viernes, 23 de diciembre de 2022

Tequila: Sexo, drogas y rock and roll (2022)

El director y productor cántabro Álvaro Longoria, ganador y dos veces nominado a los Premios Goya como director de documentales, se ha sumergido ahora en la increíble historia de la banda hispano-argentina Tequila, que fueron un auténtico boom en la segunda parte de la década de los 70, convirtiéndose en el símbolo del rock en España. Tequila fue una banda madrileña fundada hacia 1975 y que estaba formada por los músicos argentinos Ariel Rot (guitarra) y Alejo Stivel (voz) más los españoles Julián Infante (guitarra), Felipe Lipe (bajo) y Manolo Iglesias (batería). Su base y sus influencias eran claras, Chuck Berry y los Rolling Stones, de hecho para mí es un grupo que en muchos momentos suenan muy stonianos, eso ya se encarga Ariel Rot de explicar el porqué de esa clara influencia. En ese sentido tenían cierto emparejamiento con Burning, por el estilo, aunque estos calaron de primeras más en el personal de la época, unos difíciles años de transición en España, justo después de caer el régimen. Quizás sus canciones directas y al grano tengan la culpa. Las letras eran de gente adolescente aburrida con el tedio de la gran ciudad, tenían ganas de fiesta, de saltar y de disfrutar la juventud, claro que sí, se abría paso la democracia y todo cuadraba.

En este buen documental que cuenta con la narración casi en su totalidad de Cecilia Roth, hermana de Ariel, que vivió la evolución del grupo en primera persona, se cuenta todo, cómo los dos argentinos salieron huyendo de la dictadura de Argentina, cómo se conocen los miembros del grupo, la evolución de la banda, la fama prematura de unos chavales muy jóvenes (Ariel y Alejo vinieron como menores de edad a España) y todo lo que eso conllevó, mucho dinero y vida alegre (sexo a raudales) en esos primeros años, y ya con la entrada de las drogas cuando empezaron los problemas entre los miembros de la formación que acabaron desembocando en el fin del grupo. Se suceden testimonios de músicos de la época como Miguel Ríos, Ramoncín, Álvaro Urquijo o Alex de la Nuez (que formó parte del grupo al final del mismo), el poeta Benjamín Prado y como miembros vivos de la banda Ariel Rot, Alejo Stivel y Felipe Lipe (que salió de manera poco decorosa del grupo) y los hijos de Julián Infante.


Muchas personas involucradas en el desarrollo de la vida del grupo como su mánager Ray Mercader que les idolatraba, dan su particular visión de qué pasó con el fenómeno Tequila, también periodistas musicales como Jesús Ordovás o el mítico escritor español Jordi Sierra i Fabra. Todos ellos explican el deterioro de las relaciones entre cinco chavales que al principio eran muy amigos (Alejo y Ariel eran inseparables desde pequeños) y sus causas. Todo esto surtido de muchas anécdotas, imágenes de la época (muchas mezcladas con el concierto de despedida del grupo muchos años después) y actuaciones (muchas de ellas en televisión) con un archivo sonoro y de imagen al que el director ha tenido acceso del archivo privado de Ariel, Alejo, Cecilia, etc.,


Os dejo con el tráiler de este interesante documental.

jueves, 22 de diciembre de 2022

Escenas míticas del cine (CCLXII)


Michael Cimino dirige en 1978 esta tremenda epopeya, que desde mi punto de vista es una obra maestra. Antes todo he de decir, que pocas películas saben tratar el tema de la amistad como en esta, y lo desgarrador que puede ser haber perdido las cosas bonitas que hemos tenido, de la forma más cruel, además de ser un canto a la supervivencia. Muy emotivo film, dónde la guerra de Vietnam también tiene su punto importante, para la explicación de muchas cosas, pero no es una película bélica, ya que en sus casi 3 horas de duración, sólo una media hora o algo más alcanza el tema de la guerra.
Cinco inseparables amigos trabajan en los altos hornos de Pennsylvania, entre metal fundido y altas temperaturas. Tres de ellos, Michael (Robert de Niro), Steven (John Savage) y Nick (Christopher Walken), se alistan para ir a luchar a Vietnam. Dos años más tarde, se vuelven a encontrar allí en plena batalla, cuando se produce la invasión del Vietcong. Cuando son capturados, los vietnamitas les obligan a participar en un juego suicida, la ruleta rusa, en el que sólo puede haber un vencedor. Aunque consiguen escapar, esta experiencia les deja marcados toda la vida.
Es, a las claras un film lírico, atormentado, un viaje de amistad con dolor de por medio, de muerte, de amor y de desesperación incalculable, pero que nos deja una sensación de derrota y de pérdida, ante todo de mucha pérdida. El verdadero fondo de la película nos muestra como una generación de hombres que van a una guerra absurda (como todas) vuelven completamente trastornados y sus vidas, ya no serán las que fueron.
Lo mejor de este film, es que es imperecedero, ya que habla de cosas que importan, la dificultad de la amistad, la certeza de la muerte, y lo hace a través de personajes verdaderos, ahí donde Cimino lo borda.


En una escena mítica los vietnamitas tienen a Michael y Nick capturados y les obligan mientras les apuntan con armas a jugarse la vida en la ruleta rusa, se van disparando y el juego psicológico les va minando, sobre todo a Nick que parece estar al límite.

miércoles, 21 de diciembre de 2022

Notre-Dame brûle (2022)


Jean-Jacques Annaud fue el encargado de dirigir este film, que camina a medias entre el documental y el drama, una operación parecida a la que hizo Oliver Stone en 2006 con World Trade Center, aunque evidentemente ni las consecuencias son las mismas ni estamos hablando de dos monumentos equiparables, ni mucho menos. La idea fue reclutar a un famoso director que ilustrara con todo el énfasis posible, una tragedia de magnitud enorme reciente de su propio país, y con ello hacer un espectáculo. Annaud da la talla y con su veteranía saca adelante todos los entresijos de como y porqué se produjo tal catástrofe y trata con bastante realismo la situación caótica que vivieron los bomberos ante las circunstancias que se les presentaron.


Vamos con los datos precisos, ya que en la película recrea el incendio que sufrió la Catedral de Notre-Dame de París en abril de 2019, en plena Semana Santa, que en ese momento se encontraba en medio de unas obras de restauración, es decir, rodeada de andamios y con bastantes operarios trabajando allí. El virulento incendio provocó que su emblemática aguja Viollet-le-Duc, construida entre los siglos XII y XIV, y el tejado de la catedral gótica de la capital francesa colapsaran y tan solo una hora después de haberse declarado el incendio, se derrumbaran. Hablamos de una catedral cuya primera piedra se colocó en 1163, y desde que se terminó en 1345 (aunque sufrió modificaciones a lo largo de los siglos) ha sido catedral símbolo del catolicismo, del paisaje habitual de París (lo que se llama ahora skyline) y uno de los monumentos más visitados del mundo, con una media de 13 millones de visitantes anuales.

Especialmente brillante me parece la parte inicial del film, unos primeros 20 minutos donde la ortodoxia narrativa se impone, describiendo un día corriente en la catedral, con turistas, agitación, un trabajador que acude a su primer día de trabajo y será el que de la señal de alarma del incendio (¿una colilla?, ¿una chispa?...). Se produce la llegada de los bomberos bastante caótica, ya que recordemos está ubicada en la pequeña isla que forma el Río Sena y llamada Isla de la Cité, con lo que el acceso con el mucho tráfico y las calles pequeñas del barrio latino cercano impidieron la llegada rápida del cuerpo de bomberos. Una vez allí, los accesos dentro de la propia catedral también son antiguos, teniendo que abrir las puertas de las escaleras los propios trabajadores del monumento con llaves antiquísimas, todo ello a contrareloj. Un momento especialmente cumbre es cuando consiguen sofocar el incendio en la zona de la campana, que hubiera sido un auténtico desastre, aún mayor del que ya era.


Os dejo con el tráiler del film.

martes, 6 de diciembre de 2022

Argentina, 1985 (2022)

Santiago Mitre dirige Argentina, 1985 que se centra en la historia real del fiscal Julio Strassera, al que da vida un magnífico Ricardo Darín, junto a su equipo de la fiscalía del Estado argentino cuyo adjunto era Luis Moreno Ocampo (Peter Lanzani) y un joven grupo jurídico que se atrevieron a acusar, contra viento y marea, con muy poco tiempo (4 meses y medio) y bajo constantes amenazas, a los altos mandos de la sangrienta dictadura militar argentina (1976-1983) autodenominada Proceso de Reorganización Nacional, en el llamado Juicio a las Juntas que se llevó a cabo entre 1984 y 1985. Este juicio, resultado del decreto número 158/83 del gobierno democrático de Raúl Alfonsín, según lo exigía el entonces Código de Justicia Militar, se realizó contra nueve integrantes de las Juntas Militares (incluyendo jefes de estado como Jorge Rafael Videla), en cuyos períodos de represión murieron y fueron torturados un gran número de personas.


El director deja libertad absoluta a Darín (productor del film) que hace un papel perfecto de principio a fin, sabe llevar a su personaje con humor, pero sin dejar de aportar esa dignidad tan necesaria para un asunto tan serio como el que tiene entre manos. El actor sabe de sobra que, aunque la película no abandone la comedia del todo (para no ser un drama horrible) y su personaje viva en ironía casi permanente, es necesario que no caiga en la caricatura del payaso. No hay mejor ejemplo que su monólogo final, cuando hace el relato de conclusiones en el juicio, una joya interpretativa, ante la que solo cabe aplaudir. Es el personaje de Strassera la cabeza visible de un biopic muy atrevido y en muchos aspectos modélico, que trata un asunto tan importante y trascendente de la historia de Argentina, como fue el juicio que acabó con Videla y los suyos en la cárcel.
La situación personal de Strassera también está referida de manera espléndida, la relación con su hijo el espía, con su hija que está saliendo con un tipo casado, y la de su mujer que al final acaba comprendiendo que su marido es un héroe.


La preparación del juicio, la búsqueda de pruebas incesante por el equipo jurídico de Strassera, la declaración una a una de las víctimas que sobrevivieron a secuestros, asesinatos, torturas, el dolor de ver como morían otros, esos hechos que parece con el paso del tiempo se van olvidando, quedan aquí retratados con testimonios desgarradores como el de Adriana Calvo (Laura Paredes) en una escena estremecedora en la que cuenta como la detuvieron por error (y aún así no rectificaron), estando embarazada de 6 meses y medio la tuvieron retenida y la torturaron e incluso con las manos atadas y los ojos vendado tuvo a su hija en el asiento trasero del coche donde la llevaban, hechos tan rocambolescos y crueles que hasta la madre de Luis Moreno Ocampo (que iba a misa con Videla y afín a los militares por genes familiares) reconoce horribles y haber estado equivocada muchos años.
Las madres de la plaza de mayo también estuvieron en el juicio, donde como es lógico, se hace hincapié en la cantidad de gente que en aquel momento seguía desaparecida, y de los que no se sabía su paradero.


En definitiva una película que hace bastante justicia a los hechos reales, muy bien llevada para que el drama de fondo que trata, no resalte más que en las ocasiones oportunas, y el humor lleve en volandas la cinta haciéndola de lo más llevadera.

Os dejo con el tráiler del film.

miércoles, 30 de noviembre de 2022

Bandas sonoras míticas de películas (CXXX)

En el año 2000 Brian de Palma dirige Misión a Marte, una película de ciencia ficción que simula un viaje en el año 2020, en el que seleccionan al comandante Luke Graham (Don Cheadle) para dirigir la primera misión tripulada de la NASA a Marte. Una vez en el planeta rojo, descubre una antigua estructura en forma de domo que parece ser una especie de baliza. El domo mata a la tripulación y deja herido a Luke. Es entonces cuando el coronel Jim McConnell (al que da vida Gary Sinise, que interpretara al Teniente Dan en Forrest Gump) recientemente enviudado, encabezará la segunda misión de rescate acompañado de Woody Blake (Tim Robbins).
La música corrió a cargo del gran Ennio Morricone, a esas alturas ni que decir tiene que lo bordó.


Os dejo con el tema A heart beats in space.

martes, 29 de noviembre de 2022

Escenas míticas del cine (CCLXI)

Como decía días atrás, en 1979 Ridley Scott dirige su segunda película, Alien, el octavo pasajero. Este es un film que tiene la gran cualidad de crear escuela, prácticamente inventa un género o lo renueva si se me apura, pero consigue que quede marcado en la retina de los espectadores y evidentemente como una obra cumbre de la cinematografía. Curiosamente no es ni la primera película de terror, ni la primera desarrollada en el espacio, ni tampoco la primera que enfrenta a un personaje solitario contra un ser que representa el mal, pero si que es cierto que fue la primera en unir todo eso en una cinta, y todo ello personalizado en una heroína femenina de mucho carácter.
La historia nos cuenta como la nave de carga Nostromo, de regreso a la Tierra, interrumpe su viaje y despierta a sus siete tripulantes. El ordenador central, Madre, ha detectado una misteriosa transmisión de una forma de vida desconocida, procedente de un planeta cercano aparentemente deshabitado. La nave se dirige al extraño planeta, para investigar el origen de la comunicación, y en esa expedición llegan a una zona donde hay unos huevos, en cuyo interior hay unos bichos que buscan en su salida del huevo inocular su semilla dentro del cuerpo que pillen. En concreto lo hacen en el de Kane, al que da vida el mítico John Hurt, y cuando regresan a la nave tiene un extraño tentáculo alrededor de la cabeza, que si lo tocan le estrangula, y que si lo cortan, el líquido saliente agujerea el suelo de la nave. El doctor de la expedición es Ash (Ian Holm) que va intentando hacer experimentos, mientras el capitán de la nave Dallas (Tom Skerritt) va tomando las decisiones.


En una escena mítica, Ash (Ian Holm) el oficial científico, dejará claro que no es humano al sudarle un líquido blanco, y dejar que el Alien se quede en la nave. Es un androide puesto en la tripulación por la empresa propietaria de la nave de carga en la que viajan. Su misión es buscar y encontrar esa nueva forma de vida y llevarla a la Tierra para investigar al Alien y ver sus recursos defensivos para poderlos estudiar y aplicar para la guerra. No duda en intentar eliminar a Ripley, cuando esta le descubre y destaca como implacable defensora del sentido común, y verdadera jefa de la tripulación al morir Dallas. Sus compañeros le ayudarán a destruir al androide cuando este intenta matarla.

Os dejo con la mítica escena.

lunes, 28 de noviembre de 2022

Escenas míticas del cine (CCLX)


En 1965, Sergio Leone dirige lo que sería la segunda parte de La trilogía del dólar, del género spaguetti western, traducida aquí como La muerte tenía un precio. Clint Eastwood repite con sombrero, poncho y sigue mascando tabaco (no lo llega a fumar, odia fumar) que escupe, y sigue interpretando a El Manco, un cazarecompensas que se gana la vida como tal, cobrando por entregar a la justicia, vivos o muertos, a los delincuentes más buscados. Pero aquí comparte protagonismo con otro personaje cuya labor es idéntica, el Coronel Douglas Mortimer, al que da vida Lee Van Cleef, hasta entonces actor secundario ("El hombre que mató a Liberty Valance", muchas series de televisión, etc...). Rodada en territorio español (en el desierto de Tabernas, Almería), contó con mayor presupuesto, claro está. Aquí ambos al principio van cada uno por su lado, aunque al final decidirán ir juntos para cazar a El Indio (Gian Maria Volonté) formando una sociedad entre ambos. A uno le mueve sólo el móvil económico, sin embargo al otro la venganza. La banda sonora vuelve a ser del gran Ennio Morricone y lo vuelve a bordar, con el recurso del silbido como gran instrumento melódico, además de esa mítica guitarra.


En una mítica escena, se ve la labor de cada uno de los dos cazadores de recompensas, que acabarán coincidiendo en su presa. Mortimer cobra por su último trabajo y pregunta por Cavanage, al que según el sheriff se le vio una semana antes en White Rocks, pero le avisa que detrás de él ya iba un tipo llamado "El Manco". Y efectivamente en White Rocks, entra en el saloon buscando a la presa que está jugando a las cartas, interrumpe, juega con el una baza del póker y le gana, le da una paliza, hasta que tres tipos vienen en su ayuda, a los que liquida rápidamente y por su puesto a Cavanage como remate. Cuando va a cobrar la recompensa el Sheriff le da los 2000 dólares y le dice que es una bonita suma y es su paga de tres años, a lo que el Manco le contesta ¿pero el sheriff no tiene que ser valiente, leal y sobre todo honrado?, a lo que el Manco responde quitándole la estrella y dándosela a otro...


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 27 de noviembre de 2022

Escenas míticas del cine (CCLIX)


Alejandro González Iñarritu, el director mexicano, realizó en 2015 la película El Renacido, después de su éxito del año anterior con Birdman, por la que recibió el Óscar a la mejor película. Este film se basa en la novela de Michael Punke, que a su vez está inspirada en un hecho histórico real. Iñarritu, no sé si conscientemente o no, hizo un remake, ya que la historia que nos cuenta del trampero Hugh Glass, metido a la peletería, ya nos fue contada en 1971 cuando Richard C. Sarafian realizó "El hombre de una tierra salvaje (Man in the wilderness)" que protagonizaba Richard Harris. Pero por si fuera poco, se emparenta muchísimo también con otro título un año posterior, de 1972, "Jeremiah Johnson" donde Robert Redford da vida a un hombre que ha decidido vivir en las montañas, donde dominan los violentos indios, y gracias a un viejo trampero consigue sobrevivir. 
Evidentemente, el ramillete de actores era de primer nivel, con Di Caprio haciendo de Glass, Tom Hardy de John Fitzgerald, Domhnall Gleeson como el capitán Henry y Wild Poulter como Bridger, entre otros. Pero ante todo, se trata de un trabajo visualmente exquisito, a lo que ayuda mucho la excelente fotografía de Emmanuel Lubezki, quien te sumerge en esos parajes nevados, para que sientas incluso el mismo frío que los protagonistas. Para redondear, tenemos la atmósfera que crea la música de Carsten Nicolai y Ryûichi Sakamoto, que relatan a la perfección la violencia y crudeza visual de todo lo que hay en la película, que es bastante.


En una escena ya mítica Glass está de caza y sufre el brutal ataque de un oso, la lucha por sobrevivir es épica y al final solo queda una salida.

Os dejo con la mítica escena.

sábado, 26 de noviembre de 2022

Bandas sonoras míticas de películas (CXXIX)

En 1978 Terrence Malick dirige su segunda película Días del cielo, un film que se desarrolla en 1916, narrada con voz en off. Bill (al que da vida Richard Gere) y Abby (que interpreta Brooke Adams), una joven pareja de Chicago deciden abandonar la pobreza y dura vida de su ciudad. Se desplazan acompañados de Linda (Linda Manz), la hermana de Bill, hacia grandes campos de trigo de Tejas, donde encuentran trabajo como braceros en una granja. Bill es un joven imbuido por el espíritu de Huckleberry Finn, Abby la amante y musa del grupo, que sueña con alcanzar las nubes, y Linda una niña cuya juventud ardió tiempo atrás y ahora busca el recuerdo entre el polvo de las cenizas. Desarrollada en las inmensas llanuras del medio oeste americano, entre rostros desencajados y agitados por la brisa de la desesperación, surgen estos tres jóvenes llenos de energía que vagan por ciudades y pueblos fantasmales.
Después de recoger la cosecha como braceros, el joven y apuesto patrón (Sam Shepard), al que hacen creer que los tres son hermanos, les piden que se queden porque se ha enamorado de Abby, ya que su estado de salud es débil y empeora por momentos, de hecho el médico no le da más que un año de vida, por lo que quiere exprimir ese tiempo y disfrutar de las mieles del éxito y un romance lo más largo posible. El granjero se casará con Abby, pero todo se irá volviendo complicado y tendrá un momento culminante con una plaga de langostas que devora los cultivos del granjero y con el incendio sobre todo, escena poderosa y demoledora.
La banda sonora corre a cargo del genio italiano Ennio Morricone y es como siempre maravillosa, un complemento imprescindible a lo que se nos narra.


Os dejo con el tema Harvest.

viernes, 25 de noviembre de 2022

Bandas sonoras míticas de películas (CXXVIII)


Bernardo Bertolucci dirige en 1976 Novecento, ambientada, cómo no, en el principio del Siglo XX, en una pequeña parte de Italia. Como todo el mundo sabe, o debería saber, Italia es un país muy convulso política y socialmente, en la actualidad también y en esta película están expuestas muchas de las causas. Hablamos de una película muy larga, le sobra algo de metraje (excesivos 314 minutos) y en el que se explican muchas de las luchas sociales en aquel país, a través de un microcosmos, el de la región de Emilia, al norte, en el que nacen el mismo día el hijo de un terrateniente, Alfredo Berlinghieri (Robert De Niro) y el hijo de un bracero Olmo Dalcò (Gerard Depardieu), que serán amigos inseparables, aunque su relación se verá ensombrecida por diferentes actitudes frente al fascismo.
Hablamos de una tragicomedia con un extenso recorrido político y social y que ha entrado a formar parte de los clásicos del cine ya que está ajeno a modas, tecnologías, paso del tiempo, etc...
Como no podía ser de otra forma la banda sonora corre a cargo del gran Ennio Morricone, que cómo el propio director dijo, con esa b anda sonora hizo otra película aparte.


Os dejo con el tema Romanzo y a disfrutar del genio.

jueves, 24 de noviembre de 2022

Bandas sonoras míticas de películas (CXXVII)

Gillo Pontecorvo dirigió en 1966 La Batalla de Argel, considerada como una de las grandes películas del cine bélico de la historia del cine. Relata a modo de documental el conflicto entre el Frente de Liberación Nacional (independentistas argelinos) y el ejército francés vivido a finales de los años 50. La película versa sobre el colonialismo, fenómeno cuyas consecuencias nos recuerdan tristemente a diversos frentes de guerra en la actualidad. El director hace una mezcla sorprendente de documental y drama alternando acontecimientos documentados y otros más simbólicos e individuales que sirven al espectador para entender en la medida de lo posible y sobre todo para retratar los bandos, causas y consecuencias del conflicto. La banda sonora corre a cargo de Ennio Morricone junto al propio director, y destaca por unas melodías que ahora nos parecen impropias de un film bélico serio por su vivacidad y buen rollo que transmiten, pero como Ennio siempre fue un inventor y estaba innovando en cada banda sonora, aportan un elemento de autenticidad y distinción como pocos.


El tema central es una joya absoluta, os dejo con ella.

martes, 22 de noviembre de 2022

Bandas sonoras míticas de películas (CXXVI)

Como decía días atrás, en 1979 Ridley Scott dirige su segunda película, Alien, el octavo pasajero. Este es un film que tiene la gran cualidad de crear escuela, prácticamente inventa un género o lo renueva si se me apura, pero consigue que quede marcado en la retina de los espectadores y evidentemente como una obra cumbre de la cinematografía. Curiosamente no es ni la primera película de terror, ni la primera desarrollada en el espacio, ni tampoco la primera que enfrenta a un personaje solitario contra un ser que representa el mal, pero si que es cierto que fue la primera en unir todo eso en una cinta, y todo ello personalizado en una heroína femenina de mucho carácter.
La historia nos cuenta como la nave de carga Nostromo, de regreso a la Tierra, interrumpe su viaje y despierta a sus siete tripulantes. El ordenador central, Madre, ha detectado una misteriosa transmisión de una forma de vida desconocida, procedente de un planeta cercano aparentemente deshabitado. La nave se dirige al extraño planeta, para investigar el origen de la comunicación, y en esa expedición llegan a una zona donde hay unos huevos, en cuyo interior hay unos bichos que buscan en su salida del huevo inocular su semilla dentro del cuerpo que pillen. Es importante decir, que la criatura que tiene en tensión a todos los miembros de la Nostromo y por supuesto al público, casi no aparece en el film, no se le ve, pero quizás eso haga que de incluso más miedo.
La tremenda banda sonora fue compuesta por el magnífico compositor Jerry Goldsmith, pero por desavenencias entre Goldsmith y Scott muchos de sus temas fueron reemplazados por la música de la película Freud (también de Goldsmith) o música clásica.


Os dejo con el Main title.

domingo, 20 de noviembre de 2022

Escenas míticas del cine (CCLVIII)

En 1979 Ridley Scott dirige su segunda película, Alien, el octavo pasajero. Este es un film que tiene la gran cualidad de crear escuela, prácticamente inventa un género o lo renueva si se me apura, pero consigue que quede marcado en la retina de los espectadores y evidentemente como una obra cumbre de la cinematografía. Curiosamente no es ni la primera película de terror, ni la primera desarrollada en el espacio, ni tampoco la primera que enfrenta a un personaje solitario contra un ser que representa el mal, pero si que es cierto que fue la primera en unir todo eso en una cinta, y todo ello personalizado en una heroína femenina de mucho carácter.
La historia nos cuenta como la nave de carga Nostromo, de regreso a la Tierra, interrumpe su viaje y despierta a sus siete tripulantes. El ordenador central, Madre, ha detectado una misteriosa transmisión de una forma de vida desconocida, procedente de un planeta cercano aparentemente deshabitado. La nave se dirige al extraño planeta, para investigar el origen de la comunicación, y en esa expedición llegan a una zona donde hay unos huevos, en cuyo interior hay unos bichos que buscan en su salida del huevo inocular su semilla dentro del cuerpo que pillen. En concreto lo hacen en el de Kane, al que da vida el mítico John Hurt, y cuando regresan a la nave tiene un extraño tentáculo alrededor de la cabeza, que si lo tocan le estrangula, y que si lo cortan, el líquido saliente agujerea el suelo de la nave. El doctor de la expedición es Ash (Ian Holm) que va intentando hacer experimentos, mientras el capitán de la nave Dallas (Tom Skerritt) va tomando las decisiones.


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 14 de noviembre de 2022

Escenas míticas del cine (CCLVII)


7 años tardó James Cameron en dirigir la secuela de Ternimator, titulada Terminator 2: El juicio final en 1991. En este film Sarah Connor, la madre soltera del rebelde John Connor, está ingresada en un psiquiátrico. Unos años antes, un viajero del tiempo le había revelado que su hijo sería el salvador de la humanidad en un futuro dominado por las máquinas. Se convirtió en una especie de guerrera y educó a su hijo en tácticas de supervivencia, por esa razón está recluida en un manicomio, donde sus doctores piensan que cuenta historias inventadas y que está loca. Cuando un nuevo androide mejorado, un T-1000, llega del futuro para asesinar a John (que se mimetiza con los humanos y los copia), un viejo modelo T-800 es enviado para protegerle, este T-800 es el papel que interpreta Arnold Schwarzenegger, y que curiosamente aquí está del lado bueno, no como en la primera que era el malo.
Suele pasar muchas veces que el presupuesto de la segunda parte supera con creces al de la primera, pero el nivel a veces no alcanza, pero no es el caso. Cameron consiguió mantener el mismo tono que en la primera parte, volviendo a cautivar al público con una mezcla similar de acción, ciencia ficción, violencia, suspense y profecías del apocalipsis.
En una escena mítica y descartada finalmente de la cinta, John Connor (Edward Furlong) tiene una conversación con el T-800 en el que le trata de explicar que debe de sonreír para no parecer tan anticuado y le muestra ejemplos, la sonrisa de Arnold no tiene precio.


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 31 de octubre de 2022

Escenas míticas del cine (CCLVI)

Como decía el otro día, en 1971 Giuliano Montaldo dirige Sacco y Vanzetti, película italiana basada en hechos reales que ocurrieron en 1920. En Massachussets en ese año Nicola Sacco (Ricardo Cucciolla) y Bartolomeo Vanzetti (Gian Maria Volonté), dos inmigrantes italianos de ideología anarquista, fueron acusados de un atraco a mano armada y del asesinato de dos personas. El 23 de agosto de 1927 fueron ejecutados finalmente en la silla eléctrica después de un juicio bastante polémico. El film de Montaldo es una adaptación simplificada del argumento documentado de manera precisa por Herbert Ehrmann, según el cual el robo y asesinato de un pagador en South Braintree, Massachussets, de los que se culpó a los anarquistas italianos, fueron en realidad obra de una organización criminal conocida como "la banda de Morelli". La trama nos lleva a escenas de la lucha de clases en Boston, con un conflicto de lucha social dura contra la que Frederick Katzmann (Cyril Cusack), un fiscal al servicio de los poderes establecidos, educado en Harvard, y que fue capaz de firmar la condena de los dos inmigrantes italianos declarados subversivos, que claramente fueron cabeza de turco, y pasaron a ser personajes históricos. La película reconstruye el proceso judicial recurriendo a flashbacks y archivos originales, mostrando a una sociedad conservadora y hostil hacia los extranjeros, en una época cuyo clima era bastante paranoico dentro del contexto del "pánico rojo".


En una escena mítica Bartolomeo Vanzetti acude al despacho del gobernador del estado Alvan T. Fuller (Edward Jewesbury) al que ha pedido clemencia. Allí, se produce una interesante conversación en la que el gobernador le deja claro que es conservador dentro de uno de los estados más conservadores de la Unión, lo que da mínimas opciones a la clemencia siendo el acusado anarquista y por tanto un enemigo del sistema. 
Frederick Katzmann también está presente y sus palabras son casi las más dañinas.

Os dejo con la mítica escena.

domingo, 30 de octubre de 2022

Escenas míticas del cine (CCLV)

Como decía ayer, en 1971 Sergio Leone acabó dirigiendo ¡Agáchate, maldito!, como se tradujo aquí A fistful of dynamite, Giù La Testa (aunque también tuvo el título de "Érase una vez la Revolución"). Ya antes de filmar Hasta que llegó su hora en 1968, Leone andaba obsesionado con llevar a la pantalla "The Hoods" una historia de gángsters y afirmó que su obra maestra sería su último western. Pero la United le forzó a realizar otro western más si quería financiación para Érase una vez en América. Leone aceptó producir, crear la historia y trabajar en el guión, pero no dirigir. Eligió a Peter Bogdanovic, según él por su ópera prima "El héroe anda suelto" para que la dirigiese, pero realmente solo le atraía de él que tenía amistad con John Ford y Howard Hawks. Leone en las primeras reuniones con Bogdanovic no congenió para nada, ya que este no entendía nada de su filosofía cinéfila, entonces intentó reclutar a Sam Peckinpah, pero este declinó la oferta, por lo que Leone se vio obligado a algo casi lógico, a dirigir él lo que había creado y con la exigencia por parte de la productora de que Rod Steiger estuviera en el reparto haciendo de Juan Miranda, aunque Leone quería a Eli Wallach para ese papel, pero como compensación contó con James Coburn, ya que lo de Eastwood era un imposible, a Coburn lo había tentado años atrás.
Ambientada en el México revolucionario de principios del S.XX, Juan Miranda (Rod Steiger) es un bandido sucio y analfabeto cuya banda la componen su padre y sus incontables hijos. Esperan a una diligencia para asaltarla y una vez capturada se detiene a descansar cuando aparece un tipo muy curioso en motocicleta, es John H. Mallory (James Coburn), un especialista en explosivos y antiguo integrante del IRA irlandés, atormentado por un oscuro pasado y colaborador de los revolucionarios mexicanos. Juan ve en John el sueño de su vida, poder robar el banco de Mesa Verde con su colaboración. Es a partir de ahí cuando sus vidas de unen, regalándonos una historia de amistad dentro del Western realmente increíble. John es culto, refinado y con educación, mientras Juan es mezquino, analfabeto y ladrón, una mezcla antagonista pero efectiva. Un film de esos tapados y vilipendiados que se ve muy poco en televisión, y que para mí es una gran película.


En una escena mítica, Juan se quiere echar una cabezada en un momento de descanso, y pregunta a John desde su ignorancia qué es el papel, a lo que John le contesta que un mapa de su país, a lo que Juan contesta que él no tiene más país que él y su familia, a renglón seguido salta la soflama de Juan sobre quien inicia las revoluciones, desde su punto de vista siempre son los ricos (los que leen libros), para someter a los pobres (los que no leen libros).

Os dejo con la mítica escena.

sábado, 29 de octubre de 2022

Bandas sonoras míticas de películas (CXXV)


En 1971 Sergio Leone acabó dirigiendo ¡Agáchate, maldito!, como se tradujo aquí A fistful of dynamite, Giù La Testa (aunque también tuvo el título de "Érase una vez la Revolución"). Ya antes de filmar Hasta que llegó su hora en 1968, Leone andaba obsesionado con llevar a la pantalla "The Hoods" una historia de gángsters y afirmó que su obra maestra sería su último western. Pero la United le forzó a realizar otro western más si quería financiación para Érase una vez en América. Leone aceptó producir, crear la historia y trabajar en el guión, pero no dirigir. Eligió a Peter Bogdanovic, según él por su ópera prima "El héroe anda suelto" para que la dirigiese, pero realmente solo le atraía de él que tenía amistad con John Ford y Howard Hawks. Leone en las primeras reuniones con Bogdanovic no congenió para nada, ya que este no entendía nada de su filosofía cinéfila, entonces intentó reclutar a Sam Peckinpah, pero este declinó la oferta, por lo que Leone se vio obligado a algo casi lógico, a dirigir él lo que había creado y con la exigencia por parte de la productora de que Rod Steiger estuviera en el reparto haciendo de Juan Miranda, aunque Leone quería a Eli Wallach para ese papel, pero como compensación contó con James Coburn, ya que lo de Eastwood era un imposible, a Coburn lo había tentado años atrás.
Ambientada en el México revolucionario de principios del S.XX, Juan Miranda (Rod Steiger) es un bandido sucio y analfabeto cuya banda la componen su padre y sus incontables hijos. Esperan a una diligencia para asaltarla y una vez capturada se detiene a descansar cuando aparece un tipo muy curioso en motocicleta, es John H. Mallory (James Coburn), un especialista en explosivos y antiguo integrante del IRA irlandés, atormentado por un oscuro pasado y colaborador de los revolucionarios mexicanos. Juan ve en John el sueño de su vida, poder robar el banco de Mesa Verde con su colaboración. Es a partir de ahí cuando sus vidas de unen, regalándonos una historia de amistad dentro del Western realmente increíble. John es culto, refinado y con educación, mientras Juan es mezquino, analfabeto y ladrón, una mezcla antagonista pero efectiva. Un film de esos tapados y vilipendiados que se ve muy poco en televisión, y que para mí es una gran película.
La banda sonora, obviamente corre a cargo de Ennio Morricone, que factura otro de sus magníficos trabajos.


Os dejo con el tema central del film, una delicia.

viernes, 28 de octubre de 2022

Amsterdam (2022)


David O. Russell dirige Amsterdam, su nuevo film, en el que tiene a su disposición un ramillete de actores de primer nivel. Pero me da la sensación que el director no ha aprovechado el reparto como debería, y el único actor que está a un nivel superlativo y por encima del resto es un soberbio Christian Bale. No es de extrañar que este director tuviera un buen presupuesto a su disposición y esa amalgama de estrellas para el film, ya que sus anteriores películas como El lado bueno de las cosas (2012), La gran estafa americana (2013) o Joy (2015) tuvieron un gran funcionamiento. Ha tenido 7 añitos para hacer la siguiente cinta y al parecer Amsterdam ha sufrido un serio batacazo de taquilla en EEUU, y al ver la película hoy he podido apreciar varios de los motivos.


La historia transcurre en New York en 1933 donde el doctor Burt Berendsen (Christian Bale) tras perder un ojo y sufrir temibles lesiones durante La Primera Guerra Mundial, atiende a otros veteranos de la contienda en una consulta rudimentaria de barrio. Su abogado y antiguo compañero en el ejército Harold Woodman (John David Washington) le requiere para llevar a cabo la autopsia del general Bill Meekins, fundador del batallón en el que ambos sirvieron en Europa durante la guerra, ya que la hija del fallecido, Liz, sospecha que le han podido envenenar en su última estancia europea. Tras constatar que hay gato encerrado, y presenciar el asesinato de Liz en sus narices, Burt y Harold investigan el asunto con la inesperada ayuda de Valerie Voze (Margot Robbie), la enfermera que les atendió en su época de convalecencia y que les fue extrayendo todos los trozos de metralla de su cuerpo uno a uno. Los tres pasan un tiempo en Amsterdam juntos, muy idílico (demasiado, no cuadra) y feliz, pero luego se separarán durante más de 10 años. Su coincidencia de nuevo en New York hará que se unan para descubrir una compleja conspiración.


El asunto es que el film que comienza bastante bien con un planteamiento de thriller clásico y una buena reconstrucción de la época con un buen diseño de producción, pronto empieza a resquebrajarse con un guión torpe, que se pierde en cosas sin importancia y desperdicia temas muy interesantes como las consecuencias de la guerra en los combatientes, la discriminación racial que han sufrido soldados que han dado la vida por su país, los efectos de La Gran Depresión del 29 y las causas que hicieron avanzar los movimientos fascistas que se trasladaron desde Europa a EEUU. A pesar de que hay golpes de humor muy buenos a lo largo de la cinta, hay gags realmente absurdos, como un discurso interminable de un hombre de negocios sobre un asaltante de nidos de pájaros, que provocan que el ritmo baje mucho y el metraje se vaya a dos horas y veinte, realmente excesivo. Están desaprovechados Robert De Niro, Michael Shannon, Mike Mayers, Chris Rock, Anya Taylor-Joy, etc., y Rami Malek directamente no me convence nada. Solo el trío protagonista salva el film, ante todo Christian Bale.


En definitiva una película irregular, con un guión errático y que podría haber sido mucho mejor que el resultado final, se me hizo larga y en algún momento tediosa (sobre todo en el tercer acto).

Os dejo con el tráiler.

miércoles, 26 de octubre de 2022

Escenas míticas del cine (CCLIV)

Como decía ayer, en 1988 Roman Polanski dirige Frenético, una película de suspense que nos cuenta la historia de Richard Walker (Harrison Ford) que asiste invitado a una conferencia en París, lo que le brinda a él y su esposa Sondra (a la que da vida Betty Buckley) la oportunidad de revivir su luna de miel en la ciudad del amor. Pero, nada más instalarse en la habitación del hotel, su mujer desaparece misteriosamente, además de haber sufrido el intercambio de una maleta igual a la suya de la marca Samsonite. Completamente solo, en un país desconocido cuyo idioma no habla, Walker la empieza a buscar desesperadamente. La única pista que tiene es un número de teléfono apuntado en una caja de cerillas con el nombre de Dede, pero la trama se va complicando hasta convertirse en una pesadilla. Conocerá a Michelle (Emmanuelle Seigner), que será la persona que realmente le ayude más a encontrar a su mujer.
En una escena mítica Richard va a la embajada norteamericana a denunciar el secuestro de su mujer, y explica al agente los hechos, pero este intuye que su esposa se ha ido con otro, a lo que el señor Walker le tira un buena indirecta.


Os dejo con la mítica escena.

martes, 25 de octubre de 2022

Bandas sonoras míticas del cine (CXXIV)

En 1988 Roman Polanski dirige Frenético, una película de suspense que nos cuenta la historia de Richard Walker (Harrison Ford) que asiste invitado a una conferencia en París, lo que le brinda a él y su esposa Sondra (a la que da vida Betty Buckley) la oportunidad de revivir su luna de miel en la ciudad del amor. Pero, nada más instalarse en la habitación del hotel, su mujer desaparece misteriosamente, además de haber sufrido el intercambio de una maleta igual a la suya de la marca Samsonite. Completamente solo, en un país desconocido cuyo idioma no habla, Walker la empieza a buscar desesperadamente. La única pista que tiene es un número de teléfono apuntado en una caja de cerillas con el nombre de Dede, pero la trama se va complicando hasta convertirse en una pesadilla. Conocerá a Michelle (Emmanuelle Seigner), que será la persona que realmente le ayude más a encontrar a su mujer.
La banda sonora corre a cargo de Ennio Morricone y tiene como siempre un nivel fantástico acorde a cada escena.


Os dejo con el tema principal titulado Frantic.

domingo, 23 de octubre de 2022

Bandas sonoras míticas del cine (CXXIII)

En 1971 Giuliano Montaldo dirige Sacco y Vanzetti, película italiana basada en hechos reales que ocurrieron en 1920. En Massachussets en ese año Nicola Sacco (Ricardo Cucciolla) y Bartolomeo Vanzetti (Gian Maria Volonté), dos inmigrantes italianos de ideología anarquista, fueron acusados de un atraco a mano armada y del asesinato de dos personas. El 23 de agosto de 1927 fueron ejecutados finalmente en la silla eléctrica después de un juicio bastante polémico. El film de Montaldo es una adaptación simplificada del argumento documentado de manera precisa por Herbert Ehrmann, según el cual el robo y asesinato de un pagador en South Braintree, Massachussets, de los que se culpó a los anarquistas italianos, fueron en realidad obra de una organización criminal conocida como "la banda de Morelli". La trama nos lleva a escenas de la lucha de clases en Boston, con un conflicto de lucha social dura contra la que Frederick Katzmann, un fiscal al servicio de los poderes establecidos, educado en Harvard, y que fue capaz de firmar la condena de los dos inmigrantes italianos declarados subversivos, que claramente fueron cabeza de turco, y pasaron a ser personajes históricos. La película reconstruye el proceso judicial recurriendo a flashbacks y archivos originales, mostrando a una sociedad conservadora y hostil hacia los extranjeros, en una época cuyo clima era bastante paranoico dentro del contexto del "pánico rojo".

Bartolomeo Vanzetti y Nicola Sacco

Os dejo con el tema central Here's to you cuya parte cantada hace Joan Baez.

viernes, 21 de octubre de 2022

Bandas sonoras míticas del cine (CXXII)


Armenia Balducci dirige esta película italiana en 1980 titulada Stark System. El protagonista es Divo Stark (Gian Maria Volonté), un ex-policía que se ha convertido en actor de películas policíacas y que vive con Eddy (Glauco Onorato), su mejor amigo, en un chalet. Eddy le consuela, e impide que se suicide cuando se entera de que su última película ha sido destrozada por la crítica. Pero resulta que el film tuvo éxito entre el público y Divo espera tener excelentes ofertas de trabajo, pero solo le llegan propuestas de desengaño. Comedia grotesca con toques satíricos, donde la directora utiliza su cinta como crítica a los comportamientos de la sociedad de los años 60.
La banda sonora corría a cargo de Ennio Morricone, otra maravilla del compositor italiano.

Os dejo con el tema Fantasmi Grotteschi.