sábado, 15 de noviembre de 2014

Milius (2013)



 
Joey Figueroa y Zak Knutson dirigen este extraordinario documental titulado Milius, acerca de la vida del guionista de obras grandiosas como Apocalypse Now, Harry El Sucio, Tiburón o la serie Roma de HBO. Steven Spielberg, Clint Eastwood, Martin Scorsese, Francis Ford Coppola, Robert Zemeckis, George Lucas, Paul Schrader, Matthew Weiner, Kathleen Kennedy, Oliver Stone, Kurt Sutter y un largo etcétera. Dejar narrar el documental a voces autorizadas, a una generación de talentosos directores, productores y actores cinematográficos y televisivos... ese me parece el mejor acierto de esta pareja de directores.
La vida del autor de la frase "me gusta el olor a napalm por la mañana" o el "alégrame el día" de Harry El sucio no sólo es interesante para un documental por las extravagancias, que fueron muchas, de un tipo que definía como maoista anarquista zen y amaba las armas, sino porque relata la dura lucha que tiene que librar alguien en el mundo del espectáculo para que sus ideas no terminen travestidas por los criterios del mercado impuestos por los directivos de los estudios.
 



 
Una infancia sin nada destacable, donde creció hasta los 7 años en el medio oeste americano. Se peleaba a muerte con sus hermanos, su familia era disfuncional y no veía el momento de alistarse para ir a Vietnam, pero tenía asma y no pudo hacerlo. Se quedó sin guerra, sin nada que hacer en la vida, le hubiera gustado morir a los 26 años.
Es el propio Milius el que nos cuenta sus experiencias con un carrusel de anécdotas, nada de voces en off, ni chorradas de ese tipo.
Nos expone tanto sus logros como sus miserias, aunque es cierto que el tono del relato es bondadoso con su figura ya que, no lo olvidemos, se recurre a sus amistades.



 
El documental nos muestra la narración de su vida a través de amigos y compañeros de trabajo, dotándole de un halo de leyenda inmediata, de típico protagonista de novela de comedia negra. John Milius no nació para el cine. Nació para la guerra.
Fue gracias a un cine que hizo un ciclo sobre Akira Kurosawa, lo mismito que ocurre ahora en los cines, que recuperó la inspiración y decidió entrar en la USC, una de las pocas escuelas de cine californianas en una época en la que aquello sólo interesaba a cuatro taraos o freaks con nombre y apellidos como Steven Spielberg, Francis Ford Coppola o George Lucas.




 
Pronto entró a trabajar en películas de Serie B y unos de sus primeros guiones de renombre fueron parte de los diálogos de Harry el sucio, aunque no le acreditaron. También muy temprano vio cómo le daban la vuelta a lo que escribía. Su Jeremiah Johnson era un tío que practicaba el canibalismo y se comía los hígados de los indios que mataba. Sólo se aprovechó un 60% de sus ideas, cuenta Milius, y quedó ese western ecologista, que es una maravilla, por otra parte, banda sonora incluida.
 
Os dejo con este maravilloso documental.
 
 

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