viernes, 4 de septiembre de 2015

Un día perfecto (2015)

Cartel del film


Fernando León de Aranoa acaba de estrenar Un día perfecto, su nueva película, en la que cuenta con un elenco de actores de primer nivel, Benicio del Toro, Tim Robbins o Olga Kurylenko, entre otros. Ambientada en los Balcanes de los 90, supuestamente en proceso de pacificación después de una cruenta y salvaje guerra civil que partió a la antigua Yugoslavia y con muchas brechas abiertas, el film tiene más de tragicomedia que de ejercicio de humor negro (que también tiene algo). Es ahí, en la parte más cómica, donde sus diálogos afilados, desmitificadores, con ironía fina, humanistas y muchos de ellos brillantes, son amenos y nunca destruyen, es decir te hacen reír.




Un día perfecto sitúa la acción en una jornada cualquiera de un grupo de cooperantes que pertenecen a una ONG (de ficción) llamada Aids Across Borders, Ayuda sin fronteras. De hecho el comienzo del film será el leit motiv de todo el guión, ya que este grupo de cooperantes debe sacar a un muerto que ha sido arrojado a un pozo, con el fin de que no contamine el agua y pueda ser utilizado por los habitantes. Sophie (Mélanie Thierry) quiere ayudar a la gente, Mambrú (Benicio del Toro) quiere volver a casa y es el jefe del grupo, Damir (Fedja Stukan) es el intérprete y quiere que la guerra termine, mientras B (Tim Robbins) no sabe ni lo que quiere, además de añadirse Katya (Olga Kurylenko) que tuvo un affair amoroso con Mambrú y Nikola (Eldar Residovic) que quiere recuperar su balón de fútbol y poder ver a sus padres (en teoría desplazados por el conflicto).
El problema es que, una tarea aparentemente simple, se convierte en casi una misión imposible desde que se rompe la cuerda en el primer intento, debido al peso del muerto. A partir de aquí el peor enemigo es la irracionalidad y las situaciones que el propio conflicto genera como dificultad añadida, donde los militares ponen más trabas de las debidas y los habitantes viven sumidos en la desgracia de lo que están soportando.




Los actores masculinos están brutales, sobre todo Benicio del Toro (espléndido) y Tim Robbins (bestial), y también los femeninos que pugnan por sobresalir tanto en la pantalla como en la trama. La guapa Katya intenta imponerse jerárquicamente sobre la inexperta Sophie (la ve como rival por llevarse a Mambrú) como cuando ella fue voluntaria y cayó bajo los encantos de él. Sin embargo, Sophie sólo quiere hacer bien su trabajo en beneficio del pueblo al que ha ido a ayudar, incluso saltándose toda la burocracia para imponer la razón y el sentido común. Quizás la única pega es que son papeles supeditados a el de los hombres y dependientes de ellos encontrando de vez en cuando algún cliché machista.




Gran película, con planteamiento inteligente, gran sentido del humor, ironía, etc., además de dar un relato sobre la guerra en el que se omiten explosiones, tiros y violaciones, y por tanto escenas desagradables, y además no entra a juzgar lo que allí pasó, ni meterse con los políticos (sólo lo reseñado de la burocracia del ejército).
Por otro lado destacable y potente banda sonora con Sweet dreams versioneada por Marilyn Manson o Where have all the flowers gone de Pete Segger, claves en momentos dramáticos.

Os dejo con el tráiler.


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