martes, 22 de septiembre de 2020

Bandas sonoras míticas del cine (XLV)

Como decía unos días atrás, Carol Reed dirige en 1949 El Tercer Hombre, adaptación de la novela de Graham Greene, una obra maestra del cine que cuenta entre sus papeles principales con Joseph Cotten y Orson Welles. Todo se desarrolla en Viena hacia 1947, en plena posguerra, con la ciudad dividida en cuatro zonas ocupadas por los aliados de la II Guerra Mundial, a la que llega Holly Martins (Joseph Cotten), un mediocre escritor de novelas del oeste con el fin de visitar a su amigo Harry Lime (Orson Welles), ambos amigos de la infancia, que le ha prometido un trabajo. Pero su llegada coincide con el entierro de Harry, supuestamente atropellado por un coche en plena calle. Pero algo no le cuadra a Martins, ya que todos dicen haber visto a dos hombres en lugar del atropello intentando ayudar a Lime, pero otro testigo asegura haber visto a un tercero. Será cuando Martins inicie sus pesquisas, mientras el jefe de la policía militar británica, le hace saber que Lime estaba implicado en un turbio asunto en el mercado negro con penicilina.

La banda sonora del film es un caso aparte, decir mítica es quedarse corto, la primera vez que ves el film, la música de Anton Karas con su cítara, se te queda de manera increíble metida en la cabeza. Reed conoció a Karas en una taberna vienesa donde tocaba y directamente lo fichó para la película. Se fue a Londres a grabar, hubo un incendio en los estudios y regrabó la banda sonora. The Harry Lime Theme es una pieza inolvidable.


Os dejo con The Harry Lime Theme.

viernes, 18 de septiembre de 2020

036 (2011)

En el año 2011 Fernando Andrés Parrilla y Esteban Roel García Vázquez dirigen 036, un corto en el que una mujer interpretada por Carolina Bang, quiere darse de alta como autónoma, un trámite aparentemente sencillo que se acaba convirtiendo en toda una odisea. Ella entra cuando le toca su turno a la oficina, y el funcionario que le toca (interpretado por Tomás del Estal) ya está esperándola desde que la ha visto. Le hace esperar para tomarse su café, y empieza la petición de darse de alta en autónomos, él la manda a ventanilla de información a por el impreso, pero ella lo ha rellenado ya. Todos los pasos de papeleo son una tensa situación entre el funcionario que no quiere realizar su labor y ella que viene con todo aprendido y con todo hecho de casa. El funcionario con actitud chulesca y su palillo en la boca, sigue poniendo trabas a la joven, hasta que se da cuenta de que cada una de sus peticiones, tiene en ella una respuesta y el papel correspondiente, hasta que llega el momento cumbre cuando le pide el modelo 036 numerado, grapado y con copia, situación de la que ella sale más que airosa tumbando al funcionario.

Una exageración de una situación que se puede dar, pero no tanto como podríamos pensar, aunque evidentemente aquí está llevado al límite.


Os dejo con este magnífico corto.

miércoles, 16 de septiembre de 2020

Escenas míticas del cine (CXLIX)


Carol Reed dirige en 1949 El Tercer Hombre, adaptación de la novela de Graham Greene, una obra maestra del cine que cuenta entre sus papeles principales con Joseph Cotten y Orson Welles. Todo se desarrolla en Viena hacia 1947, en plena posguerra, con la ciudad dividida en cuatro zonas ocupadas por los aliados de la II Guerra Mundial, a la que llega Holly Martins (Joseph Cotten), un mediocre escritor de novelas del oeste con el fin de visitar a su amigo Harry Lime (Orson Welles), ambos amigos de la infancia, que le ha prometido un trabajo. Pero su llegada coincide con el entierro de Harry, supuestamente atropellado por un coche en plena calle. Pero algo no le cuadra a Martins, ya que todos dicen haber visto a dos hombres en lugar del atropello intentando ayudar a Lime, pero otro testigo asegura haber visto a un tercero.
Será cuando Martins inicie sus pesquisas, mientras el jefe de la policía militar británica le hace saber que Lime estaba implicado en un turbio asunto en el mercado negro con penicilina.
En el encuentro entre Martins y Lime, este último le suelta una frase lapidaria sobre hechos ocurridos históricos, comparando 30 años en Italia con 500 años en Suiza.


Os dejo con la mítica escena.

martes, 15 de septiembre de 2020

Escenas míticas del cine (CXLVIII)


En 1969 John Schlesinger dirige Cowboy de medianoche, basada en la novela de James Leo Herlihy. Nos narra la historia de Joe Buck (Jon Voight), un joven texano marcado por las experiencias sufridas con su abuela y su novia, que decide abandonar su puesto de trabajo en su ciudad natal, para probar fortuna como gigoló en las muy diferentes y lejanas tierras de New York. Se trata de el típico "vividor" como él mismo se define, ataviado con su zamarra de flecos, su sombrero de cowboy, su inseparable radio y su maleta de piel de vaca, que se va decidido a vivir de sus artes amatorias con adineradas mujeres sedientas de sexo de chicarrones del salvaje oeste como él. Esos sueños están en su cabeza, hasta que se topa con una realidad bastante distinta y cruel a la que se había imaginado, y que terminará compartiendo con un enfermizo ladronzuelo de poca monta llamado Ratso Rizzo y al que da vida Dustin Hoffman. Su caída de gigoló a chapero será descrita de una manera brutal en el film.
En una escena al principio de la llegada de Joe, cuando ya ha conocido a Rizzo, tienen una conversación en la que el enfermizo y cojo ladronzuelo, le ofrece sus servicios como intermediario para conseguir sus objetivos amatorios con mujeres, previo pago de una cantidad de dinero ya que no tiene un dólar, entre ellos "gastos de representación..."


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 13 de septiembre de 2020

Escenas míticas del cine (CXLVII)


Si hay una comedia romántica por excelencia de Woody Allen, esa es Annie Hall, de 1977. Aquí será un momento clave de su filmografía, ya que si bien su primera etapa era más disparatada, no exenta de genialidad, con referentes en Bob Hope o los Hermanos Marx, será en esta cinta donde manteniendo la fidelidad a su comicidad basada en sus típicas neuras, deseos y miedos, cobró más seriedad en el asunto de las relaciones y de las reflexiones de sus personajes siempre urbanitas.
Aquí Allen intrepreta a Alvy Singer, un cómico judío y cuarentón de Brooklyn, New York, que se enamora de Anni Hall (Diane Keaton). Él trabaja de cómico en clubs nocturnos, y ella es una tímida cantante que no se atreve a dar el paso definitivo. Después de un tiempo juntos, reflexiona sobre su vida, rememorando sus amores, etc., pero sobre todo su relación con Annie que le marcó mucho. Al final llegará a la conclusión de que son sus manías y obsesiones las que arruinan su relación con las mujeres.
En una escena bestial, él y Annie guardan cola en el cine (Woody ha mostrado siempre un respeto enorme por el séptimo arte), mientras un pedante se las da de listo acerca de la obra de Marshall McLuhan, pero es entonces cuando Alvy se saca de la manga al propio Marshall en persona para ridiculizar al tipo.


Os dejo con la mítica escena.

viernes, 11 de septiembre de 2020

The Lighthouse (2019)


Robert Eggers dirigió el año pasado El Faro, una película que ya aviso a navegantes es dura y difícil de visionar. Al parecer, este director es un tipo que se afana mucho en recrear la época en la que se ambientan sus historias de manera muy obsesiva, y desde luego os puedo asegurar que lo consigue. De hecho el film se desarrolla entero en blanco y negro y su puesta en escena es realmente excelente, con una belleza de contrastes brutales, pero se afana en provocar diálogos siempre con las mismas palabras, que a veces resultan reiterativos.
Pero he de aclarar un concepto, este film tiene dos actores principales, Willem Dafoe y Robert Pattinson, la experiencia y la juventud, en un duelo interpretativo bestial, pero son los únicos actores como tales de la película, con el añadido de Valeriia Karaman en el papel de la sirena que se aparece en sueños. Y no hay más actores, desde luego se ahorró en ese aspecto.


El film nos cuenta una historia que sucede en una remota isla de Nueva Inglaterra, a finales del S. XIX, concretamente en 1890. El veterano farero Thomas Wake (Willem Dafoe) y su joven ayudante Ephraim Winslow (Robert Pattinson) deben convivir durante cuatro duras y terribles semanas, siendo su labor mantener el faro en buenas condiciones hasta que llegue el relevo que les permita volver a tierra. Al principio todo parece ir bien, Thomas se encarga del Faro y de su tremendo haz de luz, y tiene al pobre chaval trabajando a destajo y haciendo las labores menos agradecidas, con una inquina y unas formas bastante dictatoriales, cosa que se compensa con las frecuentes borracheras que se agarran una vez establecen confianza.


No lo voy a negar, y como ya avisé al principio es una película fea, asfixiante, pegajosa y sucia, y saca a relucir varias de las peores características del ser humano, pero te mantiene en vilo hasta el final porque vas intuyendo lo terrible que será, incluso sabes, que tendrá fases de escenas muy duras y de terror. Me sobran las escenas escatológicas, los pedos, orines, vómitos y demás guarradas que salen en el film, un poco vale pero un mucho sobra.
La relación entre jefe y ayudante se va deteriorando cada vez más, y la presión que va sufriendo Winslow en su mente la traslada al espectador, por lo que acabas pensando como él, e intentas ver cual es la manera de salir de esa situación que le ahoga día a día. Sus sueños con la sirena, sus masturbaciones y la bebida son las únicas escapatorias que tiene, pero llega un momento en que todo eso se queda corto.


La madera crujiente, el salitre pegajoso, el metal que percute, el mar que azota con toda su fuerza y crudeza no solo se escuchan, también se ven y te producen un continuo desasosiego que incluso es depresivo. Fascinante e irritante, son adjetivos que se unen curiosamente mientras visionas esta cinta.
No puedo decir que esta película no sea una obra de artesanía, que lo es, y de muy alto nivel, pero creo que es un trabajo más para ser admirado, que para ser disfrutado, por decirlo de otra forma, se me parece a un cuadro de extraordinaria belleza, pero la imagen que muestra es tan cruda y violenta, que prefieres pasarte más tiempo con el visionado de otros cuadros más amables.
En cuanto a los actores, creo que Pattinson ha sabido salir del círculo de la saga Crepúsculo y se ha tirado al lodo para triunfar, y desde luego va por buen camino. Y Dafoe aplica toda la sabiduría de años y años, para bordar su papel.


Os dejo con el tráiler de esta inquietante película.

domingo, 6 de septiembre de 2020

Antebellum (2020)


El dúo de realizadores Gerard Bush y Christopher Renz han dirigido y guionizado su ópera prima titulada Antebellum. Hablamos de una película de brillante ejecución, que tiene una ambiente realmente enrarecido, pero sobre todo posee una espectacular premisa que trasciende la pantalla de una manera brutal, además de contener un discurso actual, fuerte y de mucha fuerza, que por desgracia es aterrador e intimidante.
La historia tiene una peculiaridad muy importante, no tiene una cronología normal ni lógica, va dando saltos, y tiene unos flasbacks que están puestos en el sitio correcto, pero son clave para entender todo el conjunto. Se trata de un thriller social que circula por una fina línea, vinculado a un terror soterrado. Ojo, no es una película de miedo, da una vuelta de tuerca increíble al género, mezclado con otros temas como la discriminación racial, el feminismo o la denuncia social, no falto de crítica en muchos sentidos y por todos lados.


Esta historia se centra en Veronica Henley (Janelle Monáe), una mujer inmersa en una horrible realidad sobre la que debe descubrir el misterio antes de que sea demasiado tarde, una entregada y sufrida mujer cuya epopeya es bestial. Se convierte en un impactante viaje con momentos realmente tortuosos, duros y difíciles. A todo esto ayuda mucho una serie de giros argumentales (ante todo uno central) que hace que la intriga te mantenga pegado a la butaca todo el metraje.
La estructura narrativa es muy potente, pero la capacidad de sorprender al espectador es una de sus grandes virtudes, algo que consigue con requiebros de juego con el tiempo.


La cinta trata sin tapujos un tema ya manido como es el del comportamiento supremacista blanco en esta y otras épocas, algo por desgracia muy de actualidad en estos momentos. Uno de sus escenarios es una plantación de algodón, donde los esclavos son reducidos a cenizas en un horno crematorio (como los judíos en el holocausto) si se portan mal, o a los soldados sureños les da por tener ese capricho, tiempos lejanos que aún están muy presentes, como nos muestra el film en todo momento. Esto tiene aún mayor alcance si se engloba dentro del cine de terror, territorio popular que sabe transmitir discursos políticos, sean de un signo ideológico o del opuesto.


Que esta cinta esté incluida dentro del género de terror tiene bastantes justificaciones, y no sólo como ejemplo porque aparezca una niña que nos recuerda a El Resplandor de Stanley Kubrick, sino que para ciertos públicos, especialmente el afroamericano, es de mucho terror, como ya sucedió en su día con El Nacimiento de una Nación (película muda de 1915), que para la raza negra era de terror absoluto, cuando brindaba apoyo explícito al Klu Klux Klan.
Destacar también en el plano actoral a Jack Huston en el papel de despiadado Capitán Jasper, Eric Lange en el del General sureño o la gran Gabourey Sibide en el papel de Dawn, la amiga de la protagonista, incluso Jena Malone en el papel de Elisabeth muy malvada.


Os dejo con el tráiler de esta muy interesante película.

lunes, 31 de agosto de 2020

Bandas sonoras míticas de películas (XLIV)


Como dije en su día, 1917 es el último film dirigido por Sam Mendes, una extraordinaria producción británica que siendo de 2019, llegó a nuestras pantallas al inicio de 2020. Desde que viera los tráilers a finales del año pasado, nos contaban con todo lujo de detalles como se hizo, y que estaba rodada como un único plano secuencia, que en realidad es un falso plano secuencia, aunque sinceramente eso no es lo más relevante, aunque si es espectacular. Lo verdaderamente relevante para mí, es como el director te introduce en una historia, que a través de las desoladoras trincheras de la I Guerra Mundial, que fue una guerra muy cruenta, nos consigue transmitir, como si fuéramos los sufridos protagonistas, la amalgama de sensaciones que les suceden a ambos y que estallan ante el espectador.
Todo esto está narrado musicalmente de manera brutal por Thomas Newman y describe todos los momentos de la epopeya de los protagonistas de manera extraordinaria.


Os dejo con el tema Sixteen hundred men.

domingo, 30 de agosto de 2020

Tenet (2020)


Por fin ayer pude volver al cine y para un estreno muy esperado, la nueva cinta de Christopher Nolan que ha sufrido hasta dos retrasos en su estreno debido a la pandemia. Ya desde las navidades pasadas, se nos anunciaba el tráiler de este film para su estreno en julio, pero no ha sido casi hasta finales de agosto cuando se ha podido ver en las pantallas.
Nolan es un director que crea filias y fobias a partes iguales, y yo he de decir que su trayectoria hasta el momento me parece tremenda con títulos que ya son referencia, como su trilogía de Batman, El Truco Final, Origen o la maravillosa Dunkerke. Pero este film, si se parece en algo a sus anteriores películas, diría que por momentos me parece que hila como en Memento, pero por otros se me une mucho con Origen, con los sucesos espacio-temporales haciéndolo muy enrevesado en muchos instantes, pero siempre con esa concepción muy pensada de la diversión y escenas palpitantes que nunca faltan. Lo que es innegable es su sello, que es inconfundible y una cosa que es casi su patente, todos sus films te hacen pensar, ya sea para una solución más fácil o más difícil.


Lo que sucede en Tenet es que quizás aquí la brecha entre admiradores y detractores del director se hará aún más profunda, porque si algo caracteriza a este film es que es Nolan en estado puro. Eso si, su muy arriesgada propuesta es a la vez posiblemente su mayor lastre, ya que la idea sobre el que gira el relato lo es todo, y eso provoca que sufra la narrativa y se vea obligado a hacer concesiones, lo que se nota en diálogos a veces excesivos y personajes que se quedan sin desarrollar del todo, a pesar de que los actores están tremendos.
Es cierto que la primera parte del film es vertiginosa, con mucho thriller de espionaje y una onda a James Bond que siempre sobrevuela, pero es a partir de ahí en adelante cuando la sobreinformación es tan apabullante, que cuando intentas buscar respuestas suben alarmántemente las incógnitas. Pero Nolan no descuida ni un pelo su montaje audiovisual, a todas luces impresionante.
El palíndromo bidimensional de cinco palabras que aparecen en diversos momentos de la película, hacen referencia a un antiguo conjuro que curaba las hemorragias, entre ellos el propio título del film que está explicado al principio de la película.


Lo que es innegable es que no se puede permanecer impasible ante un film de este director, y uno sale de la sala mentalmente extenuado, cansado e incluso vencido, pero entusiasmado ante el espectáculo que ha visto. Pero esa utilización de las dimensiones del espacio y las paradojas del tiempo que maneja como si fuera un científico loco, hacen que incluso sea recomendable medicarse antes de entrar, no vaya a ser que a mitad del viaje te vuelvas tarumba.
Me temo que tendré que verla una segunda vez para hacer mi propio rompecabezas, que desde luego al final del film está perfectamente encajado, pero el tema de las posibilidades de rebobinado del tiempo me tienen realmente impactado. 
Eso si, nunca hay que olvidar una premisa de este director, y es algo parecido a lo que pasa en la música, todos su alardes, su fachada, no deben tapar un argumento que en realidad es ya conocido. Muchos momentos de caos iniciales tienen su lógica final, no se alarmen.
Por cierto el director de fotografía Hoyte Van Hoytema ha tenido que alucinar, lo mismo se toma un largo descanso, mientras Nolan no ha llamado para la música a su querido Hans Zimmer esta vez y si a Ludwig Göransoon cuya música electrónica tiene momentos imponentes.


John David Washington, el protagonista, desarrolla un trabajo espectacular, físicamente da mamporros y se desliza como una anguila, pero él mismo anda toda la película tratando de descubrir ese trajín temporal en el que anda metido (se llega a pegar a sí mismo). Robert Pattison hace de Neil, y se siente muy cómodo (aunque su doblador parezca que no tiene sangre) dentro de un personaje atractivo pero que deja muchas dudas, es realmente inexplicable en muchos momentos. Elisabeth Debicki es Kat, la esposa de Andrei Sator (Kenneth Branagh) el traficante de armas, que con su esbelta figura la da altura al plano, mientras el villano, que por momentos parece ser el auténtico dominador de los movimientos espacio-temporales, para mi se queda algo atrancado por momentos y falto de escenario.
Ives (Aaron Taylor-Johnson) es otro personaje que me deja grandes dudas... El cameo de Michael Caine es sublime como siempre.


Una película larga en duración, dos horas y media, quizás excesivo y que cuanto menos te quiebres la cabeza durante el visionado hará que llegues más fresco al final para entenderlo todo... o no.

Os dejo con el tráiler.

sábado, 29 de agosto de 2020

Muere Chadwick Boseman.


Ayer conocimos la fatal noticia, el actor Chadwick Boseman moría a los 43 años a consecuencia de un cáncer de colon. No había trascendido mucho su dolencia, aunque en las diversas apariciones telemáticas durante el confinamiento, se le apreciaba muy delgado.
Hablamos de un actor cuyos comienzos fueron con papeles en series televisivas como Law & Order, All my children, Third watch, Urgencias o CSI: New York, pero fue al encarnar a T'Challa (Black Panther) cuando entró en el universo Marvel, el que le hizo mundialmente famoso y donde su carrera tenía unas trazas impresionantes. Hizo su primera aparición con este personaje en Capitán América: Civil War en 2016, para luego ser el protagonista principal de Black Panther ese mismo año, justo cuando le fue detectado el cáncer. Avengers: Infinity War en 2018 y Avengers: Endgame en 2019, fueron sus últimos momentos con ese personaje.
Pero no sólo hizo este papel en el cine, fueron muy destacadas sus interpretaciones de tres mitos de la sociedad afroamericana como el jugador de béisbol Jackie Robinson en "42: La verdadera historia de una leyenda del deporte" de 2013, del cantante James Brown en "I feel good: La historia de Jackie Brown" de 2014 y del juez del Tribunal Supremo de EEUU Thurgood Marshall en "Marshall" de 2017. Su último papel era Da 5 Bloods con Spike Lee para Netflix.
Una pérdida temprana e irreparable de uno de los actores con mejor presente y futuro en el mundo del séptimo arte, descanse en paz.


Os dejo con una escena de lucha como Black Panther en Capitán América: Civil War.

viernes, 28 de agosto de 2020

Escenas míticas del cine (CXLVI)


Como decía ayer, Robert Zemeckis dirige Náufrago en el año 2000, una obra de arte de película, en la que Chuck Noland (Tom Hanks), un ejecutivo de la empresa multinacional de mensajería FedEx sufre un accidente de avión y se ve apartado de su vida y su prometida, quedando aislado completamente en una isla tropical en medio del Océano Pacífico. Durante cuatro años lucha por su supervivencia, absolutamente solo, aprendiendo técnicas de subsistencia, mientras la dura soledad le va torturando. La actuación es portentosa, a la vez que el director demuestra un virtuosismo detrás de la cámara realmente asombroso.
Cuando Chuck va recogiendo paquetes de FedEx del avión siniestrado, que llegan a la orilla de los que se va sirviendo para curarse heridas, pescar o incluso poder hablar, los utiliza para todo. Una de ellas es una pelota de la marca Wilson, a la que mancha de sangre de una de sus heridas con la mano, y luego le dibuja una cara, y se la pone para acompañarle. Es tal la compañía que le hace que le llama como a una persona y le dice "Wilson". Cuando decide que su única salida es hacer una pequeña embarcación y surcar el mar hasta que le salven, lo hace con su inseparable Wilson, hasta que un golpe de mar los separa, una desgarradora y curiosa escena, en la que los gritos de Chuck, se convierten casi en un himno.


Os dejo con la mítica escena.

jueves, 27 de agosto de 2020

Escenas míticas del cine (CXLV)


Robert Zemeckis dirige Náufrago en el año 2000, una obra de arte de película, en la que Chuck Noland (Tom Hanks), un ejecutivo de la empresa multinacional de mensajería FedEx sufre un accidente de avión y se ve apartado de su vida y su prometida, quedando aislado completamente en una isla tropical en medio del Océano Pacífico. Durante cuatro años lucha por su supervivencia, absolutamente solo, aprendiendo técnicas de subsistencia, mientras la dura soledad le va torturando. La actuación es portentosa, a la vez que el director demuestra un virtuosismo detrás de la cámara realmente asombroso.
En una escena mítica, Chuck va recogiendo paquetes de FedEx que llegan a la orilla de los que se va sirviendo para curarse heridas, pescar o incluso poder hablar. Una de ellas es una pelota de la marca Wilson, a la que mancha de sangre de una de sus heridas con la mano, y luego le dibuja una cara, y se la pone para acompañarle. Cuando intenta hacer fuego sin éxito, le pregunta a "Wilson" si tiene una cerilla, una gran nota de humor dentro del dramatismo del film.


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 26 de agosto de 2020

Escenas míticas del cine (CXLIV)


Stanley Kubrick dirigió en 1987 La Chaqueta Metálica (Full Metal Jacket), un film acerca de la preparación de los Marines americanos en la Academia, antes de partir hacia la Guerra de Vietnam y su posterior manera de desenvolverse en la batalla, y todas las circunstancias en las que se ven envueltos.
En esa primera parte de la película, el Sargento mayor Hartman, un personaje interpretado de manera magistral por R. Lee Ermey, los tiene entrenados de una manera brutal para lo que les espera. La primera parte de la película acaba cuando el recluta patoso (Vincent D'Onofrio) mata al Sargento harto de su ninguneo y su mofa constante, delante de sus compañeros, que provocan su cambio de carácter y su locura.
Es en la segunda parte cuando se cuenta como estos reclutas se comportan en el campo de batalla en Vietnam. En una gran escena, se ven los primeros escarceos y como las cámaras de televisión van grabando junto a los soldados, mientras suena el Surfin bird de The Trashmen.


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 19 de agosto de 2020

Bandas sonoras míticas de películas (XLIII)


Guy Ritchie dirige en 2009 su particular versión de Sherlock Holmes, el más famoso detective creado por la imaginación de Sir Arthur Conan Doyle. Hablamos de un personaje creado en la época victoriana de finales del S. XIX y que destacaba por su inteligencia, su hábil uso de la observación y el razonamiento deductivo para resolver casos difíciles. Y aquí todo eso sigue vivo, pero el director nos muestra a un Holmes, al que da vida Robert Downey Jr., acompañado de su querido Watson (al que interpreta Jude Law), casi convertido en un hombre de acción, que pelea, utiliza la fuerza y es casi más cercano a James Bond pero sin coche, cuyas acciones detectivescas se funden con mucho nervio con la acción más trepidante. Por un lado, no pierde la esencia del personaje original, si no que además lo moderniza, de una manera para mi muy acertada. Si que es cierto, que una producción tan costosa, debe llevar implícita diversión para el espectador, pero me parece que está muy bien canalizada, y en mi visionado de hace unos meses la disfruté mucho y parecía estar a caballo entre el S. XIX y el S. XXI, dependiendo de la escena.
La banda sonora está compuesta por Hans Zimmer, y me parece de una calidad tremenda y de mucho acierto, otra de las tantas nominadas a los premios Oscar que no tuvieron premio.


Os dejo con el tema Discombobulate.

sábado, 15 de agosto de 2020

Child 44 (2015)


En el año 2015 Daniel Espinosa dirige esta producción norteamericana titulada Niño 44, donde Richard Price y Johan Melin hacen el guión adaptado de la novela de Tom Rob Smith en la que situaba el caso real de Andrei Chikatilo, cuyos crímenes ya fueron retratados en la muy estimable Ciudadano X (Citizen X, 1995 y hecha para TV), durante los últimos años del mandato de Joseph Stalin, en concreto los hechos relatados se sitúan en torno a 1953, ocho años después de la entrada soviética en Berlín en el final de la Segunda Guerra Mundial.
Para ello Espinosa cuenta con un reparto de lujo, con Tom Hardy, Garu Oldman, Vincent Cassel, etc., y al que no le acaba de sacar todo el partido que debiera.


En la antigua Unión Soviética, Leo Demidov (Tom Hardy), es un oficial de la seguridad del Estado (MGB), que ascendió a ese cargo gracias a ser un antiguo héroe de guerra, que cuando empieza a investigar una serie de asesinatos de niños, el propio Estado lo releva de su cargo y lo aparta de la investigación para preservar la ilusión de una sociedad utópica libre de crimen, lo que denominan crímenes en el paraíso, que no existen. Por si fuera poco, un compañero oficial llamado Vasili (Joel Kinnaman) y que es un auténtico monstruo, intentará por todos los medios hacer caer a Demidov, bajo el mando del mayor Kuzmin (Vincent Cassel). Demidov lucha entonces, una vez que Vasili le ha desterrado de Moscú, por encontrar la verdad de esos asesinatos y la auténtica razón por la que el gobierno rehúsa reconocerlos.
Por su lado personal, Raisa Demidov (Noomi Rapace, que deslumbra entre tanta estrella), es la única que permanece a su lado, a pesar de reconocer que le tenía miedo desde que se unieron, pero ella también oculta ciertos secretos.


Lo que si le falla a la película, es que el guión adaptado del también novelista Richard Price, no sabe manejar todas las tramas que hay a lo que se une una puesta en escena del director bastante errática. Cierto es, que se intenta transportar audiovisualmente el contenido de la novela, pero eso hace que la adaptación pierda su esencia, lo que provoca una narrativa confusa y no sabe elegir entre las tramas importantes, además de saltar de una a otra sin profundizar en lo que importa de verdad.
Es algo terrible, que teniendo una historia y unos personajes a su disposición tan buenos, el guión sea deficiente y el director no sepa remontar el vuelo y lucirse. Tanto es así, que su dirección no tiene coherencia, ya que en unas escenas adopta un enfoque y en otras otro, por lo que eso se nota en el ritmo de la película que va a trompicones. Yo de hecho seguí la película hasta el final, a pesar del penoso caminar por el que transita el film.


En cuanto al reparto de actores es de altísimo nivel, pero ninguno de ellos puede destacar como debiera, ya que tienen papeles que no les permiten sacar lo mejor de sí mismos. Es el caso de un Gary Oldman completamente desaprovechado que hace del General Mikhail Nesterov, al mando de Volsk la ciudad a la que es desterrado Demidov con su mujer Raisa, pero claro hablamos de un actorazo que siempre deja su sello. Pero es más que evidente que tanto Hardy como Rapace (que ya habían coincidido en el buen film La Entrega) son los que salen mejor parados, e incluso ella más, a pesar de que el guión no consigue profundizar en los problemas de su relación de pareja. Pero Vincent Cassel parece que pasaba por allí...
Y por otro lado, el psicópata Vladimir Malevich, al que da vida Paddy Considine, tiene una presencia en el relato realmente insignificante, y que sus motivaciones queden reducidas a una escena breve antes de morir, resulta muy decepcionante.


Os dejo con el tráiler del film.

viernes, 14 de agosto de 2020

Bandas sonoras míticas de películas (XLII)


Christopher Nolan dirige en 2008 El Caballero Oscuro, su obra cumbre de la trilogía sobre Batman, que empezara a un altísimo nivel con Batman Begins dos años antes, pero que aquí por diversas cuestiones supera y alcanza la excelencia. Aquí expande sus grandes cualidades y se abre totalmente en un lucimiento espectacular. Desde la escena inicial del atraco a un banco,  el film no decae ni un sólo instante, haciendo que mantengas la atención sin pestañear todo el metraje, con un ritmo trepidante, un montaje bestial y una fotografía fuera de serie, que además se irá tornando oscura hacia la parte final.
El choque que se produce entre Batman (Christian Bale) y el Joker (Heath Ledger) es brutal, ya que ambos se rigen por principios que les obligan a no acabar de forma voluntaria con el otro. Bruce Wayne es más humano y no puede permitirse dejar morir a los villanos, los necesita. En este punto, Joker es una bomba de relojería a punto de explotar, algo impredecible, como un accidente que puede suceder en cualquier momento. El trabajo de Heath Ledger fue colosal, haciendo de un Joker llevado continuamente por una locura controlada, que le hacía ser enormemente peligroso. 
La banda sonora corrió a cargo del gran Hans Zimmer junto a James Newton Howard, y es realmente portentosa, trazando musicalmente cada momento del film de manera perfecta y adecuada.


Os dejo con la pieza Like a dog chasing cars.

domingo, 9 de agosto de 2020

Bandas sonoras míticas de películas (XLI)


En 1969 Henri Verneull dirige El Clan de los Sicilianos, basada en la novela de Auguste Le Breton. Nos cuenta como un criminal llamado Roger Sartet (Alain Delon) es liberado de su custodia policial y escapa del coche celular que le conducía a la prisión de Fresnes, gracias al clan familiar de Vittorio Manalese (Jean Gabin), afincado en París muchos años antes y con los que Sartet tiene acordado el robo de unas valiosas joyas. Entre medias de todo esto, Roger tiene un lío amoroso con Jeanne (Irina Demick), la nuera de Manalese, a la vez que el tenaz inspector Le Goff les sigue la pista e intenta desbaratar sus planes.
Curiosamente esta película francesa contó para la banda sonora con el italiano Ennio Morricone, que simplemente lo bordó.


Os dejo con el tema central del film.

viernes, 31 de julio de 2020

Bandas sonoras míticas de películas (XL)


Como ya he dicho estos días, como decía ayer, en 1998 Steven Spielberg dirige Salvar al Soldado Ryan, para un servidor una de las mejores películas de este director, y que pasa el tiempo de una manera excelente. No voy a negar que se trata de una superproducción bélica, sobre hechos fundamentales de la II Guerra Mundial que cambiaron el curso de la misma, pero que en manos de un tipo como Spielberg se convierte en oro puro. Dejo claro una cuestión, sin llegar a ser una grandiosa obra maestra, es un film donde el director arriesga y sale victorioso, y además elige por primera vez a Tom Hanks para un papel clave en toda la cinta, el del Capitán John Miller.
La primera media hora de película se centra en el desembarco aliado en la playa de Omaha, Normandía, en el que los alemanes les están esperando y el número de bajas es alto, a pesar de ello y centrado en un grupo concreto que sale de una de las barcazas, consiguen doblegar al ejército alemán. Pero su verdadera misión cambiará a partir de una orden del alto mando, salvar y llevar a casa a un soldado que ha perdido a tres hermanos en combate.
La película tiene muchos momentos dramáticos y otros de llorar a lágrima tendida (sobre todo al final), pero Spielberg elegió para la banda sonora a su gran colaborador John Williams, y la verdad es que acertó de pleno. El himno a los caídos de esa banda sonora, sigue poniendo la carne de gallina.


Os dejo con Hymn to the fallen de la banda sonora original.

jueves, 30 de julio de 2020

Escenas míticas del cine (CXLIII)


Como decía ayer, en 1998 Steven Spielberg dirige Salvar al Soldado Ryan, para un servidor una de las mejores películas de este director, y que pasa el tiempo de una manera excelente. No voy a negar que se trata de una superproducción bélica, sobre hechos fundamentales de la II Guerra Mundial que cambiaron el curso de la misma, pero que en manos de un tipo como Spielberg se convierte en oro puro. Dejo claro una cuestión, sin llegar a ser una grandiosa obra maestra, es un film donde el director arriesga y sale victorioso, y además elige por primera vez a Tom Hanks para un papel clave en toda la cinta, el del Capitán John Miller.
La primera media hora de película se centra en el desembarco aliado en la playa de Omaha, Normandía, en el que los alemanes les están esperando y el número de bajas es alto, a pesar de ello y centrado en un grupo concreto que sale de una de las barcazas, consiguen doblegar al ejército alemán. Pero su verdadera misión cambiará a partir de una orden del alto mando, salvar y llevar a casa a un soldado que ha perdido a tres hermanos en combate. De ese soldado apellidado Ryan (Matt Damon) poco se sabe, solo que se lanzó con su escuadrón de paracaidistas detrás de las líneas enemigas en Francia. Desde entonces, los hombres de la patrulla del Capitán John Miller arriesgan sus vidas para encontrar a ese soldado, y no son pocas los inconvenientes que se van encontrando.
La escena en la que por fin le encuentran, supone un punto de inflexión, ya que Ryan no quiere abandonar su puesto, y además es importante salvar un puente de que caiga en manos enemigas, por lo que todos deberán unir fuerzas e inventiva.


Os dejo con esa gran escena.