sábado, 10 de enero de 2026

Escenas míticas del cine (CDLXIV)

En 1960 George Pal llevó a la gran pantalla la novela mítica de H. G. Wells La máquina del tiempo, titulada aquí como El tiempo en sus manos. Esa novela fue la primera que trató el tema del viaje temporal de una forma seria, hablamos de 1895, y en el que mezclaba la crítica social, la aventura y el suspense. Esta película se incluye, por su año de salida, en la primera mitad de la década de los sesenta, donde ocurrió algo curioso dentro del ámbito del cine de ciencia-ficción, y era como si el tiempo se moviera hacia adelante y hacia atrás simultáneamente, La gran sorpresa o Robinson Crusoe en Marte dan fe de ello.
El productor George Pal había llevado al cine La guerra de los mundos en 1953 con excelentes resultados, así los herederos de Wells quedaron muy satisfechos con esa actualización, por lo que le ofrecieron los derechos de cualquier otra novela del escritor, y Pal eligió "La máquina del tiempo", una alegoría socialista muy bien disfrazada de aventura, a la que quitó el sentido político con la ayuda de su guionista David Duncan, pero manteniendo la trama general muy fiel a la original. Sin embargo a Pal le costó, hasta 1958 no encontró un estudio que le financiara el proyecto, y además ya había dado el salto de productor a director.
La historia se cuenta en 1899 en Inglaterra, donde un científico e inventor H. George Wells, al que da vida el soberbio Rod Taylor, construye un vehículo que le permite viajar a través del tiempo, lo que él llama la cuarta dimensión. Con esa máquina emprenderá un viaje alucinante a través de los siglos y es testigo, entre otros acontecimientos de la I Guerra Mundial, la II Guerra Mundial, e incluso de un holocausto atómico en 1966, del que sale ileso. Pero su último destino es un paradisíaco lugar del futuro, cuyas gentes viven en el año 802.701, en el que vive una increíble aventura, donde los Morlocks tienen sometidos a los Eloi.
Pero antes de todo eso, y en una escena mítica, el protagonista explica a sus amigos David Filby (Alan Young), el Doctor Phillip Hillyer (Sebastian Cabot), Anthony Bridewell (Tom Helmore) y Walter Kemp (Whit Bissell), su proyecto que les presenta en una maqueta, como él dice es un experimento que le hará viajar a través del tiempo y en donde espera encontrar respuesta a una duda que le invade, ¿puede el hombre controlar su destino?


Os dejo con la mítica escena.