miércoles, 7 de diciembre de 2016

1898. Los Últimos de Filipinas.


Salvador Calvo dirige este film sobre la historia que aconteció a finales del siglo XIX, con uno de los pocos reductos coloniales que le quedaban al ya pobre Imperio Español, Baler, en la Isla filipina de Luzón. Los insurrectos filipinos asediaron durante 337 días al destacamento español que venía de Manila, formado en su mayor parte, por soldados que ni sabían disparar.
Este destacamento iba a restaurar el orden en la zona, después de que el anterior fuera salvajemente atacado, y del cual quedaron pocos supervivientes, entre ellos el Sargento Jimeno (Javier Gutiérrez), que es el que les recibe y pone al día en Baler, aunque antes en su llegada a la playa, es Fray Carmelo (Karra Elejalde) quien les atiende.


La película es buena, sin dudarlo, buena dirección, los temas técnicos como puesta en escena, fotografía y demás todo perfecto, además de unas localizaciones tremendas de la zona. El guión está bien, basado en unos hechos históricos que son los que son, y que por momentos nos recuerdan a otros grandes asedios del cine, como el mítico del Álamo, aunque las proporciones de soldados sean mucho menores en este caso, el final también diferente, y las circunstancias también otras, ya que aquí el nivel de los militares españoles era de promesas.
Pero el problema, es que el film en todo momento transmite una sensación de tristeza, y de que las cosas se hicieron tan mal, que los resultados no pueden ser más que los que fueron.


Por si fuera poco el reparto es brutal, teniendo una mezcla de veteranos y enormes actores como Luis Tosar (Teniente Martín Cerezo), Eduard Fernández (Capitán Enrique de las Morenas), Carlos Hipólito (Doctor Vigil), Karra Elejalde y Javier Gutiérrez, que interpretan a los cargos de responsabilidad del destacamento, junto a otros más jóvenes que están a sus órdenes y que empiezan a despuntar como Patrick Criado (Soldado Juan), Miguel Herrán (Soldado Carvajal), Ricardo Gómez (Soldado José), Emilio Palacios (Moisés) y el que cuenta la historia en primera persona, Álvaro Cervantes (Soldado Carlos) que son los encargados de transmitir la angustia de la situación y su relación difícil con los mandos.


Pero el principal problema para mi del film, es que se alarga en exceso, ya que durante mucho tiempo del asedio, hay alguna deserción, y desde el bando filipino se intenta decir a los españoles atrincherados en la iglesia, que en diciembre de 1898, se había firmado un tratado en París entre España y Estados Unidos, que ponía fin a la guerra entre ambos y se cedía la soberanía de Filipinas a Estados Unidos, por unos millones de pesetas. Entre tanto, la película divaga y hace tiempo con la historia entre Carlos y el Cura que fuman opio, para mi sobrante. Es por esto, el título del film, aquellos fueron realmente los Últimos de Filipinas, pero en aquel asedio sucedieron hechos duros, muertes por mala alimentación, entre ellas la del capitán y la del cura, intentos de hacer entrar en razón al teniente que cuesta vidas, y en definitiva una muy triste situación hasta la capitulación definitiva.


En el lado indígena filipino, destacar la preciosa presencia de Alexandra Masangkay (Teresa), mujer de mente distraída de la zona, que canta continuamente canciones en español para desesperar al destacamento, y Raymond Bagatsin (Comandante Luna) al mando de ellos, quien será el encargado de sellar la rendición y dejar salir a los sobrevivientes con seguridad.
La verdad es que el final del Imperio fue desastroso, y se sucedieron páginas lamentables una tras otra y seguidas, como la pérdida de Cuba, Puerto Rico y por último Filipinas, la crónica de una muerte anunciada.


En definitiva, una película que teniendo todo para triunfar, está impregnada de pesadumbre derrotista, es moralista, y acaba cansando, además de centrarse en los conflictos de algunos de los protagonistas, lo que resta importancia a la historia, además de ningunear al narrador, difuminado en el proceso de la trama.

Os dejo con el tráiler del film.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Bandas sonoras míticas de películas (I)


Hoy inauguro esta sección, que tratará de recordar algunas de las mejores bandas sonoras de la historia del cine. Lo hago con la que realizó Vangelis para la película 1492, La Conquista del Paraíso, film dirigido por Ridley Scott y protagonizado en sus principales papeles por Gerard Depardieu, Sigourney Weaver, Ángela Molina o Fernando Rey y que nos habla de la historia de Cristóbal Colón y su afán de encontrar una ruta marítima nueva que permita al Reino de Castilla llegar directamente a los mercados de Asia, para prescindir de intermediarios que encarecían la mercancía. El Reino de Portugal rechazó su proposición por cara, y en principio también Castilla, pero al final con el apoyo del padre Marchena y el armador Alonso Pinzón, y algún mecenas banquero valenciano (Santángel) finalmente la Reina Isabel de Castilla lo aprueba. 
El 3 de agosto de 1492, Colón zarpó del Puerto de Palos, ignorando que entre Europa y Asia había otro continente, América y un océano entre medias, el Pacífico. Así el 12 de octubre de 1492, La Niña, La Pinta y La Santa María atracaron en San Salvador, con lo que descubre América.
El tema principal de la película, además de toda la banda sonora, son composición e interpretación de Vangelis, pero ese Conquest of paradise-Theme, es lo mejor de una película que nunca me ha acabado de convencer del todo. Gloriosos los coros que suenan en esta pieza. 


Os dejo con el tema principal del film.

martes, 29 de noviembre de 2016

Fidel, la historia no contada - Documental


El pasado 26 de noviembre fallecía a los 90 años Fidel Castro, un personaje clave en el desarrollo del siglo XX. Hagamos una pequeña biografía de él, nacido en Birán (por entonces municipio de Mayarí), Cuba, en 1926 como Fidel Alejandro Castro Ruz, fue un revolucionario y estadista cubano. Tras liderar la Revolución cubana de 1959, que derrocó a Fulgencio Batista y triunfó, y en ella se agrupaba a un amplio espectro de sectores sociales y formaciones políticas contra la servil y corrupta dictadura de aquel, Fidel emprendió de inmediato una política de signo socializante y comunista que incluyó la reforma agraria y la expropiación de los bienes de las compañías norteamericanas. Como es lógico, EEUU apoyó en 1961 un fustrado intento de invasión de la isla, lo que llevó a Castro a radicalizar sus posturas y solicitar ayuda de la URSS, y aunque el desenlace de la llamada Crisis de los Misiles de 1962, aseguró la pervivencia de la Revolución al amparo de los soviéticos, socavó también su independencia, siendo un satélite soviético alineado estratégicamente en un punto caliente del planeta, situado cerca de los americanos. Con ese apoyo y del bloque socialista, y a costa de las libertades ciudadanas y de los sacrificios impuestos a la población, Fidel Castro pudo superar las inmensas dificultades que supuso el bloqueo estadounidense y siguiendo el modelo comunista logró reseñables avances sociales en educación y sanidad, por ejemplo, aunque el desarrollo económico, obviamente, fue pequeño. Tras la caída del muro de Berlín en 1989, la isla se sumió en una grave crisis, a la que también sobrevivió. Fidel transfirió el poder a su hermano Raúl en 2008, y todo sigue más o menos igual en Cuba, incluso ha conseguido en el mandato final de Barak Obama volver a tener relaciones con EEUU.



Es importante, referirse a la figura del Ché Guevara en la historia de Fidel Castro, que luchó con él en la guerra de guerrilas de Sierra Maestra, junto también al hermano de Fidel, Raúl Castro, y Camino Cienfuegos o Juan Almeida. Una figura clave, que le aupó al poder, aunque luego sería ministro en su gobierno, acabaría saliendo y volviendo a luchar en otros lugares, ya que lo suyo era luchar, no estar en un sillón.
La muerte del Ché Guevara en Bolivia, fue lo que le convertiría en un mito ya para siempre, y sin duda en una de las imágenes más icónicas que ha salido en camisetas, chapas, bolsas, etc...


Os dejo con un documental sobre la figura de Fidel, bastante interesante, y de como le veían tanto sus partidarios como sus detractores, tanto en Cuba como en EEUU.


domingo, 27 de noviembre de 2016

Gimme danger (2016)

Cartel del film

Jim Jarmusch dirige este documental sobre una de las bandas más auténticas, desmesuradas y caóticas, pero a la vez influyentes de la historia del rock and roll, The Stooges, el grupo de Ann Arbor, Michigan. Ayer por fin pude verlo, y delante mío dos tipos con idioma inglés, americanos por el acento, presenciaron el documental con una petaca que se iban pasando a medida que avanzaba el film, sin duda acertaron, porque la visión de Jarmusch, a la que ayuda bastante la propia figura de Iggy Pop, no puede ser más divertida, así que si se visiona algo mamadete, el recuerdo es imborrable.


La película hace un recorrido desde sus inicios, incluso de los de Iggy Pop en una banda llamada The Iguanas donde tocaba la batería, de ahí su apodo de La Iguana de Detroit, hasta ver como se formó The Stooges con Iggy Pop, los hermanos Ron Asheton y Scott Asheton y Dave Alexander. Hablamos de un grupo que fue pionero, junto a bandas como MC5, en el prepunk de finales de los años 60, que luego continuarían y expandirían bandas como los Ramones. Pero una cosa que refleja muy bien el director, amigo de Iggy por cierto, es la época en la que los Stooges salieron a la luz, en medio de una revolución contra-cultural brutal, y con un paisaje musical realmente increíble, con todas las grandes bandas dando lo mejor de sí. La mezcla musical de The Stooges, que incluía rock, blues, rythm and blues, free jazz, incluso el primigenio punk rock, evolucionó, pero por medio hubo aventuras, desgracias, problemas con las drogas, etc...


Pero realmente la cinta, se muestra como era la banda, es decir, desmesurada, caótica por momentos, pero a la vez un torrente de pureza sin control y sin domar. De hecho, una de las figuras que sale para mi muy reforzada, es la de James Williamson, músico que se unió a la banda en 1972, en lo que fue una reconstrucción del grupo después de los problemas de salud de Dave Alexander que acabaron con su vida en 1975, y de los demás enganchados al caballo.
Eso si, ante todo el documental está contado con mucha gracia, por momentos parece más una comedia, la verdad es que me reí muchísimo. Además cuenta con el relato en primera persona de el propio Iggy y los hermanos Asheton, y por si fuera poco Jarmusch tiene la gran habilidad de adornar los momentos cómicos con dibujos animados, que quitan dramatismo al asunto de que todos tuvieran problemas con las drogas y acabaran tirando todo al cuerno.


También me encanta la sinceridad de Jim Osterberg, cuando habla de que la banda no sabía muy bien ni qué hacía ni qué camino llevaba, y las malas ventas de sus dos primeros y enormes trabajos, les dejaron fuera de sitio. Eso si, su influencia ha sido tan enorme, que casi todo bicho viviente les ha versioneado, dando la dimensión de su legado.
Por supuesto, Iggy y su manera de comportarse en el escenario es otra gran parte del documental, untarse de chocolate, crema de cacahuetes, tirarse botellas a la cabeza, abalanzarse sobre el público, retorcerse en el escenario, ponerse collares de perro e imitar a animales, y tantas y tantas hazañas que le definen.
La época de Raw Power y su unión a David Bowie, que luego marcaría su camino desde entonces también está perfectamente relatado.


En definitiva, un film altamente recomendable para fans de la banda, y del rock and rollen general, con momentos de lo más chanantes, que hace que pases un rato muy divertido.

Os dejo con el tráiler.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Arrival (2016)


La nueva película de Denis Villeneuve, al que se le espera en esa segunda parte de Blade Runner "Blade Runner 2049" para el año que viene, ha hecho su primera incursión en el cine de Ciencia Ficción, con un gran resultado. Sicario, su anterior película comentada aquí en su momento, me pareció muy buena en otro género. Los suyos son films de profundidad, y que van más allá en la búsqueda de secretos ocultos y emociones de la condición humana.
La verdad es que el film venía precedido de excelentes críticas, y eso tiene por un lado que la visiones con más detalle, y por otro que cree expectativas demasiado elevadas en un tema como es el del contacto de la humanidad con visitantes extraterrestres, que ya ha sido muy trillado en el mundo del séptimo arte.


¿Cabía la posibilidad de dar otro giro más? de ¿dar otra vuelta de tuerca? Parece por lo visto que si, ya que esta adaptación del libro de Ted Chiang, guionizado por Eric Heisserer, dan una vuelta al concepto usado hasta ahora. Aquí cuando los misteriosos monolitos, hasta 12 en total, llegan a la tierra, a los que se llama cascos, no se organiza de primeras una ofensiva global y se les ataca, sino que se intenta establecer contacto, entender su manera de comunicarse y saber cuales son sus pretensiones. Es por esto que una lingüista y traductora, Louise Banks (Amy Adams) y un físico teórico, Ian Donnelly (Jeremy Renner) serán los protagonistas principales.


Y en este punto, hay que decir que no todo es perfecto, pero a partir de un guión inteligente, la primera parte es la que se hace más espesa. Primero el drama domina, haciendo mucho uso del flashback, pero de una manera que resulta útil para entender el núcleo central de la trama. Ese primer contacto con los extraterrestres, resulta de ritmo muy lento y los pasos son muy pequeños, hasta que el equipo comandado por Louise e Ian, al que controla al milímetro el Coronel Weber (Forest Whitaker) del ejército americano, logran empezar a entender el lenguaje que emiten esos bichos llamados heptópodos.


Luego vendrán los giros argumentales, y ese puzzle espacio-temporal tan clave en todo el film, algo que está muy bien planeado y llevado a cabo, sin necesidad de recurrir a violencia desmesurada ni nada por el estilo. El film, que visualmente es una pasada, tiene muchos matices que se centran en sus protagonistas, sobre todo en ella, Amy Adams que está soberbia, dentro de un relato que es complejo, te hace pensar y puede tener hasta varias interpretaciones, de esas películas que te hacen pensar como digo yo, aunque en algún momento tiene atisbos de pretenciosa, cuando no le hace falta.
Otro tema que trata el film, como decía al principio, es de las relaciones humanas, de nuestra forma de ser, de nuestra idiosincrasia unida a nuestra lengua, y todo ello que engloba la forma en que entendemos el Mundo. Y a pesar de tener un ritmo lento, ni aburre ni decae, sino que va a más.


Pero es en el último tercio del film, donde éste alcanza cotas extraordinarias, y consigue estremecerte con el lado más humano, después de que en las dos primeras, la puesta en escena y el aspecto visual dominaran. Aquí se sale Denis Villeneuve, apoyado en la gran Amy Adams, para componer un cuadro de profundidad y que cautiva de manera espectacular. Es también cuando todo el desenlace del film se nos muestra, y los flashbacks cobran todo su sentido, además de entender que ese personaje de Louise hará una labor impagable por la humanidad. En el fondo hay una historia dramática terrible, pero la manera de que entendamos el proceso es alucinante, prestando atención a las manos, los rostros, etc...
Quizás la banda sonora no me enamoró, pero tampoco chirría, por poner alguna pega.


Os dejo con al tráiler de esta gran película.

martes, 22 de noviembre de 2016

The Crow (1994)

Cartel del film

Alex Proyas dirigió la película El cuervo en 1994, marcada por siempre por el fallecimiento de Brandon Lee durante el rodaje en 1993. El film, es una adaptación del cómic homónimo de James O'Barr. Brandon era el hijo de Bruce Lee, conocido actor y artista marcial, que murió durante el rodaje de Game of death (1978). Brandon no quería aprovecharse de la fama de su padre y seguir su propio camino, para lo que tampoco quería ser un actor marcial, en su cabeza rugía dedicarse a la interpretación dramática. Una bala de verdad encasquillada en una de las armas, cuando debía ser de fogeo, provocó la muerte de Lee, en una de las escenas centrales cuando le rodean y disparan contra Eric Draven.


Eric Draven (Brandon Lee) y Shelly Webster (Sofia Shinas) están a punto de casarse, pero la noche antes del enlace son brutalmente asesinados y ella violada. Un año después, el alma de Eric vuelve a la Tierra en forma de cuervo para vengarse de aquellos villanos. Esta es la historia, que es una historia de venganza pura y dura, de ojo por ojo y diente por diente, donde Lee se recrea más en los momentos calmados que en los de furia, estaba en proceso de maduración. Su alma no descansará tranquila hasta que la venganza se lleve a cabo, y su amor eterno y verdadero, será el causante de su resurrección.
El film visualmente es una delicia, con ese aire gótico llevado fenomenalmente, pero en el argumento los malos me fallan, son demasiado tontos y fáciles de pillar por el protagonista, y ya se sabe que cuanto más bueno es el villano, más favorece a la película.


Curiosamente el film se convirtió en referencia de culto gracias a que resiste bien el paso del tiempo, tanto con sus cosas buenas como con sus malas. Recuerdo en su día como la peña iba a ver el film por el morbo que suponía la muerte de Lee, no porque se sintieran atraídos por el argumento o el género. 
Como es lógico, el film, que estaba sin acabar cuando muere Lee, tuvo que resolverse ingeniando técnicas de recreación, utilizando escenas ya filmadas y superponiendo con las realizadas por un doble, ya que las técnicas de la época eran limitadas al respecto y hubo que darle al tarro para poder acabar la cinta.


La ciudad siempre oscura, el tono ennegrecido a posta con gran fotografía, sus calles llenas de peligro y sordidez, proponen un un mundo sin esperanza, que contrasta con la inocencia de la solitaria niña que camina por ellas, incluso con un patinete, necesitada de amor eterno y que echa de menos a la pareja. 
Una banda sonora excepcional con The Cure, Rage Against the Machine, Nine Inch Nails o Pantera, entre otros, completan el conjunto.
El film fue un éxito, su muerte llamó la curiosidad de muchos, y su personaje fue iconizado inmediatamente. Más adelante saldrían fims de baja calidad y con afán carroñero, que intentaban aprovechar el tirón para hacer dinero que llenara bolsillos de productores con pocos escrúpulos.


Os dejo con dos escenas, una la de la venganza con el villano.







Y la otra la escena final, y su frase lapidaria: "Los edificios arden, la gente muere, pero el amor verdadero es para siempre".

lunes, 21 de noviembre de 2016

Two and a half men (Dos Hombres y medio) - Escena del cine


Probablemente la serie con la que más me he reído (y lo sigo haciendo) sea Dos Hombres y Medio con Charlie Sheen de protagonista (haciendo de Charlie Harper, 8 temporadas hasta que fué sustituido), John Cryer (el hermano, Alan Harper) y Angus T.Jones (Jake, el hijo de Alan).
Como muchos sabréis, Charlie es un mujeriego que vive a todo trapo en Malibú, ligando con muchas mujeres (cosa que no le costó mucho, ya que se parece mucho a su vida real) y que acoge a su hermano (John Cryer), cuándo este tiene un duro divorcio de su mujer (Marin Hinkle), recibiendo las visitas de su subrino cada fin de semana. Completan los actores habituales, Conchata Ferrell como Berta (la asistenta o ama de llaves de Charlie) y Holland Taylor (Evelyn, la madre de Charlie y Alan).
Hoy he elegido una escena dónde Alan, Charlie y Jake van al cine, y después de pedir Alan dice que se le ha olvidado la cartera, con lo que se inicia la discusión con su hermano, que al final tendrá que pagar, algo habitual. Chanante el momento en el que toda la cola le recuerda la cantidad que tiene que pagar.


Disfrutad de la escena.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Escenas míticas del cine (XLIX)


Christopher Nolan dirigió en el año 2008 El Caballero Oscuro, continuación de Batman Begins. Aquí expande sus grandes cualidades y se abre totalmente en un lucimiento espectacular.
El choque que se produce entre Batman (Christian Bale) y el Joker (Heath Ledger) es brutal, ya que ambos se rigen por principios que les obligan a no acabar de forma voluntaria con el otro. Aquí Bruce Wayne es más humano y no puede permitirse dejar morir a los villanos, los necesita. En este punto, Joker es una bomba de relojería a punto de explotar, algo impredecible, como un accidente que puede suceder en cualquier momento.
En una escena mítica, el interrogatorio al Joker, comienza con Gordon (Gary Oldman), para luego dar paso a Batman que irrumpe de manera violenta golpeando al Joker su cabeza contra la mesa, para luego tener una charla sin desperdicio, donde el Joker echa en cara sus errores al superhéroe y la gente que por su culpa dejó morir (según su perspectiva, claro), a la vez que intenta dejarle claro que la policía no le ayudará. La colección de porrazos de batman al Joker son memorables y la interpretación de Ledger es de Cum laude.


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Que Dios nos perdone (2016)

                                               
Rodrigo Sorogoyen cambia el aire en su nueva película, con respecto a Stockholm, aquel drama romántico. Aquí nos encontramos con un thriller policíaco de coordenadas más o menos habituales, un psicópata asesino y violador de ancianas, una pareja de policías encargados del caso muy diferentes entre si, uno violento, bebedor, chulo, caótico y de reacciones imprevisibles que encima ha sido expedientado por agredir a un compañero en la oficina, Javier Alfaro, interpretado de maravilla por Roberto Álamo, y el otro es introvertido, solitario y le cuesta relacionarse, además de tener un tartamudeo en el hablar, Luis Velarde, al que da vida el siempre espléndido Antonio de la Torre, y todo ello dentro de una situación agobiante y de tensión con la visita del Papá a Madrid, como telón de fondo, en 2011.


Un gran guión perpetrado por Isabel Peña y el propio director, nos propone una trama obscena, bastante inmoral y de trazas muy violentas y furiosas. Ante todo, el asesino es especialmente odioso, ya que no sólo mata a ancianas desvalidas y en casi todos los casos viudas, sino que después de golpearlas violentamente, acaba violándolas con su enorme pene, provocándolas desgarros.
Pero el film, que tiene un gran par de giros de guión, mientras llegan, se centra en las vidas de los dos protagonistas y sus propios infiernos. Javier con una mujer a la que ve poco o nada, más la tensa relación con su hija, en edad difícil, cuando llega a casa no logra relajarse. Por otro lado, Luis, pone vinilos de fado en casa, mientras la chica que frega los suelos de la casa, se fija en él.


No se puede negar ,que la película tiene imágenes duras, y quizás a veces ver tanto cuerpo de ancianas en la morgue, sea un poco fuerte, pero la tarea de investigación policial se basa en mirar todo con lupa, para poder detener al asesino, y eso es algo que desde el principio, ambos policías tienen muy claro, cada uno con su propia manera de trabajar, y el director así lo refleja. Pero para mi, un momento especial, es cuando el director, después de haber visto los palos de ciego que dan los agentes, decide mostrarnos al asesino piscópata y como vive y actúa, para hacer ver que la diferencia entre ellos y él, tampoco es tanta. Javier Pereira, interpreta a Andrés Bosque, el psicópata asesino, y lo hace muy bien.


Por otro lado, también está la relación tensa que hay entre la pareja de policías protagonista y sus otros dos compañeros, Alonso y Bermejo, interpretados por Luis Zahera y Raúl Prieto. La cosa al final se pone tan difícil, que tendrán que ayudarse los cuatro para atrapar al peligroso asesino. Pero la película, que posee una puesta en escena brutal, es de una realismo excepcional, incluso en las escenas de acción y violencia, para nada exageradas. A través de una muy buena fotografía, tanto las tonalidades de esos días de agosto calurosos, como la sociedad enfermiza que está ahogada, y su hipocresía de hallarse en crisis pero volcarse con una visita papal, se reflejan perfectamente con un entorno en donde los instintos más animales y perversos se esconden.


Este film tiene para mi, una mirada acertadísima de la sociedad, y penetra de manera incisiva en los rincones más oscuros y secretos de la naturaleza humana. Como no podía ser menos, el psicópata asesino será cazado en cuanto deje una señal o cometa un error, es a partir de ahí cuando empezará a estar contra las cuerdas y acorralado. El problema, es que por medio, se llevará unas cuantas vidas, y no sólo de las ancianas a las que mata y viola.
También destacar el final de la película, violento, duro y con una terrible venganza que sale por fin fuera.


Os dejo con el traíler de este duro pero excelente film.

sábado, 12 de noviembre de 2016

Ayer falleció el actor Robert Vaughn.


Robert Vaughn nació el 22 de noviembre de 1932 y ha fallecido a los 83, casi 84 años, de leucemia. Su padre era locutor y su madre actriz de teatro y tras finalizar sus estudios de interpretación en Los Ángeles, comenzó a destacar en producciones menores y series de televisión ("El Zorro" por ejemplo). También empieza a trabajar con Roger Corman, rey de las películas de Serie B, con el que hace el film Un cavernícola adolescente. En 1959 hace su primer western, con un papel destacado en Un buen día para una ejecución. También participó en otras series como El hombre de la frontera, Gunsmoke o Mike Hammer, incluso en Alfred Hitchcock presenta.
En 1959 hizo con Paul Newman La ciudad frente a mi, de Vicent Sherman, y cuyo destacado papel le valió una nominación a los Oscar como mejor actor de reparto, que al final consiguió en 1960.


Pero ya en 1960 vuelve a las grandes producciones y es elegido por John Sturges para ser uno de Los 7 magníficos, donde hace de Lee, un pistolero que ha perdido el valor y lucha por recuperarlo al filo de la muerte. Sigue compaginando con series como Bonanza, El virginiano o Los Intocables. También hizo algún musical como El gran show con Esther Williams.
Pero el papel que le daría fama mundial, sería Napoleón Solo en la serie El Agente CIPOL (The man from U.N.C.L.E.), serie en la que estuvo exclusivamente durante 4 años.
Bullit en 1968 junto a Steve McQueen, en 1969 El Puente de Remagen, en 1974 en El Coloso en Llamas, etc...
En las siguientes décadas seguiría haciendo series (El Equipo A) y algúnos films como Battle beyond the stars en 1980 o Superman III en 1983, y películas de poca importancia (sobre todo en los 90). Su última aparición fue en Coronation Street, serie de 2012, donde interpretaba a un empresario llamado Milton Fanshaw.


Terrible año este, donde se están marchando los mejores.

Os dejo con el traíler de la época de Los Siete Magníficos, donde él aparecía como Lee.


viernes, 4 de noviembre de 2016

Sully (2016)

Cartel del film

Primera vez que Clint Eastwood dirige a Tom Hanks, y la verdad es que la conjunción no ha podido ser más perfecta. Clint lleva una tirada de películas últimamente, en las que mezclaba muy buenas con alguna normalita, pero les faltaba algo para decir que eran impresionantes, por uno u otro motivo, pero aquí en Sully ha vuelto a la grandeza.
En este caso y basado en el guión de Todd Komarnicki, adaptado del libro de Chelsey Sullenberg y Jeffrey Zaslow, el eje argumental se articula sobre si el amerizaje que se vio obligado a realizar el piloto Chelsey "Sully" Sullenberg sobre el Río Hudson, fue correcto o no.


Los hechos sucedieron el 15 de enero de 2009, cuando un Airbus 320 iniciaba lo que era un vuelo doméstico de New York a Charlotte, y al poco de despegar del aeropuerto de La Guardia tuvo un choque con un grupo de aves, lo que inabilitó los dos motores del avión y tuvo que planear intentando regresar al aeropuerto de partida o a otro próximo, pero ante la imposibilidad de hacerlo, el comandante Sully (Tom Hanks) se vio obligado a amerizar sobre el Río Hudson en pleno invierno, y lo que es más alucinante, los 155 pasajeros, incluida la tripulación, salvaron la vida. Al principio todo el mundo le convirtió en héroe, pero pronto empezaría un calvario para Sully, con la investigación que tenía que determinar lo sucedido.


La cuestión es la de siempre, muchas indemnizaciones que pagar y Sully es el objetivo claro donde echar las culpas, acusándole por varios frentes de si hizo lo correcto. La NTSB, encargada de la investigación, ponía en tela de juicio si Sully actuó correctamente o no, al tomar la decisión que tomó. Es ahí donde reluce el papel de Tom Hanks en un papel dramático, donde sufre, tiene dudas internas, y en todo momento está respaldado por su compañero Jeff Skiles (Aaron Eckhart), pero además tiene flashbacks de todo lo que ha aprendido en su vida como piloto, y su formación militar que tanta base le dio.


Es ahí, donde Hanks aporta su maestría interpretativa y consigue que en todo momento estés pendiente de su evolución, y mantiene la tensión dramática en todo instante. Pero en el film, como ya dije antes, se plantean las dudas sobre si Sully actuó bien o no, y él mismo será el encargado de demostrar que en aquellos escasos 208 segundos, tomó la mejor decisión posible. Y también se nos muestra como él mismo, será el encargado de demostrar en la vista correspondiente, que las simulaciones de lo sucedido debían adaptarse más a la realidad de una situación imprevisible y para la que no estás preparado en teoría.


Es cuando ya la película está encauzada, donde Eastwood se pone a los mandos del asunto para con un corte clásico habitual en él, llevarla a buen puerto con su maestría habitual y dejarnos asombrados. De hecho, en una situación así, es fácil dejarse llevar por la espectacularidad en lo visual, que ha de haberla, pero también en centrarse en pequeñas historias de los pasajeros, unos asuntos, que magistralmente Clint logra que funcionen, y sobre todo dejando claro que lo que más le importaba a Sully es que los 155 pasajeros estuvieran a salvo.


Brutal reconstrucción de lo que pasó, incluso en el final del film, sale el auténtico protagonista de lo que, sin duda fue, una hazaña aérea sin precedentes hasta entonces. Y para rematar, el film dura 96 minutos, no hace falta más, a veces se abusa de películas de más de dos horas a las que les sobra minutaje, aquí es perfecto.

Os dejo con el tráiler del film.


lunes, 31 de octubre de 2016

Doctor Strange (2016)

Cartel del film

La lucha entre Marvel y DC Comics sigue siendo de alto nivel, y para que no se agoten todos los cauces, una de las soluciones ha sido juntar franquicias, como este año en Capitán América: Civil War o bien Batman Vs Superman: El amanecer de la justicia. Por otro lado, en Marvel exclusivamente de pequeños personajes se sacaron incluso una película entera, como Ant-Man y Deadpool con resultados realmente buenos y de mucha calidad, regenerando el cartel de superhéroes, incluso con alguno que es antihéroe, es decir, ampliando la paleta.
Pero aún se puede rascar de la saca, y de un cómic complicado ha nacido Doctor Strange, y el resultado para mi ha sido excelente. Nunca fue un cómic referente, estaba en la lista de espera, pero a la hora de pasar a la pantalla, triunfa con Scott Derrickson como director.


Stephen Strange, interpretado por el siempre brillante Benedict Cumberbatch, es un doctor de éxito que vive a todo trapo, y cuya vida cambiará después de un accidente automovilístico que le deja con sus manos destrozadas y nerviosas, impidiéndole volver a ejercer su profesión igual. Busca soluciones en la medicina tradicional y le falla, por lo que se ve obligado a buscar una cura y esperanzas en una comunidad aislada y remota llamada Kamar-Taj. Enseguida se dará cuenta de que el sitio no es sólo un centro de recuperación, sino una cuna de lo que es un pequeño comando que lucha contra las fuerzas oscuras y ocultas empeñadas en destruir nuestra realidad. Allí será tutelado por la Abuela (Tilda Swinton), que posee un poder fuera de lo común. 



En breve tiempo, Strange, avanza mucho con sus poderes mágicos que allí adquiere y se ve obligado a elegir entre su antigua vida de riqueza y buen estatus social, o dejarlo todo para defender el mundo como el hechizero o mago más poderoso del planeta.
Pero este film tiene dos o tres cosas que me recuerdan tremendamente a otras, primero hay un paralelismo con Iron Man evidente, pero por otro su aprendizaje en el Himalaya me recuerda a Batman Begins y ya a la que se parece mucho más con las escenas de New York que se plega y repliega, remite directamente a Origen de Christopher Nolan.


Pero afortunadamente, y por eso la película es de lo más interesante, no copia de esas referencias y tiene su propia personalidad. Aquí estamos ante un superhéroe con universo propio, y un lado psicodélico espectacular, mucho misticismo, visión interdimensional y también mucho concepto esotérico. Se trata de un film con gran guión, bien estructurado, con buena dirección que podía haber dado un lado todavía más oscuro y revenido, cosa que el film pide por momentos, salpicado con momentos de humor de lo más agradables y que hacen que la película no decaiga jamás.


En el plano actoral, Cumberbatch como dije al principio, está excelente (no le he visto una mala actuación aún), lo mismo que Tilda Swinton que lo borda. Mads Mikkelsen es Kaecilius y queda de vicio como el villano, antiguo acogido en Kamar-Taj y que robó páginas de libros secretos para alcanzar más poder en solitario. Chiwetel Ejiofor es Mordo, compañero en los inicios, que se irá distanciando progresivamente de Strange y al final se convertirá en enemigo.
La música de Michael Giacchino completa un muy buen film.


Os dejo con el tráiler del film.