jueves, 27 de abril de 2017

Escenas míticas del cine (LII)


En 1990 Francis Ford Coppola dirige la tercera parte de El Padrino, una película muy buena, sino fuera porque las dos primeras partes son obras maestras, pero claro la comparativa sería demasiado cruel. Aquí Michael Corleone (Al Pacino), heredero del imperio de don Vito Corleone, intenta rehabilitarse socialmente y legitimar todas las posesiones de la familia negociando con el Vaticano. Después de luchar toda su vida se encuentra cansado, tiene problemas de salud (diabetes que le dan bajadas de azúcar) y centra todas sus esperanzas en encontrar un sucesor que se haga cargo de los negocios. Vincent, el hijo ilegítimo de su hermano Sonny (Santino que interpretaba James Caan), será el elegido.


En una escena memorable, de las muchas que tiene, Michael llama a Vincent para que empiece a hacer cosas por él, y así empezar a allanar el camino para ser el próximo Padrino. Su misión será embaucar a Don Altobello (Eli Wallach), hacerle creer que traicionará a Michael, y así atraer su confianza. Michael le dice una cosa clave a Vincent, "le dirá que me traiciones para probarte... oféndete porque esa será su trampa". Es entonces, en medio de esa conversación, cuando llega Don Licio Lucchesi (Enzo Robutti) y le dice a Vincent: "Don Altobello me ha dicho que tienes un carácter estupendo, fuerte, te haces respetar..." "Me gustaría ser tu amigo, incluso el más fuerte necesita amigos..."

Disfrutad de esta maravillosa escena.


lunes, 24 de abril de 2017

Bunbury: Porque las cosas cambian (Documental) (2011)


En el año 2011 Javier Alvero dirigió un documental sobre la figura del cantante y compositor Enrique Ortiz de Landázuri Izarduy, más conocido como Enrique Bunbury. Esta cinta muestra la trayectoria del artista de forma cronológica. Habla de sus primeros inicios en los años 80 donde estuvo en multitud de grupos, hasta que encontró a Juan Valdivia, con el que coincide en actitud y posicionamiento ante el hecho de tocar y demás, y deciden hacer algo más productivo y mucho más serio, era capaz de faltar a clase... También se explica de donde salió el apellido Bunbury, de una chica de la base americana en Zaragoza...
Como no, se explica la formación de Héroes del Silencio a mitad de los 80, su primera grabación en 1987, su primer mánager y contrato, hasta su separación, y a partir de ahí su carrera en solitario hasta el año 2010.
El material que aquí se muestra, retrata a Bunbury a través de anécdotas de personas del mundo de la música que le han conocido como Aterciopelados, Andrés Calamaro, Phil Manzanera, Raphael, Loquillo, Jaime Urrutia, Ariel Rot, Quique González, etc... Su timidez inicial, su manera de componer y la importancia de cada proyecto musical en el que se embarca. Se hace así su figura, un hombre apasionado de la música, buen amigo, compañero y ser humano completo, con su propia manera de ser sin duda alguna.


La expansión de la banda por España, Europa (Alemania sobre todo) y su éxito rompedor son tratados con cariño. La separación del mánager de todo en 1995, la visita que le hace Enrique para decirle que tenía las puertas abiertas y la escisión definitiva del grupo (Mítica frase de Enrique: "la música nos unió y la música nos separó"), más el inicio de su carrera en solitario, está hilado de manera muy efectiva y con temas clave en todo momento que musican el documental.
Ya en su época de Héroes Enrique quería evolucionar e interesarse por nuevos estilos, sonoridades, etc., él mismo define sus discos por años de publicación como los pares de "alta fidelidad" y los impares de "baja fidelidad", siendo los primeros los más vendidos, y los segundos con los que él se queda personalmente. También se muestra el ser humano en momentos bajos, que cayó en depresión debido a la separación de su banda Huracán Ambulante y como a partir del concierto con Nacho Vegas en 2006 y posterior disco juntos, salió adelante y reconciliarse con la banda y la música, abandonando un oscuro túnel.


No perderse jamás la similitud que hace de su vida con la de Errol Flynn, donde equipara la vida del actor con la suya de músico...

Os dejo con este más que interesante documental.

domingo, 23 de abril de 2017

John Wick: Chapter Two (2017)


En el año 2014, los desconocidos hasta entonces David Leitch (aunque no aparecía en los créditos) y Chad Stahelski dirigieron John Wick (Otro día para matar) donde el protagonista es Keanu Reeves, actor que por muchos es acusado de falta de expresividad, pero que en aquel film creo escuela y estaba brillante. Si en aquella primera entrega teníamos una cinta donde había acción a paladas, al límite en todo momento más un ritmo brutal y secuencias espectaculares grabadas de manera bestial, aquí la propuesta no sólo se ha afianzado, sino que ha salido todavía más reforzada. Ésta segunda parte partía con un difícil propósito, intentar superar a la primera sin el factor sorpresa que aquella si tuvo, y ha salido vencedora. Aquí ha sido Stahelski el que se ha quedado sólo en la dirección.


En esta ocasión, el mítico asesino John Wick comienza recuperando su coche Ford Mustang del 69 de las manos de los mafiosos rusos que en la primera entrega se lo robaron, y de los que dio cumplida cuenta. Sus sucesores lo tenían en un garage, él lo recupera en un inicio vertiginoso lleno de acción, persecuciones y teniendo que mandar el coche a arreglar después de múltiples golpes. Es entonces cuando recibe la visita de Santino D'Antonio (Riccardo Scamarcio), quien le recuerda el pacto de sangre que selló en su día con él. John Wick se ha retirado, pero Santino le pide que cumpla y pague el pagaré pendiente que tiene con él, y le obligará a ir a Roma a matar a su propia hermana, para así recuperar su puesto en la alta mesa, llena de gente de la camorra y demás grupos internacionales de asesinos.


Como es lógico, Wick se meterá en una jauría para la que se prepara convenientemente. El guión sigue siendo de Derek Kolstad, que sigue describiendo ese hábitat en el que se mueve el protagonista dentro de su profesión, esa organización de la que tira para proveerse de armas, trajes, residencias, etc., que harán que vaya preparado para una batalla a vida o muerte continuas en las catacumbas de la ciudad eterna, y donde se recuerda a menudo el código de honor y las reglas que rigen el comportamiento, y que es para todos el mismo. Es ahí cuando el estilo molón y cool sigue siendo alucinante, y Wick con su propio código descubrirá a los que le traicionan rápidamente, y toma sus propias decisiones. Como es lógico, todo aquel que se interpone en su camino muere, y aquí el rosario de víctimas es aún mayor.


Una vez superada esa fase, su objetivo pasa a ser Santino, y no parará hasta llegar a él. Os puedo asegurar que ver en pantalla grande todo el recital de Keanu Reeves mientras va despachando rivales, de verdad que es impagable. Recordemos que la primera parte llegó gracias a Netflix en España, y con retardo y algún recorte. Brutales las escenas rodadas de forma limpia y con gran nitidez.
En lo argumental, la película se complica lo justo y va al grano desde el primer minuto, y sin duda eso es algo que se agradece. Yo, desde mi punto de vista, disfruto mucho más así, debe ser que me estoy volviendo comodón.


Podría parecer a priori que esta segunda parte es más de lo mismo, pero no, es distinto y lo explico. Aquí las motivaciones de Wick cambian y tiene mucha importancia en el desarrollo, ya que en la primera buscaba venganza por la muerte de su perro y el robo de su coche, pero aquí se ve forzado a hacer algo que no quiere y a asumir lo que vendrá como consecuencia de eso. Ese cambio de posición del personaje central, permite al director un juego mucho más grande, que se ve adornado con incluso toques cómicos, siempre agradecidos.
Ian McShane sigue estando brillante como Winston, el jefe de la organización que lleva el control de todo desde New York, interesante la aportación de Franco Nero como Julius, máximo encargado del Hotel Continental de Roma y como no Laurence Fishburne en el papel de Bowery King, otra pieza clave para John Wick.


En definitiva, si te gustó la primera en esta vas a disfrutar aún más y eso si te hiciste fanático/a os puedo sentenciar que es un valor seguro.

Os dejo con el tráiler.

jueves, 20 de abril de 2017

Ya hay tráiler oficial del Episodio VIII de Star Wars.


Ya tenemos tráiler oficial del Episodio VIII, El Último Jedi, y que no podremos entera hasta el 15 de diciembre de este 2017. En la Star Wars Celebration de Orlando salió a la luz el nuevo tráiler, y además recordemos que la saga celebra este año su 40 aniversario.
Después del spin-off de Rogue One: Una historia de Star Wars, un buen aperitivo para no comernos las uñas en exceso hasta la llegada de este Episodio VIII, donde se recupera a los protagonistas de El Despertar de la fuerza (2015), pero donde cambia el director, que ya no será J.J. Abrams, para pasar a ser Rian Johnson.


Y ¿qué se ve en el tráiler? Mantiene sin duda la expectación, como debe hacer un buen tráiler, y da pistas, pocas eso si, sobre lo que se podrá disfrutar. Lo mejor es sin duda la frase de Luke Skywalker (Mark Hammil) que dice "Es hora de que los jedis se acaben". Como es lógico, y quedaba claro en el final del episodio VII, Luke tendrá mucho protagonismo, y la malograda Carrie Fisher saldrá. Seguirán Daisy Ridley, John Boyega, Oscar Isaac y Adam Driver.
Laura Dern y Benicio del Toro serán las grandes novedades en el plano actoral.


Os dejo con el tráiler y ya sabéis... ¡¡¡Que la fuerza os acompañe!!!


domingo, 16 de abril de 2017

One more time with feeling (2016)


El año pasado 2016 salía editado Skeleton tree (Árbol seco) el último trabajo de Nick Cave & The Bad Seeds, cuyo proceso de grabación y creación lo estuvo grabando y registrando el director neozelandés Andrew Dominik. Sucedió, que en pleno proceso, en noviembre de 2015 fallece uno de los hijos de Nick, Arthur, al caer por un acantilado en Brighton, ciudad donde reside la familia Cave. La tragedia transformó lo que iba a ser un documental musical sobre las sesiones de grabación, qué cosas inspiran al músico para crear, el contenido de sus letras, la manera en que salen las composiciones, etc., en un estudio sobre el dolor, la pérdida, la forma en que esos hechos influyen en la creación artística...


Es entonces cuando una obra que ya había sido concebida de una manera muy diferente a anteriores discos, alcanza un significado distinto y de mucho más hondo calado. Al principio habla Warren Ellis, la mano derecha de Nick desde hace ya unos cuantos años, y sin el que Mr. Cave dice, no sabría por donde ir, y cuyo pudor o miedo, le impiden hablar sobre un tema que le parece muy duro. A partir de ahí, los viajes al estudio en Londres, las entrevistas con Nick en la furgoneta que les traslada, y el reconocimiento también por su parte de que su estilo ha cambiado, él lo dice sobre todo por las letras, pero inevitablemente se nota también en la música, mucho más pausada que antes.


Cave también nos cuenta lo mal que lo ha pasado y sigue pasando, pero sin dejar de hacer su trabajo (en ningún momento se plasma ningún atisbo de dejar de grabar el álbum), cuando la gente por la calle le anima y le ofrece su compasión y le apoya, cuando un amigo se cruza con él y acaba llorando en sus brazos... ahí es donde él nota que todo ha cambiado y no quiere convertirse en objeto de lástima.
Por otro lado, también hay una relación de lo más curiosa con el director del film, que está creando una obra, sobre otra mente creadora, y hay cierta tensión, y eso se demuestra cuando Cave se refiere al rodaje como "una enormidad de tiempo sin hacer nada", aunque Dominik desde el primer momento desea reflejar la reflexión, siempre inteligente, entre el artista y su obra, la distancia (en todos los ámbitos) entre observador y objeto de contemplación.


Hay momentos impagables, sobre todo en el estudio, cuando se ve cómo van tomando forma los temas, su interpretación, como el genio escribe y reescribe para cuadrar todo como quiere, como interpreta, como despliega su creatividad, la forma en que se van encajando las piezas que conforman una canción, etc...
También aparecen por allí su mujer, Susie, su hijo vivo Earl, como se abrazan, su apoyo incondicional y la manera en que ella sobrelleva algo tan duro como la pérdida de un hijo, centrada más que nunca en lo que para ella antes era un hobbie, la moda.


Rodada aposta casi toda en blanco y negro, excepto una parte del final en color, me parece un relato de estos que te dejan aturdido, tocado y francamente impresionado. Especialmente fascinante, me parece como el director convierte una de las más elegantes actuaciones del músico, en una sinfonía de travelings circulares alrededor de él mientras canta y toca el piano.

Os dejo con el tráiler de éste gran documental.

sábado, 15 de abril de 2017

Life (2017)

Cartel del film

Daniel Espinosa dirige Calvin, digo... perdón Life. Innovar o crear algo nuevo en el cine a día de hoy es casi imposible, y en este film las referencias a Alien, El Octavo pasajero (1979, Ridley Scott) son muy obvias, pero ha tenido la gran habilidad de crear una nueva vertiente, sin desplegar nada del otro mundo a tenor de su presupuesto, tirando de algún que otro tópico, y teniendo como base la típica expedición de astronautas, en la que algo va mal y se descontrola. La propuesta es entretenida, pero no acaba de arriesgar como a veces la historia pide, va a lo seguro. Y me refiero a algo salvaje, el guión lo pide a gritos.


Seis miembros de la tripulación de la Estación Espacial Internacional están a punto de lograr uno de los descubrimientos más importantes en la historia de la humanidad, la primera evidencia de vida extraterrestre en Marte. Una célula es tratada en el laboratorio de la nave, bajo la supervisión del químico Hugh Derry, interpretado por Ariyon Bakare. Su evolución es increíble, y a medida que avanza la investigación, sus métodos tendrán consecuencias inesperadas y la forma viviente, a la que unos niños de un colegio vía satélite, llamaron Calvin, empieza a demostrar que tiene una inteligencia que va mucho más allá de lo esperado.


Sorprende al principio de la cinta, que un actor como Jake Gyllenhaal, que interpreta a David Jordan, sea poco menos que un adorno, y casi el miembro de la tripulación menos importante. Rory Adams (Ryan Reynolds) es el cachondo del grupo, y sin duda un valiente, aunque a veces la valentía no vaya acompañada de algo de cerebro. Miranda North (Rebecca Ferguson) es la comandante, Olga Dihovichnaya es Ekaterina Golovkina, la astronauta rusa, mientras que Sho Murakami interpretado por Hiroyuki Sanada es el astronauta japonés. Los actores están todos bien, pero otra tema es los vínculos entre ellos, bastante débiles en muchos casos.


Es más que evidente que la fuerza que demuestra la criatura es descomunal, pero a pesar de que se ve bastante sangre, está algo atenuada, es decir, no sé si por la calificación que querían obtener han hecho que rebajaran la digamos, potencia bruta del bicho, pero es más que evidente que sus cualidades son inmensas, y se han dejado simplemente entrever en qué podría ser, y no lo que realmente es. Eso si, su labor de entretenimiento la cumple sin problemas, aunque a veces se eche en falta entre un ataque y otro de la bestia, un poco más de chicha, hay algunos vacíos. Predomina más la sensación de claustrofobia.


El problema del film es que siendo una historia que se desarrolla en una nave en el espacio no es del todo ciencia ficción, más bien es un thriller, está estupendamente dirigida, bien interpretada, tiene medios, tensión, buenos efectos visuales, pero tiene peros, y no acaba de explotar, aunque ojo, deja abierta una puerta tremenda a una segunda parte en su final, que no desvelaré para no hacer spoilers, pero es más que evidente que está la intención ahí. 


Os dejo con el tráiler de este muy interesante film.

domingo, 9 de abril de 2017

Bandas sonoras míticas de películas (XII)


En el año 1993 Jane Campion dirige El Piano, película neozelandesa que fue un auténtico bombazo en su día. Una joven pianista muda, Ada McGrath (una Holly Hunter brutal) con su hija (Anna Paquin fue un descubrimiento) es obligada a casarse con un granjero colonial, Alister Stewart (Sam Neill) y se traslada de su Escocia natal a Nueva Zelanda con su piano. Su instrumento, su forma de expresarse y amar, quedará abandonado en la playa, sin posibilidad de llevar el piano a la casa, por la negativa del marido. El instrumento es rescatado por un vecino, George Baines (Harvey Keitel) que establece un extraño pacto con Ada, él le dejará usar su piano, a cambio de que ella se deje tocar... 
Este drama romántico es perfectamente descrito por la música, al piano claro está, de Michael Nyman, sobre todo cuando ella fría, y algo innacesible, llega a un lugar abrupto, angosto y salvaje, y desde lo alto mira con tristeza el piano abandonado en la playa.
Qué enorme banda sonora, para la historia.


Os dejo con esta melodía brutal de The heart asks pleasure first.

sábado, 8 de abril de 2017

Escenas míticas del cine (LI)


En 1974, Francis Ford Coppola realiza la segunda parte del Padrino, basado igualmente en la novela de Mario Puzo. Aquí se desarrolla la continuación de la historia de los Corleone, por medio de dos historias paralelas, primero la elección de Michael Corleone como jefe de los negocios familiares y por otro los orígenes del patriarca, el ya fallecido Don Vito a quien da vida un inmenso y muy joven Robert de Niro, primero en Sicilia y luego en Estados Unidos, donde empezando desde abajo llegó a ser el capo de la mafia de New York.
Aquí suceden hechos realmente importantes en el devenir de la familia, y la película relata el reinado de Michael con todos sus problemas, y su manera de manejar todo.
En una escena inolvidable que en la cinta recrea la noche del 31 de diciembre de 1958 en La Habana, los protagonistas son Michael Corleone (Al Pacino) y Fredo Corleone (John Cazale). Ambos han transitado un largo camino en la ciudad cubana, que les lleva a descubrir una traición que cambiará para siempre la historia de la poderosa familia. Mientras los invitados empiezan a abrazarse y desarse feliz año, en el fondo se ve a Fulgencio Batista, el anfitrión y dictador de la isla cubana, quien manejó sus designios durante casi una década con mano dura. En ese mismo instante Michael busca a Fredo, le toma del cuello y le besa en la boca mientras le dice "Sé que fuiste tú, ¡me destrozaste el corazón!". Es así como Michael descubre a su hermano, quien había mandado a unos matones a matarle en su propia casa. Mientras tanto, un matón de la familia intenta cargarse a Hyman Roth sin éxito.


Os dejo con la mítica escena.