La delgada línea roja de 1998 es la tercera película dirigida por Terrence Malick, veinte años después de la segunda Días de cielo. El autor de Badlands (1973) compitió con este film con la obra maestra de Steven Spielberg, aquel Salvar al soldado Ryan, siendo ésta última más exitosa en taquilla y premios. Ambas películas se parecían en la digamos etiqueta, iban sobre la Segunda Guerra Mundial y están incluidas dentro del cine bélico, pero la distinción es que el cine de Malick juega en una liga diferente, su visión del mundo es completamente distinta a la de otro cineasta, todo ello con sus cosas a favor y sus cosas en contra. De hecho, hubo actores que querían trabajar con él sin condiciones, una vez se supo que volvía a dirigir después de tanto tiempo, incluso Sean Penn dijo que lo haría por un dólar, y gente de la talla de Nick Nolte, George Clooney o John Cusack ni se lo pensaron.
Sea como fuere, La delgada línea roja centra su mirada en el año 1942, en la batalla de Guadalcanal, en esa Isla en el Pacífico, donde un grupo de hombres de la compañía de fusileros del ejército americano "C de Charlie" combate contra el ejército japonés por la conquista de una estratégica colina. Este batallón forma parte de las tropas que fueron enviadas para relevar a las unidades de infantería de Marina, que estaban agotadas por el combate. Muchas películas han reflejado esta batalla, o historias relacionadas, etc., Pero la mirada del director hace más hincapié en las consecuencias de la guerra en el ser humano, que en la guerra en sí.
En una escena mítica y después de las bombas lanzadas por el apoyo aéreo, es el momento del avance del batallón, y alguno no anda muy bien, pero el Sargento Keck (Woody Harrelson) ordena salir en grupos de diez y pide no avanzar a ráfagas ya que parados son blanco perfecto, por lo que pide correr sin parar. La cámara se adentra junto a los soldados como uno más y describe perfectamente el movimiento de todo el batallón, que se ha dividido en grupos, como el del Capitán Staros (Elias Koteas), cuando se detienen, parece que no ven al enemigo...


Lo que dices de las diferencias entre Malick y Spielberg (yo considero al primero muy superior al segundo) se nota también si lees la novela en la que se basa "La delgada línea roja", que está muy bien, por cierto. Con el mismo argumento, no se parecen en nada.
ResponderEliminarUn abrazo, Savoy.
Gonzalo Aróstegui Lasarte: Ufff, esa comparativa es complicada, date cuenta que la productividad de Spielberg es muy superior y si, vale, muchas veces a ido a lo comercial, pero siempre con éxito indudable, Malick es que es otro tipo de cine, pero se tiró veinte años sin hacer películas, lo que está claro son sus visiones muy diferentes, pero bueno ya se sabe los gustos. Pues me apunto la novela, la tengo pendiente.
EliminarUn abrazo.