viernes, 27 de marzo de 2026

Escenas míticas del cine (CDLXXIX)

Como decía ayer, en 1976 John Schlesinger dirige Marathon Man que nos cuenta la historia de Babe Levy, al que da vida Dustin Hoffman, un universitario que está haciendo el doctorado en la Universidad de Columbia y que pasa parte de su tiempo libre preparándose para correr maratones. Conoce a Elsa Opel (Marthe Keller), una extraña mujer suiza con la que inicia una relación amorosa. A su vez recibe la visita de su hermano Henry "Doc" (Roy Schreider), y ambas cosas serán la piedra de toque de una muy peligrosa trama en la que Babe se verá angustiosamente atrapado y cuestionando todo lo que creía saber sobre las personas a las que quiere. También vive algo atormentado y obsesionado por el suicidio de su padre veinte años atrás.
Pero el auténtico tema del film es la pervivencia de los nazis en Sudamérica y Norteamérica y los trucos que las naciones supuestamente democráticas tienen con ellos.
En otra escena mítica, Christian Szell (Laurence Olivier) un criminal nazi apodado El Ángel Blanco (Der Weiße Engel), claramente inspirado en Josef Mengele, que tiene que abandonar su escondrijo en Sudamérica por temor a que los diamantes que él expolió a los judíos le sean a su vez robados, va a ver a un tasador de joyas pero el ayudante le reconoce (es judío) y él intenta hacerse pasar por inglés y se va en cuanto puede. Por la calle otra mujer desde la acera contraria le reconoce claramente, dice ver al Ángel Blanco, pero la toman por loca, hasta que sufre un semiatropello, pero el hombre de la casa de tasación le sigue y le delata, entonces Szell se saca un cuchillo del brazo y le degolla, a la vez que se va a toda prisa en un taxi.


Os dejo con la mítica escena.

No hay comentarios:

Publicar un comentario