domingo, 28 de junio de 2026

Escenas míticas del cine (CDXCIX)

Bernardo Bertolucci dirige El Último Emperador en 1987, una obra maestra. Nos narra como En Pekñin, durante 1908, nace una nueva era para la China Imperial, ya que este gran país empieza a sufrir un desmoronamiento. Pu Yi (al que da vida ya de adulto un buen John Lone y de pequeñito Richard Vuu), es un niño de tres años que es arrancado de los brazos de su madre en medio de la noche y conducido hasta la Ciudad Prohibida. Ssí, sin ser consciente de nada y a una edad muy temprana, Pu Yi es coronado como el último emperador de la legendaria China Imperial, teniendo que vivir recluido dentro del recinto inaccesible para casi el resto de los mortales. Aquí Bernardo su director, utiliza el género histórico para camuflar una historia personal y subjetiva. 
El guión estaba basado en la propia autobiografía de Pu Yi, que subió al trono a los tres años en noviembre de 1908 y que gobernó en la Ciudad Prohibida hasta abdicar en 1912 con siete años, debido al acoso de las fuerzas republicanas. Por tanto el film narra la convulsionada historia de este último emperador de China, su forma de vida, sus costumbres, su servidumbre y todo el estilo que se llevaba hasta antes de que el imperialismo llegara a su fin.


En una escena mítica el Emperador para a su comitiva y dice que va a andar y dice que nunca ha visto a otros niños y le pregunta a uno que si son todos como él, y le contesta que tiene tres hermanas y dos amigos (algo más que el Emperador) y le invita a ir a su casa a jugar con ellos, pero Pu Yi le dice que el Emperador nunca sale de palacio y entonces se inventa un juego, que es correr juntos y toda la comitiva va dando vueltas detrás de ellos...

Os dejo con la escena.

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