miércoles, 30 de septiembre de 2015

Año Mariano (2000)


Varios de los actores que participaron en el exitazo de Airbag, dirigido por Juanma Bajo Ulloa, volvieron a la carga con una comedia esperpéntica y como reza el eslogan, alucinógena. La dirigen Karra Elejalde y Fernando Guillén Cuervo, que también la protagonizan.
Aquí se arremete principalmente contra la superstición y el fanatismo religioso tan habitual entre la gente ignorante y de poca cultura, que hacen de un colocado de "maria" un iluminado y predicador de la Virgen homónima.


Mariano (Karra Elejalde) sobrevive como distribuidor de cassettes de ínfima calidad para barres de carretera. Una noche conduciendo bastante bebido, tiene un despiste al volante y va a parar con su carro a una plantación clandestina de marihuana, que en ese momento, la guardia civil se dispone a quemar. Confundido por la combustión de alucinógeno, se le aparece la Virgen, y por si fuera poco se cruza con una procesión para pedir lluvia, les cuenta su experiencia con la Virgen y empieza a llover. tanto es así, que la gente le cree y gracias a una monja y a los servicios de Tony Towers (Fernando Guillén Cuervo), un avispado showman y promotor de espectáculos de medio pelo, convierten a Mariano en un santón iluminado.


El sensacionalismo televisivo, los telepredicadores y sus fraudes, el problema de la inmigración o el siempre tratado caciquismo están expuestos en el film, aunque con ciertas lagunas, en cuanto a personajes y acciones, pero los momentos cómicos lo salvan, y la convierten en una comedia tan surrealista que sólo queda divertirse.
En muchos instantes del film, el marketing del engaño o el analfabetismo de los propios elegidos, son exhibidos mediante un humor a todas luces esperpéntico, que de lejos se emparenta con la onda Monty Python, pero sólo de lejos.
En al apartado actoral Karra Elejalde y Manuel Manquiña se salen.




Os dejo con la surrealista película.


lunes, 28 de septiembre de 2015

Escenas míticas del cine (XXXVI)


Una de las películas más míticas de la historia del cine es Casablanca, dirigida por Michael Curtiz en 1942. El film transcurre durante la II Guerra Mundial, donde los alemanes conquistaron casi la mitad de Francia, incluyendo París. El gobierno francés se replegó a Vichíy en el sur del país y pactó la paz a cambio de colaboración. El general De Gaulle marchó con los opositores al invasor nazi hacia la zona de Marruecos en poder de Francia, después de la I Guerra Mundial. Debilitados y con muchas ciudades (como la importante Casablanca) dudando aún de en qué bando quedarse, apoyaban a los movimientos de resistencia en Europa.
Conspiradores, espías, refugiados, ladrones y gentes de oscuro pasado se mezclaban con avanzadillas nazis e individuos tan hábiles como para no mojarse bajo un chaparrón, gente como Rick (Humphrey Bogart), el dueño de un turbio café de Casablanca, el local nocturno más popular de la ciudad.
Casablanca nos sumerge en un universo negro en el que reina "un sentimental" con el corazón roto y lleno de cicatrices que encima se enamora de Ilsa (Ingrid Bergman).



En una mítica escena hay un diálogo entre Sam (Dooley Wilson) el pianista del bar y Rick en el que este último le insiste para que deje de tocar el tema que ha compuesto y le toque la canción que le gustaba a Ilsa, esa mítica melodía cuya letra dice:

"You must remember this, 
a kiss is just a kiss,
a sigh is just a sigh,
the fundamental things apply
as time goes by
And when two lovers woo,
They still say "I love you"
On that you can rely,
No matter what future brings
As time goes by"

Os dejo con la mítica escena de Sam & Rick.


viernes, 25 de septiembre de 2015

The Professionals (1966)

Cartel del film


Richard Brooks dirige en 1966 Los Profesionales, un clásico del western colocado por derecho propio entre los mejores de la historia del cine. Este director tenía ya joyas en su bagaje como La gata sobre el tejado de zinc (1958) y Dulce pájaro de juventud (1958) entre otras.
Con un reparto actoral de lujo, la música de Maurice Jarre y un excelente guión basado en la novela A mule for the Marquesa de Frank O'Rourke, Brooks firma un western crepuscular sobre unos paisajes desolados, desérticos, de sol abrasador, por los que se mueven unos personajes que son algo así, como los representantes de una raza de hombres acostumbrados a vivir a salto de mata, de un lado para otro de la frontera, unas veces de lado de unos supuestos buenos y otras de su propio lado, en una delgada línea frágil.


En el año 1917 cuatro expertos mercenarios son reclutados por un multimillonario llamado Joe Grant (Ralph Bellamy) con la misión de recuperar a su esposa (Claudia Cardinale) de las manos de un rebelde mexicano llamado Jesús Raza (Jack Palance). Raza había sido compañero de los profesionales contratados, Henry Rico Fardan (Lee Marvin) y Bill Dorworth (Burt Lancaster), cuando estos dos últimos se habían unido a la causa de la revolución mexicana.
Pero la historia tendrá un giro inesperado cuando ellos vayan al rescate de la mujer, ya que no era lo que les había contado Mr. Grant.


Claudia Cardinale, diosa

En este film destaca sobre manera la descripción de seres de otro mundo, en franca retirada ante el empuje de una civilización basada en automóviles y petróleo, en el que algunos tienen el dinero suficiente para que otros se ocupen de sus turbios asuntos. En este caso concreto se trata de cobardes plagados de dólares, incapaces de retener a una mujer capaz de convertir a algunos niños en hombres y algunos hombres en niños, cosa que se comprende muy bien cuando a uno de los personajes le preguntan sobre el porqué de una recompensa tan alta por jugarse la vida por una mujer, pero claro ¡¡¡qué mujer!!! una Claudia Cardinale en estado de gracia y guapa hasta decir basta (lo siento no puedo ser objetivo con esta mujer), con una sensualidad a prueba de bombas.




La lealtad a los pensamientos, el romanticismo que todavía existe de la rebeldía, la amistad, la integridad en el proceder, el amor pertinaz o el encuentro entre idealismo y realismo son varios de los temas tratados en el film, todos ellos de manera soberbia. Un viaje de ida y vuelta con un desenlace a la altura del peculiar sentido del honor, que todos ellos comparten de manera tácita.




Os dejo con esta fantástica película.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Everest (2015)

Cartel del film

Baltasar Kormákur dirige esta cinta basada en hechos reales sobre las expediciones que trataron de subir al Everest en 1996, en concreto dos de ellas. Se trataba de una época donde se sucedían muchas subidas a la cumbre más alta de mundo, en una fiebre que cada vez ganaba más adeptos. Se supone que todos tenemos un porqué por el que luchamos o motivos por los que justificamos nuestros actos, en ese sentido esta película trata de descubrirnos las sensaciones y los motivos que condujo, a estas expediciones en concreto, a intentar la hazaña.
Everest es un film eminentemente elocuente y vertiginoso, y funciona como una crónica audiovisual con una calidad de imagen espectacular.




La película, a parte de mostrarnos todo lo sucedido a aquella expedición, en la que no sólo había montañeros, sino periodistas, gente de negocios y demás, nos relata como uno de esos periodistas en un momento de la ascensión pregunta a todos porqué quieren subir esa montaña, ya que aparentemente no sólo es un tema de superación física, sino de llegar al límite y tener una victoria personal, de superar algo que está al alcance de pocos. Cada uno da su respuesta contando sus motivaciones, y claro, de todo hay, aunque a muchos les cuesta responder a esa simple cuestión, quizás porque es demasiado evidente. Al final todos coinciden en una frase... "porque está ahí".




Pero hay un momento donde las dos expediciones han de unir fuerzas, ya que las inclemencias metereológicas empiezan a condicionar mucho toda la subida, que acabaría siendo una de las peores tormentas de nieve que el hombre ha conocido jamás. El temple de los alpinistas es puesto a prueba, cuando deben luchar contra la fuerza desatada de la naturaleza, y superar obstáculos imposibles en un desesperado intento por sobrevivir. Varios de los que consiguieron subir la cumbre, no consiguieron bajarla.



La parte final del film se convierte en un drama de dimensiones tan gigantes como la montaña, algo que se veía venir, pero no se regocija en los sentimientos. El film no pretende encumbrar a los integrantes de la expedición de forma heroica. No se trata de hacer un retrato nostálgico, aunque algunos diálogos apelen a la épica del momento. Pero eso es lo que más se agradece, en una película que busca la complicidad con el espectador desde la calma y el sosiego, y trata de ser lo más objetivo posible sobre lo sucedido aquel fatal 10 de mayo de 1996.
En cuanto al reparto actoral destacan Jason Clarke (Rob, al mando de una de las expediciones), Jake Gyllenhaal (Scott, al mando de la otra), Josh Brolin (Beck el rudo tejano) o Keira Knightley (haciendo de Jan, la mujer embarazada de Rob) están realmente espléndidos, secundados por un gran elenco.




Os dejo con el tráiler del film.


viernes, 18 de septiembre de 2015

Grupo 7 (2012)

Cartel del film

En el año 2012 Alberto Rodríguez, el director andaluz, estrenaba Grupo 7, un drama policial de lo más convincente, muy audaz, crudo a la vez, y sin duda alguna, uno de los títulos más potentes del género en los últimos años. Recuerdo que en esa edición la triunfadora en los Goya fue Blancanieves, otra enorme película (reseñada aquí en su día), pero aquí en un film que trata un tema que no es novedoso, resalta sobremanera que si está hecho de tal forma que el lugar y el momento de los hechos están tan bien narrados, que consigue que tenga un interés de principio a fin.
Grupo 7 parte de un guión de Rafael Cobos, ambientado en Sevilla antes de la inauguración de la Expo de 1992, si bien en algún momento llega a parecer que estamos en un thriller norteamericano de los años 70.


La trama se basa en torno a un grupo especial de la policía que tiene la misión de limpiar las calles del centro de la ciudad y así acabar con el narcotráfico galopante antes del gran acontecimiento mundial. El comando lo forman Rafael (Antonio de La Torre), Ángel (Mario Casas), Miguel (José Manuel Poga) y Mateo (Joaquín Nuñez) que se caracterizan por saltarse en ocasiones la legalidad y hacer todo lo posible para conseguir el objetivo (incautar droga). Sus violentos métodos dan resultados, lo que les proporciona reconocimiento, libertad y exposición pública, lo que traerá consecuencias y no todas buenas.
Es una película policíaca de acción, intrigas criminales, persecuciones, arrestos, pero también un drama de lealtades y mentiras, dentro de un grupo de hombres arrogantes y a la vez desvalidos, vulnerables en sus vidas y violentos.


Ese enfrentamiento diario con la cara más sórdida de la ciudad va poco a poco alterando el carácter del más inexperto, Ángel, que al empezar el film parece que aspira a ser un agente brillante, pero con el tiempo, tras probar los peligros y sinsabores de su trabajo, además de sobrellevar su problema de salud, se corrompe y comienza a abusar de la impunidad de la que goza el Grupo 7. Lo hace con el permiso de Rafael, a quien Miguel y Mateo respetan y siguen. Esa relación dentro del equipo está genialmente tratada, la camaradería, el liderazgo del viejo lobo de la manada (ganado con autoridad silenciosa) y luego cuestionado por el grumete recién llegado, que gana confianza, va a más y cuesta frenarle. Rafa evoluciona justo al revés, al inicio parece desequilibrado y brutal, muy visceral, pero lo que va sucediendo nos revela a un hombre que ha estado muy cerca de la muerte, herido en el alma y busca desesperadamente la paz.


Los dos policías de apoyo son dos secundarios excepcionales, donde Joaquín Nuñez aporta gotas de humor a su personaje que dan alegría al film. La única pega es Mario Casas, que no me acaba de entrar como actor para el papel de Ángel, a pesar de su gran esfuerzo, pero ha de ser más creíble cuando interpreta, de hecho su personaje es el que más minutos tiene en pantalla y cuando comparte escena con otro actor queda eclipsado.
Enorme la banda sonora de Julio de La Rosa.
Excepcional el director Alberto Rodríguez en el cuidado que pone con los actores y como los lleva, en otras palabras, hace que te preocupes por ellos, cuando para mucha gente podrían pasar por simples villanos. Sólo una pega, y es el sonido que a veces impide oír bien lo que dicen los personajes en las conversaciones, que hablan bastante rápido.




Os dejo con el tráiler de esta gran película.


jueves, 17 de septiembre de 2015

Vanishing Point (1997)

Cartel del film

En 1997 Charles Robert Carner dirige este remake de la mítica película de 1971. La estrella es, como no, el dodge challenger R/T 1970, conducido por Kowalski (Viggo Mortensen) quien cruza practicamente gran parte de Estados Unidos mientras lo persigue la policía.
En la película original, un veterano de Vietnam corre por un desafío al cruzar 5 estados, llevando el dodge, pues trabaja llevando autos a distintos lugares mientras que en este remake debe Viggo debe llevar el auto a través de las rutas mientras su esposa está a punto de dar a luz. En ambas el gobierno americano sale criticado y se hace la vista gorda a como se usan los medios para criminalizar a la gente, en este caso Kowalski, mientras el sistema le considera una amenaza, por conducir sin detenerse a través de las rutas.

Viggo Mortensen


En alguna parte de Idaho, Jimmy Kowalski vive feliz con su esposa Raphinia, cuyo embarazo tiene complicaciones que la mantiene bastante en cama, pero aún así Jimmy tiene que ganar dinero para costearse todo, así que la deja durante un fin de semana de Pascua para llevar a Nuevo México un Chevy con un nuevo motor. Su figura idealizada de rebelde contra el sistema hace que gane muchos aliados a lo largo de la película.



Película de culto sin duda, tanto la original como este remake, que suele ser punto de referencia indiscutible de los fanáticos de modelos de coches tan míticos como el dodge challenger, a día de hoy piezas de coleccionista para muchos. Película de carretera y coches, con una historia de amor en medio, bastante disfrutable.
Buena ambientación musical no falta. Como anécdota, el grupo Primal Scream realizó el tema Kowalski como homenaje al film, dentro del disco Vanishing Point dedicado a la película.





Os dejo con el film.

martes, 15 de septiembre de 2015

Escenas míticas del cine (XXXV)


En el año 2004, Quentin Tarantino sacó a la luz la segunda parte de Kill Bill, para mi la mejor del dueto. Aquí tras eliminar a algunos miembros de la banda que intentaron asesinarla el día de su boda, "Mamba Negra" (Uma Thurman) va uno a uno a por ellos, hasta llegar a Bill, su antiguo jefe, que la daba por muerta. Especialmente inigualable es la lucha con Elle Driver (Daryl Hannah), una de las malvadas más increíbles que ha dado el cine, ya que ella era la amante de Bill y la principal némesis de la novia, tras su supuesta muerte. El odio y el resentimiento entre ellas es aboluto.
La lucha entre ambas es una de las mejores escenas del cine moderno, ambas extraordinarias y una batalla a katana memorable con un momento bastante fuerte.



Os dejo con la mítica escena.


jueves, 10 de septiembre de 2015

Anacleto: Agente Secreto (2015)

Cartel del film

Javier Ruiz Caldera dirige Anacleto: Agente secreto, una adaptación del cómic de Vázquez, que me resultó la mar de graciosa, divertida y ágil, donde los problemas del protagonista son familiares y bastante clásicos.
Recordemos que el dibujante y creador de historietas Manuel Vázquez creó el personaje de Anacleto, agente secreto para la Editorial Bruguera. Buena parte de la población masculina de la franja cincuentera, se nutrió en su juventud de la lectura semanal de este personaje algo patoso y despistado heredero de Las hermanas Gilda y de La Familia Cebolleta, cómics aquellos producto de una época ya lejana, algo ingenuos y adaptados a la censura y costumbres de aquellos años. Era una década, la de los años 60, donde nacen James Bond, la serie Los Vengadores o el Superagente 86, entre otros, que influyeron al gran Vázquez.


Imanol Arias y Carlos Areces

Eso si, esta adaptación difiere mucho del cómic de Vázquez, de su idea original, hay inclusiones de un lenguaje más soez, y determinadas diferencias en el enfoque que hacen que a partir del personaje original se cree una historia bastante diferente, pero que sin duda hace de los 87 minutos de proyección una diversión total y muy amena. Eso si, para aquellos fanáticos del cómic original pueden ser un tanto decepcionante estos aspectos, ya que no son fieles para nada.
La película está rodada en Barcelona y sus localizaciones están muy bien elegidas, la fotografía es maravillosa (Arnau Valls Colomer es el responsable). La banda sonora de Javier Rodero también es una sorpresa agradable.

Imanol Arias y Quim Gutiérrez


La historia que nos cuenta el film es la de Adolfo (Quim Gutiérrez), un treinteañero que trabaja de segurata junto al hermano de su novia Katia (Alexandra Jiménez), osea Martín (Berto Romero) y no pasa por su mejor momento, ya que es un tipo sin ambiciones, su novia le deja y por si fuera poco, se convierte en el objetivo de una serie de matones liderados por el Malvado Vázquez (Carlos Areces, que está brutal), un peligroso criminal que ha escapado de la cárcel. A todo esto descubre la doble vida de su padre Anacleto, que no es sólo un payés dedicado a la producción de embutidos, sino que es un agente secreto en horas bajas y el que encerró a Vázquez 30 años atrás, el cual ahora se quiere vengar. Adolfo debe dejar su zona de confort, ayudar a su padre con el que nunca se ha entendido, y a la vez intentar recuperar a su novia.



Las escenas de acción me han sorprendido muy positivamente ya que están muy bien resueltas y los efectos especiales llegan en el momento justo, sin ningún estrés. El ritmo de la película no decae y mantiene el interés del espectador, asunto en el que mucho tiene que ver su director Javier Ruiz Caldera que va evolucionando del cine anecdótico y el humor absurdo a algo más y con mejores cimientos.
Imanol Arias hace un encomiable esfuerzo, al que ayudan los primeros planos excelentes, Quim Gutiérrez empieza genial y va perdiendo algo de fuelle al repetir algún que otro automatismo, pero sigue siendo una joya a pulir. Lo de Berto Romero es caso aparte, ya que las risas con él están garantizadas. Alexandra Jiménez cumple a la perfección y todos los secundarios tienen su momento de gloria (la escena en casa de los padres de Katia y Martín es memorable). Carlos Areces hace genial de malvado.

Berto Romero

Os dejo con el tráiler de esta divertida película.


miércoles, 9 de septiembre de 2015

Habrá Trainspotting 2.



Había rumores de lo más variopintos desde hacía tiempo, pero se han confirmado, habrá secuela de Trainspotting, película única e influyente de los años 90 como pocas. Ha sido Danny Boyle, su director, el que ha asegurado que será su próximo proyecto, ya que asevera que los cuatro actores principales quieren volver a participar. El problema está en hacer coincidir las agendas de todos, ya que claro, ahora son mucho más importantes como actores que hace 20 años y hay dos de ellos implicados en rodajes de series en Estados Unidos, por ejemplo. 
Ewan Mcgregor ya declaró en el pasado que tenía ganas de volver a interpretar a Renton, el papel que le dio fama, después de haber rechazado la idea durante años.
Recordemos el elenco de esos jóvenes de clase trabajadora, enganchados a la bebida y las drogas como pocos y sus nulas perspectivas de futuro, que eran Johnny Lee Miller (actualmente en la serie Elementary), Ewen Bremner y Robert Carlyle (habitual en Once upon a time). Tampoco conviene olvidar su mítica banda sonora, con temas de Iggy Pop, New Order, Pulp, Primal Scream, Blur, Lou Reed o Elastica entre otros.




Recordemos el tráiler del mítico film de 1996.


viernes, 4 de septiembre de 2015

Un día perfecto (2015)

Cartel del film


Fernando León de Aranoa acaba de estrenar Un día perfecto, su nueva película, en la que cuenta con un elenco de actores de primer nivel, Benicio del Toro, Tim Robbins o Olga Kurylenko, entre otros. Ambientada en los Balcanes de los 90, supuestamente en proceso de pacificación después de una cruenta y salvaje guerra civil que partió a la antigua Yugoslavia y con muchas brechas abiertas, el film tiene más de tragicomedia que de ejercicio de humor negro (que también tiene algo). Es ahí, en la parte más cómica, donde sus diálogos afilados, desmitificadores, con ironía fina, humanistas y muchos de ellos brillantes, son amenos y nunca destruyen, es decir te hacen reír.




Un día perfecto sitúa la acción en una jornada cualquiera de un grupo de cooperantes que pertenecen a una ONG (de ficción) llamada Aids Across Borders, Ayuda sin fronteras. De hecho el comienzo del film será el leit motiv de todo el guión, ya que este grupo de cooperantes debe sacar a un muerto que ha sido arrojado a un pozo, con el fin de que no contamine el agua y pueda ser utilizado por los habitantes. Sophie (Mélanie Thierry) quiere ayudar a la gente, Mambrú (Benicio del Toro) quiere volver a casa y es el jefe del grupo, Damir (Fedja Stukan) es el intérprete y quiere que la guerra termine, mientras B (Tim Robbins) no sabe ni lo que quiere, además de añadirse Katya (Olga Kurylenko) que tuvo un affair amoroso con Mambrú y Nikola (Eldar Residovic) que quiere recuperar su balón de fútbol y poder ver a sus padres (en teoría desplazados por el conflicto).
El problema es que, una tarea aparentemente simple, se convierte en casi una misión imposible desde que se rompe la cuerda en el primer intento, debido al peso del muerto. A partir de aquí el peor enemigo es la irracionalidad y las situaciones que el propio conflicto genera como dificultad añadida, donde los militares ponen más trabas de las debidas y los habitantes viven sumidos en la desgracia de lo que están soportando.




Los actores masculinos están brutales, sobre todo Benicio del Toro (espléndido) y Tim Robbins (bestial), y también los femeninos que pugnan por sobresalir tanto en la pantalla como en la trama. La guapa Katya intenta imponerse jerárquicamente sobre la inexperta Sophie (la ve como rival por llevarse a Mambrú) como cuando ella fue voluntaria y cayó bajo los encantos de él. Sin embargo, Sophie sólo quiere hacer bien su trabajo en beneficio del pueblo al que ha ido a ayudar, incluso saltándose toda la burocracia para imponer la razón y el sentido común. Quizás la única pega es que son papeles supeditados a el de los hombres y dependientes de ellos encontrando de vez en cuando algún cliché machista.




Gran película, con planteamiento inteligente, gran sentido del humor, ironía, etc., además de dar un relato sobre la guerra en el que se omiten explosiones, tiros y violaciones, y por tanto escenas desagradables, y además no entra a juzgar lo que allí pasó, ni meterse con los políticos (sólo lo reseñado de la burocracia del ejército).
Por otro lado destacable y potente banda sonora con Sweet dreams versioneada por Marilyn Manson o Where have all the flowers gone de Pete Segger, claves en momentos dramáticos.

Os dejo con el tráiler.