domingo, 21 de agosto de 2022

Escenas míticas del cine (CCXXXIX)

En 1984 Joseph Ruben dirige La gran huida, que tenía la difícil misión de competir con películas muy buenas en el mismo año como Pesadilla en Elm Street, Indiana Jones y el Templo Maldito, Terminator, Cazafantasmas, Karate Kid, Gremlins, La Historia Interminable, Conan, el destructor, Calles de fuego, etc., pero esta película con una idea muy buena comenzaba de manera trepidante, bajaba un poco en su parte central debido al guión y tenía un estimable final.
El médico Paul Novotny al que daba vida Max Von Sydow ha entrenado a un joven llamado Alex Gardner (Dennis Quaid) para aparecer en los sueños de otras personas a través de la proyección astral con el fin de solucionar los problemas que esos sueños le producen. Su intención completamente científica, es conocer y diagnosticar los traumas que sufren sus pacientes, pero determinadas fuerzas del mal intentan utilizar ese poder con fines muy distintos. Gardner posee extraordinarias capacidades psíquicas, pero anda algo perdido por la vida haciendo el vago, seduciendo mujeres y apostando a los caballos.
En una escena mítica Bob Blair (Christopher Plummer), el enlace con el gobierno al estar el proyecto sufragado por este, tiene una charla con su amigo el Presidente de los Estados Unidos (Eddie Albert), donde éste le confiesa que sufre terribles pesadillas, lo que le hace no estar muy centrado en la carrera nuclear del país, cosa que podría traer fatales consecuencias. Es por esto, que el presidente accederá a dejarse ayudar por su organización. 


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 14 de agosto de 2022

Bandas sonoras míticas del cine (CXX)

En 1991 la novela Fachada de John Grisham recibió elogios sin precedentes por parte de críticos y lectores a lo largo y ancho de todo el mundo y se convirtió rápidamente en uno de los mejores bestsellers de los últimos años. Grisham vio como su novela servía de base para el guión de la película El informe Pelícano que se estrenaría en 1993, un relato irresistible que dirigió Alan J. Paluka quién también adaptó el guión. A altas horas de una noche de octubre, el anciano y legendario juez liberal del supremo Abe Rosenberg recibe un balazo en la cabeza mientras duerme en su casa de Georgetown, dos horas después Glenn Jensen, el juez más joven y conservador del Tribunal muere estrangulado en un cine de gays, posiblemente por el mismo asesino. Julia Roberts da vida a Darby Shaw, una estudiante de Derecho muy inteligente que escribe un informe en el que analiza las posibles razones de los dos asesinatos de los jueces del Tribunal Supremo. El informe le trae muchos problemas y van a por ella y sólo el periodista Gary Grantham al que interpreta Denzel Washington será quién crea en ella y la ayude, ya que también quiere saber quién está detrás de esos asesinatos. Me parece un brillante thriller policíaco-espionaje-periodístico sobre un fraude que involucra acciones gurbenamentales no lícitas que atentan contra el medio ambiente y afecta al presidente del país. James Horner fue el encargado de hacer la banda sonora y con su sobriedad habitual da el armazón necesario que arropa las escenas.


Os dejo con el Main title.

sábado, 6 de agosto de 2022

Bandas sonoras míticas del cine (CXIX)


Joker, el spin-off dirigido por Todd Phillips, y protagonizado por Joaquin Phoenix vio la luz en 2019 y hubo un antes y un después. Decir que el actor se dedicó en cuerpo y alma al personaje, adelgazando y cambiando su fisonomía de manera bestial. Debía interpretar a un villano trastornado y loco, de risa enfermiza, y todo eso lo hace de manera sublime, pero además y por si fuera poco, aquí se explicaba la génesis de este personaje, y le ha dado una personalidad tan brutal, que en el recuerdo quedan Jack Nicholson, Heath Ledger o Jared Leto, a los que ha superado, cosa que no era nada sencilla, sobre todo en el caso de los dos primeros. La mimetización de Phoenix con el personaje es tal, que no se te ocurre en ningún momento separarlos. Todo ello hizo que recibiera la estatuilla, cosa que me quedó clara desde el primer visionado.
La historia nos narra la vida de Arthur Fleck, que vive en Gotham (muy neoyorkina por cierto) y cuya única motivación, según dice, es hacer reír a la gente. Trabaja haciendo de payaso en varios trabajos, pero sus problemas mentales y sus actitudes raras hacen que la gente le vea como un bicho raro, así acaba despedido y repudiado por la sociedad, e incluso se le niega la ayuda social por recortes del ayuntamiento, y por tanto su tratamiento médico. Pero su gran sueño es actuar como cómico ante el público, aunque todo se va complicando con una serie de trágicos acontecimientos, lo que hará que su violencia interior y su ira salga y aflore contra la sociedad que le repudia.
Todo esto acompañado por la impecable música de Hildur Guðnadóttir, una compositora islandesa de Reykjavik, probablemente lo único del film que pueda competir con el trabajo sublime de Phoenix.


Os dejo con el tema Call me Joker que cierra la banda sonora.

domingo, 31 de julio de 2022

Escenas míticas del cine (CCXXXVIII)

En 1996 Joel Schumacher dirige Tiempo para matar, una mezcla de drama y thriller con el tema del racismo como principal protagonista. La historia nos cuenta como en un tranquilo pueblo de Mississippi, dos jóvenes borrachos y sedientos de fiesta violan salvajemente a una niña negra de diez años que venía de comprar comida de una tienda. La mayoría blanca de la ciudad se muestra horrorizada ante tal crimen. Carl Lee, el padre de la niña al que da vida Samuel L. Jackson, decide tomarse la justicia por su mano y mata a los violadores de su hija, cuando estos se dirigen detenidos a la vista preliminar. Mientras, la tensión va creciendo por momentos, reaparecen en las calles las cruces del Ku Klux Klan, pero además hay un duelo de abogados y a la vez actores de alto nivel, por un lado Jake Brigance, interpretado por un gran Matthew McConaughey, es un joven abogado blanco que decide defender a Carl Lee, intentando salvar la vida de su defendido, pero al final también la suya y la de su familia. En el otro el fiscal del estado Rufus Buckley al que da vida Kevin Spacey que está sublime. Patrick McGoohan interpreta al juez Omar Noose que es el encargado de impartir justicia.
En una escena mítica al principio del juicio se muestran los alegatos de acusación y defensa y Brigance pide la inocencia de su cliente por enajenación mental.


Os dejo con la escena.

sábado, 30 de julio de 2022

Bandas sonoras míticas del cine (CXVIII)

Como decía ayer, en 1974 Roman Polanski dirige Chinatown, una desoladora y fascinante película que tuvo la mala suerte de coincidir en el mismo año con la segunda parte de El Padrino que se llevó los premios grandes en los Oscars, de hecho Chinatown tenía 11 nominaciones. Se trata de un guión de Robert Towne que propone un relato de época (ambientado en los años 30) y una investigación criminal inspirada (como aseguraba el propio Polanski) más en la literatura negra que en los films de ese género que, precisamente, entre los años 30 y 50, tanta presencia tuvieron en el cine norteamericano. Polanski no tiene a los clásicos como referentes (Hawks o Lang) si no que en vez de reverenciarlos u homenajearlos, lo que hace es posicionarse detrás de la cámara con una mezcla de humildad y cierto descaro juvenil con tal resultado que por momentos está a la altura de aquellos o incluso los supera.
La historia se desarrolla en Los Ángeles en 1937, donde el detective Gittes (Jack Nicholson), especializado en divorcios, recibe la visita de la esposa de Mulwray, Evelyn (Faye Dunaway), el jefe del Servicio de Aguas de la ciudad, que sospecha que su marido la engaña. Pero la cosa se complica, ya que al mismo tiempo Gittes descubre que los agricultores acusan a Mulwray de corrupción por su negativa a construir un pantano que paliaría la sequía que sufren. Poco después el escándalo salta a la prensa, pero no todo queda ahí, ya que una mujer revelará algo brutal a Gittes en su despacho.
El tremendo elenco de actores, guionista, director de fotografía, etc., se cierra con el maestro Jerry Goldsmith a la banda sonora, en una soberbia música compuesta al servicio de la película. Música delicada y lánguida que transmite una melancolía espectacular, la trompeta de Goldsmith parece hablarnos de un mundo de gran riqueza material, mucha pobreza interior y de como unos pocos hacen sufrir a muchos.


Os dejo con el Love theme.

viernes, 29 de julio de 2022

Escenas míticas del cine (CCXXXVII)

En 1974 Roman Polanski dirige Chinatown, una desoladora y fascinante película que tuvo la mala suerte de coincidir en el mismo año con la segunda parte de El Padrino que se llevó los premios grandes en los Oscars, de hecho Chinatown tenía 11 nominaciones. Se trata de un guión de Robert Towne que propone un relato de época (ambientado en los años 30) y una investigación criminal inspirada (como aseguraba el propio Polanski) más en la literatura negra que en los films de ese género que, precisamente, entre los años 30 y 50, tanta presencia tuvieron en el cine norteamericano. Polanski no tiene a los clásicos como referentes (Hawks o Lang) si no que en vez de reverenciarlos u homenajearlos, lo que hace es posicionarse detrás de la cámara con una mezcla de humildad y cierto descaro juvenil con tal resultado que por momentos está a la altura de aquellos o incluso los supera.
La historia se desarrolla en Los Ángeles en 1937, donde el detective Gittes (Jack Nicholson), especializado en divorcios, recibe la visita de la esposa de Mulwray, Evelyn (Faye Dunaway), el jefe del Servicio de Aguas de la ciudad, que sospecha que su marido la engaña. Pero la cosa se complica, ya que al mismo tiempo Gittes descubre que los agricultores acusan a Mulwray de corrupción por su negativa a construir un pantano que paliaría la sequía que sufren. Poco después el escándalo salta a la prensa, pero no todo queda ahí, ya que una mujer revelará algo brutal a Gittes en su despacho.
Lo brutal de esta película es que John Houston interpreta a Noah Cross, multimillonario, y el propio Polanski interpreta un pequeño papel de matón, pero mítico ya que en una escena más mítica aún, es el que corta la nariz con un cuchillo a Gittes cuando este empieza a investigar en las instalaciones del Servicio de Aguas.


Os dejo con la mítica escena.

jueves, 28 de julio de 2022

Bandas sonoras míticas del cine (CXVII)


Phillip Kaufman dirigió en 1983 Elegidos para la gloria, pero antes en 1979 Tom Wolfe publicó su novela Lo que hay que tener, uno de sus libros de no ficción más populares, y cuatro años después Kaufman la adaptaba a la gran pantalla, una producción de tres horas de metraje, en el que se desarrolla parte de la historia de la aeronáutica estadounidense comprendida entre 1947 y 1963. Pero antes de que el film se centre en el programa espacial Mercury, las imágenes presentan a los verdaderos responsables de su éxito, los pilotos de pruebas, cuyo valor, destreza, orgullo, control ante situaciones extremas y una pizca de locura, les confiere lo necesario para luchar por objetivos como el de superar la barrera del sonido o posteriormente alcanzar el espacio. Todos se conocen en la base de Edwards, para alcanzar la velocidad Mach 1.
Chuck Yeager (Sam Shepard) fue uno de esos intrépidos pilotos de pruebas que rompió la barrera del sonido pilotando un X-1, A pesar de ello nunca alcanzó la fama que consiguieron los primeros astronautas que formaron la tripulación de la Mercury, la primera nave espacial, Alan Shepard (Scott Glenn), Gus Grissom (Fred Ward), John Glenn (Ed Harris), Scott Carpenter (Charles Frank), Wally Schirra (Lance Henriksen), Gordon Cooper (Dennis Quaid) y Derek Slayton (Scott Paulin). 
La extraordinaria banda sonora corrió a cargo de Bill Conti, adecuada en cada momento del film.


Os dejo con la Soundtrack suite.

martes, 26 de julio de 2022

Escenas míticas del cine (CCXXXVI)


Como decía días atrás, en 1980 Stanley Kubrick dirige El resplandor, un film con el que esperaba romper la taquilla después del fracaso en ese sentido de Barry Lyndon (1975) (aunque luego lo remendara el mercado casero). Este film estaba basado en la novela de un joven escritor que tenía sus mismas iniciales curiosamente, y que respondía al nombre de Stephen King, del que no había leído nada pero había visto el film Carrie (1976), dirigida por Brian de Palma, basada en otra novela suya. Kubrick entonces echó mano de la escritora Diane Johnson, y él mismo escribió el guión dejando fuera a King, quien siempre manifestó su rechazo a la película, de hecho decía que Stanley no entendía las reglas del género del terror. Curiosamente años después King recuperó los derechos de la novela para producir y escribir una adaptación televisiva, enormemente fiel al libro, dirigida por Mick Garris y con Rebecca de Mornay en su reparto, y que no resiste comparación con el original. Sea como fuere, El Resplandor ha pasado a la historia del cine como una de las adaptaciones que mejoran con creces el material original.
La historia nos cuenta como Jack Torrance (Jack Nicholson) se traslada con su mujer Wendy (Shelley Duvall) y su hijo de siete años Danny (Danny Lloyd) al impresionante Hotel Overlook en Colorado, para encargarse del mantenimiento de las instalaciones durante la temporada invernal, época en la que permanece cerrado y aislado por la nieve. Buscan paz y sosiego para que Jack escriba una novela. Pero, poco después de llegar al hotel, Jack empieza a padecer inquietantes trastornos de personalidad y se suceden extraños y espeluznantes fenómenos paranormales.
En una escena mítica Jack va al salón donde hay un bar, el camarero Lloyd (Joe Turkel) que ya le conoce de una visita anterior le sirve su bourbon, pero no le deja pagar alegando órdenes de la casa... y se produce ese feeling entre camarero y cliente, ese extraño feeling.


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 25 de julio de 2022

Escenas míticas del cine (CCXXXV)


Como decía hace unos días, en 1993 Harold Ramis dirige Atrapado en el tiempo (Groundhog day), una estupenda comedia que a la vez es una reflexión sobre la vida y la forma en la que decidimos pasar por ella. La historia nos cuenta como Phil, al que da vida un magnífico Bill Murray, es el hombre del tiempo de una cadena de televisión, y como cada año viaja una vez más en febrero a Punxstawnwey a cubrir la información del Día de la Marmota. En el viaje de regreso, Phil y su equipo se ven sorprendidos por una tormenta de nieve que les obliga a regresar a la pequeña ciudad. A la mañana siguiente, el despertador suena como siempre a las 6 de la mañana con la sintonía musical del tema de Sonny & Cher, el mítico I got you babe de 1965, y al desperezarse y despertarse comprueba atónito que es el mismo día que el anterior, es decir, el Día de la Marmota, que se repite día tras día.
Es curioso como mucha gente vivimos algo muy parecido durante el confinamiento de la pandemia, te levantabas muchos días que se parecían al anterior...
En una de sus muchas escenas memorables, Phil se despierta una y otra vez con el despertador a las 6 de la mañana y la canción de siempre, pero se cansa y en todas las veces empieza a romper el despertador, a veces dan ganas de hacerlo todas las mañanas.


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 24 de julio de 2022

Bandas sonoras míticas del cine (CXVI)

Steve Gordon dirige Arthur en 1981, traducida aquí con el subtítulo añadido de El soltero de oro. Dudley Moore da vida a Arthur Bach, un millonario muy encantador, pero que la mayor parte del tiempo se lo pasa borracho. De repente su familia le planteará un dilema, se trata de que si quiere heredar 750 millones de dólares deberá casarse con su aburrida novia de Long Island en menos de un mes. Bud Cort, John Belushi, John Travolta o George Segal estuvieron en la carrera para interpretar este papel pero por diferentes circunstancias o lo desecharon, o bien no funcionó.
En la banda sonora había un tema compuesto por Christopher Cross llamado Arthur's theme que recibió el Oscar a mejor canción original, dentro de una música compuesta en su mayoría por Burt Bacharach.


Os dejo con Arthur's theme.

sábado, 23 de julio de 2022

Bandas sonoras míticas del cine (CXV)


En 1985 el desaparecido John Hughes dirigió El club de los cinco (The Breakfast Club), la que era su segunda película. Nos contaba la historia de cinco chicos problemáticos, alumnos del mismo instituto, que son castigados por diferentes causas a pasar allí un sábado bajo la vigilancia del director. Cada uno proviene de una extracción social diferente y posee distinto grado de educación, pero además tienen inquietudes, sueños, deseos y traumas diametralmente opuestos, o quizás no. Pero el caso es que allí estaban la niña pija, el empollón despistado y marginado, el deportista que era todo testosterona, la chica problemática y apartada de los demás y el joven gamberro y alternativo, y todos ellos se darán cuenta de que no son muy diferentes unos de otros. Allí estaba una nueva generación de actores como Emilio Estevez, John Kapelos, Judd Nelson, Molly Ringwald, Anthony Michael Hall, Ally Sheddy o el ya fallecido Paul Gleason, rostro habitual del cine de los 80 como director del colegio. Una película que se ha convertido con el paso de los años de culto.
La canción emblema de la banda sonora fue interpretada por la banda escocesa Simple Minds, y estaba compuesta por el productor británico Keith Forsey y el guitarrista de la banda de Nina Hagen Steve Schiff. Keith Forsey de hecho se encargaba de la música entera del film. Se la ofrecieron a gente de la talla de Bryan Ferry o Billy Idol que la rechazaron, los escoceses en principio también, pero su compañía A & M Records les insistió, la grabaron en un estudio de Londres en tres horas y se olvidaron rápidamente. Lo curioso es que esta canción no incluida en ningún disco suyo, fue número 1 inmediato en Estados Unidos y a nivel mundial y relanzó la carrera del grupo que venía desde finales de los 70 haciendo buenos discos, pero sin éxito masivo. 


Os dejo con el tema y vídeo de Don't you (forget about me).

lunes, 18 de julio de 2022

Bandas sonoras míticas del cine (CXIV)

Como dije hace más o menos un año, en 1969 tuvo lugar el multitudinario Festival de Woodstock que musicalmente lo eclipsó todo, pero a unos 170 Km en Harlem, New York, tuvo lugar el Harlem Cultural Festival en el que se rindió homenaje a la cultura y música afroamericana con grandes grupos y artistas, además de promover el "black pride" y la unidad entre personas de la misma raza, que en su momento no tuvo la repercusión necesaria y que 50 años después se ha podido sacar de un sótano donde estaban sus grabaciones capturadas por un gran equipo de filmación, para poder disfrutar como se merece de un evento de tal magnitud. Ha sido el músico Questlove el que decidió recuperarlo, desempolvarlo y convertirlo en un documental vibrante y conmovedor.
La nómina de estrellas que por allí pasaron es increíble y es un auténtico disfrute poder ver (con un excelente sonido por cierto) a gente de la talla de B. B. King, Stevie Wonder, 5th Dimension, Mahalia Jackson, The Staples Singers, Gladys Knight and the Pips, Sly and the Family Stone, Nina Simone, David Ruffin como gran representante de la Motown, etc., un nivel de actuaciones realmente extraordinarias y además se muestra la conexión que había entre diferentes estilos musicales como el blues, el gospel, el soul o el funky con otros como la salsa o el son cubano que representaba gente como Ray Barretto el gran percusionista de ascendencia puertorriqueña y nacido en New York, esos puentes realmente brutales.
Precisamente la banda sonora se compone de muchos artistas que pasaron por allí (echo de menos a Stevie Wonder, no lo entiendo), pero la actuación de Sly and the Family Stone es de las que se recuerdan.


Os dejo con el tema Everyday people interpretado en dicho festival.

jueves, 14 de julio de 2022

Bandas sonoras míticas del cine (CXIII)


Ecos del segundo visionado de la película Elvis, dirigida por Baz Luhrman y esta vez en versión original (la más recomendable). Cada vez me gusta más el film, y es evidente que en un segundo repaso afinas aún más el oído, con una banda sonora realmente especial. Austin Butler fue el actor elegido para dar vida a Elvis, y la verdad sea dicha, el chico se lo ha currado, y es casi imperceptible la diferencia entre el original y él en algunos momentos, su caracterización es brutal, y los movimientos los calca, algo nada fácil. El gran icono masculino americano de la música del S. XX debía tener una película de importancia que reverenciase su figura, y no sé si esta lo es del todo, pero creo que si en una buena parte.
Hay un tema en la banda sonora que estaba en el disco From Elvis in Memphis de 1969, el gran Power of my love, y que en la película y su banda sonora aparece interpretada por Jack White junto al Rey, y me parece brutal, con esa armónica, el ritmo y la producción. Otro momento espectacular es cuando suena Any day now, de 1969 también, Cara B de In the Ghetto.


Os dejo con los dos temas.



jueves, 30 de junio de 2022

Bandas sonoras míticas del cine (CXII)

En 1997-1998 Philip Saville dirige Metroland, un film ambientado en 1977 y que protagonizan Christian Bale, Emily Watson y Lee Ross. El guión pertenece a Adrian Hodges, basado en la novela Metrolandia de Julian Barnes. El film trata de un treintañero Chris, cuya vida muy predecible y tranquila se ve interrumpida por una llamada telefónica de un amigo de juventud llamado Toni (Lee Ross) que está de vuelta en Inglaterra tras algunos años de vida errante como poeta viajando por África, Europa y Estados Unidos. Chris está casado con Marion (Emily Watson) y viven con su bebé Eastwood, en las afueras de Londres conocidas como Metroland (la ciudad dormitorio al final de la Línea de Metro Metropolitan de Londres).
Años atrás ambos amigos compartieron el sueño de escapar de la vida aletargada burguesa para vivir el esplendor de la vanguardia francesa de los 60. Este regreso de Toni desencadena en Chris un río de recuerdos sobre sus frenéticos años en el París del final de los sesenta.
Mark Knopfler escribió y produjo la banda sonora de Metroland, que se complementa con algunos cortes adicionales adecuados al período representado en el film como Francoise Hardy, Django Reinhardt, The Stranglers o Elvis Costello. Esta banda sonora no saldría editada hasta 1999, de hecho el guitarrista y compositor británico estaba enfrascado en ese momento con este trabajo y la banda sonora de Wag the dog que salió en 1998.


Os dejo con el tema Metroland que cierra la banda sonora en el que Knopfler canta, toca la guitarra y compone la canción.

miércoles, 29 de junio de 2022

Bandas sonoras míticas del cine (CXI)

Jerry Kawalerowicz dirige en 1971 Maddalena, una película italiana donde se cuenta la historia de una mujer morena llamada Maddalena (Lisa Gastoni), que quiere satisfacer sus deseos sexuales y termina haciendo dudar de su fe a un joven y apuesto párroco. Por otro lado, una mujer rubia y con el mismo nombre, se reúne con su marido (de quien busca únicamente la protección económica) y se aprovecha de que él está enamorado de ella, hasta tal punto que no le importa concederle el divorcio que pide, con la condición de que siga siendo su amante en lugar de su esposa, y continúe acostándose con él.
La película es sobre todo recordada por presentar por primera vez la obra musical "Chi Mai" de Ennio Morricone, que por supuesto hizo la banda sonora. Chi Mai es de esos temas que te dejan sin palabras, una joya atemporal.


Os dejo con Chi Mai.

martes, 28 de junio de 2022

Bandas sonoras míticas del cine (CX)


Giuseppe Tornatore, el autor entre otras de Cinema Paradiso, regresaba después de 5 años y lo hacía con una película pensada y calculada, y con un reparto de actores realmente excelente. Mención aparte merece Geoffrey Rush, un actor de esos que con el paso de los años ha adquirido un poso y una elegancia y profundidad en sus interpretaciones, que le hace estar entre lo mejor del cine. Virgil Oldman (Geoffrey Rush) es un hombre solitario, excéntrico, sibarita, y hasta algo misógino, experto en arte y agente de subastas, muy apreciado y estimado en todo el mundo del arte. Su vida transcurre sin mujeres, alejado de cualquier sentimiento afectivo, hasta que conoce a una misteriosa y hermosa joven Claire (Sylvia Hoeks) que le encarga tasar y vender las obras de arte heredadas de sus padres en una villa medio abandonada. La aparición de esa joven, que sufre una extraña enfermedad psicológica, hará que el hermetismo de Virgil desaparezca y hará que su vida se transforme para siempre.
Una falsificación tiene siempre algo verdadero en sí misma. Esta frase se convierte en el leit motiv de la película, y la define perfectamente. Pero antes del desenlace final, asistimos a una canónica historia de amores de ultratumba, ya que el protagonista se enamora de una mujer sin rostro emparedada en vida, a la que él consigue ver, esa parte del film, es simplemente gloriosa, dónde voces, necrofilia, irrealidad, autómatas y hasta una enana-sibila es clave en el giro argumental que sigue después.
La música, como no podía ser de otra forma, corre a cargo de Ennio Morricone, fantástica.


Os dejo con el tema Volti e fantasmi.

lunes, 27 de junio de 2022

Bandas sonoras míticas del cine (CIX)

En 1968 el director italiano Sergio Corbucci dirige Salario para matar, en la que se cuenta la historia de un mercenario de origen polaco al que da vida Franco Nero, Sergei Kowalski, que se vende al mejor postor. Llega a México durante la revolución de Pancho Villa y traba amistad con Paco Román (Tony Musante), un bandido sin escrúpulos que tiene trazas de patriota, todo esto durante los enfrentamientos entre los campesinos y las clases altas, ayudadas por el ejército. Para rodar esta película Corbucci buscó infinidad de localizaciones en Madrid y Almeríoa. En Madrid se rodaron escenas en Carabaña, Ciempozuelos, La Pedriza, Nuevo Baztán, Río Jarama, VIllamanta, Colmenar Viejo (Ermita de Nuestra Señora de los Remedios) y Manzanares el Real.
Precisamente en la Plaza de Toros de esta localidad (hoy desaparecida) se rodó la famosa escena final del duelo entre Paco Román, vestido de payaso, y "Ricitos" Curly (Jack Palance).
Es uno de los primeros títulos de lo que se denominó "zapata-western" y cuya banda sonora corrió cargo de Ennio Morricone, otra delicia del gran compositor italiano.


Os dejo con el tema L'Arena de dicha banda sonora.

domingo, 26 de junio de 2022

Elvis (2022)

Baz Luhrman ha sido el director australiano que ha dirigido Elvis, el primer biopic de calado que se hace sobre el rey del rock Elvis Presley, hubo varios intentos pero que se quedaron en agua de borrajas ciertamente. El cineasta acumula en su filmografía títulos como Romeo + Juliet (1996) Moulin Rouge! (2001) o el remake de El Gran Gastby (2013) entre otras, y está claro que si has visto esas películas, algo de ellas hay en esta, de manera detallista si se me apura. Es evidente que aquí ha habido presupuesto alto (85 millones de dólares), actores de mucho nivel, pero también mucho riesgo, y ahí hay un alto porcentaje de acierto, pero también cosas altamente mejorables, como poco a poco iré desgranando. Austin Butler fue el actor elegido para dar vida a Elvis, y la verdad sea dicha, el chico se lo ha currado, y es casi imperceptible la diferencia entre el original y él en algunos momentos, su caracterización es brutal, y los movimientos los calca, algo nada fácil. El gran icono masculino americano de la música del S. XX debía tener una película de importancia que reverenciase su figura, y no sé si esta lo es del todo, pero creo que si en una buena parte.


Lo primero que hay que decir, es que este repaso a la figura de Elvis se hace desde varios prismas, pero no tiene una narración normal, de hecho es el propio Coronel Parker quien la narra, ni va describiendo paso a paso su infancia, ni es estrictamente cronológica, ya que realmente se centra en momentos importantes o clave que van describiendo la figura del personaje en cuestión y que le marcan. Una de esas claves es la influencia en él de la música negra, algo que me parece básico y fundamental, y que Elvis nunca escondió, me parece especialmente tierna esa amistad con B. B. King por ejemplo, o como ya desde pequeño asistía casi furtivamente a convenciones de música negra que le marcaron. Como es lógico, el chispazo que provoca la versión de That' all right Mama grabada con Sun Records, se extiende como la pólvora y será el farsante (él mismo lo dice y no lo niega) del Coronel Parker, al que interpreta un soberbio Tom Hanks, quien atrape a ese diamante en bruto que tenía ante sus ojos. Es evidente que aquí el villano es Parker y la víctima Elvis, además su mánager fue acusado de malas prácticas financieras y también de tener mucha culpa en la muerte del chico de Tupelo en 1977 a los 42 años.


En el aspecto musical están algunas de las cosas mejorables del film. Es, desde mi punto de vista, un despropósito que no cuadra nada, meter temas (dos que yo recuerde) de onda rap y hip-hop trastocando claramente lo que te están contando referido a una época concreta donde esa música no sonaba. Que el director ha querido darle un aire moderno, pues muy bien, pero no pega., que venía de hacer Get down en 2016 (serie para Netflix) sobre el nacimiento del hip-hop, pues muy bien, pero eso aquí no tiene sitio. Hay un salto abismal cuando si suena la música negra de Little Richard por ejemplo y hasta Elvis alucina y dice que grabará su versión que él interpretaba. Por supuesto todo lo que significó Elvis con sus movimientos de cadera (perversos para le época) denotan a un personaje adelantado a su tiempo, y cuya franja que le toca vivir está desfasada y anticuada, ese puritanismo no iba con él. Por otro lado hay un excesivo uso de flashbacks en demasiados momentos, debería ser solo un recurso.

Cierto es que siempre se aprenden cosas, y esa faceta de manipulador y verdadero extorsionador de Elvis que hace el Coronel Parker, te hace comprender en muchos momentos ciertas situaciones que sucedieron con Presley como esas tantísimas noches tocando en el Hotel International de Las Vegas, que nunca tocara en el extranjero, todo tipo de manipulaciones a las que le sometía para actuaciones televisivas bochornosas y todas aquellas películas (muchas de las cuales se las podría haber ahorrado) que provocaron el estancamiento de un artista inigualable y el mejor intérprete que ha habido. Pienso, y esto es una opinión personal, que a Parker la música le daba igual y por eso actuaba así, no tenía ese amor necesario por ella. Hanks de hecho, parece replicar en cierto momento el papel de mánager mezquino del film The Wonders, pero claro aquí más exagerado y con una capa de maquillaje casi rozando lo grotesco.


Lo curioso de este film, es que el narrador de la película, el Coronel Parker, queda realmente mal y la lectura que interpreto es que tuvo mucha culpa de la caída del mito, por no decir una gran parte, todo tejido con artimañas realmente sucias y de ser un farsante muy sangrante. De la parte que mejor recuerdo me queda, son esas interpretaciones de Butler de momentos míticos en el Comeback Special, en el hotel de Las Vegas, o incluso en su última actuación (no parece diferenciarse del original) de 1977, ya en un estado muy lastimoso. La relación de Elvis con su familia y mujer también están bien explicadas, una madre que quería lo mejor para él, pero la bebida la mató, un padre pusilánime y sin ningún valor y una mujer que acabó harta de infidelidades y su adicción a las pastillas.

Os dejo con el tráiler del film.

jueves, 23 de junio de 2022

Escenas míticas del cine (CCXXXIV)

Como decía ayer, en 1993 Harold Ramis dirige Atrapado en el tiempo (Groundhog day), una estupenda comedia que a la vez es una reflexión sobre la vida y la forma en la que decidimos pasar por ella. La historia nos cuenta como Phil, al que da vida un magnífico Bill Murray, es el hombre del tiempo de una cadena de televisión, y como cada año viaja una vez más en febrero a Punxstawnwey a cubrir la información del Día de la Marmota. En el viaje de regreso, Phil y su equipo se ven sorprendidos por una tormenta de nieve que les obliga a regresar a la pequeña ciudad. A la mañana siguiente, el despertador suena como siempre a las 6 de la mañana con la sintonía musical del tema de Sonny & Cher, el mítico I got you babe de 1965, y al desperezarse y despertarse comprueba atónito que es el mismo día que el anterior, es decir, el Día de la Marmota, que se repite día tras día.
Es curioso como mucha gente vivimos algo muy parecido durante el confinamiento de la pandemia, te levantabas muchos días que se parecían al anterior...
En una de sus muchas escenas memorables, en su paseo matinal por el pueblo, Phil se encuentra con Ned (Stephen Tobolowsky), un vendedor de seguros bastante pesadete (como suelen serlo todos) que le intenta encasquetar un seguro (el que sea, vida, o lo que sea), y claro esa escena se repite un día tras otro y la actitud de Phil va cambiando hasta que acaba dándole un puñetazo al bueno de Ned.


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 22 de junio de 2022

Escenas míticas del cine (CCXXXIII)

En 1993 Harold Ramis dirige Atrapado en el tiempo (Groundhog day), una estupenda comedia que a la vez es una reflexión sobre la vida y la forma en la que decidimos pasar por ella. La historia nos cuenta como Phil, al que da vida un magnífico Bill Murray, es el hombre del tiempo de una cadena de televisión, y como cada año viaja una vez más en febrero a Punxstawnwey a cubrir la información del Día de la Marmota. En el viaje de regreso, Phil y su equipo se ven sorprendidos por una tormenta de nieve que les obliga a regresar a la pequeña ciudad. A la mañana siguiente, el despertador suena como siempre a las 6 de la mañana con la sintonía musical del tema de Sonny & Cher, el mítico I got you babe de 1965, y al desperezarse y despertarse comprueba atónito que es el mismo día que el anterior, es decir, el Día de la Marmota, que se repite día tras día.
Es curioso como mucha gente vivimos algo muy parecido durante el confinamiento de la pandemia, te levantabas muchos días que se parecían al anterior...


Os dejo con esa mítica escena donde Phil se da cuenta que todo es igual al día anterior por primera vez...

lunes, 20 de junio de 2022

Bandas sonoras míticas del cine (CVIII)

El director chileno Pedro Larraín dirige en 2021 el biopic Spencer, su particular acercamiento a la figura de Lady Di (de nombre real Diana Frances Spencer), fijándose en el retrato de la mujer que había detrás de la Princesa de Gales. Spencer explora la idea de que fue durante unas navidades, a principios de los años 90, cuando Diana tomó la decisión definitiva de separarse de su marido y alejarse de la familia real inglesa, un mundo en el que no terminaba de encajar. La realidad era más compleja aún, pero en esta muy buena radiografía de Larraín, destaca mucho la magnífica interpretación de Kristen Stewart. El drama tiene lugar durante tres días, en una de sus últimas vacaciones de Navidad en la Casa de Windsor, en su finca de Sandringham en Norfolk, Inglaterra.
La extraordinaria banda sonora corre a cargo del guitarrista de Radiohead Jonny Greenwood, y con melodías de piano y cuartetos de cuerda da en el punto clave de la historia.


Os dejo con el tema New currency.

jueves, 16 de junio de 2022

Escenas míticas del cine (CCXXXII)

En 1998 Gregory Hoblit dirige Fallen, un tremendo thriller de intriga y que genera bastante inquietud en su visionado. Nos cuenta la historia del detective John Hobbes, al que da vida Denzel Washington, que se hace famoso por atrapar al asesino en serie Edgar Reese (Elias Koteas) al que acaban ejecutando en la silla eléctrica. Hobbes piensa que muerto Reese se han acabado los asesinatos y los problemas, pero todo empieza a torcerse cuando toda la gente que conoce empieza a cantar la misma canción que Reese cantó durante su ejecución, la versión que hacían The Rolling Stones en 1964 del Time is on my side. Es entonces cuando Hobbes, a través de una ardua y dura investigación, se da cuenta de que quizás tras esos crímenes se encuentre el ángel caído Azazel, que fue condenado a vagar informe por la Tierra y toma los cuerpos de otras personas como huéspedes.
En la extraordinaria escena inicial, se ve como Reese muere en la silla eléctrica y antes canta Time is on my side hasta que es completamente chamuscado, excelente Elias Koteas.


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 12 de junio de 2022

Escenas míticas del cine (CCXXXI)


Como decía días atrás, en el año 1982 el director Costa-Gavras dirige Desaparecido (Missing), un drama basado en hechos reales en el que Charles Horman (John Shea), un joven e idealista periodista norteamericano desaparece de su domicilio en Santiago de Chile tras el golpe de Estado del general Augusto Pinochet en 1973. Su mujer Joyce a la que da vida Sissy Spacek y su padre Ed Horman que interpreta Jack Lemmon se traslada allí desde Estados Unidos, e intentan averiguar su paradero, para lo que pasarán por una auténtica odisea recorriendo instituciones diplomáticas norteamericanas y tropezando con infinitas trabas burocráticas en medio del caos reinante. El problema de Charles es que era un joven que colaboraba con medios progresistas y alternativos y tanto el film como la investigación en la que se apoya apuntan que fue asesinado para ocultar la participación estadounidense en el golpe de Estado.
Costa-Gavras cuenta la historia con una sensibilidad especial y centra la mirada en la búsqueda del padre Ed, un hombre conservador, creyente (pertenece a la iglesia de la Ciencia Cristiana), empresario y absolutamente seguro del sistema y el estilo de vida americano. Con una sutilidad y delicadeza absoluta la película construye, con la ausencia del hijo, la historia de una relación paterno filial.
Para la banda sonora el director no dudó en llamar a su compatriota Vangelis, que venía de hacer Chariots of fire y Blade Runner en 1981 y 1982 respectivamente, dos joyas, dando aquí un armazón a esa historia sensible realmente impresionante.
En una escena mítica Ed va a ver a Peter Chernin (Robert Hitt), responsable de la parte económica de una fundación que se encarga de decirle la verdad ya que tiene contactos importantes, y le dice que su hijo fue ejecutado en el Estadio Nacional, algo que afecta profundamente al señor Horman que intenta ponerse en contacto con el informante. Posteriormente acude a la embajada de EEUU donde le dan la falsa esperanza de que su hijo vive todavía, mientras discute con el Embajador (Richard Venture).


Os dejo con la mítica escena.