martes, 31 de diciembre de 2019

Las mejores películas de 2019 (6-10) Parte 2


Bueno ya llegamos a un tramo de la lista donde hay películas realmente disfrutables, y que por uno u otro motivo les ha faltado algo para estar en las posiciones de honor. Aquí tenemos una película que por fin hace homenaje a una de las mejores parejas cómicas del cine, un biopic sobre una de las marcas de coches míticas de la historia de las carreras de resistencia, la novena película de un ya mítico director norteamericano con sus coordenadas estilísticas intactas, una muy buena película española (he visto poco cine español de calidad este año, mea culpa) y por último la reciente película de un mítico actor y director norteamericano. Hay películas estrenadas un año antes en EEUU, que se estrenaron aquí este año.

6. Stan & Ollie de Jon S. Baird


Jon S. Baird dirige este biopic sobre una de las parejas de cómicos de origen británico más famosas, pero que reinaron en Hollywood desde finales de los años 20 hasta bien entrada la década de los 40, en el pasado siglo XX. Posteriormente, su carrera se centró en los teatros, en la cuesta abajo de su carrera, y es ahí, en esos últimos años, en los que está centrada esta película. Como es lógico pensar, hubiera sido más fácil y sencillo ocupar la cinta con los años de vino y rosas, los de más fama del dueto, pero sin embargo el director opta por un enfoque más melancólico, con todos los achaques de la vida, que ya siendo mayorcitos les afecta en todo, además de tener que hacer fuertes campañas de publicidad para que el público fuera a verlos.
Steve Coogan (Stan Laurel) y John C. Reilly (Ollie Hardy) están simplemente soberbios interpretando a la mítica pareja, y eso eleva la calidad del film de manera muy importante. Pero al principio de la película, se nos sitúa a los personajes en su época de apogeo, y nos da muchas de las claves de cosas que suceden en aquella época que luego años más adelante, serán rencillas entre ambos, algo que afeó su relación laboral. A partir de ahí, se produce el salto en el tiempo de casi 20 años, donde han aceptado hacer una gira teatral por Reino Unido, con el fin de cerrar el acuerdo para hacer un film que es una parodia sobre Robin Hood, sobre la cual no dejan de sacar ideas de la chistera continuamente.
Pero para mi la gran virtud del film, es hacernos ver que detrás de esos enormes humoristas, había dos personas que tenían sus vidas y que su dúo y los personajes que cada uno interpretaba, fueron en muchos momentos suplantadores de su propia personalidad, o dicho de otra forma, que Stan & Ollie se comieron a sus valedores.

Os dejo con el tráiler del film.






7. Ford v. Ferrari - de James Mangold


James Mangold dirige este extraordinario biopic, Le Mans' 66 se ha titulado aquí, que tiene como gran virtud construir una gran película basada en dos pilares tremendos, como son las grandes actuaciones de Matt Damon y Christian Bale, además de reconstruir fielmente una de las rivalidades más fuertes de la historia de las carreras de coches, la que hubo entre Ford y Ferrari en los años 60, y que tuvo a la pista del circuito galo de Le Mans y su mítica prueba de las 24 horas como protagonista.
Ferrari llevaba años ganando esa mítica carrera, pero Enzo Ferrari tenía poca liquidez, por lo que Ford intenta comprar a la escuadra italiana, Enzo se niega y despide a sus emisarios, es entonces cuando Ford recluta a los mejores ingenieros, pilotos y mecánicos para hacer un coche que gane la mítica carrera.
Matt Damon encarna a Carroll Shelby, un tipo que fue piloto y ganó la mítica carrera, pero cuyos problemas de salud le obligaron a retirarse, a partir de ahí decide hacer coches y se convierte en un visionario automovilístico. Conseguirá, no sin reparos por parte de la empresa Ford, que su amigo y gran piloto, el británico Ken Miles, al que da vida Christian Bale, construya un coche desde cero para conseguir ganar esa carrera en Francia. Todo ese tipo de procesos son largos, y los resultados no suelen ser buenos al principio, pero la perseverancia de ambos y las gestiones de Shelby con Henry Ford II, hicieron que al final Miles llevara ese coche a competir de igual a igual con los Ferrari. 
En definitiva Mangold consigue que el film se te pase volando, yo disfruté en mi butaca de manera increíble, además de que todas las recreaciones de las carreras, entrenamientos, primeros planos de seguimiento y más detalles, estén perfectamente hechos en este drama deportivo.

Os dejo con el tráiler.






8. Once upon a time in... Hollywood de Quentin Tarantino

Muchas eran las expectativas del nuevo film de Quentin Tarantino, Érase una vez en... Hollywood, y he de decir que en líneas generales me parece su mejor película desde hace mucho tiempo, aunque sigo diciendo que sus últimos films son demasiado largos, media hora sobrante más o menos, pero me refiero a un tema de síntesis nada más.
En este film, se habla sobre el cine desde dentro del cine, algo curioso cuando menos, pero digamos que el cine siempre ha tratado de convertir sueños en realidad, algo mágico que nos evade bastante del mundo en el que vivimos y que muchas veces nos permite seguir creyendo que hay cosas más bonitas, y que gracias a personajes del celuloide nos ayudan a imaginarlo. Grosso modo, esa sería la línea fundamental de la película.
La trama se centra en el final de los años 60, 1969 concretamente en Hollywood, donde la estrella de un western televisivo, Rick Dalton (al que da vida Leonardo Di Caprio), atraviesa por una etapa difícil, de cambios en el medio en el que habita, a los que intenta amoldarse, al igual que su doble Cliff Booth, al que interpreta de manera magistral Brad Pitt (cómo ha mejorado con el tiempo este actor) explotando de manera brutal su vena cómica, que ya sacara el propio Tarantino en Malditos Bastardos. La vida de Dalton está completamente ligada a Hollywood y tiene de vecinos a los recién casados Sharon Tate (Margot Robbie) y el prestigioso director Roman Polanski (Rafal Zawierucha).
Siendo este un film de claro estilo Tarantino, sin duda ha alcanzado la perfección dentro de su propio ámbito. Las escenas de Los Ángeles de finales de los 60, de esa gente del mundo del cine adinerada, que estaban de fiesta casi siempre, aderezadas con una banda sonora magistral (otra vez) son de las que se te quedan marcadas en la retina. Pero es ahí donde Quentin, en ese ambiente cuela sus instintos, sus fantasías, y cómo no, sus clásicos tarantinescos. Ahí están la sátira, la acidez y el sarcasmo del norteamericano a máximas revoluciones, haciendo un equilibrio majestuoso, casi de equilibrista, entre ficción y realidad.
Técnicamente el alarde de recursos visuales, cambios de cámara, planos cenitales y demás recursos que el director ha ido acumulando en su carrera, salen todos a la luz aquí en su noveno film.

Os dejo con el tráiler.






9. Quien a hierro mata de Paco Plaza


Paco Plaza dirige este thriller vengativo, que ya en el inicio nos muestra una escena que dejará claro de que va la historia, cuando un mejillón es aplastado de un manotazo. Nos encontramos en esta cinta con un cóctel explosivo donde hay violencia, ira, venganza, ambigüedad moral, etc., con un regusto bastante amargo a lo largo del metraje. Aquí se mezcla el sello de autor del valenciano con un aire de película surcoreana (influencia de un cine que le encanta a este director) dominando el drama en casi toda la historia. Una joya de película que te mantiene en suspense y en vilo hasta el final, con unos giros últimos que te dejan pegado a la butaca.
Todo se ambienta en un pequeño pueblo gallego donde vive Mario (Luis Tosar), un hombre ejemplar y en la residencia de ancianos donde trabaja como jefe de enfermeros, todos le aprecian. Pero cuando el narcotraficante más conocido de la zona, Antonio Padín (Xoán Cejudo), recién salido de la cárcel, ingresa en la residencia, Mario hará todo lo posible para que se sienta como en casa. Curiosamente el auténtico Antonio Padín fue un narco arrepentido, de los que el juez Garzón protegió de la mítica operación nécora, pero aquí los guionistas lo cambian por un narco ya en su vejez y que nunca se arrepintió.
Los dos hijos de Padín, Kike y Toño, están al mando del negocio familiar de droga, pero un fallo en una operación lleva a Kike (un extraordianario Enric Auquer) a la cárcel y les generará una gran deuda con un proveedor colombiano, una operación de la que el patriarca se había desentendido. Toño (otro gran Ismael Martínez) recurre al enfermero para que intente convencer a su padre de que asuma la deuda, pero Mario tiene planes distintos.
Suele suceder que en un pueblo como Cambados, no muy grande, todo el mundo se conoce, y a los narcos también se les reconoce rápido, porque sin duda dejaron huella en mucha gente de la zona. Un caldo de cultivo muy peligroso, que es la base de toda la trama.

Os dejo con el tráiler.







10. Richard Jewell de Clint Eastwood


Clint Eastwood a sus 89 años sigue en plena forma y nunca decepciona, habrá películas unas mejores que otras y aunque siempre se anda buscando la obra maestra perfecta, sigue haciendo films que están claramente en el notable alto. Y Richard Jewell no es una excepción, muy notable película en la que nos cuenta la historia basada en hechos reales de Richard, al que da vida Paul Walter Hauser, un héroe convertido en villano debido a una actuación mala del FBI, que se unió a un mundo periodístico lleno de sanguijuelas, que sólo buscaban culpar a alguien de algo que no eran capaces de averiguar, o simplemente no se lo propusieron, todo ello en medio de los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996.
Primero Clint, con mucho tino, nos presenta el señor Jewell, un tipo modesto que trabaja en un buffete de abogados llevando material a los miembros de la empresa, y siendo detallista con uno en concreto, Watson Bryant (Interpretado de manera bestial por Sam Rockwell) al que le comenta que su intención es ser policía y ayudar a los demás, por eso estudiaba el Código Penal por las noches. Consigue trabajos de guarda de seguridad, y en un campus universitario tendrá problemas al excederse más allá de sus competencias, por intentar mantener a raya a universitarios jóvenes dados a la bebida, situación que el rector del campus (bastante inepto) lo considera suficiente razón para despedirle. Pero Richard vuelve a trabajar de agente de seguridad, y está en un parque, el Centennial Olympic Park, donde se celebran conciertos relacionados con los eventos de los Juegos Olímpicos. Se da cuenta de una mochila sospechosa, avisa a los policías y empiezan a despejar la zona, su actuación evitó males mayores, y es convertido en héroe, se le suceden entrevistas y demás.
Es ahí donde está la clave del film, cuando los periodistas, en concreto Kathy Scruggs (Olivia Wilde) busca noticia desesperadamente y utilizando sus artes consigue saber que el FBI investiga a Jewell como posible culpable del atentado por su pasado. Una torpe investigación, que al salir a la luz pública por una portada de periódico, hará que Richard y su madre Bobi Jewell, a la que da vida una magnífica y ya veterana Kathy Bates, empiecen a sufrir un calvario que hará que su vida privada salte por los aires. Entonces, Richard recurre a Watson, aquel abogado al que él consideraba bueno, y será el que le ayude en un proceso muy duro.
Aquí Eastwood es muy crítico con la administración, sea del color que sea, gobernaba Clinton por aquel entonces, pero la investigación nefasta del FBI se lleva la peor parte.
Un muy notable film, con momentos de gran cine.

Os dejo con el tráiler.

lunes, 30 de diciembre de 2019

Las mejores películas de 2019 (11-15) Parte 3


Aquí ya vamos con un tramo de películas que aunque no acaban de ser redondas del todo para el que escribe, si que tienen momentos o partes en sus películas que me atraen especialmente, y situaciones, actuaciones o simplemente pasajes de cierta envergadura. Aquí están una película que se supone es el cierre de la saga de superhéroes de Marvel juntos, una notable película de un veterano director que nunca decepciona, un biopic de una estrella de la música popular, una película de época ambientada en Escocia en el siglo XVI y por último la última aventura del hombre araña. Algunos de estos films originalmente son del año anterior, pero su estreno en España fue en 2019, por eso están en la lista.

11. Avengers: Endgame de Anthony y Joe Russo


Endgame es el cierre de la saga Vengadores, pero es inevitable ver de donde venimos, ya que el principio de la película te lleva directamente al final de la anterior Infinity War donde Iron Man, después de la batalla con Thanos, quedó mal herido y a la deriva. De hecho el primer tramo del film, la primera hora, es el momento más bajo de este grupo de superhéroes, que han sufrido las duras consecuencias de que Thanos alcanzara el Guantelete del Infinito con sus seis gemas y consiguiera la devastación total del universo que propugnaba. Lo que hacen es poner todo en orden dentro de unos momentos de tensión tranquila donde el drama y la desolación sobrevuelan. Será Ant-Man, que ha estado cinco años perdido en el mundo cuántico, el que de una idea superlativa para poder volver a establecer el orden y recuperar las gemas, aunque no exenta de un riesgo enorme. Por otro lado buscan a Thanos... del que dan buena cuenta.
Los hermanos Anthony y Joe Russo aciertan de pleno, con una receta sencilla, y es aplicar la fórmula magistral que ha hecho que Marvel sea ese referente innovador y que no se estanca, en el mundo de las adaptaciones de cómics. Es decir, suman fuerzas, no dividen, y aprovechan al máximo todo lo que otros realizadores han aportado a la ya numerosa saga y sus propios puntos fuertes de las anteriores, pero sobre todo, incidiendo en ese carisma que cada uno de ellos ya tenía por separado, por lo que el resultado solo podía ser magnífico, la unión de virtudes de todos los implicados, hace que la suma sea beneficiosa siempre, además de aportar novedades. Y en este final de la saga han ido a redondear la faena, y desde luego el resultado no deja indiferente. Si que es cierto, que toda la saga tiene un pequeño talón de aquiles y es que su estructura y estética son tan parecidas, que a veces cuesta discernir en cual de las partes estás. Aún así, los hermanos Russo se han enfrentado también a un reto mayor, una profundidad mayor que explorar y han sido muy prudentes a la hora de repartir protagonismo entre tantos.
Gran película sin duda, pero me queda cierto resquemor, y la sensación al salir fue gloriosa por un lado por lo visto, pero también amarga... y también su metraje me parece excesivo, una tijera de media hora no hubiera estado mal.

Os dejo con el tráiler.







12. The Mule de Clint Eastwood


Los últimos films de Clint Eastwood me habían dejado una sensación irregular, aunque siempre son películas de las que sacar algo positivo, pero en las que la figura del héroe era la protagonista principal. Valoro mucho su labor como director, pero en The Mule, traducido aquí como Mula, tiene la novedad de que volvía a estar como actor, cosa que no sucedía desde 2012 (Trouble with the curve) y desde luego que siempre es un placer verle actuar, porque está realmente soberbio. Y es en esta película, en la que la figura del protagonista que él encarna, Earl Stone, la que cobra una magnitud primordial.
Basada en una increíble historia real que estaba recogida en un artículo del New York Times, Mula cuenta la historia de un nonagenario, al que su negocio de horticultor en el que siempre fue un crack, sufre un bajonazo con las nuevas tecnologías, que le llevan a una situación de ruina económica y de embargo de sus propiedades. Por si fuera poco, su excesiva dedicación al trabajo le ha hecho perder el contacto con su familia, cuya relación con ellos es casi nula (con excepción de su nieta que le adora), por lo que acepta un trabajo de conductor transportista, que entraña ciertos riesgos. Pronto verá que lo que hace es ser una "mula" que transporta cocaína para un cártel mexicano, siendo las cantidades cada vez más grandes al ser un buen y veterano conductor que pasa inadvertido para la policía.
Pero en esta historia aparecen todos los fantasmas personales del autor que son casi un clásico en su carrera, traumas como la familia, la hija y el padre ausente, situaciones en las que de nuevo ha de situarse al margen de la ley para acabar encontrando la paz con los suyos y consigo mismo. Evidentemente Eastwood enfoca de manera clásica la historia y con un tono muy amable, y por supuesto entrañable y con unos toques de humor maravillosos.
Pero también hay drama y mucho, tanto en el retrato social, en el paso del tiempo y los años, teniendo varios momentos que ponen el corazón en un puño al espectador que se mete a fondo en la historia.
Notable film, que gana con los visionados.

Os dejo con el tráiler.





13. Rocketman de Dexter Fletcher


Rocketman es el nuevo biopic acerca de una estrella del mundo de la música, dirigido por Dexter Fletcher y referido a Reginald Kenneth Dwight, alias Elton John. En mi caso particular estoy lejos de ser un fan acérrimo del británico, pero he de admitir que los temas que me gustan de su carrera, me gustan mucho. Pero aquí desde el inicio asistimos a la creación de un personaje, el de Elton John, que el protagonista interpretado magistralmente por Taron Egerton, irá tapando casi hasta enterrarlo, al niño tímido que era de pequeño.
Por otro lado el tratamiento del film como un musical en muchas partes, me gusta en algunos momentos, aunque en otros me sobran.
Pero esta película, tiene una peculiaridad que le hace realmente especial, y es que aparte de una excepcional dirección y unas interpretaciones fabulosas, tiene todo aquello que el protagonista ha tenido en su vida, es decir, acidez, crudeza, extremismos, cinismos, etc., muchas de las características que precisamente definen a Elton John. En un flashback muy interesante con el que empieza, Elton va a un sitio a curarse de sus adicciones, mientras toda la película es la explicación de porqué llega a esa situación límite y todas las causas de su alocada vida mientras estaba en la cima del mundo.Pero ante todo el gran acierto de este film es que apuesta desde el primer momento por el lado musical del protagonista, y no rehuye explicar como formó su dúo con Bernie Taupin (fantástico Jamie Bell), todos los cambios en su música y su manera de unirse a otros artistas, su evolución, sus crisis, y todo ello mezclado con su personalidad, su homosexualidad, los problemas con sus curiosos padres y todo aquello que rodeó la vida del artista Elton John. Hay momentos de extrema belleza donde se ve, por ejemplo, como iniciaba la composición de un tema en el piano de su casa, a luego sus conciertos multitudinarios lleno de drogas e irritado.
Buen film de un artista que no idolatro, pero por el que tengo respeto, grata sorpresa.

Os dejo con el tráiler.






14. Mary, Queen of Scots de Josie Rourke


Josie Rourke dirige este biopic histórico con alguna que otra licencia (es una película y no un documental), en el que nos describe la vida de María Estuardo, Reina de Escocia y su prima segunda la Reina Isabel I de Inglaterra. La película que comienza por el final con un breve flashback, se desarrolla de 1561 a 1587, desde que María regresa de Francia a su tierra después de haber enviudado, y reclamar su derecho al trono de Inglaterra, hasta el final de sus días donde muere decapitada. Pero hablamos de dos personalidades en constante revuelo de conspiraciones (en aquella época el poder de los hombres era casi completo), traiciones, discusiones con el poder político y sobre todo religioso, etc...
Saoirse Ronan da vida a María Estuardo, mientras Margot Robbie lo hace con la Reina Isabel, ambas en un duelo interpretativo soberbio, y con una curiosidad, ya que en el film se produce un encuentro entre ambas cuando eso no sucedió, siendo resuelto con un correr de velos bastante intrigante, dejándose ver la personalidad de cada una de ellas, muy inseguras. En el apartado de actores de reparto destaco a un impresionante Guy Pearce que encarna a William Cecil, consejero mayor de la reina, y una auténtica arpía.
La ambientación está muy lograda y la fotografía de John Mathieson me parece excelente. Hemos de tener en cuenta también el contexto histórico de la época, donde Inglaterra estaba metida en luchas internas y miraba poco al exterior.
María Estuardo se casó con su primo Enrique Estuardo, Lord Darnley (retratado en el film como un personaje bisexual) con quien tuvo un hijo, Jacobo, quien luego sería Rey de Inglaterra, interpretado por Jack Lowden. Como es algo tozudo en la historia de Escocia, la reina sufrió muchos intentos de usurpar su trono, hasta que una rebelión instigada por su hermanastro la hizo abdicar y ceder el trono a su hijo Jacobo, aún menor de edad.
La directora establece una lucha de egos femeninos, y a veces mezcla cosas distintas, como por ejemplo el tema religioso, ya que María era católica e Isabel comandaba la Iglesia Anglicana (llamados protestantes en el film). Las diferencias entre ambas las unían a las dos, más que enfrentarlas. Aunque he de decir, que el enfoque feminista de la película me parece un poco excesivo.

Os dejo con el tráiler.





15. Spider-Man: Far from home de John Watts


John Watts dirige magníficamente esta nueva entrega del hombre araña, que ha superado con creces mis expectativas, mirando al mismo nivel al clásico de Sam Raimi. Spider-Man Homecoming dejó un buen regusto, una apuesta agradable y que aportó buenas sensaciones. Pero aquí, no olvidemos, que ya todas las películas de Marvel tienen un enlace entre ellas, y lo que en esta sucede viene después de Endgame, último capítulo de Vengadores, donde desaparecía Tony Stark (de hecho se dedica el film a su figura in memoriam), y teniendo como delfín en el futuro a Peter Parker, que para Tony era su sucesor.
En esta cinta se apuesta desde el primer momento por la comedia romántica adolescente, pero en esta caso particular se mezcla de manera perfecta con la misión que tendrá que cumplir el joven superhéroe y que les llevará por varias localizaciones europeas (Venecia, Praga, Berlín, etc...) como si fuera un film de 007 teniendo algún que otro paralelismo.
Pero aquí una de las grandes apuestas está en el villano, Mysterio, encarnado por Jake Gyllenhaal que, en su línea, está soberbio. Nick Fury (Samuel L. Jackson) y el propio Peter Parker caen en la trampa de creer que Mysterio está de su lado, y tendrán que desenredar la madeja que ha puesto sobre ellos. El ataque de las criaturas elementales será una prueba de fuego en todos los sentidos.
Así las cosas, son dos horas de diversión auténtica, que se pasan volando, un hombre araña que está en su mejor momento y unas escenas post-créditos de lo más impactante que he visto en mucho tiempo y que marcará un enorme punto de inflexión para el arácnido humano a partir de ahora. Disfrutad con las escenas de drones (la batalla en la Torre de Londres es impresionante), con las vistas de Praga (ciudad que adoro) y todas las escenas rodadas allí y con un poco de pena por los destrozos en Venecia (también rodada de lujo).
El asunto es que noto algo de agotamiento, ya no sé de donde van a sacar más villanos...
Os dejo con el tráiler.

Las mejores películas de 2019 (16-20) Parte 4


Este año que se acaba ha sido mezcla de todo para el que escribe, y con muchas situaciones personales, tanto agradables como difíciles, pero ha tenido buena cosecha de películas, y yo paso a dar una lista de las 20 mejores, de aquellas que he podido ver, y que más me han transmitido, fascinado o impactado.
Haciendo memoria rescato ahora las que han quedado en los puestos del 16 al 20, es decir, que me han gustado pero por alguna circunstancia no me han acabado de rematar del todo, o porque tenían algunas por encima que eran de mayor gusto personal. Lo malo en esto del cine es que, como es sabido, hay películas sobre todo americanas, que se estrenan allí a final de este año y aquí no se ven hasta el año siguiente 2020, por lo que a veces algo se escapa.

16. Knives out de Rian Johnson


Rian Johnson dirige y guioniza Puñales por la espalda, como se ha traducido aquí su nuevo film Knives out. Se trata de una novela de misterio en onda Agatha Christie, llevada por fin a la gran pantalla por este cineasta, aunque también tira de otras influencias. Johnson ha tirado de chequera y ha contratado a actores veteranos de renombre y otros más jóvenes de gran nivel, un gran elenco para contarnos la historia de la misteriosa muerte de Harlan Thrombey, al que da vida Christopher Plummer, un nombre que hace homenaje a las novelas de "Elige tu propia aventura". Lo que hace es una tragicomedia, a través de un adictivo juego, consiguiendo momentos muy interesantes y brillantes.
Toda la trama está en un único escenario, una casa, la de Harlan Thrombey, y todo sucede allí, la fiesta de su 85 cumpleaños, las discusiones con sus hijos y familiares, y finalmente su muerte esa misma noche. Si bien es un film juguetón, consigue tener un equilibrio bastante bueno entre el aire a novela de misterio y la parte cómica, aunque para mi gusto se alargue en exceso en su último tramo y hubiera quedado más aseada con unos veinte minutos menos.

Os dejo con el tráiler.




17. It, Chapter two de Andy Muschietti


Andy Muschietti, el director argentino, dirige también esta segunda parte de It, la novela de Stephen King, con este punto final, su capítulo 2, una tarea gigante, que se ha dividido en dos partes, una novela titánica llevada a la gran pantalla con un trabajo encomiable. La It de hace dos años, como ya dije aquí, centraba la trama en seguir las andanzas de un grupo de adolescentes a finales de los años 80 (1989 para ser concretos) en un pueblo llamado Derry, en el estado de Maine, Estados Unidos, que empezaban con la desaparición de Georgie, hermano de uno de los protagonistas, Bill. Todo venía por Pennywise, un monstruoso y diabólico ser que adopta forma de payaso y que habitaba en el alcantarillado de la ciudad, alimentándose de niños que iban desapareciendo de manera misteriosa. A partir de ahí, también salían más temáticas como traumas infantiles, el ahora tan famoso bullying (pero que siempre ha existido), miedos interiores y la maduración de los personajes que plantan cara con valentía al mal encarnado en ese payaso.
Una de las frases que quedaron de aquella primera parte, de ese grupo de adolescentes era la que decía "Somos perdedores y siempre lo seremos". En esta segunda parte han pasado 27 años de aquello, desde que ese Club de los Perdedores formado por Bill (James McAvoy), Beverly (Jessica Chastain), Richie (Bill Hader), Ben (Jay Ryan), Eddie (James Ransone), Mike (Isaiah Mustafa) y Stanley (Andy Bean) se enfrentaron al macabro y despiadado Pennywise (Bill Skarsgärd). Abandonaron Derry, el pueblo que tantos problemas les ocasionó, pero ahora ya siendo adultos, siguen sin poder escapar de su pasado. Es Mike el que les llama, porque vuelven a pasar cosas extrañas en el pueblo, decide reunirlos de nuevo para poder superar sus traumas de la infancia, no sin cierto miedo y resistencia inicial por parte de muchos de ellos.
Esta segunda parte también peca de exceso de minutaje, se me hizo eterna.

Os dejo con el tráiler.





18. Doctor Sleep de Mike Flanagan


Doctor sueño es un film dirigido por Mike Flanagan, que es una secuela del film El resplandor de 1980 que en su día dirigió Stanley Kubrick basado en la famosa novela de Stephen King, de 1977, tercer libro del creador de It, y la que le consolidó como líder en el género de terror. La secuela de ese libro se publicó en 2013, en la que el hijo de Jack Torrance (al que daba vida Jack Nicholson en la vieja cinta de Kubrick), Danny, ahora adulto (que ahora interpreta Ewan McGregor), usa su resplandor en un hospicio de personas moribundas, a los que él ayuda a morir plácidamente. Pero Danny, es un hombre al que le persigue su pasado, ya que sigue traumatizado, tiene problemas de ira y alcoholismo, asuntos heredados de su padre. El resurgimiento de sus habilidades psíquicas en la ciudad que le acoge, hará que una niña contacte con él, Abra Stone, de una potencia sensorial brutal, que está perseguida por un grupo de vampiros casi inmortales, que se alimentan del vapor liberado por personas que poseen el resplandor, mientras son torturados hasta la muerte.
Aquí lo que se produce, aún habiendo escuchado a su director que el centro de este película es el personaje de Danny cuando ya es mayor, es la unión de varias películas en una sola, la adaptación de King, la de Kubrick, su secuela y la propia del director Flanagan. La película en si, y esto es innegable, es un remake de la de 1980, de hecho la historia parte en su primera escena en ese año, con la presentación de los vampiros y sus fechorías. Pero aquí no sólo hay un homenaje a aquel film de Kubrick, sino que hay elementos de los que se ha apropiado y a otros (incluidos los actores) les han puesto otras caras, eso si, sin perder la fidelidad a la novela de King. No quiero decir con esto que este film se apodere de cosas de la cinta de Kubrick, pero desde luego hay algunas evidencias notables.
Otro film al que le sobran 20 o 30 minutos.

Os dejo con el tráiler.






19. Star Wars: The Rise of Skywalker de J.J. Abrams


J.J. Abrams ha retomado la dirección en el que se supone es el cierre de la trilogía Star Wars, y no sólo eso, el cierre de una saga entera de 9 episodios. No conviene olvidar que desde 2012 George Lucas ya no tenía el control de la saga, que pasó a Disney. Y he de decir, como ya dije en su día del Episodio VIII, donde había unos fallos de guión de Rian Johnson que hacían bajar el nivel, que en esta última entrega era en la que muchas cosas debían quedar resueltas, y en la que debían desaparecer los pocos personajes antiguos que quedaban y hacerlo de una manera digna para ellos. Como ya hizo en el Episodio VII, Abrams despliega su maestría para el entretenimiento, y en la primera parte de la película sobre todo, lo hay a raudales. En eso sigue sin decepcionar, otro tema es como lidia con cuestiones fundamentales. Se trata de un traca final arriesgada, donde hay aciertos, pero también errores dolorosos.
Qué duda cabe que el director debía dar mucha información y desde luego hay sobreabundancia de ella y da la sensación de que ha tratado por todos los medios de que nada se quedara en el tintero, que todo tuviera su explicación y que se disiparan todas las dudas que episodios anteriores habían provocado. Pero para mí, una clave muy importante en toda esta última trilogía, era el personaje de Kylo Ren, ya que sustituir nada más y nada menos que al mejor villano de la historia como era Darth Vader, no es tarea sencilla, y aquí era donde ese personaje debía explotar, y sinceramente la decepción ha sido tremenda, eso hace que cojee todo el film, a pesar de recuperar al malvado Palpatine. Y cuando digo explotar, es que fuera lo más parecido a aquel malvado Vader, pero está a años luz.

Os dejo con el tráiler.





20. Ad Astra de James Gray


James Gray dirige esta odisea espacial llamada Ad Astra y que tiene a Brad Pitt como absoluto protagonista principal. Pitt da vida a Roy McBride, un astronauta que recibe una misión muy difícil y particular, la de localizar a su padre en los confines remotos del sistema solar, allá por Neptuno, quien lleva varias décadas desaparecido, pero del que tienen sospechas de que está detrás de una amenaza que podría acabar con la destrucción de la Tierra. Su padre, Clifford McBride, al que interpreta Tommy Lee Jones, es un héroe para todos los astronautas, un descubridor del espacio, un auténtico referente, pero cuya vida personal no cuidó o no se interesó de cuidar. Hay muchas escenas del espacio cuidadas especialmente y eso se agradece, pero siendo esa la temática, a día de hoy, ya se da por hecho.
Pero ese viaje que Roy hace, en un principio tiene a Thomas Pruitt (Donald Sutherland), un compañero de juventud de su padre, como compañero de viaje y asesor, aunque también con la labor de la empresa (la Nasa no se cita, tiene otro nombre) de vigilar a Roy, cuyas cualidades son extraordinarias. El viaje va primero a la Luna, donde hay una ciudad montada literalmente (se supone que estamos hablando dentro de muchos años), y donde sufren un ataque sobre ruedas que elimina a todos sus acompañantes, de ahí a Marte, donde será obligado por la empresa a mandar mensajes a su padre, sin recibir respuesta.
Pero es a partir de ahí, cuando Roy decide ir por libre, y se montará en una nave que le lleva al Proyecto Lima ubicado cerca de Neptuno, última posición referida de Clifford.
Brad Pitt estando muy bien, sufre que el director no saque más partido a su personaje, que se pierde en traumas internos.

Os dejo con el tráiler.

domingo, 29 de diciembre de 2019

Escenas míticas del cine (CXIV)


En 1980 Irvin Kershner (algo olvidado, por cierto) dirige el Episodio V de Star Wars, titulado El Imperio Contraataca, mi película favorita de la saga. Esta segunda parte de la primera trilogía comienza tres años después de que la Alianza Rebelde destruyera la Estrella de la Muerte, y el Imperio Galáctico comienza su contraofensiva desmantelando varias bases rebeldes a lo largo y ancho de la galaxia, obligando a los Rebeldes a huir a rincones más alejados del espacio exterior para poder reorganizarse. En ese punto, la Alianza Rebelde ha establecido una nueva base secreta en el remoto planeta helado de Hoth. Darth Vader está obsesionado con encontrar a Luke Skywalker, y para ello ha enviado miles de sondas espaciales por toda la galaxia. Palpatine ordena matar al hijo de Anakin Skywalker, pero Darth Vader prefiere intentar pasarlo al lado oscuro y unir sus fuerzas.
En una escena mítica, que no estaba ni en el guión, Darth Vader tiene una dura lucha de espada láser con Luke Skywalker, donde Vader le corta una mano a Luke y le suelta una de las frases más míticas del cine, pero que con el paso del tiempo se ha ido cambiando, y se tiene como fija la frase "Luke, yo soy tu padre" cuando lo que se dijo de verdad es "No, yo soy tu padre"a lo que Luke replica diciendo que "eso no es verdad, es imposible", y Vader le responde: "examina tus sentimientos, sabes que es verdad... tú puedes destruir al emperador, él se ha percatado de eso, únete a mi y juntos dominaremos la galaxia".


Os dejo con la mítica escena.

sábado, 28 de diciembre de 2019

Escenas míticas del cine (CXIII)


En su día entre el Episodio VII y el VIII Garteh Edwards dirigió Rogue One, temporalmente, y eso es algo que hay que dejar claro desde el inicio, se sitúa entre el Episodio III y La Guerra de las Galaxias (Parte IV en orden cronológico), finalizando realmente, donde comenzaba la que fue en su día primera película de la saga. Pero aquí, se nos cuenta una historia paralela que sucedía mientras en el viejo film se nos contó entre otras cosas, lo perverso que era Darth Vader, y se nos presentaba a personajes míticos y sus andanzas como La Princesa Leia, Han Solo o Luke Skywalker.
Pero de todos ellos, aquí sólo aparece y un poco, Darth Vader, y eso si, el personaje más malvado del cine (o uno de ellos) deja claro en pocos planos que eso de matar gente a distancia, sigue siendo su seña de identidad. Pero aquí no hay ni jedis, ni aquellos personajes antológicos, excepto el citado malvado.


La escena final, donde Darth Vader llega a la nave, en la que una importante información está siendo trasladada para que llegue a la Princesa Leia, y su aparición es estelar, arrasando con todo aquel que se encuentra a su paso.

Os dejo con la mítica escena en versión original.

viernes, 27 de diciembre de 2019

Richard Jewell (2019)


Clint Eastwood a sus 89 años sigue en plena forma y nunca decepciona, habrá películas unas mejores que otras y aunque siempre se anda buscando la obra maestra perfecta, sigue haciendo films que están claramente en el notable alto. Y Richard Jewell no es una excepción, muy notable película en la que nos cuenta la historia basada en hechos reales de Richard, al que da vida Paul Walter Hauser, un héroe convertido en villano debido a una actuación mala del FBI, que se unió a un mundo periodístico lleno de sanguijuelas, que sólo buscaban culpar a alguien de algo que no eran capaces de averiguar, o simplemente no se lo propusieron, todo ello en medio de los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996.


Primero Clint, con mucho tino, nos presenta el señor Jewell, un tipo modesto que trabaja en un buffete de abogados llevando material a los miembros de la empresa, y siendo detallista con uno en concreto, Watson Bryant (Interpretado de manera bestial por Sam Rockwell) al que le comenta que su intención es ser policía y ayudar a los demás, por eso estudiaba el Código Penal por las noches. Consigue trabajos de guarda de seguridad, y en un campus universitario tendrá problemas al excederse más allá de sus competencias, por intentar mantener a raya a universitarios jóvenes dados a la bebida, situación que el rector del campus (bastante inepto) lo considera suficiente razón para despedirle.
Pero Richard vuelve a trabajar de agente de seguridad, y está en un parque, el Centennial Olympic Park, donde se celebran conciertos relacionados con los eventos de los Juegos Olímpicos. Se da cuenta de una mochila sospechosa, avisa a los policías y empiezan a despejar la zona, su actuación evitó males mayores, y es convertido en héroe, se le suceden entrevistas y demás.


Es ahí donde está la clave del film, cuando los periodistas, en concreto Kathy Scruggs (Olivia Wilde) busca noticia desesperadamente y utilizando sus artes consigue saber que el FBI investiga a Jewell como posible culpable del atentado por su pasado. Una torpe investigación, que al salir a la luz pública por una portada de periódico, hará que Richard y su madre Bobi Jewell, a la que da vida una magnífica y ya veterana Kathy Bates, empiecen a sufrir un calvario que hará que su vida privada salte por los aires. Entonces, Richard recurre a Watson, aquel abogado al que él consideraba bueno, y será el que le ayude en un proceso muy duro.
Aquí Eastwood es muy crítico con la administración, sea del color que sea, gobernaba Clinton por aquel entonces, pero la investigación nefasta del FBI se lleva la peor parte.


Pero una idea queda muy clara en esta película y es algo que a día de hoy se ha convertido en el pan nuestro de cada día, las fake news. Se trata de una epidemia que hace mucho daño, se trata de una prensa amarilla cuya labor resulta muy destructiva, y puede volver las tornas de muchas situaciones y destrozar la vida de muchas personas. Las acusaciones falsas, la presunción de inocencia que se salta a la torera, cosas que a día de hoy están mucho peor y no sabemos donde van a acabar. Ese papel de diabla lo encarna a la perfección Olivia Wilde, pero diría que representa a muchos como ella.
Otro punto tremendo del film es la entrañable relación que se establece entre la madre de Richard y su abogado Watson, unos memorables Kathy Bates y Sam Rockwell.


Os dejo con el tráiler del film.

sábado, 21 de diciembre de 2019

Star Wars: Episode IX - The Rise of Skywalker (2019)


J. J. Abrams ha retomado la dirección en el que se supone es el cierre de la trilogía Star Wars, y no sólo eso, el cierre de una saga entera de 9 episodios. No conviene olvidar que desde 2012 George Lucas ya no tenía el control de la saga, que pasó a Disney. Y he de decir, como ya dije en su día del Episodio VIII, donde había unos fallos de guión de Rian Johnson que hacían bajar el nivel, que en esta última entrega era en la que muchas cosas debían quedar resueltas, y en la que debían desaparecer los pocos personajes antiguos que quedaban y hacerlo de una manera digna para ellos. Como ya hizo en el Episodio VII, Abrams despliega su maestría para el entretenimiento, y en la primera parte de la película sobre todo, lo hay a raudales. En eso sigue sin decepcionar, otro tema es como lidia con cuestiones fundamentales. Se trata de un traca final arriesgada, donde hay aciertos, pero también errores dolorosos.


Qué duda cabe que el director debía dar mucha información y desde luego hay sobreabundancia de ella y da la sensación de que ha tratado por todos los medios de que nada se quedara en el tintero, que todo tuviera su explicación y que se disiparan todas las dudas que episodios anteriores habían provocado. Pero para mí, una clave muy importante en toda esta última trilogía, era el personaje de Kylo Ren, ya que sustituir nada más y nada menos que al mejor villano de la historia como era Darth Vader, no es tarea sencilla, y aquí era donde ese personaje debía explotar, y sinceramente la decepción ha sido tremenda, eso hace que cojee todo el film, a pesar de recuperar al malvado Palpatine. Y cuando digo explotar, es que fuera lo más parecido a aquel malvado Vader, pero está a años luz.


Por otro lado, en el sentido positivo, Rey descubre su linaje, algo que nos tenían oculto desde hacía dos películas, pero que sale a la luz aquí, aunque no es una Skywalker, si es la heredera del legado y ha adquirido todas sus habilidades por sus dos grandes mentores Luke y la Princesa Leia. Es la que se torna en protagonista principal y lo asume muy bien, de hecho es la que salva los muebles en todos los sentidos, contando con la inestimable ayuda de Finn y Poe. Esa unión del grupo protagonista es uno de los mayores aciertos del director, que ya lo iniciara dos capítulos atrás.


Se ha buscado provocar emociones en el público, y desde luego que las hay, pero en los clímax es donde da una de cal y una de arena, por un lado dices siii, y por otro dices ¿pero esto qué es?
Se corrigen cosas de Los Últimos Jedi, como que cada personaje iba por su lado, sino que aquí es el grupo el que comanda y una líder dentro de él que toma decisiones. Además Abrams juguetea bastante con el exceso continuamente, y eso hay que dominarlo muy bien cuando te estás jugando el cuello. Por eso avanza sin parar e intentando tocar la fibra en cada una de las secuencias, y hay veces que lo consigue sin duda, golpes de efecto fuertes, pero como ya he dicho para que un film sea grandioso, el villano debe ser muy bueno...


Os dejo con el tráiler del film.

sábado, 14 de diciembre de 2019

Knives out (2019)


Rian Johnson dirige y guioniza Puñales por la espalda, como se ha traducido aquí su nuevo film Knives out. Se trata de una novela de misterio en onda Agatha Christie, llevada por fin a la gran pantalla por este cineasta, aunque también tira de otras influencias. Johnson ha tirado de chequera y ha contratado a actores veteranos de renombre y otros más jóvenes de gran nivel, un gran elenco para contarnos la historia de la misteriosa muerte de Harlan Thrombey, al que da vida Christopher Plummer, un nombre que hace homenaje a las novelas de "Elige tu propia aventura". Lo que hace es una tragicomedia, a través de un adictivo juego, consiguiendo momentos muy interesantes y brillantes.


Toda la trama está en un único escenario, una casa, la de Harlan Thrombey, y todo sucede allí, la fiesta de su 85 cumpleaños, las discusiones con sus hijos y familiares, y finalmente su muerte esa misma noche. Si bien es un film juguetón, consigue tener un equilibrio bastante bueno entre el aire a novela de misterio y la parte cómica, aunque para mi gusto se alargue en exceso en su último tramo y hubiera quedado más aseada con unos veinte minutos menos.
Pero hay dos personajes que empiezan a crecer en la película, a partir de su primer tercio y acabarán siendo el eje central, y son el detective privado afrancesado Benoit Blanc, al que da vida un magnífico Daniel Craig, y la cuidadora de Harlan, la emigrante Marta Cabrera, que protagoniza una no menos fenomenal Ana de Armas.


Lo que si es cierto, es que el pastel, a pesar de descubrirse a mitad de la película, tiene muchas incertidumbres, que unidas juntas harán que no todo sea lo que parece y que lo que se intuía sencillo acabe teniendo muchas más interpretaciones y conviertan la investigación en una galimatías, que sólo un buen detective sabrá ver, eliminando pistas falsas y sabiendo buscar la verdad. Pero de cara al espectador las pistas son muy claras y directas, para que cada uno se vaya haciendo su encaje de piezas en su cabeza, de hecho yo hice la mía y se aproximaba mucho al resultado final. Aunque aquí, y esto si que es algo quizás reprochable, el ritmo no acaba de volverse rápido, y eso en determinados momentos aplatana.


En cuanto al reparto de actores quisiera destacar a un Don Johnson rejuvenecido, a la ya mayor pero siempre eficaz Jamie Lee Curtis, un Michael Shannon soberbio y un Chris Evans (que también vale para más cosas que hacer de Capitán América) que está especialmente brillante, sobre todo en alguna escena como la de la lectura del testamento de Harlan.
Todos los giros en los que intervienen ellos están muy bien medidos, y navegan al son que les marca el director, incluso se nota que se han divertido en el rodaje.


Os dejo con el tráiler de esta interesante película.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Midway (2019)


Roland Emmerich es el director de Midway, un cineasta alemán al que le han llovido palos de toda clase y condición por muchas de sus cintas anteriores. Hablamos del director de Soldado Universal, Godzilla, Independence Day o 2012, en tono grandilocuente o catastrofista, o más serias como El Patriota. Pero es precisamente, en la onda seria de esta última, en la que ha enfocado Midway. Y no nos olvidemos de que tiene una gran calidad y sabe dar forma a historias como gusta en Hollywood.
Y aquí se mete en una historia de la que ya hay muchos antecedentes, pero que él convierte en puro espectáculo y con un sabor vintage que le queda realmente fastuoso, una mezcla de antiguo y moderno que alcanza momentos de excelencia.


Es importante reflejar una cosa que se dice al inicio, que está basada en hechos reales, pero claro siempre te queda la duda, los hechos reales para los ganadores son unos y para los perdedores son otros. Pero si he de mojarme, diré que el relato aquí es bastante fidedigno y se explican claves fundamentales de todo lo que sucedió tanto en el ataque japonés a Pearl Harbor, que recordemos está en Hawai, como las posteriores reacciones de todo tipo de Estados Unidos, y un amplio desarrollo de la decisiva Batalla de Midway. Pero la primera escena se desarrolla en Japón en 1937, y da muchas pistas del porqué del conflicto.
Sólo ya la escena del ataque a Pearl Harbor es una gozada visual, pero eso irá a más hasta explotar de manera grandilocuente en la mítica batalla del pacífico.
Por si fuera poco el reparto es brutal, Ed Skrien, Patrick Wilson, Luke Evans, Dennis Quaid (¡cómo está de mayor!), Woody Harrelson (excelso), Aaron Eckhart, etc., cuya labor es muy buena, aunque la construcción de los personajes les lleva a explotar los tópicos y no aportar mucho.


Pero el Señor Emmerich, y esta es la gran virtud del film, ha hecho un tratamiento de la acción realmente brillante con unas batallas aéreas de lo mejor que se ha visto, que tienen una precisión, un ritmo y una devoción a su vez, absolutamente brutales. Evidentemente la tecnología del siglo XXI ayuda y la sabe aprovechar al máximo. Eso provoca que la narrativa quede algo coja, y no por su rigor histórico que diría es del 100%, sino porque la diferencia de intensidad y clímax entre las escenas bélicas y el resto de escenas es importante, aunque he de decir que incluso eso se lo perdono, porque con las batallas aéreas disfruta uno como un niño con zapatos nuevos.


En última instancia me parece un gran acierto el homenaje (que ya se lo merecían) que tienen en este film los criptógrafos, que ayudaron de manera decisiva y clave a la victoria en la batalla de Midway descifrando los mensajes en clave de el ejército nipón, lo que fue fundamental para saber cuando y donde atacarían, y poder así preparar una respuesta con trampa incluida, teniendo una flota marina de menos portaaviones que la japonesa y estando en clara inferioridad a priori. Los detalles de aviones, acorazados, submarinos, portaaviones, cazas, etc., están cuidados al máximo, y también el desarrollo exacto de la batalla, que en muchos momentos hacía que te sintieras dentro de ella, con lo que eso supone.


Os dejo con el tráiler del film.

sábado, 30 de noviembre de 2019

Bandas sonoras míticas de películas (XXVI)


Después de intentos fallidos, Sergio Leone logró rodar Érase una vez en América, una fastuosa película cuya idea original estaba en seis horas de película, que se vio obligado el director a recortar a cuatro y media, y finalmente a tres y media para que se pudiera estrenar en salas en dos partes en 1984. Posiblemente sea una de las obras maestras del cine más conseguidas, y con un resultado más redondo, y eso que en los recortes que sufrió hay personajes que lo notan y sus historias quedan sin verse (la nueva versión parece que los recupera).
Una película que está ambientada en los años de la Ley Seca en New York, desde 1920 a 1933, pero no llega a ser un film de gangsters al uso, sino una visión personal del director sobre el género y su devoción por una época ya pasada del cine, el de las grandes superproducciones.
Se trata de un gran cuadro sobre la historia de Estados Unidos en esos años, y poco complaciente con el público, con personajes muy odiosos en su totalidad, además de lograr que el verdadero protagonista de todo fuera el tiempo.
David Aaronson, un pobre chaval judío conoce en los suburbios de Manhattan a Max, otro joven hebreo dispuesto a llegar lejos a toda costa y por cualquier método. Noodles (Robert de Niro) y Max (James Woods) hacen muy buena amistad y con otros amigos forman una banda que prospera a base de robos, y se convierten en mafiosos importantes.
Todo esto está narrado musicalmente por la maravillosa banda sonora de Ennio Morricone, viejo colaborador ya por entonces de Leone, una banda sonora de las primeras que compré original en su día.


Os dejo con el tema central del film.

viernes, 29 de noviembre de 2019

Escenas míticas del cine (CXII)


En 1965 David Lean dirige Doctor Zhivago, una memorable película basada en la novela de Boris Pasternak, maldita y en el ostracismo en Rusia durante 30 años, y que interpretan un espléndido Omar Shariff, Julie Christie y Geraldine Chaplin entre otros. Shariff da vida al Doctor Zhivago que es poeta, cirujano, marido y amante pero cuya vida queda trastornada por una época muy convulsa en Rusia, 1917, la revolución bolchevique, y la guerra civil que sigue a la revolución, que provocan conflictos en todas las familias. El drama de este hombre, en el que se centra el film, cuya lucha contínua por sobrevivir es épica, centra el metraje y también su vida amorosa, quizás con una disyuntiva entre no saber amar o amar demasiado.
En una escena mítica, en la estación ferroviaria de Moscú, miles de personas esperan al tren para salir de allí y marchar lejos. Zhivago y su familia consiguen plaza en el tren (donde sólo dejan entrar a 50 almas por vagón). Allí ya hay gente que viene de más lejos, "voluntarios", como el personaje que interpreta Klaus Kinski, esposado a la litera y clamando por su libertad.


Os dejo con la mítica escena.