lunes, 31 de octubre de 2016

Doctor Strange (2016)

Cartel del film

La lucha entre Marvel y DC Comics sigue siendo de alto nivel, y para que no se agoten todos los cauces, una de las soluciones ha sido juntar franquicias, como este año en Capitán América: Civil War o bien Batman Vs Superman: El amanecer de la justicia. Por otro lado, en Marvel exclusivamente de pequeños personajes se sacaron incluso una película entera, como Ant-Man y Deadpool con resultados realmente buenos y de mucha calidad, regenerando el cartel de superhéroes, incluso con alguno que es antihéroe, es decir, ampliando la paleta.
Pero aún se puede rascar de la saca, y de un cómic complicado ha nacido Doctor Strange, y el resultado para mi ha sido excelente. Nunca fue un cómic referente, estaba en la lista de espera, pero a la hora de pasar a la pantalla, triunfa con Scott Derrickson como director.


Stephen Strange, interpretado por el siempre brillante Benedict Cumberbatch, es un doctor de éxito que vive a todo trapo, y cuya vida cambiará después de un accidente automovilístico que le deja con sus manos destrozadas y nerviosas, impidiéndole volver a ejercer su profesión igual. Busca soluciones en la medicina tradicional y le falla, por lo que se ve obligado a buscar una cura y esperanzas en una comunidad aislada y remota llamada Kamar-Taj. Enseguida se dará cuenta de que el sitio no es sólo un centro de recuperación, sino una cuna de lo que es un pequeño comando que lucha contra las fuerzas oscuras y ocultas empeñadas en destruir nuestra realidad. Allí será tutelado por la Abuela (Tilda Swinton), que posee un poder fuera de lo común. 



En breve tiempo, Strange, avanza mucho con sus poderes mágicos que allí adquiere y se ve obligado a elegir entre su antigua vida de riqueza y buen estatus social, o dejarlo todo para defender el mundo como el hechizero o mago más poderoso del planeta.
Pero este film tiene dos o tres cosas que me recuerdan tremendamente a otras, primero hay un paralelismo con Iron Man evidente, pero por otro su aprendizaje en el Himalaya me recuerda a Batman Begins y ya a la que se parece mucho más con las escenas de New York que se plega y repliega, remite directamente a Origen de Christopher Nolan.


Pero afortunadamente, y por eso la película es de lo más interesante, no copia de esas referencias y tiene su propia personalidad. Aquí estamos ante un superhéroe con universo propio, y un lado psicodélico espectacular, mucho misticismo, visión interdimensional y también mucho concepto esotérico. Se trata de un film con gran guión, bien estructurado, con buena dirección que podía haber dado un lado todavía más oscuro y revenido, cosa que el film pide por momentos, salpicado con momentos de humor de lo más agradables y que hacen que la película no decaiga jamás.


En el plano actoral, Cumberbatch como dije al principio, está excelente (no le he visto una mala actuación aún), lo mismo que Tilda Swinton que lo borda. Mads Mikkelsen es Kaecilius y queda de vicio como el villano, antiguo acogido en Kamar-Taj y que robó páginas de libros secretos para alcanzar más poder en solitario. Chiwetel Ejiofor es Mordo, compañero en los inicios, que se irá distanciando progresivamente de Strange y al final se convertirá en enemigo.
La música de Michael Giacchino completa un muy buen film.


Os dejo con el tráiler del film.


Mejores escenas cómicas del cine (LIV)


Ya sabéis que una de mis comedias favoritas, por no decir la que más, es El Jovencito Frankestein, dirigida por Mel Brooks en 1974. Una de las comedias más disparatadas, delirantes, ingeniosas y divertidas de la historia del cine. Se trata de una de esas conjunciones donde todo funciona, y no sólo eso, sino que lo hace con un encanto especial, algo tocado con una varita mágica e irrepetible. 
Una escena brutal es la inicial, cuando el Doctor Frederick Frankestein llega al pueblo y es recibido por unos pasos que se arrastran... finalmente aparece Igor (Marty Feldman) que llevará al Doctor hasta el castillo. Chanante es cuando Igor le dice al Doctor que sus abuelos se entendían... y no menos cuando le toca la joroba y dice que se la puede quitar porque es buen cirujano... a lo que Igor contesta... ¿qué joroba?


Os dejo con esta memorable escena.

jueves, 27 de octubre de 2016

The Accountant (2016)

Cartel del film

Gavin O'Connor dirige El Contable, un film cuyo mayor valor es que consigue que el espectador mantenga la atención en todo momento a los largo de las dos horas de proyección, aunque como film no es una gran película y adolece de dos cosas bajo mi punto de vista, por un lado el protagonista es el típico caso que conocemos ya mucho del niño con problemas de pequeño, que luego a través de una educación dura, sale un Rambo en potencia, pero por otro el guión que por momentos parece muy compacto, deja bastantes cabos sueltos sin resolver, aunque su mejor momento, es que te deja para el final la solución a bastantes cuestiones que van quedando pendientes.


Christian Wolf (Ben Affleck) es un contable y a la vez genio de las matemáticas, cuyo carácter es muy tranquilo, está obsesionado con el orden, es muy metódico y con una afinidad hacia los números mucho más fuerte que la que siente por las personas. A parte de llevar una doble vida, en la que actúa como un asesino justiciero, que no tiene compasión en casi ningún caso. En varios momentos de la película, quizás en demasiados, hay muchos flasbacks en el que se explica su vida de pequeño y como creció, todos sus problemas de autismo, el abandono de la madre y como su padre les crió.


A Ben Affleck siempre se le ha acusado de inexpresividad, casi como a Keanu Reeves, pero en este papel la verdad es que le viene como anillo al dedo. Sigue manteniendo un estado físico impresionante por Batman, y a fe que aquí ese físico le cuadra a la perfección para el personaje que interpreta. Pero, es justamente en ese paralelismo con el otro famoso actor, donde para mi hay una cierta cercanía al personaje de John Wick, del que hace pocas fechas hablé. Aquí la diferencia radica en que Affleck utiliza un armamento mucho más pesado y auténticamente letal, capaz de reventar a un miniejército él solito.


Pero claro, en la película hay más personajes importantes y actores que lo interpretan de maravilla, en primer lugar el gran J.K. Simmons que hace de Ray King, un agente del tesoro al que le llega la oportunidad de su vida, casi cuando se encamina hacia la jubilación, y desea fervientemente saber quién es el contable de una banda de mafiosos. Luego está John Lithgow, que interpreta a Lamar Blackburn, propietario de una empresa de informática que ha sufrido un importante desfalco. Es ahí donde llaman al contable, que investiga lo ocurrido, cómo ocurrió y quién se llevó la pasta. Otro grande es Jeffrey Tambor, veterano actor, que hace de Francis Silverberg, un preso experto en operaciones de blanqueo de dinero, y que enseña en la cárcel al protagonista todas las técnicas de lavado de dinero sucio del planeta.


En el apartado femenino Anna Kendrick cumple bastante bien como Dana Cummings, la chica que descubre el roto económico en la empresa, y que tiene una relación de "amistad" con Wolf... que pide por momentos mucho más y se queda en agua de borrascas. Cynthia Addai-Robinson es la policía Marybeth Medina, obligada por Ray a perseguir con lupa a Wolf, si quiere salvar su carrera (cuyo pasado es algo oscuro), actriz que realiza un buen trabajo.
El resto de secundarios completan a la perfección el reparto.


De todas formas, los intentos de humor son salteados, y siendo muchos de ellos acertados, quedan diluídos dentro de la historia. En resumen un buen entretenimiento, pero con un guión normalito que te ayudan a pasar un buen rato.

Os dejo con el tráiler del film.


jueves, 20 de octubre de 2016

Snowden (2016)

Cartel del film

Hoy en día la cantidad de información que se maneja es realmente gigantesca, potenciado de manera brutal por internet, pero realmente vivimos una época marcada por el bombardeo continuo de informaciones, de las que hay que discernir cuales son realmente interesantes y no mero relleno, quitar la mucha paja para ir al grano, más luego las informaciones que quieren despistar, las falsas, en fin, aplicar un filtro descomunal para ir al meollo. En el caso que nos ocupa, el de Edward Snowden, todo está documentado sobradamente, para que todos aquellos que quisieran saber todo sobre el caso, tuvieran acceso. Eso por un lado no favorecía a Oliver Stone, director del film, para campar un poco a sus anchas, y tener el margen de maniobra para sus licencias muy limitado.


Ha de quedar claro, que la perspectiva del director deja del todo claro que considera a Snowden un héroe, interpretado por Joseph Gordon-Levitt. El film está basado en el libro "The Snowden files. The inside story of the world's most wanted man" escrito por Luka Harding y en un libro escrito por Anatoly Kucherena, el abogado ruso de Edward Snowden. En este libro y en el posterior documental "Citizenfour" del año 2014, dirigido por Laura Poitras (interpretada aquí por Melissa Leo), se narran los acontecimientos anteriores y los que siguieron a la publicación por parte del diario The Guardian de los documentos clasificados que aportó Edward Snowden sobre el programa secreto de vigilancia mundial de la NSA (Agencia de Seguridad Nacional) en 2013. De hecho en los créditos iniciales, los hechos narrados, se deja claro que abarcan la franja temporal 2004-2013.


Se empieza por contar la vida militar de Edward Snowden y sus problemas físicos, y la rotura de pierna que le obligó a retirarse e ingresar en la CIA. Una vez allí, él demuestra su inteligencia desde el principio, la de una mente por encima de la media y cuyos conflictos interiores salen reflejados, en cuanto sabe como funciona por dentro el servicio de inteligencia y todas las acciones que se llevan a cabo de vigilancia, rompiendo en muchos casos normativas como la FISA, que implicaba al propio Presidente de los Estados Unidos.
También se hace referencia a la llegada de Obama al poder, que decía que ese tema cambiaría, pero justo pasó lo contrario. Toda esa conjunción de temas, sus ataques de epilepsia y la relación con su pareja Lindsay Mills (interpretada por Shailene Woodley) con la que tiene incluso rupturas por ello, están contadas con esmero.


Pero realmente el fin se centra en explicar porqué Snowden hizo lo que hizo, y cómo lo hizo, cosa que por cierto me parece uno de los mejores momentos del film, ya que esa escena donde consigue toda la información funciona en una mezcla perfecta de dramatismo y espectáculo. Pero no debemos olvidar tampoco, que para muchos compatriotas de este hombre, él es un traidor, aunque como digo aquí es tratado desde el primer momento como un gran hombre, que ha hecho una labor impagable.  En cuanto él se da cuenta de que obtienen información de "todo el reino, blancanieves..." como le dice el compañero en una misión, todo su concepto de patriotismo, que hasta ese momento era máximo, simplemente cambiará.


En el plano actoral Joseph Gordon-Levitt es plenamente creíble, sin ser su mejor interpretación, aunque a veces esté un poco limitado por todo lo que tiene que callar, ya que se da cuenta de que todo puede estar siendo grabado, hasta en su vida, como de hecho así era. Ella, Shailene Woodley, aporta el lado más humano y también bastante alegría a la relación donde él sufre y traslada a su vida todo lo que le sucede en el trabajo, al que dedica horas ingentes. Rhys Ifans interpreta a Corbin O'Brian, quien fue profesor y es padrino de Snowden, y al final le toca interpretar el papel de villano, está perfecto. El resto del reparto queda minimizado, tanto Nicolas Cage con apariciones decentes al principio y final, que no desentonan, Zachary Quinto como el periodista Gleen Greenwald, uno de los periodistas empeñados en sacar a la luz los documentos clave, o el mismo Tom Wilkinson al mismo nivel que su compañero como Ewen MaCaskill.


Os dejo con el tráiler del film.


martes, 18 de octubre de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (LIII)


En 1933 los Hermanos Marx interpretan una de las más delirantes comedias de la historia del cine, Sopa de Ganso, una orgía de humor llena de genialidad a raudales.
La película es una magistral sátira política, que aborda de manera sublime los tejemanejes gubernativos que van unidos a la trama principal, que consiste en que La República Democrática de Freedonia, un pequeño país centroeuropeo, que preside el muy liberal Rufus T. Firefly (Groucho Marx), está amenazada por la dictadura de Sylvania, país de vieja y reconocida solvencia como agresor, y donde se reproducen asuntos de tono surrealista, absurdo y anárquico... sobre el poder, los líderes, la diplomacia, etc... Los encargados de espiarlo son Chicolini y Pinky (Chico y Harpo), que hacen todo lo que pueden pagados por el país rival, para secuestrarlo o robarle las estrategias de guerra.
Dirigidos por Leo McCarey y su ritmo frenético de gags ideados por guionistas de la cuerda de los Hermanos Marx, uno de los más míticos, se produce en la escena del espejo, donde Pinky (Harpo), vestido como Rufus (Groucho), sale huyendo en cuanto le ve, pero se choca con un espejo y lo parte, como va vestido igual que él, intenta convencerlo de que el espejo sigue en pie y de que es su propia imagen reflejada en el espejo inexistente, mientras el mosqueado Rufus hace miles de tonterías para desenmascarar al impostor... hasta que lo consigue.
No sé decír la cantidad de veces que he visto esta escena, y lo que me sigo riendo, además de no tener ni un sólo diálogo.


Disfrutad de la mítica escena cómica.


lunes, 17 de octubre de 2016

Sausage Party (2016)


Posiblemente la película de animación del año sea La fiesta de las salchichas, pero ojo, cuidadín, es para adultos, eso ha de quedar muy clarito antes que nada, no para niños. Se trata de un film mucho más profundo y marrano de lo que se podría esperar, pero eso si, muy muy divertido. Los guionistas Seth Rogen y Evan Goldberg insuflan a esta comedia de animación crítica a la religión organizada, algún oportuno comentario político, quizás caen en algún tópico con los temas de raza e identidad cultural, pero ante todo hay un exceso de depravación sexual y vulgaridad que no esperaba a esos niveles. En algún momento podría criticarse tanto exceso en ese sentido, pero la película es tan divertida...


Conrad Vernon y Greg Tiernan haciendo un relato desmesurado, es a la vez inteligente, dando muchas ideas sobre el cuestionamiento de la existencia de Dios, y lo que hay en el más allá a través de la tremenda metáfora que se produce en un supermercado americano cualquiera, siendo el resultado realmente excelente. Siempre hay gente que va más allá y Rogen pone a la salchicha más inteligente de un paquete como líder, que será el que intente averiguar que es lo que realmente pasa con todos los productos cuando salen de allí.


Salchichas, bollos, panecillos, pan de pita, salsas, alivios vaginales, etc., todos los alimentos y complementos viven felices en los estantes del supermercado, soñando ilusamente en el gran momento de ser elegidos por los clientes. Pero cuando, a un grupo le llega ese momento, descubrirán que su destino no es precisamente la Tierra Prometida, sino una situación mucho más cruel de lo que se podían imaginar, se los quieren comer (todos morimos). Es entonces cuando deciden informar a sus compañeros sobre cual es la finalidad de su existencia, para poder escapar de ese destino tan terrible.


Así por tanto Frank la salchicha líder, Brenda su novia bollito y su amigo Barry emprenden la ardua tarea de avisar lo que realmente ocurre, al cruzar las puertas del supermercado, a todos sus compañeros. Pero aquí sucede algo, que es un paralelismo claro a lo que ocurre en los humanos, y es que se enfrentan a los pensamientos cerrados de grupos escépticos y facciones que están encontradas por sus creencias y por la lucha del control de resto de grupos, es decir, la lucha por el poder tan clásica ya.
Es en esta parte donde la sátira social se convierte en total protagonista, pero siempre con un tremendo e inteligente humor, a través de pesadas bromas, donde hay críticas para todos, en multitud de terrenos. La película tiene tramos ofensivos, y desde luego para una mente poco abierta puede resultar realmente insultante.


En cuanto a los personajes, todos están brutales, y actores de renombre les ponen voz como Kristen Wigg (Brenda), Salma Hayek (El taco), Nick Kroll (Duche), Jonah Hill (Carl), James Franco (Druggie), Edward Norton (Sammy), etc...
Pero sin duda el personaje con el que no paraba de reír era Chicle, una goma de mascar usada que se mueve en una silla de ruedas eléctrica, a lo Stephen Hawking, y todas las escenas en las que aparece son brutales, sobre todo esa parodia de Terminator 2, cuando le disparan (además de otros muchos guiños a Disney o Pixar a lo largo del metraje).
También es muy chanante el asunto de las palabras creadas para la ocasión, sólo os diré que hay pizzicidio... ja, ja, ja.


Os dejo con el tráiler.


viernes, 14 de octubre de 2016

Cuarto Aniversario de My Kingdom for a film.


Hace ya 4 años, tal día como hoy, inauguré este blog en el que hablo sobre cine, películas, cortos, series, escenas míticas, escenas cómicas, estrenos de cine, noticias, etc...
Es cierto que cuando inicié esta aventura, con expectativas muy modestas, la cosa era complicada, pero con el paso del tiempo, el trabajo, los posts realizados y demás, la respuesta es bastante sentida.

Quiero dar las gracias a todos, a blogeros que son seguidores, comentaristas y lectores, a los no blogeros que también comentan y leen, a los blogeros que sólo leen, a los que sin ser blogeros se hicieron seguidores, a los que no son ni blogeros ni seguidores, pero se pasan a leer o comentar, a aquellos que sólo leen aunque no digan nada, e incluso a aquellos que sólo se pasan a criticar.
En la blogosfera tengo amigos imborrables, con los que comparto mil historias, y que son para toda la vida (así lo creo), con los que tengo una empatía increíble que se demuestra cada vez que hablamos o nos vemos, a todos os quiero.


Este último año y por circunstancias personales familiares tampoco ha sido fácil, aunque vamos saliendo del bache, y sobre todo gracias a reencuentros en festivales que me han dado la vida sigo con fuerzas múltiples, además de mantener mi viejo blog de música, por lo que sigo vivo, que no es poco.
Hay gente ya de celebraciones y creo que lo merece, 4 años de blog de cine no son moco de pavo.
Aún recuerdo el primer post hablando de la película Drive, que me impulsó de manera definitiva a hablar de cine a día de hoy, una de tantas películas que me dejó huella.
Datos: 42000 visitas, 513 entradas, un trabajo acumulado del que estoy bastante contento.
A vosotros va dedicado éste cuarto aniversario.


Como celebración os dejo con una mítica escena cómica de la película Una noche en la ópera de 1935, de los Hermanos Marx (quizás mi favorita de ellos), dirigida por Sam Wood. Ese barco en el que Groucho mete, con destino a Nueva York, a todas las estrellas de la Ópera de Milán... no tiene desperdicio.
En una escena memorable, el señor Otis B. Driftwood (Groucho Marx) tiene una cena con Mrs. Claypool (Margaret Dumont), a la que hace esperar mientras él se pone las botas en la mesa de al lado. De todas las frases de Groucho, muchas de ellas perfectamente válidas a día de hoy... me quedo con esa que dice: "todo lo que hay en usted me recuerda a usted, excepto usted"... glorioso.

Os dejo con la chanante escena.


jueves, 13 de octubre de 2016

Un monstruo viene a verme (A Monster Calls) (2016)

Cartel del film

Juan Antonio Bayona ha estrenado su nueva película, Un monstruo viene a verme, que está basada en una novela de Patrick Nees, que además ha hecho el guión. La expectación de esta película ha sido grande, no en vano, este gran director español viene de dos exitazos como El orfanato (peliculón) y Lo imposible (muy taquillera), y como es lógico, su expansión hacia el cine americano, y el contar con actores de renombre, han hecho que esta nueva entrega tenga tanta repercusión. Yo, he de decir, que no he leído la novela, por lo que es cierto que con sólo el tráiler, andaba algo perdido de por donde iban los tiros del film. Mi sorpresa es que se trata de un drama bastante serio, pero que aquí te lo envuelve el director de tal manera, que consigue llegarte a la fibra.


La película se centra en Conor O'Malley (Lewis MacDougall), un niño casi adolescente que lidia con varias circunstancias terribles en su vida, primero ante todo la enfermedad de su madre, cuyo cáncer la está devorando, en segundo lugar su padre, que se separó de su madre y se fue a Los Ángeles a crear otra familia, y en tercer lugar sufre acoso en el colegio, el famoso buying, donde es maltratado por otro compañero, en teoría más fuerte. A todo esto, por las noches no concilia bien el sueño, debido a una recurrente pesadilla.
La solución por la que opta el protagonista, es refugiarse en su imaginación, y teniendo en cuenta que de su madre heredó la pasión por la pintura, va creando con tesón un monstruo a partir de un árbol de tejo que se divisa desde la ventana de su habitación.


Una noche, y a una hora concreta, el monstruo se hace realidad para el niño (también para el espectador), que intentará ayudar al chaval a través de cuatro historias, tres contadas por él y la última por Conor, que será la última y será verdad.
Realmente este viaje de aprendizaje que sufre el protagonista, lo hemos visto en otras historias u otras películas, sólamente que aquí el encargado de que tome conciencia de su verdad, y el que consigue que se desprenda del sentimiento de culpa que le amarga, sea un monstruo sacado a partir de un árbol. Así a través de esos cuentos o historias que le narra, intenta hacer que se evada de su triste y dramática realidad.



La encargada de interpretar a la madre es Felicity Jones, que simple y llanamente lo borda, la abuela fría y calculadora con la que no conecta demasiado Conor es Sigourney Weaver, mientras que Liam Neeson es el que hace de la voz del monstruo, y de la captura de movimiento que está realmente conseguido. Pero el actor que está realmente impresionante es Lewis MacDougall, que vive, llora, incluso ríe (esto menos) ante todos con una autenticidad que hace que te llegue mucho a la patata. Todo está muy bien medido en el film, y Bayona centra mucho la historia en la relación madre-hijo, ese vínculo tan poderoso, y que provoca varios momentos de lágrima total.


Yo he de decir, que este tipo de cine no es mi favorito, reconozco que la película está muy bien hecha, perfectamente dirigida, y con unos actores de mucho nivel, pero un dramón de estas características, no es precisamente lo que yo, personalmente, en estos momentos necesitaba. De todas formas, entiendo muy bien a aquellos o aquellas que si han leído la novela y vean que su adaptación a la gran pantalla se haya llevado con acierto. Realmente es una hermosa, preciosa y deliciosa manera la que se nos propone, de llevar lo mejor posible un drama de características bestiales.


Os dejo con el tráiler de Un monstruo viene a verme.


martes, 11 de octubre de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (LII)


En el año 1981 Mariano Ozores dirige Los Liantes, una comedia típica de la época, donde se mezclaban las risas, con el destape que por aquel entonces dominaba en el cine español. Amador y Fidel (Andrés Pajares y Fernando Esteso) son dos pequeños timadores de playa que actúan en Torremolinos y alrededores, con más desdicha que fortuna, y viviendo más bien de milagro, por lo que la esposa de Fidel, Milagros, le abandona ya que no considera que sea capaz de dedicarse a algo serio y honrado. Eduardo (Antonio Ozores), amigo de ambos y cerebro del grupo tiene ideas bastante estrafalarias, una de ellas hacer creer a un millonario que juega en un casino que Amador es un hombre-elefante, tema que no sale demasiado bien.
En una escena impagable, Amador y Fidel, harán un timo brutal a un pobre hombre, interpretado por Alfonso del Real. Amador le vende una supuesta alarma antirobo, disfrazada de portarollos de papel higiénico, supuestamente ideado por los alemanes. Para que el pobre timado firme, harán una escenita con el supuesto aparato, metiendo a Fidel por medio y haciendo que le da una descarga. Todo un manual de como timar, y encima Fidel se siente indignado y chantajea al pobre timado, soltando una frase ya típica de este nuestro país... "Esto con el otro no pasaba...".



Os dejo con la chanante escena.

jueves, 6 de octubre de 2016

Miss Peregrine's Home for Peculiar Children (2016)

Cartel del film

El Hogar de Miss Peregrine para niños peculiares, es una adaptación de una novela fantástica de Ransom Riggs, que pareciese hubiese sido escrita para que su adaptación al cine, fuese dirigida por Tim Burton. Hace ya algunas películas que Burton no da en la diana, pero aquí ha recuperado brío, un regreso a sus formas, a su buen cine y ese universo cinematográfico que él, y sólo él, sabe crear. Hablo de que Burton, en varios momentos de este film, vuelve a ser el gran director recordado por films como Eduardo Manostijeras, Ed Wood, Sleepy Hollow o Big Fish. Aquí hay un mundo sacado de cuento de hadas, con personajes raros, que acaban siendo entrañables.

Niños Peculiares

Su propuesta, sobre todo en la primera parte de la película, recupera lo mejor de su cine gótico con sello particular, ya que todo fluye con mucha normalidad, mientras Burton se deleita creando imágenes y escenas que son pura poesía.
Jacob Portman (Jake), interpretado por Asa Butterfield, un chico de 16 años, ha crecido desde pequeño escuchando las historias que su abuelo Abe (Terence Stamp) le contaba sobre niños extraordinarios y lugares mágicos. Jake va descubriendo que esas historias no eran tan ficticias como pensaba y sus padres le decían, tras descubrir que su abuelo es asesinado por una criatura sobrenatural. Así, seguirá las pistas que le dejó su abuelo antes de morir, que le llevarán a un pueblo de Gales, Cairnholm, para descifrar el pasado de Abe. Cuando llega, encuentra el orfanato donde su abuelo y los niños peculiares vivían, pero está destruido y no queda rastro de vida.

Jake (Asa Butterfield)

Allí conocerá, después de entrar en un bucle temporal, a Emma Bloom, una hermosa chica que controla el fuego, a Millard, un chico invisible, y al resto de niños peculiares que le conducen a Miss Peregrine (Eva Green), dentro de ese bucle anclado en el 3 de septiembre de 1943. Jake disfrutará estando con Miss Peregrine, quien le presenta al resto de niños peculiares, Enoch, capaz de pasar la vida de un ser a otro o Bronwyn, que tiene una fuerza increíble, o Olive , una chica que puede levitar, por lo que es necesario atarla a una cuerda a la cintura para que no salga volando, por eso utiliza botas de plomo. Luego descubrirá extraños asesinatos que ocurren en su época.

Miss Peregrine (Eva Green)

Cuando Jake descubre que ha heredado la misma peculiaridad de su abuelo, es decir, ser el único que puede ver a los "huecos", criaturas con tentáculos muy numerosos y de mucha fuerza, se percata de que le han utilizado para llegar a los niños peculiares y ser la única esperanza para ponerlos a todos a salvo.
Es a la mitad de la película, cuando esta da un giro, ya que hasta ese momento el grupo de niños parecen de la época del instituto y con complejo de Peter Pan, pasa de ser una historia infantil a algo mucho más enrevesado, donde hay unas subtramas que quedan por debajo latiendo, como el amor adolescente entre Jake y Olive, o la presencia siempre espectacular de Eva Green, que aquí está, bajo mi punto de vista de manera errónea, relegada a un segundo, incluso tercer plano.


Cierto es que en ese giro de guión, no todo es la repera, ya que el film vira hacia el cine de acción y comedia en exceso que hacen a veces perder la perspectiva, y personajes como el de Barron (Samuel L. Jackson) no aportan demasiado, en vez de que Miss Peregrine saliera beneficiada. Pero el film tiene muchos guiños, y claro, algunos son para frikis del cine, yo me di cuenta del de Eduardo Manostijeras y del de Jasón y los Argonautas hacia el final (divertido homenaje). Pero el final vuelve a la emoción del inicio, y realmente es un film que te deja un enorme regusto, aunque no alcance la máxima nota, pero eso si, se queda en un notable muy alto.

Barron (Samuel L. Jackson)

Os dejo con el traíler de esta muy disfrutable película.


jueves, 29 de septiembre de 2016

Escenas míticas del cine (XLVIII)



En el año 1964 Miguel M. Delgado dirige El Padrecito, con papel protagonista absoluto de Cantinflas. El mítico cómico interpretaba al Padre Sebastián, que es enviado a un pueblo a ayudar al ya mayor Padre Damián en sus funciones sacerdotales. El Padre Sebas choca con la oligarquía del pueblo, al abrir una escuela donde explica las encíclicas de los trabajadores y además los ideales del obrero, y con la hermana del Padre Damián, Sara (Angelines Fernández) convencida de que ha llegado para quitarle el curro a su hermano. 
El pueblo está en completa sumisión al cacique que lo gobierna, el tal Don Silvestre, pero el Padre Sebas que es querido por el pueblo, se mete en todo, juega a los dados, torea, juega a las cartas...
En una mítica escena, comiendo con el Padre Damián y su familia, éste le hace saber de una queja del cacique, al decirle a los niños que si cobran más que trabajan que cobren menos, pero que si trabajan más que cobran que cobren más. Claro, varios obreros habían pedido subida de sueldo a Don Silvestre, y eso no gustaba al hombre. La defensa del Padre Sebas es que eso lo decían las encíclicas de Pio XI y Juan XXIII, es decir, que las riquezas no se acumulen en manos de los ricos y que se repartan entre los trabajadores, a lo que Sara contesta y le acusa de comunismo... ja, ja, ja...


Disfrutar de la escena brutal.

martes, 27 de septiembre de 2016

Escenas míticas del cine (XLVII)


En 1965, Sergio Leone dirige lo que sería la segunda parte de La trilogía del dólar, del género spaguetti western, traducida aquí como La muerte tenía un precio. Clint Eastwood repite con sombrero, poncho y sigue mascando tabaco (no lo llega a fumar, odia fumar) que escupe, y sigue interpretando a El Manco, un cazarecompensas que se gana la vida como tal, cobrando por entregar a la justicia, vivos o muertos, a los delincuentes más buscados. Pero aquí comparte protagonismo con otro personaje cuya labor es idéntica, el Coronel Douglas Mortimer, al que da vida Lee Van Cleef, hasta entonces actor secundario ("El hombre que mató a Liberty Valance", muchas series de televisión, etc...). Rodada en territorio español, contó con mayor presupuesto, claro está.


En una escena brutal, El Manco llega a un pueblo, donde le esperan unos pistoleros. Un chico recoge frutos de un árbol, y El Manco le ayuda con unos disparos a ser más rápido en la recogida, a lo que se une El Coronel Douglas Mortimer. Eso provoca el pavor de los pistoleros, que salen huyendo. Lo mejor de esta escena es que no hay ni un sólo diálogo. Todo esto con la memorable música de Ennio Morricone, de banda sonora gloriosa.

Os dejo con la mítica escena.

domingo, 25 de septiembre de 2016

El hombre de las mil caras (2016)

Cartel del film

Alberto Rodríguez ya llamó la atención en su día con la buena película Grupo 7 (2012), pero con La Isla Mínima (2014) alcanzó el zénit, cuyo triunfo en los Goya así lo corroboró. El techo estaba muy alto, y eso siempre impone, pero aquí para la realización de este film, ha contado con un elenco de actores impresionante y se ha metido con una historia, donde guión hay de sobra. Ese guión está basado en el libro de Manuel Cerdán, cuya adaptación ha corrido a cargo tanto por el propio director, como por Rafael Cobos. Pero teniendo en cuenta, todo los ríos de tinta que provocó el Caso Roldán en su día, en lo que ha dado en el clavo Alberto Rodríguez, es sin duda, en huir de parafernalias y efectismos baratos, para mediante un thriller tenso, contarnos qué pasó y como pasó, centrándose en la figura de Francisco Paesa.


Ante todo, y ya desde el principio, se nos dice que el film está basado en hechos reales, pero también que como en todo hecho real, siempre hay alguna mentira. Estas palabras las dice Jesús Camoes, interpretado por José Coronado, que será la voz que nos vaya contando paso a paso todos los movimientos que suceden en la historia. Pero, casi sin querer, la cinta en muchos momentos se convierte en un biopic improvisado sobre la figura de Francisco Paesa, interpretado por un fastuoso, como siempre, Eduard Fernández, que a pesar de que su personaje tiene ciertas limitaciones, desde el primer momento consigue que el espectador se enganche a él.
En el lado negativo del film, que alguno tiene, no sé si es un acierto que Camoes cuente la historia, y estemos a expensas de su punto de vista continuamente, y por otro lado, el ritmo, que decae en algunos tramos. La banda sonora de Julio de La Rosa, siempre es acertada, eso si.


Dónde para mi está el gran punto fuerte del film, es en describirnos como era la España de los años 90, cuando todo esto sucede, de hecho al principio Camoes nos avisa de que en aquella época no existían los vuelos Low Cost, dato importante, ya que los vuelos en esta historia son claves, y lo dice Jesús Camoes, comandante de vuelo.
Pero ante todo ha de quedar una cosa clara, y es que Francisco Paesa, era un ex-agente secreto del gobierno español (un espía vaya, que como dicen en el film en un momento, no viajaban con pistola, sino con chequera), que fue responsable en los 80 de la operación contra ETA más importante, que casi la desarticula, pero que se vio envuelto en un caso de extorsión a una testigo del caso de los GAL, lo que le obligó a huir del país, aparte de que nunca se le pagó lo prometido por su trabajo estrella contra la banda terrorista. Cuando regresa está arruinado, pero recibe la visita de Luis Roldán (Carlos Santos), ex Director de la Guardia Civil, y su mujer Nieves Fernández (Marta Etura), que le ofrecen un millón de dólares para salvar los 1500 millones de pesetas que aquel hombre calvo y con barbas, había sustraído del erario público.


Aquí es donde Paesa ve una oportunidad de oro (nunca mejor dicho) de vengarse del gobierno que tan mal le trató. Es entonces, cuando empieza a maquinar, lo que será una operación magistral en la que será imprescindible la colaboración de su inseparable (y mujeriego) Jesús Camoes. Aparte de todo esto, es encomiable la radiografía que el director hace de Paesa, y de su vida, que no es nada sencilla, siempre de un lado para otro, y con una relación con su mujer Gloria, con la que intenta volver, y lo llega a conseguir, aunque por poco tiempo.
Pero en la descripción de todo este rocambolesco plan de la huída de Roldán, es innegable el toque de humor que Rodríguez le imprime al film, y que para mi le hace tan ameno. Roldán estuvo muchos meses en París, y su situación era tan desesperada, que incluso pensó suicidarse, ya que su mujer estaba encarcelada en España y esperaba un hijo. Una frase que no se me olvidará del propio Roldán es: "Yo hice lo que hacen todos..." entre sollozos.


Lo que es otro acierto brutal, es en la elección de los actores, y no sólo por la calidad de los mismos, sino también por su parecido con los originales, empezando por el propio Eduard Fernández, caracterizado como Francisco Paesa de manera soberbia. Pero también Carlos Santos, que podría pasar por un Roldán sin problemas, aunque el caso más alucinante bajo mi punto de vista es el de Juan Alberto Belloch (Luis Callejo), ministro de justicia e interior, al que llamaban "El chófer de Drácula" y cuyas altas miras y el no tener escrúpulos, le llevaron a un callejón sin salida. Emilio Gutiérrez Caba, otro espía, que avisa en dos ocasiones a Paesa de su frágil situación, aparece en los momentos clave.


En definitva, una película donde se deja claro que en esa época, en este nuestro país, lo que primaba era ser un mentiroso, opaco, vil, y compartir portadas de revistas con toreros, futbolistas o folclóricas (muchos de ellos también con sus chanchullos que saldrían más adelante), y del que desgraciadamente a día de hoy vivimos su alargamiento y extensión, favorecido por una prensa voraz también. En esa España, un tipo como Mr. Paesa era el más listo de la clase, aunque siempre moviéndose en una delgada línea.

Os dejo con el tráiler.