domingo, 24 de mayo de 2020

Mejores escenas cómicas del cine (LXXXII)


Hannah y sus hermanas pasa por ser una de las películas más importantes de la filmografía de Woody Allen, realizada en 1986. Es un film, donde hay distintas líneas argumentales que siguen a los protagonistas según los temas que interesan al director. Un equilibrio perfecto entre comedia y drama, con un guión tremendo. Tanto el inicio del film, como el final, transcurren en la celebración del Día de Acción de Gracias con un lapso de años, pero entre medias nos cuenta la vida de Hannah (Mia Farrow) casada con Elliot (Michael Caine), y que antes lo estuvo con Mickey (Woody Allen), pero cuya relación no está en su momento más alto, ya que él está enamorado de Lee (Barbara Hershey), una de las hermanas de su mujer, que a su vez es novia de Frederick (Max Von Sydow) un tipo bastante más mayor que ella, con el que ya no está tan a gusto. La tercera hermana es Holly (Dianne Wiest), una aspirante a actriz, cocainómana, que hace trabajos de catering junto a una amiga porque necesita dinero, además de ser bastante desastre para los hombres.
Pero la historia de Mickey, el ex-marido de Hannah es alucinante, se trata de un tipo hipocondríaco, que piensa a todas horas que tendrá una enfermedad grave, aunque esté bien y sólo tenga algún síntoma anormal. Pero en un momento del film, en una crisis existencial gorda, y siendo judío, decide cambiar de religión, primero prueba con el catolicismo, cosa que a sus padres les cabrea mucho (Hellen Miller y Leo Postrel), luego lo intenta con los Hare Krishna...


Os dejo con la chanante escena.

domingo, 17 de mayo de 2020

Mejores escenas cómicas del cine (LXXXI)


En el año 2001 Woody Allen dirige y protagoniza La maldición del escorpión de Jade, una muy divertida comedia que transcurre en 1940 en New York. C.W. Briggs (Woody Allen), es el investigador de una compañía de seguros con mucho crédito, pero empieza a tener mala relación con una implacable ejecutiva recientemente contratada Betty Ann (Helen Hunt) que ha llegado para modernizar la compañía y optimizar los recursos de la compañía, además de estar liada con el jefe casado, Chris Magruder al que da vida Dan Aykroyd.
Celebran el cumpleaños de uno de los empleados de la empresa y C.W y Betty Ann se someten a una sesión de hipnosis, a partir de la cual se suceden misteriosos robos que traen de cabeza a la agencia.
Uno de los robos es en la casa de los Kensington, a donde va a investigar C.W. Briggs al que sorprende Laura (Charlize Theron), la hija de la familia con fama de caza hombres, y que intenta ligar con el investigador, a la vez que él también lo hace, ambos dicen "que siempre cazan a su presa". El momento en que él dice que se va a marcar unas flexiones antes de que ella llegue, me hizo morirme de la risa. Mientras suena Sophisticated Lady de Duke Ellington de 1933...


Os dejo con la cómica escena.

domingo, 10 de mayo de 2020

Mientras dure la guerra (2019)


Sigo con aquellas películas que se me quedaron pendientes del año pasado, y este fin de semana le tocó el turno a Mientras dure la guerra, dirigida por Alejandro Amenábar. Alejandro me parece un gran director, soy fan de sus primeras películas (sobre todo de Tésis y Abre los ojos, aunque también de Mar Adentro), pero mi interés por su obra posterior ha ido decayendo, ya Ágora fue un punto de inflexión en su momento para mí, y películas como Regresión me hicieron alejarme mucho de su cine. Pero el año pasado, decidió volver a una senda más coherente con esta nueva cinta, aplicando una receta sencilla, una buena historia (la de nuestro país) y utilizando un elenco de actores patrios de primer nivel. 
Esta película tiene el gran valor de desmontar varios clichés, sobre todo a ese que dice que el cine español no evoluciona, que siempre se habla de los mismos temas desde el mismo prisma, que todo eso es subvencionado, etc., y además sirve para ver lo estancada que sigue nuestra sociedad desde 1936, pero que contrasta con lo alto que vuela nuestro cine. Aquí en concreto, tanto diseño de producción como fotografía son sublimes, vaya eso por delante.


La película arranca en Salamanca, el 19 de junio de 1936, donde el célebre escritor de origen vasco Miguel de Unamuno, al que da vida un magnífico Karra Elejalde, decide apoyar públicamente la sublevación militar que promete traer orden a la convulsa situación del país, en el que la II República se ha ahogado en múltiples batallas internas, y a la que Unamuno critica por no haber sabido conducir con lucidez al país y meterlo en muchos problemas. A causa de eso, el escritor es destituido por el aún gobierno republicano, como Rector de la Universidad de Salamanca.
Paralelamente se nos narra lo que sucede en el bando nacional, en el que el general Franco (al que da vida Santi Priego), procedente de Marruecos, consigue sumar sus tropas al frente sublevado e inicia una exitosa campaña con la secreta esperanza de hacerse con el mando único de la guerra. Es ahí donde José Millán Astray, el fundador de la Legión, será clave apoyando al general para su ascenso y acumule el mando total, al que da vida un excelente y soberbio Eduard Fernández.


Pero el conflicto se torna cada vez más sangriento y el encarcelamiento de compañeros de Unamuno como Atilano Coco (Luis Zahera) o Salvador Vila (Carlos Serrano-Clark) con los que solía tomar café en la Plaza Mayor de Salamanca, empezarán a hacer cambiar su postura, que no estaba adscrita a ningún signo político, y a sopesar sus principios. Pero el egregio escritor es tenido en muy alta estima por Franco y su mujer, y cuando este es nombrado Jefe del Estado de la zona nacional y traslada su cuartel general a Salamanca, Unamuno acudirá pensando que el general le escuchará y dejará libres a sus amigos. Allí se dará cuenta de las verdaderas intenciones de Franco, y de que sus amigos serán ejecutados.
También se describen los últimos meses de vida de Don Miguel, que no llegaría a ver el siguiente año, ni la desastrosa guerra que dividió al país en dos.


Pero lo que para mí eleva este film a la categoría de muy buena película, y nos devuelve al mejor Amenábar, es como el director nos muestra los hechos tal y como fueron sin ofrecer juicios de valor de ningún tipo, una pequeña lección de historia, para saber de donde vinieron las cosas y como se llegaron a otras. Pero a su vez, esta película no deja de ser un aviso a navegantes, para hacernos ver que los errores que se cometieron en esa época, no deberían volverse a cometer en la actualidad, a través de metáforas audiovisuales.
Estremece la actuación de Karra, que por momentos emociona mucho, y en su persona se posa lo que será la imagen de una pena tan grande, como es la de de ver a tu país enfrentado entre hermanos a fuego y sangre.
Nathalie Poza, Patricia López Arnaiz, Luis Callejo, Inma Cuevas o Tito Valverde entre otros, son varios de los secundarios que dan un empaque tremendo a toda la película.


Os dejo con el tráiler de la película.

lunes, 4 de mayo de 2020

Mejores escenas cómicas del cine (LXXX)


En el año 2000 Woody Allen dirige y protagoniza Granujas de medio pelo, una divertida e hilarante comedia en la que Ray Winkler (al que da vida Woody Allen), ha salido de la cárcel y está cansado de trabajar de lavaplatos. Se le ocurre una brillante idea, abrir una tienda de galletas que hace su mujer, contigua a un banco que quiere robar haciendo un túnel desde el sótano, acompañado de unos rateros de poca monta llamados Denny (Michael Rapaport), Tommy (Tony Darrow) y Benny (Jon Lovitz).
Mientras su mujer Frenchy, interpretada por Tracey Ullman, hace de tapadera con lo de las galletas, esta curiosa banda planea, antes de saber si su plan será efectivo, como se repartirían la pasta una vez conseguido el botín. En esa discusión, llegan a una repartición razonable al principio, hasta que intentan que Frenchy entre en el reparto, entonces Denny habla de quebrados... que no los domina mucho...


Os dejo con la chanante escena.

jueves, 30 de abril de 2020

Bandas sonoras míticas de películas (XXX)


En 1969 John Schlesinger dirige Cowboy de medianoche, basada en la novela de James Leo Herlihy. Nos narra la historia de Joe Buck (Jon Voight), un joven texano marcado por las experiencias sufridas con su abuela y su novia, que decide abandonar su puesto de trabajo en su ciudad natal, para probar fortuna como gigoló en las muy diferentes tierras lejanas de New York. Se trata de el típico "vividor" como él mismo se define, ataviado con su zamarra de flecos, su sombrero de cowboy, su inseparable radio y su maleta de piel de vaca, que se va decidido a vivir de sus artes amatorias con adineradas mujeres sedientas de sexo de chicarrones del salvaje oeste como él. Esos sueños están en su cabeza, hasta que se topa con una realidad bastante distinta y cruel a la que se había imaginado, y que terminará compartiendo con un enfermizo ladronzuelo de poca monta llamado Ratso Rizzo y al que da vida Dustin Hoffman. Su caída de gigoló a chapero será descrita de una manera brutal en el film.
La banda sonora estaba compuesta por John Barry, con el añadido de la canción de Harry Nilson, ese mítico Everybody's talkin'. El tema central de la película con armónica es una delicia absoluta y hoy la quería recordar.


Os dejo con el Midnight Cowboy theme.

miércoles, 29 de abril de 2020

Hippie (2019)


Javier Cumella dirige este corto titulado Hippie, y que tiene a los cuatro miembros de una familia como protagonistas, el Padre al que interpreta Mauro Muñiz, la madre a la que da vida Flora López, y los hijos, María que es Mariu Bárcenas y Guille que es Mateo Jalón.
En dicha comida surge la conversación acerca de si la hija había ido a ver a la abuela, y ella contesta que no, que había ido a una exposición con un amigo, compañero de la facultad de Trabajo Social donde estudia. A partir de ahí, se suceden las preguntas sobre el amigo, al que tanto padre como hermano acusan de ser un perro flauta sin conocerlo, sólo por lo que ella dice que hace, de colaborar con gente en riesgo de exclusión, participar en alguna ONG y demás actividades culturales y solidarias. Sólo la madre la entiende, y le echa el típico capote diciendo que si es buena persona, pues es lo que importa.


Os dejo con este magnífico corto.

martes, 28 de abril de 2020

Mejores escenas cómicas del cine (LXXIX)


Como decía ayer, en 1986 Peter Faiman dirige Cocodrilo Dundee, una historia acerca de un rudo  pero amigable cazador de cocodrilos en la parte más salvaje de Australia, y que se llama Michael Dundee, al que da vida Paul Hogan. Su filosofía de vida, bebedor imbatible, ecologista aunque no lo diga abiertamente y con un sentido del humor que le hace granjearse amigos siempre llama la atención de Sue Charlton (Linda Kozlowski), una reportera de un periódico de New York que decide ir a las antípodas para visitarle y conocerle. Una vez allí y vividas diversas peripecias, ella decide llevarlo a New York junto con ella. Decir que ambos se enamoraron en el rodaje y fueron pareja muchos años...
Será en New York donde no dejen de suceder escenas impagables, como en una fiesta a la que es invitado por Sue y su padre Sam Charlton (director del periódico donde trabaja su hija) que le presenta a unas personas, y en la conversación a parte de decir que caza búfalos en Australia, da su opinión sobre la ciudad que le parece algo manicomio, luego Sue le hará saber que una de las personas de la charla sigue teniendo consulta con el psiquiatra, pero eso para Dundee es cuestionable, ya que prefiere pasar esos malos momentos con amigos.


Os dejo con la graciosa escena.

lunes, 27 de abril de 2020

Mejores escenas cómicas del cine (LXXVIII)



En 1986 Peter Faiman dirige Cocodrilo Dundee, una historia acerca de un rudo  pero amigable cazador de cocodrilos en la parte más salvaje de Australia, y que se llama Michael Dundee, al que da vida Paul Hogan. Su filosofía de vida, bebedor imbatible, ecologista aunque no lo diga abiertamente y con un sentido del humor que le hace granjearse amigos siempre llama la atención de Sue Charlton (Linda Kozlowski), una reportera de un periódico de New York que decide ir a las antípodas para visitarle y conocerle. Una vez allí y vividas diversas peripecias, ella decide llevarlo a New York junto con ella. Decir que ambos se enamoraron en el rodaje y fueron pareja muchos años...
Será en New York donde no dejen de suceder escenas impagables, como la del momento en que unos tipos intentan robarles por la noche en la calle, sacándoles un cuchillo, a lo que Dundee responde sacando su cuchillo con el que mataba cocodrilos... visiblemente mayor y más grande.



Os dejo con la escena cómica.

domingo, 26 de abril de 2020

Escenas míticas del cine (CXXXI)


Blade Runner fue dirigida por Ridley Scott y estrenada en 1982, está considerada como una de las mejores películas de la era moderna, y un título absolutamente de referencia a la hora de hablar de ciencia ficción en el cine. No en vano, la historia está inspirada en una novela de Philip K.Dick, autor de referencia para los aficionados a este género que tantas historias aporta y del que el cine bebe cada vez más. Dicha novela se titulaba "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", pero Scott buscó y buscó un título más atractivo y potente, hasta que dio con este de mayor relevancia.
Blade Runner nos sitúa en un futuro distópico, aproximadamente en el año 2019, donde la ciencia ha avanzado tanto que se pueden crear copias casi exactas de los seres humanos que se dediquen a los trabajos más arriesgados. Estos seres, que reciben el nombre de replicantes, son como una versión mejorada del ser humano en el aspecto físico, pero también tienen carencias a la hora de sentir y expresar emociones, eso si, el modelo Nexus 6 tiene el problema de que sólo tiene 4 años de vida. Aún así, debido a que su número ha crecido tanto en los últimos años, se acaban convirtiendo en una minoría que puede resultar peligrosa, o revoltosa al menos, y se prohíbe su presencia en La Tierra, si bien son esenciales en otras colonias fuera de nuestro planeta.
La banda sonora de Vangelis, es simplemente espectacular. Hay muchas veces que las bandas sonoras de las películas son un apoyo sin más, en este caso forma parte, o es la médula espinal de lo que se nos cuenta. Para ello Vangelis, que venía de ganar el Óscar con Carros de fuego el año anterior, define el tempo de la narración, contribuye de manera decisiva a la ambientación, y sobre todo nos sumerge en unas sensaciones que nos meten de manera definitiva en el universo futurista que propone el director, sin que nos demos cuenta.
La escena inicial dentro del film, tiene características que pasan a la historia por si mismas, ya que la ambientación, esas pantallas gigantes con las imágenes de mujeres orientales haciendo anuncios o cantando, Coca-Cola o TDK en carteles de neón, las imágenes de la ciudad y del edificio de Tyrell donde se crean los replicantes son inolvidables, guiadas de manera bestial por esa música subyugante del Main title de Vangelis.


Recordemos esa escena en versión original.

sábado, 25 de abril de 2020

Escenas míticas del cine (CXXX)


Christopher Nolan dirige en 2008 El Caballero Oscuro, su obra cumbre de la trilogía sobre Batman, que empezara a un altísimo nivel con Batman Begins dos años antes, pero que aquí por diversas cuestiones supera y alcanza la excelencia. Aquí expande sus grandes cualidades y se abre totalmente en un lucimiento espectacular. Desde la escena inicial del atraco a un banco,  el film no decae ni un sólo instante, haciendo que mantengas la atención sin pestañear todo el metraje, con un ritmo trepidante, un montaje bestial y una fotografía fuera de serie, que además se irá tornando oscura hacia la parte final.
El choque que se produce entre Batman (Christian Bale) y el Joker (Heath Ledger) es brutal, ya que ambos se rigen por principios que les obligan a no acabar de forma voluntaria con el otro. Aquí Bruce Wayne es más humano y no puede permitirse dejar morir a los villanos, los necesita. En este punto, Joker es una bomba de relojería a punto de explotar, algo impredecible, como un accidente que puede suceder en cualquier momento. El trabajo de Heath Ledger fue colosal, haciendo de un Joker llevado continuamente por una locura controlada, que le hacía ser enormemente peligroso. 
Batman es el azote de la delincuencia en Gotham, y será el Joker quien proponga a la mafia de la ciudad acabar con el hombre murciélago. Pero al final, después de volver a salvar a la ciudad de los malos, él no es un héroe, y así se lo hace saber a Gordon (Gary Oldman) en la escena final, es un guardián silencioso, un protector vigilante... un caballero oscuro. 


Os dejo con la mítica escena final de El Caballero Oscuro.

viernes, 24 de abril de 2020

Mejores escenas cómicas del cine (LXXVII)


En 1991 Jim Abrahams dirige Hot Shots, en lo que fue una separación en toda regla de sus antiguos compañeros de andanzas, los hermanos David Zucker que se quedó con la franquicia de Agárralo como puedas, mientras que Jerry Zucker intentó una carrera más seria en Hollywood, sin abandonar el humor, con películas como Ghost o El primer caballero.
Jim Abrahams se quedó con sus propios proyectos, entre los que estaba esta de Hot Shots, una parodia en tono burlesco de Top Gun.
Ni que decir tiene, que para mi no llega al suelo de los talones a Aterriza como puedas (1980) o Top Secret (1984), sus auténticas joyas, pero desde luego sigue teniendo sus escenas graciosas y a un Lloyd Bridges muy inspirado. En su papel del Admirante Benson, llega a la base para dirigir las operaciones, y ya desde el principio destaca por lo curioso de su proceder, como por ejemplo cuando le da la charla a los pilotos, antes de una sesión de maniobras. Luego harán la maniobra de vuelo rasante en la que Toper Harley hará de las suyas.
Toper Harley es interpretado por Charlie Sheen, que convive con el legado de su padre, y tiene una dura rivalidad con Kent Gregory, al que da vida Cary Elwes.



Os dejo con la cómica escena.

domingo, 19 de abril de 2020

Escenas míticas del cine (CXXIX)


En el año 2012 Christopher Nolan cerró su trilogía gloriosa de Batman, que había iniciado con Batman Begins (2005) y El Caballero Oscuro (2008) (obra maestra) y lo hace con El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace. En aquella primera se centraba en la creación del héroe, mientras en la segunda salía airoso del reto más difícil posible, aunque fuera a costa de traicionar las reglas que había jurado cumplir. Ahora es el momento de la decadencia, de darlo todo y salir por donde se pueda. Aquí Batman y Bruce Wayne están más diferenciados que nunca, un Wayne que hace todo lo posible por agarrarse a la poca humanidad que le queda y un Batman en plan casi kamikaze para salvar Gotham a cualquier precio, donde un Christian Bale portentoso borda a ambos. 
Un personaje que se agiganta mucho es el del comisario Gordon, al que Gary Oldman borda, y que es un personaje que empezó como un don nadie en la primera parte, en la segunda sube en importancia, pero aquí será crucial para ayudar a Batman cuando se lo pide.
Pero la diferencia es que aquí ya no está Joker, ahora el villano es Bane, bordado por un extraordinario Tom Hardy (que se puso bien fornido, por cierto), un malo muy potente, que hasta los 3/4 del film funciona perfectamente, es capaz de matar solo con sus manos, pero sus secuaces no dan sensación de peligro, como él, y además se diluye en la parte final, y creo que no se le aprovecha del todo, siendo un personaje lleno de potencial.
En una de las escenas de absoluto dominio del mal, Bane, antes de liberar a los reclusos de una prisión, da un discurso en el que astutamente dice que dará el poder al pueblo, pero lo que provocará es la anarquía total.


Os dejo con la mítica escena.

viernes, 10 de abril de 2020

Escenas míticas del cine (CXXVIII)


Muchas veces hay películas que descubres de la manera más inverosímil, u otras que por tener el típico recelo al ser una precuela de una obra maestra, no te decides a verla sin prejuicios. Ayer rompí esa barrera con El origen del planeta de los simios, dirigida por Rupert Wyatt en 2011, algo que estos días de confinamiento empieza a ser habitual, tener sesiones maratonianas.
Hacer remakes sobre la cinta original de 1968, sólo tuvo a un valiente Tim Burton en 2001, con éxito en taquilla, pero bastantes palos a nivel de crítica.
Quizás por eso, esta precuela, de la que poco se esperaba, salió tremendamente reforzada y es una joya que tiene mucha más chicha de la que aparenta, y sobre todo una cuestión que cuando salió pudo pasar algo desapercibida, pero bien mirada ahora en el momento que vivimos, puede abrir mentes acerca de como un virus puede salir de un laboratorio... ahí lo dejo para quien quiera pensar libremente. Pero la puesta al día de la novela de Pierre Boulle, me parece magnífica y el respeto a la original también. Un film, que para mí, crecerá mucho en la época que nos ha tocado vivir, y pasará de buena a muy muy buena, por no decir excelente, desde luego verla ahora cambia mucho el concepto, digamos que lo agranda.


La trama del film comienza con los experimentos del joven científico Will Rodman (James Franco), cuyas investigaciones le llevan a encontrar un tratamiento para el Alzheimer (una enfermedad que padece su padre Charles, John Lithgow), que se prueba primero en simios. Un accidente que se va de las manos, hace que suspendan el proyecto, tomando la dirección de la empresa la decisión de eliminar a los monos que se "prestaron" a ser cobayas. César es el bebé primate de una de las hembras y que Will salvará de la quema, llevándoselo a casa y alejándole de la crueldad humana, pero a la vez no cesará en su actividad como científico, ya que observa como los experimentos hechos en la madre tenían continuidad en su bebé simio. A partir de ahí todo cambiará, y el rumbo de los acontecimientos cambiará la historia con una de sus grandes ironías. Surgirá el alzamiento de nuestros supuestos antepasados más directos, como escarnio a nuestro egoísmo y dejadez hacia los demás seres del planeta.


Cuando César (Andy Serkis) ya es mayor, tendrá un enfrentamiento con un vecino, protegiendo a Charles, lo que provoca que le retiren la custodia a Will, y vaya a un centro donde le meten con muchos más simios, de mucha menor inteligencia que la suya, es decir, normales. 
Andy Serkis está sublime dando vida a César, que a pesar de sus lógicos tratamientos digitales, tiene una mirada y gestos que se te quedan clavados y que la cámara capta con finura y sobriedad.
Es por esto, que hay una escena que me puso la carne de gallina, es cuando César pronuncia su primera palabra, y se alza como líder de su manada, dando un golpe, nunca mejor dicho, a su carcelero en el zoo de los simios, será el inicio de una rebelión en la que sin duda te lleva a ponerte de parte de los simios.

Os dejo con la ya mítica escena.

domingo, 5 de abril de 2020

Escenas míticas del cine (CXXVII)


Guy Ritchie y su nuevo Sherlock Holmes obtuvieron un notable éxito de taquilla con la primera entrega, y ya se sabe, si algo es rentable, se hace inevitable una segunda parte con el fin de aumentar los réditos. En 2011 salió Sherlock Holmes: Juego de sombras y he de decir que esta segunda entrega me parece superar a la primera en varios aspectos, a pesar de un comienzo insulso. Tras desbaratar los planes de Lord Blackwood (un personaje que podría haber dado mucho más de sí), Holmes y su fiel amigo Watson, hacen frente en esta nueva entrega a un enemigo más inteligente y peligroso, el profesor James Moriarty, encarnado por Jared Harris, cuya siniestra presencia ya se había dejado notar en la primera parte (aparecía entre sombras junto al personaje de Rachel McAdams). Moriarty, visto por Watson como un prestigioso intelectual, tiene dado por Holmes un calificativo que va más allá, como "la mente criminal más formidable de Europa", el cerebro de un plan, que podría provocar en el final del siglo XIX el colapso de la civilización occidental. Aquí también aparecerá un personaje que no estaba en la primera parte, el hermano mayor de Sherlock, un refinado, excéntrico y misterioso empleado del gobierno, que es de poca acción, al que da vida un magnífico Stephen Fry.
En una escena memorable, Holmes, Watson y Sim una gitana que lee al tarot, adivina el futuro, es atractiva, aventurera, lanza cuchillos y está del lado de los buenos, están huyendo (por el bosque y en dirección hacia el tren) de los alemanes, que les disparan con cañones de un alcance brutal, y donde Ritchie se regodea en sus planos detalle, abuso de cámara lenta y repetición de la jugada.


Os dejo con la escena.

martes, 31 de marzo de 2020

Escenas míticas del cine (CXXVI)


Clint Eastwood protagonizó la tercera entrega de Harry, esta vez El Ejecutor, interpretando al inspector de homicidios de San Francisco Harry Callahan, dirigido por James Fargo y Robert Daley, en esta ocasión. En este caso, un grupo de terroristas autodenominados Acción revolucionaria del pueblo, amenazan con hacerlo volar todo después de robar en una fábrica de armas mucha munición, si no se cumplen sus demandas. Harry, sigue poniendo de los nervios a sus superiores por sus métodos poco ortodoxos pero efectivos, será quien los persiga, más después de que su compañero muera a manos de los violentos. Pone toda la carne en el asador y remueve toda la ciudad hasta encontrarlos, iglesias de por medio, y tendrá de compañera a Kate Moore (Tyne Daly), una mujer recién salida de la escuela de oficiales.
En una escena mítica, Moore tiene la prueba final para ser inspector, y Harry, destinado a personal como castigo, le hace varias preguntas sobre si ha hecho detenciones en casos difíciles, ante la respuesta negativa de ella y la secretaria que le acusa de machista. Para Harry ser inspector es algo que pone en riesgo muchas vidas...


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 30 de marzo de 2020

Escenas míticas del cine (CXXV)


Howard Hawks dirige Río Bravo en 1959, un western algo claustrofóbico (ideal en los tiempos que vivimos), pero una de las cumbres de un director que fue maestro en varios géneros, pero que en el western lo bordó. Con guión de sus íntimos colaboradores Leight Brackett y Jules Furthman basado en la historia de B. H. McCampbell, que narraba una amistad a través del enfrentamiento entre el sheriff John T. Chance al que da vida John Wayne y sus dos ayudantes contra un terrateniente Nathan Burdette (John Russell) que quiere rescatar a su hermano encarcelado Joe Burdette (Claude Atkins). Chance sólo tiene la ayuda de un viejo simpático, algo cascarrabias, pero mítico personaje Stumpy a cargo del entrañable Walter Brennan, de Dude (Dean Martin), un tipo dado a la bebida por culpa de su mujer y en cierto modo también por Colorado Ryan, al que da vida un joven cantante Ricky Nelson (sustituto de Elvis Presley, que no llegó a un acuerdo económico por medio de su agente). Los cuatro se enfrentan al  terrateniente, cerrándose poco a poco el cerco sobre ellos y tendrán en la prisión del pueblo su propia prisión, y a la vez un lugar seguro.
Como no puede ser de otra forma también hay lugar para el amor en un western evidentemente masculino, y ahí es donde reluce con protagonismo estelar Angie Dickinson, dando vida a Feather, una vividora que huye de su dudoso pasado y que enamora al sheriff. Precisamente la escena final, él hace llorar a Feather demostrándola de una manera tosca que la quiere, además de tener su lado cómico.


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 29 de marzo de 2020

Escenas míticas del cine (CXXIV)


Guy Ritchie dirige en 2009 su particular versión de Sherlock Holmes, el más famoso detective creado por la imaginación de Sir Arthur Conan Doyle. Hablamos de un personaje creado en la época victoriana de finales del S. XIX y que destacaba por su inteligencia, su hábil uso de la observación y el razonamiento deductivo para resolver casos difíciles. Y aquí todo eso sigue vivo, pero el director nos muestra a un Holmes, al que da vida Robert Downey Jr., acompañado de su querido Watson (al que interpreta Jude Law), casi convertido en un hombre de acción, que pelea, utiliza la fuerza y es casi más cercano a James Bond pero sin coche, cuyas acciones detectivescas se funden con mucho nervio con la acción más trepidante. Por un lado no pierde la esencia del personaje original, si no que además lo moderniza, de una manera para mi muy acertada. Si que es cierto, que una producción tan costosa, debe llevar implícita diversión para el espectador, pero me parece que está muy bien canalizada, y en mi visionado de ayer disfruté mucho y parecía estar a caballo entre el S. XIX y el S. XXI, dependiendo de la escena.
Hay una escena, donde se muestran claramente las habilidades de siempre de Sherlock Holmes, cuando van al cementerio donde supuestamente Lord Blackwood (Mark Strong) ha resucitado, y ha salido de la tumba. El inspector Lestrade (Eddie Marsan) informa a Sherlock y este manda sacar el ataud, para ver lo que realmente hay dentro e indagar.


Os dejo con la escena del cementerio.

sábado, 28 de marzo de 2020

Escenas míticas del cine (CXXIII)


En el año 2000 Guy Ritchie dirigió Snatch, cerdos y diamantes, tercer film de su carrera y donde definirá lo que serán señas de identidad de su estilo a partir de ese momento, es decir, ese estilo estético con ángulos de cámara inverosímiles, planos aberrantes, un montaje lineal cronológico y paralelo de acciones simultáneas, algo así como mezclar a Quentin Tarantino y a Christopher Nolan. 
Con un reparto coral y espectacular con Dennis Farina, Brad Pitt, Benicio del Toro o incluso Jason Statham, la historia se sitúa en los bajos fondos criminales de Londres. Hay dos historias que se entrelazan, por un lado la de la búsqueda de un diamante robado y que posee Franky "Cuatro Dedos" (Benicio del Toro) que lo ha robado para su jefe Primo Avi (Dennis Farina), pero antes de dárselo se deja convencer por un ruso llamado Boris (Rade Sherbedgia) para apostar en un combate ilegal de boxeo, aunque en realidad es la trampa para arrebatarle el diamante, y es ahí donde entra la otra parte, la del promotor de boxeo de poca monta llamado Turco (Jason Statham) que se encuentra atrapado bajo el yugo de un gánster despiadado conocido como Ladrillo (Alan Ford). Cuando Primo Avi se entera de que le pueden birlar el diamante, contrata a Tony "Dientes de Bala" para encontrar a Franky y al diamante, pero se las tiene que ver tanto con el ruso Boris "El Navaja"  como con unos pobres diablos llamados Vinny (Robbie Gee), Sol (Lennie James) y Tyrone (Ade), contratados por Boris.
En una escena mítica Tony "Dientes de Bala" entra a una taberna a beber una pinta, pero entran y le abordan el trío de negros antes referido, Vinny, Sol y Tyrone, a los que les suelta un monólogo bestial que hace que se vayan acongojados.


Os dejo con le mítica escena.

viernes, 27 de marzo de 2020

Bandas sonoras míticas de películas (XXIX)


Como decía ayer, Ben-Hur, por la que tengo especial devoción, es una película de 1959 dirigida por William Wyler y que fue galardonada en su día con 11 Oscars nada menos, entre ellos el de mejor banda sonora original compuesta por el húngaro Miklós Rózsa.
Se trata de una obra maestra del cine, sin ningún lugar a la duda. Charlton Heston interpreta a Judá Ben-Hur, hijo de una familia noble de Jerusalem que es amigo de Mesala (Stephen Boyd), un tribuno romano que dirige los ejércitos de ocupación en la época de Augusto y Tiberio, y a los que un accidente involuntario convierte en enemigos. Ben-Hur es acusado de atentar contra la vida del nuevo gobernador romano y él y su familia son detenidos por orden de Mesala, al caerse un trozo de teja de la casa donde vivía. Judá es mandado a galeras a remar para cumplir su condena, y pasa una larga travesía hasta poder regresar a casa.
Su banda sonora sabe jugar fantásticamente con los temas, personajes y trama, y en todo momento está incrustada de manera perfecta en el film, tanto melodías como marchas.


Os dejo con la marcha romana de la entrada de Grato a Jerusalem.

jueves, 26 de marzo de 2020

Escenas míticas del cine (CXXII)


Ben-Hur, por la que tengo especial devoción, es una película de 1959 dirigida por William Wyler y que fue galardonada en su día con 11 Oscars nada menos.
Se trata de una obra maestra del cine, sin ningún lugar a la duda. Charlton Heston interpreta a Judá Ben-Hur, hijo de una familia noble de Jerusalem que es amigo de Mesala (Stephen Boyd), un tribuno romano que dirige los ejércitos de ocupación en la época de Augusto y Tiberio, y a los que un accidente involuntario convierte en enemigos. Ben-Hur es acusado de atentar contra la vida del nuevo gobernador romano y él y su familia son detenidos por orden de Mesala, al caerse un trozo de teja de la casa donde vivía. Judá es mandado a galeras a remar para cumplir su condena, y pasa una larga travesía, pero antes un hombre llamado Jesús de Nazaret (Claude Haeter) se apiada de él y le da de beber, cuando el romano de turno le quitaba el agua y especificaba que no debía darse agua a Judá. Esta es la escena mítica de hoy, cuando el romano insiste en que no se debe dar agua a Judá, recula varios pasos cuando se da cuenta de que es Jesús el que le da agua.


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 25 de marzo de 2020

Escenas míticas del cine (CXXI)


Anoche revisioné Los Siete Magníficos, película dirigida por John Sturges en 1960, un clásico entre clásicos, en su día film muy taquillero y que han disfrutado generaciones enteras desde su salida. No es que sea una obra maestra, pero es una película muy disfrutable con momentos realmente excelentes. La idea surgió de Yul Brynner, una de las estrellas que forman parte del reparto y que propuso al productor Walter Mirish hacer un remake de Los siete samurais de Akira Kurosawa (1954), acertando de pleno en su visión. Reorganizando todo y haciendo su remake con distancia y adaptándolo, y sin llegar a la excelencia del film japonés, cierto es que es muy loable. De hecho, Kurosawa impactado por el remake, lo agradeció de tal forma a Sturges, que le regaló una espada samurai a este.
Un pueblo mexicano es saqueado cada cierto tiempo por un despiadado grupo de bandidos, comandados por el temible Calvera (Eli Wallach, brutal como siempre) que se aprovechan de ellos sin piedad. Hartos de la situación, deciden defenderse y contratan los servicios de unos pistoleros comandados por Chris (Yul Brynner), que encabezaba el extraordinario reparto, aunque se llevaba a matar con Steve McQueen, y donde estaban también Charles Bronson, Robert Vaughn o James Coburn.
En una escena mítica, Chris hace el casting al grupo de pistoleros con el que va a trabajar, y aparece un chico joven interpretado por Horst Buchholz, muy impulsivo y orgulloso. Le prueba su rapidez con las palmadas de la mano y le deja en evidencia al sacarle antes la pistola de que junte las manos y el chaval hundido se va por donde había venido...


Os dejo con la mítica escena.

sábado, 21 de marzo de 2020

Escenas míticas del cine (CXX)


Bonnie and Clyde, film de Arthur Penn de 1967 me marcó mucho en su momento, de hecho es una película que marcó el nuevo comienzo de una época dorada de Hollywood, a finales de los 60. Hace poco lo he vuelto a revisar, y detecté síntomas de que no pasa como debiera los rigores del tiempo, con algunas cosas que se quedan hoy día algo desfasadas, aunque sigue teniendo como base un guión realmente potente. La historia de Bonnie Parker y Clyde Barrow, como muchos sabréis, es real, fueron unos famosos forajidos, ladrones y criminales que existieron en Estados Unidos durante la Gran Depresión y que despertaron gran simpatía entre la sociedad americana y fueron comparados con unos Robin Hood modernos, entre 1932 y 1934, más o menos, además de que su trágico final les elevó a la categoría de leyenda.
Warren Beatty (productor de la película también) y Faye Dunaway (que finalmente tuvo el papel después de muchos castings) interpretan de manera fastuosa a la pareja, en cuyo reparto también están Gene Wilder y un joven Gene Hackman, en una película que tiene violencia, amor y porqué no decirlo, cine negro.


Hoy me quedo con la escena final, con el cerco sobre ellos ya muy cerrado. Salen del pueblo donde habían comprado provisiones y van por la carretera, allí les pide ayuda el padre de uno de sus compinches C.W. Mood, Ivan Mood (Dub Taylor) que había tratado con la policía tenderles la trampa. Hace parar a Clyde que conducía, y en cuanto detecta que la policía está apostada detrás de los árboles, se esconde debajo de su camioneta. La mirada entre Clyde y Bonnie de un segundo anuncia su muerte, el tiroteo es sin compasión, y los rematan.

Os dejo con la mítica escena final de la película.

lunes, 9 de marzo de 2020

Ha fallecido Max Von Sydow.


El actor sueco mítico Max Carl Adolf Von Sydow ha fallecido ayer en su casa de París, Francia, dónde vivía hace décadas desde que se casó con Catherine Brelet, a los 90 años de edad. Fue nominado durante su carrera dos veces al Óscar, por Pelle el Conquistador (1987) y por Tan fuerte, tan cerca (2011), pero sus muchos trabajos con su compatriota Ingmar Bergman le dieron mucho reconocimiento, además de actuar también a las órdenes de John Houston, Steven Spielberg, Woddy Allen, David Lynch, Martin Scorsese o Sydney Pollack, entre otros. Hizo de todo, de Jesucristo, del demonio, jugó al ajedrez con la muerte, luchó contra Lucifer con agua bendita, fue el cuervo de tres ojos, Strindberg, el villano Blofeld, el papa Clemente VII, Eugene O'Neill, el Emperador Ming, incluso fue el Abuelo de Heidi.
Nacido en Lund, Escania (Suecia), en el seno de una familia aristocrática, su padre Carl Wilhelm fue profesor de la Universidad de Lund, además de etnólogo y experto en folklore y su madre Friherrinna (baronesa) Greta Rappe, fue maestra de escuela. Asistió al colegio católico de Lund y se habituó a hablar en alemán e inglés desde los nueve años, y fue allí en el colegio junto a algunos compañeros, donde fundó una compañía de teatro amateur y empezó a subirse al escenario, esa era su gran pasión, según él mismo dijo "el teatro es donde los actores trabajaban juntos con todo el personal y el director y la experiencia es más intensa". Después de cumplir el servicio militar, asistió al Teatro de Arte Dramático ("Dramaten") de Estocolmo, donde estudió interpretación desde 1948 a 1951 con otros ilustres actores suecos como Lars Ekborg, Margaretha Krook e Infrid Thulin. Esa fue la época en la que debutó en pantalla grande con el director Alf Sjöberg en 1949.


Se trasladó a Malmö en 1955 y allí conoció a quien sería su mentor Ingmar Bergman. Su primer trabajo juntos fue una representación en el Teatro municipal de Malmö con el montaje de La gata sobre el tejado de zinc de Tennessee Williams. Luego hace películas con él como El séptimo sello (1957), Fresas salvajes (1957) y El manantial de la doncella (1960). Fue en sus películas con Bergman donde perfeccionó su estilo. Muchos años estuvo remiso a los cantos de sirena de Hollywood y seguía haciendo cine en su país, pero en 1965 interpretó a Jesús en la producción de George Stevens La historia más grande jamás contada, papel que le catapultó directamente al estrellato en Hollywood y tuvo que mudar su residencia junto a su mujer la actriz Kerstin Olin y sus hijos a Los Ángeles. A partir de ahí compaginó sus papeles en la meca del cine con películas de su viejo amigo Bergman, hasta que en 1973 interpretó uno de sus personajes más conocidos, el del padre Merrin en El Exorcista, que le valdría una nominación a los Globos de Oro. Por su porte y su voz encarnó al villano de turno en superproducciones, incluso riéndose un poco de ellos como emperador Ming en Flash Gordon (1980) o como Blofeld en la bondiana Nunca digas nunca jamás (1983).
Fue un asesino en Los Tres días del Cóndor (1975), un artista atormentado en Hannah y sus hermanas (1986) de Woody Allen además de hacer películas como Hawái (1966), Conan el bárbaro (1982), Dune (1984), Despertares (1990), La tienda de Stephen King (1993), Mientras nieva sobre los cerdos (1999), Minority Report (2002), Shutter Island (2010) o Robin Hood (2010), toda una variedad que nos demuestra su enorme capacidad y que él era puro cine. Apareció en Star Wars, Episodio VII y en Juego de Tronos en 2015, ya muy mayor. Su última aparición en el cine fue Kursk (2018), de Thomas Vitenberg (de la que hablé aquí), en la que encarnaba a un almirante de la armada rusa.


Hoy le quiero recordar con dos escenas, un pequeño homenaje a este grande.

Primero la escena de la película Los Tres Días del Condor de 1975 dirigida por Sydney Pollack, donde es Joubert, un asesino que manda ejecutar a toda la plantilla de compañeros de la CIA que trabajan con Turner (Robert Redford) que se salva de chiripa.





Y en segundo lugar en la película El séptimo sello de 1957 dirigida por Ingmar Bergman la escena en la que Antonius Blovk se encuentra con la muerte después de su vuelta de Las Cruzadas en pleno S. XIV (cuando la Peste Negra asolaba Europa), con quien juega una partida de ajedrez.