, quien creó años más tarde un monstruo. Ahí, es donde el guión perpetrado por Brooks y Wilder hace un desprejuiciado homenaje, que a la vez es parodia, y cómo no, revisión del mito cinematográfico, cuya creación era de Mary Shelley.
En una escena cómica bestial el monstruo al que da vida (nunca mejor dicho) Peter Boyle, tiene un encuentro con Elisabeth (Madeline Khan), la obsesiva novia del doctor, y se produce una curiosa liberación sexual por parte de ella, a pesar de decir que está comprometida... y termina cantando aquello de Ohh dulce misterio de la vida...


Os dejo con la cómica escena.

lunes, 14 de octubre de 2024

12º Aniversario de My Kingdom for a film.


Hace ya 12 años, tal día como hoy, inauguré este blog en el que hablo sobre cine, películas, cortos, series, escenas míticas, escenas cómicas, estrenos de cine, bandas sonoras, noticias, etc...
Es cierto que cuando inicié esta aventura, con expectativas muy modestas, la cosa era complicada, pero con el paso del tiempo, el trabajo, los posts realizados y demás, la respuesta es bastante sentida y sobre todo se comparten opiniones de todo tipo.
Quiero dar las gracias a todos, a blogeros que son seguidores, comentaristas y lectores, a los no blogeros que también comentan y leen, a los blogeros que sólo leen, a los que sin ser blogeros se hicieron seguidores, a los que no son ni blogeros ni seguidores, pero se pasan a leer o comentar, a aquellos que sólo leen aunque no digan nada, e incluso a aquellos que sólo se pasan a criticar pero educadamente, claro. Y desde luego ya desde el asunto de la pandemia que no está siendo fácil, ya vamos recuperando bastante aquello de ir al cine, durante un tiempo ha sido difícil, el séptimo arte lo merece y creo que ya estamos en los ritmos de antes.
Aparte de estadísticas, de si te visita más o menos gente, de si hay más o menos comentarios, lo importante es que el cine sigue vivo, se siguen haciendo películas, claro que lo necesitamos y aquí vamos comentando sobre lo que un servidor puede ver.


Robert de Niro y Al Pacino dos grandes seguidores de este espacio y la devoción obviamente es mutua, siempre a los pies de dos cracks como ellos. 
Otro año más y parece increíble, hablando de estrenos fulgurantes, noticias, películas, cortos, manteniendo mis viejas secciones de escenas cómicas y escenas míticas, y alguna seminueva como las bandas sonoras míticas, en definitiva un trabajo constante del que estoy muy orgulloso y quería compartir con todos. Además sigue vivo mi viejo blog de música, aún más veterano.
Aún recuerdo el primer post hablando de la película Drive, que me impulsó de manera definitiva a hablar de cine a día de hoy, una de tantas películas que me dejó huella.


Hoy es un día de celebración y quería recordar la película El jovencito Frankestein de 1974 dirigida por Mel Brooks, una de mis comedias favoritas. Hablamos de una de las comedias más disparatadas, delirantes, ingeniosas y divertidas de la historia del cine. Se trata de una de esas conjunciones donde todo funciona, y no sólo eso, sino que lo hace con un encanto especial, algo tocado con una varita mágica e irrepetible. Además y por si fuera poco, tiene la capacidad curativa de hacer olvidar problemas de la vida cotidiana, y te sientes completamente absorbido por la pantalla, en su hora y tres cuartos de duración.
Rodada en blanco y negro aposta, en ella, el joven doctor Frederick Frankestein (Gene Wilder), un neurocirujano norteamericano, ha huido siempre del estigma legado por su abuelo, quien creó años antes un monstruo. Ahí, es donde el guión perpetrado por Brooks y Wilder hace un desprejuiciado homenaje, que a la vez es parodia, y cómo no, revisión del mito cinematográfico, cuya creación era de Mary Shelley. Marty Feldman hace de Igor, un jorobado que tiene cosas realmente graciosas, mientras Inga (Teri Garr) es la ayudante del Doctor.


En una escena cómica de las muchas que tiene el film, Igor, Inga y el Doctor llegan a la sala donde su abuelo había dado vida al monstruo siguiendo el sonido de un violín, y que ahora está lleno de telarañas, aunque aún resuenan las palabras de cuando hizo esa operación sin derramar una gota de sangre, a lo que el Doctor dice: "Qué pozo de suciedad" mientras Igor responde: "Bueno, con un poco de pintura, unas flores y un par de cojines... entonces ven una luz y abren la puerta donde está el violín, un cigarro, y libros... que el Doctor presiente son de la biblioteca privada de su abuelo.

Os dejo con la gran escena.

martes, 23 de julio de 2024

Mejores escenas cómicas del cine (CVI)

En 1993 Mel Brooks dirige Las locas locas aventuras de Robin Hood, en la que se ve desde el lado cómico el regreso de Robin de Loxley (Cary Elwes) a Inglanterra después de varios años de ausencia, encontrándose un reino sumido en el caos. Es por esto que ahora vive como un forajido y es protagonista de numerosas aventuras, siempre en lucha contra el Sheriff de Nottingham (Roger Rees) y el príncipe Juan (Richard Lewis).
El ya veterano director Mel Brooks en ese momento, introduce una cantidad innumerable de chistes picarescos y referencias a la cultura popular de esos años. Al ser una película de principios de los 90, algún que otro guiño cómico ha quedado algo obsoleto como cuando Robin utiliza las flechas "Patriot" en alusión a los misiles Patriot que utilizó EEUU cuando bombardeó Irak en 1991.


En una escena cómica muy divertida, Robin alecciona a sus futuros compañeros con el adiestramiento, donde las cosas no van como se pudiera pensar...

sábado, 14 de octubre de 2023

11º Aniversario de My Kingdom for a film.


Hace ya 11 años, tal día como hoy, inauguré este blog en el que hablo sobre cine, películas, cortos, series, escenas míticas, escenas cómicas, estrenos de cine, bandas sonoras, noticias, etc...
Es cierto que cuando inicié esta aventura, con expectativas muy modestas, la cosa era complicada, pero con el paso del tiempo, el trabajo, los posts realizados y demás, la respuesta es bastante sentida y sobre todo se comparten opiniones de todo tipo.
Quiero dar las gracias a todos, a blogeros que son seguidores, comentaristas y lectores, a los no blogeros que también comentan y leen, a los blogeros que sólo leen, a los que sin ser blogeros se hicieron seguidores, a los que no son ni blogeros ni seguidores, pero se pasan a leer o comentar, a aquellos que sólo leen aunque no digan nada, e incluso a aquellos que sólo se pasan a criticar. Y desde luego ya desde el año pasado que no está siendo fácil, ya vamos recuperando aquello de ir al cine, durante un tiempo ha sido difícil, el séptimo arte lo merece.
Aparte de estadísticas, de si te visita más o menos gente, de si hay más o menos comentarios, lo importante es que el cine sigue vivo, se siguen haciendo películas claro que lo necesitamos y aquí vamos comentando sobre lo que un servidor puede ver.


Benny Hill siempre es un seguidor constante de My Kingdom for a film, y la devoción es mutua, siempre a sus pies. Otro año  más y parece increíble, hablando de estrenos fulgurantes, noticias, películas, cortos, manteniendo mis viejas secciones de escenas cómicas y escenas míticas, y alguna seminueva como las bandas sonoras míticas, en definitiva un trabajo constante del que estoy muy orgulloso y quería compartir con todos. Además sigue vivo mi viejo blog de música, aún más veterano.
Aún recuerdo el primer post hablando de la película Drive, que me impulsó de manera definitiva a hablar de cine a día de hoy, una de tantas películas que me dejó huella.


Hoy es un día de celebración y quería recordar la película El jovencito Frankestein de 1974 dirigida por Mel Brooks, una de mis comedias favoritas. Hablamos de una de las comedias más disparatadas, delirantes, ingeniosas y divertidas de la historia del cine. Se trata de una de esas conjunciones donde todo funciona, y no sólo eso, sino que lo hace con un encanto especial, algo tocado con una varita mágica e irrepetible. Además y por si fuera poco, tiene la capacidad curativa de hacer olvidar problemas de la vida cotidiana, y te sientes completamente absorbido por la pantalla, en su hora y tres cuartos de duración.
Rodada en blanco y negro aposta, en ella, el joven doctor Frederick Frankestein (Gene Wilder), un neurocirujano norteamericano, ha huido siempre del estigma legado por su abuelo, quien creó años antes un monstruo. Ahí, es donde el guión perpetrado por Brooks y Wilder hace un desprejuiciado homenaje, que a la vez es parodia, y cómo no, revisión del mito cinematográfico, cuya creación era de Mary Shelley. Marty Feldman hace de Igor, un jorobado que tiene cosas realmente graciosas, mientras Inga (Teri Garr) es la ayudante del Doctor.


En una escena cómica inolvidable El Doctor e Inga buscan en el castillo heredado un cerebro de alguien reciéntemente fallecido, encuentran a un muerto hace 3 años con su cráneo, otro hace 2 años, otro más hace seis meses y como final uno que acaba de morir pero sale Igor, dando un susto y cantando "nadie me quiere, nadie se preocupa por mí...".

Os dejo con la escena.

lunes, 25 de noviembre de 2019

Mejores escenas cómicas del cine (LXXVI)


Mi película favorita cómica, sin duda es El Jovencito Frankestein, dirigida por Mel Brooks en 1974. Una de las comedias más disparatadas, delirantes, ingeniosas y divertidas de la historia del cine. Se trata de una de esas conjunciones donde todo funciona, y no sólo eso, sino que lo hace con un encanto especial, algo tocado con una varita mágica e irrepetible. Además y por si fuera poco, tiene la capacidad curativa de hacer olvidar problemas de la vida cotidiana, y te sientes completamente absorbido por la pantalla, en su hora y tres cuartos de duración.
Rodada en blanco y negro aposta, en ella, el joven doctor Frederick Frankestein (Gene Wilder), un neurocirujano norteamericano, ha huído siempre del estigma legado por su abuelo, quien creó años más tarde un monstruo. Ahí, es donde el guión perpetrado por Brooks y Wilder hace un desprejuiciado homenaje, que a la vez es parodia, y cómo no, revisión del mito cinematográfico, cuya creación era de Mary Shelley.
En una escena cómica bestial Herald (al que interpreta Gene Hackman...) es ciego y vive solo y recibe la visita del monstruo,con el que trata de ser hospitalario ofreciéndole sopa, pero al ser ciego lo echa de manera dubitativa y no en el cuenco, también le invita a beber vino y brindan... un brindis muy efusivo, quizás demasiado y también hay puro... que el ciego enciende de manera confusa... todas esas buenas intenciones llevadas a cabo con torpeza harán que el monstruo salga despavorido.


Os dejo con la tremenda escena cómica.

lunes, 30 de septiembre de 2019

Mejores escenas cómicas del cine (LXXIV)


Mi película favorita cómica, sin duda es El Jovencito Frankestein, dirigida por Mel Brooks en 1974. Una de las comedias más disparatadas, delirantes, ingeniosas y divertidas de la historia del cine. Se trata de una de esas conjunciones donde todo funciona, y no sólo eso, sino que lo hace con un encanto especial, algo tocado con una varita mágica e irrepetible. Además y por si fuera poco, tiene la capacidad curativa de hacer olvidar problemas de la vida cotidiana, y te sientes completamente absorbido por la pantalla, en su hora y tres cuartos de duración.
Rodada en blanco y negro aposta, en ella, el joven doctor Frederick Frankestein (Gene Wilder), un neurocirujano norteamericano, ha huído siempre del estigma legado por su abuelo, quien creó años más tarde un monstruo. Ahí, es donde el guión perpetrado por Brooks y Wilder hace un desprejuiciado homenaje, que a la vez es parodia, y como no revisión del mito cinematográfico, cuya creación era de Mary Shelley.
En una escena magnífica, el Doctor se da cuenta de que el monstruo hace cosas muy raras dirigidas por un raro cerebro, es entonces cuando pregunta a Igor (Marty Feldman) sobre el cerebro que él le mando coger, y Igor responde que era de un A... Normal...



Os dejo con la graciosísima escena.

martes, 22 de mayo de 2018

Mejores escenas cómicas del cine (LXVI)


En 1987 Mel Brooks hace su parodia de La Guerra de las Galaxias, titulada Spaceballs en inglés y traducida aquí como "La loca historia de las galaxias". Como en Star Wars, la trama comienza con la amenaza a la paz intergaláctica por parte de las fuerzas del lado oscuro. El planeta Spaceballs se está quedando sin oxígeno, por lo que su presidente (Mel Brooks) decide enviar la nave espacial Spaceball Uno en dirección al planeta Druida (donde la población es muy pánfila) con el objetivo de robarle la atmósfera. El encargado de dirigir la misión será Casco Oscuro, una especie de Darth Vader enano, torpe y cabezón al que interpreta el gran Rick Moranis. En un momento de lo más chanante Casco Oscuro llega a la zona de mando de la nave, donde el Coronel Sandurz (George Wyner) ordena a todos que se pongan firmes ante su presencia. Llega el enano cabezón respirando con dificultad, en eso que se quita el casco y dice: "coño, no puedo respirar con esto..." Darth Vader solo hay uno amigos...


Os dejo con la delirante escena.

lunes, 31 de octubre de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (LIV)


Ya sabéis que una de mis comedias favoritas, por no decir la que más, es El Jovencito Frankestein, dirigida por Mel Brooks en 1974. Una de las comedias más disparatadas, delirantes, ingeniosas y divertidas de la historia del cine. Se trata de una de esas conjunciones donde todo funciona, y no sólo eso, sino que lo hace con un encanto especial, algo tocado con una varita mágica e irrepetible. 
Una escena brutal es la inicial, cuando el Doctor Frederick Frankestein llega al pueblo y es recibido por unos pasos que se arrastran... finalmente aparece Igor (Marty Feldman) que llevará al Doctor hasta el castillo. Chanante es cuando Igor le dice al Doctor que sus abuelos se entendían... y no menos cuando le toca la joroba y dice que se la puede quitar porque es buen cirujano... a lo que Igor contesta... ¿qué joroba?


Os dejo con esta memorable escena.

jueves, 15 de septiembre de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (LI)



Mi película favorita cómica, sin duda es El Jovencito Frankestein, dirigida por Mel Brooks en 1974. Una de las comedias más disparatadas, delirantes, ingeniosas y divertidas de la historia del cine. Se trata de una de esas conjunciones donde todo funciona, y no sólo eso, sino que lo hace con un encanto especial, algo tocado con una varita mágica e irrepetible. Además y por si fuera poco, tiene la capacidad curativa de hacer olvidar problemas de la vida cotidiana, y te sientes completamente absorbido por la pantalla, en su hora y tres cuartos de duración.
Rodada en blanco y negro aposta, en ella, el joven doctor Frederick Frankestein (Gene Wilder), un neurocirujano norteamericano, ha huído siempre del estigma legado por su abuelo, quien creó años más tarde un monstruo. Ahí, es donde el guión perpetrado por Brooks y Wilder hace un desprejuiciado homenaje, que a la vez es parodia, y como no revisión del mito cinematográfico, cuya creación era de Mary Shelley.
En su llegada al castillo, El Doctor, Inga (Teri Garr) e Igor (Marty Feldman) son recibidos por Frau Blücher (Cloris Leachman), ama del mismo, y cada vez que se pronuncia su apellido... los caballos relinchan.


Disfrutad de esta chanante escena.

miércoles, 31 de agosto de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (L)


En 1974, Mel Brooks dirige el Jovencito Frankestein, quizás y sin temor a equivocarme, una de las comedias más disparatadas, delirantes, ingeniosas y divertidas de la historia del cine. Se trata de una de esas conjunciones donde todo funciona, y no sólo eso, sino que lo hace con un encanto especial, algo tocado con una varita mágica e irrepetible. Además y por si fuera poco, tiene la capacidad curativa de hacer olvidar problemas de la vida cotidiana, y te sientes completamente absorbido por la pantalla, en su hora y tres cuartos de duración.
Rodada en blanco y negro aposta, en ella, el joven doctor Frederick Frankestein (Gene Wilder), un neurocirujano norteamericano, ha huído siempre del estigma legado por su abuelo, quien creó años más tarde un monstruo. Ahí, es donde el guión perpetrado por Brooks y Wilder hace un desprejuiciado homenaje, que a la vez es parodia, y como no revisión del mito cinematográfico, cuya creación era de Mary Shelley.
Cuando el doctor hereda el castillo de Frankestein, hace un viaje para conocerlo, y descubre en él un manual científico extraño, en el que se explica paso por paso como devolverle la vida a un cadáver, con lo que empezará a crear su propio monstruo. Tendrá la ayuda de el jorobado Igor, maravillosamente interpretado por Marty Feldman, y la espectacular y llena de curvas Inga, a la que da vida Teri Garr. Ese monstruo que crea, tendrá como propósito ser amado.


En una de las muchísimas escenas impagables, mientras cenan, el doctor, Inga e Igor, mantienen una conversación acerca de las proporciones del monstruo, cuyas partes del cuerpo tendrán que ser aumentadas para adaptarse a su gran envergadura, a lo que Inga reacciona pensando que también aumentará la parte que a ella realmente le interesa de su anatomía, pero la frase final de Igor... es para la historia... "Pues va a ser muy popular".

Disfrutad de este escena cómica sin parangón.

martes, 31 de mayo de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (XLIV)


En 1987 Mel Brooks hace su parodia de La Guerra de las Galaxias, titulada Spaceballs en inglés y traducida aquí como "La loca historia de las galaxias". Como en Star Wars, la trama comienza con la amenaza a la paz intergaláctica por parte de las fuerzas del lado oscuro. El planeta Spaceballs se está quedando sin oxígeno, por lo que su presidente (Mel Brooks) decide enviar la nave espacial Spaceball Uno en dirección al planeta Druida (donde la población es muy pánfila) con el objetivo de robarle la atmósfera. El encargado de dirigir la misión será Casco Oscuro, una especie de Darth Vader enano, torpe y cabezón al que interpreta el gran Rick Moranis. En un momento de lo más chanante el Presidente recibe la llamada alertando de que Caso Oscuro ha perdido a la princesa, a lo que replica que peinen el desierto... y aparecen dos operarios con un peine gigante de la marca ACE que lo peinan...


Os dejo con esta escena megacómica que me encanta.

lunes, 30 de mayo de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (XLIII)


En el año 1981 Mel Brooks dirige y protagoniza "La Loca Historia del Mundo", la cual divide en cuatro partes, cada una de una duración diferente. Primero empieza con la Prehistoria, El Imperio Romano, La Inquisición Española y por último la Revolución Francesa. Se trata de una visión irreverente y descacharrante de la evolución de la historia.
En concreto en la última y cuarta parte, se hace referencia a como surge la Revolución Francesa, cuando la población anda sumida en la pobreza, mientras la nobleza y el clero seguían viviendo a todo trapo. Mel Brooks interpreta al Rey Luis XVI, quien campa a sus anchas por Palacio, ajeno a los problemas políticos y sociales del país.


Os dejo con esa parte donde empieza la Revolución Francesa.

domingo, 29 de mayo de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (XLII)


En 1987 Mel Brooks hace su parodia de La Guerra de las Galaxias, titulada Spaceballs en inglés y traducida aquí como "La loca historia de las galaxias". Como en Star Wars, la trama comienza con la amenaza a la paz intergaláctica por parte de las fuerzas del lado oscuro. El planeta Spaceballs se está quedando sin oxígeno, por lo que su presidente (Mel Brooks) decide enviar la nave espacial Spaceball Uno en dirección al planeta Druida (donde la población es muy pánfila) con el objetivo de robarle la atmósfera. El encargado de dirigir la misión será Casco Oscuro, una especie de Darth Vader enano, torpe y cabezón al que interpreta el gran Rick Moranis. Por otro lado Bill Pullman da vida a Lone Starr, el papel paralelo de Han Solo, un cazarrecompensas con problemas económicos. Siempre con él a su lado está Vómito, una especie de Hombre-perro, al que da vida el genial e indispensable John Candy.
En una escena chanante Casco Oscuro y el Coronel Sandurz (interpretado por George Wyner) discuten por la velocidad que debe llevar la nave, a lo que Casco Oscuro ordena que se vaya a la "Velocidad Absurda", que va más allá que la velocidad de la luz, una velocidad a la que según sus mismas palabras "se le ponen los sesos en el culo".


Os dejo con esta desternillante escena.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Mejores escenas cómicas del cine (XIII)



Una de las películas más divertidas que se han hecho es sin duda, El Jovencito Frankestein, de Mary Shelley, dirigida por Mel Brooks en 1974. Delirante recreación del clásico en clave de humor, dónde las interpretaciones de Gene Wilder y Marty Feldman están a un nivel que raya la perfección.



Hoy recordaré la escena en la que Igor (Marty Feldman) mientras están cenando recuerda una frase que le decía su padre, ante la atenta mirada de el jóven doctor Frederick Frankestein (Gene Wilder)... que comenzaba "Jamás olvidaré a mi Papá..."

Disfrutad de la escena.


martes, 8 de enero de 2013

Mejores escenas cómicas del cine (X)

 
  
Año 1981, Mel Brooks dirige y protagoniza la Loca Historia del Mundo, una película absolutamente genial, en la que divide la historia en 4 partes, La Prehistoria, El Imperio Romano, La Inquisición y La Revolución Francesa. Es una visión irreverente de la evolución de la historia.
 
La escena a la que me refiero, la de la Última Cena está captada a través de los ojos de un atormentado camarero, el propio Mel Brooks, que tiene un momento de lo más gracioso con Jesús...

Disfrutad de esta gran escena.