martes, 30 de junio de 2020

Bandas sonoras míticas de películas (XXXVII)


En 1976, Martin Scorsese dirigió a Robert de Niro, como protagonista principal de Taxi Driver, la historia de un ex-combatiente de Vietnam, Travis Bickle (personaje bordado por Robert de Niro) que trabaja como taxista en Nueva York. Se trata de un tipo insociable, un hombre solitario al borde de la locura, ya que se pasa los días en el cine y vive prendado de Betsy (Cybill Shepherd), una atractiva rubia que trabaja como voluntaria en una campaña de un partido político.
La figura del combatiente que regresa perturbado, a la vez que encuentra vacía su existencia, ya ha sido muchas veces tratada en cine y literatura, pero tal vez ésta sea una de las más acertadas. El contacto con las calles de Nueva York le acaba transmutando en un psicópata, un hombre violento que no ve más forma de solucionar los males de la sociedad que pasando a la gangsteril venganza, ya que su obsesión es comprobar como la violencia, la sordidez y la desolación dominan la ciudad.
Por si fuera poco, la banda sonora del film, compuesto por el gran Bernard Herrman, sería perfecta, en un trabajo que sería reconocido por el Oscar póstumo, ya que falleció al poco de terminar de componerla. Una música que materializa de manera brillante la densa y particular atmósfera de la Nueva York en la que se ambienta la historia del protagonista.


Os dejo con el tema central de la película.

lunes, 29 de junio de 2020

Escenas míticas del cine (CXXXVIII)


Como decía ayer, en 1960 Alfred Hitchcock dirige Psicosis, una obra maestra del cine, puro cine. Hablamos de un film al que el director quería dar casi una cobertura de serie B, con escaso presupuesto, y que acabó convirtiéndose sin querer en su película más impactante y reconocible, dándole a la novela de Robert Bloch mucho mayor relevancia de la que el propio libro tenía, mediante el guión adaptado de Joseph Stefano.
En la cinta se contaba la historia de Marion Crane (Janet Leigh), una joven secretaria, que tras cometer el robo de un dinero en su empresa, huye de la ciudad y después de conducir durante horas, decide descansar en un pequeño y apartado motel de carretera, que regenta un joven tímido llamado Norman Bates (Anthony Perkins), que vive en la casa de al lado con su madre.
Bernard Herrmann compuso la magnífica banda sonora a la que di cobertura en la anterior entrada.
Pero si hay una escena que marcó esta película, y el cine para siempre, es la escena de la ducha, cuando Norman Bates vestido de mujer mayor, asesta varias puñaladas a Marion Crane, hasta matarla. Es una escena soberbia, que queda muy bien explicada en el documental 78/52, de hace un par de años, en el que se explicaba que una escena como esta, el genio de Hitchcock tardó en modelarla de manera obsesiva durante una semana, como una pieza independiente del resto de la película, mimándola con tremendo cariño.
Su influencia es tal, que ha sido copiada, plagiada y homenajeada hasta la saciedad, incluso parodiada con mucho acierto (Martes y 13 recuerdo yo). Un escenario de horror doméstico, ya imprescindible como referente para cualquier film de ese estilo.


Os dejo con la mítiquísima escena de la ducha de Psicosis...

domingo, 28 de junio de 2020

Bandas sonoras míticas de películas (XXXVI)


En 1960 Alfred Hitchcock dirige Psicosis, una obra maestra del cine, puro cine. Hablamos de un film al que el director quería dar casi una cobertura de serie B, con escaso presupuesto, y que acabó convirtiéndose sin querer en su película más impactante y reconocible, dándole a la novela de Robert Bloch mucho mayor relevancia de la que el propio libro tenía, mediante el guión adaptado de Joseph Stefano.
En la cinta se contaba la historia de Marion Crane (Janet Leigh), una joven secretaria, que tras cometer el robo de un dinero en su empresa, huye de la ciudad y después de conducir durante horas, decide descansar en un pequeño y apartado motel de carretera, que regenta un joven tímido llamado Norman Bates (Anthony Perkins), que vive en la casa de al lado con su madre.
Bernard Herrmann fue el responsable de componer las bandas sonoras de clásicos de siempre del cine, así suyas son Ciudadado Kane o El hombre que vendió su alma entre otras, pero su trabajo en Psicosis es antológico. El tono clásico de sus partituras se mezclaba con un enervado jugueteo con los instrumentos de cuerda, que alcanzaba su climax en la histórica escena de la ducha.


Os dejo con el tema central de la película.

sábado, 27 de junio de 2020

Bandas sonoras míticas de películas (XXXV)


En el año 2011 Michel Hazanavicius dirige The Artist. Ambientada en el Hollywood de 1927 donde George Valentin (Jean Dujardin) es una gran estrella del cine mudo a quien la vida le sonríe y todo le va de perlas, pero con la llegada del cine sonora, su carrera corre el peligro de quedar sepultada en el olvido. Por otro lado, la actriz Peppy Miller (Berénice Bejo), que empezó de extra al lado de Valentin, sufre el proceso inverso, convirtiéndose en una estrella del cine sonoro.
Pero aquí como es evidente, la banda sonora tiene un papel crucial, y Ludovic Bource hace una obra maestra total, ya que el film exige música para todas sus secuencias. Tiene el gran valor de no caer en la parodia e incluso homenajea a grandes como Eric Wolfgang Korngold, Charles Chaplin o Max Steiner.


Os dejo con el primer tema, la obertura.

miércoles, 24 de junio de 2020

Bandas sonoras míticas de películas (XXXIV)


En el año 2017 Christopher Nolan dirigió Dunkerque, mejor película de ese año en este espacio, basada en los hechos que ocurrieron entre mayo y junio de 1940, en esa localidad francesa, dentro de La Segunda Guerra Mundial. La Alemania Nazi había invadido Francia y antes Holanda y Bélgica, echando al ejército británico y francés hasta Dunkerque. Allí tuvo lugar uno de los episodios más difíciles de la historia de la Guerra, al tratar de evacuar a esa gran cantidad de soldados, que se encontraban allí acorralados y en una ratonera. Pero claro, ésto podría ser una película bélica sin más si no tuviera de director a Nolan, que además de hacerlo a su manera, por tierra, mar y aire (en tres historias paralelas), lo hace manteniendo el suspense y sin dejar de mostrar el horror, acompañado además por una acertadísima, como casi siempre, banda sonora de Hans Zimmer. El compositor crea una incansable y asfixiante composición en constante crescendo, que genera por si misma gran parte del suspense y la tensión que nos da este tremendo film bélico.


Os dejo con el tema Supermarine.

lunes, 22 de junio de 2020

Bandas sonoras míticas de películas (XXXIII)


En 1978 Richard Donner dirige Superman, una película inolvidable por muchos motivos para un servidor. Basada en el cómic, a partir del cual se hizo el guión, se nos narra como desde una galaxia remota, un recién nacido es enviado por sus padres al espacio, debido a la inminente destrucción del planeta donde viven. Esa pequeña nave aterriza en la Tierra y el niño es adoptado por unos granjeros (la zona a donde la nave llegó), grandes seres humanos que le inculcan al chaval los mejores valores humanos. Con los años crece, y dejará dicha granja para ir a Metrópolis y allí usar y desarrollar sus poderes sobrenaturales para luchar contra el mal. Christopher Reeve quedaría ya para siempre asociado al personaje que interpreta en el film, el de Superman, donde lo fantástico, lo épico y lo aventurero se dan la mano de una forma fantástica.
Todo ello estaba musicado de manera gloriosa por la banda sonora de John Williams, que al parecer fue de lo último en realizarse, aunque parece que toda las imágenes están compuestas al son de la partitura. Y ojo, esta banda sonora, no sólo es el tema de la melodía principal, elevada a los altares del pop incluso, es un compendio de cortes repletos de emotividad y que transmiten heroicidad nota a nota.


Os dejo el mítico Main theme.

domingo, 21 de junio de 2020

Bandas sonoras míticas de películas (XXXII)


David Lean dirigió en 1962 Lawrence de Arabia, basada en las andanzas de T.E. Lawrence, al que daba vida Peter O'Toole, un conflictivo y enigmático oficial británico, que es enviado al desierto para participar en una campaña de apoyo a los árabes contra Turquía, en El Cairo allá por 1917, todavía en el período de la I Guerra Mundial (1914-1918). Él y su amigo Sehrif Alí (Omar Sharif) ponen toda su alma en esta nada fácil misión, en la que se darán cuenta de que los nativos adoran a Lawrence, porque ha demostrado de sobra ser amante del desierto y del pueblo árabe, mientras que sus superiores británicos le toman por loco y creen que ha perdido la cabeza.
Es importante recordar, que este director antes de esta película dirige El Puente sobre el Río Kwai en 1957, y tres años más tarde de Lawrence de Arabia hace lo propio con Doctor Zhivago, en una época de esplendor absoluta. Pero este film con los medios actuales, tendría un presupuesto que se elevaría por cientos y miles de millones, esa es una de sus grandes virtudes, que todo lo que vemos es real, aunque se permita sus licencias narrativas y un romanticismo algo cínico, pero maravilloso.
La banda sonora de Maurice Jarre es la auténtica expresión de la aventura en mayúsculas, pocas músicas para películas tienen este grado de ensamblaje tan perfecto con lo que se nos cuenta en imágenes.


Os dejo con la obertura de la banda sonora, vaya orquestación.

lunes, 15 de junio de 2020

Escenas míticas del cine (CXXXVII)


Este film de Michael Mann es para mi sin duda su obra maestra. Este director que se puso en la escena con El Último Mohicano (1992), que lo había bordado antes en la serie Corrupción en Miami en medio de la década de los 80, y que con Heat (1995) juntó a Al Pacino y Robert de Niro e hizo un excelente film, en esta película, que es un thriller de mucha tensión y acción, simplemente lo borda, teniendo además a un Tom Cruise en estado de gracia con una de las mejores actuaciones que le recuerdo.
Entre Heat, Collateral y la película Miami Vice se conformó lo que se denomina la trilogía urbanita de Michael Mann, tres películas excepcionales, donde ésta para mi, es la mejor.
Michael Mann es un director excepcional y un caso aparte, nada convencional. Se le tilda de moderno, bien, a mi lo que me parece es que sabe aprovechar la actual tecnología para aplicar interesantes texturas al género del thriller (uso de cámaras digitales), pero sin olvidar que su cine contiene ecos clásicos de profunda raíz. Al fin y al cabo, en esa mezcla de clasicismo y modernidad está su éxito, y en esta película, por si fuera poco, una maravillosa dirección de actores. Pero este film sorprende aún hoy, en un visionado 16 años después de su estreno. Max (Jamie Foxx) es un taxista minucioso en su trabajo, que tiene su coche limpio, calcula los traslados con exactitud y conoce todo tipo de clientes a los que lleva, mientras sigue soñando con montar su pequeño negocio de limousinas, es la clave del film. Una noche, mientras realiza su jornada diaria, recoge a tipo llamado Vincent (Tom Cruise), el cual le ofrece 600 dólares por conducir para él el resto del turno de noche, con el fin de poder cerrar un negocio. Max, acepta sin saber que está delante de un asesino a sueldo, que pretende matar a 5 testigos implicados en un caso de drogas.
Pero esta trama va más allá de su sencilla premisa argumental, que aparentemente no pareciera que pudiera dar mucho de si. Pero claro, aquí Tom Cruise, que era la primera vez que hacía de villano en su carrera, está completamente entregado a su personaje y lo borda, olvidándose de su carácter endiosado. Es ahí donde le doy el premio a Mann, que hace que Cruise se olvide de que es Cruise, y da vida a Vincent (nombre recurrente en otros films de Mann). Y todavía la torre de babel crece con la réplica de Jamie Foxx, excelente, en un personaje que irá creciendo a medida que avanza el film, y que tendrá momentos realmente espléndidos.
En una escena brutal, Max es atado al volante por Vincent, mientras este cierra otro de sus cinco encargos. En un momento desesperado pide ayuda desde el callejón en el que está, con tal mala suerte que unos ladronzuelos de poca monta le roban la cartera y un maletín que pertenece a Vincent. Cuando Vincent regresa al taxi, le dice a los ladrones que si es su maletín...


Os dejo con la brutal escena.

domingo, 14 de junio de 2020

Escenas míticas del cine (CXXXVI)


En 1995 Michael Mann dirige Heat, una película cuyo mayor reclamo sería ver por primera vez juntos en rodaje y escenas a Al Pacino y Robert de Niro, que coincidieron en El Padrino II en el reparto, pero no grabaron juntos. Esta es la primera película de la trilogía urbanita de Mann que luego completaría con Collateral y Corrupción en Miami (el film).
Aquí Neil McCauley (Robert de Niro) es un experto ladrón cuya filosofía consiste en vivir sin ataduras ni vínculos que puedas constituir obstáculos, si las cosas se complican. Su banda la forman criminales profesionales muy cualificados, que impresionan al detective Vincent Hanna (Al Pacino), un hombre obsesionado con su trabajo que incluso llega a poner en riesgo su vida sentimental.
En una gran escena el teniente Hanna intercepta en la autopista el coche de McCauley, y este le invita a un café sabiendo quien es al dedillo, que el ladrón acepta. La conversación transcurre tranquilamente como si fueran dos amigos que hablan desde lo personal a lo profesional, teniendo un profundo respeto el uno por el otro, porque son los mejores en lo suyo, aunque ambos estén a distintos lados de la ley, dos caras de la misma moneda. Pero claro, ambos dejan claro también, que no les temblará el pulso llegado el momento.


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 10 de junio de 2020

Escenas míticas del cine (CXXXV)


En 1995 Bryan Singer dirige Sospechosos habituales, una maravillosa película que cuenta con un tremendo guión de Christopher McQuarrie, algo de lo que se adolece mucho últimamente, y que me parece fundamental para ver un buen film. 
Aquí se nos cuenta como un agente especial del servicio de aduanas de Estados Unidos, Dave Kujan (Chazz Palminteri), investiga las causas del incendio de un barco en el puerto de San Pedro de Los Ángeles, que provocó 27 víctimas mortales, con signos de haber sido asesinados. Su única fuente de información es Roger Kint (Kevin Spacey), un estafador "lisiado" que sobrevivió al incendio. Kint cuenta a Kujan en comisaría que todo empezó seis semanas antes en New York, cuando cinco delincuentes, cinco "sospechosos habituales", fueron detenidos a la vez para una rueda de reconocimiento relacionada con el robo de un camión de armas...
Esa escena de la rueda de reconocimiento no tiene desperdicio, donde los cinco deben decir la misma frase, entre el cachondeo y la risa de casi todos...



Os dejo con la mítica escena.

domingo, 31 de mayo de 2020

Hoy cumple 90 años Clint Eastwood.


Hoy cumple 90 años Clint Eastwood, un actor, director, guionista y gran cineasta en definitiva, muy considerado en este espacio y cuya carrera se alarga y sigue poniendo pedazitos de historia en cada obra que hace. Su primer papel relevante fue como secundario en el reparto de la serie de televisión Rawhide (1959-1965), pero alcanzó fama mundial con los 3 personajes (sin nombre, solo en una se le llamaba El Manco y en otro Rubio) de los Spaguetti Western conocidos como La Trilogía del Dólar que dirigía Sergio Leone, es decir Por un puñado de dólares (1964), La muerte tenía un precio (1965) y El Bueno, el Feo y El Malo (1966). También hizo otros westerns como La Leyenda de la ciudad sin nombre (1969) o Dos mulas y una mujer (1970).
Posteriormente en la década de los 70 fue Harry Callahan, un duro e implacable policía cuyos métodos no eran del agrado de sus superiores, pero eran efectivos, Harry El Sucio (1971) inició la saga de cinco films que acabaría en 1988. Dirige su primer film en 1971 Escalofrío en la noche, un primer acercamiento a una labor que años después será la fundamental en su carrera. En 1976 actúa en El fuera de la ley, dando vida a Josey Wales, un antiguo confederado que huye de los últimos unionistas que le persiguen.


Con Sin Perdón en 1992 tuvo el reconocimiento de la Academia, pero antes en 1985 ya había dirigido y protagonizado una obra maestra como El jinete pálido. Posteriormente en 2004 volvió a premiarle la Academia por Million Dollar Baby, pero no debemos olvidar sus actuaciones en Poder Absoluto (1997), Ejecución Inminente (1999), Space Cowboys (2000) y su dirección magistral en Mystic River (2003). Gran Torino en 2008 es otro punto alto en su filmografía, sin duda alguna.
Sus personajes forman parte de la vida de muchos de nosotros, y también sus frases, como Harry el Sucio, como El Sargento de Hierro o como William Munny, incluso como Walt Kowalsky. Es una figura que ha marcado irremediablemente a creativos y generaciones de espectadores, un mito viviente que sigue a día de hoy haciendo extraordinarias películas, como las últimas Richard Jewel o La Mula.


Os dejo con una escena, en este pequeño homenaje, de Harry el Ejecutor de 1976. Harry, sigue poniendo de los nervios a sus superiores por sus métodos poco ortodoxos pero efectivos, será quien los persiga, más después de que su compañero muera a manos de los violentos. Pone toda la carne en el asador y remueve toda la ciudad hasta encontrarlos, iglesias de por medio, y tendrá de compañera a Kate Moore (Tyne Daly), una mujer recién salida de la escuela de oficiales.

sábado, 30 de mayo de 2020

Escenas míticas del cine (CXXXIV)


Como decía ayer, en 1995 Clint Eastwood dirige y protagoniza junto a Meryl Streep, Los Puentes de Madison, un melodrama romántico que fue un rotundo éxito de crítica y taquilla, una película sencilla pero de una maestría en la dirección e interpretación sublimes. Con el fantástico guión de Richard LaGravenese y basado en la novela de Robert James Waller, un best seller, nos cuenta como la apacible y algo aburrida vida de Francesca Johnson (Meryl Streep), un ama de casa de origen italiano que vive en una granja con su marido e hijos, se ve alterada con la llegada del veterano y bien considerado fotógrafo Robert Kincaid (Clint Eastwood) de la revista National Geographic, que está de visita en el condado de Madison (Iowa) para fotografiar sus viejos, pero bonitos puentes. Coincidiendo con una feria de ganado a la que su marido va con los niños, ella se queda sola e invita a Robert a cenar, naciendo un amor increíble y verdadero entre ellos y una pasión desconocida, que hará que sus vidas cambien para siempre.
Dicho romance permaneció en secreto durante años, hasta que Francesca dejó escrito en su testamento la voluntad de que sus cenizas fueran esparcidas por el puente Roseman, narrando a sus hijos en esas cartas lo que había sucedido.
Una vez ella le ha llevado a él a ver el puente Roseman, vuelven a casa de ella y toman un refresco, y tienen una muy interesante charla, en la que Robert le comenta el hotel donde se hospeda y en el que aún no se ha registrado, mientras le pregunta por su marido e hijos, que se han ido a la feria de ganado. Ella comenta su origen italiano y la felicidad que le han dado su marido, que es muy limpio... y sus hijos de 17 y 16 años, mientras todavía se llaman de usted... los dos actores están simplemente extraordinarios.


Os dejo con la gran escena.

viernes, 29 de mayo de 2020

Escenas míticas del cine (CXXXIII)


En 1995 Clint Eastwood dirige y protagoniza junto a Meryl Streep, Los Puentes de Madison, un melodrama romántico que fue un rotundo éxito de crítica y taquilla, una película sencilla pero de una maestría en la dirección e interpretación sublimes. Con el fantástico guión de Richard LaGravenese y basado en la novela de Robert James Waller, un best seller, nos cuenta como la apacible y algo aburrida vida de Francesca Johnson (Meryl Streep), un ama de casa de origen italiano que vive en una granja con su marido e hijos, se ve alterada con la llegada del veterano y bien considerado fotógrafo Robert Kincaid (Clint Eastwood) de la revista National Geographic, que está de visita en el condado de Madison (Iowa) para fotografiar sus viejos, pero bonitos puentes. Coincidiendo con una feria de ganado a la que su marido va con los niños, ella se queda sola e invita a Robert a cenar, naciendo un amor increíble y verdadero entre ellos y una pasión desconocida, que hará que sus vidas cambien para siempre.
Dicho romance permaneció en secreto durante años, hasta que Francesca dejó escrito en su testamento la voluntad de que sus cenizas fueran esparcidas por el puente Roseman, narrando a sus hijos en esas cartas lo que había sucedido.
La escena del primer encuentro entre ellos, es realmente especial de principio, ella se está tomando un té helado y Robert llega pidiendo ayuda porque está algo perdido y quiere llegar al Puente Roseman, es entonces cuando ella le trata de explicar como se llega, pero las indicaciones son algo vagas y sin señales, por lo que decide acompañarle y explicarle el camino.


Os dejo con la mítica escena.

jueves, 28 de mayo de 2020

Mejores escenas cómicas del cine (LXXXIII)


Como dije aquí en su día, Café Society de 2016 y dirigida por Woody Allen, es una buena película, no su mejor film, pero muy disfrutable. Como es habitual, aquí hay varios temas recurrentes de su cine, a través de la comedia nostálgica, fórmula ya conocida y que hace que todo gire en torno a la pareja que conforman Bobby Dorfman (Jesse Eisenberg) y Vonnie (Kristen Stewart), un dúo que ya había trabajado junto antes en otros films con buen resultado (Adventureland, American Ultra) y cuya química vuelve a salir a la luz. He de decir que otra cualidad que distingue claramente al Woody de los últimos años, es que el papel que aquí interpreta Einsenberg, lo hubiera encarnado sin problemas él mismo en su época de mozalbete.
La historia se desarrolla en los años 30 del siglo pasado, donde el joven Bobby Dorfman llega a Hollywood con la intención de trabajar en la industria del cine, cansado ya de trabajar en la joyería de su padre (judío, como no), aprovechando los contactos de su tío Phil (Steve Carell), un importante agente de estrellas de cine con una agenda apretadísima, y el suyo propio. Bobby se enamora de Vonnie, la joven ayudante de su tío que pone a su disposición para que conozca bien Los Ángeles. Aquí se sucederá una curiosa situación, ya que ella es la amante secreta de Phil, el cual piensa romper su matrimonio para irse con ella. Mientras tanto ella intima con Bobby, formándose un triángulo amoroso en el que tendrá que haber una decisión final, que siempre hará daño a uno de los tres. Todo esto es aderezado con la descripción de la familia de Bobby, su hermano gánsgter Ben (Corey Stoll) cuyos métodos incluyen el asesinato que aprendió desde pequeño, su hermana casada con un izquierdoso meapilas, y sus padres y sus discusiones.
Precisamente en una escena en la que Ben está en casa de sus padres, les da dinero, y la madre Rose le dice que si es de algo turbio no lo aceptará, pero Ben sale con su nueva adquisición, la de un club nocturno, con cuyo dueño dice estar negociando... Los métodos de Ben van mucho más allá y su frase lapidaria es "Si lo pides con educación, te escuchan..." 


Os dejo con la tremenda escena.

miércoles, 27 de mayo de 2020

Escenas míticas del cine (CXXXII)


En 1974, Francis Ford Coppola realiza la segunda parte del Padrino, basado igualmente en la novela de Mario Puzo. Aquí se desarrolla la continuación de la historia de los Corleone, por medio de dos historias paralelas, primero la elección de Michael Corleone como jefe de los negocios familiares y por otro los orígenes del patriarca, el ya fallecido Don Vito a quien da vida un inmenso y muy joven Robert de Niro, primero en Sicilia y luego en Estados Unidos, donde empezando desde abajo llegó a ser el capo de la mafia de New York.
Aquí suceden hechos realmente importantes en el devenir de la familia, y la película relata el reinado de Michael con todos sus problemas, y su manera de manejar todo.
En una escena impagable, Vito Corleone de joven (Robert de Niro) junto a Lionel Tomassino (Corrado Gaipa) hará una visita a Don Ciccio (Giuseppe Sillato) que había sido el jefe de la mafia de la ciudad de Corleone, donde empezó a trabajar en una tienda, y cuyos robos a su jefe, pero sobre todo el asesinato de su padre y tío... fueron creando un sentimiento de venganza en Vito, que explota en la escena que va a visitarle a su casa cuando este ya es mayor, y ejecuta su venganza planeada durante años.


Os dejo con la mítica escena.

martes, 26 de mayo de 2020

Bandas sonoras míticas de películas (XXXI)


John Belushi y Dan Aykroyd son los legendarios Blues Brothers en un film dirigido por John Landis en 1980. Tras pasar años en la cárcel por robo a mano armada, Jake Blues es puesto en libertad, por buen comportamiento, saliendo de prisión de la misma manera que entró, es decir, con traje y sombrero negro y gafas oscuras. Su hermano Elwood lo espera en la puerta vestido exactamente igual, y a su vez le informa de que el hogar donde crecieron, el Orfanato de Santa Elena, corre peligro de desaparecer por problemas económicos. Para intentar salvar el orfanato, los hermanos deciden poner en marcha su antigua banda de blues y de paso, destrozar todo lo que se le van poniendo por delante. Una película gamberra, divertida y repleta de rock and roll.
Aquí el film se llamó Granujas a medio ritmo y tenía una banda sonora con muchos temas de los Blues Brothers, además de clásicos de Aretha Franklin, Ray Charles o James Brown.


Os dejo con el tema Everybody needs somebody to love interpretado por ellos en el film.

domingo, 24 de mayo de 2020

Mejores escenas cómicas del cine (LXXXII)


Hannah y sus hermanas pasa por ser una de las películas más importantes de la filmografía de Woody Allen, realizada en 1986. Es un film, donde hay distintas líneas argumentales que siguen a los protagonistas según los temas que interesan al director. Un equilibrio perfecto entre comedia y drama, con un guión tremendo. Tanto el inicio del film, como el final, transcurren en la celebración del Día de Acción de Gracias con un lapso de años, pero entre medias nos cuenta la vida de Hannah (Mia Farrow) casada con Elliot (Michael Caine), y que antes lo estuvo con Mickey (Woody Allen), pero cuya relación no está en su momento más alto, ya que él está enamorado de Lee (Barbara Hershey), una de las hermanas de su mujer, que a su vez es novia de Frederick (Max Von Sydow) un tipo bastante más mayor que ella, con el que ya no está tan a gusto. La tercera hermana es Holly (Dianne Wiest), una aspirante a actriz, cocainómana, que hace trabajos de catering junto a una amiga porque necesita dinero, además de ser bastante desastre para los hombres.
Pero la historia de Mickey, el ex-marido de Hannah es alucinante, se trata de un tipo hipocondríaco, que piensa a todas horas que tendrá una enfermedad grave, aunque esté bien y sólo tenga algún síntoma anormal. Pero en un momento del film, en una crisis existencial gorda, y siendo judío, decide cambiar de religión, primero prueba con el catolicismo, cosa que a sus padres les cabrea mucho (Hellen Miller y Leo Postrel), luego lo intenta con los Hare Krishna...


Os dejo con la chanante escena.

domingo, 17 de mayo de 2020

Mejores escenas cómicas del cine (LXXXI)


En el año 2001 Woody Allen dirige y protagoniza La maldición del escorpión de Jade, una muy divertida comedia que transcurre en 1940 en New York. C.W. Briggs (Woody Allen), es el investigador de una compañía de seguros con mucho crédito, pero empieza a tener mala relación con una implacable ejecutiva recientemente contratada Betty Ann (Helen Hunt) que ha llegado para modernizar la compañía y optimizar los recursos de la compañía, además de estar liada con el jefe casado, Chris Magruder al que da vida Dan Aykroyd.
Celebran el cumpleaños de uno de los empleados de la empresa y C.W y Betty Ann se someten a una sesión de hipnosis, a partir de la cual se suceden misteriosos robos que traen de cabeza a la agencia.
Uno de los robos es en la casa de los Kensington, a donde va a investigar C.W. Briggs al que sorprende Laura (Charlize Theron), la hija de la familia con fama de caza hombres, y que intenta ligar con el investigador, a la vez que él también lo hace, ambos dicen "que siempre cazan a su presa". El momento en que él dice que se va a marcar unas flexiones antes de que ella llegue, me hizo morirme de la risa. Mientras suena Sophisticated Lady de Duke Ellington de 1933...


Os dejo con la cómica escena.

domingo, 10 de mayo de 2020

Mientras dure la guerra (2019)


Sigo con aquellas películas que se me quedaron pendientes del año pasado, y este fin de semana le tocó el turno a Mientras dure la guerra, dirigida por Alejandro Amenábar. Alejandro me parece un gran director, soy fan de sus primeras películas (sobre todo de Tésis y Abre los ojos, aunque también de Mar Adentro), pero mi interés por su obra posterior ha ido decayendo, ya Ágora fue un punto de inflexión en su momento para mí, y películas como Regresión me hicieron alejarme mucho de su cine. Pero el año pasado, decidió volver a una senda más coherente con esta nueva cinta, aplicando una receta sencilla, una buena historia (la de nuestro país) y utilizando un elenco de actores patrios de primer nivel. 
Esta película tiene el gran valor de desmontar varios clichés, sobre todo a ese que dice que el cine español no evoluciona, que siempre se habla de los mismos temas desde el mismo prisma, que todo eso es subvencionado, etc., y además sirve para ver lo estancada que sigue nuestra sociedad desde 1936, pero que contrasta con lo alto que vuela nuestro cine. Aquí en concreto, tanto diseño de producción como fotografía son sublimes, vaya eso por delante.


La película arranca en Salamanca, el 19 de junio de 1936, donde el célebre escritor de origen vasco Miguel de Unamuno, al que da vida un magnífico Karra Elejalde, decide apoyar públicamente la sublevación militar que promete traer orden a la convulsa situación del país, en el que la II República se ha ahogado en múltiples batallas internas, y a la que Unamuno critica por no haber sabido conducir con lucidez al país y meterlo en muchos problemas. A causa de eso, el escritor es destituido por el aún gobierno republicano, como Rector de la Universidad de Salamanca.
Paralelamente se nos narra lo que sucede en el bando nacional, en el que el general Franco (al que da vida Santi Priego), procedente de Marruecos, consigue sumar sus tropas al frente sublevado e inicia una exitosa campaña con la secreta esperanza de hacerse con el mando único de la guerra. Es ahí donde José Millán Astray, el fundador de la Legión, será clave apoyando al general para su ascenso y acumule el mando total, al que da vida un excelente y soberbio Eduard Fernández.


Pero el conflicto se torna cada vez más sangriento y el encarcelamiento de compañeros de Unamuno como Atilano Coco (Luis Zahera) o Salvador Vila (Carlos Serrano-Clark) con los que solía tomar café en la Plaza Mayor de Salamanca, empezarán a hacer cambiar su postura, que no estaba adscrita a ningún signo político, y a sopesar sus principios. Pero el egregio escritor es tenido en muy alta estima por Franco y su mujer, y cuando este es nombrado Jefe del Estado de la zona nacional y traslada su cuartel general a Salamanca, Unamuno acudirá pensando que el general le escuchará y dejará libres a sus amigos. Allí se dará cuenta de las verdaderas intenciones de Franco, y de que sus amigos serán ejecutados.
También se describen los últimos meses de vida de Don Miguel, que no llegaría a ver el siguiente año, ni la desastrosa guerra que dividió al país en dos.


Pero lo que para mí eleva este film a la categoría de muy buena película, y nos devuelve al mejor Amenábar, es como el director nos muestra los hechos tal y como fueron sin ofrecer juicios de valor de ningún tipo, una pequeña lección de historia, para saber de donde vinieron las cosas y como se llegaron a otras. Pero a su vez, esta película no deja de ser un aviso a navegantes, para hacernos ver que los errores que se cometieron en esa época, no deberían volverse a cometer en la actualidad, a través de metáforas audiovisuales.
Estremece la actuación de Karra, que por momentos emociona mucho, y en su persona se posa lo que será la imagen de una pena tan grande, como es la de de ver a tu país enfrentado entre hermanos a fuego y sangre.
Nathalie Poza, Patricia López Arnaiz, Luis Callejo, Inma Cuevas o Tito Valverde entre otros, son varios de los secundarios que dan un empaque tremendo a toda la película.


Os dejo con el tráiler de la película.

lunes, 4 de mayo de 2020

Mejores escenas cómicas del cine (LXXX)


En el año 2000 Woody Allen dirige y protagoniza Granujas de medio pelo, una divertida e hilarante comedia en la que Ray Winkler (al que da vida Woody Allen), ha salido de la cárcel y está cansado de trabajar de lavaplatos. Se le ocurre una brillante idea, abrir una tienda de galletas que hace su mujer, contigua a un banco que quiere robar haciendo un túnel desde el sótano, acompañado de unos rateros de poca monta llamados Denny (Michael Rapaport), Tommy (Tony Darrow) y Benny (Jon Lovitz).
Mientras su mujer Frenchy, interpretada por Tracey Ullman, hace de tapadera con lo de las galletas, esta curiosa banda planea, antes de saber si su plan será efectivo, como se repartirían la pasta una vez conseguido el botín. En esa discusión, llegan a una repartición razonable al principio, hasta que intentan que Frenchy entre en el reparto, entonces Denny habla de quebrados... que no los domina mucho...


Os dejo con la chanante escena.

jueves, 30 de abril de 2020

Bandas sonoras míticas de películas (XXX)


En 1969 John Schlesinger dirige Cowboy de medianoche, basada en la novela de James Leo Herlihy. Nos narra la historia de Joe Buck (Jon Voight), un joven texano marcado por las experiencias sufridas con su abuela y su novia, que decide abandonar su puesto de trabajo en su ciudad natal, para probar fortuna como gigoló en las muy diferentes tierras lejanas de New York. Se trata de el típico "vividor" como él mismo se define, ataviado con su zamarra de flecos, su sombrero de cowboy, su inseparable radio y su maleta de piel de vaca, que se va decidido a vivir de sus artes amatorias con adineradas mujeres sedientas de sexo de chicarrones del salvaje oeste como él. Esos sueños están en su cabeza, hasta que se topa con una realidad bastante distinta y cruel a la que se había imaginado, y que terminará compartiendo con un enfermizo ladronzuelo de poca monta llamado Ratso Rizzo y al que da vida Dustin Hoffman. Su caída de gigoló a chapero será descrita de una manera brutal en el film.
La banda sonora estaba compuesta por John Barry, con el añadido de la canción de Harry Nilson, ese mítico Everybody's talkin'. El tema central de la película con armónica es una delicia absoluta y hoy la quería recordar.


Os dejo con el Midnight Cowboy theme.

miércoles, 29 de abril de 2020

Hippie (2019)


Javier Cumella dirige este corto titulado Hippie, y que tiene a los cuatro miembros de una familia como protagonistas, el Padre al que interpreta Mauro Muñiz, la madre a la que da vida Flora López, y los hijos, María que es Mariu Bárcenas y Guille que es Mateo Jalón.
En dicha comida surge la conversación acerca de si la hija había ido a ver a la abuela, y ella contesta que no, que había ido a una exposición con un amigo, compañero de la facultad de Trabajo Social donde estudia. A partir de ahí, se suceden las preguntas sobre el amigo, al que tanto padre como hermano acusan de ser un perro flauta sin conocerlo, sólo por lo que ella dice que hace, de colaborar con gente en riesgo de exclusión, participar en alguna ONG y demás actividades culturales y solidarias. Sólo la madre la entiende, y le echa el típico capote diciendo que si es buena persona, pues es lo que importa.


Os dejo con este magnífico corto.

martes, 28 de abril de 2020

Mejores escenas cómicas del cine (LXXIX)


Como decía ayer, en 1986 Peter Faiman dirige Cocodrilo Dundee, una historia acerca de un rudo  pero amigable cazador de cocodrilos en la parte más salvaje de Australia, y que se llama Michael Dundee, al que da vida Paul Hogan. Su filosofía de vida, bebedor imbatible, ecologista aunque no lo diga abiertamente y con un sentido del humor que le hace granjearse amigos siempre llama la atención de Sue Charlton (Linda Kozlowski), una reportera de un periódico de New York que decide ir a las antípodas para visitarle y conocerle. Una vez allí y vividas diversas peripecias, ella decide llevarlo a New York junto con ella. Decir que ambos se enamoraron en el rodaje y fueron pareja muchos años...
Será en New York donde no dejen de suceder escenas impagables, como en una fiesta a la que es invitado por Sue y su padre Sam Charlton (director del periódico donde trabaja su hija) que le presenta a unas personas, y en la conversación a parte de decir que caza búfalos en Australia, da su opinión sobre la ciudad que le parece algo manicomio, luego Sue le hará saber que una de las personas de la charla sigue teniendo consulta con el psiquiatra, pero eso para Dundee es cuestionable, ya que prefiere pasar esos malos momentos con amigos.


Os dejo con la graciosa escena.