miércoles, 31 de diciembre de 2025

Las mejores películas de 2025 (1-5) (Parte 1)


Bien, el grueso de películas que dominan esta lista las vi en esos últimos cinco o seis meses del año, salvo alguna que otra excepción, pero también digo que alguna de las que están en los puestos más altos se estrenaron a principios o mediados del año. Aquí tenemos un film que para mí es indiscutiblemente la mejor película del año, un biopic sobre un mito musical vivo de los mejores que se han hecho, luego una película con la que me divertí muchísimo y con la que lo pasé muy bien, además de interesarme mucho la temática, otro biopic muy bueno ocupa la tercera plaza sobre otro mito muscial vivo, un film tremendo sobre la elección de un nuevo papa ocupa el cuarto lugar y un film que me dejó descolocado en su día y que optó fuerte en los últimos Óscars con muchas nominaciones.


1. A COMPLETE UNKNOWN de James Mangold


James Mangold dirige este biopic titulado A complete unknown, centrado en una época concreta de Bob Dylan la que va desde 1961 hasta 1965, con su cambio del folk al formato eléctrico, y que está basado en un libro de Elijah Wald titulado Dylan goes electric!, al que es bastante fiel. Mangold que es un director norteamericano cuyos registros son bastante variados, lo mismo te hace la última de Indiana Jones "Indiana Jones y el dial del destino" (2023), que te hace una de Marvel como "Logan" (2017), dramas policíacos como "Copland" (1997), una de terror y thriller psicológico como Identity (2003), es tan versátil, que en el terreno de los biopics ya había dejado un magnífico retrato de Johnny Cash con "Walk the line" (2005), traducida aquí como "En la cuerda floja" dónde curiosamente le dieron el Oscar a Reese Whiterspoon por su papel de June Carter y no a Joaquin Phoenix por el del propio Cash. Es por tanto un género este, que no le era nada hostil al buen director, aunque aquí la diferencia con aquel es que se centra en una época concreta del artista, lo que en cierta forma es más cómodo para el director, ya que no tiene que narrar varias épocas con auges y caídas, que quizás suelen complicarlo todo, y empieza a ser la moda.
Timothée Chalamet es el actor francés que da vida al joven Bob Dylan y su trabajo es realmente extraordinario, en estos casos es importante estudiarse los movimientos, gestos e incluso poses del artista, y francamente esos detalles están pulidos al máximo por parte del actor. James Mangold explicaba en unas declaraciones que había contado con la ayuda directa de Bob Dylan, que se mostró colaborador e incluso dejó entender que es un gran cinéfilo. Añadía que la aproximación al cantante no se ha hecho desde la óptica de un fan, porque de hacerlo así su figura hubiera quedado distorsionada, por contra ha buscado mostrar a Bob Dylan a partir de las reacciones que provoca en los demás. Y sinceramente, el resultado es bueno, bastante bueno.
Una de las mejores características del film es la ambientación, la de esa influyente escena musical de Nueva York de principios de los 60, como Dylan llega allí con 19 años, y empieza visitando a un artista enfermo como Woody Guthrie (al que da vida Scoot McNairy) pero reconocida gran influencia, conociendo a la vez a Pete Seeger (Edward Norton), a los que deja ya impresionados con algunos temas. El ascenso meteórico del músico procedente de Minnesota, aunque en su primer disco le "obligan" a hacer versiones y adaptaciones de temas tradicionales, está muy bien contado, y como también sus relaciones amorosas se mezclan, la de Sylvie, su primera novia a la que da vida Ell Fanning, o su turbulento romance con Joan Baez (Monica Barbaro) con la que compartió muchas veces escenario, dentro del mundo del folk.

Os dejo con el tráiler del film.





2. F1: THE MOVIE de Joseph Kosinski


Joseph Kosinski dirige esta superproducción después de su espectacular Top Gun: Maverick que tanto impactó tres años atrás. Esta película cuenta con la presencia como productor del piloto Lewis Hamilton, y la participación de todos los pilotos del campeonato del mundo en el momento en el que se grabó, allá por 2023. Con una figura indiscutible como Brad Pitt como gancho e interpretando al veterano piloto Sonny Hayes, consigue atrapar por su buen ritmo y salir triunfante no sólo por la experiencia de un piloto con muchas tablas en la trama, si no también en el aspecto cinéfilo dando una tremenda consistencia a la cinta.
Obviamente esta película que está basada en la Fórmula 1 y en el campeonato del mundo de la especialidad, es fácil de entender, me refiero a su lenguaje, para aquellos que amamos y seguimos el gran circo, pero ante todo es puro espectáculo, no es una cinta profunda ni que te vaya a sorprender ni mucho menos, aunque de hecho el guionista Ehren Kruger elige caminos tradicionales y hay ciertos matices o situaciones que se ven venir y ya sabes lo que va a pasar.
En el film se nos cuenta la historia de Sonny Hayes que fue un fenómeno prometedor de la Fórmula 1 en la década de los 90, donde se codeaba con gente como Prost, Senna o Mansell, hasta que un accidente muy grave en pista acabó casi con su carrera y le quitó todo lo que tenía. Treinta años después corre aquí y allá, un nómada del volante en las 24 horas de Daytona, Le Mans, o donde le convenza, pero disfrutando siempre. Su antiguo compañero de equipo Rubén Cervantes (Javier Bardem) le contacta y le ofrece una oportunidad única, correr en su equipo de Fórmula 1 muy en riesgo de desaparecer o quebrar, si no empiezan a obtener resultados. Rubén le convence y vuelve a la categoría reina, una última oportunidad para él también como piloto. Su compañero es el novato Joshua Pearce (Damson Idris), piloto estrella que quiere imponer su estilo y ritmo.
La rivalidad entre ambos es extrema y saltan chispas en las primeras carreras, Hayes parece que no juega en equipo, pero es todo lo contrario, de hecho el primer punto del equipo de Pearce es gracias a su trabajo sucio. Es cierto que el carisma de Brad Pitt es enorme y llena la pantalla, y sobre todo en la primera parte sale triunfador absoluto, sin embargo todo lo que rodea al piloto ya no está tan trabajado exceptuando a una gran Kerry Condon, que hace de Kate McKenna, la directora técnica del equipo y encargada de hacer mejoras en el coche, y que curiosamente es la que aporta humanidad, dentro de un mundo de muchos tecnicismos. Es Idris el que no me acaba de redondear, me parece que le falta algo para que su conflicto con Hayes sea más creíble.

Os dejo con el tráiler del film.





3. SPRINGSTEEN: DELIVER ME FROM NOWHERE de Scott Cooper


El 24 de octubre se estrenó en todo el mundo el biopic de Bruce Springsteen dirigido por Scott Cooper (que dirigió Crazy Heart e hizo ganar el Oscar a Jeff Bridges) titulado Deliver me from nowhere y que está basado en el libro de Warren Zanes. Desde luego si echamos la mirada atrás y revisamos los últimos films hechos sobre estrellas de la música, Elvis, Bob Dylan, Elton John, etc., digamos que este evita desde el primer momento los tópicos en los que si caían los anteriores, ya que se trata de un film bastante intimista y centrado en una época concreta en la que el artista no pasaba por su mejor momento personal. El propio Springsteen ha estado involucrado en el desarrollo del proyecto, aunque prefirió mantenerse al margen del rodaje en las escenas más íntimas. Según declaraciones del propio Bruce: "Involucra, en cierto modo, algunos de los días más dolorosos de mi vida, sabía que si estaba allí, Jeremy no sería capaz de sentirse completamente libre".
Y es que Jeremy Allen White, actor elegido para interpretar a Bruce, no tiene un físico muy parecido a él, pero en lo que el actor ha trabajado es en los movimientos y gestos del músico, donde ahí se se aprecia un trabajo arduo.
Aquí desde el primer momento, se deja claro que no se va a hablar del Springsteen de estadios ni de sus shows en grandes recintos, si no que la película arranca cuando acaba la exitosa gira de The river, y el músico se pide a si mismo hacer otro tipo de canciones que el cuerpo le pide. Se hacen flashbacks continuos a su infancia en New Jersey, y a la relación con su madre y su padre, ésta última realmente difícil por los excesos de su progenitor con el alcohol.
Esa mirada contenida, oscura y que se adentra en las partes más vulnerables de la persona son las que dominan el trabajo.
Un papel muy importante en el film es el que desarrolla Jeremy Strong que hace de Jon Landau, el mánager de Bruce y que era siempre la primera persona en la que el artista se apoyaba tanto para entregarle los avances de sus composiciones, como para ser la persona que le prestara apoyo en los momentos duros.
La película está centrada en la concepción del disco Nebraska de 1982, que se grabó en su casa en cinta, con un cuatro pistas algo rudimentario, repleto de errores técnicos, pero con una pureza que al propio Bruce le encantaba y que quería que se reflejara en la edición final del disco, como así acabó siendo. El film se centra en ese proceso creativo, en el que vuelve a tener influencia de ese film de 1973, Badlands, de Terrence Malick, y en el que Bruce inicia una relación con una hermana de un antiguo compañero de instituto, Faye Romano (Odessa Young) que se verá afectada por el momento personal sombrío que domina su vida.
Pero será la relación con su padre Douglas (Stephen Graham) la que marque gran parte del film, una relación que le marcó de pequeño y le seguía afectando de mayor, hasta el punto de querer estar cerca de ellos cuando se mudan a California.
Ese contexto en el que trata de reconciliar las presiones del éxito con los fantasmas de su pasado, atormentan a la persona constantemente.

Os dejo con el tráiler del film.




4. CÓNCLAVE de Edward Berger


El pasado 2024 Edward Berger, a quién conocí por su extraordinario trabajo en Sin novedad en el frente de 2022, dirigió Cónclave donde deja atrás el sobrecogedor espectáculo militar y la desgarradora manera de contarlo de su anterior film en espacios grandes y abiertos, para cerrarse entre las cuatro paredes de la Capilla Sixtina realizando un ejercicio de suspense de altos vuelos en clave obviamente eclesiástica, que tiene una lucidez innegable, que resulta hasta cómico y divertido en algunos momentos y que contiene un discurso más agudo y afilado de lo que se podría imaginar.
Pero aquí el Vaticano busca elegir un nuevo Papa, tras la inesperada muerte del Sumo Pontífice, es entonces cuando el cardenal Lawrence (Ralph Fiennes) es designado como responsable de organizar y liderar el Cónclave, uno de los rituales más secretos y antiguos del mundo para la elección de un nuevo Papa. Pero es ahí, donde el director mete una traslación de los thrillers políticos setenteros donde hay paranoias, conspiraciones y luchas intestinas.
El film tiene ritmo, varios giros imprevistos, quiebros, sorpresas y para nada se hace tedioso, ese fue mi gran aplauso, ya que en un tema como este es fácil caer en un ritmo pausado y que el film se te haga largo y pesado. A ello también contribuye una elección de actores de primer nivel con el citado Ralph Fiennes a la cabeza, Stanley Tucci, el veterano John Lithgow, Sergio Castellitto, Isabella Rosellini o Carlos Diehz, entre otros.
Cuando los líderes más poderosos de la Iglesia Católica se reúnen en los salones del Vaticano, el cardenal Lawrence se ve atrapado dentro de una compleja conspiración, en la que muchos candidatos van siendo descartados por diferentes cuestiones y detalles, a la vez que descubre un secreto que puede hacer sacudir los cimientos de la propia Iglesia. Eso produce muchas votaciones y varias fumatas negras, ya que el acuerdo se va enredando, hasta que la fumata blanca destapa a un candidato que no estaba ni mucho menos en las quinielas previas.
Con una dirección de fotografía sublime y una acertadísima banda sonora de Volker Beltermann esa sensación de encierro y asfixia está perfectamente reflejada, con unos recursos de cámara brillantes y una puesta en escena excelente. A destacar varias escenas de la película y un momento cumbre entre Ralph Fiennes e Isabella Rossellini cuyo diálogo tiene puyas bestiales, y momentos de risas incontenibles.

Os dejo con el tráiler del film.





5. LA SUSTANCIA de Coralie Fargeat


Coralie Fargeat dirige La Sustancia que se debe incluir dentro del cine de terror, y que consiguió colarse en los Óscars con un total de cinco nominaciones, muy merecidas. Desde que tuve referencias del film, deseaba verlo ya que todas las personas que me hablaron de este trabajo me lo recomendaban. Primero decir que no es un film apto para todo el mundo, ya que hay escenas duras, pero parte de una premisa que es realmente interesante, si te ves mayor, puedes desdoblarte y tener otro yo más joven, a partir de un producto revolucionario basado en la división celular, que crea ese alter ego más joven, más bello y más perfecto.
Demi Moore da vida a Elisabeth Sparkle, una estrella televisiva que lleva años liderando audiencias haciendo mover el esqueleto (tipo Eva Nasarre aquí en España) a todos los que quieren hacer algo de ejercicio saludable.
Elisabeth ha llegado a los 50 y para alguien que trabaja en televisión su imagen es crucial. En un momento dentro de las instalaciones de la televisión, va al baño de hombres y escucha como su jefe en la televisión, Harvey (Dennis Quaid) mientras micciona y con una cámara fija en la parte alta del tiesto habla por el móvil y deja claro que Elisabeth está mayor y que la va a despedir. Al salir, ella se mira al espejo y se da cuenta de que se le acaba el chollo. Entonces sale del edificio, va en su coche y ve como en un cartel gigante se quita su imagen, lo que le provoca un disgusto, deja de atender la conducción y es embestida por un vehículo (espectacular escena esta), dando vueltas de campana. En el hospital le atienden y milagrosamente no tiene nada según le dicen el doctor y el enfermero que le atienden. El doctor se retira y el enfermero ausculta a Elisabeth y da su visto bueno, dejando en el bolsillo del abrigo de ella un pen drive llamado The Substance y el papel que lo envuelve dice "me cambió la vida". Cuando llega a casa lo pone en el televisor y sigue las instrucciones, hace el pedido y va a buscar el material a una zona desangelada y en un sitio recóndito y escondido. Cuando regresa a su enorme casa pone en práctica el material recibido, y a partir de ahí todo cambiará.
Moore hace una compleja interpretación (y por ella estaba nominada y ya había ganado el Globo de Oro) de una estrella envejecida que toma ese misterioso suero para recuperar la juventud perdida, un experimento que al inicio parece ir bien, pero que se acabará convirtiendo en una pesadilla surrealista. Demi hace una exhibición, una clase magistral de transformación física y emocional que tiene algunas escenas ya míticas e icónicas como, por ejemplo, cuando se aplica y se quita el pintalabios, mezcla de confianza y fragilidad.

Os dejo con el tráiler del film.

martes, 30 de diciembre de 2025

Las mejores películas de 2025 (6-7) (Parte 2)


Pues ha sido un año donde no he ido demasiado al cine, la verdad sea dicha, lo he hecho en contadas ocasiones, y no es porque me deje de gustar, si no por el desarrollo de los acontecimientos. La lista realmente es corta, y este año se queda en 7 películas, eso sí, muy buenas de las que pude ver, algunas de ellas venían del año anterior y ya las vi en 2025, algo muy típico. Aquí tenemos un film dirigido por Oliver Laxe que será la película que defienda a España en los Óscars y luego un film dirigido por Icíar Bollaín sobre el acoso que sufrió una concejala del ayuntamiento de Ponferrada en su día, un caso real llevado a la gran pantalla.


6. SIRÀT. TRANCE EN EL DESIERTO de Oliver Laxe


Por fin pude ver hace no mucho la película que ha sido elegida por España para representar a nuestro país en los Óscars como mejor película internacional, la road movie Sirât. Trance en el desierto. Esta odisea salvaje moderna es muy cierto que te deja impactado, al principio piensas que se va a basar todo en el asunto de las raves en el desierto y la verdad es que la cosa cambia y mucho, ese es digamos el vehículo a partir del cual se nutre la historia que se nos cuenta. Oliver Laxe, el director, no te deja indiferente y te propone un viaje por el desierto puro y duro y en unas condiciones que se van haciendo cada vez más duras en todos los sentidos. Se trata de un film de pulsión que te va atrapando y enganchando poco a poco, y eso que al principio del visionado me costó cogerle el punto y hasta estuve a punto de abandonarlo.
Se nos cuenta la historia de un hombre llamado Luis, al que da vida un genial Sergi López y su hijo Esteban (al que interpreta Bruno Nuñez Arjona) que llegan a una rave perdida en Marruecos. Aquí hago un paréntesis, esa colocación de los bafles para que suene la música se te queda grabado, por momentos me quiere recordar al concierto de Pink Floyd en Pompeya... piensa uno en su cabeza rockera, pero no, de repente tienes a cientos de locos por la electrónica totalmente ensimismados con lo que sale por esos altavoces gigantes. Padre e hijo entre esa marabunta electrónica reparten fotos de Mar, su hija y hermana, desaparecida hace meses en una de esas fiestas que no tienen amanecer y un tipo de libertad que les proporciona que les es completamente desconocida. Les preguntan en concreto a un grupo de raveros que dicen desconocer a Mar, y deciden seguirlos a una última fiesta hacia el Sur que también se celebrará en el desierto, también la última oportunidad de encontrar a Mar, aunque ellos avisan a Luis que el camino es difícil y su furgoneta puede que no aguante.
Es entonces cuando se monta la expedición en busca de una quimera y con todos los problemas que tendrán a lo largo del viaje, caminos escarpados, ríos que atravesar, etc., cosas que van superando poco a poco. Pero el film va cogiendo una tensión que es constante, en un crescendo que ya no parará y lo que es mejor muta en otra película que se maneja en terrenos más peligrosos, se podría decir incluso que tuviera dos partes porque la segunda es otra historia. La aridez de las montañas y el desierto en general, esas carreras por las ásperas planicies, son características constantes y podría parecer que hay un nexo de unión con el despliegue del gran George Miller en Mad Max, pero no, la historia vira y nos da un golpe de realidad tras otro, en un final de historia realmente devastador que te deja sobrecogido y francamente tocado.
Pero es en esta parte donde el director te deja imágenes impactantes a la luz de los focos de las camionetas y líneas de carretera intermitentes que te transportan a ese trance hipnótico que se rompe de la manera más inimaginable.

Os dejo con el tráiler del film.





7. SOY NEVENKA de Icíar Bollaín


Soy Nevenka es una película dirigida por Icíar Bollaín en 2024 y que trata la historia real de Nevenka Fernández a la que da vida Mireia Oriol, que en el año 2000 tenía 24 años y era la concejala de Hacienda en el Ayuntamiento de Ponferrada, León. Su acceso al puesto sin experiencia previa, se debía a la insistencia de Ismael Álvarez al que encarna Urko Olazabal, el alcalde reelegido, un hombre acostumbrado a hacer su voluntad en lo político y en lo personal, un personaje muy habitual en este país, al que le gente le vota a él antes que al partido que representa. Al principio tienen una fugaz relación que ella decide cortar, pero que él quiere continuar y empieza a acosarla de manera implacable. En todo ese proceso, ella empieza a sufrir por parte del alcalde vejaciones en los plenos, y desaires que no pasan desapercibidos para la líder de la oposición. El acoso es de tal magnitud que ella empieza a bloquearse y a coger un miedo atroz a Ismael que llega a rayar la locura, afectando a su vida diaria, provocando bajas laborales y demás.
Ella decide finalmente denunciar en marzo de 2001, pero sabe perfectamente que deberá pagar un precio muy alto, ya que su entorno familiar no le apoya del todo, la sociedad de Ponferrada apoya al alcalde y no a ella, y los medios le someten a un juicio público. Hemos de recordar que hace 24 años, este tipo de temas se veían de manera muy diferente, de hecho la sociedad de entonces no estaba preparada para escuchar nada sobre los habituales abusos sexuales en los puestos de poder. A día de hoy habría sido defendida por todos lados, fue Nevenka Fernández la primera mujer en denunciar a Ismael Álvarez por acoso en este país y con todo en contra. En el film se cuenta como llegó a haber incluso manifestaciones en Ponferrada a favor del alcalde con la frase por eslogan: " a mí no me acosan, si yo no quiero".
Creo que Icíar Bollaín por las declaraciones que le he escuchado, decidió no centrarse tanto en el juicio, ya que hay muchas películas de juicios y los abogados se convierten en protagonistas, y centrar el protagonismo en ella, su enorme sufrimiento y en mostrar a Ismael como el típico hombre carismático, atento, cercano, con fama de mujeriego, de esos de los que la gente se fía, pero que lleva dentro un animal político aferrado al poder, y cuyo escudo protector es decir que todo lo hace por ayudar a los habitantes de su ciudad.

Os dejo con el tráiler del film.

lunes, 29 de diciembre de 2025

Escenas míticas del cine (CDLXIII)


En el año 1987 Rob Reiner dirige una de esas películas que nunca te cansas de ver y que tiene momentos de lo más divertidos, es un cuento medieval de amores inmortales, lucha de espadas, brujas malvadas, conjuros y princesas, además de tener una extraordinaria banda sonora compuesta por Mark Knopfler. Después de buscar fortuna durante un lustro, Westley (Cary Elwes) retorna a su tierra para casarse con su amada, la bella Buttercup (Robin Wright Penn), a la que había jurado amor eterno. Para recuperarla ha de enfrentarse a Vizzini (Wallace Shawn) y sus secuaces. Luego, después de vencerles, le espera el príncipe Humperdinck (Chris Sarandon) que pretende desposar a la pobre Buttercup, la cual odia al príncipe, porque sigue enamorada de Westley. Precisamente Westley vence con su espada al hábil duelista Iñigo Montoya (Mandy Patinkin) y con sus puños al gigante Fezzik (André René Roussimoff), pero para liberar a la princesa Buttercup debe vencer a Vizzini, el líder de los secuestradores, un siciliano supuestamente muy inteligente al que reta a un duelo de ingenio, quien gane se queda con la chica y quien pierde muere. Lógicamente gana Westley, y prosigue en su cruzada.
Pero en otra escena también mítica, Iñigo Montoya consigue su momento de la venganza, al toparse con el conde Rugen (Christopher Guest), mano derecha del príncipe- El conde hiere a Iñigo, pero cuando parece que va a perder el combate, comienza a repetir la frase que quedará ligada para siempre al personaje y que pasó a la historia del cine, "Hola, soy Iñigo Montoya, tú mataste a mi padre, prepárate a morir", y cada vez que la repite obtiene más fuerzas, consiguiendo finalmente su venganza atravesando con su espada al rufián, una venganza en toda regla y muy satisfactoria. 
Sirva esta entrada de homenaje al director Rob Reiner, fallecido el pasado 14 de diciembre que fue asesinado junto a su mujer a los 78 años.


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 28 de diciembre de 2025

Bandas sonoras míticas del cine (CCXI)


Como decía ayer, e1979 Sylvester Stallone hará la segunda parte de Rocky, que tres años atrás había sido un inesperado éxito y que recordemos tenía a nuestro protagonista como guionista y actor principal. Aquí también añadirá la labor de director y empezó para ello a codearse con distintos guionistas, actores y directores de cine que lo llevaron a aprender más a fondo esa ardua tarea de dirigir una película. De todas las secuelas, quizás esta es la más cercana al espíritu de la primera.
El film comienza inmediatamente donde Rocky, la primera, lo dejó, ahora con Apollo (Carl Weathers) y Rocky Balboa (Sylvester Stallone) en el hospital después de haber terminado el combate, la continuación lógica y exacta temporalmente. Apollo se muestra muy resentido con el inesperado resultado que Rocky había dado en el ring y con gran fervor e ira le reta a una revancha, pero Rocky pasa y decide retirarse del boxeo para estar junto a su mujer Adrian (Talia Shire), a la vez que recibe la noticia de que ha perdido parte de la visibilidad de su ojo derecho. Esa efímera fama de la que disfruta Rocky, después de estar a punto de derrotar al campeón mundial de los pesos pesados, es aún más frágil cuando las ofertas publicitarias para el anuncio de productos no van bien debido a la limitada educación y falta de sofisticación del púgil, en palabras llanas, Rocky era anticomercial. Debido a ello, a la falta de dinero y al embarazo final de su mujer, se verá abocado a la demanda de revancha del "casi derrotado" Creed.
La banda sonora volvió a ser compuesta por el mítico Bill Conti, que volvió a hacerlo a un gran nivel.


Os dejo con el tema Redemption, tema principal de esa banda sonora.

sábado, 27 de diciembre de 2025

Escenas míticas del cine (CDLXII)


En 1979 Sylvester Stallone hará la segunda parte de Rocky, que tres años atrás había sido un inesperado éxito y que recordemos tenía a nuestro protagonista como guionista y actor principal. Aquí también añadirá la labor de director y empezó para ello a codearse con distintos guionistas, actores y directores de cine que lo llevaron a aprender más a fondo esa ardua tarea de dirigir una película. De todas las secuelas, quizás esta es la más cercana al espíritu de la primera.
El film comienza inmediatamente donde Rocky, la primera, lo dejó, ahora con Apollo (Carl Weathers) y Rocky Balboa (Sylvester Stallone) en el hospital después de haber terminado el combate, la continuación lógica y exacta temporalmente. Apollo se muestra muy resentido con el inesperado resultado que Rocky había dado en el ring y con gran fervor e ira le reta a una revancha, pero Rocky pasa y decide retirarse del boxeo para estar junto a su mujer Adrian (Talia Shire), a la vez que recibe la noticia de que ha perdido parte de la visibilidad de su ojo derecho. Esa efímera fama de la que disfruta Rocky, después de estar a punto de derrotar al campeón mundial de los pesos pesados, es aún más frágil cuando las ofertas publicitarias para el anuncio de productos no van bien debido a la limitada educación y falta de sofisticación del púgil, en palabras llanas, Rocky era anticomercial. Debido a ello, a la falta de dinero y al embarazo final de su mujer, se verá abocado a la demanda de revancha del "casi derrotado" Creed.
Una escena mítica es el final del film, cuando acaba el combate y Rocky con su cara completamente amoratada celebra su triunfo y da las gracias a todos, su entrenador, a Dios, y a su mujer.


Os dejo con la mítica escena.

jueves, 25 de diciembre de 2025

Escenas míticas del cine (CDLXI)


Pixar hizo una película en 2015 titulada Del Revés (Inside Out), dirigida por Peter Docter y Ronaldo del Carmen, y he de decir que era una absoluta maravilla, un prodigio de imaginación, inteligencia y humor, salpicado de mil detalles y metáforas, que para mí, le hacen entrar de pleno derecho en uno de los altos puestos como mejores films de la factoría. Quizás sea un film complejo, algo difícil para el público infantil, pero no se me olvidará a una niña pequeña en la sala que decía todo el rato... "la bolita... la bolita"... referida a los recuerdos de la niña, desde luego atrapar... atrapa.
El film narra el proceso de adaptación de una niña, Riley, que pasa de vivir en Minnesota a San Francisco, ya que su padre tiene un nuevo trabajo allí. La peculiaridad, o digamos la parte más interesante del film, es que se desarrolla dentro del cerebro de la niña, allí se encuentra el centro de control de todas las emociones, a saber, Alegría, Tristeza, Ira, Miedo y Asco (representada por 5 personajes brutales) y entrará en un difícil proceso de asimilación de la nueva situación, generando un caos que es el centro de la película, y como solucionarlo.
Cada persona es un mundo, como dice el refrán, y nunca mejor dicho en este caso. Dentro de la mente de Riley, y la de todos alrededor de ella, conviven esas cinco emociones, encargadas de un Cuartel General llamado Centro de Control, donde todo está milimétricamente planeado. Cada subnivel y detalle están creados y desarrollados con una calidad impresionante, una idea que refleja la novedosa propuestaEncima y por si fuera poco, a este Centro de Control están conectadas unas islas donde está toda la vida de la persona, su familia, los recuerdos, su deporte favorito, etc...
En una escena mítica se ve como esas emociones controlan la vida de Riley.


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

Escenas míticas del cine (CDLX)


Como decía hace un tiempo, en 1977 Steven Spielberg dirige Encuentros en la tercera fase, cinta de ciencia ficción dentro de una década como los 70 donde este tipo de cine tuvo un renacimiento, y diría que hasta una reinvención. No sólo se trataba del aspecto visual, que recibió un gran empuje gracias al desarrollo de nuevos efectos especiales por parte de la industria Light and Magic de George Lucas, tampoco del sonido, aunque éste entró en una nueva dimensión gracias a los efectos creados por especialistas como Walter Murch o la música compuesta por gente como John Williams, que reemplazaron las piezas electrónicas por partituras con aproximación neoclásica, todo cambió, tanto en la forma de realizar las películas como en el modo en que eran promocionadas y vendidas.
Steven Spielberg, fue, sin embargo, un visionario muy alejado del resto de directores que hoy día se limitan a copiar los mismos clichés que él y el resto de su quinta de jóvenes talentos inventaron en los 70 como Scorsese o Coppola. Hay que decir que a este director siempre se le relaciona con éxitos comerciales, cine de entretenimiento y exitoso, pero tal vez debido a ese aura, parece haberle costado demostrar que muchas de sus películas más comerciales están cerca de otras corrientes cinematográficas.
Pero nos centramos en este film donde encontramos cierta intención por parte del director por agradar a todo tipo de público, pero es que el tema de la llegada de extraterrestres que se trata en la película, es pionero en abordar la cuestión con un rigor científico tremendo. De hecho, mucho de lo que sucede en la cinta, está basado en las teorías de investigadores en la materia, como el caso del famoso investigador UFO, Joseph Allen Hynek, que incluso realiza un cameo al final de la cinta. Además, Spielberg, que llevaba desde los comienzos de su carrera en el cine queriendo dar el salto a la ciencia ficción, se involucró y mucho en las propias investigaciones de su amigo Hynek. Es importante aclarar, que este tema del contacto con alienígenas Steven lo trata de manera pacífica, sin amenazas, como por contra si había sido diferente en películas anteriores como por ejemplo Últimatum a la Tierra de Richard Wise, donde acababan siendo violentos, de hecho los alienígenas de Spielberg tienen apariencia inofensiva, incluso débil.
En la historia se nos cuenta como una noche, cerca de su casa en Indiana, Roy Neary, al que da vida Richard Dreyfuss, observa en el cielo unos misteriosos objetos voladores. A partir de ahí, vive totalmente obsesionado por comprender lo que ha visto, lo que le aleja y distancia de su esposa Ronnie (Teri Garr, a la que conocimos muchos en el Jovencito Frankesntein). Pero él encuentra apoyo en una mujer que también ha sido testigo de los mismos hechos, y juntos intentan encontrar una respuesta al misterio que ha alterado considerablemente sus vidas. Al mismo tiempo, un gran grupo de científicos internacionales comienza a investigar las apariciones de ovnis y otros extraños fenómenos en la zona. Además todos los personajes del film parten hacia un punto clave donde cada uno de ellos encuentra lo que busca, es el Monte del Diablo, que realmente está en Dakota del Sur, y que desde el estreno de el trabajo es lugar de peregrinación continuo y mundial.
En una escena mítica, Roy Neary, algo aturdido sale en su coche porque le han llamado del trabajo ante un apagón eléctrico que ha ocurrido en la zona, al llegar a un paso a nivel se detiene y empieza a sufrir una serie de fenómenos muy extraños, primero lo que parece un coche se le pone detrás, pero no es un coche, es una nave que sube por encima de su coche, y provoca el movimiento de los buzones, que se mueva la señal del paso a nivel de manera insistente, una luz que le ciega, todo en su coche se remueve, etc., después de quedarse a oscuras durante unos minutos ve alejarse a una nave y escuchar por la radio como hay problemas con mucha gente en todas partes.


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 22 de diciembre de 2025

Escenas míticas del cine (CDLIX)

En el año 1987 Paul Verhoeven dirigió Robocop, que estaba ambientada en una sociedad futura del distópico Detroit y donde la empresa privada OCP (Omni Consumer Products Corporation) dirige la fuerza de policía. Nadie en su día vio venir este fenómeno, ni siquiera los que la acabarían convirtiendo en éxito, es decir, los propios espectadores. También hay que decir que el film se anunciaba en tráilers como un film violento de serie B, un derivado del género de drama policíaco más sucio de finales de los setenta y primeros ochenta, el eslogan era "Parte hombre. Parte Máquina. Todo Policía". Pero había una novedad, aparte de ser un giro refrescante e innovador, había sangre, mucha sangre, pero también tenía humor, era divertida, tenía sátira y era mordaz.
Alex J. Murphy, al que daba vida Peter Weller, era un agente de policía de Detroit, que es asesinado en acto de servicio. Para acabar con la delincuencia creciente en la ciudad, la autoridades aprueban la creación de una máquina letal, mitad robot, mitad hombre, a la que llaman Robocop y que para crearla utilizan el cuerpo de Murphy. El experimento desde el inicio parece un éxito, pero el policía, a pesar de estar muerto, conserva la memoria y se vengará de sus asesinos. Éstos, sin embargo, cuentan con el apoyo encubierto de individuos bien situados en la propia corporación que controla la policía.
En una escena mítica, Robocop irrumpe en la comisaría, haciendo ver a todos por el director ejecutivo de OCP Morton (Miguel Ferrer), que la modernidad ha llegado y Robocop es su estrella. En la sesión de tiro deja a todos alucinados por su precisión disparando, sobre todo a la que fue su compañera Ann Lewis (Nancy Allen).


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 21 de diciembre de 2025

Sirât. Trance en el desierto (2025)

Por fin pude ver la película que ha sido elegida por España para representar a nuestro país en los Óscars como mejor película internacional, la road movie Sirât -Trance en el desierto. Esta odisea salvaje moderna es muy cierto que te deja impactado, al principio piensas que se va a basar todo en el asunto de las raves en el desierto y la verdad es que la cosa cambia y mucho, ese es digamos el vehículo a partir del cual se nutre la historia que se nos cuenta. Oliver Laxe, el director, no te deja indiferente y te propone un viaje por el desierto puro y duro y en unas condiciones que se van haciendo cada vez más duras en todos los sentidos. Se trata de un film de pulsión que te va atrapando y enganchando poco a poco, y eso que al principio del visionado me costó cogerle el punto y hasta estuve a punto de abandonarlo.


Se nos cuenta la historia de un hombre llamado Luis, al que da vida un genial Sergi López y su hijo Esteban (al que interpreta Bruno Nuñez Arjona) que llegan a una rave perdida en Marruecos. Aquí hago un paréntesis, esa colocación de los bafles para que suene la música se te queda grabado, por momentos me quiere recordar al concierto de Pink Floyd en Pompeya... piensa uno en su cabeza rockera, pero no, de repente tienes a cientos de locos por la electrónica totalmente ensimismados con lo que sale por esos altavoces gigantes. Padre e hijo entre esa marabunta electrónica reparten fotos de Mar, su hija y hermana, desaparecida hace meses en una de esas fiestas que no tienen amanecer y un tipo de libertad que les proporciona que les es completamente desconocida. Les preguntan en concreto a un grupo de raveros que dicen desconocer a Mar, y deciden seguirlos a una última fiesta hacia el Sur que también se celebrará en el desierto, también la última oportunidad de encontrar a Mar, aunque ellos avisan a Luis que el camino es difícil y su furgoneta puede que no aguante.


Es entonces cuando se monta la expedición en busca de una quimera y con todos los problemas que tendrán a lo largo del viaje, caminos escarpados, ríos que atravesar, etc., cosas que van superando poco a poco. Pero el film va cogiendo una tensión que es constante, en un crescendo que ya no parará y lo que es mejor muta en otra película que se maneja en terrenos más peligrosos, se podría decir incluso que tuviera dos partes porque la segunda es otra historia. La aridez de las montañas y el desierto en general, esas carreras por las ásperas planicies, son características constantes y podría parecer que hay un nexo de unión con el despliegue del gran George Miller en Mad Max, pero no, la historia vira y nos da un golpe de realidad tras otro, en un final de historia realmente devastador que te deja sobrecogido y francamente tocado.
Pero es en esta parte donde el director te deja imágenes impactantes a la luz de los focos de las camionetas y líneas de carretera intermitentes que te transportan a ese trance hipnótico que se rompe de la manera más inimaginable.


Todo es apocalíptico en el film, pero sin ciencia ficción, hasta cuando llega el ejercito marroquí y los desaloja de la rave inicial, dicen estar en estado de emergencia y se barrunta una tercera guerra mundial, da igual, ellos siguen a su rollo y su historia, ajenos a si el mundo se vuelve loco.

Os dejo con el tráiler del film.

sábado, 20 de diciembre de 2025

Escenas míticas del cine (CDLVIII)


James Mangold dirigió en 2019 este extraordinario biopic, Le Mans' 66 se tituló aquí, que tenía como gran virtud construir una gran película basada en dos pilares tremendos, como son las grandes actuaciones de Matt Damon y Christian Bale, además de reconstruir fielmente una de las rivalidades más fuertes de la historia de las carreras de coches, la que hubo entre Ford y Ferrari en los años 60, y que tuvo a la pista del circuito galo de Le Mans y su mítica prueba de las 24 horas como protagonista.
Ferrari llevaba años ganando esa mítica carrera, pero Enzo Ferrari tenía poca liquidez, por lo que Ford intenta comprar a la escuadra italiana, Enzo se niega y despide a sus emisarios, es entonces cuando Ford recluta a los mejores ingenieros, pilotos y mecánicos para hacer un coche que gane la mítica carrera.
Matt Damon encarna a Carroll Shelby, un tipo que fue piloto y ganó la mítica carrera, pero cuyos problemas de salud le obligaron a retirarse, a partir de ahí decide hacer coches y se convierte en un visionario automovilístico. Conseguirá, no sin reparos por parte de la empresa Ford, que su amigo y gran piloto, el británico Ken Miles, al que da vida Christian Bale, construya un coche desde cero para conseguir ganar esa carrera en Francia. Todo ese tipo de procesos son largos, y los resultados no suelen ser buenos al principio, pero la perseverancia de ambos y las gestiones de Shelby con Henry Ford II, hicieron que al final Miles llevara ese coche a competir de igual a igual con los Ferrari. 
Hay muchas veces que digo, que hay cintas excesivamente largas que con un recorte funcionarían mejor, aquí las dos horas y media están totalmente justificadas, ya que el proceso de construcción del bólido es la clave de todo, y por supuesto los riesgos que conlleva. Pero aparte, está la vida de Miles con su sufrida mujer y su hijo que le adora, y luego las personalidades digamos no muy simpáticas que había dentro de una gran empresa como Ford, donde su máximo responsable se rodeaba de personas poco llevaderas, por decirlo finamente.
Pero qué bien está centrado el film en la pasión que une a dos hombres como Shelby y Miles, que personalmente son bastante distintos y eso provoca roces, e incluso peleas.
En una escena mítica y dentro del proceso de evolución del bólido, Miles está pilotando en Daytona, y tienen la orden de Ford de no pasar de 6000 revoluciones, pero en un momento determinado Shelby muestra un cartelón a Miles dándole permiso para subir 1000 revoluciones más, con el riesgo que conlleva, el resultado final da la razón a Shelby y Miles.


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 30 de noviembre de 2025

Escenas míticas del cine (CDLVII)


En 1995 Martin Scorsese realiza la que para mi es la segunda parte no oficial de Uno de los nuestros, ya que tanto Robert de Niro como Joe Pesci hacen personajes muy parecidos, sin embargo se incorpora la estupenda Sharon Stone y desaparece Ray Liotta. Destaca de manera increíble James Woods como secundario.
En 1973, en Las Vegas, Sam "Ace" Rothstein (Robert de Niro), un profesional de las apuestas y judío, es el eficaz director de un importante casino que pertenece a un grupo de mafiosos. Su misión es controlar que el negocio vaya bien, y que las ingentes cantidades de dinero lleguen a los grandes jefes como es habitual.
Las Vegas es lugar de millonarios, políticos, pero también de tahúres, prestamistas, pícaros, traficantes de drogas y matones. Es entonces cuando Nicky Santoro (Joe Pesci), al que sus jefes han dicho que cuide de Sam, llega a la ciudad con intención de quedarse. Pero claro, Nicky va creciendo, y aparte de tener la confianza de Sam, tiene sus trapicheos y va por libre, lo que le va creando sus enemistades, y que los grandes jefes desconfíen de él.


Otra escena mítica de este film, es cuando Sam conoce a Ginger, y como roba en el casino haciendo de amuleto de la suerte de jugadores que saben que le sisan fichas. La risa de ella acabará conquistando a Sam, pero también sabe qué tipo de mujer es ella... 

Os dejo con la mítica escena.

sábado, 29 de noviembre de 2025

F1: The movie (2025)

Joseph Kosinski dirige esta superproducción después de su espectacular Top Gun: Maverick que tanto impactó tres años atrás. Esta película cuenta con la presencia como productor del piloto Lewis Hamilton, y la participación de todos los pilotos del campeonato del mundo en el momento en el que se grabó, allá por 2023. Con una figura indiscutible como Brad Pitt como gancho e interpretando al veterano piloto Sonny Hayes, consigue atrapar por su buen ritmo y salir triunfante no sólo por la experiencia de un piloto con muchas tablas en la trama, si no también en el aspecto cinéfilo dando una tremenda consistencia a la cinta.


Obviamente esta película que está basada en la Fórmula 1 y en el campeonato del mundo de la especialidad, es fácil de entender, me refiero a su lenguaje, para aquellos que amamos y seguimos el gran circo, pero ante todo es puro espectáculo, no es una cinta profunda ni que te vaya a sorprender ni mucho menos, aunque de hecho el guionista Ehren Kruger elige caminos tradicionales y hay ciertos matices o situaciones que se ven venir y ya sabes lo que va a pasar.
En el film se nos cuenta la historia de Sonny Hayes que fue un fenómeno prometedor de la Fórmula 1 en la década de los 90, donde se codeaba con gente como Prost, Senna o Mansell, hasta que un accidente muy grave en pista acabó casi con su carrera y le quitó todo lo que tenía. Treinta años después corre aquí y allá, un nómada del volante en las 24 horas de Daytona, Le Mans, o donde le convenza, pero disfrutando siempre. Su antiguo compañero de equipo Rubén Cervantes (Javier Bardem) le contacta y le ofrece una oportunidad única, correr en su equipo de Fórmula 1 muy en riesgo de desaparecer o quebrar, si no empiezan a obtener resultados. Rubén le convence y vuelve a la categoría reina, una última oportunidad para él también como piloto. Su compañero es el novato Joshua Pearce (Damson Idris), piloto estrella que quiere imponer su estilo y ritmo.


La rivalidad entre ambos es extrema y saltan chispas en las primeras carreras, Hayes parece que no juega en equipo, pero es todo lo contrario, de hecho el primer punto del equipo de Pearce es gracias a su trabajo sucio. Es cierto que el carisma de Brad Pitt es enorme y llena la pantalla, y sobre todo en la primera parte sale triunfador absoluto, sin embargo todo lo que rodea al piloto ya no está tan trabajado exceptuando a una gran Kerry Condon, que hace de Kate McKenna, la directora técnica del equipo y encargada de hacer mejoras en el coche, y que curiosamente es la que aporta humanidad, dentro de un mundo de muchos tecnicismos. Es Idris el que no me acaba de redondear, me parece que le falta algo para que su conflicto con Hayes sea más creíble.


Os dejo con el tráiler del film.

viernes, 28 de noviembre de 2025

Escenas míticas del cine (CDLVI)

Como decía ayer, e1997 James Cameron dirigió, produjo, hizo el guión y montó la superproducción Titanic, que ya había tenido años atrás dos films dedicados al mismo tema, primero fue El hundimiento del Titanic de 1953 dirigido por Jean Negulesco, siendo creo la más floja, y la segunda que fue, pienso, la mejor titulada La última noche del Titanic dirigida por Roy Baker en 1958, basada en el libro de Walter Lord, bastante más cercana a la realidad. Pero Cameron en 1997 rompió la baraja, ya que partió de un presupuesto que superaba los 200 millones de dólares, pero nos guste o no (y yo tardé mucho en ver este film porque su publicidad y marketing fueron escandalosos y me echaban para atrás) es una cinta muy importante en la historia del cine, sobre todo en el aspecto de la producción. Recuperó la inversión con creces ya que recaudó más de mil millones en total, fue innovadora en efectos especiales y ganó un total de once Oscars, que se dice pronto.
La idea le surgió a James Cameron cuando vio en la televisión un documental sobre el hundimiento del Titanic, ya que quedó impresionado por las historias que narraban los supervivientes. Decidió que esas historias debían llevarse a la gran pantalla, empezó a trabajar en el guión, pero teniendo en mente que no quería una película más sobre catástrofes, lo que realmente ansiaba era convertir el film en un gran espectáculo, y así lo hizo. 
El director se valió de un largo flashback para enseguida centrarse en la joven pareja protagonista interpretada por Jack (Leonardo DiCaprio) y Rose (Kate Winslet), como si fueran modernos amantes de Verona, incluyendo en la trama la desaparición de un diamante para dar algo de suspense. De hecho, una anécdota interesante del director, es que cuando tuvo que convencer a los productores para obtener la financiación, simplemente les enseñó un dibujo del Titanic  y les dijo: "trata del barco más Romeo y Julieta". 
Jack es un joven artista de clase baja, que gana en una partida de cartas un pasaje para viajar a América en el Titanic, el trasatlántico más grande y seguro jamás construido (o eso se publicitaba). A bordo conoce a Rose, una joven de buena familia y clase alta, venida a menos y que va a contraer un matrimonio de conveniencia con Cal (Billy Zane), un millonario engreído a quién solo le interesa el prestigioso apellido de su prometida. Jack y Rose, obviamente se enamoran, pero el prometido y la madre de ella Ruth (Frances Fisher) ponen todo tipo de trabas a su relación.


En una cena de la gente de primera clase, Jack es invitado, siendo presentado por Cal y recalcando que está en tercera clase, y que ayudó a su prometida, a lo que Jack cuenta como consiguió el pasaje ganando una partida de póker, y es preguntado por su dirección de residencia a lo que contesta que en ese momento su dirección es el propio Titanic. Jack, lógicamente por su clase social, está algo perdido con tanta cubertería, a lo que Molly Brown (Kathy Bates) le enseña que debe empezar por los cubiertos del exterior e ir hacia los del interior. Cuando van a servirle el caviar, le pregunta el camarero que cómo lo quiere, y dice que no quiere, que nunca le ha gustado...

Os dejo con la mítica escena.

jueves, 27 de noviembre de 2025

Escenas míticas del cine (CDLV)


En 1997 James Cameron dirigió, produjo, hizo el guión y montó la superproducción Titanic, que ya había tenido años atrás dos films dedicados al mismo tema, primero fue El hundimiento del Titanic de 1953 dirigido por Jean Negulesco, siendo creo la más floja, y la segunda que fue, pienso, la mejor titulada La última noche del Titanic dirigida por Roy Baker en 1958, basada en el libro de Walter Lord, bastante más cercana a la realidad. Pero Cameron en 1997 rompió la baraja, ya que partió de un presupuesto que superaba los 200 millones de dólares, pero nos guste o no (y yo tardé mucho en ver este film porque su publicidad y marketing fueron escandalosos y me echaban para atrás) es una cinta muy importante en la historia del cine, sobre todo en el aspecto de la producción. Recuperó la inversión con creces ya que recaudó más de mil millones en total, fue innovadora en efectos especiales y ganó un total de once Oscars, que se dice pronto.
La idea le surgió a James Cameron cuando vio en la televisión un documental sobre el hundimiento del Titanic, ya que quedó impresionado por las historias que narraban los supervivientes. Decidió que esas historias debían llevarse a la gran pantalla, empezó a trabajar en el guión, pero teniendo en mente que no quería una película más sobre catástrofes, lo que realmente ansiaba era convertir el film en un gran espectáculo, y así lo hizo. 


El director se valió de un largo flashback para enseguida centrarse en la joven pareja protagonista interpretada por Jack (Leonardo DiCaprio) y Rose (Kate Winslet), como si fueran modernos amantes de Verona, incluyendo en la trama la desaparición de un diamante para dar algo de suspense. De hecho, una anécdota interesante del director, es que cuando tuvo que convencer a los productores para obtener la financiación, simplemente les enseñó un dibujo del Titanic  y les dijo: "trata del barco más Romeo y Julieta". 
Jack es un joven artista de clase baja, que gana en una partida de cartas un pasaje para viajar a América en el Titanic, el trasatlántico más grande y seguro jamás construido (o eso se publicitaba). A bordo conoce a Rose, una joven de buena familia y clase alta, venida a menos y que va a contraer un matrimonio de conveniencia con Cal (Billy Zane), un millonario engreído a quién solo le interesa el prestigioso apellido de su prometida. Jack y Rose, obviamente se enamoran, pero el prometido y la madre de ella Ruth (Frances Fisher) ponen todo tipo de trabas a su relación.
En medio de todo el embrollo el gigantesco y lujoso transatlántico se aproxima a un iceberg enorme, con el que inevitablemente van a chocar, esa escena al principio de la película sigue impactando, ya que los daños que sufre el buque al impactar con el bloque de hielo gigante resultan ser fatales e irreparables, la cara del primer oficial Murdoch (Ewan Stewart) es un poema.


Os dejo con la mítica escena.