jueves, 27 de abril de 2017

Escenas míticas del cine (LII)


En 1990 Francis Ford Coppola dirige la tercera parte de El Padrino, una película muy buena, sino fuera porque las dos primeras partes son obras maestras, pero claro la comparativa sería demasiado cruel. Aquí Michael Corleone (Al Pacino), heredero del imperio de don Vito Corleone, intenta rehabilitarse socialmente y legitimar todas las posesiones de la familia negociando con el Vaticano. Después de luchar toda su vida se encuentra cansado, tiene problemas de salud (diabetes que le dan bajadas de azúcar) y centra todas sus esperanzas en encontrar un sucesor que se haga cargo de los negocios. Vincent, el hijo ilegítimo de su hermano Sonny (Santino que interpretaba James Caan), será el elegido.


En una escena memorable, de las muchas que tiene, Michael llama a Vincent para que empiece a hacer cosas por él, y así empezar a allanar el camino para ser el próximo Padrino. Su misión será embaucar a Don Altobello (Eli Wallach), hacerle creer que traicionará a Michael, y así atraer su confianza. Michael le dice una cosa clave a Vincent, "le dirá que me traiciones para probarte... oféndete porque esa será su trampa". Es entonces, en medio de esa conversación, cuando llega Don Licio Lucchesi (Enzo Robutti) y le dice a Vincent: "Don Altobello me ha dicho que tienes un carácter estupendo, fuerte, te haces respetar..." "Me gustaría ser tu amigo, incluso el más fuerte necesita amigos..."

Disfrutad de esta maravillosa escena.


lunes, 24 de abril de 2017

Bunbury: Porque las cosas cambian (Documental) (2011)


En el año 2011 Javier Alvero dirigió un documental sobre la figura del cantante y compositor Enrique Ortiz de Landázuri Izarduy, más conocido como Enrique Bunbury. Esta cinta muestra la trayectoria del artista de forma cronológica. Habla de sus primeros inicios en los años 80 donde estuvo en multitud de grupos, hasta que encontró a Juan Valdivia, con el que coincide en actitud y posicionamiento ante el hecho de tocar y demás, y deciden hacer algo más productivo y mucho más serio, era capaz de faltar a clase... También se explica de donde salió el apellido Bunbury, de una chica de la base americana en Zaragoza...
Como no, se explica la formación de Héroes del Silencio a mitad de los 80, su primera grabación en 1987, su primer mánager y contrato, hasta su separación, y a partir de ahí su carrera en solitario hasta el año 2010.
El material que aquí se muestra, retrata a Bunbury a través de anécdotas de personas del mundo de la música que le han conocido como Aterciopelados, Andrés Calamaro, Phil Manzanera, Raphael, Loquillo, Jaime Urrutia, Ariel Rot, Quique González, etc... Su timidez inicial, su manera de componer y la importancia de cada proyecto musical en el que se embarca. Se hace así su figura, un hombre apasionado de la música, buen amigo, compañero y ser humano completo, con su propia manera de ser sin duda alguna.


La expansión de la banda por España, Europa (Alemania sobre todo) y su éxito rompedor son tratados con cariño. La separación del mánager de todo en 1995, la visita que le hace Enrique para decirle que tenía las puertas abiertas y la escisión definitiva del grupo (Mítica frase de Enrique: "la música nos unió y la música nos separó"), más el inicio de su carrera en solitario, está hilado de manera muy efectiva y con temas clave en todo momento que musican el documental.
Ya en su época de Héroes Enrique quería evolucionar e interesarse por nuevos estilos, sonoridades, etc., él mismo define sus discos por años de publicación como los pares de "alta fidelidad" y los impares de "baja fidelidad", siendo los primeros los más vendidos, y los segundos con los que él se queda personalmente. También se muestra el ser humano en momentos bajos, que cayó en depresión debido a la separación de su banda Huracán Ambulante y como a partir del concierto con Nacho Vegas en 2006 y posterior disco juntos, salió adelante y reconciliarse con la banda y la música, abandonando un oscuro túnel.


No perderse jamás la similitud que hace de su vida con la de Errol Flynn, donde equipara la vida del actor con la suya de músico...

Os dejo con este más que interesante documental.

domingo, 23 de abril de 2017

John Wick: Chapter Two (2017)


En el año 2014, los desconocidos hasta entonces David Leitch (aunque no aparecía en los créditos) y Chad Stahelski dirigieron John Wick (Otro día para matar) donde el protagonista es Keanu Reeves, actor que por muchos es acusado de falta de expresividad, pero que en aquel film creo escuela y estaba brillante. Si en aquella primera entrega teníamos una cinta donde había acción a paladas, al límite en todo momento más un ritmo brutal y secuencias espectaculares grabadas de manera bestial, aquí la propuesta no sólo se ha afianzado, sino que ha salido todavía más reforzada. Ésta segunda parte partía con un difícil propósito, intentar superar a la primera sin el factor sorpresa que aquella si tuvo, y ha salido vencedora. Aquí ha sido Stahelski el que se ha quedado sólo en la dirección.


En esta ocasión, el mítico asesino John Wick comienza recuperando su coche Ford Mustang del 69 de las manos de los mafiosos rusos que en la primera entrega se lo robaron, y de los que dio cumplida cuenta. Sus sucesores lo tenían en un garage, él lo recupera en un inicio vertiginoso lleno de acción, persecuciones y teniendo que mandar el coche a arreglar después de múltiples golpes. Es entonces cuando recibe la visita de Santino D'Antonio (Riccardo Scamarcio), quien le recuerda el pacto de sangre que selló en su día con él. John Wick se ha retirado, pero Santino le pide que cumpla y pague el pagaré pendiente que tiene con él, y le obligará a ir a Roma a matar a su propia hermana, para así recuperar su puesto en la alta mesa, llena de gente de la camorra y demás grupos internacionales de asesinos.


Como es lógico, Wick se meterá en una jauría para la que se prepara convenientemente. El guión sigue siendo de Derek Kolstad, que sigue describiendo ese hábitat en el que se mueve el protagonista dentro de su profesión, esa organización de la que tira para proveerse de armas, trajes, residencias, etc., que harán que vaya preparado para una batalla a vida o muerte continuas en las catacumbas de la ciudad eterna, y donde se recuerda a menudo el código de honor y las reglas que rigen el comportamiento, y que es para todos el mismo. Es ahí cuando el estilo molón y cool sigue siendo alucinante, y Wick con su propio código descubrirá a los que le traicionan rápidamente, y toma sus propias decisiones. Como es lógico, todo aquel que se interpone en su camino muere, y aquí el rosario de víctimas es aún mayor.


Una vez superada esa fase, su objetivo pasa a ser Santino, y no parará hasta llegar a él. Os puedo asegurar que ver en pantalla grande todo el recital de Keanu Reeves mientras va despachando rivales, de verdad que es impagable. Recordemos que la primera parte llegó gracias a Netflix en España, y con retardo y algún recorte. Brutales las escenas rodadas de forma limpia y con gran nitidez.
En lo argumental, la película se complica lo justo y va al grano desde el primer minuto, y sin duda eso es algo que se agradece. Yo, desde mi punto de vista, disfruto mucho más así, debe ser que me estoy volviendo comodón.


Podría parecer a priori que esta segunda parte es más de lo mismo, pero no, es distinto y lo explico. Aquí las motivaciones de Wick cambian y tiene mucha importancia en el desarrollo, ya que en la primera buscaba venganza por la muerte de su perro y el robo de su coche, pero aquí se ve forzado a hacer algo que no quiere y a asumir lo que vendrá como consecuencia de eso. Ese cambio de posición del personaje central, permite al director un juego mucho más grande, que se ve adornado con incluso toques cómicos, siempre agradecidos.
Ian McShane sigue estando brillante como Winston, el jefe de la organización que lleva el control de todo desde New York, interesante la aportación de Franco Nero como Julius, máximo encargado del Hotel Continental de Roma y como no Laurence Fishburne en el papel de Bowery King, otra pieza clave para John Wick.


En definitiva, si te gustó la primera en esta vas a disfrutar aún más y eso si te hiciste fanático/a os puedo sentenciar que es un valor seguro.

Os dejo con el tráiler.

jueves, 20 de abril de 2017

Ya hay tráiler oficial del Episodio VIII de Star Wars.


Ya tenemos tráiler oficial del Episodio VIII, El Último Jedi, y que no podremos entera hasta el 15 de diciembre de este 2017. En la Star Wars Celebration de Orlando salió a la luz el nuevo tráiler, y además recordemos que la saga celebra este año su 40 aniversario.
Después del spin-off de Rogue One: Una historia de Star Wars, un buen aperitivo para no comernos las uñas en exceso hasta la llegada de este Episodio VIII, donde se recupera a los protagonistas de El Despertar de la fuerza (2015), pero donde cambia el director, que ya no será J.J. Abrams, para pasar a ser Rian Johnson.


Y ¿qué se ve en el tráiler? Mantiene sin duda la expectación, como debe hacer un buen tráiler, y da pistas, pocas eso si, sobre lo que se podrá disfrutar. Lo mejor es sin duda la frase de Luke Skywalker (Mark Hammil) que dice "Es hora de que los jedis se acaben". Como es lógico, y quedaba claro en el final del episodio VII, Luke tendrá mucho protagonismo, y la malograda Carrie Fisher saldrá. Seguirán Daisy Ridley, John Boyega, Oscar Isaac y Adam Driver.
Laura Dern y Benicio del Toro serán las grandes novedades en el plano actoral.


Os dejo con el tráiler y ya sabéis... ¡¡¡Que la fuerza os acompañe!!!


domingo, 16 de abril de 2017

One more time with feeling (2016)


El año pasado 2016 salía editado Skeleton tree (Árbol seco) el último trabajo de Nick Cave & The Bad Seeds, cuyo proceso de grabación y creación lo estuvo grabando y registrando el director neozelandés Andrew Dominik. Sucedió, que en pleno proceso, en noviembre de 2015 fallece uno de los hijos de Nick, Arthur, al caer por un acantilado en Brighton, ciudad donde reside la familia Cave. La tragedia transformó lo que iba a ser un documental musical sobre las sesiones de grabación, qué cosas inspiran al músico para crear, el contenido de sus letras, la manera en que salen las composiciones, etc., en un estudio sobre el dolor, la pérdida, la forma en que esos hechos influyen en la creación artística...


Es entonces cuando una obra que ya había sido concebida de una manera muy diferente a anteriores discos, alcanza un significado distinto y de mucho más hondo calado. Al principio habla Warren Ellis, la mano derecha de Nick desde hace ya unos cuantos años, y sin el que Mr. Cave dice, no sabría por donde ir, y cuyo pudor o miedo, le impiden hablar sobre un tema que le parece muy duro. A partir de ahí, los viajes al estudio en Londres, las entrevistas con Nick en la furgoneta que les traslada, y el reconocimiento también por su parte de que su estilo ha cambiado, él lo dice sobre todo por las letras, pero inevitablemente se nota también en la música, mucho más pausada que antes.


Cave también nos cuenta lo mal que lo ha pasado y sigue pasando, pero sin dejar de hacer su trabajo (en ningún momento se plasma ningún atisbo de dejar de grabar el álbum), cuando la gente por la calle le anima y le ofrece su compasión y le apoya, cuando un amigo se cruza con él y acaba llorando en sus brazos... ahí es donde él nota que todo ha cambiado y no quiere convertirse en objeto de lástima.
Por otro lado, también hay una relación de lo más curiosa con el director del film, que está creando una obra, sobre otra mente creadora, y hay cierta tensión, y eso se demuestra cuando Cave se refiere al rodaje como "una enormidad de tiempo sin hacer nada", aunque Dominik desde el primer momento desea reflejar la reflexión, siempre inteligente, entre el artista y su obra, la distancia (en todos los ámbitos) entre observador y objeto de contemplación.


Hay momentos impagables, sobre todo en el estudio, cuando se ve cómo van tomando forma los temas, su interpretación, como el genio escribe y reescribe para cuadrar todo como quiere, como interpreta, como despliega su creatividad, la forma en que se van encajando las piezas que conforman una canción, etc...
También aparecen por allí su mujer, Susie, su hijo vivo Earl, como se abrazan, su apoyo incondicional y la manera en que ella sobrelleva algo tan duro como la pérdida de un hijo, centrada más que nunca en lo que para ella antes era un hobbie, la moda.


Rodada aposta casi toda en blanco y negro, excepto una parte del final en color, me parece un relato de estos que te dejan aturdido, tocado y francamente impresionado. Especialmente fascinante, me parece como el director convierte una de las más elegantes actuaciones del músico, en una sinfonía de travelings circulares alrededor de él mientras canta y toca el piano.

Os dejo con el tráiler de éste gran documental.

sábado, 15 de abril de 2017

Life (2017)

Cartel del film

Daniel Espinosa dirige Calvin, digo... perdón Life. Innovar o crear algo nuevo en el cine a día de hoy es casi imposible, y en este film las referencias a Alien, El Octavo pasajero (1979, Ridley Scott) son muy obvias, pero ha tenido la gran habilidad de crear una nueva vertiente, sin desplegar nada del otro mundo a tenor de su presupuesto, tirando de algún que otro tópico, y teniendo como base la típica expedición de astronautas, en la que algo va mal y se descontrola. La propuesta es entretenida, pero no acaba de arriesgar como a veces la historia pide, va a lo seguro. Y me refiero a algo salvaje, el guión lo pide a gritos.


Seis miembros de la tripulación de la Estación Espacial Internacional están a punto de lograr uno de los descubrimientos más importantes en la historia de la humanidad, la primera evidencia de vida extraterrestre en Marte. Una célula es tratada en el laboratorio de la nave, bajo la supervisión del químico Hugh Derry, interpretado por Ariyon Bakare. Su evolución es increíble, y a medida que avanza la investigación, sus métodos tendrán consecuencias inesperadas y la forma viviente, a la que unos niños de un colegio vía satélite, llamaron Calvin, empieza a demostrar que tiene una inteligencia que va mucho más allá de lo esperado.


Sorprende al principio de la cinta, que un actor como Jake Gyllenhaal, que interpreta a David Jordan, sea poco menos que un adorno, y casi el miembro de la tripulación menos importante. Rory Adams (Ryan Reynolds) es el cachondo del grupo, y sin duda un valiente, aunque a veces la valentía no vaya acompañada de algo de cerebro. Miranda North (Rebecca Ferguson) es la comandante, Olga Dihovichnaya es Ekaterina Golovkina, la astronauta rusa, mientras que Sho Murakami interpretado por Hiroyuki Sanada es el astronauta japonés. Los actores están todos bien, pero otra tema es los vínculos entre ellos, bastante débiles en muchos casos.


Es más que evidente que la fuerza que demuestra la criatura es descomunal, pero a pesar de que se ve bastante sangre, está algo atenuada, es decir, no sé si por la calificación que querían obtener han hecho que rebajaran la digamos, potencia bruta del bicho, pero es más que evidente que sus cualidades son inmensas, y se han dejado simplemente entrever en qué podría ser, y no lo que realmente es. Eso si, su labor de entretenimiento la cumple sin problemas, aunque a veces se eche en falta entre un ataque y otro de la bestia, un poco más de chicha, hay algunos vacíos. Predomina más la sensación de claustrofobia.


El problema del film es que siendo una historia que se desarrolla en una nave en el espacio no es del todo ciencia ficción, más bien es un thriller, está estupendamente dirigida, bien interpretada, tiene medios, tensión, buenos efectos visuales, pero tiene peros, y no acaba de explotar, aunque ojo, deja abierta una puerta tremenda a una segunda parte en su final, que no desvelaré para no hacer spoilers, pero es más que evidente que está la intención ahí. 


Os dejo con el tráiler de este muy interesante film.

domingo, 9 de abril de 2017

Bandas sonoras míticas de películas (XII)


En el año 1993 Jane Campion dirige El Piano, película neozelandesa que fue un auténtico bombazo en su día. Una joven pianista muda, Ada McGrath (una Holly Hunter brutal) con su hija (Anna Paquin fue un descubrimiento) es obligada a casarse con un granjero colonial, Alister Stewart (Sam Neill) y se traslada de su Escocia natal a Nueva Zelanda con su piano. Su instrumento, su forma de expresarse y amar, quedará abandonado en la playa, sin posibilidad de llevar el piano a la casa, por la negativa del marido. El instrumento es rescatado por un vecino, George Baines (Harvey Keitel) que establece un extraño pacto con Ada, él le dejará usar su piano, a cambio de que ella se deje tocar... 
Este drama romántico es perfectamente descrito por la música, al piano claro está, de Michael Nyman, sobre todo cuando ella fría, y algo innacesible, llega a un lugar abrupto, angosto y salvaje, y desde lo alto mira con tristeza el piano abandonado en la playa.
Qué enorme banda sonora, para la historia.


Os dejo con esta melodía brutal de The heart asks pleasure first.

sábado, 8 de abril de 2017

Escenas míticas del cine (LI)


En 1974, Francis Ford Coppola realiza la segunda parte del Padrino, basado igualmente en la novela de Mario Puzo. Aquí se desarrolla la continuación de la historia de los Corleone, por medio de dos historias paralelas, primero la elección de Michael Corleone como jefe de los negocios familiares y por otro los orígenes del patriarca, el ya fallecido Don Vito a quien da vida un inmenso y muy joven Robert de Niro, primero en Sicilia y luego en Estados Unidos, donde empezando desde abajo llegó a ser el capo de la mafia de New York.
Aquí suceden hechos realmente importantes en el devenir de la familia, y la película relata el reinado de Michael con todos sus problemas, y su manera de manejar todo.
En una escena inolvidable que en la cinta recrea la noche del 31 de diciembre de 1958 en La Habana, los protagonistas son Michael Corleone (Al Pacino) y Fredo Corleone (John Cazale). Ambos han transitado un largo camino en la ciudad cubana, que les lleva a descubrir una traición que cambiará para siempre la historia de la poderosa familia. Mientras los invitados empiezan a abrazarse y desarse feliz año, en el fondo se ve a Fulgencio Batista, el anfitrión y dictador de la isla cubana, quien manejó sus designios durante casi una década con mano dura. En ese mismo instante Michael busca a Fredo, le toma del cuello y le besa en la boca mientras le dice "Sé que fuiste tú, ¡me destrozaste el corazón!". Es así como Michael descubre a su hermano, quien había mandado a unos matones a matarle en su propia casa. Mientras tanto, un matón de la familia intenta cargarse a Hyman Roth sin éxito.


Os dejo con la mítica escena.

viernes, 31 de marzo de 2017

Bandas sonoras míticas de películas (XI)


En el año 2000, Ridley Scott recuperaría mucho del crédito perdido con un film realmente espectacular a cara del público, y muy eficiente, contando con actores de relumbrón. Desaprovechado Russell Crowe, que se pasa media película con la cara cubierta, aunque la fuerza de su personaje es innegable, de hecho le dieron el Oscar (en detrimento de nuestro paisano Javier Bardem), brutal Joaquin Phoenix como Cómodo, el hijo de Marco Aurelio (Richard Harris), que da un tremendo Golpe de Estado para hacerse con el poder que el César había delegado en Máximo Décimo Meridio, general de sus ejércitos del Norte, e incluso Lucilla (Connie Nielsen) brilla en su papel de la hija del César acongojada por la maldad de su hermanito.
Pero la banda sonora que describe todo esto es simple y llanamente maravillosa, compuesta por Hans Zimmer, y que tiene como cantante en muchas piezas a Lisa Gerrard, es una música que me sigue dando una paz enorme, y me gusta disfrutar de ella muchas veces.


Os dejo con el tema central de la película, Now we are free.

jueves, 30 de marzo de 2017

El Bar (2017)


Hace ya unos años y unas películas en los que Álex de la Iglesia, al que le debemos films impagables como El Día de la bestia o La comunidad, repite por decirlo así, un cuadro parecido en cada nueva película que hace cambiando el entorno y la situación. Aquí un grupo de gente, cada uno con un toque algo peculiar, y donde no faltan sus personajes frikis, se ven atrapados en un bar de la plaza castiza de Los Mostenses en Madrid, con el agravante de que todo aquel que intenta salir de él, es disparado a quemarropa por tiradores invisibles. Allí dentro del bar se formará una convivencia forzada, algo esperpéntica y sobre todo llena de angustia.


Pero ante todo, la primera parte de la película, que es la mejor, nos muestra una serie de situaciones que se generan entre los personajes, donde salen a relucir las miserias de cada uno de ellos, un mendigo cachas y bebedor, Israel (Jaime Ordoñez) al que la gente mira siempre mal por su aspecto, una ludópata Trini (Carmen Machi) que sólo pide cambio en barra para gastarlo luego todo en la máquina tragaperras, un tipo argentino Sergio (Alejandro Awada) que vende lencería de mujer y la lleva en la cartera, la niña mona y pija de turno, Elena (Bellísima Blanca Suárez), un hipster enganchado al móvil, Nacho (Mario Casas), un ex-policía Andrés (Joaquín Climent) y la dueña del local Amparo (Terele Pávez) y su camarero Sátur (Secun de La Rosa).


La película va degenerando, y en ese proceso todos los personajes se van encontrando ante situaciones límite, ante las cuales reaccionan a su manera cuando el miedo se apodera de ellos. Miedo, egoísmo e hipocresía salen a la luz de una manera brillante por parte del director, y desde luego todo ello salpicado por sus habituales gags humorísticos, que tan bien ha sabido llevar siempre, y que sin duda hace más llevadera toda la trama, y la relación entre los personajes, que también se van deteriorando, como el film.
Sin duda que hay actores que están soberbios, Carmen Machi, Mario Casas (con éste director lo borda), Joaquín Climent y Secun de La Rosa, por ejemplo.


Es una pena, y me pasa en las últimas películas de este gran director, que el film desbarra en su segunda parte, donde está desarrollado en las catacumbas y galerías subterráneas de la ciudad, el esperpento es ya demasiado palpable, el guión sufre ya que hay aspectos no aclarados del todo y donde al director se le va de las manos, incluso pareciendo en el tramo final, una película del montón, por lo que te queda una sensación rara, cuando habías estado disfrutando de lo lindo en la primera parte. Se pide un poco más de explicación de lo que sucede en el bar, y esa parte final de oscuridad y vida subterránea tendría más sentido.


Os dejo con el tráiler de El Bar.

martes, 28 de marzo de 2017

Bandas sonoras míticas de películas (X)


Siempre que veo Doctor Zhivago, dirigida por David Lean en 1965, me sucede que no puedo dejar de meterme en la historia absolutamente a fondo, y pensar que nunca la vi y que me siga sorprendiendo... y lo hace.
Se trata de un film basado en una novela de Boris Pasternak y cuyo guión adaptó Robert Bolt de manera extraordinaria. Se desarrolla en la Rusia de la Revolución Bolchevique (1917), que provoca una guerra civil que divide al país profundamente. Pero en medio de toda esa situación política y social, asistimos a la increíble y dramática historia de un hombre que lucha por sobrevivir, Zhivago, interpretado de manera soberbia por Omar Sharif, un poeta y cirujano, marido y amante, cuya vida se verá afectada por la situación del país, y a su vez ésto afectará a todas las personas de su vida, Tonya (Geraldine Chaplin), su esposa, y Lara (Julie Christie), la mujer por la que pierde la cabeza y se enamora apasionadamente. 
Toda la historia está musicada de manera brutal por Maurice Jarre (padre de Jean Michel Jarre), cuya banda sonora es para enmarcar, hay violines, balalaicas, etc... Tres años antes recibió el Óscar por la música de Lawrence de Arabia, y repetía con el mismo director... glorioso todo.


Os dejo con el tema central de Doctor Zhivago.

viernes, 24 de marzo de 2017

Escenas míticas del cine (L)


Tras su prometedor debut en la dirección con la modesta y de buenas intenciones "El hombre sin rostro" de 1993, Mel Gibson, se arriesga con una superproducción poco frecuente en los 90.
Dirige en 1995 un drama de 3 horas, dónde la fuerza, el ritmo y el romanticismo son su bandera acerca de un héroe independiente escocés de principios del siglo XIV, William Wallace. Su relato de gloria y libertad, sus grandes escenas de acción, y la gran actuación de los actores elegidos, le hicieron llevarse varios Óscars (mejor película, director, fotografía, sonido y maquillaje) y arrasar en taquilla.
En una escena impagable, Longshanks, el Rey Eduardo I de Inglaterra, viene de regreso de Francia donde viene de luchar para ampliar sus posesiones, y se encuentra con que la rebelión que viene desde el Norte, encabezada por William Walace (Mel Gibson), ha llegado a York y la han saqueado, primer gran bastión de la zona. El rey inglés, interpretado por un soberbio Patrick McGoohan pregunta a su hijo, que ha ocupado su lugar en su ausencia, El Príncipe Eduardo (Peter Hanly) cuales han sido sus medidas ante tales acontecimientos, a lo que dice de forma asustada y temerosa que "he ordenado hacer levas, señor...", justo en ese momento viene un correo urgente de York con una cesta donde viene la cabeza cortada del sobrino del rey, que estaba al mando de aquella ciudad. Entonces se produce una situación, en la que Phillip (Stephen Billington), el recién nombrado consejero supremo del príncipe, dice al Rey que detendrán a Wallace, a lo que el rey responde "¿quién es esta persona que me habla como si yo necesitase de su consejo?" a lo que inmediatamente se pone a hablar con él, hasta que le tira por la ventana al vacío. Así se las gastaban en la Edad Media para mantener un reino.


Os dejo con esta mítica escena.

domingo, 19 de marzo de 2017

Ant-Man (2015)

Cartel del film

Tenía pendiente desde hace tiempo el visionado de Ant-Man, una secuela de Marvel que venía precedida de polémica por el abandono de Edgar Wright, el guionista, de la compañía donde llevaba 8 años trabajando en este proyecto, por diferencias creativas, cosa que no auguraba en su momento buenas perspectivas con respecto al film, pero tanto el tráiler en su día como las alabanzas que fui escuchando, me animaron mucho a verla. Personas de confianza me dieron el último espaldarazo para hacerme con ella y destriparla, y el resultado no ha podido ser más excepcional. Sobre todo y ante todo, se trata de una película que basada en un buen guión, que evidentemente tiene un desarrollo visual fantástico, posee una historia detrás de los personajes y las desarrolla, les insufla aire y les permite tener una historia propia.


Además de todo lo citado, la cinta tiene un componente de humor, que encaja perfectamente y queda como anillo al dedo durante todo el film, haciéndolo ágil, con gags y guiños realmente brutales, por un lado a "Iron Man", más que evidentes, por otro a aquella película "Cariño, he encogido a los niños" que protagonizaba Rick Moranis, mientras que el último es para "Toy Story", y ahí es donde se nota que Disney se hizo cargo de Marvel hace ya un tiempo. Sobre todos ellos sobrevuela la influencia de "El increíble hombre menguante" de Jack Arnold de 1957. Como es lógico el Hombre Hormiga es un súperhéroe extraído de los cómics, pero hablamos de un personaje casi insignificante, perdonadme la paradoja, del que se ha hecho una película entera, algo parecido a lo de Deadpool. Así Peyton Reed, el director va en tono ligero apostando por la fluidez antes que por la grandilocuencia.


Tras salir de la cárcel, el ladrón y estafador Scott Lang (Paul Rudd), quiere volver a ver a su hija, a la que no puede pagar la manutención, mientras ve como vive con su madre y otro hombre, de profesión policía. Entonces algo desesperado, recibe la propuesta de un amigo y sus dos colegas para hacer un robo en la casa del Dr. Hank Pym (Michael Douglas), algo que hace, y cuando entra allí y abre la caja fuerte, ve que solo hay un traje, que se lleva corriendo y atónito. Todo estaba preparado por el doctor, que le había elegido para realizar un trabajo especial. El científico, expulsado de la compañía que él mismo creó, suministra el traje especial al joven, que le otorga la capacidad de reducir su tamaño al de un insecto, al tiempo que aumenta considerablemente su fuerza. Así, cuando entiende este nuevo arma del que dispone, será capaz de comunicarse con los insectos y abrazará al héroe interior que lleva dentro, a la vez que olvida su vida de delincuente y se centra en hacer el bien y salvar al mundo de una terrible amenaza.


Aquí evidentemente hay peleas, hay acción y demás, pero ni es empalagoso ni satura, todo está en su justa medida, siendo el humor una pieza clave incluso dentro de ese tipo de escenas. Michael Peña en ese aspecto, está realmente extraordinario. Una cosa importante a no olvidar, es que hablamos de una película de robos y atracos maravillosa, pero que limita la historia claro está, y también implica que muchas relaciones de los personajes no se extiendan más todavía, aunque el ritmo ágil y fluido del film hace que el aburrimiento no aparezca en todo el metraje. Así conocemos a un nuevo superhéroe, que pasará a formar parte de Los Vengadores (como vimos en Capitán América: Civil War), y se dejan claro posibles secuelas de ésta en las escenas post-crédito. Ojo a la legión de hormigas, es una maravilla lo bien hechas que están, con mucho carisma.


Paul Rudd está muy digno, además me cae bien, se basa en su carisma y en elevar su encanto, con lo que rápidamente empatizas con su personaje, Michael Douglas está brutal, primero porque es un actorazo y segundo porque vuelve aquí a hacer un personaje de bueno, después de muchos villanos, y claro, es tan bueno para unos como para los otros. La guapísima Evangeline Lilly cuyo personaje parecía limitado a priori, consigue que tenga vida propia y te enganche. Corey Stoll como villano cumple perfectamente, y mezcla al hombre de negocios con una perturbada mente de manera coherente.



Os dejo con el tráiler de esta divertidísima película, de la que me hecho fan absoluto.

sábado, 18 de marzo de 2017

Es por tu bien (2017)


Ayer tenía ganas de reírme un poco, y de lo que había en cartelera Es por tu bien, dirigida por Carlos Therón, era sin duda la comedia más apetecible para ello. Tres actores contrastados como José Coronado, Javier Cámara y Roberto Álamo como protagonistas, tres actrices curtidas en comedia como Pilar Castro, Carmen Ruíz y María Pujalte haciendo de sus respectivas mujeres y una historia de cuñadismo, muy de moda hoy en España, si está bien encajado, puede tener todas las papeletas para pasar un buen rato. Desde luego no será porque no ha tenido promoción la película, de eso ha ido sobradita.


La historia comienza con el día de la boda de Valentina (Silvia Alonso), hija de Arturo (José Coronado) e Isabel (Pilar Castro), que se convierte en pesadilla al dejar plantado en el altar al que iba a ser su marido, por un tipo que es todo lo contrario a lo que su padre deseaba, es decir, un anarquista anti-sistema, que se mete en manifestaciones, y que es lo opuesto a su delfín de su despacho de abogados, que se queda con el ramo de flores en la mano.
Los cuñados de Arturo tienen parecidos problemas con los novios de sus hijas, Chus (Javier Cámara) ve como su hija Marta (Georgina Amorós), de la que se cree más amigo que otra cosa (odio a este tipo de padres), va dejando de ser una estudiante modelo y elige salir con un chaval que la va metiendo en asuntos peligrosos y por último Hipólito "Poli" (Roberto Álamo) que ve como su hija Sarai (Andrea Ros) está saliendo con Ernesto (Luis Mottola), un fotógrafo argentino que le saca 25 años de diferencia.


Ellos piensan que estos tres individuos están tirando el futuro de sus hijas por la borda, por lo que deciden maquinar una serie de soluciones de emergencia, con el fin de que esas parejas rompan, por lo que confabulan una serie de maniobras, algunas bastante bobas y otras que provocan justo el efecto contrario.
El director, basándose en un buen guión rueda sin salidas de tono, unas secuencias que resultan eficaces para que los actores se luzcan a la hora de enfrentar a los típicos estereotipos de los padres de hoy en día, es decir, el fachilla adinerado que vive en la burbuja de su zona de confort, el padre de clase media que comete el error de intentar ser el mejor amigo de su hija, y por último el típico tipo de obra, con el carácter fuerte y acostumbrado a solucionarlo todo a mamporros.


Reproches, formas de actuar, e incluso situaciones no habituales se suceden de manera inteligente, fluyen y generan comicidad sin llegar a caer en la caricatura, algo tan habitual en la comedia española. Destacar a un Coronado brutal, volviendo a la comedia, está de dulce, un Cámara pelín sobreactuado, un Roberto Álamo que borda este tipo de papeles, y las tres mujeres bestiales, Pilar Castro tremenda como la madre pija, Carmen Ruíz muy bien como la madre que sabe contar hasta diez y María Pujalte siempre bien como la sensata.
Buenos cameos de Manolo Solo o Luis Callejo, que completan el excelente reparto.


Una película que nos refleja una imagen amable, bastante mejor que muchas redes sociales, de como es parte de la sociedad en la que vivimos, sin dobles lecturas y que resulta muy eficaz para que toda la familia vaya a verla.

Os dejo con el tráiler de esta divertida comedia.