miércoles, 18 de julio de 2018

Ant-Man and The Wasp (2018)


Marvel y su universo cinematográfico se ha agrandado tanto, que ya los spin-off de personajes secundarios tienen hasta segundas partes, y en el caso de Ant-Man, que ya en 2015 me pareció muy interesante, vuelve a estar dirigida por Peyton Reed y mejora aún más aquella propuesta inicial. Si bien aquella primera era lógicamente la explicación y el génesis de este pequeño superhéroe que se agiganta y empequeñece, en esta segunda y repitiendo con los mismos actores tiene un ritmo mucho más alto y toques de comedia que la hacen divertidísima.
Un auténtico acierto de film, que además consigue que disfrutes como un crío en la butaca.


Hay que destacar como es lógico, que toda segunda parte suele contar con mayor presupuesto, si la primera tuvo éxito, por tanto era de esperar que la factura técnica y visual mejorara y vaya si lo ha hecho. También se han cuidado más los detalles y se han currado una cantidad de guiños, que dan mucho que pensar para los frikies de las anécdotas. Estos claros avances también afectan al director, que se muestra más solvente y resolutivo, con lo que consigue una agilidad espectacular, que quizás la anterior cinta no tenía.
Pero ante todo la química entre los protagonistas es la clave, y eso fluye desde el primer momento. Paul Rudd como Ant-Man, Evangeline Lilly como La Avispa, Michael Douglas como el Dr. Hank Pym (la mente ideadora de todo) y Michelle Pfeiffer (Janet, mujer de Hank) lo bordan, con momentos realmente fascinantes. Si a esto le añadimos unos secundarios brutales, todo está en su salsa (Michael Peña está increíble).



Quizás los villanos son los que me fallan un poco en este film, de hecho Walton Goggins está algo desaprovechado, un excelente actor, cuyo papel ridiculizado parece casi de Walt Disney. Quizás eso haya que achacarlo al guión, que sin ser malo y salir muy airoso con numerosos gags cómicos, que quizás cuando debe dar el do de pecho baja el listón. Hannah JOhn-Kamen como Fantasma por momentos está coherente, pero en el final pierde toda la gracia.
de todas formas es interesante la secuencia temporal hilada, que viene tanto del primer film, como de la presencia de Scott Lang en "Capitán América: Guerra Civil" dentro de Los Vengadores, cosa que dejó algo tocada su relación con el Doctor Hank Pym y su hija, pero arregló la de él con su hija y ex-pareja. Es ahí precisamente donde se inicia el film, cuando Ant-Man intenta equilibrar su vida hogareña y sus responsabilidades de superhéroe.


La trama de esta cinta se centra en la misión que tanto Hope Van Dyne, como su padre Hank Pym, intentan recuperar a Janet (Michelle Pfeiffer), madre de la primera y esposa del segundo, que quedó encerrada en el submundo cuántico, mientras intentaban ella y su marido salvar al mundo de un misil destructivo. Ant-Man les ayudará, terminando de ensamblar un edificio con una máquina dentro que les permita transportarse a ese mundo cuántico y rescatarla. Pero los peligros de realizar la misión son elevados, surgiendo enemigos que quieren impedirlo por todos los medios.
Pero amigos entre la simpatía de Paul Rudd, las tonterías de Michael Peña, los diálogos chanantes y los encogmientos y agrandamientos de nuestro Ant-Man uno se lo pasó pipa en el cine.


Os dejo con el tráiler de Ant-Man y la avispa.

martes, 10 de julio de 2018

Erocatársis (2018)


Daniel Cabrero dirige este corto que protagoniza una pareja distinta, la que interpretan Claudia Ruíz por un lado y Manuel Galea por otro. La noche de sexo con música clásica de fondo parece ir bien, pero al día siguiente ella le pone a él una serie de cuestiones sobre la mesa que afectan a su rendimiento en la cama. Los reproches harán que él se acabe dando cuenta del porqué de su nivel ramplón, y tratará de mejorar en varios aspectos. Una terapia de pareja algo diferente, que ayuda para corregir cuestiones...


Os dejo con Erocatársis...

sábado, 30 de junio de 2018

Escenas míticas del cine (LXXIV)


Como decía ayer Martin Scorsese dirige en 1990 una película de gangsters mítica, Uno de los Nuestros. En este film cristalizan todas las obsesiones, todos los logros narrativos y estilísticos, todas las ramificaciones temáticas que durante décadas Scorsese fue atesorando y haciendo crecer en su interior. Un film de gangsters de origen italiano cuyas ambiciones y pretensiones quedan perfectamente reflejadas en el film. La primera frase del film es: "Que yo recuerde, desde que tuve uso de razón, quise ser un gángster". Una de las obras cumbre del género de mafiosos, una cinta trepidante e intensa, dónde Robert de Niro, Joe Pesci y Ray Liotta llevan el peso de los papeles más importantes. Como anécdota, la palabra "fuck" es usada en 300 ocasiones durante la cinta.
Y ahora me refiero al personaje de Ray Liotta, Henry Hill, el que me daba más repeluco, un tipo que tenía la casa a nombre de la suegra, los coches a nombre de su mujer, sus carnets de la Seguridad Social y de conducir eran falsos, nunca votaba y nunca pagaba impuestos, un fiera que iba de gorra a todos los sitios y siempre a lo mejor y más caro, claro. En la escena final de la película ya está trincado y forma parte del Programa de Protección de Testigos por lo que en el juicio delata a Paul Cicero (A quién da vida Paul Sorvino) y a Jimmy Conway (Robert de Niro) el auténtico jefe del clan, y es ahí donde va narrando (es el narrador de todo el film) que ahora iba a tener la vida de un auténtico gilipollas, es decir, la de un pobre mortal, una gran putada vaya.


Os dejo con esta brutal escena, donde en un momento el propio Liotta, deja la escena del juicio y habla a la cámara, digamos que un símil de lo que había hecho toda su vida, lo que quería.

viernes, 29 de junio de 2018

Escenas míticas del cine (LXXIII)


Martin Scorsese dirige en 1990 una película de gangsters mítica, Uno de los Nuestros. En este film cristalizan todas las obsesiones, todos los logros narrativos y estilísticos, todas las ramificaciones temáticas que durante décadas Scorsese fue atesorando y haciendo crecer en su interior. Un film de gangsters de origen italiano cuyas ambiciones y pretensiones quedan perfectamente reflejadas en el film. La primer frase del film es: "Que yo recuerde, desde que tuve uso de razón, quise ser un gángster". Una de las obras cumbre del género de mafiosos, una cinta trepidante e intensa, dónde Robert de Niro, Joe Pesci y Ray Liotta llevan el peso de los papeles más importantes. Como anécdota, la palabra "fuck" es usada en 300 ocasiones durante la cinta.
En una escena mítica de las muchas del film, Tommy (Joe Pesci) hace una visita a Stacks (Samuel L. Jackson) un tipo que no pertenecía realmente a la banda, pero que actuaba como músico de blues en el Robert's Lounge y prestaba servicios ocasionales para ella, como chófer o recadista, siempre cobrando sus trabajos en especie con cargos a las partidas de las mercancias robadas, y no va precisamente de buen rollo, ya que en uno de los trabajos dejó huellas en una camioneta, por lo que le despiertan entre Tommy y Frankie (Frank Sivero), y mientras Frankie hace el café Devito le pega un tiro en la nuca a Stacks. 


Os dejo con la mítica escena.

jueves, 28 de junio de 2018

El Club de los 27 (2015)


Carlos Solano dirige este corto en el que Roi (Javier Pereira) es un músico de mucha proyección que está viviendo un momento dulce y tiene una reunión con el directivo de una compañía de discos (Luis Zahera), en la que le propone que si firma el contrato de su vida (ingresar en el Club de los 27) tendrá todo lo que quiera, pero que en dos años, al cumplir los 27 debe morir, cumpliendo el mítico refrán de vive rápido y deja un bonito cadáver. Al principio Roi se piensa que es una broma, pero el pez gordo de la multinacional habla desde la experiencia y da ideas de como hacerlo, porque ya ha habido casos de todo tipo. En medio de la conversación le llama su chica, y sin poder atenderla recibe sus mensajes, acerca de algo muy importante en sus vidas.
Su decisión tendrá consecuencias, tanto si es afirmativa como si no...


Os dejo con este gran corto.

miércoles, 27 de junio de 2018

Pop (2017)


Álvaro Cuevas García dirige este curioso corto en el que una amiga recomienda a otra una aplicación para ligar. Bea (Ana Sañiz) vive en su mundo y se deja llevar por los consejos de su amiga Vane (Marta Mateos) aunque su interpretación de la actualidad de las redes sociales, y aplicaciones es bastante particular.
En su primera experiencia quedando con un chico llamado Raúl (Pedro Cerezo), ella lleva la voz cantante y le insta a ir a un sitio a comer (con digamos unas formas algo abruptas), mientras él algo desconcertado intenta llevar la conversación por el terreno en teoría pactado...


Os dejo con el interesante corto.

martes, 26 de junio de 2018

Super Feministas (2018)


Adán Denada dirige y protagoniza este corto titulado Super feministas. Un hombre está una mañana en el supermercado (Adán Denada) y gira la mirada ante la presencia de una mujer (Miriam Marco), ella le devuelve la mirada pero inmediatamente va a una encargada de la tienda para que hable con el chico. Este es llevado a una sala, de buenas maneras, donde es interrogado por dicha encargada, la jefa del super y la supuestamente mujer "agredida".  En la sala es interrogado y acusado por las tres mujeres, que deciden que no vuelva a entrar en esa tienda.
Todo exceso en cualquier ámbito es desmedido, pero en este caso la crítica va hacia el feminismo enfermizo, mientras de manera soslayada se deja caer el tema de los robos en estos establecimientos, que queda en segundo plano.


Os dejo con el curioso corto.

viernes, 22 de junio de 2018

Serás mi novia (2018)


Carlos Cabero dirige este corto interpretado por dos mujeres, una profesora y una alumna, a las que dan vida Trisha Fernández (la alumna, Ana) y Carolina Pérez (la profesora). La profesora va hacia su coche, para ir hacia su casa, pero se encuentra con la alumna más problemática de clase escondida en el asiento trasero del mismo. Empieza a decirle que será su novia, y que empezará a matar a todos aquellos que le hacen la vida imposible en el colegio. Esa presión y ese agobio es el que intenta hacer sentir la alumna a la profesora...


Os dejo con este curioso corto.

viernes, 15 de junio de 2018

Nowhere boy (2009)


Sam Taylor-Johnson dirige este biopic sobre la figura de John Winston Lennon en su etapa de la vida más difícil, cuando pasa de adolescente a adulto. Se habla, claro está, del germen de The Beatles, pero sin nombrarlo ni una sola vez, y centrándose en la educación sentimental de ese chico, que luego sería un genio. Un servidor leyó un libro hace muchos años, escrito por Jordi Sierra i Fabra, titulado "El joven Lennon" de la editorial Gran Angular y os puedo asegurar que viendo ayer el film (que por circunstancias no pude hacerlo antes), me recordó muchos pasajes del libro, por no decir que sería la base perfecta, aunque según la ficha técnica, el guión de Matt Greenhalgh está basado en las memorias de Julia Baird.


Pero esta película, se centra en todos esos personajes que rodean la vida del joven John, en todo su recorrido vital, desde sus enormes problemas familliares, sus amistades, la creación de su primera banda (The Quarrymen), hasta el final con la revolución que supuso su viaje y posterior gira por Hamburgo a principios de los años 60. Aaron Johnson, es el actor que da vida al joven Lennon, y la verdad es que está soberbio en los gestos, la caracterización, y porqué no decirlo, en ser él en todo momento. La maternidad tan conflictiva tiene dos vertientes, la de su madre verdadera, Julia, a la que da vida Anne-Marie Duff, la biológica pero siempre ausente y Mimi Smith, interpretada por esa gran actriz dramática que es Kristin Scott Thomas, la persona que realmente crió a nuestro protagonista.


Es más que evidente que la ausencia de su madre marca la vida de John, su situación emocional define una adolescencia dispersa, bastante atormentada y con problemas en la escuela. Pero él consigue ir a ver a su mamá, con la que irá a escuchar música, le enseñará a tocar el banjo y se sentirá vivo a su lado. Pero siempre vendrán los reproches, y los desencuentros afectivos con ella, de cuando le dejó con su tía, y es ahí donde se gesta ese adolescente rebelde, con dosis de irreverencia callejera. No digamos la no presencia de su padre...
Esa personalidad indómita y brusca en muchos momentos de John, tiene un momento estelar cuando conoce a Paul McCartney (momentazo del film, creo que recreado de forma magnífica), Thomas Sangster lo hace brutal interpretando al joven quinceañero Paul, que quiere tocar en su banda y demuestra sus grandes habilidades, a pesar de la reticencia inicial, luego harán buenas migas, Paul enseñará a tocar a John a guitarra (no era igual que el banjo) y nacerá el germen de lo que en un futuro sería la banda más grande de la historia. Paul, a diferencia de John, era el cándido y sensato, pero sobre todo llevaba un musicazo dentro.


En muchos momentos de la película hay dramatismo, ese complejo de Edipo que empezará a surgir en la personalidad de John, además de las discusiones continuas con su madre y su tía, que tiene su punto culminante con el atropello de Julia y su muerte. 
Sus primeras actuaciones como The Quarrymen, esas influencias de Elvis Presley, Buddy Holly (las gafas de pasta de ese estilo), Little Richard, Screamin' Jay Hawkins, etc., aunque eran skiffle amateur, pero que convirtió a nuestro mito en un frontman salvaje y con ese punto de egolatría y a la vez descontrol.


En la película los flashbacks están controlados, el dramatismo latente no está llevado al límite, y la psicología de los personajes sobresale. 
La ambientación british clásica está muy cuidada, en eso el director está soberbio, además es un film visualmente agradable, esa reconstrucción de mediados de los 50 de la posguerra.
Pero la película, aposta, termina en el momento justo de partir a Hamburgo, con la miel en los labios, pero tranquilos, lo que vino a partir de ahí hasta el lanzamiento del primer single Love me do, está perfectamente contado en Backbeat (1994).


Os dejo con el tráiler de Nowhere boy.

miércoles, 13 de junio de 2018

15 años sin Gregory Peck.


Eldred Gregory Peck murió el 12 de junio de 2003 en Los Ángeles a los 87 años de edad, sin ninguna aparente enfermedad, de manera natural su corazón dejó de latir. Sus restos reposan hoy en un mausoleo situado bajo la catedral californiana, el lugar que acogió su multitudinario funeral, en el que su compañero en Matar a un Ruiseñor, el actor Brock Peters, resumió el sentir de los asistentes: "Se trata (dijo Peters) de darle la despedida a una figura que emanaba esa decencia que los actores deben de buscar no sólo en sus films, sino también en su vida privada".
Nacido en San Diego (California) en 1916, hijo de farmacéutico de ascendencia armenio-irlandesa y madre de ascendencia escocesa, su padre era católico y su madre se convirtió al catolicismo después de casarse. Sus padres se divorciaron, siendo él pequeño, pasando su abuela a ser una parte muy importante de su infancia, una gran aficionada al cine que lo llevaba a ver películas todas las semanas, ahí nació su pasión.


Cuando tenía 10 años fue enviado a una escuela católica militar en Los Ángeles, y mientras cursaba allí estudios, murió su abuela. A los 14 años se fue a vivir a San Diego con su padre, estudiando bachillerato en el Instituto. Se propuso estudiar medicina en la Universidad de Berkeley, pero pronto abandonó la idea y descubrió su vocación por la interpretación, en el grupo de teatro universitario. Fue a actuar y a estudiar interpretación  a New York y en 1941 debutó en Broadway. 
Pero en 1944 abandona los escenarios y empieza su carrera en el cine, su debut fue en Days of Glory (1944) de Jacques Tourneur haciendo de ruso en medio de rusos. A partir de ahí Spellbound (1945) de Alfred Hitchcock y compartiendo reparto con Ingrid Bergman, más el mítico western de 1946 Duel in the sun, lanzaron definitivamente su carrera. Hablamos de una voz grave, gran estatura y percha, porte templado, y una indiscutible elegancia, que causaron sensación en los estudios del Hollywood clásico. Por si fuera poco, su manera de andar me ha parecido siempre inconfundible, de esas que te marcan.


Trabajó con todos los grandes directores de su época, desde el ya referido Hitchcock a King Vidor, de Elia Kazan a Raoul Walsh, de Willian Wyler a John Houston. Un actor versátil, era capaz de ser un seductor encantador con Audrey Hepburn en Vacaciones en Roma (1963), encarnar el mítico Capitán Ahab en Moby Dick (1956) o adelantarse al salvaje oeste en The Big Country (1958).
Recibió el único Óscar de su carrera por la interpretación de Atticus Finch en Matar a un ruiseñor (1962) dirigida por Robert Mulligan, hizo Arabesque (1966) junto a Sofia Loren, El Oro de Mackenna (1969), La profecía (1976) con Lee Remick, Los Niños del Brasil (1978) compartiendo con Lawrence Olivier y James Mason o aquella joya que fue Gringo Viejo (1989) junto a Jane Fonda, entre otras.


Volviendo a Matar a un ruiseñor, el film estaba basado en la novela de la escritora Harper Lee, y narraba la historia de un abogado llamado Finch, al que daba vida Peck, que tiene que defender a un hombre de raza negra acusado injustamente de violar a una mujer. Tanto el libro como la película, llegaron con el Movimiento por los Derechos Civiles muy vigente, y sirvieron de espejo de los debates de la sociedad estadounidense acerca del racismo, la tolerancia y la justicia.
Peck siempre dijo que Finch había sido su personaje favorito, de hecho en el documental "A conversation with Gregory Peck" (1999), aseguró que tuvo "un día de suerte" cuando recibió el guión de esa película, un auténtico regalo para él.

En su recuerdo y memoria pongo una escena de esta enorme película, To kill a Mockingbird, donde Atticus le dice a su hija Scout Finch (Mary Badham) que no se pelee en la escuela, porque su padre esté defendiendo a un hombre de raza negra.

martes, 12 de junio de 2018

20 años de El Gran Lewbowski.


Qué puedo decir de una de mis películas favoritas... dirigida por los Hermanos Cohen en 1998, que la veo cada cierto tiempo porque no paro de reir, que ver al Nota a menudo es un estilo de vida, o sacar parecidos entre la gente normal con Donny o Walter puede llegar a ser de lo más chanante... pues eso y muchas cosas más. Pero ante todo estamos ante una comedia redonda, dónde los hermanos Ethan y Joel Cohen lo bordan al crear el personaje de "El Nota".
Jeff Bridges da vida a Jeffrey Leboswki, El Nota, un vago y jugador de bolos desempleado de Los Ángeles que se presenta ante un multimillonario llamado igual que él, después de un caso de identidad errónea. Entonces, cuando la joven esposa del millonario es secuestrada, le pide al Nota que se encargue del rescate para una segura liberación.


El plan sale mal cuando el amigo de El Nota, Walter Sobchak (John Goodman) pretende quedarse con el dinero del rescate y utiliza un señuelo. El problema de Walter es que algún casquillo de bala debió de quedársele alojada en alguna zona del cerebro, vaya usted a saber cual, en Vietnam, por lo que cualquier situación que se tercia la relaciona con aquella guerra.
Donny (Steve Buscemi) suele ser el contrapunto dentro de las amistades del Nota, un tipo callado y apocado, el cual relaciona todo curiosamente con los Beatles.
A partir de ahí, conocemos la vida de El Nota, sus partidas de bolos, sus amigos, y sus contrincantes, entre ellos Jesús Quintana (John Turturro) cuya aparición en la película no tiene desperdicio.


Por otro lado, la relación que mantiene El Nota con la hija del otro Lebowski, Maude Lebowski (Julian Moore) que es feminista, artista avant-garde y cuyo trabajo ha sido elogiado por ser "fuertemente vaginal", mete a nuestro protagonista en todavía más líos.
Sam Elliott hace de Stranger, un vaquero que narra el film y dice que la vida de El Nota transcurre sin sobresaltos, es un tipo tranquilo que escribió la declaración de Port Huron (no del segundo borrador pactado), fue uno de los 7 de Seattle junto a otros 6 tipos, y se dedica a jugar a los bolos, conducir por ahí, darse un viaje ácido de vez en cuando, escuchar a los Creedence y odia a los Eagles. Todo se complica cuando un asiático americano de nacionalidad indefinida orina en su alfombra...


La banda sonora de la película es simple y llanamente impresionante con temas de Dylan (The man in me), Captain Beffheart, Elvis Costello, Nina Simone, etc., y los Gipsy Kings... si si, aquellos gitanos franceses que versioneaban a Julio Iglesias y los Manolos, aquí con una versión del Hotel California de los Eagles.
Ese tema de Dylan suena en el inicio del film, con los créditos, y entra la primera escena con una típica tarde en la bolera y una conversación entre nuestros tres protagonistas, El Nota, Donny y Walter que es acerca de la alfombra del Nota...

Os dejo con la mítica escena donde Walter le dice a Donny "olvídalo Donny no estás en tu elemento..."

viernes, 8 de junio de 2018

The Man Who Killed Don Quixote (2018)


Terry Gilliam, el ex Monty Python, dirige este film después de llevar detrás de rodarlo 25 años, y haber podido por fin sacar adelante el proyecto. A finales de los años 90 comenzó el rodaje con Johnny Deep como Sancho Panza y Jean Rochefort como Don Quijote, pero aquel rodaje se suspendió por problemas económicos, inundaciones, un accidente del protagonista, etc., algo que obligó a su cancelación y que quedó reflejado en el documental "Perdidos en la Mancha" (con vocación de making of). Después de infinitos problemas, incluso un antiguo productor que quiso impedir su estreno en Cannes, la cinta clausuró el festival y todo salió adelante. Se ha rodado en España casi toda, Navarra, Madrid y Toledo, pero también Portugal. 



Dicho esto, mi concepto global de la película es mejor de lo que esperaba, teniendo en cuenta que la lectura del Quijote y su traslado a la pantalla es algo que ya sucedió en otros trabajos digamos más fieles, y que no resulta fácil, además de que en este caso concreto hay una subpelícula que yace por debajo del propio film. Estaba claro por donde iría el concepto de Gilliam, y de su guionista Tony Grisoni que adaptan a su manera la novela de Miguel de Cervantes, es decir, tiene la exageración, incluso lo grotesco como signos identificativos, y se permite ciertas licencias acorde a su propia historia. Algo que queda claro ya en el inicio, ya que el director de esa nueva versión (niño mimado del jefe) descubre de forma muy sorprendente, una copia de la adaptación que libremente hizo cuando era estudiante, y por tanto era una persona diferente.


Ese personaje, el director de esa nueva visión del film, Toby, es interpretado por Adam Driver, que se le entiende bien gracias a esos excesos del inicio. Toby es ahora un director de anuncios muy cínico, que se verá envuelto en los delirios estrafalarios de un viejo zapatero español, al que él cuando era estudiante y realizó su corto, convirtió en Don Quijote (interpretado por Jonathan Price). El problema radica en que se vuelven a cruzar sus caminos más de diez años después, y aquel zapatero se cree que es el ingenioso hidalgo de verdad. Todo ello conducirá a una serie de aventuras cómicas (muchas muy bien adaptadas de la mítica novela) y cada vez más surrealistas, lo que hará que Toby (casi obligado a ser Sancho Panza) se vea abocado a enfrentarse a las repercusiones de lo que él rodó cuando era un joven idealista, pero que cambió la vida de un pequeño pueblo español y la de sus habitantes para siempre.


Pero si que es cierto, que mientras vas viendo el trabajo te quedan dos partes distintas en la cabeza y que no están anexionadas ni engrasadas como deberían, y es ahí donde el film no acaba de funcionar. Por un lado esa revisión de la novela, con pasajes llevados de manera magistral, y ante todo esa figura del hombre que ha acabado creyéndose que es El Caballero de la Triste Figura con un más que convincente Price, y la máxima por extensión de que "todos llevamos un Quijote dentro", pero por otro un guión al que le cuesta discernir de manera segura entre los saltos que hay de realidad y ficción, algo que induce a despistar y confundir. 
Lo que si que es realmente chocante, es que a veces la propia película es engullida por sus propios excesos, ya que hay escenas muy influenciadas por lo visto antes.


Y en cuanto al elenco de actores españoles que aparecen en la cinta, Oscar Jaenada como gitano raro, pero puntualmente importante, está bien, Jordi Mollá como mafioso ruso no desentona, pero Sergi López y Rossy de Palma haciendo de moros... ups, me costaron. Stellan Skarsgard es el productor de despacho que busca mecenas, y Olga Kurylenko su esposa despechada e insatisfecha. Joana Ribero como Dulcinea dominada está bastante creíble.
Juntos Price y Driver hacen que el espectador ría y se lo pase bien, hacen un buen tandem, aunque esa mezcla de ironía y surrealismo a paladas no a todos le siente bien.


En definitiva Gilliam ha conseguido hacer realidad un proyecto que parecía ya condenado al ostracismo, pero en líneas generales la narrativa tiene cierta confusión, con algunos momentos brillantes sin duda, pero si que adolece de una continuidad y firmeza, asaltando dudas que quizás vengan provocadas por todo lo difícil que fue llevar a cabo la película.

Os dejo con el tráiler del film.

jueves, 31 de mayo de 2018

Borg McEnroe (2017)


Bjorn Borg y John Patrick McEnroe fueron dos tenistas completamente distintos que cruzaron sus caminos en el año 1980, en la final del torneo de Wimbledon. La rivalidad entre ambos iba más allá de lo normal, pero hizo que el deporte del tenis alcanzara cotas increíbles de popularidad. En el año 2017 salió este biopic de producción sueca y dirigido por el danés Janus Metz Pedersen, basado sobre todo en los hechos sucedidos en aquella final, donde Borg llegaba como número 1 mundial y con cuatro títulos seguidos en aquel Grand Slam logrados, mientras el jugador norteamericano, más joven, llegaba como la gran revelación y alternativa, siendo el número 2 mundial.


Sverrir Gudnason interpreta a Bjorn Borg, y toda esa presión que le rodeaba como número 1 del tenis mundial, por la que no le era fácil ni caminar por la calle. A través de continuos flashbacks se nos cuenta como era Borg de joven, un chico conflictivo, que tuvo muchos problemas para florecer como gran tenista de calidad, cuyo talento tenía innato, ya que sus continuos cabreos al fallar golpes y sus actitudes, hacían que fuera llamado a capítulo por su club. Al final todo era un tema de mentalidad, el joven sueco debía fortalecer su mentalidad y ser muy duro para conseguir sus objetivos, y a eso contribuyó de manera crucial su entrenador Lennart Bergelin, interpretado por Stellan Skarsgard. 
En todo caso, muy bien reflejado por el director ese estado de incomodidad con la fama, esa presión que le ocasionaba un estado interior convulso, sus manías y fuera aparte del esfuerzo que costaba ganar partidos, en definitiva un tipo solitario.


En el otro lado John McEnroe, el aspirante, interpretado por un inmenso Shia LaBeouf que describe una personalidad de lo más curiosa. El norteamericano era un tipo pegado a la música rock en sus cascos, con una actitud de protestón en los partidos y que la liaba parda, en esa trifulca continua era donde se sentía como pez en el agua, es decir, montar ese panorama en cada partido hacía que eso desquiciara a sus rivales y les rompía el ritmo, mientras a él iba haciendo su camino para ganar los partidos. Su protesta en las ruedas de prensa era de que nadie le preguntaba por su tenis, que lo tenía, de juego en la red a partir de un buen saque...
Por otro lado su personalidad también sacaba de quicio incluso a sus compatriotas, Jimmy Conoors, o Peter Fleming, con los que no mantenía buenas relaciones.


El film, bajo la dirección acertada de Janus Metz Pedersen, desarrolla un tratamiento narrativo y artístico de primer nivel, fuera aparte de la caracterización de los dos protagonistas, que es espectacular, ambos actores hicieron un trabajo excelso de estudio de los gestos de ambos y sus características principales en los partidos. El director danés mezcla la narrativa y con un despliegue visual rotundo, de hecho la descripción de la final de Wilmbledon es brutal, tanto desde el punto de vista físico como emocional con sus clímax muy medidos en todo momento. Muy interesante el detalle de que en aquella final McEnroe no protestó en todo el partido...


En la historia del deporte llamado tenis el trono del número 1 es duro de mantener, eso se refleja de manera perfecta en este film, siempre hay un momento en el que se atisba que viene otro jugador pisando fuerte, y en el caso de Borg lo vio venir en esa final de 1980, que su reinado empezaba a tener los días contados, ganó aquella mítica final en 5 sets, pero un año después abandonó el tenis al perder ese número 1, con solo 26 años, a manos del tenista norteamericano. Eso es algo que luego en años siguientes le pasaría al propio John McEnroe con Ivan Lendl, quizás dejo ahí otro posible film...


Os dejo con el tráiler del film.

miércoles, 30 de mayo de 2018

Minuto de silencio (2018)


Diego Zuñiga dirige este corto que nos cuenta la historia de una de tantas empresas de tipo mediana (unos 30 trabajadores), pero cuyas hechuras parecen más de una grande, donde casi nadie se conoce, o si. En la reunión diaria del jefe Borja (José Lima) con sus empleados, comete un error al pedir un minuto de silencio por un empleado fallecido el día anterior, desliza Andrés cuando era Abel, cosa que indigna a Maite (Olalla Hernández), ante la mirada y risa cómplice de su compañera Paula (Alba Loureiro). En el desayuno ambas comentan la jugada, y sigue la indignación de Maite que da rienda suelta, con mucho lenguaje de por medio, a toda su crítica. Mientras tanto llega la becaria con la nómina... Mar (Tania Medina) para que Maite la firme...


Os dejo con el corto.

martes, 29 de mayo de 2018

Luego lo hablamos... (2018)


Francisco Sánchez dirige este curioso corto, que es una parodia acerca de aquellos programas en los que una pareja se conoce a través de una cita a ciegas. Aquí en concreto, se celebra en el entorno de un bar-restaurante donde las parejas se sientan en las mesas y se conocen, aunque en nuestra historia se centra en una en concreto, y como nadie les ha presentado deciden decirse la verdad a la cara sin tapujos, empezando por lo que más les gusta, que tipo de arte les vuelve locos, etc., para ver el grado de compatibilidad, pero a medida que avanza la conversación hay como una suplantación de personalidades tanto en el chico como en la chica...


Os dejo con este estupendo corto.

viernes, 25 de mayo de 2018

Solo: A Star Wars Story (2018)


Mi decepción con Los Últimos Jedi, donde Rian Johnson arriesgó y no le salió del todo bien, ha tenido recompensa pocos meses después. Los nuevos spin-offs, que con Rogue One ya tuvo una piedra de toque importante, se intercalan entre la salida programada de los episodios VII, VIII y IX, y no solo sirven para expandir el universo (ya enorme) de esta mítica saga, sino que además están incorporando cosas que pensaba ya perdidas en la nueva franquicia, porque y lo vuelvo a decir, para mi desde que Disney se hizo cargo de esta nueva época, hay detalles importantes del pasado que se han perdido, y no me refiero a actores o personajes que van desapareciendo, sino a la aventura. Señoras y señores, Star Wars es y será siempre una película de aventuras, y eso no se debe perder nunca, pues bien, aquí se recupera y de qué forma.


Si bien en Rogue One había un acercamiento claro al cine bélico, y su segunda parte me pareció realmente espectacular, con un final muy brillante, aquí en este spin-off del mercenario y anti-héroe más famoso de la saga, hay una serie de paralelismos en el guión, unos guiños con grandes películas de siempre, que me parecen muy bien llevados a este universo. Hay ecos de Ben-Hur, de El Golpe, incluso de varias películas del western de verdad (sustituyan caballos por naves espaciales por ejemplo), del que sabe a bebida vieja de la buena, pero recuperando ese espíritu aventurero de siempre, y que repito, esta saga nunca debe perder. 
En esto el guión es clave (algo que falla bastante en el Episodio VIII) y Lawrence Kasdan es fundamental, que junto a su hijo Jonathan han sido los responsables, porque aquí hay una uniformidad de los acontecimientos que permite que hasta un neófito se entere, y por otro lado la construcción de la historia y la manera de tratar a cada personaje está muy cuidada.


En el plano de los actores con un nivel asombroso, destaca sin duda Alden Ehrenreich (al que conocí por Hail Caesar! de los hermanos Cohen), que encarna a un Han Solo joven, por tanto algo novato, e inexperto en manejar ciertas situaciones, pero con un ímpetu y un despliegue de cualidades fantástico, y sobre todo ese aire chuleta arrebatador. La química entre Han Solo y Chewbacca es brutal desde la primera escena en que se conocen, siendo su evolución llevada de vicio en todo el metraje, sabiendo también que son las estrellas (hubo aplausos cuando apareció el Wookiee más famoso). Verles a ambos manejar el Halcón Milenario fue glorioso.
El otro grande en el film es Donald Glover, en su papel de Lando Calrissian, un personaje a priori secundario, que quita protagonismo a los principales por su soberbia interpretación. Beckett, el clásico recompensas, en manos de Woody Harrelson es una maravilla (cada vez me rindo más y más a este actor). Incluso el androide femenino L3, que tiene un papel decisivo está enorme. Paul Bettany en el papel de Dryden Vos, el villano y capo del sindicato criminal Crimsom Dawn, también encaja perfectamente.
No todo puede ser fantástico, y el personaje de Qi'ra es el que me falla en esta ecuación, una Emilia Clarke algo fría e insulsa, eso si, su personaje esconde tantas cosas...


Por supuesto decir que todo lo que aquí se cuenta, la historia del joven Han Solo, sucede antes de encontrarse con Luke y Obi-Wan en la cantina de Mos Eisley, y que posteriormente se convertiría en ese antihéroe que vimos en La guerra de las galaxias (Una nueva esperanza). Recordemos también que en Rogue One se cuentan historias paralelas que suceden justo antes del comienzo de aquel film glorioso de 1977.
Por otro lado, hacer referencia a la gran dirección de Ron Howard, sin tanta pompa como otros, que va al grano, curra y sabe lo que hace, un tipo que aprovecha su presupuesto y no lo despilfarra y te da un espectáculo de primer nivel. Soberbio en las escenas de acción, con unos efectos visuales portentosos (algo fijo en la franquicia), una narrativa sublime y donde tienen mucho que ver los guionistas antes citados, haciendo una estructura sin fisuras.


Pocos peros le pongo a esta cinta, si acaso dejar algunos cabos sueltos en el final del mismo (claramente a propósito) y que no sabemos cuando verán su continuación, pero que desde luego me dejan con la sensación de que algo gordo veremos no sé cuando...
En definitiva, una cinta que borra de cuajo la pobre sensación que me dejó el Episodio VIII y donde no se echa de menos a Harrison Ford por ejemplo, algo que da una idea de lo bien que se ha hecho todo aquí.

Os dejo con el tráiler de esta gran película.