jueves, 8 de enero de 2015

The Imitation Game (2014)

Cartel del film


Una de las películas sobre la que más esperanzas tenías depositadas a principio de este año y que va encaminada como un tiro a los Óscars, es el biopic sobre la figura de Alan Turing (a quien interpreta de manera magistral Benedict Cumberbatch), el matemático británico que se hizo famoso por descifrar los códigos secretos nazis contenidos en la máquina Enigma, lo cual determinó de manera clara el devenir de la II Guerra Mundial (1939-1945) en favor de los Aliados. Lo más curioso, es que este inventor no fue admirado como un héroe en su propio país, y su condición de homosexual le trajo más problemas que alegrías, ya que todavía en aquella época en Gran Bretaña no estaba bien visto dicho tema, por lo que fue acusado y juzgado en 1952.



Benedict Cumberbatch (Alan Turing)



Todos los biopics tienen la caracterísitca general de que se centran demasiado en el protagonista y no se dedica demasiada atención al resto de personajes que conforman el film. En este caso no estamos ante un caso diferente, pero me asaltaron en la butaca muchas similitudes (más de las que pensaba) con Una mente maravillosa ("A beautiful mind", Ron Howard, 2001), sobre todo argumentales. Keira Knightley está más que digna en un papel que sirve de puente entre sus detractores y ayuda a humanizar a Turing. Charles Dance y Mark Strong están también estupendos, aunque sus personajes algo desaprovechados, pero lo de Strong es muy encomiable en un papel clave.




La película para mi tiene un pequeño fallo en los flashbacks, que son el medio utilizado para explicar la condición de homosexual de Turing, algo por lo que el director va poco a poco pasando de puntillas hasta que ya es algo inevitable. En esa comparativa con la película de Howard, en aquella si que el director se metía a fondo con los "problemas" de John Nash.
Pero desde luego, donde la película es brillante es a la hora de mostrarnos el proceso por el que Alan Turing y su equipo de trabajo logran descifrar el código utilizado por los alemanes.



Pero es ahí dónde para mi no se le da el valor a la figura de Turing, ya que su genialidad al crear una máquina (Christopher) que descifraba esos códigos, se ve minimizada a una charla de bar, y por otro lado un hecho que para mi es muy importante y por el que se pasa un poco por alto, como era que en el grupo de trabajo había un espía ruso, porque realmente el tema en cuestión era de suma importancia y las personas implicadas debían mentir a sus familias sobre lo que hacían, jugándose el pellejo y al filo de la traición sino cumplían con su misión.


 
 
Benedict Cumberbatch lo borda, su personaje tiene muchos matices, detalles, etc., y se nota que el actor está en un momento muy dulce de su carrera. De hecho, los momentos cómicos que él protagoniza dentro de un thriller dramático, dan chispa a un film a veces un pelín plano.
 
Os dejo con el tráiler de esta muy recomendable película.
 

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