viernes, 15 de julio de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (XLV)


En 1981, Luis García Berlanga dirige la segunda parte de su trilogía sobre la familia Leguineche, titulada Patrimonio Nacional. Rodada en el Palacio de Linares, el cual tenía un aspecto decadente, y que sirve de perfecto marco para la vuelta del Marqués de Leguineche (Luis Escobar) después de la muerte de Franco, poniendo fin a su exilio voluntario. Regresa a su palacio de Madrid para intentar reanudar su esplendorosa vida de cortesano de antaño, pero el problema es que en el Palacio habita su legítima esposa, Eugenia (Mary Santpere), condesa de Santagón, muy fachorra que vive en una cama con ruedas, a pesar de andar perfectamente. Al principio los rechaza, pero acaba aceptándolos con tres condiciones, una no pisar la zona donde ella vive, que es "zona nacional", segunda Leguineche e hijo deben hacerse cargo de la deuda con Hacienda y por último deben conseguir un título de caballero de Malta o del Santo Sepulcro para Goyo (José Lifante), el criado, y actual amante de Eugenia, ya que rompió con su amante oficial, Nacho, amigo de Leguineche.
En la escena final, el Marqués consigue su objetivo de utilizar el Palacio como sitio de visita y cobrar a los visitantes tanto por verlo, como por hacerse fotos con él. Su hijo Luis José, aprovecha para decirle al guía que es el hijo del Marqués y que como no tiene descendencia, será el final de la saga, tremenda escena.


Os dejo con la chanante escena en la que empieza con la visita de unos ciegos, a los que se les dice que admiren reliquias por donde están pasando...


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