jueves, 9 de marzo de 2017

Logan (2017)


Lejano queda ya aquel film del que partió todo el cine de superhéroes en este siglo, "X-Men" del año 2000. A partir de ahí todas las demás han ido saliendo como churros, y no han dejado de tener hasta secuelas y spin-offs. Marvel se ha reinventado hasta la saciedad y todo hay que decirlo, con grandes resultados y no sólo en taquilla, hay enormes films. 
Logan, dirigida por James Mangold, es el cierre de una trilogía que partía de "X-Men Orígenes: Lobezno" que parecía ser el final de las películas lideradas por Jackman, pero tuvo su continuación con la nada desdeñable "Lobezno inmortal", pero sin duda esta nueva entrega "Logan" que parece la definitiva, no sólo por lo que sucede en ella, sino por las palabras de propio actor, es sin duda la mejor de todas.


Logan, es un drama de aire crepuscular, y no es la clásica película de superhéroes, eso ya lo dejo claro, pero tiene la gran habilidad de coger referencias del western, hay toques fronterizos, es moderna cuando quiere, etc., pero toda esa amalgama consigue que la propuesta sea única. Pero ante todo, el personaje central es un antihéroe (como lo era Deadpool) pero con humanidad, cosa que le diferencia de todos los demás. Aquí hay una lucha constante entre la desesperanza y las ganas de sobrevivir, algo en lo que el director de películas como "En la cuerda floja" de 2005 tiene mucho que ver.


Aquí al principio se describe muy bien cual es la situación actual de Logan, asqueado de todo, maldiciendo continuamente, intentando pasar desapercibido y haciendo de chófer de una limusina, etc., ahora está sin sus poderes, por primera vez, siendo vulnerable. Su vida ha sido dolor y angustia y sin cierto rumbo desde que los X-Men son leyenda. Su mentor Charles Xavier (Patrick Stewart) lo convencerá de asumir una última misión, la de proteger a una joven, la única esperanza que queda de la raza mutante.
Pero Hugh Jackman deja que el personaje respire, y eso hace que la historia fluya, y de hecho cuando la película está tranquila, es el preludio de tremendas e impresionantes escenas de acción rodadas maravillosamente.


He de decir, que en alguno de esos parones, hay un pequeño bajón, pero teniendo en cuenta el pedazo de final tan estremecedor, casi ni te acuerdas. Pero es curioso como cambia aquí el personaje de Lobezno, cuya altanería de antaño, incluso chulería, se torna aquí cansancio, visión negativa de las cosas y en resumen una madurez muy complicada, donde protesta por todo y nada le sienta bien. Pero el gran descubrimiento del film es sin duda Dafne Keen, que interpreta a Laura, la joven mutante a la que protege el protagonista, pero que tiene escenas de acción de un calibre descomunal, y que ella misma protagoniza, alucinante.


De hecho lo que más me gusta de esta película, es que aunque pertenece a una saga, y es bueno saber de donde vienen las cosas, se podría decir que tiene vida propia y es la menos digamos parecida a las anteriores entregas ni de Lobezno ni de los X-Men.
En cuanto al resto del reparto, muy bien el villano Pierce que interpreta Boyd Holbrook y toda la chavalería que aparece en el film, compañeros todos de Laura.
Una película en definitiva impactante, bien hecha, y de las que no te despegas de la pantalla en ningún momento, de hecho la sala estaba a reventar.  


Os dejo con el tráiler.

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