La 39 edición de la gala de los Premios Goya 2025 celebrada en el Palacio de Congresos de Granada tuvo como presentadoras a Leonor Watling y Maribel Verdú. La gala fue histórica por varios motivos, pero sobre todo porque el Goya más importante de la noche, el de mejor película, se entregó a dos filmes, 'El 47' y 'La Infiltrada, premio que se entregó ex aequo. Se trata de un resultado sin precedentes en la historia de estos premios y en esa categoría, aunque si se había dado anteriormente en 1991, al entregar el premio al Mejor Cortometraje de ficción. La gala tuvo un problema y es que fue demasiado larga, de hecho a la 1:30h de la madrugada todo era confuso, además con el giro de guión añadido del premio a dúo. En cuanto a las actuaciones musicales lo más destacable desde mi punto de vista fue Miguel Ríos.
Por otro lado Maribel Verdú entregó el Goya de honor a Aitana Sánchez Gijón, y Richard Gere recibió el Goya Internacional a su carrera. Como ranking de la ceremonia El 47 se llevó 5 cabezones, Segundo premio y La habitación de al lado 3, La infiltrada 2 (de mucho peso) igual que La virgen roja, La guitarra flamenca de Yerai Cortés otros dos como La Estrella Azul (quizás merecía alguno más) y Marco también dos más.
Aquí está la lista de ganadores:
*Mejor película: El 47 y La Infiltrada *Mejor dirección: Isaki Lacuesta y Pol Rodríguez porSegundo premio
James Mangold dirigió en 2019 este extraordinario biopic, Le Mans' 66 se tituló aquí, que tenía como gran virtud construir una gran película basada en dos pilares tremendos, como son las grandes actuaciones de Matt Damon y Christian Bale, además de reconstruir fielmente una de las rivalidades más fuertes de la historia de las carreras de coches, la que hubo entre Ford y Ferrari en los años 60, y que tuvo a la pista del circuito galo de Le Mans y su mítica prueba de las 24 horas como protagonista.
Ferrari llevaba años ganando esa mítica carrera, pero Enzo Ferrari tenía poca liquidez, por lo que Ford intenta comprar a la escuadra italiana, Enzo se niega y despide a sus emisarios, es entonces cuando Ford recluta a los mejores ingenieros, pilotos y mecánicos para hacer un coche que gane la mítica carrera.
Matt Damon encarna a Carroll Shelby, un tipo que fue piloto y ganó la mítica carrera, pero cuyos problemas de salud le obligaron a retirarse, a partir de ahí decide hacer coches y se convierte en un visionario automovilístico. Conseguirá, no sin reparos por parte de la empresa Ford, que su amigo y gran piloto, el británico Ken Miles, al que da vida Christian Bale, construya un coche desde cero para conseguir ganar esa carrera en Francia. Todo ese tipo de procesos son largos, y los resultados no suelen ser buenos al principio, pero la perseverancia de ambos y las gestiones de Shelby con Henry Ford II, hicieron que al final Miles llevara ese coche a competir de igual a igual con los Ferrari.
Hay muchas veces que digo, que hay cintas excesivamente largas que con un recorte funcionarían mejor, aquí las dos horas y media están totalmente justificadas, ya que el proceso de construcción del bólido es la clave de todo, y por supuesto los riesgos que conlleva. Pero aparte, está la vida de Miles con su sufrida mujer y su hijo que le adora, y luego las personalidades digamos no muy simpáticas que había dentro de una gran empresa como Ford, donde su máximo responsable se rodeaba de personas poco llevaderas, por decirlo finamente.
Pero qué bien está centrado el film en la pasión que une a dos hombres como Shelby y Miles, que personalmente son bastante distintos y eso provoca roces, e incluso peleas.
En una escena absolutamente mítica, Shelby sube al bólido a Henry Ford II (Tracy Letts), al que le cuesta entrar y dice "me he aplastado los huevos", a lo que Shelby contesta que "el próximo diseño será más cómodo, no se preocupe", "¿está preparado?" Ford: "El apellido que hay en ese volante debería decirle que nací preparado, arranque"... y Shelby arranca, uyyy que si arranca, la vuelta que le da en el coche hace que Ford acabe llorando del miedo que ha pasado.
Por un puñado de dólares, dirigida por Sergio Leone en 1964, es una de esas películas que conviene situar en su contexto, para ser conscientes de la sorpresa que produjo en su momento y a la vez el enorme impacto que tuvo. Definitoria del Spaguetti Western, es la primera de una trilogía fantástica, rodada en Almería (España), que se completa con La muerte tenía un precio y El bueno, el feo y el malo (diseccionada ya aquí). Hablamos de algo que nadie podía imaginar en aquel entonces, ya que un producto de estas características, poco prometedoras, se convirtió en un éxito taquillero que lanzó la carrera de su director (hasta entonces un completo desconocido) y de su actor protagonista, Clint Eastwood (que protagonizaba westerns televisivos) y darle una vuelta de tuerca abismal a un género ya casi en vía muerta por aquella época.
Este film es innovador en su momento, claro que sí, pero parte de sus rasgos estilísticos parten de las influencias de grandes directores americanos, de películas como Centauros del Desierto de John Ford (1956), Forty Guns de Samuel Fuller (1957), o El hombre del Oeste de Anthony Mann (1958) por poner algunos ejemplos de los grandes referentes.
Pero este film en concreto, es un remake de un film de Akira Kurosawa, Yojimbo (1961), aunque los productores, vistas las expectativas pobres del inicio, decidieron no pagar las exigencias del director japonés por derechos de autor, cosa que cambió a partir del éxito internacional, ahí si la negociación fue diferente, ya que las recaudaciones daban dinero a espuertas.
El protagonista que interpreta Clint Eastwood es un jinete solitario (al que llaman Joe en algún momento, pero que se le prefiere mantener en el anonimato) que llega al pueblo fronterizo de San Miguel en conflicto, donde hay dos familias enfrentadas, los Rojo y los Baxter. Hablamos de una época, después de la muerte de Juárez, donde en México dominan la injusticia, la violencia y el terror. Nada más llegar recibe advertencias de todo tipo ("No quisiera doblar las campanas por ti", o "Adiós Amigo"), incluso del tabernero, pero lejos de amedrentarse, el vaquero decide quedarse y sacar provecho de su situación ofreciendo sus servicios a los Rojo (que venden alcohol), a la vez que ayuda secretamente a los Baxter (que venden armas), fomentando su rivalidad, un juego a dos bandas que le hará vivir peligrosamente.
Por supuesto, Ennio Morricone musicaba de manera formidable el film.
En una escena mítica el ejército mexicano llega al pueblo de San Miguel, y Joe está con el tabernero Silvanito (José Clavo), el militar de mayor rango ordena al sargento que haga lo necesario para hospedar esa noche al destacamento y que se doblen los turnos de vigilancia en la diligencia. Es entonces cuando Joe pregunta a Silvanito ¿Qué demonios llevarán en esa diligencia?, a lo que el tabernero contesta: "eso es fácil de averiguar, te acercas como si fueras a echar un vistazo dentro, si la emprenden a tiros es oro".
Tras su prometedor debut en la dirección con la modesta y de buenas intenciones "El hombre sin rostro" de 1993, Mel Gibson, se arriesga con una superproducción poco frecuente en los 90.
Dirige en 1995 un drama histórico y épico de 3 horas, dónde la fuerza, el ritmo y el romanticismo son su bandera acerca de un héroe independiente escocés de principios del siglo XIV, William Wallace. Su relato de gloria y libertad, sus grandes escenas de acción, y la gran actuación de los actores elegidos, le hicieron llevarse varios Óscars (mejor película, director, fotografía, sonido y maquillaje)y arrasar en taquilla. La cinta se preocupó más de la ambientación que del rigor histórico, cometiendo bastantes idas de licencia histórica.
Hoy quiero destacar la escena del comienzo de la batalla de Stirling, en la que al principio William Wallace llega a lomos de su caballo, se baja y recibe junto a los suyos la oración que les dan varios sacerdotes antes de la lucha. Los escoceses provocan enseñando sus atributos ya que no llevan nada debajo de sus faldas, los ingleses ansiosos empiezan a lanzar flechas con sus arqueros ante los que llaman insolencia de Wallace, ellos se protegen con sus escudos, pero no todos se salvan, algunos son heridos, la respuesta es enseñar los culos... y vuelven a llover flechas, que dan de lleno a más de uno.
Ken Annakin, Andrew Marton y Bernhard Wicki dirigieron en 1962 el film El día más largo, basada en la novela The longest day: June 6, 1944 D-Day", publicada en 1959 por el periodista y escritor irlandés Cornelius Ryan, autor que en 1974 vería también adaptada a la gran pantalla "Un puente lejano", otra de sus novelas. Que la película tuviese tres directores, se debía a que cada uno dirigía un episodio, dentro de los tres en los que se divide la cinta, Ken Annakin dirige los episodios ingleses, Andrew Marton los americanos y Bernhard Wicki los alemanes. Esto formaba parte de la gran producción de Darryl F. Zanuck, acostumbrado a la grandiosidad de sus películas, y su espectacular puesta en escena. Con un presupuesto de 10 millones de dólares de la época contrató a una tirada de estrellas apabullantes, un reparto con John Wayne, Henry Fonda, Curd Jürgens, Robert Ryan, Robert Mitchum, Sean Connery, Richard Burton, etc...
En el film se relata minuciosamente el desembarco de las tropas aliadas en las playas de Normandía, el 6 de junio de 1944, día que fue el comienzo del fin de la dominación nazi sobre Europa. Un ataque en el que participaron 3.000.000 de hombres, 11.000 aviones y 4.000 barcos.
En una escena mítica un general alemán Hans Speidel (Wolfgang Buttner), se aventura a pronosticar que los aliados deberían atacar por sorpresa en el punto más alejado (Normandía) y con mal tiempo...
Como decía ayer, n el año 1982 Ted Kotcheff dirige Acorralado, cuyo nombre original en Estados Unidos era First Blood y que se basaba en la novela de ese título de David Morrell de 1972. Ese mismo año Columbia Pictures se hizo con los derechos cinematográficos de la novela por 75.000 dólares a instancias del productor Lawrence Turman, pero el film entró en el infierno del desarrollo, pasando de unas manos a otras durante una década. La película trata de la visita que va a realizar John Rambo (Sylvester Stallone) a un viejo compañero de armas de Vietnam, y se entera de que ha muerto víctima de un cáncer por las secuelas de la guerra. Es entonces cuando merodea por el pueblo, y unos días después la policía le detiene por "vagabundo" y se ensañan con él en las duchas de la comisaria. Es entonces cuando le vienen a la cabeza, la similitud con las torturas que él recibía en Vietnam, por lo que reacciona violentamente, saliendo de la comisaria a puñetazo limpio. Se refugia en las montañas, y tendrá a todo el pueblo, más los apoyos foráneos, en busca de él.
Entonces aparece en escena el hombre que le entrenó, El Coronel Trautman (Richard Crenna), que en una escena memorable, pone al Sheriff Teasle (Brian Dennehy) y sus compañeros en órbita de a qué se están enfrentando.
En el año 1982 Ted Kotcheff dirige Acorralado, cuyo nombre original en Estados Unidos era First Blood y que se basaba en la novela de ese título de David Morrell de 1972. Ese mismo año Columbia Pictures se hizo con los derechos cinematográficos de la novela por 75.000 dólares a instancias del productor Lawrence Turman, pero el film entró en el infierno del desarrollo, pasando de unas manos a otras durante una década. La película trata de la visita que va a realizar John Rambo (Sylvester Stallone) a un viejo compañero de armas de Vietnam, y se entera de que ha muerto víctima de un cáncer por las secuelas de la guerra. Es entonces cuando merodea por el pueblo, y unos días después la policía le detiene por "vagabundo" y se ensañan con él en las duchas de la comisaria. Es entonces cuando le vienen a la cabeza, la similitud con las torturas que él recibía en Vietnam, por lo que reacciona violentamente, saliendo de la comisaria a puñetazo limpio. Se refugia en las montañas, y tendrá a todo el pueblo, más los apoyos foráneos, en busca de él.
Entonces aparece en escena el hombre que le entrenó, El Coronel Trautman (Richard Crenna), que en una escena memorable, pone al Sheriff Teasle (Brian Dennehy) y sus compañeros en órbita de a qué se están enfrentando.
En una escena mítica al principio del film Rambo es conducido por el Sheriff a las afueras del pueblo indicándole hacia donde puede marcharse, pero John decide volver por el puente, el Sheriff le dice que a donde va, pero no responde y entonces le dice que está detenido. Le dice que abra las piernas y le registra, le saca su cuchillo y le pregunta que para qué lo usa, y John dice que para cazar...
Coralie Fargeat dirige La Sustancia que se debe incluir dentro del cine de terror, y que ha conseguido colarse en los Oscars con un total de cinco nominaciones, muy merecidas. Desde que tuve referencias del film, deseaba verlo ya que todas las personas que me hablaron de este trabajo me lo recomendaban. Primero decir que no es un film apto para todo el mundo, ya que hay escenas duras, pero parte de una premisa que es realmente interesante, si te ves mayor, puedes desdoblarte y tener otro yo más joven, a partir de un producto revolucionario basado en la división celular, que crea ese alter ego más joven, más bello y más perfecto.
Demi Moore da vida a Elisabeth Sparkle, una estrella televisiva que lleva años liderando audiencias haciendo mover el esqueleto (tipo Eva Nasarre aquí en España) a todos los que quieren hacer algo de ejercicio saludable.
Elisabeth ha llegado a los 50 y para alguien que trabaja en televisión su imagen es crucial. En un momento dentro de las instalaciones de la televisión, va al baño de hombres y escucha como su jefe en la televisión, Harvey (Dennis Quaid) mientras micciona y con una cámara fija en la parte alta del tiesto habla por el móvil y deja claro que Elisabeth está mayor y que la va a despedir. Al salir, ella se mira al espejo y se da cuenta de que se le acaba el chollo. Entonces sale del edificio, va en su coche y ve como en un cartel gigante se quita su imagen, lo que le provoca un disgusto, deja de atender la conducción y es embestida por un vehículo (espectacular escena esta), dando vueltas de campana. En el hospital le atienden y milagrosamente no tiene nada según le dicen el doctor y el enfermero que le atienden. El doctor se retira y el enfermero ausculta a Elisabeth y da su visto bueno, dejando en el bolsillo del abrigo de ella un pen drive llamado The Substance y el papel que lo envuelve dice "me cambió la vida". Cuando llega a casa lo pone en el televisor y sigue las instrucciones, hace el pedido y va a buscar el material a una zona desangelada y en un sitio recóndito y escondido. Cuando regresa a su enorme casa pone en práctica el material recibido, y a partir de ahí todo cambiará.
Moore hace una compleja interpretación (y por ella está nominada y ya ha ganado el Globo de Oro) de una estrella envejecida que toma ese misterioso suero para recuperar la juventud perdida, un experimento que al inicio parece ir bien, pero que se acabará convirtiendo en una pesadilla surrealista. Demi hace una exhibición, una clase magistral de transformación física y emocional que tiene algunas escenas ya míticas e icónicas como, por ejemplo, cuando se aplica y se quita el pintalabios, mezcla de confianza y fragilidad.
Hay momentos grotescos, excesivos, que se alternan con otros de más poso, pero si es cierto que siempre está vivo el espíritu de explotación, con un monstruo repugnante y deforme, partos por la espalda y masas de carne que se arrastran por el suelo. La segunda parte de la cinta se convierte en una muestra de como el ser humano se puede volver muy egoísta y codicioso, pero entre la matriz y su copia más joven hay un enlace, de hecho cuando se le proporciona el material se le deja muy claro que ambas son la misma, y entre ambas se deben repartir las semanas de vida y deben ser equilibradas, en cuanto ese equilibrio se rompe, todo salta por los aires.
Obviamente la copia joven Sue (Magaret Qualley), consigue sin problemas ser la sustituta de Elisabeth y encandilar desde el primer día a Harvey, que está en el trono del éxito. También he de destacar a este personaje, histriónico en sus formas, pero verdaderamente zafio, otra gran actuación la de Dennis Quaid. Ella empieza a copar los carteles y a ser la estrella, a costa de su matriz Elisabeth que sufre su triunfo.
El final gore y con esa explosión de sangre es realmente apabullante y excesivo, pero quizás es como el final estruendoso de todo lo que se va generando a lo largo de la película.
En definitiva un film que no te deja indiferente, que hace pensar mucho sobre el tema de la vejez y la eterna juventud que afecta a la vida de muchas personas y que aquí se le da una solución con trampa por así decirlo.
Robert Greenwald dirigió Xanadu en 1980, un film de presupuesto escaso en sus inicios que fue tomando cuerpo y subiendo sus pretensiones cuando tuvo entre sus actores protagonistas a Olivia Newton-John y Gene Kelly entre otros. La película es un remake no-oficial de la película Down to earth de 1947 protagonizada por Rita Hayworth, además que el título es una referencia al poema Kublai Khan o "La visión de un sueño". Los protagonistas eran Michael Beck, que luego se volvió experto en protagonizar telefilms en los años noventa, Olivia Newton-John que venía del éxito de Grease dos años antes y el prestigioso bailarín Gene Kelly, siendo esta si última participación en una película musical antes de su muerte a mediados de la década de los 90. Xanadu fue un fracaso absoluto de taquilla y nos contaba la historia de un joven artista frustrado llamado Sonny, que se gana la vida pintando portadas de álbumes y un día al tirar algunos de sus bocetos y dibujos al aire, un mural con las nueve musas cobra vida y una de ellas Kira (Olivia Newton-John), cobra vida y conoce a Sonny (Michael Beck), enamorándose convenientemente rápido. En medio de esta historia aparece un ex-músico de una big band, Danny McGuire (al que da vida Gene Kelly) que conoce a Sonny y ambos forman una especie de amistad intergeneracional por así llamarlo y junto a Kira planean convertir un viejo edificio en un club de baile o algo parecido, con el patinaje como vehículo. El guión era surrealista y patético, el film está lleno de videoclips inconexos, incluyendo diálogos para el olvido, por lo que resultó bastante nefasto e inspiró a John Wilson a crear los premios Razzie en 1981, teniendo esta película seis nominaciones y llevándose el premio a peor director por Robert Greenwald.
La banda sonora fue lo realmente exitoso y lo que tenía verdadero valor, y estaba dividida en dos, una primera cara donde Olivia Newton-John hacía duetos con The Tubes, Cliff Richard o el propio Gene Kelly y la segunda era de la Electric Light Orchestra, incluyendo el tema que daba título a la película que cantaba Olivia, canción que se escuchó por todos los rincones del mundo y fue muy exitosa y siendo número 1 en varios paises.
Os dejo con el tema Xanadu por Electric Light Orchestra y Olivia Newton-John.
En 1984 Herbert Ross dirigió Footloose, un film que con el paso de los años se convirtió en película de culto, pero cuya banda sonora tuvo éxito desde el principio. El guión de Dean Pitchford tenía a Ren McCormack al que da vida Kevin Bacon, es un adolescente que ha vivido siempre en Chicago, hasta que se traslada a una pequeña localidad del medio oeste, donde el Ayuntamiento ha prohibido el baile y la música rock después de que cinco jóvenes murieran en un accidente de coche tras una fiesta en la cual bailaban ese estilo de música, también el estricto pastor Shaw Moore (John Lithgow) está conforme con la prohibición. Ren es un rebelde y despierta entre sus compañeros de instituto la pasión por la música y todos ellos se unen para reivindicar la fiesta de graduación. El reverendo Moore se opone frontalmente, y es especialmente hostil ya que descubre que su hija Ariel (Lori Singer), se ha enamorado de Ren.
La banda sonora fue encargada a Miles Goodman que hizo una selección de temas, algunos de los cuales fueron hits incontestables, como la propia Footloose de Kenny Loggins que suena varias veces en el film, o el tema Holding out for a hero de Bonnie Tyler, otro exitazo.
Os dejo con esos dos temas, el Footloose de Kenny Loggins.
David Lynch ha fallecido este pasado 15 de enero a la edad de 78 años, como ha anunciado su familia en su cuenta de facebook oficial. El año pasado, el artista había revelado que sufría un efisema pulmonar (desde 2020), pero que seguiría fumando y trabajando a pesar del diagnóstico, es muy probable que esa haya sido la causa del deceso, aunque la familia no lo ha dado a entender oficialmente.
Hablamos de un director revolucionario que removió el cine independiente norteamericano en la década de los 80, y lo que es evidente es que no dejaba a nadie indiferente, tanto para bien como para mal. Obras irrepetibles como Terciopelo azul, Mulholland Drive, Cabeza borradora o El hombre elefante son algunas de sus películas míticas, su particular versión de Dune (con fans a favor y en contra) pero mucha gente le recuerda siempre por ser el creador junto a Mark Frost de una de las mejores series de la historia de la televisión, "Twin Peaks"... se acuerdan de aquel ¿Quién mató a Laura Palmer?. Esta serie comenzó en 1990 y se clausuró en 1991, empezó con unas audiencias tremendas y llegó a decaer cuando no se daba resolución al caso, y no se sabía quién había matado a la protagonista, una chica aparentemente perfecta, que no lo era tanto.
Sea como fuere hablamos de un director poco corriente, pero que fue nominado a los Oscars en 4 ocasiones y fue ganador del Oscar Honorífico en 2020. Según el comunicado oficial de la familia: "Hay un gran agujero en el mundo ahora que él ya no está con nosotros. Pero como él diría, mantén la vista en el donut y no en el agujero".
Después de varios años como pintor y realizador de cortos animados y de acción real, Lynch irrumpió en la escena cinematográfica mundial con su primer largo titulado Cabeza borradora, una obra que es realmente inquietante, de humor negro y que se convirtió con cierta rapidez en una obra de culto. Poco después en 1980 llegó El hombre elefante, un drama muy conmovedor sobre Joseph Merrick, cuya historia real está aquí contada como John Merrick, un hombre gravemente deformado que vivió en el siglo XIX en Londres, un ejemplo de superación de la Inglaterra victoriana, film que tuvo ocho nominaciones a los Oscars, incluido mejor director. En 1984 llegó su adaptación de la novela de ciencia ficción de Frank Herbert, Dune, que tuvo un descalabro en taquilla descomunal, y que hoy día ha sido revitalizada y con enorme calidad por Denis Villeneuve. Lynch se repuso con Terciopelo azul en 1986, un aterrador viaje infernal y psicosexual que solo podía estar en la cabeza de alguien como David Lynch. En 1990 hizo otra de sus joyas Corazón Salvaje, que recibió la Palma de Oro en el Festival de Cannes.
Después el éxito de Twin Peaks, y ya en 2001 llegaría esa controvertida cinta también, llamada Mulholland Drive, también película de culto encuadrada en el género neo-noir, con una trama que incluye historias aparentemente no relacionadas pero que se conectan con el tiempo de diversas formas, pero llena de escenas surrealistas e imágenes que se relacionan con esa narrativa críptica tan característica de Lynch.
Una de sus últimas apariciones fue en Los Fabelmans de Steven Spielberg de 2022, haciendo de John Ford de manera magistral.
En 1986 David Lynch dirigió Blue Velvet (Terciopelo azul) después de haber hecho la trilogía que se componía de Cabeza borradora, El hombre Elefante y Dune, donde el joven David Lynch demostraba un profundo conocimiento del cine clásico, pero también un hábil tejedor de atmósferas postmodernas, aunque en el fondo su cine es de autor. De Laurentiis después del fracaso de Dune, se la jugó con Terciopelo Azul, ya que quedó fascinado por el guión, cuando Lynch ya pensaba que no lo haría.
La historia parte una mañana en la que Jeffrey Beaumont (Kyle MacLachlan), después de visitar a su padre en el hospital, encuentra entre unos arbustos una oreja humana. La guarda en una bolsa de papel y la lleva a la comisaría de policía, donde le atiende el detective Williams (George Dickinson), que es vecino suyo. Comienza así una misteriosa intriga que desvelará extraños sucesos acontecidos en un pequeño pueblo de Carolina del Norte.
En homenaje os dejo con la escena inicial de Tercipelo Azul, donde suena el tema del mismo nombre de Bobby Vinton.
Bien, el grueso de películas que dominan esta lista las vi en esos últimos cinco o seis meses del año, salvo alguna que otra excepción, pero también digo que alguna de las que están en los puestos más altos se estrenaron a mediados del año. Aquí tenemos un film que para mí es indiscutiblemente la mejor película del año, lo tiene todo, otra vuelta de tuerca de un director australiano veterano y su mítica saga, otra saga con su segunda y magnífica parte que incluso supera a la primera y que podría haber estado en el primer lugar, y las tres películas españolas que más me han impactado y que son de una extrema calidad y de muy diferentes temáticas las tres. Por descontado que se trata de una lista hecha a partir de los films que pude ver.
1. FURIOSA: A MAD MAX SAGA de George Miller
George Miller volvía a la carga este 2024 con la precuela de Mad Max: Fury road, Furiosa, con una muy difícil misión, no ser Fury road, algo complicado, ya que las comparativas son inevitables, pero regresa a esa distopía apocalíptica que creó en 1979 atendiendo a las exigencias del público actual. Furiosa sale realmente airosa, valga el pareado, y sobre todo porque las dotes de un experimentado director como Miller tienen aquí una lección verdaderamente impresionante de dirección, siendo además muy inteligente y aplicando una máxima, no repetirse, y sin perder ninguna de las señas de identidad que hacen a la saga de Mad Max una licencia totalmente de culto y reverenciada. Una cinta de técnica impecable.
Aquí nos relata que al caer el mundo, la joven Furiosa (Alyla Browne de pequeña y Anya Taylor-Joy de adolescente y mayor) es arrebatada del "Lugar Verde de Muchas Madres" y cae en manos de una horda de motoristas liderada por el Señor de La Guerra, el Doctor Dementus al que da vida un extraordinario Chris Hemsworth, a cuya madre matan raptando a la pequeña. Arrasando el Páramo y todo lo que encuentran a su paso se topan con La Ciudadela, propiedad de Immortan Joe (Lachy Hulme) que como es lógico aquí es igual de impactante que en Fury Road, siendo aquí más joven. Mientras los dos tiranos (solo existen villanos) luchan por el dominio, Furiosa debe sobrevivir a muchas pruebas mientras reúne los medios para encontrar el camino de vuelta a casa. El inicio es agitado y tenso, pero no hace presagiar todo el despliegue de medios que acaba desfilando en pantalla, que es tremendo. Otro punto muy positivo es para el gran diseño de vestuario. Y no nos olvidemos del personaje de Tom Burke, el actor británico, ese Praetorian Jack que será el verdadero valedor de Furiosa.
Es innegable que Mad Max: Fury Road marcó un antes y un después en el cine de acción, y que por ese motivo quizás sea insuperable, pero este film y sus virtudes son muy valorables, teniendo en la dirección artística una de sus grandes aciertos, mientras que la trama gana interés con unos personajes carismáticos que evolucionan, a la vez que aparecen otros nuevos de peso. Las elipsis y los saltos temporales están bien aplicados. Nueve años después de aquella, esta precuela no es ni mejor ni peor ni hay que medirla en esos aspectos, pero si que su naturaleza es diferente, y sus aspiraciones al fin y al cabo también. Algo que une a las dos cintas inevitablemente es esa lucha por la supervivencia, la locura de aquellos que son capaces de seguir a un líder sin importarles la muerte y toda la gama de artefactos que se componen de cuádrigas con motos, motos con cuernos y calaveras, parapentes motorizados y con ventiladores, cisternas imponentes, etc.,
Os dejo con el tráiler de este film.
2. DUNE: PART TWO de Denis Villeneuve
Muchas eran las expectativas por mi parte de la segunda parte de Dune, que salió este año en cines allá por el 1 de marzo y dirigida de nuevo por el director francocanadiense Denis Villeneuve donde revisa de manera bestial la novela de Frank Herbert, y francamente ha superado todo lo esperado, un auténtico disfrute visual, actoral y de conjunto. Ya en la primera parte tres años atrás, el director y su tratamiento que hacía del conjunto y de los personajes, me parecieron de un acierto total. Denis, anteriormente, ya me dejó un buen sabor de boca con La Llegada, más tarde con la notable Blade Runner 2049, pero se coronó tres años atrás y ahora ha subido a la gloria. La dirección de arte, los efectos y la puesta en escena visual son de una calidad soberbia, además de contar con Hans Zimmer en la banda sonora del film, al igual que en la primera parte.
Arrakis, el planeta del desierto, es el feudo de la familia Harkonnen desde hace generaciones, pero queda en manos de la Casa de los Atreides, después de que el emperador ceda a ésta explotación de las reservas de especia, una de las materias primas más valiosas de la galaxia y también una droga capaz de amplificar la conciencia y extender la vida. En la primer parte El duque Leto (Oscar Isaac), la dama Jessica (Rebeca Ferguson) y el hijo de ambos, Paul Atreides (Timothée Chalamet), llegaban al planeta con la esperanza de recuperar el nombre de la casa, pero pronto se verían envueltos dentro de una trama de traiciones y engaños que hizo que desconfiaran de sus más allegados y a valorar a los lugareños, los Fremen, una tribu de habitantes del desierto, que tienen estrecha relación con la especia. Pero Paul decide unirse a la tribu de los Fremen y empezar un viaje espiritual y marcial para convertirse en el mesías, mientras intenta evitar el horrible pero inevitable futuro que se ha presenciado, una Guerra Santa en su nombre, que se extiende por todo el universo conocido. A destacar la escena del coliseo en blanco y negro, llevando la decadencia de la Casa Harkonnen a lo más oscuro me parece sublime.
Denis Villeneuve hace un cosa especial en este film, ya que deconstruye el camino del héroe más clásico, para poner todo en clave bíblica y en un fantástico paralelismo con Moisés que también hacía una visita al desierto y vagaba por él para liberar a un pueblo al que pertenecía por adopción, cambia el abrir las aguas del Mar Rojo, por montar a lomos de un gusano gigante para demostrar que es el elegido, por cierto una escena absolutamente deslumbrante. De hecho, una cosa muy importante, es que Paul Atreides no es precisamente el modelo de salvador al que industrias como Hollywood nos tiene acostumbrados.
En el plano actoral, a la brillante actuación de Timothée Chalamet como Paul Atreides, hay que añadir a Zendaya que interpreta a Chani, la Fremen enamorada de Paul, Javier Bardem da vida a Stiglar líder de los Fremen, Rebeca Fergusson como Jessica la madre de Paul, Charlotte Rampling como la Reverenda Madre Mohiam, Stellan Skarsgârd sigue haciendo del Barón Vladimir Harkonnen, Christopher Walken es el Emperador (excelente), Dave Bautista como Rabban Harkonnen, que es sustituido al mando del ejército por el sobrino del Barón Feyd-Rahuta interpretado por un asombroso Austin Butler (si, si, el mismo que hizo de Elvis) que es una locura de película de terror.
Os dejo con el tráiler del film.
3. LA INFILTRADA de Arantxa Echevarría
Arantxa Echevarría dirige La infiltrada, basada en la historia real de Aranzazu Berradre Marín, pseudónimo con el que se infiltró una policía nacional en la banda terrorista ETA durante ocho largos y duros años en la década de los noventa, a la que da vida una extraordinaria Carolina Yuste. Con apenas veinte años es seleccionada por Ángel (Luis Tosar), su jefe dentro del cuerpo nacional de policía, que le explica desde el principio que su labor será fundamental, pero para ello tendrá que desconectarse de su familia y cortar lazos aparte de que esa faena que haga no será reconocida nunca, ni antes, durante, ni después, pero no se puede equivocar. La joven consiguió infiltrarse en la izquierda abertzale presentándose como militante del Movimiento de Objeción de Conciencia de Logroño. Es la única mujer (esto generó burlas en su día por parte de sus compañeros) que convivió en un piso con dirigentes de la organización terrorista. Su labor fue crucial para desarticular el comando Donosti, en una época en la que la banda declaró una falsa tregua. Se trata de la historia de una mujer muy valiente, que cambió su vida para salvar la de otros.
La película retrata la evolución de la agente durante los ocho años que estuvo infiltrada dentro de la banda y la presión continua a la que estuvo sometida, con la preocupación de ser descubierta y la de obtener información clave sin ser descubierta. Esa trama llena de tensiones y peligros, explora los riesgos de vivir bajo una identidad falsa, además del precio emocional y personal de haber cortado las conexiones familiares.
La dirección de este film me parece brillante ya que destaca por su capacidad para construir un thriller en tono muy real, pero que también te muestra la opresión de la situación. Eso provoca que el espectador esté en tensión constante, y experimente la creciente sensación de peligro que rodea a la protagonista principal, ese conflicto interior que agobia y mucho a Arantxa está capturado de manera brutal.
Todo es llevado con un estilo sobrio, alejado de excesos, y centrándose en el carácter íntimo de la historia, enfocándose en las emociones y complejidad de los personajes. Es por esto, que retrata los aspectos más humanos de la protagonista, sus dudas, su soledad y su sufrimiento, sobre todo a partir del momento en el que tiene que compartir piso con un tipo como Sergio (Diego Anido) bastante peligroso, experimentado y algo loco, que hace que ella llegue a momentos límite.
Hay escenas impactantes, como la del asesinato de Gregorio Ordoñez, que te produce auténticos escalofríos, pero sirve para contextualizar de manera perfecta el peligro latente al que se exponían todos en aquella época.
Unas actuaciones convincentes de todos los actores hace también que la película funcione y las historia sea muy creíble.
Os dejo con el tráiler del film.
4. LA ESTRELLA AZUL de Javier Macipe
Javier Macipe dirige este biopic realmente especial sobre Mauricio Aznar, el músico zaragozano y líder de, entre otras bandas, Más Birras, al que da vida de manera magistral Pepe Lorente. En los últimos tiempos han salido biopics de grandes estrellas de la música Queen, Elton John, Amy Winehouse, etc., pero este es muy diferente y mucho más centrado en la personalidad y humanidad del protagonista que en la faceta musical, aunque en eso también, pero sobre todo partiendo de un presupuesto mucho más modesto. La historia se desarrolla en la década de los 90, donde después de unos conciertos con su banda, Mauricio decide hacer un viaje y recorrido por Latinoamérica con dos objetivos principales, primero reecontrarse con su vocación, descubrir la chacarera, pero a la vez alejarse de su adicción a las drogas, ese fantasma que no dejaba de perseguirle.
En ese viaje, que ocupa buena parte del film, Mauricio conoce a Don Carlos (Cuti Carabajal), un anciano en horas bajas, que a pesar de ser autor de algunas de las canciones más famosas del folclore de su país, apenas tiene para arreglar su auto o pagar sus facturas. Don Carlos acoge con generosidad al extraño visitante, y se convierte en su maestro musical aceptando ese rol, enseñándole las claves de la chacarera, un ritmo clásico de la zona, a la vez que Mauricio confraterniza con su familia. De su encuentro nace un extravagante dúo muy quijotesco, y de visos muy poco comerciales.
Allí en tierras sudamericanas, a Mauricio se le ve feliz, compone, se amolda a la vida de la zona y disfruta mucho, era su gran sueño desde hacía años, ya que desde pequeño veía vídeos y escuchaba canciones de Atahualpa Yupanki. El director, como un veterano sabe mezclar al novato apasionado y el veterano ya en su último tramo, la chacarera y el rock and roll.
También se retrata el tema familiar y de pareja. A su vuelta a Zaragoza le pasan muchas cosas, su novia dice quererle mucho pero ha cambiado y busca otras cosas, su hermano tiene problemas, su madre sigue sola desde que se divorciaran sus padres, y en el tema musical trata de incorporar sus enseñanzas del viaje para su nuevo proyecto musical, encontrándose con reticencias tanto del público como de los programadores, aunque por otro lado le ofrecen cosas buenas para su grupo Más Birras, contratos y hacer más discos y Enrique Bunbury le pide permisos para hacer una versión con Héroes del Silencio de Apuesta por el rock and roll, cuando empiezan a tener éxito sobre todo en Alemania.
La muerte de su hermano será un punto de inflexión más importante de lo esperado, y se hundirá en un hoyo del que ya no saldría.
Os dejo con el tráiler del film.
5. EL 47 de Marcel Barrena
El 47 es un film dirigido por Marcel Barrena, y que nos cuenta una historia real sucedida en Barcelona a finales de los años 50 y su evolución en el tiempo hasta la democracia. Se trata en concreto del barrio de Torre Baró periférico y obrero, construido con sus propias manos por inmigrantes procedentes de varias partes de España, extremeños, andaluces, etc., que para que no les tiren sus construcciones debían tener techo (eso fijaba la ley en ese momento), de hecho el principio del film relata como de duros fueron esos comienzos ya que los grises les visitaban todas las mañanas y si no había techo lo tiraban, con lo que toda esta gente lo que decide es ir haciendo una vivienda al día con techo para mantenerlas vivas, y así fueron haciendo el barrio. Cine social y reivindicativo, y en el que en muchos momentos se habla en catalán.
El film aborda el tema desde la honestidad pero no buscando la lágrima fácil, y con el paso de los años va desgranando una serie de problemas que esta población va sufriendo, ya que están aislados por la distancia de la gran urbe que es Barcelona, y allí no llegan ni el transporte público ni muchas de las cosas necesarias para poder vivir en unas condiciones dignas, a lo que se añade la difícil orografía en la que está ubicada la barriada, con cuestas y calles estrechas. Ahí es donde el gran protagonista de la cinta emerge, Manuel Vital, al que da vida Eduard Fernández, que tiene una hija Joana (cuya madre falleció antes de su llegada a la zona y a la que da vida Zoe Bonafonte) y que se une una vez allí a Carmen (Clara Segura) que era monja, pero deja sus hábitos para hacer su verdadera vocación de maestra de escuela. Manuel es conductor de la línea 47 del autobús urbano de Barcelona, y en su lucha por llevar el transporte a su barrio consigue llegar hasta la administración, hablar con el consejero de transportes del ayuntamiento, después de soportar una burocracia demencial (esto sigue sucediendo a día de hoy) y hacer ver a los que mandan que su persistencia en que allí no podía subir el autobús, era una idea equivocada.
Echo de menos una descripción algo más elaborada de los personajes, sobre todo de los secundarios (aunque los actores los defienden bien) y una recreación de la época menos rígida por así decirlo. Pero sin duda, la película deja de fondo un poso de esperanza, eso es innegable, ya que ese plan que Manuel lleva a cabo, salirse de la ruta y subir por su cuenta y riesgo a Torre Baró para demostrar que se podía llegar con el autobús, fue algo que rompió moldes, a él le costó ser detenido, una sanción, pero consiguió ser devuelto a su puesto de trabajo. Como se cuenta al final de film, cuando Pascual Maragall fue elegido alcalde de Barcelona, visitó a Manuel y Carmen a finales de los años 80, ya que su ejemplo fue crucial para que esa parte de la ciudad estuviera unida a la urbe. El grito desesperado en forma de canción del final, por parte de Joana, refleja mucho de la desesperación que esta gente sentía en sus carnes.