domingo, 12 de enero de 2020

1917 (2019)


1917 es el último film dirigido por Sam Mendes, una extraordinaria producción británica que siendo de 2019, ha llegado a nuestras pantallas al inicio de 2020. Desde que viera los tráilers hace ya algo más de un mes, nos contaban con todo lujo de detalles como se hizo, y que estaba rodada como un único plano secuencia, que en realidad es un falso plano secuencia, aunque sinceramente eso no es lo más relevante, aunque si es espectacular. Lo verdaderamente relevante para mí, es como el director te introduce en una historia, que a través de las desoladoras trincheras de la I Guerra Mundial, que fue una guerra muy cruenta, nos consigue transmitir, como si fuéramos los sufridos protagonistas, la amalgama de sensaciones que les suceden a ambos y que estallan ante el espectador.


En abril de 1917 la I Guerra Mundial se encuentra en su momento más duro, y a dos jóvenes soldados británicos, Schofield (George MacKay) y Blake (Dean-Charles Chapman), se les encarga la misión por parte del General Erinmore (Colin Firth), de cruzar las líneas enemigas para llevar un mensaje urgente a un coronel en el frente. Se trata de una carrera contrarreloj, debiendo atravesar territorio enemigo, que se está retirando hacia atrás en territorio francés, para entregar ese mensaje, y evitar una masacre de cientos de soldados, entre ellos el hermano del propio Blake. La misión es casi suicida y tiene muchos obstáculos por el camino, unos lógicos o previsibles y muchos imprevistos.


Hacia la mitad de la película, Blake que iba como voz cantante del dueto, cederá el protagonismo por completo a Schofield, en una interpretación magistral de George MacKay. Especial mención a una fotografía extraordinaria y al cambio de colores de una pradera inicial con colores vivos, para tornar a unos colores oscuros, marrones sobre todo, donde el barro, los muertos y el fuego dominarán.
Pero será esa travesía, al principio de dos, luego en primera persona, de un soldado como testigo silencioso de todo lo que le va sucediendo (cosas demasiado horrorosas para asimilarlas tan rápido) lo convierten en una epopeya ya mítica en el cine bélico.


Una vez inmerso en lo que estás viendo desde tu butaca, este film consigue atraparte totalmente desde el inicio, y mantenerte en vilo sus 119 minutos, consiguiendo estremecerte y sintiendo todo lo que le pasa al protagonista. El juego con los claroscuros, ese espléndido montaje dentro del plano secuencia, tiene incluso su lado tierno con pasajes tan emotivos como el de los cerezos o el de la mujer con el bebé. Es por esto que el impacto visual de la cinta es de tal grado, que te metes de lleno y logra emocionarte en cada una de sus escenas, incluso en la canción que canta uno de los soldados antes de ir a luchar. Incluso en la parte final, cuando Schofield llega hasta donde está el coronel MacKenzie (Benedict Cumberbatch), la adrenalina te sube hasta límites tremendos.


Os dejo con el tráiler de esta fastuosa obra maestra, que merece ser vista en pantalla grande.

sábado, 4 de enero de 2020

J'accuse (2019)


Roman Polasnki dirige este film de producción francesa, llamado J'Accuse, conocido aquí como El oficial y el espía y que trata sobre el famoso Caso Dreyfuss, cuando en los últimos años del siglo XIX, en concreto en 1894, se condenó de manera injusta al oficial de artillería Alfred Dreyfuss por traición, producido por el profundo antisemitismo que estaba instalado en la sociedad francesa, y al que no era inmune el propio ejército francés. Le película relata estos hechos y los intentos posteriores del gobierno y el propio ejército en encubrir las malas y chapuceras artes empleadas para ello, desde la perspectiva de Georges Picquart, un oficial de policía que ascendió a jefe de inteligencia e información.


J'Accuse, el título original, es una referencia a la carta abierta de Émile Zola en el periódico L'Aurore, en la que el escritor, que aparece en la película, acusó al gobierno francés de antisemitismo con nombres y apellidos, creando un seísmo tremendo en la opinión pública francesa. Dreyfuss, de ascendencia judía, fue condenado, dregadado y deshonrado hasta límites increíbles, de hecho la primera escena es la del degradamiento, en el que delante de todo el ejército francés se le quitan sus grados y es mandado a sufrir una condena a la Isla del Diablo en la Guayana Francesa, sin que los soldados que cuidan de él ni le dirigen la palabra.


Picquart, interpretado por un magnífico Jean Dujardin, una vez accede al cargo de jefe de inteligencia, empieza a investigar a otro oficial, Esterhazy, hasta llegar a la conclusión de que era este y no Dreyfuss el que pasaba información al ejército alemán y era el verdadero espía, sobre todo por el tema de la caligrafía. En sus pesquisas, se da cuenta de la bochornosa actuación del ejército y de todos sus miembros, incluidos sus subordinados, todos bajo la trama de hundir como fuera a Dreyfuss. Alfred Dreyfuss es interpretado por un Louis Garrel que encarna perfectamente el sufrimiento de su personaje.
También la subtrama de Pauline Monnier, interpretada por una todavía pujante Emmanuelle Seigner, que da vida a la amante casada de Picquart, no obstaculiza la trama, aunque relentice su ritmo.


Pero Polanski, como gran y veterano director tiene sus habilidades narrativas a un nivel extraordinario, y va desarrollando el complejo proceso judicial con fluidez y precisión, aunque a veces los pasos sean lentos, la seguridad de que se llega a un sitio concreto es indudable, dentro de la trama de espionaje, las evidencias falsificadas de manera torpe y el juego de testigos que todo proceso judicial conlleva. A medida que la trama se complica, se va viendo de que pasta está hecho cada uno de los envueltos en el caso, sentimientos y alianzas que cambian de lado y personajes de firmes convicciones que llevan hasta el final sus ideales.


Lo que sí me ha venido a la mente, por haberlas visto en cercanía temporal, es su contraste con la última cinta de Clint Eastwood, Richard Jewell, allí el americano apunta con el dedo a la prensa como cómplice de una torpe investigación policial, pero también como instrumento de juicio paralelo que se le hace a alguien inocente y que es más un héroe que un villano. La lucha que lleva a cabo Picquart contra el sistema para dejar claro quien era el espía y limpiar a su vez el nombre de Dreyfuss, algo que lleva hasta sus últimas consecuencias (él pasa un año en la cárcel) tiene paralelismo con la labor del abogado de Jewell, interpretado por Sam Rockwell.



En definitiva, una muy buena cinta, en la que la fotografía clásica y un excelente diseño de producción recrean una época de manera exacta, y nos cuenta una historia dura.

Os dejo con el tráiler.

martes, 31 de diciembre de 2019

Las mejores películas de 2019 (1-5) Parte 1



Y por fin llegamos a las posiciones de honor, cinco películas con las que disfruté de forma increíble en mi butaca. Aquí tenemos un spin-off de un villano mítico con una actuación estelar de su protagonista, un western atípico con dos actores en estado de gracia, una muy divertida película con la mejor banda de la historia como base musical, un film con la música como hilo conductor que te lleva por muchos sitios de EEUU con sus dos personajes y por último una mítica batalla de la II Guerra Mundial recreada de manera tremenda.

1. Joker de Todd Phillips

Una de las películas más esperadas del año era, sin duda, Joker, el spin-off dirigido por Todd Phillips, y protagonizado por Joaquin Phoenix. Antes de nada, decir que el actor se ha dedicado en cuerpo y alma al personaje, adelgazando y cambiando su fisonomía de manera bestial. Debía interpretar a un villano trastornado y loco, de risa enfermiza, y todo eso lo hace de manera sublime, pero además y por si fuera poco, aquí se explica la génesis de este personaje, y le ha dado una personalidad tan brutal, que en el recuerdo quedan Jack Nicholson, Heath Ledger o Jared Leto, a los que ha superado, cosa que no era nada sencilla, sobre todo en el caso de los dos primeros. La mimetización de Phoenix con el personaje es tal, que no se te ocurre en ningún momento separarlos.
La historia nos narra la vida de Arthur Fleck, que vive en Gotham (muy neoyorkina por cierto) y cuya única motivación, según dice, es hacer reír a la gente. Trabaja haciendo de payaso en varios trabajos, pero sus problemas mentales y sus actitudes raras hacen que la gente le vea como un bicho raro, así acaba despedido y repudiado por la sociedad, e incluso se le niega la ayuda social por recortes del ayuntamiento, y por tanto su tratamiento médico. Pero su gran sueño es actuar como cómico ante el público, aunque todo se va complicando con una serie de trágicos acontecimientos, lo que hará que su violencia interior y su ira salga y aflore contra la sociedad que le repudia.
Una de las cualidades más impresionantes del film es que es clásico y moderno a la vez, por un lado nos aporta cosas del cine antiguo, detalles clásicos como el cine donde proyectan a Chaplin, la viola que suena en la banda sonora, muy barroco, o las letras de los títulos, clásicas. Pero por otro lado, las modernidades de una ciudad despiadada y fría como Gotham, que intenta ser más humana, están perfectamente reflejadas. En otro orden, el director sabe utilizar los recursos del flasback o los sueños mentales del protagonista para inventar escenas realmente impactantes. Pero lo mejor de todo, es la libertad que la cinta posee, en la que acaba reinando la anarquía que el propio protagonista propugna. Pero no quiero llevar a engaños, Joker es una película difícil, no resulta cómoda, por así decirlo, y esa es otra de sus grandes virtudes.
Un film que hacía falta, llevamos mucho tiempo admirando a superhéroes perfectos y sus aventuras adecentadas de lujo, ya era hora de un puñetazo cinéfilo de este calibre. Una obra maestra que gana con el tiempo y seguirá ganando.

Os dejo con el tráiler.





2. The Sisters Brothers de Jacques Audiard


Jacques Audiard dirige esta co-producción francesa-americana con participación española y rumana que nos cuenta las peripecias de dos hermanos en Oregón hacia 1850. El propio Jacques y Thomas Bidegan adaptan la novela de Patrick Dewit. Charlie y Elie Sisters, interpretados por unos maravillosos Joaquin Phoenix (no sorprende) y John C. Reilly, son dos hermanos sin padre (lo mató Charlie) con maneras de ser y aspiraciones completamente opuestas y diferentes, aunque comparten el trabajo de hacerle labores digamos poco gratificantes al Comodoro de su ciudad, al que da vida Rutger Hauer, aunque solo se le vea fugazmente en dos escenas. Pero ellos se complementan y evidentemente se defienden el uno al otro, ya que su trabajo les hace estar al filo de la muerte constantemente.
Estos dos hermanos recorren el oeste a golpe de pistola, siendo implacables tiradores y aniquiladores natos, en una época donde imperaba la fiebre del oro. Su último encargo es encontrar a un químico que tiene una fórmula infalible para detectar oro, sin tener que hacer búsquedas interminables, aunque ello conlleva su riesgo. Ese químico es Hermann Kermit Warm (Riz Ahmed), al que persigue John Morris (Jake Gyllenhaal) y que se acabará haciendo su socio, aunque su labor inicial era dejarle a Warm en bandeja a los hermanos para sustraérle la fórmula. Media película es la persecución, entre paradas, borracheras, noches a la intemperie con animales que les atacan y traumas del pasado que nos les dejan dormir.
Así los Hermanos Sisters van sufriendo una evolución en todo el trayecto, sus conversaciones, su manera distinta de ver las cosas, cambiará ya definitivamente cuando llegan a San Francisco y más concretamente cuando conocen a Warm y Morris. El exceso, la muerte, y pegar tiros, podrían cambiarse por algo más productivo y sin tanto riesgo.
Hablamos de un western atípico, que por un lado tiene los típicos tópicos, pero por otro aporta ese lado más racional y menos salvaje, encarnado por el papel de Riz Ahmed sobre todo, un tipo algo filósofo de la vida, pero también con mentalidad emprendedora y empresarial.
Nunca se ha de olvidar la codicia del hombre, y si hay oro de por medio mucho más.
El final del film es de lo más tierno que he visto en años.

Os dejo con el tráiler.






3. Yesterday de Danny Boyle


Muchas son las expectativas que había generado Yesterday, la nueva película dirigida por Danny Boyle (Trainspotting, Slumdog Millonaire, Trance, etc...) y con guión de Richard Curtis. Y muchas han sido las reacciones sobre ella, antes (sólo visto el tráiler) y después de verla (que es cuando hay que juzgar). Pero todo este revuelo, viene dado porque en la historia y en la música que se escucha en el film están The Beatles por medio, y claro ahí es cuando todo se dispara. Y tengo que decir que no es fácil, nada fácil, hilar una película de marcado acento romanticón con la música de los Beatles y que no sea empalagoso ni demasiado dulzón, y creo que este film lo consigue, de hecho sale bastante victorioso. Por otro lado, los muy fanáticos de la banda de Liverpool, pueden sufrir alguna sorpresa ya que no se trata de volver a oír sus canciones, es otro punto de vista distinto el que se muestra aquí, y esa es una de sus virtudes.
La trama de la película nos habla de Jack Malik, interpretado por Himesh Patel, un tipo que trabaja en un supermercado y canta canciones más bien mediocres y cuya mánager, Ellie Appleton, a la que da vida Lily James, es la única que confía en sus posibilidades y anima a seguir persistentemente hasta conseguir el éxito. Pero es cuando él tiene un accidente con su bicicleta en medio de un extraño apagón, y este es el cambio en el guión más curioso, cuando se da cuenta de que las canciones de The Beatles no las conoce nadie y que si él las interpreta (porque las recuerda) se puede hacer de oro. Y esa es la quimera que hace tan especial la película y que la sostiene hasta el final, si nadie excepto tú, conoce esas canciones y las puedes interpretar, serás famoso en breve, ya que el material es de primer orden.
Evidentemente para las personas que como fans de los Beatles fueran a ver la película, probablemente muchos pasarían de la historia de amor de los protagonistas, en la que el guionista es experto, y otros se meterían de lleno porque ven reflejada parte de su vida, pero de lo que estoy seguro, es de que hay un momento en la cinta donde se les saldrán los ojos de las órbitas e incluso se encogerá más de un corazón.
Por otro lado, me gusta ese enfoque de esa visión de buitres carroñeros que anidan en la industria musical y que en cuanto ven un diamante en bruto van a explotarlo para su propio beneficio, que aunque sea un tema muy manido, nunca está de más recordarlo.

Os dejo con el tráiler.






4. Green Book de Peter Farrelly


Peter Farrelly dirige Green Book, un biopic con tintes dramáticos pero con grandes dosis de humor. Ya el tráiler anunciaba una gran película, pero después de ver el pre-estreno en el cine en su día, he de decir que me parece una película extraordinaria y seria candidata a los Oscars, que al final se llevó como mejor película.
Viggo Mortensen y Mahershala Ali hacen un ejercicio interpretativo de mucho nivel, el primero interpretando a Tony Lip, un tipo duro e italoamericano del Bronx, que pasó poco por la escuela, y cuyos puños arreglan todo tipo de problemas, mientras el segundo da vida a Don Shirley, un sofisticado pianista, de refinados gustos musicales y también personales, que es afroamericano y de fama mundial. Tony, después de una pelea en un club nocturno donde trabajaba, busca trabajo, y de las muchas ofertas que tiene, decide ser chófer de Don, y realizar juntos una gira por el Sur de Estados Unidos, los estados más racistas, es decir, Pennsylvania, Alabama, Indiana, Carolina del Norte, etc... Hablamos del año 1962...
Pero esta película, y lo digo para calibrar si es una gran joya (que para mi sí lo es) o no, tiene un guión extraordinario, dos actores maravillosos, con gran química y en estado de gracia y una banda sonora memorable.
El film trata una historia real, la de la amistad que acabó surgiendo entre el refinado pianista y su chófer, relaciones públicas y demás cargos que fue sumando, y que se forjó en esa gira de unos dos meses de duración aproximada. Tony es algo racista, pero cuando empieza a escuchar a Don en sus conciertos, queda prendado, y acabará defendiéndole a capa y espada.
Lo mejor de esta historia y de la película, es que todo fluye de manera natural, no hay nada impostado y los pasos que se dan son coherentes y hacen que te creas la historia de principio a fin. Es tan así, que los propios personajes van sufriendo una evolución que permite que sus personalidades antagónicas, vayan poco a poco teniendo acercamientos y puntos de encuentro, tienen un toque quijotesco.
Todo esto se debe también a las magníficas interpretaciones de ambos, añadiendo matices propios de cada actor que hacen de su trabajo algo impecable.

Os dejo con el tráiler.





5. Midway de Roland Emmerich


Roland Emmerich es el director de Midway, un cineasta alemán al que le han llovido palos de toda clase y condición por muchas de sus cintas anteriores. Hablamos del director de Soldado Universal, Godzilla, Independence Day o 2012, en tono grandilocuente o catastrofista, o más serias como El Patriota. Pero es precisamente, en la onda seria de esta última, en la que ha enfocado Midway. Y no nos olvidemos de que tiene una gran calidad y sabe dar forma a historias como gusta en Hollywood.
Y aquí se mete en una historia de la que ya hay muchos antecedentes, pero que él convierte en puro espectáculo y con un sabor vintage que le queda realmente fastuoso, una mezcla de antiguo y moderno que alcanza momentos de excelencia.
Es importante reflejar una cosa que se dice al inicio, que está basada en hechos reales, pero claro siempre te queda la duda, los hechos reales para los ganadores son unos y para los perdedores son otros. Pero si he de mojarme, diré que el relato aquí es bastante fidedigno y se explican claves fundamentales de todo lo que sucedió tanto en el ataque japonés a Pearl Harbor, que recordemos está en Hawai, como las posteriores reacciones de todo tipo de Estados Unidos, y un amplio desarrollo de la decisiva Batalla de Midway. Pero la primera escena se desarrolla en Japón en 1937, y da muchas pistas del porqué del conflicto.
Sólo ya la escena del ataque a Pearl Harbor es una gozada visual, pero eso irá a más hasta explotar de manera grandilocuente en la mítica batalla del pacífico.
Por si fuera poco el reparto es brutal, Ed Skrien, Patrick Wilson, Luke Evans, Dennis Quaid (¡cómo está de mayor!), Woody Harrelson (excelso), Aaron Eckhart, etc., cuya labor es muy buena, aunque la construcción de los personajes les lleva a explotar los tópicos y no aportar mucho. Pero el Señor Emmerich, y esta es la gran virtud del film, ha hecho un tratamiento de la acción realmente brillante con unas batallas aéreas de lo mejor que se ha visto, que tienen una precisión, un ritmo y una devoción a su vez, absolutamente brutales. Evidentemente la tecnología del siglo XXI ayuda y la sabe aprovechar al máximo. Eso provoca que la narrativa quede algo coja, y no por su rigor histórico que diría es del 100%, sino porque la diferencia de intensidad y clímax entre las escenas bélicas y el resto de escenas es importante, aunque he de decir que incluso eso se lo perdono, porque con las batallas aéreas disfruta uno como un niño con zapatos nuevos, aparte de su magnífico homenaje a los criptógrafos.

Os dejo con el tráiler.

Las mejores películas de 2019 (6-10) Parte 2


Bueno ya llegamos a un tramo de la lista donde hay películas realmente disfrutables, y que por uno u otro motivo les ha faltado algo para estar en las posiciones de honor. Aquí tenemos una película que por fin hace homenaje a una de las mejores parejas cómicas del cine, un biopic sobre una de las marcas de coches míticas de la historia de las carreras de resistencia, la novena película de un ya mítico director norteamericano con sus coordenadas estilísticas intactas, una muy buena película española (he visto poco cine español de calidad este año, mea culpa) y por último la reciente película de un mítico actor y director norteamericano. Hay películas estrenadas un año antes en EEUU, que se estrenaron aquí este año.

6. Stan & Ollie de Jon S. Baird


Jon S. Baird dirige este biopic sobre una de las parejas de cómicos de origen británico más famosas, pero que reinaron en Hollywood desde finales de los años 20 hasta bien entrada la década de los 40, en el pasado siglo XX. Posteriormente, su carrera se centró en los teatros, en la cuesta abajo de su carrera, y es ahí, en esos últimos años, en los que está centrada esta película. Como es lógico pensar, hubiera sido más fácil y sencillo ocupar la cinta con los años de vino y rosas, los de más fama del dueto, pero sin embargo el director opta por un enfoque más melancólico, con todos los achaques de la vida, que ya siendo mayorcitos les afecta en todo, además de tener que hacer fuertes campañas de publicidad para que el público fuera a verlos.
Steve Coogan (Stan Laurel) y John C. Reilly (Ollie Hardy) están simplemente soberbios interpretando a la mítica pareja, y eso eleva la calidad del film de manera muy importante. Pero al principio de la película, se nos sitúa a los personajes en su época de apogeo, y nos da muchas de las claves de cosas que suceden en aquella época que luego años más adelante, serán rencillas entre ambos, algo que afeó su relación laboral. A partir de ahí, se produce el salto en el tiempo de casi 20 años, donde han aceptado hacer una gira teatral por Reino Unido, con el fin de cerrar el acuerdo para hacer un film que es una parodia sobre Robin Hood, sobre la cual no dejan de sacar ideas de la chistera continuamente.
Pero para mi la gran virtud del film, es hacernos ver que detrás de esos enormes humoristas, había dos personas que tenían sus vidas y que su dúo y los personajes que cada uno interpretaba, fueron en muchos momentos suplantadores de su propia personalidad, o dicho de otra forma, que Stan & Ollie se comieron a sus valedores.

Os dejo con el tráiler del film.






7. Ford v. Ferrari - de James Mangold


James Mangold dirige este extraordinario biopic, Le Mans' 66 se ha titulado aquí, que tiene como gran virtud construir una gran película basada en dos pilares tremendos, como son las grandes actuaciones de Matt Damon y Christian Bale, además de reconstruir fielmente una de las rivalidades más fuertes de la historia de las carreras de coches, la que hubo entre Ford y Ferrari en los años 60, y que tuvo a la pista del circuito galo de Le Mans y su mítica prueba de las 24 horas como protagonista.
Ferrari llevaba años ganando esa mítica carrera, pero Enzo Ferrari tenía poca liquidez, por lo que Ford intenta comprar a la escuadra italiana, Enzo se niega y despide a sus emisarios, es entonces cuando Ford recluta a los mejores ingenieros, pilotos y mecánicos para hacer un coche que gane la mítica carrera.
Matt Damon encarna a Carroll Shelby, un tipo que fue piloto y ganó la mítica carrera, pero cuyos problemas de salud le obligaron a retirarse, a partir de ahí decide hacer coches y se convierte en un visionario automovilístico. Conseguirá, no sin reparos por parte de la empresa Ford, que su amigo y gran piloto, el británico Ken Miles, al que da vida Christian Bale, construya un coche desde cero para conseguir ganar esa carrera en Francia. Todo ese tipo de procesos son largos, y los resultados no suelen ser buenos al principio, pero la perseverancia de ambos y las gestiones de Shelby con Henry Ford II, hicieron que al final Miles llevara ese coche a competir de igual a igual con los Ferrari. 
En definitiva Mangold consigue que el film se te pase volando, yo disfruté en mi butaca de manera increíble, además de que todas las recreaciones de las carreras, entrenamientos, primeros planos de seguimiento y más detalles, estén perfectamente hechos en este drama deportivo.

Os dejo con el tráiler.






8. Once upon a time in... Hollywood de Quentin Tarantino

Muchas eran las expectativas del nuevo film de Quentin Tarantino, Érase una vez en... Hollywood, y he de decir que en líneas generales me parece su mejor película desde hace mucho tiempo, aunque sigo diciendo que sus últimos films son demasiado largos, media hora sobrante más o menos, pero me refiero a un tema de síntesis nada más.
En este film, se habla sobre el cine desde dentro del cine, algo curioso cuando menos, pero digamos que el cine siempre ha tratado de convertir sueños en realidad, algo mágico que nos evade bastante del mundo en el que vivimos y que muchas veces nos permite seguir creyendo que hay cosas más bonitas, y que gracias a personajes del celuloide nos ayudan a imaginarlo. Grosso modo, esa sería la línea fundamental de la película.
La trama se centra en el final de los años 60, 1969 concretamente en Hollywood, donde la estrella de un western televisivo, Rick Dalton (al que da vida Leonardo Di Caprio), atraviesa por una etapa difícil, de cambios en el medio en el que habita, a los que intenta amoldarse, al igual que su doble Cliff Booth, al que interpreta de manera magistral Brad Pitt (cómo ha mejorado con el tiempo este actor) explotando de manera brutal su vena cómica, que ya sacara el propio Tarantino en Malditos Bastardos. La vida de Dalton está completamente ligada a Hollywood y tiene de vecinos a los recién casados Sharon Tate (Margot Robbie) y el prestigioso director Roman Polanski (Rafal Zawierucha).
Siendo este un film de claro estilo Tarantino, sin duda ha alcanzado la perfección dentro de su propio ámbito. Las escenas de Los Ángeles de finales de los 60, de esa gente del mundo del cine adinerada, que estaban de fiesta casi siempre, aderezadas con una banda sonora magistral (otra vez) son de las que se te quedan marcadas en la retina. Pero es ahí donde Quentin, en ese ambiente cuela sus instintos, sus fantasías, y cómo no, sus clásicos tarantinescos. Ahí están la sátira, la acidez y el sarcasmo del norteamericano a máximas revoluciones, haciendo un equilibrio majestuoso, casi de equilibrista, entre ficción y realidad.
Técnicamente el alarde de recursos visuales, cambios de cámara, planos cenitales y demás recursos que el director ha ido acumulando en su carrera, salen todos a la luz aquí en su noveno film.

Os dejo con el tráiler.






9. Quien a hierro mata de Paco Plaza


Paco Plaza dirige este thriller vengativo, que ya en el inicio nos muestra una escena que dejará claro de que va la historia, cuando un mejillón es aplastado de un manotazo. Nos encontramos en esta cinta con un cóctel explosivo donde hay violencia, ira, venganza, ambigüedad moral, etc., con un regusto bastante amargo a lo largo del metraje. Aquí se mezcla el sello de autor del valenciano con un aire de película surcoreana (influencia de un cine que le encanta a este director) dominando el drama en casi toda la historia. Una joya de película que te mantiene en suspense y en vilo hasta el final, con unos giros últimos que te dejan pegado a la butaca.
Todo se ambienta en un pequeño pueblo gallego donde vive Mario (Luis Tosar), un hombre ejemplar y en la residencia de ancianos donde trabaja como jefe de enfermeros, todos le aprecian. Pero cuando el narcotraficante más conocido de la zona, Antonio Padín (Xoán Cejudo), recién salido de la cárcel, ingresa en la residencia, Mario hará todo lo posible para que se sienta como en casa. Curiosamente el auténtico Antonio Padín fue un narco arrepentido, de los que el juez Garzón protegió de la mítica operación nécora, pero aquí los guionistas lo cambian por un narco ya en su vejez y que nunca se arrepintió.
Los dos hijos de Padín, Kike y Toño, están al mando del negocio familiar de droga, pero un fallo en una operación lleva a Kike (un extraordianario Enric Auquer) a la cárcel y les generará una gran deuda con un proveedor colombiano, una operación de la que el patriarca se había desentendido. Toño (otro gran Ismael Martínez) recurre al enfermero para que intente convencer a su padre de que asuma la deuda, pero Mario tiene planes distintos.
Suele suceder que en un pueblo como Cambados, no muy grande, todo el mundo se conoce, y a los narcos también se les reconoce rápido, porque sin duda dejaron huella en mucha gente de la zona. Un caldo de cultivo muy peligroso, que es la base de toda la trama.

Os dejo con el tráiler.







10. Richard Jewell de Clint Eastwood


Clint Eastwood a sus 89 años sigue en plena forma y nunca decepciona, habrá películas unas mejores que otras y aunque siempre se anda buscando la obra maestra perfecta, sigue haciendo films que están claramente en el notable alto. Y Richard Jewell no es una excepción, muy notable película en la que nos cuenta la historia basada en hechos reales de Richard, al que da vida Paul Walter Hauser, un héroe convertido en villano debido a una actuación mala del FBI, que se unió a un mundo periodístico lleno de sanguijuelas, que sólo buscaban culpar a alguien de algo que no eran capaces de averiguar, o simplemente no se lo propusieron, todo ello en medio de los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996.
Primero Clint, con mucho tino, nos presenta el señor Jewell, un tipo modesto que trabaja en un buffete de abogados llevando material a los miembros de la empresa, y siendo detallista con uno en concreto, Watson Bryant (Interpretado de manera bestial por Sam Rockwell) al que le comenta que su intención es ser policía y ayudar a los demás, por eso estudiaba el Código Penal por las noches. Consigue trabajos de guarda de seguridad, y en un campus universitario tendrá problemas al excederse más allá de sus competencias, por intentar mantener a raya a universitarios jóvenes dados a la bebida, situación que el rector del campus (bastante inepto) lo considera suficiente razón para despedirle. Pero Richard vuelve a trabajar de agente de seguridad, y está en un parque, el Centennial Olympic Park, donde se celebran conciertos relacionados con los eventos de los Juegos Olímpicos. Se da cuenta de una mochila sospechosa, avisa a los policías y empiezan a despejar la zona, su actuación evitó males mayores, y es convertido en héroe, se le suceden entrevistas y demás.
Es ahí donde está la clave del film, cuando los periodistas, en concreto Kathy Scruggs (Olivia Wilde) busca noticia desesperadamente y utilizando sus artes consigue saber que el FBI investiga a Jewell como posible culpable del atentado por su pasado. Una torpe investigación, que al salir a la luz pública por una portada de periódico, hará que Richard y su madre Bobi Jewell, a la que da vida una magnífica y ya veterana Kathy Bates, empiecen a sufrir un calvario que hará que su vida privada salte por los aires. Entonces, Richard recurre a Watson, aquel abogado al que él consideraba bueno, y será el que le ayude en un proceso muy duro.
Aquí Eastwood es muy crítico con la administración, sea del color que sea, gobernaba Clinton por aquel entonces, pero la investigación nefasta del FBI se lleva la peor parte.
Un muy notable film, con momentos de gran cine.

Os dejo con el tráiler.

lunes, 30 de diciembre de 2019

Las mejores películas de 2019 (11-15) Parte 3


Aquí ya vamos con un tramo de películas que aunque no acaban de ser redondas del todo para el que escribe, si que tienen momentos o partes en sus películas que me atraen especialmente, y situaciones, actuaciones o simplemente pasajes de cierta envergadura. Aquí están una película que se supone es el cierre de la saga de superhéroes de Marvel juntos, una notable película de un veterano director que nunca decepciona, un biopic de una estrella de la música popular, una película de época ambientada en Escocia en el siglo XVI y por último la última aventura del hombre araña. Algunos de estos films originalmente son del año anterior, pero su estreno en España fue en 2019, por eso están en la lista.

11. Avengers: Endgame de Anthony y Joe Russo


Endgame es el cierre de la saga Vengadores, pero es inevitable ver de donde venimos, ya que el principio de la película te lleva directamente al final de la anterior Infinity War donde Iron Man, después de la batalla con Thanos, quedó mal herido y a la deriva. De hecho el primer tramo del film, la primera hora, es el momento más bajo de este grupo de superhéroes, que han sufrido las duras consecuencias de que Thanos alcanzara el Guantelete del Infinito con sus seis gemas y consiguiera la devastación total del universo que propugnaba. Lo que hacen es poner todo en orden dentro de unos momentos de tensión tranquila donde el drama y la desolación sobrevuelan. Será Ant-Man, que ha estado cinco años perdido en el mundo cuántico, el que de una idea superlativa para poder volver a establecer el orden y recuperar las gemas, aunque no exenta de un riesgo enorme. Por otro lado buscan a Thanos... del que dan buena cuenta.
Los hermanos Anthony y Joe Russo aciertan de pleno, con una receta sencilla, y es aplicar la fórmula magistral que ha hecho que Marvel sea ese referente innovador y que no se estanca, en el mundo de las adaptaciones de cómics. Es decir, suman fuerzas, no dividen, y aprovechan al máximo todo lo que otros realizadores han aportado a la ya numerosa saga y sus propios puntos fuertes de las anteriores, pero sobre todo, incidiendo en ese carisma que cada uno de ellos ya tenía por separado, por lo que el resultado solo podía ser magnífico, la unión de virtudes de todos los implicados, hace que la suma sea beneficiosa siempre, además de aportar novedades. Y en este final de la saga han ido a redondear la faena, y desde luego el resultado no deja indiferente. Si que es cierto, que toda la saga tiene un pequeño talón de aquiles y es que su estructura y estética son tan parecidas, que a veces cuesta discernir en cual de las partes estás. Aún así, los hermanos Russo se han enfrentado también a un reto mayor, una profundidad mayor que explorar y han sido muy prudentes a la hora de repartir protagonismo entre tantos.
Gran película sin duda, pero me queda cierto resquemor, y la sensación al salir fue gloriosa por un lado por lo visto, pero también amarga... y también su metraje me parece excesivo, una tijera de media hora no hubiera estado mal.

Os dejo con el tráiler.







12. The Mule de Clint Eastwood


Los últimos films de Clint Eastwood me habían dejado una sensación irregular, aunque siempre son películas de las que sacar algo positivo, pero en las que la figura del héroe era la protagonista principal. Valoro mucho su labor como director, pero en The Mule, traducido aquí como Mula, tiene la novedad de que volvía a estar como actor, cosa que no sucedía desde 2012 (Trouble with the curve) y desde luego que siempre es un placer verle actuar, porque está realmente soberbio. Y es en esta película, en la que la figura del protagonista que él encarna, Earl Stone, la que cobra una magnitud primordial.
Basada en una increíble historia real que estaba recogida en un artículo del New York Times, Mula cuenta la historia de un nonagenario, al que su negocio de horticultor en el que siempre fue un crack, sufre un bajonazo con las nuevas tecnologías, que le llevan a una situación de ruina económica y de embargo de sus propiedades. Por si fuera poco, su excesiva dedicación al trabajo le ha hecho perder el contacto con su familia, cuya relación con ellos es casi nula (con excepción de su nieta que le adora), por lo que acepta un trabajo de conductor transportista, que entraña ciertos riesgos. Pronto verá que lo que hace es ser una "mula" que transporta cocaína para un cártel mexicano, siendo las cantidades cada vez más grandes al ser un buen y veterano conductor que pasa inadvertido para la policía.
Pero en esta historia aparecen todos los fantasmas personales del autor que son casi un clásico en su carrera, traumas como la familia, la hija y el padre ausente, situaciones en las que de nuevo ha de situarse al margen de la ley para acabar encontrando la paz con los suyos y consigo mismo. Evidentemente Eastwood enfoca de manera clásica la historia y con un tono muy amable, y por supuesto entrañable y con unos toques de humor maravillosos.
Pero también hay drama y mucho, tanto en el retrato social, en el paso del tiempo y los años, teniendo varios momentos que ponen el corazón en un puño al espectador que se mete a fondo en la historia.
Notable film, que gana con los visionados.

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13. Rocketman de Dexter Fletcher


Rocketman es el nuevo biopic acerca de una estrella del mundo de la música, dirigido por Dexter Fletcher y referido a Reginald Kenneth Dwight, alias Elton John. En mi caso particular estoy lejos de ser un fan acérrimo del británico, pero he de admitir que los temas que me gustan de su carrera, me gustan mucho. Pero aquí desde el inicio asistimos a la creación de un personaje, el de Elton John, que el protagonista interpretado magistralmente por Taron Egerton, irá tapando casi hasta enterrarlo, al niño tímido que era de pequeño.
Por otro lado el tratamiento del film como un musical en muchas partes, me gusta en algunos momentos, aunque en otros me sobran.
Pero esta película, tiene una peculiaridad que le hace realmente especial, y es que aparte de una excepcional dirección y unas interpretaciones fabulosas, tiene todo aquello que el protagonista ha tenido en su vida, es decir, acidez, crudeza, extremismos, cinismos, etc., muchas de las características que precisamente definen a Elton John. En un flashback muy interesante con el que empieza, Elton va a un sitio a curarse de sus adicciones, mientras toda la película es la explicación de porqué llega a esa situación límite y todas las causas de su alocada vida mientras estaba en la cima del mundo.Pero ante todo el gran acierto de este film es que apuesta desde el primer momento por el lado musical del protagonista, y no rehuye explicar como formó su dúo con Bernie Taupin (fantástico Jamie Bell), todos los cambios en su música y su manera de unirse a otros artistas, su evolución, sus crisis, y todo ello mezclado con su personalidad, su homosexualidad, los problemas con sus curiosos padres y todo aquello que rodeó la vida del artista Elton John. Hay momentos de extrema belleza donde se ve, por ejemplo, como iniciaba la composición de un tema en el piano de su casa, a luego sus conciertos multitudinarios lleno de drogas e irritado.
Buen film de un artista que no idolatro, pero por el que tengo respeto, grata sorpresa.

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14. Mary, Queen of Scots de Josie Rourke


Josie Rourke dirige este biopic histórico con alguna que otra licencia (es una película y no un documental), en el que nos describe la vida de María Estuardo, Reina de Escocia y su prima segunda la Reina Isabel I de Inglaterra. La película que comienza por el final con un breve flashback, se desarrolla de 1561 a 1587, desde que María regresa de Francia a su tierra después de haber enviudado, y reclamar su derecho al trono de Inglaterra, hasta el final de sus días donde muere decapitada. Pero hablamos de dos personalidades en constante revuelo de conspiraciones (en aquella época el poder de los hombres era casi completo), traiciones, discusiones con el poder político y sobre todo religioso, etc...
Saoirse Ronan da vida a María Estuardo, mientras Margot Robbie lo hace con la Reina Isabel, ambas en un duelo interpretativo soberbio, y con una curiosidad, ya que en el film se produce un encuentro entre ambas cuando eso no sucedió, siendo resuelto con un correr de velos bastante intrigante, dejándose ver la personalidad de cada una de ellas, muy inseguras. En el apartado de actores de reparto destaco a un impresionante Guy Pearce que encarna a William Cecil, consejero mayor de la reina, y una auténtica arpía.
La ambientación está muy lograda y la fotografía de John Mathieson me parece excelente. Hemos de tener en cuenta también el contexto histórico de la época, donde Inglaterra estaba metida en luchas internas y miraba poco al exterior.
María Estuardo se casó con su primo Enrique Estuardo, Lord Darnley (retratado en el film como un personaje bisexual) con quien tuvo un hijo, Jacobo, quien luego sería Rey de Inglaterra, interpretado por Jack Lowden. Como es algo tozudo en la historia de Escocia, la reina sufrió muchos intentos de usurpar su trono, hasta que una rebelión instigada por su hermanastro la hizo abdicar y ceder el trono a su hijo Jacobo, aún menor de edad.
La directora establece una lucha de egos femeninos, y a veces mezcla cosas distintas, como por ejemplo el tema religioso, ya que María era católica e Isabel comandaba la Iglesia Anglicana (llamados protestantes en el film). Las diferencias entre ambas las unían a las dos, más que enfrentarlas. Aunque he de decir, que el enfoque feminista de la película me parece un poco excesivo.

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15. Spider-Man: Far from home de John Watts


John Watts dirige magníficamente esta nueva entrega del hombre araña, que ha superado con creces mis expectativas, mirando al mismo nivel al clásico de Sam Raimi. Spider-Man Homecoming dejó un buen regusto, una apuesta agradable y que aportó buenas sensaciones. Pero aquí, no olvidemos, que ya todas las películas de Marvel tienen un enlace entre ellas, y lo que en esta sucede viene después de Endgame, último capítulo de Vengadores, donde desaparecía Tony Stark (de hecho se dedica el film a su figura in memoriam), y teniendo como delfín en el futuro a Peter Parker, que para Tony era su sucesor.
En esta cinta se apuesta desde el primer momento por la comedia romántica adolescente, pero en esta caso particular se mezcla de manera perfecta con la misión que tendrá que cumplir el joven superhéroe y que les llevará por varias localizaciones europeas (Venecia, Praga, Berlín, etc...) como si fuera un film de 007 teniendo algún que otro paralelismo.
Pero aquí una de las grandes apuestas está en el villano, Mysterio, encarnado por Jake Gyllenhaal que, en su línea, está soberbio. Nick Fury (Samuel L. Jackson) y el propio Peter Parker caen en la trampa de creer que Mysterio está de su lado, y tendrán que desenredar la madeja que ha puesto sobre ellos. El ataque de las criaturas elementales será una prueba de fuego en todos los sentidos.
Así las cosas, son dos horas de diversión auténtica, que se pasan volando, un hombre araña que está en su mejor momento y unas escenas post-créditos de lo más impactante que he visto en mucho tiempo y que marcará un enorme punto de inflexión para el arácnido humano a partir de ahora. Disfrutad con las escenas de drones (la batalla en la Torre de Londres es impresionante), con las vistas de Praga (ciudad que adoro) y todas las escenas rodadas allí y con un poco de pena por los destrozos en Venecia (también rodada de lujo).
El asunto es que noto algo de agotamiento, ya no sé de donde van a sacar más villanos...
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Las mejores películas de 2019 (16-20) Parte 4


Este año que se acaba ha sido mezcla de todo para el que escribe, y con muchas situaciones personales, tanto agradables como difíciles, pero ha tenido buena cosecha de películas, y yo paso a dar una lista de las 20 mejores, de aquellas que he podido ver, y que más me han transmitido, fascinado o impactado.
Haciendo memoria rescato ahora las que han quedado en los puestos del 16 al 20, es decir, que me han gustado pero por alguna circunstancia no me han acabado de rematar del todo, o porque tenían algunas por encima que eran de mayor gusto personal. Lo malo en esto del cine es que, como es sabido, hay películas sobre todo americanas, que se estrenan allí a final de este año y aquí no se ven hasta el año siguiente 2020, por lo que a veces algo se escapa.

16. Knives out de Rian Johnson


Rian Johnson dirige y guioniza Puñales por la espalda, como se ha traducido aquí su nuevo film Knives out. Se trata de una novela de misterio en onda Agatha Christie, llevada por fin a la gran pantalla por este cineasta, aunque también tira de otras influencias. Johnson ha tirado de chequera y ha contratado a actores veteranos de renombre y otros más jóvenes de gran nivel, un gran elenco para contarnos la historia de la misteriosa muerte de Harlan Thrombey, al que da vida Christopher Plummer, un nombre que hace homenaje a las novelas de "Elige tu propia aventura". Lo que hace es una tragicomedia, a través de un adictivo juego, consiguiendo momentos muy interesantes y brillantes.
Toda la trama está en un único escenario, una casa, la de Harlan Thrombey, y todo sucede allí, la fiesta de su 85 cumpleaños, las discusiones con sus hijos y familiares, y finalmente su muerte esa misma noche. Si bien es un film juguetón, consigue tener un equilibrio bastante bueno entre el aire a novela de misterio y la parte cómica, aunque para mi gusto se alargue en exceso en su último tramo y hubiera quedado más aseada con unos veinte minutos menos.

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17. It, Chapter two de Andy Muschietti


Andy Muschietti, el director argentino, dirige también esta segunda parte de It, la novela de Stephen King, con este punto final, su capítulo 2, una tarea gigante, que se ha dividido en dos partes, una novela titánica llevada a la gran pantalla con un trabajo encomiable. La It de hace dos años, como ya dije aquí, centraba la trama en seguir las andanzas de un grupo de adolescentes a finales de los años 80 (1989 para ser concretos) en un pueblo llamado Derry, en el estado de Maine, Estados Unidos, que empezaban con la desaparición de Georgie, hermano de uno de los protagonistas, Bill. Todo venía por Pennywise, un monstruoso y diabólico ser que adopta forma de payaso y que habitaba en el alcantarillado de la ciudad, alimentándose de niños que iban desapareciendo de manera misteriosa. A partir de ahí, también salían más temáticas como traumas infantiles, el ahora tan famoso bullying (pero que siempre ha existido), miedos interiores y la maduración de los personajes que plantan cara con valentía al mal encarnado en ese payaso.
Una de las frases que quedaron de aquella primera parte, de ese grupo de adolescentes era la que decía "Somos perdedores y siempre lo seremos". En esta segunda parte han pasado 27 años de aquello, desde que ese Club de los Perdedores formado por Bill (James McAvoy), Beverly (Jessica Chastain), Richie (Bill Hader), Ben (Jay Ryan), Eddie (James Ransone), Mike (Isaiah Mustafa) y Stanley (Andy Bean) se enfrentaron al macabro y despiadado Pennywise (Bill Skarsgärd). Abandonaron Derry, el pueblo que tantos problemas les ocasionó, pero ahora ya siendo adultos, siguen sin poder escapar de su pasado. Es Mike el que les llama, porque vuelven a pasar cosas extrañas en el pueblo, decide reunirlos de nuevo para poder superar sus traumas de la infancia, no sin cierto miedo y resistencia inicial por parte de muchos de ellos.
Esta segunda parte también peca de exceso de minutaje, se me hizo eterna.

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18. Doctor Sleep de Mike Flanagan


Doctor sueño es un film dirigido por Mike Flanagan, que es una secuela del film El resplandor de 1980 que en su día dirigió Stanley Kubrick basado en la famosa novela de Stephen King, de 1977, tercer libro del creador de It, y la que le consolidó como líder en el género de terror. La secuela de ese libro se publicó en 2013, en la que el hijo de Jack Torrance (al que daba vida Jack Nicholson en la vieja cinta de Kubrick), Danny, ahora adulto (que ahora interpreta Ewan McGregor), usa su resplandor en un hospicio de personas moribundas, a los que él ayuda a morir plácidamente. Pero Danny, es un hombre al que le persigue su pasado, ya que sigue traumatizado, tiene problemas de ira y alcoholismo, asuntos heredados de su padre. El resurgimiento de sus habilidades psíquicas en la ciudad que le acoge, hará que una niña contacte con él, Abra Stone, de una potencia sensorial brutal, que está perseguida por un grupo de vampiros casi inmortales, que se alimentan del vapor liberado por personas que poseen el resplandor, mientras son torturados hasta la muerte.
Aquí lo que se produce, aún habiendo escuchado a su director que el centro de este película es el personaje de Danny cuando ya es mayor, es la unión de varias películas en una sola, la adaptación de King, la de Kubrick, su secuela y la propia del director Flanagan. La película en si, y esto es innegable, es un remake de la de 1980, de hecho la historia parte en su primera escena en ese año, con la presentación de los vampiros y sus fechorías. Pero aquí no sólo hay un homenaje a aquel film de Kubrick, sino que hay elementos de los que se ha apropiado y a otros (incluidos los actores) les han puesto otras caras, eso si, sin perder la fidelidad a la novela de King. No quiero decir con esto que este film se apodere de cosas de la cinta de Kubrick, pero desde luego hay algunas evidencias notables.
Otro film al que le sobran 20 o 30 minutos.

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19. Star Wars: The Rise of Skywalker de J.J. Abrams


J.J. Abrams ha retomado la dirección en el que se supone es el cierre de la trilogía Star Wars, y no sólo eso, el cierre de una saga entera de 9 episodios. No conviene olvidar que desde 2012 George Lucas ya no tenía el control de la saga, que pasó a Disney. Y he de decir, como ya dije en su día del Episodio VIII, donde había unos fallos de guión de Rian Johnson que hacían bajar el nivel, que en esta última entrega era en la que muchas cosas debían quedar resueltas, y en la que debían desaparecer los pocos personajes antiguos que quedaban y hacerlo de una manera digna para ellos. Como ya hizo en el Episodio VII, Abrams despliega su maestría para el entretenimiento, y en la primera parte de la película sobre todo, lo hay a raudales. En eso sigue sin decepcionar, otro tema es como lidia con cuestiones fundamentales. Se trata de un traca final arriesgada, donde hay aciertos, pero también errores dolorosos.
Qué duda cabe que el director debía dar mucha información y desde luego hay sobreabundancia de ella y da la sensación de que ha tratado por todos los medios de que nada se quedara en el tintero, que todo tuviera su explicación y que se disiparan todas las dudas que episodios anteriores habían provocado. Pero para mí, una clave muy importante en toda esta última trilogía, era el personaje de Kylo Ren, ya que sustituir nada más y nada menos que al mejor villano de la historia como era Darth Vader, no es tarea sencilla, y aquí era donde ese personaje debía explotar, y sinceramente la decepción ha sido tremenda, eso hace que cojee todo el film, a pesar de recuperar al malvado Palpatine. Y cuando digo explotar, es que fuera lo más parecido a aquel malvado Vader, pero está a años luz.

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20. Ad Astra de James Gray


James Gray dirige esta odisea espacial llamada Ad Astra y que tiene a Brad Pitt como absoluto protagonista principal. Pitt da vida a Roy McBride, un astronauta que recibe una misión muy difícil y particular, la de localizar a su padre en los confines remotos del sistema solar, allá por Neptuno, quien lleva varias décadas desaparecido, pero del que tienen sospechas de que está detrás de una amenaza que podría acabar con la destrucción de la Tierra. Su padre, Clifford McBride, al que interpreta Tommy Lee Jones, es un héroe para todos los astronautas, un descubridor del espacio, un auténtico referente, pero cuya vida personal no cuidó o no se interesó de cuidar. Hay muchas escenas del espacio cuidadas especialmente y eso se agradece, pero siendo esa la temática, a día de hoy, ya se da por hecho.
Pero ese viaje que Roy hace, en un principio tiene a Thomas Pruitt (Donald Sutherland), un compañero de juventud de su padre, como compañero de viaje y asesor, aunque también con la labor de la empresa (la Nasa no se cita, tiene otro nombre) de vigilar a Roy, cuyas cualidades son extraordinarias. El viaje va primero a la Luna, donde hay una ciudad montada literalmente (se supone que estamos hablando dentro de muchos años), y donde sufren un ataque sobre ruedas que elimina a todos sus acompañantes, de ahí a Marte, donde será obligado por la empresa a mandar mensajes a su padre, sin recibir respuesta.
Pero es a partir de ahí, cuando Roy decide ir por libre, y se montará en una nave que le lleva al Proyecto Lima ubicado cerca de Neptuno, última posición referida de Clifford.
Brad Pitt estando muy bien, sufre que el director no saque más partido a su personaje, que se pierde en traumas internos.

Os dejo con el tráiler.