viernes, 30 de agosto de 2019

Bandas sonoras míticas de películas (XXIII)


En 1972, Francis Ford Coppola dirige El Padrino, basada en la novela de Mario Puzo, una obra maestra que tiene ya carácter de referente y que ha influido a muchos directores. Las muertes en primer plano, la manera de proceder de la mafia, sin ir más lejos los Hermanos Coen son absolutos fans de ella. Una historia que cuenta mucho y tiene a un elenco de actores que están en momentos muy dispares de sus carreras, un Marlon Brando en la cúspide, Al Pacino joven, un maduro Robert Duvall, un James Caan, una Diane Keaton y una Talia Share en estado de gracia, y no olvidemos que ante todo estamos viendo una parte de la sociedad americana, centrada en esos emigrantes italianos que han tomado su cuota de poder.
Pero todo esto no sería posible sin una banda sonora acorde y magnífica, y ahí estaba Nino Rota, ese vals con la trompeta es inolvidable...


Os dejo con el Main Title (The Godfather Waltz).

jueves, 29 de agosto de 2019

Escenas míticas del cine (CI)


Steven Spielberg dirigió en 1975 Tiburón (Jaws) una auténtica obra maestra del cine de suspense, terror, etc., que te mantiene en tensión todo el metraje. Esta película provocó que la gente se alejara de las playas durante años. Basada en la novela de Peter Benchley, Tiburón fue un éxito absoluto de taquilla en su época. Allí estaban el Jefe de Policía Brody, al que interpretaba Roy Scheider, el rudo cazatiburones Quint (enorme Robert Shaw) o el oceanógrafo Matt Hooper al que daba vida Richard Dreyfuss. Por si fuera poco la música la ponía John Williams, acertadísima.
La tensión, la claustrofobia y el temor y miedo que genera esta cinta, han servido para influenciar a miles de cineastas que a día de hoy siguen haciendo remakes de esta joya, que no le llegan ni a la suela de los talones.
En una escena brutal Brody está echando comida al mar, y cuando se quiere dar cuenta el tiburón ha enseñado las zarpas, y le dice a Quint que necesitará otro barco más grande...


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 28 de agosto de 2019

Eco (2019)


Raúl Mancilla dirige este corto titulado Eco, que protagoniza una pareja, interpretados por Pedro Lanzas y Marisa Olid. Él está en casa jugando a un vídeo juego bastante antiguo, a parte de que es un freaki impresionante, dejando aparcados sus estudios, es decir, está tocándose las narices. En eso que llega su chica, que le saluda y al que va soltando frases que el otro repite constantemente, una a una, mientras sigue jugando a su juego favorito, pero hay una frase en la que se queda atascado y no la repite... ahí se acaba el juego... Game over.

Os dejo con el corto.

martes, 27 de agosto de 2019

Con o sin cebolla (2019)


Laura Fajardo dirige y protagoniza este corto titulado Con o sin cebolla. Laura, papel al que da vida Fajardo, está preparando la cena, en concreto una tortilla con cebolla para su chico Marcos (Marco Lavrencic) y una amiga, Marta (Alicia de Pablo), la cual trae una tortilla pero sin cebolla. Laura quiere poner música en el móvil de su pareja mientras prepara la mesa, pero lee un whatsaap entre él y Marta, por lo que acaba haciendo una pregunta que será decisiva a Marcos, debe elegir entre la tortilla con cebolla o sin cebolla, es decir, ahí está la metáfora más que evidente.

Os dejo con el corto.

lunes, 26 de agosto de 2019

Al Sol (2019)


Ignasi Tarruella dirige este corto de animación en el que una pareja de huevos se va a la playa a pasar el día, instalados en su coche, una huevera. Uno de los huevos se prepara como es conveniente, se echa crema y se pone resguardado del sol. Pero el otro huevo huye de cremas, se pone a pleno sol y claro, sufrirá las consecuencias. ¿Qué es lo que sucede cuando a un huevo le da el sol durante mucho tiempo? La respuesta es fácil y se ve venir, pero la originalidad del corto merece mucho la pena.

Aquí os lo dejo.

domingo, 25 de agosto de 2019

Escenas míticas del cine (C)


En 1963 Stanley Donen dirige Charada, y a la que puso música nada más y nada menos que Henry Mancini de manera maravillosa. Reggie Lampert interpretada por Audrey Hepburn pasa unas vacaciones en una estación de esquí y allí conoce a Peter Joshua (Cary Grant), justo cuando ella tiene decidido pedir el divorcio a su marido. Pero cuando vuelve a París, su marido ha sido asesinado y el apartamento está vacío. En la embajada americana le informan de que su marido había robado un cuarto de millón de dólares, junto a otros cómplices, al gobierno de Estados Unidos. Al desaparecer el dinero, creen que ella lo tiene, Peter le ofrece su ayuda, pero los cadáveres se suceden y Reggie desconfía de todo el mundo. Una película en tono de thriller, a lo Hitchcock, pero que tiene mucho feeling entre los dos protagonistas, encanto, fascinación, romanticismo (París de escenario), chispa, humor y entretenimiento.
En una escena entre mítica y cómica, ambos juguetean y se hacen bromas en la habitación, pero Peter quiere ducharse, y lo hará quitándose sólo los zapatos, una escena deliciosa...


Os dejo con la mítica escena.

sábado, 24 de agosto de 2019

Escenas míticas del cine (XCIX)


En 1994 Robert Zemekis dirigió Forrest Gump, basada en la novela homónima del escritor Winston Groom. Tom Hanks hacía de Forrest Gump, un hombre nativo de Alabama, y cuya vida es descrita en el film, una persona con una leve discapacidad intelectual, algo que no le impide ser testigo privilegiado y en algunos casos decisivo, de muchos momentos trascendentales de la historia de su país, Estados Unidos, en la segunda mitad del siglo XX, entre 1945 y 1982 para ser concretos. Robin Wright hace de Jenny, la chica por la que Forrest se enamora, aunque su vida fue una continua locura, mientras Sally Field hace de su madre y Haley Joel Osment hace de su hijo.
Precisamente una escena para mi muy tierna, es cuando Forrest conoce a su hijo, que él no sabía que había tenido con Jenny, al visitarla después de recibir una carta suya. El momento en que Jenny comunica a Forrest su paternidad es un shock para él, ya que teme que tenga su mismo problema, pero ella se encarga de decirle que es de los más listos de su clase, pero lo mejor viene cuando ven la tele juntos y giran la cabeza al mismo lado... 


Os dejo con la mítica escena.

viernes, 16 de agosto de 2019

Once Upon a Time in... Hollywood (2019)


Muchas eran las expectativas del nuevo film de Quentin Tarantino, Érase una vez en... Hollywood, y he de decir que en líneas generales me parece su mejor película desde hace mucho tiempo, aunque sigo diciendo que sus últimos films son demasiado largos, media hora sobrante más o menos, pero me refiero a un tema de síntesis nada más.
En este film, se habla sobre el cine desde dentro del cine, algo curioso cuando menos, pero digamos que el cine siempre ha tratado de convertir sueños en realidad, algo mágico que nos evade bastante del mundo en el que vivimos y que muchas veces nos permite seguir creyendo que hay cosas más bonitas, y que gracias a personajes del celuloide nos ayudan a imaginarlo. Grosso modo, esa sería la línea fundamental de la película.


La trama se centra en el final de los años 60, 1969 concretamente en Hollywood, donde la estrella de un western televisivo, Rick Dalton (al que da vida Leonardo Di Caprio), atraviesa por una etapa difícil, de cambios en el medio en el que habita, a los que intenta amoldarse, al igual que su doble Cliff Booth, al que interpreta de manera magistral Brad Pitt (cómo ha mejorado con el tiempo este actor) explotando de manera brutal su vena cómica, que ya sacara el propio Tarantino en Malditos Bastardos. La vida de Dalton está completamente ligada a Hollywood y tiene de vecinos a los recién casados Sharon Tate (Margot Robbie) y el prestigioso director Roman Polanski (Rafal Zawierucha).


Siendo este un film de claro estilo Tarantino, sin duda ha alcanzado la perfección dentro de su propio ámbito. Las escenas de Los Ángeles de finales de los 60, de esa gente del mundo del cine adinerada, que estaban de fiesta casi siempre, aderezadas con una banda sonora magistral (otra vez) son de las que se te quedan marcadas en la retina. Pero es ahí donde Quentin, en ese ambiente cuela sus instintos, sus fantasías, y cómo no, sus clásicos tarantinescos. Ahí están la sátira, la acidez y el sarcasmo del norteamericano a máximas revoluciones, haciendo un equilibrio majestuoso, casi de equilibrista, entre ficción y realidad.


Destacar la presencia de Al Pacino que da vida a Marvin Schwarz, un productor cinematográfico que quiere reconducir la carrera de Dalton, al que ve estancado, haciendo papeles de villano y lejos de su época de gloria, cosa que le hace saber en una charla y que hace enfurecer a la estrella, pero que con el tiempo le hará recapacitar. Tampoco le favorecen sus borracheras, que dificultan que memorice los textos de sus trabajos. Margot Robbie como Sharon Tate está maravillosa, siendo una mujer feliz (embarazada de Roman Polasnki) de ver sus películas en el cine, entrando ella incluso en la sala a ver la proyección.
Pero la pareja Di Caprio-Pitt funciona a las mil maravillas, tienen una química estupenda, teniendo en cuenta que hasta que se une a una mujer, Booth es casi su sirviente a todas horas, ya que su trabajo de especialista ha ido a menos, y su abrupta personalidad, en la que saca los puños en cuanto puede no ayuda.


Y es en ese cuadro de 1969 donde aparecen Charles Manson y su cuadrilla de hippies, que malviven en un rancho perdido, pero cuyas ideas maléficas del tarado de Manson tendrían consecuencias fatales en la vida de la pareja Polanski-Tate. Pero es ahí, en esa parte final del film, donde Quentin varía la historia para darnos un final estrambótico, lleno de sangre, muerte, y no pocas risas. Al fin y al cabo, y como he dicho antes, el director maneja de manera soberbia la delgada línea entre ficción y realidad, pero sale triunfante y victorioso inventándose un final, que seguramente hubiera sido mucho más amable y bonito.
Técnicamente el alarde de recursos visuales, cambios de cámara, planos cenitales y demás recursos que el director ha ido acumulando en su carrera, salen todos a la luz aquí en su noveno film.


Os dejo con el tráiler de esta gran película.

domingo, 11 de agosto de 2019

Spider-Man: Far from Home (2019)


Jon Watts dirige magníficamente esta nueva entrega del hombre araña, que ha superado con creces mis expectativas, mirando al mismo nivel al clásico de Sam Raimi. Spider-Man Homecoming dejó un buen regusto, una apuesta agradable y que aportó buenas sensaciones. Pero aquí, no olvidemos, que ya todas las películas de Marvel tienen un enlace entre ellas, y lo que en esta sucede viene después de Endgame, último capítulo de Vengadores, donde desaparecía Tony Stark (de hecho se dedica el film a su figura in memoriam), y teniendo como delfín en el futuro a Peter Parker, que para Tony era su sucesor.


En esta cinta se apuesta desde el primer momento por la comedia romántica adolescente, pero en esta caso particular se mezcla de manera perfecta con la misión que tendrá que cumplir el joven superhéroe y que les llevará por varias localizaciones europeas (Venecia, Praga, Berlín, etc...) como si fuera un film de 007 teniendo algún que otro paralelismo.
Pero aquí una de las grandes apuestas está en el villano, Mysterio, encarnado por Jake Gyllenhaal que, en su línea, está soberbio. Nick Fury (Samuel L. Jackson) y el propio Peter Parker caen en la trampa de creer que Mysterio está de su lado, y tendrán que desenredar la madeja que ha puesto sobre ellos. El ataque de las criaturas elementales será una prueba de fuego en todos los sentidos.


Tom Holland vuelve a brillar, pero aquí sus secundarios están realmente tremendos. Todos sus amigos con los que va a pasar unos días de vacaciones a Europa, acaban siendo sus mejores aliados y aportan lo mejor, creando una coralidad muy buena. Todos los personajes tienen desarrollo acorde y aportan algo, no desentonando para nada. Happy (Jon Favreau), May (Marisa Tomei) o la encantadora MJ (Zendaya) tienen una química especial con Holland, con cuyo personaje es imposible no identificarse.


Así las cosas, son dos horas de diversión auténtica, que se pasan volando, un hombre araña que está en su mejor momento y unas escenas post-créditos de lo más impactante que he visto en mucho tiempo y que marcará un enorme punto de inflexión para el arácnido humano a partir de ahora. Disfrutad con las escenas de drones (la batalla en la Torre de Londres es impresionante), con las vistas de Praga (ciudad que adoro) y todas las escenas rodadas allí y con un poco de pena por los destrozos en Venecia (también rodada de lujo).


Os dejo con el tráiler del film.

miércoles, 31 de julio de 2019

Mejores escenas cómicas del cine (LXXIII)


Pocas veces sucede que la segunda parte de una película esté al nivel de la primera, y eso pasa con Resacón 2 (The Hangover, Part II) de 2011, dirigida por Todd Phillips. Con un tipo de humor muy parecido, ocurrencias muy originales, muchas muy bestias, ahí sigue arriesgando dentro de la comedia, y no tirando de tópicos como meteduras de pata o cosas así. La única diferencia con la primera es que todo se desarrolla en Tailandia, en vez de en Las Vegas, y quizás eso realmente es el gran atractivo que hace que sea diferente ya desde el inicio. También hay ritmo trepidante, sorpresas, etc...
En una escena donde empiezan a descubrir que pasó en su noche loca, causado por las drogas que les dio su amigo Alan sin avisar, Stu habla con una mujer tailandesa, que le dice que lo hicieron todo y que se quería casar con ella, y habla de su esperma... era un travesti... la cara de los protagonistas y su caída al suelo es muy graciosa.


Os dejo con la escena.

martes, 30 de julio de 2019

Mejores escenas cómicas del cine (LXXII)



En 1984 Jim Abrahams, y los hermanos David Zucker y Jerry Zucker guionizan y dirigen esta disparatada historia, donde Val Kilmer tiene el papel protagonista interpretando a la estrella del rock americano Nick Rivers, que inicia un viaje a Alemania Oriental para presentarse a un importante festival cultural, pero es una tapadera para distraer la atención mundial sobre las ideas del Alto Mando de Alemania Oriental, encabezados por el general Streck, que quiere reunir las dos Alemanias bajo un sólo gobierno. Nick se involucra de tal manera, que ayuda a la resistencia francesa. En la escena en la que Rivers está en la cárcel, sale de la misma camino de la silla eléctrica, mientras el cura le va leyendo frases en latín que son un cachondeo, pero al final el inquilino de la silla... es muy sorprendente...


Os dejo con la graciosa escena.

lunes, 29 de julio de 2019

La Entrega (2019)


Daniel Noblom dirige este corto titulado La Entrega, en el que una pareja recibe una llamada al interfono, se trata de un repartidor que trae algo que no has pedido, pero que ya ha sido pagado. Según parece la pareja no ha pedido nada, se preguntan entre ellos pero la respuesta es negativa. Es entonces cuando él (Albert Green) empieza a tramar la idea de abrir al repartidor y quedarse con lo que trae y disfrutarlo sin más, pero eso crea en ella (Nuria Deulofeu) un dilema moral, que a su vez genera una discusión entre ambos, ya que la solución a la cuestión es completamente contraria.. en eso que el repartidor llega a la puerta...


Os dejo con el corto La Entrega.

domingo, 28 de julio de 2019

Mejores escenas cómicas del cine (LXXI)



Como decía ayer en 1984 Jim Abrahams, y los hermanos David Zucker y Jerry Zucker guionizan y dirigen esta disparatada historia, donde Val Kilmer tiene el papel protagonista interpretando a la estrella del rock americano Nick Rivers, que inicia un viaje a Alemania Oriental para presentarse a un importante festival cultural, pero es una tapadera para distraer la atención mundial sobre las ideas del Alto Mando de Alemania Oriental, encabezados por el general Streck, que quiere reunir las dos Alemanias bajo un sólo gobierno. Nick se involucra de tal manera, que ayuda a la resistencia francesa. Lucy Gutteridge interpreta a Hillary Flammond, hija del Doctor Flammond secuestrado por los nazis.
Realmente el film es una parodia de varios estilos cinematográficos, por un lado los musicales protagonizados por Elvis Presley, por otro las películas de espías de la época de la Guerra Fría y como no las películas de la Segunda Guerra Mundial.


Hay una escena en concreto, que para mi es realmente asombrosa, por muchos detalles. Se trata de cuando Nick y Hillary van a la librería sueca Jorgensen, a cuyo propietario interpreta Peter Cushing. Esta escena se grabó y se montó para luego ser metida en la película a la inversa, para conseguir que el diálogo sonara único. La escena se realizó sin cortes y dura exactamente 88 segundos. Si reproducimos la escena hacia atrás, todo el diálogo es lo que se muestra en los subtítulos, excepto el título del libro que Hillary solicita, cuyo título en realidad es "Europe on 5 Quaaludes a Day".


Os dejo con las dos escenas, la que sale en el film al revés, y la original grabada al derecho.





sábado, 27 de julio de 2019

Mejores escenas cómicas del cine (LXX)



En 1984 Jim Abrahams, y los hermanos David Zucker y Jerry Zucker guionizan y dirigen esta disparatada historia, donde Val Kilmer tiene el papel protagonista interpretando a la estrella del rock americano Nick Rivers, que inicia un viaje a Alemania Oriental para presentarse a un importante festival cultural, pero es una tapadera para distraer la atención mundial sobre las ideas del Alto Mando de Alemania Oriental, encabezados por el general Streck, que quiere reunir las dos Alemanias bajo un sólo gobierno. Nick se involucra de tal manera, que ayuda a la resistencia francesa.


En su viaje hacia su destino, Nick Rivers está parado dentro del vagón de tren en una estación, y parece reanudarse la marcha, pero la que se mueve es la estación... El humor absurdo reinando.

Os dejo con la cómica escena.

viernes, 26 de julio de 2019

I-co-nos (2018)


Víctor Ballasote dirige este corto, en el que un grupo de amigos, de claro acento andaluz, deciden vestirse de carnavales adoptando como tema los iconos del rock, pero como sucede, como pasa en muchos casos, que hay uno que no se ha enterado de la película, y va desentonando, cuando todo estaba ya hablado. Así uno va de Slash, otro de Freddie Mercury, otro de Angus Young... y el último hizo su propia interpretación de los Kiss...


Os dejo con este gracioso corto.

jueves, 25 de julio de 2019

Yo no soy Cañita Brava (2019)


Edu Lavandeira dirige este corto titulado Yo no soy Cañita Brava, que juega al despiste entre si es realidad la secuencia o es ficción. La aparición de Cañita Brava en El semáforo, programa televisivo, y sus trabajos posteriores en los films de Santiago Segura de Torrente, le hicieron famoso y le elevaron a la gloria, pero esa fama en un personaje tan especial como Cañita Brava, puede que no le siente especialmente bien, sobre todo si la persona que le atosiga y le invita a volver a hacer sus gracias, se convierte en un pesado insoportable.
Gran guiño a un tema del que a veces mucha gente no es consciente... o no quiere serlo.


Os dejo con este interesante corto.

miércoles, 24 de julio de 2019

Muere Rutger Hauer a los 75 años.


Hoy se ha sabido públicamente que el actor holandés Rutger Hauer murió el viernes pasado a los 75 años, al parecer de una enfermedad fulminante, en la provincia holandesa de Frisia, aunque su familia lo hizo público en el día de hoy, pasado ya el funeral.
Sus padres Teunke y Ared eran actores, además de su hermana mayor y sus dos hermanas menores. Iba para marino mercante, pero lo dejó por su daltonismo, para trabajar un tiempo como obrero de la construcción y ejercer de poeta bohemio en sus ratos libres por los cafés de Amsterdam. Estuvo en el ejército donde colaboró con el cuerpo médico, todo esto antes de seguir los pasos familiares y dedicarse a la interpretación.
A finales de la década de los 60 protagoniza la serie Floris de caballeros medievales, y que dirigía Paul Verhoeven, para luego ese mismo año dar el salto a la gran pantalla con Monsieur Hawarden de Harry Kümel.


A partir, Delicias turcas en 1973, Una novia llamada Katy Tippel (1975) y luego a partir de ahí en 1977 protagonizó Eric, oficial de la reina de Paul Verhoeven , por lo que la pareja cinéfila fue conocida ya fuera de los Paises Bajos.
Aunque su salto a la fama mundial vendría en los 80, con Halcones de la noche en 1981, donde hacía de villano y se enfrentaba a Sylvestar Stallone, pero el papel definitivo le llegó en 1982 haciendo del replicante Roy Batty en Blade Runner junto a Harrison Ford y dirigidos por Ridley Scott, donde hacía un monólogo final recordado como "Lágrimas en la lluvia" realmente imperecedero.
Luego vendrían Clave: Omega (1983) de Sam Peckinpah, Lady Halcón (1985) de Richard Donner o Los señores del acero (1985) de Paul Verhoeven, quien también le propuso protagonizar Robocop, algo que rechazó. The Hitcher en 1986 (Carretera al infierno) donde interpretaba al asesino en serie John Ryder, Escape de Sobibor en 1987, Furia ciega en 1989, etc... A partir de ahí, trasladado a vivir a Estados Unidos, es la época de mucho trabajo en una segunda línea rara de este gran actor hasta 2011, más o menos, haciendo no menos de 100 películas, además de ser actor secundario en muchas otras. Por ejemplo en 2005 formó parte del reparto de Batman Begins, donde daba vida al ejecutivo William Earle.
Reciéntemente tenía una breve aparición en Los Hermanos Sisters de este 2019, reseñada aquí.


Yo en homenaje pongo una escena brutal de Halcones de la noche de 1981 junto a Sylvester Stallone.

martes, 9 de julio de 2019

Stan & Ollie (2018)


Jon S. Baird dirige este biopic sobre una de las parejas de cómicos de origen británico más famosas, pero que reinaron en Hollywood desde finales de los años 20 hasta bien entrada la década de los 40, en el pasado siglo XX. Posteriormente, su carrera se centró en los teatros, en la cuesta abajo de su carrera, y es ahí, en esos últimos años, en los que está centrada esta película. Como es lógico pensar, hubiera sido más fácil y sencillo ocupar la cinta con los años de vino y rosas, los de más fama del dueto, pero sin embargo el director opta por un enfoque más melancólico, con todos los achaques de la vida, que ya siendo mayorcitos les afecta en todo, además de tener que hacer fuertes campañas de publicidad para que el público fuera a verlos.


Steve Coogan (Stan Laurel) y John C. Reilly (Ollie Hardy) están simplemente soberbios interpretando a la mítica pareja, y eso eleva la calidad del film de manera muy importante. Pero al principio de la película, se nos sitúa a los personajes en su época de apogeo, y nos da muchas de las claves de cosas que suceden en aquella época que luego años más adelante, serán rencillas entre ambos, algo que afeó su relación laboral. A partir de ahí, se produce el salto en el tiempo de casi 20 años, donde han aceptado hacer una gira teatral por Reino Unido, con el fin de cerrar el acuerdo para hacer un film que es una parodia sobre Robin Hood, sobre la cual no dejan de sacar ideas de la chistera continuamente.


Es entonces, cuando la película se centra en esos Stan & Ollie mayores, con un Hardy cuyos problemas de obesidad y de no cuidarse han ido más allá. Pero también todo es distinto, tanto a nivel individual como en el dúo que ambos forman, y de cuya grandeza hasta ellos mismos son conscientes, ya que la química que existía entre ambos era monumental, cosa que se notaba cuando Hardy debía ser sustituido, y el sustituto siendo buen actor no tenía esa química de años con Stan, lógicamente. También en esos años, ambos tienen parejas sentimentales estables de larga duración, y hay una curiosa relación paralela, en la que las mujeres son completamente opuestas y rivalizan, como si fueran un dúo humorístico también, ellas son Lucille (Shirley Henderson) e Ida (Nina Arianda).


Y es ahí justo, donde la película transmite una enorme melancolía e incluso diría un punto de tristeza y amargura. Cuando sus representaciones empiezan a llenar teatros en Reino Unido, después de un duro comienzo, ya que la ansiada parodia de Robin Hood no acaba de salir adelante, es donde se le nota a Stan que alterna la alegría por el éxito, con las dudas que le surgen con todo lo demás. Digamos que la camaradería y el encanto de unos tipos que provenían de la época más gloriosa de los cómicos, que fueron compañeros de Charles Chaplin, Harold Lloyd o Buster Keaton, podría verse alterada más tarde que temprano.


Pero para mi la gran virtud del film, es hacernos ver que detrás de esos enormes humoristas, había dos personas que tenían sus vidas y que su dúo y los personajes que cada uno interpretaba, fueron en muchos momentos suplantadores de su propia personalidad, o dicho de otra forma, que Stan & Ollie se comieron a sus valedores.

Os dejo con el tráiler del film.

lunes, 8 de julio de 2019

Yesterday (2019)


Muchas son las expectativas que ha generado Yesterday, la nueva película dirigida por Danny Boyle (Trainspotting, Slumdog Millonaire, Trance, etc...) y con guión de Richard Curtis. Y muchas han sido las reacciones sobre ella, antes (sólo visto el tráiler) y después de verla (que es cuando hay que juzgar). Pero todo este revuelo, viene dado porque en la historia y en la música que se escucha en el film están The Beatles por medio, y claro ahí es cuando todo se dispara. Y tengo que decir que no es fácil, nada fácil, hilar una película de marcado acento romanticón con la música de los Beatles y que no sea empalagoso ni demasiado dulzón, y creo que este film lo consigue, de hecho sale bastante victorioso. Por otro lado, los muy fanáticos de la banda de Liverpool, pueden sufrir alguna sorpresa ya que no se trata de volver a oír sus canciones, es otro punto de vista distinto el que se muestra aquí, y esa es una de sus virtudes.


La trama de la película nos habla de Jack Malik, interpretado por Himesh Patel, un tipo que trabaja en un supermercado y canta canciones más bien mediocres y cuya mánager, Ellie Appleton, a la que da vida Lily James, es la única que confía en sus posibilidades y anima a seguir persistentemente hasta conseguir el éxito. Pero es cuando él tiene un accidente con su bicicleta en medio de un extraño apagón, y este es el cambio en el guión más curioso, cuando se da cuenta de que las canciones de The Beatles no las conoce nadie y que si él las interpreta (porque las recuerda) se puede hacer de oro. Y esa es la quimera que hace tan especial la película y que la sostiene hasta el final, si nadie excepto tú, conoce esas canciones y las puedes interpretar, serás famoso en breve, ya que el material es de primer orden.


Y es en esta parte donde creo que hay un respeto enorme por la música de los Beatles, la parte musical del film, que es muy importante, deja muy bien claro que el legado de la banda de Liverpool es tan sublime y que sobre todo puede hacer tan feliz a la gente, que enseguida se siente identificada con esas canciones. Aunque, por otro lado, durante mucha parte de la película el tono melancólico domina y está en cierta forma relacionado con la nostalgia de ya no tener entre nosotros al grupo más grande de la historia juntos, ya que dos de sus componentes no están vivos. Y en este sentido, la inclusión de un músico actual como Ed Sheeran en el film, creo que está hecho como homenaje al nivel tan grande de aquellas canciones, a las que una estrella de ahora admite no poder ni igualar.


En otro orden, he de decir que las interpretaciones de las canciones de los Beatles en la película, es algo que me ha encantado por parte del protagonista, ya que son versiones que aportan cosas, tanto las acústicas, como las eléctricas y aquí si que hay dos canciones que escuchadas de esa forma me hicieron levitar, Back in the U.S.S.R. y Help!. En ese sentido, y aunque la mayoría de canciones que suenan a lo largo del minutaje son de las más conocidas, por lo menos se han currado mucho variarlas para darles un toque distinto, y eso me gustó mucho, ya que lo fácil hubiera sido o bien poner las originales o interpretarlas igual. 


Evidentemente para las personas que como fans de los Beatles vayan a ver la película, probablemente muchos pasarán de la historia de amor de los protagonistas, en la que el guionista es experto, y otros se meterán de lleno porque ven reflejada parte de su vida, pero de lo que estoy seguro, es de que hay un momento en la cinta donde se les saldrán los ojos de las órbitas e incluso se encogerá más de un corazón.
Por otro lado, me gusta ese enfoque de esa visión de buitres carroñeros que anidan en la industria musical y que en cuanto ven un diamante en bruto van a explotarlo para su propio beneficio, que aunque sea un tema muy manido, nunca está de más recordarlo.


En fin, que yo pasé un rato muy divertido en la butaca y que incluso puede que la vuelva a ver, para inspeccionar más detalles.

Os dejo con el tráiler.